Publicado: julio 22, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/eeuu-arabia-saudi-firman-acuerdo-nuclear-despierta-20260722210722-nt.html
Fuentes oficiales de la Casa Blanca han filtrado a los principales medios de prensa anglosajones que el presidente Trump ha cerrado un acuerdo para compartir tecnologÃa nuclear con Arabia SaudÃ. El plan, que será sometido al Congreso de Estados Unidos para su aprobación, supone un … cambio de polÃtica radical al no incluir garantÃas de que Riad no aproveche esa tecnologÃa para desarrollar su propia arma nuclear. Tampoco exige a Arabia Saudà que reconozca al Estado de Israel, una condición añadida por la anterior Administración Biden.
Según la agencia Reuters, el plan ya ha sido cerrado por el presidente Trump y el ‘hombre fuerte’ del régimen saudÃ, el PrÃncipe heredero Mohamed bin Salmán. Se conoce como el Acuerdo 123, en referencia a un decreto estadounidense de 1954 que daba luz verde a la posibilidad de que compañÃas de este paÃs trabajasen junto a otras del reino saudà en un negocio que mueve miles de millones de dólares.
El acuerdo –que permitirÃa la construcción de instalaciones en Arabia Saudà para el enriquecimiento de uranio– no incluye lo que se conoce en el argot como Estándar Oro: la cancelación automática de los permisos si la superpotencia petrolera utilizara esa vÃa para fabricar el arma nuclear. Ningún paÃs árabe la tiene, Irán la busca desde hace muchos años, e Israel la posee aunque no lo reconoce oficialmente.
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David Alandete
El pacto alcanzado entre Washington y Riad tampoco incluye el llamado Protocolo Adicional, que concede al organismo de control nuclear de la ONU (la Agencia Internacional de la EnergÃa Atómica) el poder de verificación de actividades en Arabia SaudÃ. Eso comporta la posibilidad de enviar equipos de inspección a las instalaciones sin previo aviso.
Hasta la fecha, Arabia Saudà habÃa aceptado parte de las condiciones impuestas por Estados Unidos para poder desarrollar la energÃa nuclear «solo para fines civiles», en particular el Estándar Oro. Al mismo tiempo, Riad se resistió siempre a dar el paso que le pedÃan Biden y Trump y reconocer el Estado de Israel –en el marco de los llamados Acuerdos de Abraham, que sà atrajeron a otros paÃses musulmanes de la región–. Cuando parecÃa más inclinado a darlo, las guerras de Gaza, el LÃbano e Irán le disuadieron de hacerlo.
Alerta en Israel
De ahà que las primeras voces de alarma ante el acuerdo hayan surgido en Israel. Los medios más nacionalistas del entorno del Gobierno de Netanyahu alertan de que el pacto «disparará la carrera nuclear» en la región, y dará más argumentos a Irán para seguir con su proyecto atómico. Arabia Saudà mantiene, hoy por hoy, una buena relación no oficial con Israel, «pero la marea podrÃa cambiar el dÃa de mañana». El pacto nuclear «es una señal inequÃvoca de la mala relación entre Trump y Netanyahu», ha declarado a ‘The Times of Israel’ el ex primer ministro y exresponsable de Defensa Ehud Barak.
Que la posibilidad de desarrollar el arma atómica atraiga a Bin Salmán es algo fuera de discusión. El dirigente saudà ha dicho en varias ocasiones que si Irán prosigue con su enriquecimiento de uranio, Arabia Saudà se reserva el derecho a hacerlo para plantar cara a su principal enemigo en la región.
La cuestión es qué necesidad tiene Donald Trump de hacer favores a un régimen absolutista árabe, sostenido por una ideologÃa radical islamista como la del clero wahabÃ.
Cuando el presidente estadounidense recibió a Bin Salmán en la Casa Blanca a finales del año pasado, tuvo que hacer muchas concesiones a la diplomacia, más de las que acostumbra. Ante las preguntas de la prensa sobre el asesinato en 2018 del columnista del ‘Washington Post’ y disidente saudà Kashogi –ordenado sin mucho género de dudas por Bin Salmán–, Trump se limitó a decir que son cosas que pasan y que, además, «el PrÃncipe no sabÃa nada».
Una de las razones que explicarÃan el extraño romance polÃtico entre el presidente norteamericano y el dirigente saudà se llama Irán. Trump sabe que no puede lanzar una guerra convencional contra el régimen de los ayatolás. Al mismo tiempo, cree que su prestigio –y su puesto en la historia– depende de cómo resuelva el actual conflicto. El único aliado que tiene con capacidad económica y militar en la región, dejando a un lado a Israel, que ya tiene demasiados frentes, es Arabia SaudÃ. Un paÃs que además le salió respondón cuando en fechas recientes se resistió a la escalada militar contra Irán. El apoyo de Riad y el mantenimiento de las bases estadounidenses en el Golfo, hostigadas ahora por las acciones de represalia de Teherán, tienen un precio.
