Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Por qué Argentina sufre un alza importante de casos de hantavirus: así afecta el cambio climático a su población de ratones colilargos

Hace una semana la palabra ‘hantavirus’ en España era una completa desconocida. Sin embargo, siete días después se ha convertido en el término del momento. La llegada del crucero MV Hondius en el que se produjo un brote de esta enfermedad que ha dejado tres fallecidos ha puesto al país en alerta. Por un lado, por el recuerdo todavía fresco de la pandemia. Y por otro, por el desconocimiento de un virus que, en países como Argentina, lugar desde el que partió el crucero, sí es desde hace años un viejo conocido y que en los últimos años ha sufrido un importante aumento de los contagios.El hantavirus es una enfermedad presente en muchas regiones del mundo, incluidas algunas zonas de Europa. La infección se produce tras el contacto con la orina, la saliva y la materia fecal de un ratón colilargo. Este no es un ratón común, sino que es un pequeño roedor silvestre que tiene nueve centímetros de cuerpo y casi 21 centímetros de cola. El nombre de esta enfermedad viene del río Hantan, en Corea, donde se descubrió. Sin embargo, el virus ha desarrollado variantes en todo el mundo, entre las que está la cepa de Andes, responsable del brote en el crucero y que se encuentra principalmente en Chile y el sur de Argentina.En este último se convive desde hace décadas con la enfermedad, aunque se volvió mucho más presente para sus ciudadanos desde el caso del brote en la localidad patagónica de Epuyén a finales de 2018. En aquella ocasión el cumpleaños de una menor de 15 años fue el foco de un contagio que terminó con más de una treintena de infectados, de los que 11 terminaron falleciendo. Actualmente Argentina es el país que más casos de hantavirus tiene de toda la región y uno de los que más del mundo. Desde enero de 2026 se han registrado 42 casos y el Ministerio de Salud ha informado en su último Boletín Epidemiológico Nacional que la actual temporada muestra una circulación mayor a años anteriores «por encima del umbral de brote». Desde junio del año pasado se han producido 101 casos, de los cuales 32 fallecieron, lo que marca una tasa de letalidad del 31,7%, superior a la de años previos.Varias cepas y un aumento de los contagiosEn el país se han identificado cuatro áreas de riesgo: Noroeste (Salta, Jujuy y Tucumán), Noreste (Misiones, Formosa y Chaco), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut). Es en esta última región donde se encuentra la cepa Andes, que a diferencia, por ejemplo, de la cepa que está en Asia, que mata por cuadro hemorrágico, la variante andina lo hace por colapso de corazón y pulmón. El virus puede tener hasta un 40% de mortalidad, pero el área de contagio de una persona que tiene está enfermedad es mucho más reducida. “En las cuatro zonas geográficas donde está este virus hay distintos genotipos virales y distintos tipos de reservorios de roedores. Además, la letalidad y las manifestaciones clínicas también son un poco distintas”, reconoce a 20minutos Raúl González Ittig, investigador del CONICET y profesor de genética en la Universidad Nacional de Córdoba.Este biólogo especializado en roedores explica que la probabilidad de contagio interpersonal es poco probable y solo en casos de contacto muy estrecho y directo, pero que es precisamente la cepa Andes la única con “evidencia actual” que puede provocar la infección entre humanos y no solo de ratón a humano. González Ittig apunta que la variante presente en Uruguay y la provincia de Buenos Aires — por donde también pasó la pareja de holandeses considerada ‘caso cero’ del contagio en el crucero MV Hondius—  tiene muy poca evidencia de que sea transmitida de persona a persona, pero que se sabe de un caso en el que se cree que sí se produjo de esta manera. Con todo, la investigación que está llevando a cabo la Organización Mundial de la Salud junto con varios países señala a la variante Andes como la presente en el contagio del buque que salió de Argentina.Este barco partió de la ciudad de Ushuaia, donde las autoridades sanitarias locales insisten en que no fue en su región donde se produjo el contagio. González Ittig recuerda que la especie reservoria de ratones colilargos sí está en Tierra del Fuego, la provincia donde está Ushuaia, pero que la falta de registros históricos de esta enfermedad en esa zona y los tiempos de incubación de esta enfermedad hacen dudar de que fuera allí. De hecho, el director de Epidemiología de Tierra del Fuego, Juan Facundo Petrina, aseguró este viernes que era casi imposible que el contagio se hubiera provocado en Ushuaia, y apuntó directamente al viaje que hizo a Chile esta pareja o a otras zonas del sur de Argentina donde se han producido contagios recientemente.Y es que el propio Ministerio de Salud de Argentina ya emitió hace meses una alerta por el aumento de hantavirus, aunque curiosamente los lugares donde se está produciendo de manera significativa en relación a otros años no es en el sur, sino la zona centro y algunos focos significativos en el noroeste. Aunque no está del todo claro el motivo exacto de este incremento de casos, los expertos apuntan a dos elementos: el cambio climático y el aumento de la exposición de los seres humanos al hábitat de estos roedores. El investigador del CONICET apunta a los cambios extremos de clima que se dan desde hace varios años, cuando se han producido sequías y, a su vez, lluvias intensas que, por un lado obliga a los roedores a salir de sus ambientes naturales a buscar comida y, por otro, las precipitaciones aumentaron la cobertura vegetal y le dio alimentos a los ratones. Algo que ha provocado un aumento de la población de roedores colilargos en el país.Los contagios tienen picos estacionales entre noviembre y marzo porque hace más calor, hay más alimento para los roedores y la gente hace más actividades al aire libreTambién para Elena Obieta, médica infectóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, el cambio climático es un factor dentro de este aumento de los contagios, pero apunta igualmente a la modificación por parte de los humanos del hábitat de los roedores. “La gente construye en sitios donde interfiere con el hábitat natural de los roedores y eso también crea un aumento de la exposición de los seres humanos a estos animales”, dice Obieta, que añade que estos contagios “tienen picos estacionales entre noviembre y marzo porque hace más calor, hay más alimento para los roedores y la gente hace más actividades al aire libre”.¿Se puede hacer algo para frenar el aumento de casos?Para ambos expertos el aumento de los contagios debe preocupar a las autoridades, pero “sin generar una situación de pánico”, insiste Obieta. Además, González Ittig recuerda que el propio Boletín Epidemiológico de Argentina usa un concepto que puede traer confusión, que es el de “brote” para el aumento de casos. “Como son muchos, en la sumatoria total de la estadística da que hay un aumento, pero en realidad brote es cuando hay una sucesión de casos localizados geográficamente y todos relacionados entre sí, mientras que aquí lo que hay en realidad son casos aislados”, explica el investigador, que agrega que “no se está en una cifra alarmante porque no dejan de ser 100 casos, que no son pocos, pero en un país que tiene 45 millones de habitantes y que tiene una de las extensión de terreno más grandes del mundo”.Con todo, esta semana el Gobierno argentino, en reunión con las autoridades de salud de las provincias, ha pedido que se intensifique la vigilancia epidemiológica y recordó la importancia de sensibilizar a los equipos de salud para mejorar la sospecha y detección de casos ante síntomas compatibles con esta enfermedad. Es precisamente en las provincias del sur donde más trabajos de difusión y prevención hay, lo que ha llevado a que los casos no sean tan elevados como en otras partes del país. “Las personas de algunas zonas no están habituadas a que haya hantavirus”, lo que lleva a que no se tenga el cuidado necesario cuando se está en ambientes con presencia de esta enfermedad, no se tomen las medidas de limpieza que se requiere o que no se apliquen los protocolos médicos necesarios cuando aparece alguien con esos sintomas, dice González Ittig.Hay que controlar la población de roedores, eliminar o limitar los basureros a cielo abierto, que son el festival para alimentar a los roedoresPara Elena Obieta, “si no se hace nada es probable que cada año siga aumentando el número de casos”. Es por ello que la médica infectóloga afirma que, entre muchas medidas, el aumento de la vigilancia epidemiológica pasa por “controlar la población de roedores, eliminar o limitar los basureros a cielo abierto, que son el festival para alimentar a los roedores, y tener sistemas sanitarios capaces de diagnosticar a personas que tengan hantavirosis para dar el tratamiento oportuno y así reducir su tasa de mortalidad”, ya que, como recuerda, no hay vacuna para esta enfermedad.

Putin obliga a sus asesores a quitarse los relojes cuando se reúnen con él por temor a un atentado

Es bien conocida la obsesión que tiene el presidente de Rusia, Vladimir Putin, por su seguridad. El líder del Kremlin ni siquiera se fía de su círculo más cercano y ahora, se ha conocido un nuevo detalle sobre sus extremas precauciones.El diario The Sun publica este sábado que Putin obliga a sus asesores y funcionarios que se quiten el reloj antes de reunirse con él y de hecho, en recientes audiencias del presidente, se ha visto a sus acompañantes sin reloj.»Los teléfonos móviles llevan mucho tiempo prohibidos, y ahora se han añadido los relojes a las restricciones, tanto electrónicos como mecánicos», declaró una fuente interna del Kremlin.La medida, según esta misma fuente, entró en vigor a mediados de abril. Putin, que fue agente de la KGB en los inicios de su carrera, teme que se pueda utilizar un reloj para perpetrar un atentado contra su vida.Según Point Media, la nueva norma de vigilancia se suma a otros requisitos de seguridad, incluido el veto sobre teléfonos, tabletas y ordenadores portátiles.Otros analistas sostienen que el Kremlin está aplicando esta norma para ocultar la hora en que se producen las reuniones, ya que los encuentros de Putin con los funcionarios se graban. La ausencia de vigilancia implica que se eliminan los metadatos de las fotos y vídeos de Putin.

El 'renacer Magyar' de Hungría

Voluntarios de las juventudes de Tisza vendían ayer a las puertas del imponente Parlamento húngaro helados, palomitas y banderas de Hungría con el retrato de Péter Magyar, que a esa hora estaba siendo nombrado primer ministro. A través de pantallas gigantes, la multitud que llegaba … hasta Bajcsy-Zsilinszky seguía a orillas del Danubio una ceremonia plagada de gestos nacionalistas y un tanto alejada de los estándares europeos a los que Magyar pretende reorientar el país. Por momentos, más que de una rutinaria alternancia democrática de gobiernos, el acto tuvo aires de coronación.
Antes de la sesión inaugural, Magyar, cuyo apellido significa precisamente húngaro, depositó rosas blancas ante la estatua de Gyula Andrássy, héroe de la revolución nacionalista de 1848. «¡Dios salve a todos los húngaros, tanto los que están aquí como los que se encuentran al otro lado de la frontera!», saludó en tan señalado momento a las minorías húngaras en Ucrania, Rumanía, Serbia y Eslovaquia. «Hoy es el primer día del cambio de régimen», proclamó antes de prometer con contudencia: «No gobernaré, sino que serviré».

Al final de la sesión, además de cantar la letra completa del himno nacional húngaro, los diputados escucharon también el himno europeo, el himno de la minoría húngara Székel de la Transilvania rumana y el himno oficial de los romaníes húngaros, que son unos 70.000, interpretado por una agrupación de niños gitanos. A este rosario de himnos, sin precedentes en la historia parlamentaria húngara, se sumó, después de doce años de ausencia, el izado de la bandera europea en el Országhñaz, símbolo por excelencia de la identidad y la autonomía húngaras.

Noticia relacionada

Rosalía Sánchez

«Se avecinan cambios que marcarán el inicio de una nueva era en la democracia parlamentaria húngara», anunció la nueva presidenta del Parlamento, Agnes Forsthoffer. Según avanzó, «esta Cámara no será más la sede de un partido ni un centro de poder, sino el santuario de la voluntad nacional, la casa de la modestia y el servicio público, no un lugar de ostentación, la fanfarronería y la ostentación». A la derecha de los apabullantes 141 diputados de Tisza, se sientan 44 de Fidesz. Y, a la derecha de ambos, seis de Nuestra Patria. En el Parlamento húngaro no hay diputados de partidos de izquierda.
Al pedir el voto para él, como determina el protocolo, el presidente de Hungría, Tamás Sulyok, le advirtió en un tono inusualmente duro que se adhiriese «al Estado de derecho». Enfatizó que el fortalecimiento sin precedentes del partido Tisza «conlleva una responsabilidad histórica», y que está en juego «nada menos que preservar la resiliencia de Hungría en un entorno internacional lleno de peligros».

Pide la dimisión del presidente

Con estas palabras, Sulyok avanzaba que no piensa dimitir y advertía contra su destitución, con la que Magyar ha amenazado. Mostraba además su disposición a bloquear las iniciativas más radicales del nuevo Gobierno, al que declaraba la guerra desde el Palacio Sándor. Cuando se acercó a felicitar al recién votado primer ministro, desde la bancada de Tisza se escucharon gritos: «¡Ríndete! ¡Dimite!».
También Magyar, en su primer discurso como jefe de Gobierno, pidió la dimisión de Sulyok y de todos los altos cargos del Estado que convivieron con Orbán. «¡Que Tamás Sulyok marque el inicio de la fila!», señaló, y anunció que Hungría no es ya «un país sin consecuencias», sino de «rendición de cuentas».

La investidura de Magyar se convirtió en una multitudinaria fiesta callejera.

(Afp)

En tono agresivo, anunció que una de sus primeras decisiones será la creación de la Oficina Nacional de Protección y Recuperación de Activos, que investigará «los delitos del pasado: el sistema de contratación pública, los sobreprecios, los contratos de concesión, los activos ocultos en fundaciones, las irregularidades del sistema Tao y el caso del dinero perdido en fundaciones del Banco Central, todo ello de conformidad con la Constitución».
«En caso de responsabilidad penal, preparará y apoyará la labor de las fuerzas del orden, además de hacer valer las demandas civiles», llamó a denunciar casos ante una oficina que no dependerá del Gobierno, sino del Parlamento. «Vamos a fortalecer el sistema de controles y equilibrios, las instituciones verdaderamente independientes y a limitar el número de mandatos del primer ministro», adelantó, como primeros síntomas del renacer democrático de Hungría. «Seremos un gobierno de soberanía nacional», dijo, haciendo hincapié en que Hungría será «verdaderamente soberana y no estará sola ni será vulnerable» en cuanto comience a recibir los fondos europeos bloqueados en Bruselas a causa de las prácticas no democráticas de su antecesor.

«Vamos a fortalecer el sistema de controles y equilibrios, las instituciones verdaderamente independientes y a limitar el número de mandatos del primer ministro»

Péter Magyar
Nuevo primer ministro de Hungría

Magyar ha diseñado un gabinete para el cambio que procede mayoritariamente de Fidesz, como él mismo. La ministra de Exteriores, Anita Orbán, perteneció a su ala proeuropea, que ya no existe. Diplomática de carrera, en 2009 publicó un libro en el que advertía contra la «política energética imperialista rusa» y cayó en desgracia.
El hasta hace poco vicepresidente global de Shell, István Kapitány, bien relacionado con las élites económicas húngaras, será su ministro de Economía. Y en Defensa tendrá al exjefe del Estado Mayor, el general Romulusz Ruzzin-szendi, apartado por su supuesta postura demasiado proucraniana.
Su ministro de Sanidad, Zsolkt Hegedüs, pasó diez años trabajando como cirujano ortopédico en el Reino Unido y su titular de Asuntos Sociales y Familiares, Vilmos Katal-Nemeth, quedó ciego a los 16 años, después de lo cual se convirtió en abogado y en maestro del arte marcial japonés aikido. Todos ellos fueron ovacionados en la Plaza Kussoth, convertida ya en una fiesta, a su salida del Parlamento. También el capitán Szilveszter Pálinkás, que denunció las míseras condiciones de las Fuerzas Armadas en la campaña electoral. «¡Gracias! ¡Gracias!», coreaba el gentío.
Para el Ministerio de Justicia, Magyar había pensado en un hombre sobradamente preparado y muy en sintonía con sus ideas de regeneración del sistema judicial, Marton Mellethei-Barna. Es quien ha asesorado a Tisza en todo lo referente a la judicatura, pero recientemente adquirió un defecto que forzó el cambio de planes: en otoño de 2025 se casó con la hermana menor de Magyar, convirtiéndose así en su cuñado.
El mismo Marton, en una cena familia tras la victoria electoral, hizo ver a Magyar que su Gobierno debía arrancar sin rastro alguno del nepotismo que tanto han criticado a Orbán. La ministra de Justicia, finalmente, será Marta Görög, profesora de Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad Szeged, cuya trayectoria académica y profesional «garantiza que la reconstrucción del orden constitucional, el Estado de derecho, el sistema de controles y equilibrios, así como la seguridad jurídica, quedarán en buenas manos», en palabras de Magyar.
La prioridad para lograr su renacer húngaro es desmantelar la estructura de poder de Viktor Orbán y restaurar el Estado de derecho. Revisará todas las contrataciones públicas y cerrará los medios de comunicación estatales, hasta establecer legalmente un nuevo sistema de medios públicos independientes. Pero parte del partido se jugará en el terreno de la política exterior. Magyar quiere convertir a Hungría de nuevo en un «socio fiable» de la UE y la OTAN, mejorar las relaciones con los vecinos de Europa Central y del Este, especialmente con Polonia.

A la espera de los fondos europeos

Y, por delante de todos estos objetivos, a cortísimo plazo figura la obtención de los fondos europeos bloqueados por Bruselas, en los que tiene puestas grandes esperanzas para superar la grave crisis económica y financiera en la que está sumida Hungría. Su programa electoral no permite trazar líneas firmes de recuperación y las cuentas no terminan de salir sin los fondos europeos, como le ocurría a Orbán.
El nuevo Gobierno se enfrenta a un gran reto en lo que respecta a su posición sobre Ucrania, un tema altamente sensible en Hungría y que Orbán explotó sin duelo. Y, como siempre que encuentra una valla, Magyar tiende a saltarla. En este caso, se ha autoinvitado a una visita a Ucrania, concretamente a la ciudad de Berehove, que es de población predominantemente húngara. Magyar da así un giro a la política de Orbán, que había declarado a Ucrania «país enemigo» de Hungría, pero imponiendo a Zelenski la agenda desde la localización de la cumbre. Antes de esta iniciativa sin precedentes, que tendrá lugar en junio, ha avanzado que solo apoyará la adhesión de Ucrania a la UE si deja de tratar a la minoría húngara como «ciudadanos de segunda clase», un hecho lejos de estar probado.

Magyar solo apoyará la adhesión de Ucrania a la UE si deja de tratar a la minoría húngara como «ciudadanos de segunda clase»

Su nombramiento ya está moviendo la dinámica de grupos en Bruselas. «Los tres mosqueteros esperan al cuarto y el resurgimiento de Visegrado», han publicado esta semana desde Ereván los jefes de gobierno checo Andrej Babis; polaco, Donald Tusk; y eslovaco, Robert Fico. Junto con Hungría, representan el 14% de la población de la UE y suman 106 escaños en el Parlamento Europeo, lo que les permite actuar en bloque como contrapeso a posiciones dominantes en debates sobre soberanía, inmigración y seguridad. Incluso el prorruso Fico ha manifestado desde Moscú su intención de llevarse bien con Magyar, alegando que «un vecino mal avenido es peor que una casa en llamas». Desde Roma, tras la visita con la que Magyar hizo una declaración de intenciones el viernes, Giorgia Meloni ha mostrado su disposición a unirse al grupo de Visegrado.
En el mismo escenario sobre el que acababan de rendirse honores militares a la bandera y Magyar había sido aclamado por la multitud, sobre el que transcurrían ya actuaciones musicales, la popular Ibolya Oláh cantó ‘Hungría’. Por su parte, el cantante János Bródy entonó un tema que empieza diciendo «ya había tiempos difíciles hace 40 años» pero, en lugar de 40, dijo 16, los años de gobierno de Orbán. La gente coreaba las canciones en un ambiente festivo.
Una de las pancartas citaba a Dénes Csengey, intelectual disidente en la Hungría tardocomunista, con una frase de 1989, año de la escisión pacífica de la Unión Soviética: «Es hora de sonreír, con la certeza de que esto es Hungría y estamos en casa, y de que cuando hablamos del futuro del país, hablamos de los que nos pertenece».

Por qué me alisté en el ejército ucraniano al cuarto año de guerra: «Da vergüenza ser un hombre joven y sano en la retaguardia»

En enero de este año yo, escritor y voluntario, me movilicé voluntariamente a las filas del ejército ucraniano. Esta decisión sorprendió a mis conocidos, que hacían dos preguntas. Los extranjeros preguntaban: ¿por qué? Y los ucranianos: ¿por qué solo ahora?Estas dos preguntas van … sobre realidades diferentes. Para los europeos la guerra es algo terrible, pero de nicho: solo en un territorio determinado y solo para personas concretas. Para los ucranianos la guerra está en el centro, y nosotros mismos estamos en su epicentro: afecta a todos y cambia todas las esferas de la vida. Así que los conocidos europeos preguntaban: ¿por qué te movilizaste, si eras más útil para tu país precisamente como civil?

Porque como escritor te dedicabas a la diplomacia cultural en el extranjero, tus intervenciones y textos en distintos países y en las plataformas más autorizadas abrían los ojos de los extranjeros a la verdad sobre Ucrania y la guerra.

Noticia relacionada

Álex Bustos

Y como voluntario, que logró poner su reputación de literato al servicio del bien común, reunías dinero y comprabas todoterrenos para el ejército ucraniano (¡y compraste 415!), hacías una labor muy concreta en apoyo del ejército, una que se puede tocar con las manos. Es decir, eras eficaz tanto intelectualmente como completamente en lo práctico. Entonces, ¿por qué decidiste movilizarte? Seguían preguntándose. No lo entendían.
En cambio, los amigos ucranianos preguntaban: «¿Por qué te movilizaste en el cuarto año de la invasión, si no fuiste al ejército en los primeros días? ¿Cuál es la motivación para hacerlo precisamente en 2026, si podías haber ido el año pasado o esperar hasta el final de este año (y si de repente la guerra termina para otoño)?».

La tienda de campaña, un detalle en la trinchera mientras lee un libro electrónico antes de dormir. Y el escritor, en un foto captada por su móvil porque captar instantáneas está prohibido por seguridad. .

(Andriy Lyubka)

A la pregunta ucraniana me resulta más fácil responder. Al comienzo de la invasión me parecía que era más eficaz como escritor, una voz ucraniana en el mundo. Más tarde logré construir un equipo de voluntarios y aportar un beneficio práctico al ejército, y eso a su vez daba satisfacción moral.

«Me resulta más fácil responder a por qué decidí alistarme en 2026: al principio era más eficaz como escritor, luego como voluntario y en 2025 creí que Trump lograría poner fin a la guerra»

En 2025 no fui al ejército porque aun así creía que Donald Trump podría lograr el fin de la guerra -si no en 24 horas, al menos antes de final de año-. Y este año ya no pospuse mi movilización hasta el otoño, porque estoy seguro en otoño la guerra no terminará.
Fui al ejército precisamente ahora por una razón simple. Mi hija menor en otoño empezó el jardín de infancia y se adaptó bien allí, así que para mi esposa será al menos un poco más fácil funcionar con dos niños pequeños en brazos. Sí, de esto se habla poco: a los hombres que van a la guerra se les admira; y a las esposas, sobre cuyos hombros desde ese momento cae una carga doble, por alguna razón no, aunque para mí es un peso equivalente. Gracias por resistir, mi Yulia, te quiero también por esto.

La carga mental por no ir a la guerra

Ahora la pregunta europea: entonces, ¿por qué? A esta pregunta no tengo una respuesta heroica y unívoca. Me atormenté con ella todos estos años, y unos meses antes de la decisión perdí el sueño y por las noches daba vueltas en la cama. El ánimo oscilaba como un péndulo: a veces tenía miedo y me parecía que moriría en los primeros meses; y a veces, al contrario, esta idea me llenaba de fuerza interior y energía. Cuando finalmente tomé la decisión definitiva de ir al ejército (fue en octubre pasado), sentí un alivio increíble.
Por fin me quité de encima el peso que me atormentaba todos estos cuatro años. La razón principal es simple: me daba vergüenza. Vergüenza saber que en el momento en que tú vives una vida pacífica, alguien paga con su vida por tu seguridad. Que hombres y mujeres en el frente te protegen a ti y a tus hijos, aunque tú también eres relativamente joven y sano, por lo que perfectamente podrías reemplazarlos allí.

«Daba vueltas en la cama, no podía dormir. Cuando tomé la decisión de ir al ejército, me alivió, porque me avergonzaba que mientras yo tenía una vida pacífica, alguien estaba pagando con su vida por mi seguridad»

Durante los años de guerra en Ucrania —como en cualquier país que atraviesa una guerra en cualquier época histórica— se han agudizado las divisiones en la sociedad, la desigualdad se ha hecho más visible. En todas las guerras funciona igual: cuanto más rico eres y cuantos más contactos tienes, menos probabilidades hay de que termines en el ejército.

La desigualdad dentro del ejército

Es una gran injusticia, especialmente respecto a quienes ya llevan varios años en la guerra. Las realidades ucranianas y la falta de personas en el ejército son tales que desmovilizarse y volver a casa incluso después de cuatro años en el frente es imposible, no hay quien te sustituya. Y cuando llevas tanto tiempo en la guerra, aunque tengas siete (o nueve) vidas de gato, pronto se acabarán, lo que significa que estás en la guerra en un solo sentido. Hacia una discapacidad grave o la muerte.
En tales circunstancias, ser un hombre joven y sano en la retaguardia da vergüenza. Imagina: estás jugando con tus hijos en el parque infantil. Al lado de tus hijos, una mujer cuyo marido lleva cuatro años en el frente. Y captas su mirada.
Pero lo más importante es otra cosa. Este año mi hija mayor irá a la escuela.
Es muy inteligente y hace las preguntas más difíciles del mundo. No quería esperar al momento en que me mire con sus ojos puros como el cielo y pregunte: «Papá, los padres de muchos de mis compañeros están en la guerra, ¿y tú por qué no?».

Las maniobras a -25 grados son de todo menos un regalo, asegura el autor.

(Andriy Lyubka)

No quisiera hundirme bajo tierra por esa pregunta, que yo mismo me hago desde hace años. No tengo una respuesta que no suene a justificación. Defender tu país es asunto de todos, así que ahora ha llegado mi turno. Es honesto y justo. Quiero ser un buen padre, y la mejor forma de educar es el ejemplo propio.

No acabará este otoño, va para largo

La segunda razón para movilizarme es menos importante, pero racional.
Estoy seguro de que la guerra va para largo, así que todos combatirán. El mundo ha entrado en una era de reconfiguración y será dolorosa. La fase caliente de la guerra puede detenerse, pero mientras no se resuelvan las cuestiones fundamentales entre Occidente y China (y sus aliados autoritarios, incluida Rusia), no habrá una vida tranquila no solo en Ucrania, sino en toda Europa.
Así que si tarde o temprano de todos modos me movilizarán por la fuerza al ejército, es mejor hacerlo antes y voluntariamente, pero en mis propias condiciones. Esta lógica se ha justificado: en Ucrania el voluntario elige por sí mismo la unidad y el puesto futuro, y las mejores unidades militares compiten por el voluntario motivado. Por paradójico que parezca, en el ejército ahora me siento más seguro, porque estoy entrenado y preparado para defender mi vida. Ahora no es alguien quien me protege a mí y a mis hijos, sino que yo mismo puedo defenderme. Es una sensación genial.

Una historia para escribir

La tercera razón es un poco tonta y egoísta, incluso me da vergüenza escribirlo. Pero toda mi vida soñé con ser un buen escritor, escribir algo vivo y verdadero.

Se han instalado una capilla subterránea en el campamento donde está la unidad de este militar ucraniano.

(Andriy Lyubka)

Y la guerra es una experiencia que define a mi generación. Sea cual sea su final, este trauma permanecerá con nosotros hasta el final. No quería quedarme como observador. Perdonen mi actitud viril, pero fui al ejército para no solo conocer la verdad, sino también tener el derecho moral de describirla.

«Siempre soñé con escribir algo vivo y verdadero. Y la guerra es una experiencia que define a mi generación. Este trauma permanecerá con nosotros hasta el final. Quería tener el derecho moral de describirla»

La última gota fue aquello que en las primeras etapas de la guerra me daba la posibilidad de sentir mi eficacia en la retaguardia: el voluntariado. Lo diré sinceramente: en este ámbito me quemé completamente.
Porque el voluntariado en idea es como los versos para un poeta: los escribes cuando tienes inspiración. Debería ser un trabajo en el tiempo libre de la actividad principal, pero consumía más tiempo y esfuerzo que la principal. En el quinto año de la invasión reunir donaciones y mantener el ritmo se hacía cada vez más difícil, y la sensación de satisfacción de este trabajo 24/7 era cada vez menor.
Bromeo diciendo que simplemente quise pasar a un nivel superior: de los que ayudan, convertirme en aquel a quien ayudan.

El salto: ser militar

Así que en enero de 2026 me convertí en militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
El inicio del servicio es un curso de preparación militar básica de dos meses. Por un lado, es la clásica instrucción militar que no ha cambiado desde los tiempos del Imperio romano: a los civiles de ayer se les enseña a acostumbrarse a las cargas físicas, a manejar armas y a actuar como una unidad militar cohesionada.
Lo más difícil para mí fueron las condiciones de vida, porque nuestra unidad de entrenamiento realmente recordaba un campamento militar romano que se detuvo a descansar en un bosque invernal. Vivir en una tienda cuando las heladas alcanzan 25 grados bajo cero es una aventura interesante, pero no se la desearía a nadie.
Cuando tienes casi 40 años, precisamente el confort se convierte en la primera prueba. Lo confieso, fue difícil, pero me aferré a cosas simples. Un pequeño ritual: me despertaba antes y preparaba en una taza metálica mi café favorito. A pesar del cansancio y el frío, cada día me obligaba a una higiene cuidadosa. Antes de dormir, aunque fueran 15 minutos, leía un libro (electrónico).
Por otro lado, aunque este curso de preparación está dedicado a los fundamentos del funcionamiento del ejército, estaba adaptado a las necesidades del frente moderno y concretamente a las realidades de la guerra ruso-ucraniana.
Por ejemplo, nos enseñaban a defendernos con una escopeta de bombeo contra el ataque de un dron FPV; a camuflar nuestras posiciones no tanto de la infantería como del reconocimiento aéreo; en caso de ataque de un dron con fibra óptica, intentar rodearlo por detrás y cortar el cable. El curso de medicina táctica también se centraba en heridas de fragmentación y no de balas.
Pero la guerra cambia más rápido que los programas de formación. Es como con un ‘smartphone’ nuevo: se vuelve obsoleto en el mismo momento en que sales con él de la tienda. La guerra moderna se desarrolla a un ritmo frenético, y es precisamente la capacidad de adaptarse a los cambios, y no la potencia de fuego, lo que determinará al vencedor.

«Entré tras las prácticas en la guerra del siglo XXII, donde a través de mandos y gafas se parece engañosamente a un videojuego»

Después del curso básico, al recluta lo trasladan a una preparación especializada, donde ya domina una especialidad concreta. Elegí servir en las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, porque allí el nivel de pérdidas de combate es el más bajo de todo el ejército y, en general, es precisamente esa la dirección del futuro. Así que después del ‘bosque del comienzo de los tiempos’ entré de inmediato en el siglo XXII, donde la guerra real a través de mandos y gafas se parece engañosamente a un videojuego.
Curiosamente, ahora no temo a la muerte, porque la muerte en tales condiciones es un destino sobre el que tienes un control limitado, así que solo queda confiar en la suerte. Lo que más temo es que el tiempo y la distancia destruyan mi familia, rompan mi vínculo con mis hijos. Que fui a protegerlos, pero la guerra y la separación nos cambiarán y no tendré a quién volver.
¿Me arrepiento de mi decisión de ir al ejército? En general no, pero a veces duele la soledad. En esos momentos recuerdo uno de los primeros días de servicio, cuando con uniforme entré en una tienda rural al borde de la carretera para comprar café caliente. Una mujer mayor preparó el café, me dio un vaso de papel y en lugar del precio dijo: «Gracias». Y eso es suficiente.

En actualización

Andriy Lyubka es un escritor ucraniano que ha decidido escribir su relato desde el frente. Se enroló en enero de 2026, tomó la decisión de dejar de cooperar con las fuerzas de su país y convertirse en militar en octubre de 2025. Expone sus razones y cómo es su día a día.

Tres supervivientes del hantavirus explican los síntomas: «Sentía como si me clavaran un cuchillo en la espalda»

El mundo entero contiene la respiración ante el brote de hantavirus que se ha registrado en el crucero MV Hondius, que ya se dirige a Tenerife para desembarcar a sus pasajeros. Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha insistido en que el riesgo es bajo, se trata de un virus de mucha gravedad.Prueba de ello son los testimonios de las personas que han pasado la enfermedad y han sobrevivido a ella. Según los expertos, el hantavirus tiene una mortalidad alta, de entre el 33% y el 60% en casos graves.El diario británico Daily Mirror ha recogido los testimonios de tres personas que pasaron el hantavirus y que tuvieron síntomas graves, y que pudieron sobrevivir a la enfermedad.»Como un cuchillo»Uno de ellos es el entrenador austríaco de fútbol Ralph Hasenhüttl, que contrajo el virus en el año 2012. Al principio, el técnico atribuyó sus síntomas al agotamiento tras una extenuante ruta en bicicleta de montaña, pero pronto le quedó claro que algo andaba muy mal.»Me fui a la cama y fue entonces cuando empezó el dolor de cabeza. Sentía como si tuviera una aguja clavada. Después empecé a notar un fuerte dolor de espalda. Sentía como si tuviera un cuchillo en la espalda», dice el entrenador al Mirror.Los médicos le contaron más tarde que su hígado y sus riñones se estaban expandiendo rápidamente debido al virus, ejerciendo una presión insoportable sobre sus otros órganos.»Estuve inconsciente durante mucho tiempo y no sabía cuándo volvería. Los latidos de mi corazón me despertaban por su intensidad; sentía un fuerte golpe en el pecho», dice Hasenhüttl, que estuvo ingresado en la UCI.»Tienes que esperar a que tu cuerpo genere anticuerpos y luego tener esperanza de sobrevivir. Era solo cuestión de esperar. Intenté alejar los malos pensamientos porque me sentía joven, sano y fuerte. Pensaba: ‘¿Por qué debería morir por un virus?», reflexiona.Posteriormente descubrió cómo contrajo el virus, y fue de la manera más inocente: ocurrió al barrer el polvo de su patio, el cual inhaló.»Lo confundieron con leucemia»Otro testimonio es el de Shaina Monteil, una californiana que tenía solo cinco años cuando, mientras jugaba al aire libre con sus hermanos una tarde de verano, inhaló sin saberlo polvo contaminado con hantavirus. Al principio, su madre pensó que solo tenía gripe, pero la situación se agravó rápidamente.Shaina, ahora maestra de escuela de 38 años, le contó al Mirror: «Mi madre me llevó al médico y me recetaron antibióticos, pero solo empeoré. Vomitaba mucho y la situación progresó hasta el punto de que estaba muy débil y no podía ir a la escuela. Recuerdo tener dolores de cabeza muy fuertes, me dolía mucho el estómago y tenía una erupción cutánea por todo el cuerpo».Fue entonces cuando comenzó la hemorragia. Tras ser trasladada de urgencia al hospital, los médicos notaron pequeñas manchas de sangre (petequias) bajo la piel de Shaina y, en un principio, la diagnosticaron erróneamente con meningitis y luego con leucemia.»Me pusieron en una planta con niños que no iban a sobrevivir. Había niños a mi alrededor que no podían moverse. Pensaban que yo tampoco iba a salir adelante. Venían muchos médicos, me tomaban fotos y recogían datos, pero nadie sabía qué me pasaba», sigue recordando.Afortunadamente para ella, un joven médico que había asistido recientemente a un congreso médico reconoció el conjunto específico de síntomas como hantavirus, y Shaina pudo recibir el tratamiento que tanto necesitaba para salvar su vida. «Fue como un milagro. Lograron tratarme; era muy doloroso y tenía el cuerpo hinchado y dolorido al tacto, pero funcionó», dice.Incluso décadas después de su recuperación, Shaina sigue atormentada por los recuerdos de su encuentro cercano con la muerte y vive con un miedo terrible a la enfermedad. «Incluso después de recuperarme, siempre tuve miedo de volver a contagiarme y desarrollé miedo a morir. Tenía mucho miedo de no llegar a cumplir 10 años», dice.Limpiando los platos de comida del gatoEl tercer caso es el de Debbie Zipperian. Corría 2011 cuando esta mujer estaba limpiando los platos de comida para gatos de un viejo gallinero en su rancho de Montana (EEUU). Tan solo una semana después, Debbie comenzó a experimentar síntomas como agotamiento, dolor de cuello y de espalda, que los médicos inicialmente atribuyeron a la gripe o la neumonía.Tras tres visitas al médico, a Debbie le diagnosticaron el peligroso virus. Para entonces, la mujer sufría alucinaciones y estaba confusa, y aunque sus recuerdos de esa época no son claros, su marido le contó después que había estado «histérica como una gata rabiosa» y que los médicos tuvieron que sujetarla.»Tuve dos paros cardíacos y no pudieron intubarme porque mi estado era demasiado errático, y tampoco pudieron sedarme», dice esta mujer, a la que le quedaron secuelas neurológicas y de columna vertebral permanentes. Tuvo que «aprenderlo todo de nuevo», incluso a caminar, concluye.

Starmer recurre al ex primer ministro Gordon Brown para reflotar al laborismo

Keir Starmer, primer ministro británico y líder laborista, trató de reaccionar este sábado ante el batacazo del jueves en las urnas, anunciando el regreso a primera línea de dos figuras históricas del laborismo contemporáneo, el ex primer ministro Gordon Brown y la veterana dirigente Harriet … Harman, en un movimiento interpretado dentro y fuera del partido como un intento de reforzar una autoridad cada vez más cuestionada y de reflotar a una formación en crisis.
Downing Street confirmó que Brown ejercerá como enviado especial para finanzas globales y cooperación internacional, mientras Harman asesorará directamente al primer ministro en políticas relacionadas con mujeres y niñas, especialmente en materia de violencia machista, misoginia y representación femenina en la vida pública. Ambos fueron recibidos por Starmer en el número 10 este sábado.

Starmer afirmó que Brown ayudará a «construir una Gran Bretaña más fuerte». «Gordon está especialmente preparado para trabajar con nuestros aliados internacionales y reforzar la seguridad y la resiliencia del país», señaló.

Noticia relacionada

José M. de Areilza

El laborismo sufrió pérdidas severas en los comicios locales de Inglaterra, quedó reducido a una posición marginal en Gales tras casi tres décadas en el poder y vio cómo en Escocia el SNP consolida un quinto mandato consecutivo mientras Reform UK ha irrumpido con una fuerza inédita.
Starmer reconoció la gravedad del golpe. «Los resultados han sido realmente duros», admitió y volvió a asegurar que no va a marcharse porque eso sería «sumir al país en el caos». El dirigente laborista reconoció además que su Gobierno ha cometido «errores innecesarios».
Sin embargo, la maniobra de rescate ha provocado desconcierto incluso entre sectores tradicionalmente leales al líder laborista. La BBC citó a un miembro del Gobierno que calificó la operación como «un chiste» y añadió que «no existe ninguna pregunta cuya respuesta sea traer de vuelta a estos dos». Otro diputado laborista resumió la frustración interna diciendo que «no creo que los votantes de Wigan, Wandsworth, Salford o Sunderland hayan votado a Reform porque pensaran que necesitábamos más asesores de otra época del laborismo. Esto demuestra que Keir ni siquiera entiende cuál es el problema».
Las dudas ya no se limitan a conversaciones privadas. Varios diputados han pedido públicamente que Starmer dimita o que, al menos, establezca un calendario para una transición ordenada. El parlamentario Clive Betts declaró que el ‘premier’ debería «dar un paso al lado» en un futuro «no demasiado lejano» por «el bien del país y del Gobierno».
Debbie Abrahams, diputada por Oldham East and Saddleworth, aseguró incluso que considera probable la salida de Starmer «en cuestión de meses». «Siempre ha dicho que pondría al país por delante y debemos reconocer los peligros que afrontamos ahora», sostuvo. «Con esta trayectoria, las perspectivas no son buenas».

Histórico triunfo de Plaid Cymru

En Gales, uno de los bastiones fundamentales del laborismo, el partido ha quedado reducido a apenas nueve representantes en el Parlamento. Plaid Cymru logró una victoria histórica y se convirtió en la fuerza más votada del nuevo Senedd. Su líder, Rhun ap Iorwerth, compareció ante cientos de simpatizantes en Cardiff para proclamar que «se ha hecho historia por el pueblo de Gales». El dirigente nacionalista anunció además que intentará formar un Ejecutivo en minoría y defendió que «ningún Gobierno británico podrá ya ignorar nuestras necesidades y nuestras aspiraciones como nación».
Mientras tanto, en Escocia, John Swinney logró asegurar un quinto mandato consecutivo para el nacionalismo, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. El ministro principal escocés presentó el resultado como una ratificación del movimiento independentista y aseguró que Escocia ha votado «de manera rotunda por un Parlamento favorable a la independencia».
Swinney endureció además el discurso contra Reform UK, después de que la formación lograra 17 escaños en Holyrood, empatada con los laboristas como segunda fuerza. «Nigel Farage está avanzando a toda velocidad hacia Downing Street», declaró el líder escocés. «El Reino Unido podría tener pronto un primer ministro abiertamente hostil hacia las minorías, que ha pedido la privatización del NHS y la abolición del Parlamento escocés».
El dirigente nacionalista sostuvo que la única forma de «blindar Escocia frente a Farage» pasa por celebrar un nuevo referéndum de independencia antes de 2029.
Farage describió los resultados como «un cambio histórico en la política británica» y aseguró que el viejo eje ideológico ha quedado superado. «Olvídense de izquierda y derecha; eso se ha terminado», afirmó. Con 134 de los 136 ayuntamientos escrutados en Inglaterra, Reform UK, que hasta ahora apenas tenía representación local, obtuvo más de 1.450 concejales y se consolidó como el partido con más representantes en estas elecciones locales. Los laboristas quedaron en segundo lugar con algo más de 1.050 ediles tras perder alrededor de 1.400, mientras los conservadores se desplomaron hasta unos 800 representantes, más de 560 menos que en la anterior cita electoral.