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Trump dice que las conversaciones con Irán en Pakistán podrían retomarse esta misma semana

Los esfuerzos diplomáticos para llegar a un acuerdo entre EE.UU. e Irán podrían recuperarse en el futuro más inmediato: Donald Trump ha asegurado este martes que las conversaciones en Pakistán podrían retomarse «en los próximos dos días», lo que supondría una nueva … oportunidad para el arreglo diplomático antes de que acabe la tregua establecida por el presidente de EE.UU.
«Deberías quedarte ahí porque algo podría ocurrir en los próximos dos días, y estamos más a favor de regresar», aseguró Trump a un reportero de ‘The New York Post’. Según el rotativo neoyorquino, fue el presidente quien llamó al periodista para hacerle esa puntualización, después de asegurarle en una entrevista que las conversaciones con Teherán «van un poco lentas».

Las declaraciones de Trump abren la posibilidad de retomar un proceso que fracasó el pasado fin de semana, cuando las negociaciones acabaron sin fruto, con una posición distanciada entre las partes sobre el asunto más espinoso: el programa nuclear de Irán.
El presidente de EE.UU. siempre ha mantenido que Irán «no puede tener armas nucleares» y necesita compromisos convincentes al respecto. No está claro si será el vicepresidente, JD Vance, quien volvería a liderar las negociaciones con Irán desde Islamabad, la capital paquistaní, como ya ocurrió el pasado fin de semana.

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Carlota Pérez

Vance estuvo este martes en un evento de Turning Point USA -la organización conservadora que creó su amigo Charlie Kirk, asesinado el año pasado- y aseguró que EE.UU. busca un «gran trato» con Irán, pero que por el momento reina la desconfianza entre ambas delegaciones (el vicepresidente, que mantuvo posiciones fuertemente aislacionistas antes de su llegada al poder, fue abucheado en algunos momentos por la guerra de Irán).
Vance exigió a Irán una moratoria de veinte años de la totalidad de programa nuclear, además de la retirada del uranio enriquecido que sigue en manos del régimen de los ayatolás. Los iraníes, que mantienen que su programa nuclear es pacífico, solo aceptan un periodo de entre tres y cinco años y la retirada inmediata a las sanciones que lastran su economía.
En esa entrevista con ‘The New York Post’, Trump se mostró incluso en desacuerdo con esa oferta de su vicepresidente, lo que hace peligrar el papel protagonista de Vance en los últimos esfuerzos diplomáticos.
«Siempre he dicho que no pueden tener armas nucleares», insistió. «Así que no me gusta lo de los veinte años». Preguntado por la posibilidad de que esa moratoria haga más fácil el acuerdo, ya que ofrecería a los iraníes una ‘victoria’ que vender de forma interna, Trump respondió: «Yo no quiero que ellos sientan que se llevan una victoria».

Encuentro en Washington

De forma paralela, representantes de Israel y el Líbano mantuvieron este martes en Washington conversaciones directas de paz sobre el segundo gran frente creado por la guerra de Iŕán, los ataques entre el ejército israelí e Hizbolá, el grupo terrorista apoyado por Irán que controla buena parte del territorio libanés. Las conversaciones fueron auspiciadas por el Gobierno de EE.UU., tuvieron como escenario el Departamento de Estado y su anfitrión fue el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio.
En ellas participaron los embajadores en EE.UU. de ambos países y salieron con un compromiso de mantener las negociaciones directas, pero sin ningún resultado, más allá de que ambas delegaciones calificaron el encuentro como «constructivo».. El Líbano busca un alto el fuego por parte de Israel, algo que no parece que vaya a ocurrir de inmediato, mientras que los israelíes buscan un mayor enfrentamiento contra Hezbolá por parte del Gobierno libanés.

El final del viajero sin billete

La salida del poder de Viktor Orbán es una buena noticia para el proceso de integración continental. La contundente derrota en las urnas de su movimiento nacionalista-populista demuestra que esta ola no es eterna y que puede ser vencida en las urnas. Las instituciones … de Bruselas han intentado a lo largo de los años poner límites a un político iliberal, pero en ocasiones también le han dado fuelle. Orbán jugaba como nadie la carta del victimismo frente a la UE. La UE había denunciado sin mucho éxito las prácticas clientelistas para beneficiar a unos pocos leales con fondos comunitarios, los ataques a la libertad de expresión, la libertad de cátedra y la independencia judicial y la concentración de medios de comunicación en manos de sus aliados.
Viktor Orbán encarnaba el prototipo de hombre fuerte, capaz de gobernar 16 años con mano de hierro. Convertido a la vez en el caballo de Troya de Vladímir Putin y el mejor amigo de Donald Trump, en vez de plantear la salida de su país del club comunitario se había quedado como «viajero sin billete». Tal vez lo hacía aleccionado por los resultados negativos de la pésima negociación británica del Brexit. Aprovechaba las ventajas económicas y jurídicas de pertenecer a la UE, pero no cumplía sus normas básicas y bloqueaba decisiones importantes, desde la política migratoria a la solidaridad con Ucrania. Balázs Orbán, asesor del presidente, explicaba esta estrategia como «el corte del húsar», recordando a los soldados de caballería en desventaja numérica que atacaban de forma temeraria a un enemigo mucho mayor aprovechando el factor sorpresa.

Las elecciones del domingo en Hungría han creado un cierto dividendo europeo, que los líderes y las instituciones comunitarias deben aprovechar, en vez de añorar lo bien que se vivía contra Orbán. Se abre una ventana de oportunidad para aprobar reformas y medidas hasta ahora atascadas y demostrar que el liderazgo compartido europeo a veces funciona.

La ultraderecha quiere eliminar el dinero estatal para las iglesias cristianas en Alemania

El grupo parlamentario de Alternativa para Alemania (AfD) en el Bundestag ha presentado un proyecto de ley para eliminar los beneficios estatales a las iglesias católica y evangélica. Sin mayoría a su disposición, se trata de un brindis al sol que no será aprobado, … pero el partido de ultraderecha toma así simbólicamente posición en contra de ambas conferencias episcopales. Ofrece un ejemplo a seguir en los estados federados en los que las encuestas auguran que pronto este partido estará formando parte del gobierno regional. Entre otras cosas, el proyecto contiene la definición de un procedimiento uniforme para determinar y evaluar las transferencias a la Iglesia Católica y a la Iglesia Evangélica y prevé el establecimiento de una oficina de coordinación federal-estatal para este fin.
La mayoría de las prestaciones estatales a la Iglesia Católica y a la Iglesia Evangélica en Alemania datan de 1803, el llamado ‘Reichsdeputationshauptschluss’, que incluye cargos por edificios eclesiásticos, subvenciones para los salarios del clero y muchos otros beneficios en efectivo y otros en especie, como reparaciones estructurales en edificios históricos o mantenimiento de casas parroquiales. En ese momento, numerosas propiedades eclesiásticas fueron expropiadas o nacionalizadas y se estableció esta compensación. En 1949, la Ley Fundamental asumió esta obligación en el artículo 140.

Los pagos a las dos iglesias ascienden a unos 600 millones de euros anuales. Nadie los había cuestionado en 200 años hasta que el anterior gobierno, del socialdemócrata Olaf Scholz, puso el asunto sobre la mesa. El proyecto fracasó por la resistencia de los Bundesländer. Ahora, el programa electoral de AfD en Sajonia-Anhalt, adoptado el fin de semana pasado, también contiene la demanda de eliminar esas transferencias y todo apunta a que el partido irá sumándose a esa reivindicación en todas las regiones.

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Berlín

Rosalía Sánchez | Corresponsal en Berlín

El programa electoral citado formula por primera vez abiertamente una posición frontal contra las iglesias protestante y católica, a las que denomina «iglesias con impuestos eclesiásticos». AfD acusa a las iglesias cristianas de posiciones «unilaterales de izquierdas« y sugiere que quiere disciplinarlas imponiendo condiciones a los beneficios estatales en el futuro.
«Dado que las iglesias ya no transmiten esto y a menudo se han distanciado de la misión cristiana, convirtiéndose en sociopolíticamente activas, no pueden reclamar una posición especial a través de la recaudación de impuestos eclesiásticos y beneficios estatales», dice el texto.

«Es una blasfemia descarada rezar para que, en el contexto de una guerra, cada bala alcance su objetivo. La religión no debe ser instrumentalizada para legitimar la violencia

Reihard Marz
Cardenal de Múnich

AfD adopta este tono de hostilidad después de que innumerables obispos, tanto católicos como evangélicos, hayan calificado públicamente de «incompatible» el voto a AfD con el cristianismo y hayan cuestionado igualmente las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump. «La difusión de consignas extremistas de derechas, incluyendo el racismo y el antisemitismo en particular, también es incompatible con el servicio a tiempo completo o voluntario en la iglesia», ha excluido del trabajo en la Iglesia a miembros de AfD la Conferencia Episcopal alemana.
Este mismo mes, el cardenal de Múnich, Reinhard Marx, ha criticado el abuso de la religión para justificar la violencia y la guerra y ha denominado «blasfemia descarada» la justificación del secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, que ha afirmado que reza para que cada bala en la guerra de Irán alcance su objetivo. También el Papa León XIV ha recordado que Dios no debe servir para justificar la guerra.
El jurista y canonista de Göttingen, Hans Michael Heinig, ve el programa de AfD como una toma de posiciones que rompe con «la larga tradición de un enfoque muy favorable a la religión y la Iglesia por parte de todas las fuerzas políticamente significativas en Alemania». Reconoce que AfD es «anti-iglesia», aunque reconoce parte de culpa de los cristianos. «La Iglesia protestante se veía a sí misma como un motor de modernización cultural. Al hacerlo, puede que haya reducido el alcance de la discusión en el debate sobre inmigración», intenta estimular una reflexión autocrítica.

Arranca el nuevo juicio por la muerte de Maradona: «Los médicos lo abandonaron, condenándolo a su suerte»

Un nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, en el que se juzga a siete trabajadores de la salud, comenzó este martes con el foco puesto en los cuidados domiciliarios que el futbolista recibió en los días previos a su fallecimiento, con estrategias renovadas de las defensas y acusaciones cruzadas entre los imputados.Tras la anulación del primer juicio el 29 de mayo de 2025 debido al mal accionar de la jueza Julieta Makintach, de quien se descubrió que participaba de un documental sobre la causa llamado ‘Justicia Divina’, un nuevo proceso judicial comenzó este martes en un tribunal en las afueras de Buenos Aires para determinar si los médicos encargados de cuidar a Maradona en sus últimos días tuvieron responsabilidad en su muerte.Al igual que el año pasado, el juicio se lleva a cabo en los tribunales de la localidad de San Isidro, en esta ocasión a cargo de los magistrados Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani.La audiencia de este martes contó con la presencia de las tres hijas de Maradona -Dalma, Gianinna y Jana-, así como de una enorme cantidad de medios de comunicación y un puñado de seguidores del exfutbolista, fallecido el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, tras un paro cardiorrespiratorio cuando recibía cuidados domiciliarios en una vivienda de un barrio exclusivo a las afueras de la capital argentina.Patricio Ferrari, el fiscal que lleva adelante la acusación de homicidio simple con dolo eventual contra los médicos, aseguró durante sus alegatos de apertura que los imputados «abandonaron a Maradona, condenándolo a su suerte» y que existieron múltiples señales de alarma que «decidieron no escuchar».Fernando Burlando, el abogado de Dalma y Gianinna, afirmó durante la audiencia que el astro «fue asesinado» y consideró que las conductas de los médicos «no fueron negligencias ni meras omisiones», sino que «sabían la peligrosidad que implicaban sus actos».El neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado por la muerte del exfutbolista, estrenó este martes una defensa renovada con la incorporación de Roberto Rallin, que se sumó a Francisco Oneto, también abogado del presidente argentino, Javier Milei.»Si Diego viviera, pediría la absolución de Luque», expresó Rallin y provocó el disgusto de las hijas del ‘Diez’.Acusaciones cruzadasUno de los argumentos novedosos de la defensa de Luque fue que el neurocirujano «no estaba a cargo» de la salud de Maradona, a pesar de que, durante el primer juicio, numerosas pruebas mostraron que él era su médico de cabecera.Los representantes de otros de los acusados rechazaron este argumento y anticiparon que durante el juicio quedará probado que tanto Luque como la psiquiatra Agustina Cosachov eran los «médicos tratantes» del futbolista.La defensa del médico clínico Pedro Di Spagna afirmó que su representado «no formaba parte del equipo tratante» y que solamente asistió al domicilio para una interconsulta.»Equiparan la responsabilidad de quienes seguían las órdenes y quienes las daban», expresó la defensa del coordinador de enfermeros, Mariano Perroni.Ante el argumento de la querella de que Maradona tuvo «una agonía de 12 horas» previo a su muerte, la defensa del enfermero Ricardo Almirón aseguró que la mañana del día del fallecimiento su cliente abrió la puerta corrediza de la habitación de Maradona y «a distancia, lo observó respirar».Además, aseguró que “el chequeo de los signos vitales no estaba indicado por el médico tratante” y que el enfermero «hizo de más» al realizarlos de todas maneras.La querella resaltó la «inacción» del equipo médico ante las señales observables del deterioro físico del ídolo, entre las que mencionaron un edema generalizado de pies a cabeza que provocó una hinchazón notable debido a la acumulación de tres litros de líquido en distintas partes de su cuerpo.Durante el juicio, que se prevé se extienda por tres meses con audiencias todos los martes y jueves, se presentarán como prueba la declaración testimonial de un centenar de testigos, los mensajes intercambiados por los principales involucrados y evidencia médica.Además de Luque, Cosachov, Di Spagna, Perroni y Almirón, también están acusados el psicólogo Carlos Díaz y la doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical, Nancy Forlini.Tal como sucedió en el proceso judicial de 2025, el nuevo juicio se centrará, en principio, en la decisión de llevar a cabo los cuidados de Maradona fuera de un centro médico, así como la calidad de los mismos, elementos que podrían indicar si la muerte del astro era evitable y qué responsabilidades penales tendrían los profesionales de la salud que lo atendieron.

Merz recibe a Zelenski con la vista puesta en el desbloqueo de la ayuda de la UE a Ucrania

Las cumbres bilaterales, sobre todo si hay un acuerdo de asociación de por medio, tardan meses en prepararse. Esta, sin embargo, ha sido preparada en apenas 48 horas por la diplomacia alemana. Tras caer el Gobierno Orbán en Hungría y abrirse así la posibilidad … de desbloquear los 90.000 millones de euros en ayudas europeas que está esperando Ucrania, la industria del armamento alemana se ha apresurado a tomar ventaja con este acuerdo de asociación estratégica negociado en Berlín. Lo han firmado el canciller alemán Friedrich Merz y el líder ucraniano Volodímir Zelenski, además de los ministros de Finanzas, Economía y Energía de ambos países.
Algunos detalles de esta ampliación de la cooperación militar los terminarán de preparar este miércoles los ministros de Defensa, Pistorius y Fedorov, también en Berlín y con la presencia del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. De momento, ha quedado firmado un memorando de entendimiento para la reconstrucción de Ucrania, en el que muchas empresas de construcción e infraestructuras de Alemania están interesadas, un programa de «resiliencia industrial» y un acuerdo para que Alemania financie «varios cientos de misiles Patriot» para Ucrania.

El contrato ha sido ya firmado entre Ucrania y la empresa estadounidense Raytheon. Además, se ha acordado la entrega de más dispositivos de lanzamiento para los sistemas de defensa aérea Iris-T con la empresa Diehl, también financiados por Alemania. Según Merz, se han acordado servicios de apoyo integrales adicionales de defensa aérea, armas de largo alcance, drones y munición de artillería, además de un intercambio de datos digitales de combate para el desarrollo de nuevos sistemas de armas.

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Álex Bustos

«Lo que estamos haciendo en esta cooperación no solo es útil para la defensa de Ucrania. También nos beneficia, especialmente a nuestra seguridad», ha justificado el canciller alemán. «Ningún ejército europeo ha sido tan probado en combate como el de Ucrania en las últimas décadas. Ninguna sociedad se ha vuelto más resiliente que la ucraniana. Ninguna industria de defensa se ha vuelto más innovadora… Con nuestro apoyo, estamos fortaleciendo al mismo tiempo las capacidades de defensa alemanas y europeas y nuestra base industrial».

Prisa por desbloquear los fondos europeos para Ucrania

En resumidas cuentas, las empresas alemanas de armamento están negociando ya contratos cuyos detalles no se conocen todavía y que serán pagadas con los fondos europeos que sean desbloqueados, aunque de momento preste el dinero Alemania. Por eso, Merz ha insistido en que «los fondos para el apoyo militar deben pagarse ahora rápidamente». «Ucrania necesita el dinero con urgencia. Ucrania podrá entonces financiar su defensa a largo plazo y Rusia tendrá que tomarse esto en serio», ha dicho el canciller alemán.
Zelenski también ha subrayado que su país necesita urgentemente la ayuda de la UE para poder construir el doble de drones, una capacidad que considera muy necesaria. «Falta financiación para aprovechar al máximo estas capacidades de producción. Y, por eso, también es importante que estos 90.000 millones de préstamos para Ucrania dejen de estar bloqueados lo antes posible».
«En particular, centraremos nuestros esfuerzos en acelerar el desarrollo de la defensa aérea contra misiles balísticos. Alemania seguirá apoyando la industria ucraniana de drones y fomentando la creación de empresas conjuntas de coproducción de drones. Esto se reforzará mediante el fortalecimiento de la colaboración basada en el intercambio de datos y las iniciativas conjuntas de I+D e innovación», reza el texto del acuerdo. Ucrania y Alemania ya trabajan mano a mano en el desarrollo y producción de drones de Quantum Frontline Industries. Menos de cuatro meses después de su fundación, sus productos están comenzando a llegar a las fuerzas armadas ucranianas. Actualmente, la producción de la empresa en el sur de Alemania es de unos 20 drones al día, según informa a ABC Matthias Lehna, director general, quien espera ampliar significativamente su producción hasta los 10.000 drones polivalentes Linza 3 al año.

Reducir la dependencia de China
Este acuerdo estratégico persigue, además, reducir la dependencia de China. «También nos estamos dando cuenta poco a poco de que tenemos la base industrial en Alemania que nos ayuda a reemplazar componentes, que actualmente aún provienen muchos de China, mediante una solución germano-europea», explican fuentes del Gobierno alemán.

Alemania también apoyará a Ucrania en la financiación de las llamadas capacidades de ataque profundo, armas de precisión de largo alcance. Según el Ministerio de Defensa, eso incluye una inversión de varios cientos de millones de euros. «La mayoría de las armas que Ucrania utiliza en diversas operaciones, desde ataques contra el interior hasta combates en el frente o defensa aérea, se producen hoy en Ucrania, pero simplemente no tenemos el dinero, eso es de lo que hemos hablado hoy».

Con el Papa ha topado Trump: el pulso con Roma indigna hasta a los suyos

Con Jesucristo se ha topado Donald Trump. Es un presidente poco dado a recular, desdecirse o corregirse en público. Ha hecho de la provocación una forma de poder y del desafío una disciplina diaria. Por eso sorprendió tanto que acabara borrando una imagen en la … que aparecía vestido como el Redentor, inclinado sobre un hombre enfermo, en una escena que evocaba una América doliente antes de su regreso de salvador. No fue un detalle menor. En este segundo mandato apenas ha retirado publicaciones. Y, sin embargo, esta vez lo hizo. No por un error técnico, ni por una rectificación política, sino por algo más delicado: una indignación incipiente pero firme entre creyentes, y muy especialmente entre católicos, que vieron en aquella imagen una banalización de la figura central del cristianismo.
Trump retiró la imagen. Pero no retiró nada más. No corrigió su ataque previo al Papa. No rebajó el tono. No mostró la menor intención de reparar el daño. Al contrario. Se mantuvo en su desdén hacia el Vicario de Cristo en Roma con la misma obstinación con la que acostumbra a sostener cualquier pulso. Y ahí es donde el episodio adquiere otra dimensión. Porque ya no se trata solo de una provocación visual o de una boutade a altas horas en redes sociales. Se trata de un presidente de Estados Unidos entrando en choque frontal con el Papa, no por una cuestión doctrinal, sino por una disputa de poder, de autoridad moral y de legitimidad pública.

El ataque fue directo y sin rodeos. Trump cargó contra León XIV con un mensaje en redes en el que lo calificó de «terrible en política exterior» y «débil en el crimen». Después fue más lejos. Ante los periodistas dejó claro que no quiere «un Papa que critique al presidente de Estados Unidos». La frase era transparente, no dejaba lugar a dudas. No discutía un argumento concreto del pontífice. No debatía una posición teológica ni una apelación ética. Venía a decir algo más crudo: que el Papa no debe ir alzando la voz cuando esa voz incomoda al poder de Washington. El choque quedaba así despojado de toda pátina religiosa y reducido a su núcleo más reconocible en Trump: la intolerancia ante cualquier autoridad que no se le subordine.

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David Alandete

La respuesta de León XIV fue exactamente lo contrario. Comedido, sobrio, tranquilo, no elevó el tono ni buscó el cuerpo a cuerpo. Pero fue claro. Dijo que no tiene miedo de la Administración Trump. Y añadió algo más importante: que «el mensaje del Evangelio no está hecho para ser utilizado como algunos lo están haciendo». En esa frase había una enmienda completa a la estética política y religiosa del trumpismo, que desde hace años se envuelve en símbolos cristianos, apelaciones providenciales y retórica de cruzada para blindar decisiones que poco tienen que ver con el espíritu evangélico. El Papa dejó además una ironía seca sobre la red social del presidente, Truth, «Verdad»: «Es irónico, el nombre de la red social. No hace falta decir más».
Para la Iglesia católica, la verdad no es solo una idea, ni un eslogan, ni una consigna política. Es ante todo una persona: Jesucristo. La verdad, en esa tradición, no se fabrica ni se agita desde una plataforma digital. Se revela. Se encarna. Se transmite. Y esa fue precisamente la clave del malestar católico cuando Trump se representó a sí mismo como una figura redentora. La imagen no fue interpretada solo como una excentricidad o una salida narcisista. Muchos la vieron como una apropiación frívola de la figura de Cristo, un gesto de vanidad política llevado demasiado lejos.
Ahí empezó el problema para Trump. Porque una cosa es irritar a adversarios progresistas, a medios hostiles o a diplomáticos extranjeros. Y otra muy distinta es incomodar a sectores creyentes que durante años le han sido fieles. En la Casa Blanca, el silencio fue llamativo, sobre todo entre responsables y altos cargos católicos. Ni el vicepresidente J.D. Vance, converso del protestantismo al catolicismo, ni el secretario de Estado, Marco Rubio, practicante y figura central de la política exterior, salieron a defender con entusiasmo la ofensiva presidencial. Tampoco hubo una movilización cerrada del universo conservador católico en su favor. En ese choque con el Papa, Trump ha quedado más solo de lo que acaso esperaba.

En la Iglesia sí hubo nombres y respuestas. El arzobispo de Oklahoma, Paul S. Coakley, lamentó las «palabras despectivas» contra el pontífice y recordó algo elemental: el Papa «no es un rival político, sino el Vicario de Cristo». El cardenal de Chicago, Blase Cupich, pidió que la atención se dirigiera al fondo del mensaje papal y no al ruido de la polémica. El cardenal de Washington, Robert McElroy, fue más allá y cuestionó la guerra con Irán como una guerra «no justa». No eran voces marginales. Eran figuras de peso en una Iglesia estadounidense que, aunque diversa y a menudo dividida, entendió esta vez que el presidente había cruzado una línea sensible. Y los fieles les escuchan, en todos los estados.
No se trata de un electorado irrelevante. Los católicos representan en torno al 20% de la población y del electorado de Estados Unidos. Son millones de votantes repartidos por estados decisivos, muchos de ellos hispanos, y constituyen uno de los bloques religiosos con mayor capacidad de inclinar unas elecciones. En 2024, alrededor del 55% votó por Trump. Es decir, no estamos ante un grupo hostil al presidente, sino ante una parte importante de su propia coalición. Precisamente por eso el episodio resulta tan significativo. Trump ha ido más lejos de lo que le aconsejaba la prudencia política, incluso con los suyos.
Además, el choque no nace de la nada. Ya venía incubándose desde enero, cuando León XIV pronunció en Roma un discurso en defensa del derecho internacional, de Naciones Unidas y de la protección de civiles e infraestructuras esenciales en la guerra. En Washington, aquel mensaje fue leído como una crítica a la nueva doctrina de fuerza de la Administración Trump. Después vino una reunión en el Pentágono con el representante vaticano, una cita dura en la que se llegó a invocar el precedente del papado de Aviñón, esa vieja imagen del sometimiento del papado al poder político. La comparación era demasiado cargada como para ser casual. Desde entonces, la relación se enfrió aún más y quedó dibujado un conflicto de fondo entre dos visiones del mundo: la de la fuerza sin complejos y la del límite moral.
Ahora ese conflicto ha estallado a plena luz. Trump insiste en que no tiene nada de lo que disculparse. «Está equivocado», dijo sobre el Papa. Pero lo relevante ya no es solo su desafío. Lo decisivo es que, esta vez, la provocación no ha reforzado su dominio del relato como tantas otras veces. Ha abierto una grieta en un terreno que él consideraba seguro. A seis meses de que arranque la votación de las elecciones de medio mandato, con desgaste por la guerra de Irán, señales de fatiga en su base y una aprobación debilitada, Trump ha elegido pelearse con uno de los pocos referentes morales capaces de hablar a una parte de sus propios votantes en un lenguaje distinto al suyo.