La Administración Trump planeaba declarar muertos a 2,7 millones de personas para obligarlos a emigrar - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


La Administración Trump planeaba declarar muertos a 2,7 millones de personas para obligarlos a emigrar

Si hacer votar a los muertos -o a los niños de teta- para conseguir escaños en las elecciones se convirtió en una práctica habitual en la España de finales del siglo XIX y principios del XX, parece que, siglo y medio después, la Administración Trump … se planteó recuperar la ‘técnica’. En esta ocasión, no se trataba de ‘resucitar’ a algunos ciudadanos, sino de declararlos fallecidos, para alcanzar los propios intereses: forzar a los inmigrantes a abandonar el país.
El actual Gobierno estadounidense tenía previsto catalogar como fallecidas a 2,7 millones de personas vivas, entre las que se contaban mayoritariamente inmigrantes, pero también nacionales y residentes permanentes legales, para obligarlos a dejar la nación, según ha declarado un ex alto cargo de la Seguridad Social al periódico norteamericano ‘Washington Post’. La finalidad era eliminar a estos individuos del sistema financiero para privarlos de salarios, atención sanitaria y prestaciones gubernamentales, entre otros servicios.

El autor de la denuncia de este plan del Ejecutivo de Trump ha sido Jeremiah Schofield, que trabajó en la Seguridad Social 25 años y participó en la modernicación informática de la agencia antes de dimitir en octubre. El motivo de su renuncia fue precisamente la negativa a participar en la iniciativa después de percatarse de las intenciones de la Administración y de que los abogados advirtieran de que esta práctica podía violar la ley federal.

Noticia relacionada

Javier Ansorena

Este exfuncionario interpuso una denuncia de 49 páginas ante el Comité de Finanzas del Senado y el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado, en la que detallaba las intenciones de sus superiores de clasificar como muertos a estos 2,7 millones de personas. Entre ellos, había ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes legales, adolescentes y personas mayores, incluido una viuda que era residente permanente legal y recibía beneficios.
El año pasado, la Seguridad Social estadounidense ya incorporó a 6.100 personas, en su mayoría de origen latino, a su Archivo Maestro de Defunciones, una base de datos utilizada por bancos, empleadores y agencias gubernamentales para determinar si un ciudadanos está vivo. En aquel momento, algunos de los afectados acudieron a las oficinas para demostrar que no estaban muertos.
Un portavoz de la Seguridad Social, que ha preferido permanecer en el anonimato, ha negado las acusaciones de Schofield y ha asegurado que la agencia mantiene «el más alto nivel de controles internos», lo que incluye «contar con todas las políticas y procedimientos necesarios para garantizar la integridad y exactitud de los registros de la agencia», según recoge el periódico estadounidense.

Publicado: junio 5, 2026, 12:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/administracion-trump-planeaba-declarar-muertos-millones-personas-20260605190735-nt.html

Si hacer votar a los muertos -o a los niños de teta- para conseguir escaños en las elecciones se convirtió en una práctica habitual en la España de finales del siglo XIX y principios del XX, parece que, siglo y medio después, la Administración Trump se planteó recuperar la ‘técnica’. En esta ocasión, no se trataba de ‘resucitar’ a algunos ciudadanos, sino de declararlos fallecidos, para alcanzar los propios intereses: forzar a los inmigrantes a abandonar el país.

El actual Gobierno estadounidense tenía previsto catalogar como fallecidas a 2,7 millones de personas vivas, entre las que se contaban mayoritariamente inmigrantes, pero también nacionales y residentes permanentes legales, para obligarlos a dejar la nación, según ha declarado un ex alto cargo de la Seguridad Social al periódico norteamericano ‘Washington Post’. La finalidad era eliminar a estos individuos del sistema financiero para privarlos de salarios, atención sanitaria y prestaciones gubernamentales, entre otros servicios.

El autor de la denuncia de este plan del Ejecutivo de Trump ha sido Jeremiah Schofield, que trabajó en la Seguridad Social 25 años y participó en la modernicación informática de la agencia antes de dimitir en octubre. El motivo de su renuncia fue precisamente la negativa a participar en la iniciativa después de percatarse de las intenciones de la Administración y de que los abogados advirtieran de que esta práctica podía violar la ley federal.

Noticia relacionada


  • Javier Ansorena

Este exfuncionario interpuso una denuncia de 49 páginas ante el Comité de Finanzas del Senado y el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado, en la que detallaba las intenciones de sus superiores de clasificar como muertos a estos 2,7 millones de personas. Entre ellos, había ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes legales, adolescentes y personas mayores, incluido una viuda que era residente permanente legal y recibía beneficios.

El año pasado, la Seguridad Social estadounidense ya incorporó a 6.100 personas, en su mayoría de origen latino, a su Archivo Maestro de Defunciones, una base de datos utilizada por bancos, empleadores y agencias gubernamentales para determinar si un ciudadanos está vivo. En aquel momento, algunos de los afectados acudieron a las oficinas para demostrar que no estaban muertos.

Un portavoz de la Seguridad Social, que ha preferido permanecer en el anonimato, ha negado las acusaciones de Schofield y ha asegurado que la agencia mantiene «el más alto nivel de controles internos», lo que incluye «contar con todas las políticas y procedimientos necesarios para garantizar la integridad y exactitud de los registros de la agencia», según recoge el periódico estadounidense.

Artículos Relacionados