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Raúl Castro ni aparece en la pobre manifestación en su defensa convocada por el régimen en La Habana

El régimen cubano movilizó este viernes a miles de militares, funcionarios y trabajadores estatales en la llamada «Tribuna Antimperialista», apenas 20.000 personas, frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en la Isla, para demostrar un supuesto mayoritario respaldo del pueblo … a Raúl Castro y en respuesta a acusación de asesinato contra Castro presentada en Florida el miércoles.
Pese a que el país atraviesa una grave crisis económica y récords de cortes de electricidad por falta de combustibles, el régimen desplegó cientos de autobuses estatales, transporte militar y público, así como operativos de movilización en distintos puntos de La Habana para garantizar asistencia al acto.

Durante la jornada previa circularon mensajes en grupos de redes sociales en los que directivos estatales informaban del carácter obligatorio de la asistencia. El régimen suele chantajear a sus trabajadores y amenazarlos con sanciones laborales si no asisten a sus convocatorias.

Noticia relacionada

Camila Acosta

El discurso principal estuvo a cargo de Gerardo Hernández, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y exagente de inteligencia cubano que integró la llamada Red Avispa en los Estados Unidos.
Al evento acudieron los principales funcionarios de la dictadura, incluido el mandatario Miguel Díaz-Canel, el primer ministro, Manuel Marrero, y el canciller, Bruno Rodríguez Parrilla. Sin embargo, Raúl Castro se ausentó. Ni siquiera se vio a un familiar suyo presente.
La última aparición pública de Castro fue el 1 de mayo último durante la habitual Marcha por el Día de los Trabajadores, que se desarrolló igualmente frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos. En esa ocasión, se le vio débil y siendo sostenido para caminar. En los últimos años, ha aparecido en escasos eventos oficiales y ya no habla en público; algunos medios refieren que padece graves problemas de salud pero la información se ha manejado como «secreto de Estado».

Durante la jornada previa circularon mensajes en grupos de redes sociales en los que directivos estatales informaban del carácter obligatorio de la asistencia

Quién sí acudió fue la hija del expresidente cubano, Mariela Castro, quien aseguró que su padre está preparado para combatir y afirmó que «nadie lo va a secuestrar» tras la acusación formal presentada en Estados Unidos y su declaración como «fugitivo» por parte del secretario de Estado Marco Rubio.
«Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie», declaró Mariela Castro al término el acto ante la Embajada de EE.UU. en La Habana.
La directora del Cenesex afirmó además que Raúl Castro «está muy tranquilo» y recordó una frase atribuida al exmandatario: «A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo».

«Un hombre excepcional»

El régimen cubano ha desplegado en los medios de propaganda una amplia campaña de apoyo a Raúl Castro en las que lo han intentado mostrar como «víctima» de Estados Unidos, así como realzando su «liderazgo» y «heroicidad».
Asimismo, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el brazo juvenil del Partido Comunista de Cuba (PCC), convocó a una jornada de conmemoración de los 95 años del dictador, pese a que faltan más de diez días para ello. Bajo el lema «Los 95 de Raúl», la UJC llamó «a sumar amor y respeto» en toda la Isla «como reconocimiento sincero» a la «sensibilidad humana» de quien «siempre ha promovido la paz».

«Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie»

Mariela Castro
Hija de Raúl Castro

Los medios oficiales se hicieron eco y llamaron llamar también «a la creatividad de pioneros, adolescentes y jóvenes, que puedan expresar, mediante todas las iniciativas posibles, la admiración y el amor hacia un hombre excepcional como Raúl».
Durante más de cuatro décadas, Raúl fue el brazo derecho de la dictadura de su hermano Fidel; este le cedería la dirección del país en 2006 al enfermarse gravemente; en 2018 Raúl traspasó el poder simbólico a Miguel Díaz-Canel, a quien todos reconocen como un simple títere del castrismo.

Responsabilidad penal

La concentración ocurre a dos días de que autoridades estadounidenses anunciaran cargos criminales contra Raúl Castro y otros cinco militares cubanos por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato, por el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales, ocurrido en 1996, y en el que fallecieron cuatro personas.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, tercero por la izquierda, durante la manifestación de este viernes en La Habana.

(AFP)

Raúl Castro era entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Esta constituye una acusación sin precedentes y reabre la responsabilidad penal del régimen cubano en un suceso que marcó uno de los momentos más tensos entre Washington y La Habana tras el fin de la Guerra Fría.
La acusación contiene, entre otros, una grabación de 11 minutos y 32 segundos en la que se escucha a Raúl Castro admitiendo haber impartido instrucciones para derribar las avionetas: «Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. (…) Claro, con un cohetazo de esos, avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego (…) que va a caer arriba de la ciudad. (…) Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades».

La escalada

El acto ocurre en un momento de escalada de tensiones entre Washington y La Habana. Trump ha aumentado las sanciones contra funcionarios, empresas y estructuras vinculadas al régimen cubano, fundamentalmente a Gaesa.
La estrategia de Washington se centra en la presión económica, política y judicial, que incluye el cerco energético. El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos Donald Trump firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y estableció un mecanismo para imponer aranceles adicionales a productos de países que vendan o proporcionen petróleo a la isla, directa o indirectamente.
A inicios de mayo, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones de Washington contra el régimen cubano y autoriza medidas contra personas, entidades, afiliados y bancos extranjeros vinculados al aparato de seguridad del régimen, a actos de corrupción o a graves violaciones de derechos humanos en la isla. Entre esas entidades está Gaesa, el emporio de la familia Castro y la élite en la Isla que controla alrededor del 80% de la economía y el 95% de las finanzas.
La respuesta de la dictadura ha sido infundir el terror en la población, incluso en las escuelas. El 18 de mayo último, Díaz-Canel advirtió públicamente que ocurriría un «baño de sangre» si el Gobierno de los Estados Unidos decidía llevar a cabo una acción militar contra la isla. También Carlos Fernández de Cossío, el vicecanciller del régimen cubano, alertó que «cualquier intento de utilizar» la acusación contra Castro como «excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba, se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano».

Publicado: mayo 22, 2026, 10:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/regimen-cubano-moviliza-seguidores-defender-raul-castro-20260522165934-nt.html

El régimen cubano movilizó este viernes a miles de militares, funcionarios y trabajadores estatales en la llamada «Tribuna Antimperialista», apenas 20.000 personas, frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en la Isla, para demostrar un supuesto mayoritario respaldo del pueblo a Raúl Castro y en respuesta a acusación de asesinato contra Castro presentada en Florida el miércoles.

Pese a que el país atraviesa una grave crisis económica y récords de cortes de electricidad por falta de combustibles, el régimen desplegó cientos de autobuses estatales, transporte militar y público, así como operativos de movilización en distintos puntos de La Habana para garantizar asistencia al acto.

Durante la jornada previa circularon mensajes en grupos de redes sociales en los que directivos estatales informaban del carácter obligatorio de la asistencia. El régimen suele chantajear a sus trabajadores y amenazarlos con sanciones laborales si no asisten a sus convocatorias.

Noticia relacionada


  • Camila Acosta

El discurso principal estuvo a cargo de Gerardo Hernández, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y exagente de inteligencia cubano que integró la llamada Red Avispa en los Estados Unidos.

Al evento acudieron los principales funcionarios de la dictadura, incluido el mandatario Miguel Díaz-Canel, el primer ministro, Manuel Marrero, y el canciller, Bruno Rodríguez Parrilla. Sin embargo, Raúl Castro se ausentó. Ni siquiera se vio a un familiar suyo presente.

La última aparición pública de Castro fue el 1 de mayo último durante la habitual Marcha por el Día de los Trabajadores, que se desarrolló igualmente frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos. En esa ocasión, se le vio débil y siendo sostenido para caminar. En los últimos años, ha aparecido en escasos eventos oficiales y ya no habla en público; algunos medios refieren que padece graves problemas de salud pero la información se ha manejado como «secreto de Estado».

Durante la jornada previa circularon mensajes en grupos de redes sociales en los que directivos estatales informaban del carácter obligatorio de la asistencia

Quién sí acudió fue la hija del expresidente cubano, Mariela Castro, quien aseguró que su padre está preparado para combatir y afirmó que «nadie lo va a secuestrar» tras la acusación formal presentada en Estados Unidos y su declaración como «fugitivo» por parte del secretario de Estado Marco Rubio.

«Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie», declaró Mariela Castro al término el acto ante la Embajada de EE.UU. en La Habana.

La directora del Cenesex afirmó además que Raúl Castro «está muy tranquilo» y recordó una frase atribuida al exmandatario: «A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo».

«Un hombre excepcional»

El régimen cubano ha desplegado en los medios de propaganda una amplia campaña de apoyo a Raúl Castro en las que lo han intentado mostrar como «víctima» de Estados Unidos, así como realzando su «liderazgo» y «heroicidad».

Asimismo, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el brazo juvenil del Partido Comunista de Cuba (PCC), convocó a una jornada de conmemoración de los 95 años del dictador, pese a que faltan más de diez días para ello. Bajo el lema «Los 95 de Raúl», la UJC llamó «a sumar amor y respeto» en toda la Isla «como reconocimiento sincero» a la «sensibilidad humana» de quien «siempre ha promovido la paz».

«Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie»

Mariela Castro

Hija de Raúl Castro

Los medios oficiales se hicieron eco y llamaron llamar también «a la creatividad de pioneros, adolescentes y jóvenes, que puedan expresar, mediante todas las iniciativas posibles, la admiración y el amor hacia un hombre excepcional como Raúl».

Durante más de cuatro décadas, Raúl fue el brazo derecho de la dictadura de su hermano Fidel; este le cedería la dirección del país en 2006 al enfermarse gravemente; en 2018 Raúl traspasó el poder simbólico a Miguel Díaz-Canel, a quien todos reconocen como un simple títere del castrismo.

Responsabilidad penal

La concentración ocurre a dos días de que autoridades estadounidenses anunciaran cargos criminales contra Raúl Castro y otros cinco militares cubanos por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato, por el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales, ocurrido en 1996, y en el que fallecieron cuatro personas.


El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, tercero por la izquierda, durante la manifestación de este viernes en La Habana.


(AFP)

Raúl Castro era entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Esta constituye una acusación sin precedentes y reabre la responsabilidad penal del régimen cubano en un suceso que marcó uno de los momentos más tensos entre Washington y La Habana tras el fin de la Guerra Fría.

La acusación contiene, entre otros, una grabación de 11 minutos y 32 segundos en la que se escucha a Raúl Castro admitiendo haber impartido instrucciones para derribar las avionetas: «Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. (…) Claro, con un cohetazo de esos, avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego (…) que va a caer arriba de la ciudad. (…) Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades».

La escalada

El acto ocurre en un momento de escalada de tensiones entre Washington y La Habana. Trump ha aumentado las sanciones contra funcionarios, empresas y estructuras vinculadas al régimen cubano, fundamentalmente a Gaesa.

La estrategia de Washington se centra en la presión económica, política y judicial, que incluye el cerco energético. El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos Donald Trump firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y estableció un mecanismo para imponer aranceles adicionales a productos de países que vendan o proporcionen petróleo a la isla, directa o indirectamente.

A inicios de mayo, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones de Washington contra el régimen cubano y autoriza medidas contra personas, entidades, afiliados y bancos extranjeros vinculados al aparato de seguridad del régimen, a actos de corrupción o a graves violaciones de derechos humanos en la isla. Entre esas entidades está Gaesa, el emporio de la familia Castro y la élite en la Isla que controla alrededor del 80% de la economía y el 95% de las finanzas.

La respuesta de la dictadura ha sido infundir el terror en la población, incluso en las escuelas. El 18 de mayo último, Díaz-Canel advirtió públicamente que ocurriría un «baño de sangre» si el Gobierno de los Estados Unidos decidía llevar a cabo una acción militar contra la isla. También Carlos Fernández de Cossío, el vicecanciller del régimen cubano, alertó que «cualquier intento de utilizar» la acusación contra Castro como «excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba, se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano».

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