Publicado: mayo 14, 2026, 8:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/dimite-ministro-sanidad-reino-unido-20260514141601-nt.html
La crisis que desde hace días recorre los pasillos de Westminster terminó por estallar este jueves con la dimisión de Wes Streeting como ministro de Sanidad del Reino Unido, una decisión que agrava la mayor crisis política afrontada hasta ahora por Keir Starmer desde … su llegada a Downing Street y que sitúa al Partido Laborista ante la posibilidad de una batalla sucesoria apenas dos años después de su victoria electoral de 2024.
Streeting, considerado desde hace tiempo uno de los dirigentes con mayor proyección dentro del laborismo británico, comunicó su salida del Gobierno poco después del mediodía con una carta pública dirigida al primer ministro en la que afirmó haber perdido la confianza en su liderazgo y sostuvo que resulta «evidente» que Starmer no conducirá al partido a las próximas elecciones generales.
Aunque evitó anunciar formalmente una candidatura para intentar sustituirle, fuentes próximas al ya exministro citadas por la prensa local aseguran que su renuncia es el primer paso de una estrategia para luchar por la dirección del partido, y que está en proceso de reunir los apoyos parlamentarios necesarios para activar un proceso interno de liderazgo.
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Ivannia Salazar
La dimisión se produjo en medio de una atmósfera de descomposición interna alimentada por los malos resultados obtenidos por los laboristas en las elecciones locales y autonómicas de la semana pasada, un revés que desencadenó una oleada de críticas entre diputados, dirigentes territoriales y sectores sindicales que cuestionan la estrategia política y el rumbo ideológico de Starmer.
En Downing Street, donde hasta hace pocas semanas se daba por consolidada la autoridad del primer ministro tras la histórica victoria electoral de 2024, el temor a una rebelión interna ha terminado convirtiéndose en una crisis abierta.
«La impopularidad de este Gobierno fue un factor importante y común en nuestras derrotas en Inglaterra, Escocia y Gales»
Wes Streeting
Exministro de Sanidad
«Donde necesitamos visión, tenemos un vacío. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva», escribió Streeting en una de las frases más duras de su carta de renuncia, difundida íntegramente en redes sociales. El exministro sostuvo además que permanecer en el Gobierno después de haber perdido la confianza en Starmer sería «deshonroso» y «falto de principios».
«Los resultados electorales de la semana pasada fueron inéditos, tanto por la magnitud de la derrota como por las consecuencias de ese fracaso. Por primera vez en la historia de nuestro país, los nacionalistas están en el poder en todos los rincones del Reino Unido, incluido un peligroso nacionalismo inglés representado por Nigel Farage y Reform UK. Esto representa una amenaza existencial para la futura integridad del Reino Unido», detalla la misiva, en la que añade que «no cabe duda de que la impopularidad de este Gobierno fue un factor importante y común en nuestras derrotas en Inglaterra, Escocia y Gales».
Batalla por el liderazgo
La carta deja, sin embargo, una ambigüedad deliberada respecto al siguiente paso. Streeting no confirmó haber reunido las 81 firmas de diputados laboristas necesarias para activar formalmente una elección interna ni declaró oficialmente su candidatura. Fuentes próximas al primer ministro sostienen que Streeting no cuenta todavía con los números necesarios y que apenas habría logrado el respaldo de unos cuarenta parlamentarios, aproximadamente la mitad del umbral exigido.
Varios aliados de Starmer interpretaron incluso el tono de la carta como una prueba de debilidad. «Si tuviera las firmas, ya habría lanzado la candidatura», resumió un miembro del Gobierno citado por la prensa local. Otro diputado describió la maniobra como un intento de generar sensación de colapso en Downing Street sin disponer aún de la fuerza suficiente para rematar el desafío.
El propio Starmer intentó contener la rebelión mediante una ronda de reuniones con ministros y diputados en la Cámara de los Comunes, donde transmitió que no piensa dimitir y que combatirá cualquier intento de apartarlo del liderazgo. «No podemos permitir que una batalla interna hunda al país en el caos», dijo.
«Sumergir al país en el caos»
La ministra de Economía, Rachel Reeves, se convirtió este jueves en una de las principales defensoras públicas de Starmer. En declaraciones a la BBC, advirtió de que una contienda por el liderazgo «sumergiría al país en el caos» en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y por el impacto económico derivado de la crisis energética global.
La crisis ha abierto además el debate sobre quiénes podrían aspirar al liderazgo si finalmente se activa una elección interna. Angela Rayner, ex viceprimera ministra y representante del ala más izquierdista del partido, volvió a situarse este jueves en el centro de las especulaciones después de anunciar que había regularizado con la Hacienda británica un pago pendiente de 40.000 libras relacionado con el impuesto de transmisiones patrimoniales y de asegurar que había sido «exonerada» de cualquier actuación deliberada irregular. Aunque evitó confirmar una candidatura, Rayner declaró a ‘The Guardian’ que está dispuesta a «desempeñar su papel» para impulsar un cambio de rumbo político.
En paralelo, comenzaron a circular los nombres de otros posibles aspirantes, como el ministro de Energía Ed Miliband y el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, aunque este último no podría concurrir de inmediato al no ser actualmente diputado en Westminster.
