Publicado: mayo 8, 2026, 10:30 pm
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/gente/roro-demuestra-sus-dotes-kung-fu-su-entrenamiento-mas-duro-para-velada-los-limites-que-nos-ponemos-son-mentales_6968149_0.html
A tan solo dos meses de ponerse los guantes de boxeo para pegarse en La velada del año 6, la infuencer RoRo, conocida en redes por sus vídeos de cocina y sus creativas manualidades, ha vuelto a demostrar al público que no hay ningún reto que se le resista, adentrándose esta vez en el mundo de las artes marciales, de la mano de un monje Shaolin.
Hace unos días, la tiktoker madrileña, cuyo nombre real es Rocío Bueno, compartió en YouTube su experiencia a su llegada un templo Shaolin, en China, un destino al que aterrizó con ciertos nociones sobre la cultura y el idioma del país —aprovechando los cuatro años que dedicó a estudiar chino—, pero, sobre todo, con un objetivo muy claro: llevar su cuerpo al límite.
«He venido realmente aquí a fortalecer mi mente, y los monjes Shaolin son las personas con más fortaleza mental del mundo», explicaba la joven de 24 años en el primer vídeo de su serie, destacando el punto de inflexión que supuso, en 2025, su derrota ante Abby durante su debut en La Velada y mostrando su firme propósito de enmendar los errores que cometió por la mala gestión de los nervios.
Bajo el título de «Sobreviví al entrenamiento de un monje Shaolin», RoRo publicó recientemente en su canal de YouTube una continuación a su llegada en la que, sumergiéndose de lleno en el arte del kung fu, practica sus movimientos más característicos —a la par que exigentes a nivel físico—, así como algunas de las disciplinas que comprende este arte marcial.
Aunque tanto su pareja Pablo como su amiga y compañera de sector Leto están presentes durante gran parte de esta dura jornada, lo cierto es que la atención del monje Shaolin recae principalmente en RoRo, a quien exige unos movimientos más pulidos y una destreza en los ejercicios a la altura de un aprendiz de kung fu.
Tal es el nivel de exigencia que, en un momento dado de su caminata hasta la cima de la montaña, la creadora de contenido llega a sentirse indispuesta y visiblemente mareada. No obstante, este malestar no le impulsó a abandonar su desafío, ni tampoco ofrecer lo máximo de sí misma en la segunda etapa de su entrenamiento.
Allí, la tiktoker llevó al siguiente nivel su aprendizaje en el arte del kung fu, practicando distintas posiciones y movimientos encima de unos troncos, bajando una larga escalinata a cuatro patas o soportando los golpes del monje Shaolin —algunos de ellos con vara incluida— para perfeccionar el ejercicio en cuestión y mantenerla firme.
A pesar de este aparente calvario, RoRo se mostró muy orgullosa de los progresos obtenidos en su atípico entrenamiento para La Velada. «Para mí esto no ha sido solo un entrenamiento, sino que hay sitios que te cambian, momentos y experiencias que hacen que salga una versión de ti mismo que ni tú conocías», comentó ella, en un posterior vídeo de TikTok. «Y cada día de entrenamiento me doy cuenta de que los límites que nos ponemos nosotros mismos casi siempre son mentales».
