Publicado: junio 15, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/alto-fuego-iran-deja-netanyahu-cuerdas-20260615193623-nt.html
La sensación de victoria en Irán y Hizbolá con la firma del memorándum con Estados Unidos se tradujo en decepción y preocupación en Israel. El texto pactado recoge el alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, pero los israelíes se resisten a … aceptar el nuevo escenario porque no han podido acabar con la amenaza que supone Hizbolá. A las pocas horas del anuncio, un ataque con dron israelí alcanzó un vehículo en el sur de Líbano y causó la muerte de su conductor, en el primer ataque mortal registrado desde que se hiciera oficial el alto el fuego. Los israelíes insisten en la vía de las armas, aunque tras 40 días de guerra y más de 60 de negociaciones bajo bloqueo y con el dedo en el gatillo, se ha vuelto a demostrar que no hay solución militar a conflictos como el de Irán.
La figura de Benjamín Netanyahu fue el centro de todas las críticas en el Estado judío. El primer ministro, que se juega su futuro en las urnas en cuatro meses, intentó dinamitar el acuerdo el domingo con un bombardeo al sur de Beirut, pero fracasó y provocó la ira de Donald Trump. El ex jefe del ejército y líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, que esta semana ha superado a Netanyahu en las encuestas electorales, calificó el acuerdo como «el deprimente resultado de un gobierno fracasado» y afirmó que existe «un enorme abismo» entre las «promesas vacías de victoria total» y la realidad. Otra de las figuras de la oposición y aspirante a destronar a Netanyahu, Naftali Bennet, lamentó que el pacto representa «un giro peligroso para la seguridad de Israel».
Los socios de gobierno ultranacionalistas también fueron duros con el líder del Likud. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, dijo que el acuerdo es «malo para Israel y para todo el mundo libre» y pidió seguir trabajando para derrocar al régimen de los ayatolás. El responsable de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, fue más rotundo y declaró a los medios que «el acuerdo de Trump no nos vincula. No somos parte de este acuerdo. No garantiza nuestra seguridad. No debemos conformarnos con nada que no sea el desmantelamiento de Hizbolá. No debemos retirarnos ni un solo centímetro de los territorios conquistados por nuestros soldados».
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Nathalie Duplan
Los analistas militares no ocultaron su decepción y algunos se refirieron a la guerra con Irán como «la primera guerra perdida por Israel». Amit Segal, periodista muy próximo a Netanyahu, ahondó en la crisis en la relación personal entre el primer ministro y Trump. Segal recordó en X una frase de Henry Kissinger: «Puede ser peligroso ser enemigo de Estados Unidos, pero ser amigo suyo es fatal». Según su análisis de la situación, «Irán consigue desbloquear sus puertos, aliviar sanciones y obtener un reconocimiento de facto de su soberanía sobre Ormuz. A cambio, mantiene el alto el fuego y garantiza la libertad de navegación. La posición estadounidense, en una palabra: rendición».
Líbano, la prueba
La república islámica se siente reforzada y prepara el viaje del viernes a Suiza para la ceremonia oficial. Abbas Aragchi, ministro de Exteriores, adelantó que ese día «habrá una reunión entre los jefes de las delegaciones de ambas partes, y se firmará el memorándum de entendimiento entre Irán y Estados Unidos. Posteriormente se celebrará la primera ronda de negociaciones». A la espera de conocer los detalles del texto, los iraníes destacaron que han logrado que el alto el fuego se extienda a todos los frentes, Líbano incluido, y aseguran que también han logrado garantías sobre su soberanía sobre Ormuz, un arma que han descubierto gracias a la guerra lanzada por Trump y Netanyahu.
El primer ministro israelí asegura que permanecerán en el Líbano «el tiempo que sea necesario»
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha declarado este lunes que las fuerzas de Israel permanecerán en Gaza, Líbano y Siria «todo el tiempo que sea necesario», pocas horas después de que se anunciara un acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Próximo. Netanyahu ha explicado que estos territorios son “profundas zonas de seguridad alrededor del Estado de Israel”. “Y quiero dejarlo claro: permaneceremos en estas zonas de seguridad todo el tiempo que sea necesario para proteger nuestro país», ha reiterado.
La agencia Fars recogió que Teherán añadió a última hora una cláusula sobre el cobro de servicios marítimos «para subrayar de forma clara y explícita la cuestión de la soberanía iraní-omaní sobre el estrecho de Ormuz». La agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, presentó el acuerdo como una «pausa táctica en la guerra» y no como una solución definitiva.
Líbano se ha convertido en gran prueba que los iraníes han puesto a Trump para comprobar si es capaz de controlar a Netanyahu. Israel redujo los ataques, pero no los paró del todo, y el ministro de Defensa, Israel Katz, dejó claro que el acuerdo no supone el final de la ocupación. Hizbolá anunció su respeto al alto el fuego y detuvo las operaciones, aunque señaló en un comunicado que «la resistencia continuará defendiendo la soberanía, el territorio y el pueblo de Líbano hasta la retirada completa de Israel y el regreso de los prisioneros». Para disgusto de Israel, Irán ha logrado meter a la milicia chií en el gran acuerdo con Estados Unidos, lo que representa una amenaza para su libertad de acción.
Miles de libaneses se apresuraron a regresar al sur en cuanto escucharon al primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, anunciar que el acuerdo alcanzado contempla «el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano». El Gobierno de Beirut pidió a los desplazados que no se apresuren a regresar a sus hogares porque los israelíes mantienen lo que llaman «zona de seguridad» que afecta sobre todo a las localidades próximas a la frontera. El presidente libanés, Joseph Aoun, dijo que «espera que estos entendimientos se transformen en medidas prácticas que pongan fin definitivamente al ciclo de violencia y abran una etapa de estabilidad, seguridad, recuperación y reconstrucción».
