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La Administración Trump facilitó la huida a EE.UU. de un exministro polaco prófugo de la Justicia

La figura de Zbigniew Ziobro, exministro de Justicia y ex fiscal general de Polonia, vuelve a hacer temblar los cimientos institucionales del país. Acusado de malversación y abuso de poder en el marco del escándalo del Fondo de Justicia, el antiguo hombre … fuerte del sistema judicial polaco había huido a Hungría para evitar la cárcel, protegido por el gobierno de Viktor Orbán, que mantenía congelado su expediente de extradición. El pasado 10 de mayo, sólo un día después de la toma de posesión de Péter Magyar, voló discretamente desde Budapest a Nueva York, burlando nuevamente a la Justicia polaca. Ahora se ha sabido que lo hizo gracias a un visado concedido por la Administración Trump.
El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, instruyó a altos funcionarios consulares en Washington para que solicitaran a la Embajada estadounidense en Hungría un visado urgente para Ziobro. Según varios medios húngaros, se trataba de un visado de prensa justificado por el hecho de que Ziobro había empezado a trabajar como comentarista en la cadena de televisión pública polaca TV Republika, que proporcionó la documentación necesaria. No hay constancia de que el presidente Trump o su secretario de Estado, Marco Rubio, estuviesen al tanto de la maniobra.

Su salida del continente añade una dimensión internacional a un caso que ya había sacudido la política polaca y plantea nuevos interrogantes sobre la cooperación judicial entre Varsovia, Budapest y Washington, en un momento en el que las relaciones trasatlánticas pasan por su peor fase desde la II Guerra Mundial.

Noticia relacionada

Rosalía Sánchez | Corresponsal en Alemania

Entre 2015 y 2023, Ziobro fue uno de los pilares del gobierno de Ley y Justicia (PiS). Como ministro de Justicia y fiscal general, dos cargos fusionados por una reforma diseñada por él mismo, acumuló un poder sin precedentes sobre el sistema judicial polaco. Impulsó cambios, que la Comisión Europea calificó como una amenaza al Estado de derecho, al permitir interferencias políticas en el nombramiento y disciplina de jueces. Ziobro fue el arquitecto de la llamada «reforma judicial», que enfrentó a Polonia con Bruselas durante años y marcó profundamente la vida institucional del país.
Ya en enero de 2025, Ziobro había sido detenido por haber utilizado el software espía Pegasus para vigilar a periodistas y políticos rivales. Posteriormente, acusado de malversación en el caso denominado «Fondo de Justicia», destinado oficialmente a ayudas a víctimas de delitos y utilizado en realidad para financiar organizaciones afines al PiS. La Fiscalía Nacional emitió contra él una orden de detención. Durante meses, su entorno aseguró que estaba gravemente enfermo y no podía comparecer ante la Justicia, hasta que fue descubierto en Hungría, donde el pasado mes de enero se le concedió asilo político. Tras huir a Estados Unidos, permanece ahora en paradero desconocido.

Símbolo del ajuste de cuentas con el anterior gobierno

Varsovia deberá decidir si solicita formalmente su extradición, un proceso que podría ser largo y complejo. El PiS, por su aprte, denuncia un caso de «persecución política». Mientras tanto, sigue en Polonia el juicio a varios de sus colaboradores, convertido en un símbolo del ajuste de cuentas institucional con el anterior gobierno. Su desenlace tendrá un impacto profundo en la política polaca y en las relaciones entre Polonia, Hungría y Estados Unidos, que pasan por momentos muy bajos.
La orden de volver a casa a 4.000 soldados estadounidenses, que iban ya de camino a Polonia para cumplir con el previsto reemplazo, ha dejado al país en un estado de desasistencia militar. A pesar de ello, el primer ministro Donald Tusk subrayó este lunes la importancia de los vínculos de Varsovia con Washington e insistió en que «la tarea de todos nosotros aquí en Polonia, en Europa, al otro lado del Atlántico, en EE.UU., en Canadá, es garantizar que la cooperación transatlántica, independientemente de las diversas variables políticas, sobreviva a este difícil periodo».
Tusk enfatizó que «no hay alternativa a la amistad y cooperación polaco-estadounidense». «Si eso es lo que ha dicho, sólo puedo alegrarme de sus palabras», estuvo por una vez de acuerdo con el primer ministro el presidente Karol Nawrocki, determinado también a mantener a la amistad polaco-estadounidense a pesar de las adversidades militares y judiciales.

Publicado: mayo 19, 2026, 6:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/exministro-polaco-evita-justicia-gracias-visado-estadounidense-20260519122055-nt.html

La figura de Zbigniew Ziobro, exministro de Justicia y ex fiscal general de Polonia, vuelve a hacer temblar los cimientos institucionales del país. Acusado de malversación y abuso de poder en el marco del escándalo del Fondo de Justicia, el antiguo hombre fuerte del sistema judicial polaco había huido a Hungría para evitar la cárcel, protegido por el gobierno de Viktor Orbán, que mantenía congelado su expediente de extradición. El pasado 10 de mayo, sólo un día después de la toma de posesión de Péter Magyar, voló discretamente desde Budapest a Nueva York, burlando nuevamente a la Justicia polaca. Ahora se ha sabido que lo hizo gracias a un visado concedido por la Administración Trump.

El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, instruyó a altos funcionarios consulares en Washington para que solicitaran a la Embajada estadounidense en Hungría un visado urgente para Ziobro. Según varios medios húngaros, se trataba de un visado de prensa justificado por el hecho de que Ziobro había empezado a trabajar como comentarista en la cadena de televisión pública polaca TV Republika, que proporcionó la documentación necesaria. No hay constancia de que el presidente Trump o su secretario de Estado, Marco Rubio, estuviesen al tanto de la maniobra.

Su salida del continente añade una dimensión internacional a un caso que ya había sacudido la política polaca y plantea nuevos interrogantes sobre la cooperación judicial entre Varsovia, Budapest y Washington, en un momento en el que las relaciones trasatlánticas pasan por su peor fase desde la II Guerra Mundial.

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  • Rosalía Sánchez | Corresponsal en Alemania

Entre 2015 y 2023, Ziobro fue uno de los pilares del gobierno de Ley y Justicia (PiS). Como ministro de Justicia y fiscal general, dos cargos fusionados por una reforma diseñada por él mismo, acumuló un poder sin precedentes sobre el sistema judicial polaco. Impulsó cambios, que la Comisión Europea calificó como una amenaza al Estado de derecho, al permitir interferencias políticas en el nombramiento y disciplina de jueces. Ziobro fue el arquitecto de la llamada «reforma judicial», que enfrentó a Polonia con Bruselas durante años y marcó profundamente la vida institucional del país.

Ya en enero de 2025, Ziobro había sido detenido por haber utilizado el software espía Pegasus para vigilar a periodistas y políticos rivales. Posteriormente, acusado de malversación en el caso denominado «Fondo de Justicia», destinado oficialmente a ayudas a víctimas de delitos y utilizado en realidad para financiar organizaciones afines al PiS. La Fiscalía Nacional emitió contra él una orden de detención. Durante meses, su entorno aseguró que estaba gravemente enfermo y no podía comparecer ante la Justicia, hasta que fue descubierto en Hungría, donde el pasado mes de enero se le concedió asilo político. Tras huir a Estados Unidos, permanece ahora en paradero desconocido.

Símbolo del ajuste de cuentas con el anterior gobierno

Varsovia deberá decidir si solicita formalmente su extradición, un proceso que podría ser largo y complejo. El PiS, por su aprte, denuncia un caso de «persecución política». Mientras tanto, sigue en Polonia el juicio a varios de sus colaboradores, convertido en un símbolo del ajuste de cuentas institucional con el anterior gobierno. Su desenlace tendrá un impacto profundo en la política polaca y en las relaciones entre Polonia, Hungría y Estados Unidos, que pasan por momentos muy bajos.

La orden de volver a casa a 4.000 soldados estadounidenses, que iban ya de camino a Polonia para cumplir con el previsto reemplazo, ha dejado al país en un estado de desasistencia militar. A pesar de ello, el primer ministro Donald Tusk subrayó este lunes la importancia de los vínculos de Varsovia con Washington e insistió en que «la tarea de todos nosotros aquí en Polonia, en Europa, al otro lado del Atlántico, en EE.UU., en Canadá, es garantizar que la cooperación transatlántica, independientemente de las diversas variables políticas, sobreviva a este difícil periodo».

Tusk enfatizó que «no hay alternativa a la amistad y cooperación polaco-estadounidense». «Si eso es lo que ha dicho, sólo puedo alegrarme de sus palabras», estuvo por una vez de acuerdo con el primer ministro el presidente Karol Nawrocki, determinado también a mantener a la amistad polaco-estadounidense a pesar de las adversidades militares y judiciales.

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