En plena tensión bilateral entre México y Estados Unidos por la intención de Donald Trump de enviar tropas al sur del rio Bravo, el diario ‘The New York Times’ ha revelado que, a pesar del discurso soberanista de la presidenta Claudia Sheinbaum, militares estadounidenses ya … se encuentran apostados en centros de mando mexicanos.
Según ha informado el matutino, se trata de un mecanismo conjunto para coordinar acciones contra los cárteles de la droga, tales como destruir laboratorios de fentanilo y alistar la captura de capos de importancia para la justicia de EEUU. La Casa Blanca no ha desmentido la información.
«Las autoridades mexicanas se encuentran bajo presión para llegar a un acuerdo, ya que a algunos funcionarios estadounidenses les gustaría que el Ejército de EE.UU. o la CIA llevaran a cabo ataques con aviones no tripulados contra presuntos laboratorios de drogas, una violación de la soberanía mexicana que debilitaría significativamente al Gobierno», precisó el diario estadounidense.
Para el Gobierno mexicano es un golpe en su narrativa porque Sheinbaum insiste casi a diario en que la cooperación con Washington se reduce a que el Pentágono y las agencias de seguridad dan información de inteligencia a México, pero que los operativos en territorio son solo con elementos mexicanos.
La situación del oficialismo en México es delicada porque a la par de la agenda de seguridad, Sheinbaum este año tiene que renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el bloque que componen México, EE.UU. y Canadá y que es la base de su economía.
Todo sucede, además, después de que el pasado lunes Sheinbaum sostuviera una llamada telefónica con Trump en la cual este le demando medidas más enérgicas contra el crimen organizado. Este jueves han tenido una nueva llamada el secretario de Estado, Marco Rubio, y el canciller mexicano, Juan Ramón De la Fuente, en la cual abordaron cuestiones de inteligencia y seguridad.
A la espera de resultados
Después de la llamada el Departamento de Estado expresó que la Administración Trump pronto espera ver resultados contra el narcotráfico: «Estados Unidos dejó claro que los avances graduales para afrontar los desafíos de la seguridad fronteriza son inaceptables».
«Los próximos encuentros bilaterales con México exigirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas y lograr una reducción real del tráfico de fentanilo, con el fin de proteger a las comunidades a ambos lados de la frontera«, señaló el Departamento de Estado.
Este viernes la presidenta ha cargado contra Rubio: «Avanzar tiene que ver con un trabajo conjunto, allá hay distribución de drogas, allá hay lavado de dinero. Aquí trabajamos, estamos trabajando todos los días, el Gabinete de Seguridad prácticamente no duermen del trabajo permanente en las operaciones, en la coordinación».
«Avanzar tiene que ver con un trabajo conjunto, allá hay distribución de drogas, allá hay lavado de dinero», ha cuestionado Sheinbaum a Rubio
«Aquí trabajamos todos los días, nos coordinamos, y trabajamos de este lado, se ha enviado delincuentes de alto impacto a Estados Unidos, se sigue enviando extradiciones y vamos a seguir trabajando y todo lo que podamos hacer por México y además para evitar que llegue droga a Estados Unidos, pero ellos tienen que hacer su parte de reducir el tráfico de armas a México, campañas, educación, lo que tengan que desarrollar integralmente para disminuir el consumo de droga, la detención de la distribución de droga allá, el lavado de dinero allá», agregó.
La presencia militar estadunidense en México no es novedosa: desde el inicio del Gobierno de Sheinbaum, en octubre del 2024, han entrado al país cientos de oficiales estadounidenses para presuntas tareas de capacitación a sus contrapartes mexicanas.
La mandataria, según ella misma informó el martes pasado, ha comenzado a buscar una reunión personal con Trump, algo que hasta ahora venía rechazando dado que prefería mantener la comunicación solo por la vía telefónica.