Publicado: mayo 29, 2026, 4:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/pam-bondi-niega-responder-sobre-papel-trump-20260529221002-nt.html
El fantasma de Jeffrey Epstein sigue persiguiendo a Donald Trump y a sus aliados republicanos. El último episodio ha sido la comparecencia en el Congreso este viernes de la que ha sido fiscal general del multimillonario neoyorquino hasta su despido a comienzos del pasado mes … de abril: Pam Bondi volvió a defender ante los legisladores su polémica gestión de la desclasficación de los documentos de Epstein, reconoció errores en el proceso y apuntó a descargar las culpas en quien hoy es su sucesor, Todd Blanche.
Trump fulminó a Bondi porque estaba descontento con su gestión de la publicación de esos materiales y por los escasos resultados de la fiscal general contra sus rivales políticos. Pero Bondi, vieja aliada de Trump, dejó claro este viernes que no va a dar la espalda al multimillonario neoyorquino: se negó a contestar preguntas sobre el papel del presidente, que fue amigo de Epstein, en la desclasificación de los documentos del pedófilo, fallecido en 2019. Entre las acusaciones de los demócratas y de algunas víctimas de Epstein está que el Gobierno y los republicanos han tratado de ocultar información perjudicial para Trump en los papeles desclasificados.
Varios de los diputados demócratas preguntaron al respecto y Bondi se negó a participar. Uno de ellos, James Walkinshaw, le cuestionó acerca de si Trump tenía conocimiento de los crímenes de Epstein antes de que se hicieran públicos. Como en otras preguntas al respecto, la exfiscal general respondió con vaguedades: «No estoy segura de cuánto sabía».
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Rosalía Sánchez
Lo que se sabe por ahora de la comparecencia de Bondi es lo que han revelado los diputados que asistieron a la misma. Porque los republicanos, que controlan el comité de la Cámara de Representantes en el que se celebró, permitieron que fuera a puerta cerrada y sin grabación de vídeo. Solo se conocerá la transcripción de las respuestas de Bondi. «No está contestando ninguna pregunta», reaccionó también a la salida otro demócrata, Dave Min.
Sí se sabía desde este miércoles la declaración inicial de la compareciente, que defendió el proceso de desclasificación: «Se ha procurado justicia y transparencia», dijo.
Pero Bondi reconoció «errores» en la ocultación de información sensible en los millones de documentos que fueron publicados. Por ejemplo, datos personales de algunas víctimas de Epstein o imágenes desnudas de algunas de estas mujeres. Varias de ellas se personaron a las puertas de la comparecencia para protestar frente a Bondi. También se cuestiona si la Administración Trump ha protegido y favorecido a cómplices de Epstein, como la que fue su pareja, Ghislaine Maxwell.
La que fuera fiscal general, sin embargo, trató de sacudirse culpas. Aseguró que ella «no lideró» todos los aspectos de la desclasificación y que «delegó la supervisión de este proceso» a su segundo, Todd Blanche, que hoy es su sucesor, como fiscal general interino.
Bondi ha sufrido con los escándalos de Epstein casi desde su desembarco como fiscal general en el regreso de Trump al poder, en enero del año pasado. Después de que el presidente de EE.UU. y sus aliados prometieran transparencia total en el asunto, el proceso de desclasificación ha indignado a las bases más leales al multimillonario neoyorquino, donde muchos están convencidos de que Epstein no se suicidó en una cárcel de Nueva York, sino que le mataron para que no desvelara a otros pedófilos entre las elites políticas y empresariales de EE.UU.
Bondi, para congraciarse con esos seguidores, llegó a decir que tenía en su mesa la célebre «lista de clientes» de Epstein. Esa lista no apareció por ningún lado y, después, para cabrear todavía más a los trumpistas, reconoció que no había pruebas de que la muerte de Epstein fuera otra que un suicidio.
Trump y el Departamento de Justicia vieron forzados a desclasificar los documentos de Epstein a finales del año pasado, en medio de una pequeña revuelta de díscolos republicanos que exigían transparencia auténtica. Ha sido un proceso convulso, que todavía da coletazos, uno de los grandes quebraderos de cabeza en política doméstica para el presidente de EE.UU.
