Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Chile, a tres meses de Kast y la incubación de un 'outsider'

Chile no se enfrenta únicamente al desgaste prematuro de un gobierno. Lo que comienza a evidenciarse es algo mucho más profundo: el agotamiento definitivo de una generación completa de hacer política. Durante más de tres décadas, el país transitó entre izquierdas y derechas atrapadas … en una lógica pendular que prometía cambios profundos, pero que muchas veces terminó reproduciendo las mismas prácticas, los mismos códigos de poder y la misma desconexión con la ciudadanía.
La llegada de José Antonio Kast al poder fue interpretada por muchos como una oportunidad para corregir ese rumbo. Más que una adhesión ideológica absoluta, gran parte del electorado buscaba orden, seguridad, estabilidad y una Administración capaz de volver a poner las prioridades del ciudadano común en el centro de la discusión pública. Sin embargo, los primeros meses de gobierno comienzan a instalar interrogantes legítimas, especialmente entre quienes confiaron en la promesa de una forma distinta de ejercer el poder.

Porque cuando durante años se critica el uso del aparato estatal como espacio de acomodo político, la ciudadanía espera coherencia. Resulta difícil explicar que exparlamentarios terminen aterrizando en cargos diplomáticos de alta relevancia mediante designaciones que inevitablemente son percibidas como compensaciones políticas. Más aún cuando esas mismas prácticas fueron duramente cuestionadas desde la oposición, particularmente por el nombramiento de figuras políticas sobre diplomáticos de carrera. Y es precisamente ahí donde comienza a instalarse la percepción de que el discurso empieza a tensionarse con la práctica.

Noticia relacionada

María J. Errázuriz

Y ahí aparece uno de los principales problemas de la política chilena contemporánea: la incoherencia entre el discurso y la práctica.
Pero quizás donde más se profundiza la distancia entre expectativa y realidad es en el ámbito social. Chile se enfrenta hoy a una ciudadanía agotada por listas de espera interminables, deterioro en la salud pública, inseguridad creciente, aumento sostenido del coste de la vida y una sensación cada vez más evidente de abandono institucional. Mientras miles de familias ajustan sus presupuestos para sobrevivir, el debate político pareciera seguir atrapado en disputas ideológicas, equilibrios internos y protección de determinados intereses estructurales.
La ciudadanía no solo evalúa indicadores económicos. Evalúa sensibilidad, proporcionalidad y sentido de justicia. Cuando los costes del ajuste recaen principalmente sobre quienes dependen de servicios públicos debilitados, inevitablemente comienza a instalarse una percepción de desigualdad moral y política.

Newsletter

Y es precisamente ahí donde empieza a incubarse un fenómeno mucho más profundo.
Porque el chileno común comienza a sentir que las diferencias entre unos y otros terminan siendo menos profundas de lo que prometían en campaña. Cambian los gobiernos, cambian los relatos, cambian los discursos, pero demasiadas veces las prácticas permanecen intactas.

Chile podría estar entrando no solo en el fin de un ciclo político, sino en el agotamiento definitivo de una generación completa de hacer política

Ese agotamiento ya no alcanza únicamente a los partidos políticos tradicionales. También compromete a sectores empresariales, comunicacionales y grupos de poder que durante años terminaron administrando, validando o protegiendo los mismos espacios de influencia, contribuyendo a una creciente desconexión entre las élites y la ciudadanía.
Y, cuando las instituciones dejan de escuchar, las sociedades inevitablemente comienzan a buscar nuevas voces.
Por eso Chile podría estar acercándose a un escenario donde el próximo liderazgo relevante no emerja desde las estructuras políticas tradicionales, sino desde el clamor popular. No desde las élites partidarias, sino desde alguien capaz de interpretar el cansancio ciudadano frente a décadas de polarización, promesas incumplidas y desconexión con la realidad cotidiana.
Porque cuando la política tradicional se encierra sobre sí misma, los ‘outsiders’ dejan de ser una anomalía para transformarse en una consecuencia inevitable.
Así las cosas, Chile podría estar entrando no solo en el fin de un ciclo político, sino en el agotamiento definitivo de una generación completa de hacer política.

Carlos Escaffi R.

Profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú y fundador de Relaxiona Internacional

El Supremo de EE.UU. prohíbe a Alabama ejecutar presos con nitrógeno por «sufrimiento inhumano innecesario»

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha prohibido al estado de Alabama, en el sureste del país, utilizar gas nitrógeno para ejecutar presos por considerar que viola la Octava Enmienda de la Constitución, que protege a los ciudadanos del uso de castigos crueles … o inusuales.
La decisión del Supremo respalda la de un tribunal de menor instancia que había bloqueado previamente la ejecución de un hombre al impedir que se utilizara este procedimiento, según informaciones de la emisora estadounidense NPR.

Ahora, el Supremo ha indicado que la apelación presentada por el estado ha sido rechazada. Esta decisión ha favorecido que este preso, identificado como Jeffery Lee y que fue condenado por un doble asesinato en 1998, gane algo de tiempo tras recurrir el uso del nitrógeno, que provoca varios minutos de sufrimiento por asfixia.

Riesgo de dolor severo antes de la muerte

El tribunal ha indicado que este gas presenta un «riesgo sustancial de provocar un dolor severo antes de la muerte». Periodistas y abogados han denunciado en el pasado que aquellos sometidos a este tipo de ejecuciones suelen retorcerse de dolor y vomitar, lo que supone un «sufrimiento inhumano innecesario».
No obstante, en una serie de sentencias que datan de 2008, el Supremo dictaminó que cuando los condenados a muerte impugnan el método de ejecución, deben proponer un método alternativo que no viole la Octava Enmienda. En este caso, Lee sugirió que Alabama lo ejecutara mediante fusilamiento.

La cifra más alta en una década

47

personas

fueron ejecutadas durante el 2025

Esta decisión se produce en medio de un aumento en el número de ejecuciones anuales que tienen lugar en Estados Unidos. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, en 2025 los estados ejecutaron a 47 personas, la cifra más alta en más de una década. A lo largo de este año la cifra asciende a 15. Además, el presidente, Donald Trump, ha intentado ampliar el uso de esta pena durante su segundo mandato, a pesar de que actualmente solo hay tres personas en el corredor de la muerte a nivel federal.

Newsletter

Desde la ONU han alertado en varias ocasiones de que este tipo de ejecuciones por hipoxia de nitrógeno «podría constituir tortura u otro trato o castigo cruel, inhumano o degradante conforme a la normativa internacional de Derechos Humanos».

Tensión en Belfast: «Esto parece una zona de guerra, pero aquí vive gente normal»

«Esto parece una zona de guerra, pero aquí vive gente normal», le dice a ABC una mujer de pelo rubio y ojos claros que está sentada en una silla plegable frente a la puerta de su casa en Lendrick Street mientras, a unos pasos … de distancia, se ven los restos de varios coches calcinados. Frente a ella, que no quiere decir de dónde es, varias ventanas aparecen cubiertas con tablones de madera. En otras hay cristales rotos y daños visibles tras dos noches de graves disturbios en distintos puntos de Belfast, que han devuelto a la ciudad imágenes que muchos habitantes no querían repetir.
La frase de esta vecina resume el ambiente que se respiraba este viernes en la capital norirlandesa. Belfast parece tranquila. Muchos comercios han reabierto, los autobuses vuelven a circular en horario regular y los niños han regresado a las calles. Sin embargo, bajo esa aparente normalidad se percibe la inquietud.

Patrullas policiales recorren de forma constante algunas de las zonas más afectadas, y en varios puntos permanecen estacionados vehículos de las fuerzas de seguridad. La noche del jueves fue considerablemente más tranquila que las dos anteriores, pero la presencia policial recuerda que todo está preparado para responder a nuevos incidentes.

Noticia relacionada

Ivannia Salazar

La violencia estalló tras el ataque sufrido por Stephen Ogilvie, un vecino de 44 años, por parte de Hadi Alodid, un solicitante de asilo sudanés. Las imágenes de la brutal agresión provocaron una profunda conmoción pública. Ogilvie, quien según la prensa local tiene dificultades de aprendizaje, sufrió heridas gravísimas y continúa en coma inducido mientras la investigación sigue abierta. Lo que comenzó como una protesta motivada por la indignación derivó en violentos disturbios y enfrentamientos con la Policía.
Este viernes, Belfast intentaba recuperar el pulso. En calles como Lendrick Street, McMaster Street, Blondin Street, Shankill Road o Sandy Row, las consecuencias siguen visibles y la vida cotidiana continúa desarrollándose alrededor de restos de coches quemados, con padres de la mano de sus hijas o señoras paseando a sus perros.

Mucha cautela

Pero lo que sorprende no son únicamente los daños materiales, sino la cautela. Nadie parece completamente relajado. Los vecinos observan a los desconocidos, incluyendo a los periodistas, con atención, algunos hablan en voz baja y miran alrededor antes de responder a una pregunta. La desconfianza es visible, aunque no se expresa de forma hostil. Parece una costumbre adquirida en una ciudad donde la prudencia formó parte de la vida cotidiana durante demasiado tiempo.

Newsletter

Al principio, cuesta que salgan las palabras. Varias personas rechazan hablar y otras responden con frases breves y evasivas. Sin embargo, cuando bajan la guardia, empiezan a aparecer relatos más complejos. Historias de miedo, de frustración, de convivencia y también de cansancio. La sensación de que Belfast vuelve a ser observada a través del cristal de los peores capítulos de su historia incomoda a muchos residentes.
«Todo está siempre hirviendo bajo la superficie», explica un taxista nigeriano que lleva más de veinte años viviendo en Irlanda del Norte y pide no ser identificado. Casado con una norirlandesa protestante, asegura que las fracturas históricas nunca desaparecieron completamente. «La gente piensa que esto va solo de inmigración, pero no es así. Aquí cualquier cosa puede convertirse en una chispa, siempre hay algo debajo esperando para prender». «Si mañana desaparecieran todos los inmigrantes, encontrarían otro motivo para pelear. Este lugar lleva mucho tiempo dividido», dice, en una reflexión que aparece durante la jornada en boca de más personas.

«La gente piensa que esto va solo de inmigración, pero no es así. Aquí cualquier cosa puede convertirse en una chispa»

Taxista nigeriano

Los vecinos hablan de inmigración, de pobreza, del problema de la vivienda, de integración. E inevitablemente también hablan del presente. Y del pasado. Y coinciden en que no hay una explicación única para lo que está pasando.
Buena parte de las zonas afectadas figuran entre las más desfavorecidas de Irlanda del Norte, son barrios donde muchas familias se enfrentan a dificultades económicas y donde algunos expresan la sensación de competir por unas ayudas sociales que consideran cada vez más escasas, lo que alimenta las frustraciones. «Los ricos llaman a esa gente escoria (scumbags)», comenta un residente de un barrio bien utilizando un término muy despectivo para referirse a sectores marginados.

Un conflicto que afecta a todos

Una mujer mayor, norirlandesa que regenta una pequeña tienda de barrio, declara que «a mí me da igual quién viva aquí, mientras trabajen, paguen impuestos y contribuyan a la sociedad». Y habla de los cambios que ha experimentado Belfast durante las últimas décadas y de la rapidez con la que algunos barrios han transformado su composición demográfica. «Y entiendo que cada uno tenga su religión y sus costumbres, pero también creo que la gente tiene que integrarse». «Aquí hemos vivido demasiados años con miedo a quienes ocultaban su cara. No me gustan los pasamontañas en las protestas y tampoco me gusta que nadie vaya completamente cubierto por la calle, incluyendo a las mujeres con burka, que parece que estamos en Afganistán».
En un barrio acomodado de mayoría católica, un vecino insiste en que «la gente habla de un conflicto entre inmigrantes y la extrema derecha, pero cuando pasa algo así nos afecta a todos». También recuerda que esta semana algunos colegios suspendieron sus clases, parte del transporte público canceló servicios y muchas personas evitaron desplazarse por miedo a encontrarse atrapadas entre manifestantes y cordones policiales. «La mayoría de la gente simplemente quiere ir a trabajar en paz, recoger a sus hijos y volver a casa».
Y es que muchos habitantes de Belfast no se sienten protagonistas de la crisis, sino víctimas indirectas de sus consecuencias, entre ellas, la de convivir con una palabra que parecía pertenecer al pasado: miedo. Y que ahora también aparece entre quienes llegaron desde otros países.
Una enfermera filipina que trabaja en el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) recuerda el momento en que aterrizó en Belfast en 2021, cuando el Reino Unido buscaba entonces personal sanitario para cubrir vacantes esenciales por la pandemia. «Siempre me sentí bienvenida», explica, pero «ahora tengo miedo. Y no creo que seamos solo las personas de piel oscura».

«Siempre me sentí bienvenida. Pero ahora tengo miedo. Y no creo que seamos solo las personas de piel oscura»

Enfermera filipina

Su historia resume una de las contradicciones que atraviesan el debate actual. El Reino Unido necesita trabajadores extranjeros en sectores esenciales como la sanidad, los cuidados o la hostelería. Al mismo tiempo, la inmigración se ha convertido en una de las cuestiones más sensibles de la Política británica.
Esa contradicción apareció también durante el viaje hacia Belfast. «Hay gente que llega al país y no se integra, como el del cuchillo», aseguraba un pasajero británico en el avión. Además, defendía la necesidad de «una inmigración legal, seria y ordenada» porque «la gente quiere saber quién entra, que se comprueben sus antecedentes y que se integren, empezando por aprender bien inglés». Con contundencia, concluye que «si pedir eso es de extrema derecha, pues entonces soy de extrema derecha».

La OMS afirma que el brote de ébola sigue expandiéndose en número de casos y geográficamente

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo este viernes que el brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) sigue expandiéndose, tanto en número de casos como en extensión geográfica, y prometió que seguirá apoyando al gobierno y a las comunidades afectadas para detener su avance.»Casi a diario se identifican casos en nuevas zonas sanitarias, lo que refleja que la magnitud real es probablemente mayor de lo que se está detectando, así como la alta movilidad de la población» dijo por teleconferencia desde Ituri (el mayor foco de la epidemia) el jefe de la Unidad de Epidemiología de la OMS, Olivier le Polain,Según datos del Ministerio de Salud congoleño, hasta el jueves se habían registrado 676 casos confirmados, de los cuales 136 han fallecido. Polain dijo que aunque los profesionales sanitarios locales tienen experiencia en el manejo del ébola, la respuesta se ve obstaculizada por la alta movilidad de la población, por un sistema sanitario débil y la permanente inseguridad provocada por los grupos armados que operan las provincias afectadas de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.El representante de la OMS relató que en Ituri está observando que este brote epidémico tiene un impacto devastador en el terreno. La OMS y otros operadores humanitarios en la zona temen que el virus responsable del actual brote -que se corresponde con la cepa de Bundibugyo, de la familia del ébola y para el cual no hay vacuna ni tratamiento específico -se propague hacia zonas más urbanas o cruce fronteras con mayor intensidad.En Uganda, el segundo país con más casos, se han detectado 19 contagios, incluyendo 14 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos muertos. La OMS indicó que está brindando apoyo en varios frentes, incluyendo ampliación de la vigilancia sanitaria, reforzamiento de laboratorios, participación comunitaria, prevención de infecciones y atención clínica.Sin embargo, Polain reconoció que sigue habiendo “puntos ciegos” en áreas de alto riesgo y aún no se conoce con precisión la tasa real de mortalidad ni las características clínicas completas de este brote.

El acuerdo entre EE.UU. e Irán prevé desbloquear 24.000 millones de dólares para Teherán

El acuerdo que Donald Trump asegura estar negociando para poner fin a la guerra con Irán empieza a tomar forma, aunque por ahora más a través de filtraciones, declaraciones contradictorias y borradores difundidos por medios iraníes que mediante anuncios oficiales.El acuerdo provisional, que … no ha sido confirmado por la Casa Blanca, contempla un alto el fuego de sesenta días durante el cual ambas partes negociarían un pacto nuclear definitivo, la reapertura total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, la liberación de hasta 24.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados, el eventual levantamiento de sanciones y la reconstrucción de Irán, mientras Teherán mantendría por ahora su programa de enriquecimiento de uranio y quedarían fuera de la negociación sus misiles balísticos y su red de milicias aliadas en Oriente Próximo.

Trump ha advertido este viernes a Irán que «ponga sus cosas en orden» y asegura, en un mensaje publicado a través de su red social Truth Social, que la supuesta versión del plan de paz que Teherán divulgó «no tiene relación con la verdad». También acusa al régimen de los ayatolás de ser «personas muy deshonrosas a la hora de negociar».

Noticia relacionada

David Alandete

El jueves, el presidente estadounidense afirmó desde el Despacho Oval que ambas partes habían alcanzado ya un «gran acuerdo» y avanzó que, una vez completados los documentos finales, podría celebrarse una ceremonia de firma «quizá en Europa» en los próximos días. Según varias fuentes diplomáticas citadas por la cadena CNN, esa firma podría producirse incluso este fin de semana en Ginebra, con asistencia del vicepresidente JD Vance.
Este viernes, sin embargo, como ha solido hacer por las mañanas, Trump volvió a endurecer el tono. Acusó a Teherán de actuar de forma «deshonrosa» por filtrar a la prensa una versión del pacto que, según él, «no tiene nada que ver con los términos acordados por escrito». El presidente denunció especialmente las informaciones iraníes sobre el estrecho de Ormuz y advirtió que los ataques contra la navegación en esa vía marítima estratégica son «totalmente inaceptables».
Pese al cruce de acusaciones, las filtraciones procedentes de medios oficiales iraníes ofrecen por primera vez una descripción relativamente detallada de lo que se negocia. Según la agencia estatal IRNA y otros medios próximos al régimen islámico, el documento se encuentra en su fase final y serviría como acuerdo provisional para abrir ese período de negociación de sesenta días.

Newsletter

Durante ese plazo se discutirían los asuntos más complejos: el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones económicas, la liberación de activos congelados y las compensaciones por los daños causados durante la guerra. Teherán sostiene que exige la liberación de 24.000 millones de dólares actualmente bloqueados en el extranjero, así como un futuro proceso para levantar las sanciones estadounidenses. Varios medios de Estados Unidos revelan que Israel se opone a la descongelación de los activos iraníes.

Bloqueo de fondos iraníes

En materia nuclear, Irán no aceptaría nuevas limitaciones inmediatas y mantendría su derecho al enriquecimiento de uranio mientras continúan las negociaciones. Los medios iraníes también aseguran que el texto excluye cualquier discusión sobre el programa de misiles balísticos o el apoyo de Teherán a grupos armados aliados en Oriente Próximo como la milicia libanesa Hizbolá, dos cuestiones que Israel considera esenciales. De ser así, un acuerdo en estos términos sería muy similar al que Barack Obama negoció en su presidencia.
Precisamente Israel observa las conversaciones con creciente escepticismo. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha mantenido contactos frecuentes con Trump y sostiene que cualquier acuerdo definitivo debe eliminar las reservas de uranio enriquecido iraní, desmantelar su programa nuclear y limitar sus capacidades militares. Fuentes israelíes citadas por los medios estadounidenses consideran improbable que un memorando inicial desemboque necesariamente en un acuerdo permanente. Habría por lo tanto margen para negociar y presionar.
El borrador filtrado también contempla una reapertura gradual del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, aunque Irán rechaza cualquier cesión de control sobre esa ruta. Quedarían además por resolver cuestiones técnicas complejas, como la retirada de minas navales y las garantías necesarias para que las compañías marítimas vuelvan a operar con normalidad.
Fuentes cercanas a las negociaciones describen el posible acuerdo como una primera fase política destinada a detener las hostilidades y ganar tiempo para resolver los aspectos más delicados. La segunda fase, reconocen incluso los negociadores, será mucho más difícil, y podría prolongar el bloqueo del Estrecho.

Ormuz, punto clave de fricción

La cautela de ambas partes responde también a los antecedentes. Trump ha anunciado en numerosas ocasiones durante las últimas semanas que un pacto estaba al alcance de la mano para después regresar a las amenazas militares. De hecho, mientras el presidente habla ya de una posible ceremonia de firma, los funcionarios iraníes insisten en medios estatales en que el texto aún debe ser revisado y aprobado por las instituciones de la república islámica.
La guerra comenzó en febrero cuando Trump decidió recurrir a la fuerza para golpear las instalaciones nucleares y militares iraníes, convencido de que una demostración de poder obligaría a Teherán a aceptar un acuerdo imposible de lograr durante años de negociaciones. Desde el primer momento sostuvo que los ataques no buscaban una guerra prolongada, sino forzar una rendición diplomática que eliminara la amenaza nuclear iraní y permitiera presentar una paz negociada bajo su liderazgo.

Desde entonces se ha repetido una secuencia ya habitual aquí en Washington. Cuando la tensión amenaza con dispararse y los mercados buscan señales de estabilidad, Trump suele comparecer o publicar mensajes en los que asegura que el acuerdo está cerca, que las conversaciones avanzan o que se ha producido un progreso decisivo.
Ha ocurrido varias veces durante este conflicto, el patrón de amenazas por la mañana, optimismo al final del día. Los inversores celebran la perspectiva de una desescalada, pero las negociaciones vuelven después a atascarse. Esta vez, sin embargo, las filtraciones de un borrador, los preparativos para una posible firma en Europa y las conversaciones sobre sus términos concretos sugieren que podría existir algo más sólido que en ocasiones anteriores.

Ucrania intenta aislar Crimea cortando los suministros de Rusia

A Crimea no llega suficiente gasolina. La crisis del combustible en la península ucraniana ocupada por Rusia desde 2014 sigue agravándose a golpe de dron ucraniano. El régimen de racionamiento impuesto a principios de junio se ha vuelto también insostenible. Desde el pasado jueves, … 4 de junio, las principales estaciones de servicio no disponen de reservas que ofrecer a los consumidores.
Los camiones cisterna no pueden llegar, admiten las autoridades designadas por el Kremlin. Mientras tanto, los ataques de las fuerzas ucranianas son continuos e implacables. La estrategia de Kiev es asfixiar la logística rusa con el objetivo de bloquear Crimea desde el cielo.

Robert Brovdi, alias Madyar, comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, considera que en un «futuro próximo» se podrá aislar la península. En una entrevista con la agencia Reuters, Madyar promete crear tales condiciones en las que será «extremadamente difícil para cualquier miembro del personal militar o para quienes trabajan en la industria de defensa permanecer en Crimea, en los territorios temporalmente ocupados, o utilizar las rutas de acceso a ello». Si Ucrania logra su objetivo, sería la primera vez en la historia que se bloquea un territorio solo con el uso de sistemas no tripulados.

Noticia relacionada

Miriam González

Uno de los puntos clave de este plan pasa por controlar la carretera R-280 Novorossiya, la vía que conecta el territorio ruso desde Rostov del Don y cruza parte de las regiones de Donetsk y Jersón para terminar en Crimea. Es el cinturón terrestre que Moscú logró ocupar en 2022.
Madyar destaca que en las últimas dos semanas el tráfico ha disminuido un 71%. Los principales responsables son los drones Hornet con inteligencia artificial conectados a Starlink para evitar contramedidas de guerra electrónica. «Dentro de un mes, tendremos el control total de la carretera», afirma el comandante de las fuerzas de drones de Ucrania. Las tropas de Putin están intentando atajar la situación con aparatos voladores que tratan de dar caza a los drones ucranianos.
La retaguardia rusa en los territorios ocupados está más que nunca en el punto de mira de Kiev. El Ministerio de Defensa ucraniano anunció a finales de mayo un programa concreto para lograr este objetivo, denominado ‘Bloqueo Logístico’. La estrategia es destruir los almacenes, puestos de mando y las rutas de suministro rusas. Según el comunicado oficial, Ucrania quiere «aumentar la presión sobre el Ejército ruso en la retaguardia y privar al enemigo de la oportunidad de llevar a cabo operaciones de asalto activas».

Ucrania quiere «aumentar la presión sobre el Ejército ruso en la retaguardia y privar al enemigo de la oportunidad de llevar a cabo operaciones de asalto activas»

Newsletter

Los buenos resultados del plan se suceden a diario para Kiev. El puente de Chonhar, que conecta Crimea con la parte de Jersón bajo control de Moscú, fue atacado dos veces entre el pasado domingo y este martes. Los impactos de los drones ucranianos obligaron a las autoridades de ocupación a desviar temporalmente el tráfico. Andrii Kovalenko, miembro del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania, afirmó a través de su cuenta de Telegram que el puente había quedado totalmente destruido.
Además de estos golpes a media distancia, los bombardeos de largo alcance contra la profundidad del territorio ruso se han vuelto sistemáticos. El sector energético de Moscú y su complejo militar industrial, incluso aquellas fábricas situadas a más de mil kilómestros de la frontera ucraniana, están bajo el alcance de los proyectiles de Kiev.

Financiación adicional

Ucrania quiere aprovechar este momento en el que, según aseguran desde el país invadido, ha logrado la iniciativa en el campo de batalla. Para ello, las autoridades de Kiev tienen previsto solicitar a los aliados de la OTAN unos 18.500 millones de euros adicionales durante la próxima reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania. «Todo el mundo ve que Rusia está en llamas, y queremos que arda aún más, pero necesitamos financiación para conseguirlo», afirmó un funcionario ucraniano al medio ‘Politico’.

«Todo el mundo ve que Rusia está en llamas, y queremos que arda aún más, pero necesitamos financiación para conseguirlo»

La estrategia de Ucrania es que la guerra sea insostenible para Rusia. Aparte de los ataques de largo y medio alcance, el presidente Zelenski ha desplegado una estrategia mediática con la que trata de controlar la narrativa. Las cartas abiertas enviadas a los socios de Europa, a Trump y la última a Vladímir Putin son un intento de mantener la atención en la guerra europea. También entra dentro de la ecuación una mayor presión a Rusia desde formatos diplomáticos como el G-7.
El proceso diplomático auspiciado por Washington se considera muerto, pero las autoridades del país invadido atisban fechas para la reanudación si se dan las condiciones adecuadas. Sería entre octubre y noviembre, después de las elecciones legislativas de la Duma rusa y antes de los comicios de medio mandato en Estados Unidos.
«No está claro que Putin quiera ir a negociaciones rápidas. Pero hay muchas señales indirectas e indicios de todos los centros de poder mundiales de que, para otoño, esta situación podría cambiar, de modo que simplemente no le quedaría otra opción», destacó un miembro del equipo del presidente de Ucrania al medio ‘Ukrainska Pravda’.