Publicado: abril 27, 2026, 4:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/carlos-iii-debuta-rey-casa-blanca-250-20260427231242-nt.html
El Rey Carlos III de Inglaterra llegó este lunes a la Casa Blanca en su primera visita a Estados Unidos como monarca, recibido por Donald Trump y Melania Trump con todos los honores para tomar un té. La escena tenía un peso histórico evidente: … el viaje se enmarca en el 250 aniversario de la independencia estadounidense, la ruptura fundacional con la Corona británica que dos siglos y medio después se convierte en motivo de ceremonia, diplomacia y reconciliación simbólica.
Carlos y Camila llegaron a las 16.17, con unos minutos de retraso sobre la hora prevista. Trump y la primera dama los esperaban en el jardín sur, donde está la columnata semicircular. Posaron para las cámaras, aunque la prensa estaba demasiado lejos para escuchar sus primeras palabras.
Melania vestía un traje de chaqueta color crema de Adam Lippes y zapatos de Manolo Blahnik, según informó su gabinete. Detrás de ellos, la Casa Blanca ya estaba preparada para la gran ceremonia del martes, la visita de Estado en toda regla, con filas de sillas dispuestas para los invitados y una presencia de seguridad más visible tras el tiroteo del sábado en la cena de corresponsales, con perímetros alrededor de la Casa Blanca y drones sobrevolando el recinto.
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David Alandete
El primer encuentro fue breve y medido. Tras el saludo, las dos parejas entraron en la Casa Blanca para tomar el té en el llamado Salón Verde, en la planta noble del edificio. Después recorrieron la nueva colmena ampliada de la Casa Blanca, situada en el jardín sur, junto al huerto. El gesto no era menor: Carlos III ha hecho de la defensa del medio ambiente una de sus causas desde mucho antes de llegar al trono. Cerca de allí, su madre, Isabel II, plantó un árbol durante su visita de Estado de 1991.
La visita tiene una lectura política clara. Es importante para Londres, que busca reforzar la llamada relación especial con Washington en un momento de tensiones entre Trump y el Gobierno laborista de Keir Starmer. El presidente ha criticado al primer ministro británico por la falta de apoyo que percibe en la guerra con Irán, pero mantiene una relación distinta con la familia real, a la que siempre ha mostrado una admiración pública.
La Casa Blanca quiere convertir la visita en un gran despliegue de Estado. El martes habrá ceremonia militar, saludo de 21 cañonazos, revista de tropas y un desfile con 300 militares estadounidenses. Después está previsto el encuentro entre Trump y Carlos III, el discurso del Rey ante el Congreso y una cena de Estado en la Casa Blanca.
Para Carlos, este es su vigésimo viaje a Estados Unidos, pero el primero como Rey. Para Trump, es una oportunidad de envolver la política en tradición, monarquía y ceremonia. Y para ambos países, una escena cargada de ironía histórica: el heredero de la Corona contra la que se fundó Estados Unidos vuelve ahora a Washington como invitado de honor en el aniversario de aquella independencia.
