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Chipre, la historia del último 'muro' que sigue en pie en la UE tras el desmantelamiento de la verja del Peñón de Gibraltar

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atestiguó ayer la demolición de la Verja de Gibraltar y lo calificó como lo caída «del último muro de Europa continental». El matiz de la continentalidad del muro no es baladí, porque en la UE persiste otro muro desde hace más de medio siglo: la línea verde que separa en dos mitades la isla de Chipre.Y es que es extraño, pero en Chipre no hay chipriotas. En esta isla del Mediterráneo, miembro de la Unión Europea, hay grecochipriotas y turcochipriotas. La isla está partida en dos desde hace 50 años. El ejército turco invadió el norte de Chipre el 20 de julio de 1974, cinco días después de un intento de golpe de Estado de los nacionalistas grecochipriotas para anexionar la isla a Grecia.Desde entonces, Chipre está dividida en este y oeste por una zona desmilitarizada llamada «Línea Verde», que atraviesa toda la isla y donde patrulla la ONU. Los turcos ocupan el 36,2% de la isla, que lleva medio siglo dividida en dos: la República de Chipre (de los grecochipriotas) y Chipre del Norte (de los turcochipriotas). Nicosia, última capital dividida del mundo, es el símbolo de este conflicto no resuelto.La isla, la tercera más grande del Mediterráneo, está en Asia Occidental: en el mapa, debajo de Turquía y frente a las costas de Siria y Líbano. Está dividida en dos desde que en 1974 el Ejército turco ocupó la parte norte tras un golpe de Estado instigado por la junta militar en el poder en Grecia y ante el temor de que Chipre se uniera a este último país. La invasión fue la culminación de un periodo de conflictos en la isla que, tras haber sido una colonia británica desde 1878, obtuvo su independencia en 1960.Reino Unido, Grecia, Turquía y los dirigentes chipriotas habían negociado la independencia de la isla en el marco de una Constitución que garantizaba la representación de los turcochipriotas, que ocupan el tercio norte del territorio y representaban, en aquel entonces, en torno al 18% de la población. Se prohibía tanto la unión con Grecia como con Turquía y la división de la isla.Pero ese sistema se vino abajo a finales de 1963 por los enfrentamientos intercomunitarios. En 1983, los turcochipriotas proclamaron la República Turca del Norte de Chipre, un Estado que únicamente reconoce Turquía, que tiene a miles de soldados desplegados en la isla.Así las cosas, la República de Chipre, la única reconocida internacionalmente y que es miembro de la UE desde 2004, en la práctica solo ejerce su autoridad en la parte sur de la isla, casi dos tercios del territorio. En 2020, Chipre del Norte eligió cono presidente a Ersin Tatar, un partidario de la línea dura que insiste en una solución de dos Estados, algo que la República de Chipre rechaza.Conversaciones que no dan frutosNada invita a pensar que la unificación esté cerca. Hace apenas un par de años, coincidiendo con el aniversario de los 50 años de división de la isla, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, se reunió con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Washington. Estuvieron de acuerdo en la necesidad de retomar las conversaciones para resolver la situación. O sea, están de acuerdo en que hay que hablar. Eso vienen haciendo desde hace décadas, pero cuando el acuerdo parece próximo algo acaba por frustrarlo.Naciones Unidas ejerce como garante en la zona que separa los dos territorios, al tiempo que trata que las partes acerquen posturas para lograr la reunificación. Sin embargo, todos los intentos realizados hasta ahora han concluido en fracaso, pese al compromiso que siguen manteniendo los dos lados de seguir avanzando en este sentido.Desde 2008 las negociaciones se organizan en torno a seis capítulos: gobernabilidad y reparto de poder, economía, cuestiones vinculadas a la UE, propiedad, territorio y seguridad y garantías en un Chipre federal. El objetivo es establecer una federación bizonal y bicomunal con igualdad política, una única soberanía, única personalidad legal internacional y única ciudadanía.En 2017, las delegaciones turcochipriota y grecochipriota se reunieron en Crans-montana (Suiza). La conferencia finalizó el 7 de julio sin un acuerdo. «Siento profundamente informarles que la conferencia finalizó sin acuerdo», dijo ese día el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres.Supuso una enorme decepción porque ambas comunidades estuvieron a punto de cerrar con éxito el diálogo de paz. Se alcanzó una importante convergencia en la mayoría de los capítulos, pero finalmente el intento fracasó fundamentalmente por cómo debía organizarse el reparto de poder entre las comunidades en la futura federación bizonal, y por la negativa de Turquía a retirar sus tropas.En abril de 2021, los líderes de ambas comunidades acudieron a otra conferencia convocada por la ONU para sondear si había terreno común para negociar la deseada única ciudadanía, o sea, la reunificación del país. Volvieron a fracasar.A pesar del rosario de negociaciones fallidas, sí ha habido avances puntuales en algunas cuestiones fundamentales. Así, en 2003 se abrió el primer paso que permite el tránsito de personas entre el norte y el sur de la isla. Por primera vez, después de décadas, greco y turcochipriotas pudieron reencontrarse. Desde entonces se han abierto un total de siete cruces. También se han creado comités bicomunales para que las dos comunidades cooperen entre sí.Hemos tenido al menos dos o tres generaciones que nunca han conocido un Chipre unido, y parto del principio de que ambas partes se han adaptado a la situación actualPero eso no quita para que Chipre continúe profundamente marcada por los acontecimientos de 1974. Prueba de ello son los pueblos fantasma, las torres de vigilancia, las calles cortadas con bloques de hormigón, sacos de cemento y alambradas y los retenes que hay por todo el territorio.»Hemos tenido al menos dos o tres generaciones que nunca han conocido un Chipre unido, y parto del principio de que ambas partes se han adaptado a la situación actual», ha dicho a AFP, Stefan Talmon, profesor en la Universidad de Bonn y especialista en Chipre.Desde 1955 hasta la actualidad, Turquía y el liderazgo turcochipriota han apoyado en mayor o menor medida la partición de la isla, a diferencia de un alto porcentaje de la población turcochipriota que defiende la federación. La parte grecochipriota, al menos públicamente, insiste desde 1977 en que la solución tiene que basarse en el modelo federal.Después de décadas de ilusiones frustradas, la población tiene poca esperanza de cara al futuro de la isla. Según una encuesta de 2021, el 84% no cree que pueda llegar una solución del conflicto. Otra señalaba que el 66% de los grecochipriotas y el 63 % de los turcochipriotas aún defienden una solución federal.

¿Por qué la incompetencia de Trump le ha dejado sin opciones contra los ayatolás?

Camino de culminar una semana consecutiva de escalada militar, ni Estados Unidos ni Irán dan señales de ceder para pausar una guerra que la Casa Blanca anticipó tan breve como fulminante, pero que se ha convertido en su mayor derrota estratégica desde Vietnam. De … vuelta a la casilla de salida –masivos bombardeos, ataques a los aliados americanos en el Golfo, el estrecho de Ormuz cerrado y el precio del petróleo disparado–, el presidente Trump se ha quedado sin opciones contra los ayatolás.
Los últimos ataques demuestran no solo hasta qué punto el régimen de Teherán ha conseguido reforzarse y adaptarse, sino la grave incompetencia demostrada por la Administración Trump. Primero, dejándose llevar por el primer ministro Netanyahu. Y, después, embarcándose en una guerra que, aunque el presidente aseguró que duraría entre cuatro y seis semanas, ha entrado ya en su quinto mes con un coste desorbitado.

El alto el fuego preliminar se ha roto, los esfuerzos diplomáticos se han esfumado y el conflicto se centra ahora en el control del estrecho de Ormuz, que en ningún caso había sido un punto de discordia antes de la intervención. Por el camino han quedado en evidencia la diplomacia sin diplomáticos, la mediación de autocracias como Pakistán y el abuso de la política exterior como excusa para que alguien facture. Por no mencionar, los constantes ‘cangrejitos’ de Trump, incluido su último cambio de parecer sobre cobrar «protección» a cambio de pasar por Ormuz, tal y como hace el régimen de los ayatolás.

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David Alandete

Con todo, este desastre no solamente tiene una dimensión internacional. El presidente, con un 36% de aprobación, está pagando el precio de renegar de sus compromisos adquiridos con las dos grandes crisis con que comenzó el siglo XXI: no más guerras eternas como las iniciadas tras el 11-S y no aumentar el sufrimiento económico de la clase media y trabajadora tras la crisis financiera del 2007-2008. El único consuelo es que el proyecto trumpista de cambio de régimen en EE.UU. se ahoga en las relativamente poco profundas aguas de Ormuz.

EE.UU. planea desplegar 3.000 técnicos y asumir la administración temporal de Venezuela

Estados Unidos ha acelerado y modificado sus planes para la transición política en Venezuela después de los terremotos del 24 de junio y estudia una fórmula extraordinaria de administración y tutela transicional que permita dirigir la reconstrucción, evitar un vacío institucional y preparar unas … elecciones democráticas, según fuentes conocedoras de las discusiones internas en Washington.
El proyecto, todavía en una fase preliminar, contempla el envío a Venezuela de unas 3.000 personas y una inversión inicial próxima a los 3.000 millonesde dólares (2.600 millones de euros). No se trataría de un contingente militar ni de una fuerza de combate. Una parte importante del equipo procedería del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, acompañada por especialistas civiles en infraestructuras, urbanismo, logística, comunicaciones, energía y ordenación territorial.

Su misión sería participar en la recuperación de carreteras, puertos, aeropuertos, redes eléctricas, sistemas de abastecimiento de agua y edificios públicos dañados por los seísmos. También asumirían tareas de coordinación de la ayuda y de planificación de las prioridades para reconstruir las zonas más afectadas.

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Ludmila Vinogradoff

Durante semanas, el equipo de Donald Trump ha analizado distintas fórmulas para asumir un mayor control sobre la transición venezolana. El propio presidente ha llegado a bromear en público con la posibilidad de convertir Venezuela en el Estado número 51 de Estados Unidos, una hipótesis que no forma parte de los planes reales examinados por su Administración.
La idea que se discute consiste en dotar al país de una estructura provisional con capacidad para afrontar la emergencia, sostener los servicios básicos y evitar que la reconstrucción quede enteramente bajo el control de las instituciones heredadas del chavismo.
Una fuente consultada por ABC compara el modelo, con todas las cautelas, con los acuerdos de libre asociación que EE.UU. mantiene con las Islas Marshall y otros pequeños Estados del Pacífico. La comparación es únicamente política y funcional. Aquellos acuerdos fueron negociados entre países soberanos y regulan materias como la defensa, la financiación y la libre circulación. Venezuela se encuentra en una situación constitucional, territorial e institucional completamente distinta.

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El plan continúa en discusión y no ha sido aprobado ni anunciado públicamente por la Casa Blanca. Tampoco existe una fórmula jurídica cerrada ni un acuerdo definitivo sobre quién dirigiría esa administración, durante cuánto tiempo estaría vigente o qué instituciones venezolanas conservarían sus competencias.
La propuesta ha provocado algunas resistencias dentro de la Administración Trump. Washington busca establecer una presencia estadounidense amplia, con responsabilidades concretas y capacidad de supervisión, pero sin anexionarse Venezuela ni integrarla formalmente en Estados Unidos. Sería una tutela temporal y limitada, vinculada a la emergencia, la reconstrucción y la transición política.

La hoja de ruta de EE UU

El primer movimiento visible de esa nueva arquitectura se produjo esta semana con el anuncio de una mesa de trabajo entre las dos asambleas nacionales que reclaman autoridad en Venezuela: la elegida en 2015, reconocida por EE.UU. y por una parte de la oposición como la última institución legislativa legítima, y la controlada por el chavismo.

Washington busca una presencia amplia, pero sin anexionarse el país. Sería una tutela temporal y limitada, vinculada a la emergencia, la reconstrucción y la transición política

Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, y Jorge Rodríguez, presidente de la cámara creada posteriormente bajo control del régimen y hermano de la actual presidenta, anunciaron por separado el inicio de una «agenda de trabajo conjunta» a partir del próximo 1 de agosto.
Ambas partes presentan el diálogo como una respuesta a la emergencia provocada por los terremotos y como un instrumento para promover la reconstrucción, la estabilidad y el «fortalecimiento de la democracia». El proceso cuenta con respaldo estadounidense y sitúa a Washington en una posición central dentro de la reorganización política del país.
El anuncio no contiene todavía un acuerdo sobre elecciones, liberación de presos políticos, regreso de los exiliados o distribución del poder. Tampoco resuelve la disputa sobre la legitimidad de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder después de la caída de Nicolás Maduro y se ha convertido en la principal interlocutora de EE.UU. dentro del aparato chavista.
Lo que inaugura el acuerdo es una negociación formal entre una parte de la oposición institucional y la estructura legislativa del régimen. La catástrofe humanitaria proporciona la justificación inmediata para sentarlos en una misma mesa, pero el alcance del proceso puede ir mucho más allá de la reconstrucción.

La pugna interna en Washington

La decisión de colocar a Figuera al frente de ese canal, en lugar de María Corina Machado, ha generado inquietud en sectores de la oposición venezolana. Según una fuente conocedora de las conversaciones, Washington intenta avanzar en la construcción institucional sin provocar una ruptura con quienes consideran imprescindible mantener una relación de trabajo con Delcy Rodríguez y con otras figuras del antiguo régimen.
Durante los últimos días, dos altos funcionarios estadounidenses, uno vinculado recientemente a la Casa Blanca para asuntos latinoamericanos y otro perteneciente al área económica del Departamento de Estado, han viajado y mantenido contactos en Venezuela con representantes de la oposición y del chavismo, según la misma fuente. El contenido y el alcance de esas conversaciones no han sido revelados oficialmente.
El periodista Javier Negre, que ha adelantado varias gestiones recientes de la Administración Trump sobre Venezuela y publicó este miércoles una entrevista con Delcy Rodríguez, aseguró que Washington prepara «el mayor acuerdo de la historia de Estados Unidos con Venezuela». Según Negre, el plan se hará público «en unas semanas» y contempla «billones de dólares».
La disputa no se enfrenta simplemente a partidarios y adversarios del chavismo. Dentro de la Administración estadounidense existen diferencias sobre el orden de las prioridades, el calendario electoral y el precio que debe pagarse para mantener la estabilidad mientras se desarrolla la reconstrucción.
Un sector considera que la emergencia obliga a trabajar temporalmente con Delcy y Jorge Rodríguez, funcionarios del régimen y mandos que todavía conservan capacidad administrativa y control territorial. Su argumento es que un derrumbe inmediato de esas estructuras podría dejar al país sin una autoridad capaz de distribuir ayuda, mantener los servicios básicos o garantizar un mínimo de seguridad.
Otro grupo sostiene que una transición excesivamente apoyada en esas mismas figuras corre el riesgo de rehabilitar al chavismo y de apartar a quienes obtuvieron la legitimidad política en las elecciones presidenciales de 2024.
EE.UU. reconoció a Edmundo González Urrutia como ganador de aquellos comicios y sostuvo que Nicolás Maduro carecía de legitimidad democrática. Tras la caída de Maduro, Delcy asumió la jefatura provisional del Estado por decisión de las instituciones controladas por el chavismo, que justificaron el relevo por la ausencia del presidente.

Tutela para la reconstrucción

Una fuente opositora plantea una contradicción directa: si Washington no reconocía a Maduro como presidente legítimo, ¿de dónde procede la legitimidad de una sucesora que había sido designada vicepresidenta por el propio Maduro? «Ellos mismos han minado la estructura jurídica de Delcy», resume esa fuente.
La tesis es que EE.UU. puede tratarla como interlocutora de hecho, porque conserva el control de una parte del aparato estatal, pero tendría mayores dificultades para reconocerla como autoridad legítima. La distinción entre poder efectivo y legitimidad democrática se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción dentro del Gobierno estadounidense.
Los partidarios de Machado sostienen que ella y González Urrutia conservan una legitimidad de origen derivada de las elecciones. Delcy, en cambio, depende de la cadena institucional del chavismo. Quienes recelan de Machado temen que su regreso inmediato rompa el equilibrio alcanzado con las autoridades provisionales y convierta la reconstrucción en una confrontación abierta por el poder.

La oposición sostiene que María Corina Machado conservan su legitimidad derivada de las elecciones. Delcy, en cambio, depende del chavismo

Michael Kozak, alto responsable del Departamento de Estado para el Continente Americano, trató esta semana de contener esa disputa durante una esperada comparecencia ante el Senado en la que quedó en evidencia la tensión interna en esta Administración ante la crisis en Venezuela.
Kozak aseguró abiertamente que EE.UU. no se opone al regreso de Machado. «Todos conocemos y admiramos a María Corina», afirmó. «Nuestra posición es que todos los que han estado en el exilio deben poder regresar, y eso incluye, en primer lugar, a María Corina».
Sin embargo, la Administración, por encima de Kozak, había tratado anteriormente de impedir que la dirigente opositora regresara durante la fase más grave de la emergencia, ante el temor de que su entrada complicara la distribución de ayuda y desestabilizara los contactos con Delcy Rodríguez. Esa aparente contradicción refleja las diferencias entre quienes defienden su incorporación inmediata y quienes prefieren aplazarla.
Kozak explicó que Washington busca «un punto intermedio» para las elecciones. «No queremos elecciones demasiado pronto, cuando no puedan celebrarse porque todavía hay muchas cosas que cambiar, pero tampoco queremos que queden demasiado lejos», declaró.

«No queremos elecciones demasiado pronto, cuando no puedan celebrarse porque todavía hay muchas cosas que cambiar, pero tampoco queremos que queden demasiado lejos»

Michael Kozak
Departamento de Estado para el Continente Americano

El funcionario enumeró algunos de los trabajos pendientes: actualizar el registro electoral, incorporar a nuevos votantes, nombrar autoridades electorales independientes y reconstruir la infraestructura necesaria. «No queremos que esto se prolongue, pero tampoco queremos hacerlo en medio de un terremoto», añadió.
Al mismo tiempo, el Departamento de Estado reconoce que una transición indefinida reduciría la presión sobre el chavismo y ahuyentaría las inversiones necesarias para reconstruir Venezuela. «La gente no invertirá a largo plazo si no existe un gobierno democrático», advirtió Kozak.

Planes de transición en marcha

Según una fuente próxima a las negociaciones, el anuncio de la mesa entre las dos asambleas se aceleró antes de la audiencia del Congreso para permitir que la Administración mostrara avances concretos. Jorge Rodríguez habría aceptado el mecanismo con rapidez para evitar aparecer como un obstáculo ante los legisladores estadounidenses.
Esa precipitación habría debilitado su posición, porque lo obligó a reconocer como interlocutora a la Asamblea de 2015, una institución que el chavismo había declarado extinguida y carente de autoridad. Rodríguez ha pasado así de negar su legitimidad a aceptar una agenda conjunta con su presidenta.
La discusión incluye también el destino personal y judicial de Delcy y de otros dirigentes del chavismo. Una de las interpretaciones que circulan entre personas próximas al proceso vincula la reciente ofensiva de Marco Rubio contra la Corte Penal Internacional con la posibilidad de ofrecer una salida negociada a algunos responsables del régimen.
Rubio anunció el lunes una campaña de todo el Gobierno estadounidense para «desmantelar» la CPI y presionar a otros países para que abandonen el tribunal o suspendan su financiación. Lo hizo en una tribuna en el diario ‘The Wall Street Journal’.
El secretario de Estado acusó a la Corte de librar «una guerra contra nuestro país, no con balas o misiles», sino mediante «la fuerza del llamado derecho internacional». Prometió utilizar sanciones, restricciones de visados, prohibiciones de viaje y presión diplomática para desmantelarla «ladrillo a ladrillo, si es necesario».
Según esa interpretación entre la oposición al chavismo, el debilitamiento de la Corte podría facilitar algún compromiso destinado a convencer a Delcy y a otros dirigentes de que abandonen el poder sin temor a una persecución inmediata.
Se trata, sin embargo, de una hipótesis política formulada por fuentes próximas al proceso, no de un vínculo confirmado por la Administración. EE.UU. no puede extinguir por sí solo las investigaciones abiertas por la CPI ni eliminar eventuales responsabilidades por crímenes de lesa humanidad. Tampoco podría impedir que otros países recurrieran a sus tribunales nacionales o a mecanismos de jurisdicción universal.
Según una fuente dentro de la Administración, el general Francis Donovan, del Mando Sur, y John Barrett, encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, mantienen enfoques diferentes sobre el alcance de esa estructura.
El primero representaría una visión más vinculada a la seguridad, la logística y el control operativo. El segundo defendería una aproximación diplomática basada en preservar parte de las instituciones venezolanas y alcanzar acuerdos con actores locales. La existencia de esas diferencias no ha sido reconocida públicamente por Washington.
La Casa Blanca quiere evitar dos desenlaces. El primero sería una desintegración institucional que obligara a una intervención militar mucho mayor. El segundo, una estabilización sin democracia en la que Delcy y su entorno conservaran el control bajo una apariencia de transición.
Entre ambos extremos, Washington intenta construir la administración provisional, una mesa política y, después, un calendario electoral. El objetivo declarado es que los venezolanos elijan finalmente a su Gobierno. El problema es quién controla el país hasta entonces, quién administra los miles de millones destinados a la reconstrucción y quién decide qué dirigentes pueden participar en la transición.

La Policía alemana reduce a un hombre que gritó «Allahu Akbar» durante un tiroteo

Un hombre turco que entró armado en un supermercado de la localidad alemana de Dresde ha intercambiado disparos con la Policía alemana al grito de «Allahu Akbar» y ha sido reducido sin que el tiroteo haya dejado más heridos.El sospechoso llegó a la … zona de Menageriestrasse en la mañana de este miercoles y comenzó a apuntar con un arma de fuego a varias personas para posteriormente entrar en el supermercado, informa en un comunicado la Policía del estado federado de Sajonia, donde asegura que recibió varias llamadas de emergencia.

Los agentes avistaron al hombre que portaba lo que parecía ser un mosquete, con el que les disparó. Esto provocó la réplica de la Policía que, con sus armas reglamentarias, alcanzaron al delincuente y lo dejaron herido.

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El individuo, de 41 años, ha sido finalmente detenido por la Policía, que le han trasladado a un hospital de Dresde tras prestarle los primeros auxilios.

La Policía investiga el caso

Por el el momento, se desconocen los motivos del detenido para perpetrar el ataque, según ha señalado la Policía, que ha informado también de que el hombre está siendo investigado por amenazas e infracciones a las leyes de armas.

🇩🇪 ALEMANIA: POLICÍA ABATE A HOMBRE ARMADO TRAS ENFRENTAMIENTO EN UN SUPERMERCADO DE DRESDEUn hombre armado de 41 años murió tras enfrentarse a tiros con la policía dentro de un supermercado Netto en Dresde. Según las autoridades y testigos, durante el incidente gritó “Allahu… pic.twitter.com/hJJ2alt7CY— Media Oriente (@MediaOriente) July 15, 2026
Asimismo, indican que se están llevando a cabo investigaciones para determinar con cuántas armas policiales fue alcanzado el detenido y si la operación fue legal. También consideran necesario aclarar si el mosquete del hombre era real.

Cuba sufre su tercer apagón total en ocho días por la falta de petróleo

Millones de cubanos se quedaron sin electricidad este martes tras un nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). La nueva desconexión total constituye la tercera en apenas ocho días, la quinta en lo que va de 2026, y la décima en menos de dos años.
Asimismo, ocurre a apenas de dos días de que el SEN quedara nuevamente interconectado en todo el país; una reconexión que cerró el proceso de recuperación del apagón nacional del pasado viernes. Horas antes del nuevo colapso, la Unión Eléctrica (UNE) había informado que el servicio permaneció afectado durante las 24 horas por falta de capacidad de generación.

Aunque la UNE notificó que el SEN se había restablecido en la mañana de este miércoles, más de la mitad del país permanece sin servicio. La propia entidad estatal reconoció que, en La Habana, apenas tenía electricidad el 40% de los clientes, mientras el restablecimiento del resto de los circuitos continúa dependiendo de la estabilidad del sistema.

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José Daniel Ferrer

Los colapsos acontecen en un contexto de creciente deterioro del sistema eléctrico cubano, marcado por averías en centrales termoeléctricas de tecnología obsoleta, escasez de combustible y apagones de más de veinte horas diarias en todas las provincias.
Si bien es cierto que el aumento de las sanciones norteamericanas y el cerco energético de Washington sobre el régimen de La Habana han agravado la situación, los cortes de electricidad han sido una constante en el país durante al menos los últimos 6 años. En la Isla se han vivido los apagones incluso cuando era regular el suministro de petróleo de Venezuela; el 60% de ese combustible el régimen revendía en el mercado asiático.

Estallido de protestas

Los dos colapsos energéticos de la pasada semana acaecieron en el contexto de la conmemoración del quinto aniversario de las masivas protestas antigubernamentales del 11 de julio (11J). A diferencia de años anteriores, en los que el régimen solía garantizar el fluido eléctrico en las zonas más propensas a las protestas, en esta ocasión no pudieron evitar que casi todo el país permaneciera a oscuras incluso por más de 48 horas continuas.

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La falta de electricidad y de agua, el calor y la desesperación extremas propiciaron estallidos en varias localidades: cacerolazos e incendio de basura en las calles, protestas frente a sedes del Partido Comunista, así como bloqueos de avenidas, han pasado a formar parte de la cotidianidad fundamentalmente de la capital, el mayor centro poblacional del país.
Las consecuencias más visibles de los apagones son la falta de agua y de gas que obliga a las familias a cocinar con leña o carbón incluso dentro de pequeños apartamentos. No pocos incendios han resultado de ello. Miles de familias se ven obligadas incluso a recoger agua de lluvia, a cavar pozos en sus patios o hallar alguna avería de agua en la calle para ir con sus recipientes de almacenamiento.
«Tengo cinco hijos, a veces tengo que mandarlos a la casa de los vecinos con un pomito para que pidan agua al menos para tomar, a veces nos tenemos que pasar varios días sin bañarnos. Esto no es vida», declaró a ABC una residente en la capital.

«Tengo cinco hijos (…). A veces nos tenemos que pasar varios días sin bañarnos. Esto no es vida»

Residente de La Habana

Pese al estado de terror que el régimen intenta imponer, cada vez más artistas, intelectuales y ciudadanos emplean las redes sociales para exponer la crisis.
El reconocido actor cubano Luis Alberto García ha denunciado en redes sociales las consecuencias de los prolongados apagones con un mensaje dirigido a los gobernantes: «Se pudren las comidas y nosotros. ¿No les da vergüenza tenernos pasando este infierno?».
El artista lanzó igualmente una advertencia: «Mis hijas no lo van a olvidar. Por sí mismas y porque su madre y yo nos encargaremos de que no olviden. De que no les olviden. (…) Fácilmente se han ganado mi irrespeto y mi falta de credibilidad ante todas sus ‘muelas’… Es evidente que buscan solamente anclarse en el poder que detentan y sus privilegios», escribió.
Pero los prolongados apagones también dañan la estabilidad mental de los ciudadanos. Así lo reflejó el periodista independiente Luis Cino: «Me temo que, como a la mayoría de mis compatriotas, tantas horas de oscuridad, sumadas a todas las demás penurias que padecemos, están afectando mi psiquis».

«Me temo que, como a la mayoría de mis compatriotas, tantas horas de oscuridad, sumadas a todas las demás penurias que padecemos, están afectando mi psiquis»

Luis Cino
Periodista

Entregarse a Dios, para muchos, es un aliento en un país marcado por el odio y la desesperanza. No obstante, el pastor Javier Serrano advierte que no puede normalizarse vivir como si estuviéramos en «la era de las cavernas, donde hacer fuego es un gran logro».
«¿Hasta cuándo será esto?», se cuestiona Serrano. Es la pregunta que se hacen millones de cubanos.
«¡Hasta que el pueblo quiera!», responde Anna Bensi, creadora e ‘influencer’ de La Habana.

Un bombero, detenido por «prender fuego a unas ramas» y provocar uno de los focos del incendio de Fontainebleau

Dos hombres han sido detenidos en el marco de la investigación sobre el incendio que ha devastado parte del bosque de Fontainebleau, a unos 70 kilómetros al sur de París. Ambos han admitido que participaron en provocar el fuego, que ha sido controlado este martes, pero aún no está extinguido.Uno de los sospechosos es un bombero voluntario nacido en 2007, arrestado el lunes, que admitió haber «prendido fuego a unas ramas con un mechero y gasolina» en la zona de Arbonne-la-Forêt, según indicó la fiscal de Fontainebleau, Diane Ngomsik, en un comunicado citado por medios franceses. El segundo detenido, también nacido en 2007, sin antecedentes judiciales y sin aparente relación con el primero, reconoció haber originado de forma accidental otro foco al arrojar una colilla de cigarrillo. Posteriormente, la fiscal precisó que otras dos de las seis personas arrestadas inicialmente fueron puestas en libertad este martes por falta de pruebas suficientes en esta fase de la investigación.Mientras avanza la investigación judicial, las autoridades anunciaron que los dos incendios, que desde el domingo han calcinado algo más de 2.100 hectáreas, están ya «controlados», aunque todavía no se consideran extinguidos.»Controlados significa que están contenidos dentro de su perímetro», explicó a la prensa el prefecto del departamento de Sena y Marne, Pierre Ory, quien advirtió de que los bomberos deberán seguir trabajando durante varios días e incluso semanas para extinguir por completo las llamas. Desde el inicio de la emergencia, las autoridades sospechaban que ambos focos habían sido provocados.Siete detenidosAdemás, un hombre de 46 años fue detenido la noche del martes en las inmediaciones del bosque de Fontainebleau, al sureste de París, bajo sospecha de intentar provocar un nuevo incendio, según informaron este miércoles las autoridades, mientras que los bomberos luchan por contener la reactivación de las llamas. Con esta detención, ya son siete las personas arrestadas en el marco de la investigación del incendio con varios focos.Las autoridades también analizan otras posibles causas del incendio principal, incluido un eventual vínculo con trabajos realizados cerca de la autopista A6, que conecta París con Lyon y que permanece cerrada al tráfico, sin descartar ninguna hipótesis, ya sea accidental o intencional.Durante la mañana del miércoles se detectaron tres focos moderados en el sector de Grand Parquet, área donde el pasado lunes se registró el segundo incendio, que consumió unas 450 hectáreas. El primer foco, iniciado el domingo junto a la autopista A6, arrasó alrededor de 1.600 hectáreas.Más de 800 bomberosMás de 800 bomberos continúan desplegados sobre el terreno con el apoyo de tres aviones Canadair, un avión Dash, dos helicópteros cisterna y un helicóptero de coordinación de las operaciones, que se han visto favorecidas por la mejora de las condiciones meteorológicas, con temperaturas más bajas y vientos menos intensos.Los especialistas alertan de que el terreno de turba presente en algunas zonas del bosque favorece la aparición de los llamados ‘incendios zombis’, focos subterráneos que pueden mantenerse activos durante días o incluso semanas y reaparecer a decenas de metros del punto de origen, lo que obliga a mantener un amplio dispositivo de vigilancia.En paralelo, Francia enfrenta una situación de sequía considerada excepcional por el Gobierno. Las autoridades mantienen restricciones al uso del agua y un reforzamiento de la vigilancia en prácticamente todo el territorio ante el elevado riesgo de incendios forestales.