Publicado: mayo 18, 2026, 10:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/merkel-llama-europa-hablar-putin-20260518163702-nt.html
Angela Merkel permanece retirada de la vida pública. Tras la exitosa gira de promoción de sus memorias ‘Libertad’, el libro más vendido en Alemania en 2024, pasa mucho tiempo en su pequeña casita del Uckermark, cultivando hortalizas. «A veces la cosecha no … resulta como había imaginado», reconoce, y confiesa «demasiadas ganas de Bratkartofel a las diez de la noche». Y no sabemos nada más porque rechaza sistemáticamente las invitaciones a todo tipo de eventos, que no dejan de llegar a su oficina.
Quizá por eso, la expectación generada por su participación en la conferencia ‘re:publica’, que se celebra este lunes y mañana en Berlín, ha sido mayúscula. Cientos de jóvenes que no habían logrado acceso al Station, en Kreuzberg, la esperaban a su llegada para saludarla, abrazarla y conseguir un selfi con la excanciller alemana. Ante las muchas peticiones ha confirmado que no, que no volverá a la Cancillería. Ni siquiera se ve como presidenta de Alemania, un cargo para el que los grandes partidos buscan actualmente una mujer de consenso. Y ha rechazado además un papel como negociadora entre Rusia y Ucrania, un papel para el que la UE ha pensado en ella.
Según Merkel, los contactos para la solución del conflicto en Ucrania «deberían seguir siendo tarea de los actuales jefes de Estado y de gobierno» porque las negociaciones con el presidente ruso, Vladímir Putin, requieren «poder político». En 2014, cuando Rusia entró en Crimea, nunca se le habría ocurrido pedir a ningún mediador que negociara en Minsk en su nombre, ha insistido, pero también ha subrayado algo que le parece fundamental: que los contactos con Rusia «no deben seguir siendo prerrogativa exclusiva del presidente estadounidense Donald Trump» y que Europa también tiene la oportunidad de influir en el curso de las negociaciones.
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Rosalía Sánchez
«Nosotros, como europeos, también somos una fuerza a tener en cuenta», ha concluido Merkel, que ve una vía de comunicación con Putin como requisito imprescindible para que Europa pueda jugar un papel en el proceso de paz que, ha insistido, «debe tener como objetivo una Ucrania soberana. «Creo que es correcto el apoyo que estamos prestando a Ucrania, que Putin subvalora sus errores, y lo que lamento es que Europa no esté utilizando todo su potencial diplomático», ha resumido. Le parece que hay demasiado poca diplomacia y ha recordado que «la diplomacia siempre tiene parte en la estrategia», arrancando con esta idea un sonado aplauso.
Para Merkel, los contactos con Rusia «no deben seguir siendo prerrogativa exclusiva del presidente estadounidense Donald Trump»
De todos es conocida, por otra parte, la animadversión mutua entre Merkel y el actual canciller alemán, Friedrich Merz, aunque ambos pertenecen al mismo partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). Cada vez que Merkel aparece en público, se estudia con lupa cualquier desavenencia con el actual Gobierno, aunque Merkel esquiva ese morbo de forma sistemática. Preguntada por las intensas reformas que Merz está implementando, que incluyen rebajas de las pensiones, aumento de las horas de trabajo y recortes generalizado en el estado de bienestar alemán, no ha tenido reparos en apoyar a su otrora principal enemigo interno.
Consenso y compromiso
«Los jóvenes deben entender que, si se están llevando a cabo estas reformas, es precisamente por ellos, para que tengan en su día alguna oportunidad de cobrar algún tipo de pensión», ha justificado, aunque ha dejado entrever que el gobierno está implicando demasiado poco hasta ahora a los sindicatos, con los que debería buscar un consenso. Aunque ha sido muy criticada por su afición al consenso, Merkel ha vuelto a identificar el diálogo como la vía propia de la democracia para afrontar los problemas. «Toda relación, empezando por la familia, se basa en la disposición al compromiso, en el que ninguna parte se lleva todo al completo; se basa en los hechos, que no tiene que ver con los estados de ánimo; y se basa en las decisiones ciudadanas», ha rechazado el victimismo por parte de los jóvenes.
Había público de todas las edades, pero era apabullante la presencia joven en la sala, ante la que ha desplegado un discurso exigente y sin contemplaciones. Aunque aparecía reiteradamente en las preguntas, ha rechazado la idea de que los jóvenes hoy viven peor que sus padres, debido sobre todo al acceso a la vivienda. «Es cierto que hoy en día eso sucede, pero también suceden muchas otras cosas, como que un joven funda una starup tecnológica de éxito, la vende y se hace millonario antes de los treinta. Eso hace poco era impensable», ha animado a buscar la oportunidad propia de cada tiempo, y ha llamado a los partidos tradicionales a «encontrar formatos en los que encontrarse con los jóvenes».
«Los jóvenes deben entender que, si se están llevando a cabo estas reformas, es precisamente por ellos, para que tengan en su día alguna oportunidad de cobrar algún tipo de pensión»
Angela Merkel
Excanciller de Alemania
Se ha referido también al ascenso en las encuestas del partido de ultraderecha y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD), que obtendría el 29% de los votos si hoy se celebrasen elecciones y lleva una delantera de siete puntos porcentuales sobre el segundo más votado, la CDU.
Cuando le han preguntado si ve posible en un futuro próximo un canciller alemán de AfD, no ha dudado en responder que «eso no va a suceder», aunque cree que para ello son necesarios ciertos cambios en la actuación de los partidos tradicionales. Merkel les ha aconsejado que «reflexionen sobre sus propias fortalezas». «Lo que considero muy importante es que no se queden en definirse indirectamente a través de la AfD. Se trata de decir: ¿Cuál es realmente nuestro plan para este país? La democracia siempre ha tratado de eso, de comunicar y convencer a los demás de un proyecto que tienes claro para cambiar las cosas», ha dicho.
