Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

La vida de Maduro entre rejas en Nueva York: «¡Yo soy el presidente!»

En Nueva York, en uno de los inviernos más duros que se recuerdan en la costa este de Estados Unidos, la caída de Nicolás Maduro ya no se mide solo en términos de poder, discursos o control territorial. Se mide en unos pocos metros … cuadrados. En una puerta metálica. En una litera fija al muro. En el ruido seco de los cerrojos. Y, según fuentes conocedoras de su situación, en una voz que rompe la noche desde una celda cerrada: «¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!».
La escena no figura en los autos judiciales. No está transcrita en ninguna vista. Pero es el relato que circula en el interior del Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, el MDC, la prisión federal donde Maduro permanece recluido desde el 3 de enero, día de su captura y traslado a Nueva York. Allí, en uno de los complejos penitenciarios más duros del sistema metropolitano, comienza la vida carcelaria de quien durante más de una década monopolizó el poder en Venezuela.

El MDC impone desde fuera. Es un cubo de hormigón brutalista, levantado en una zona industrial de Brooklyn, junto a la bahía. No hay ornamentos ni gesto arquitectónico que suavice su función. La primera impresión es de masa y clausura. Lo peor, sin embargo, según quienes han pasado por allí, no es la fachada. Es el interior.

Noticia relacionada

entrevista en exclusiva

David Alandete

«Es el infierno en la tierra», resume Sam Mangel, consultor penitenciario que trabajó durante años con internos en centros federales. Conoce el MDC por el relato de clientes y por experiencia propia en otras prisiones similares. «Está en unas condiciones de abandono total, con falta de financiación, sin suficiente personal. Es un lugar en el que a nadie le gustaría pasar un minuto».
El centro alberga a imputados en espera de juicio o de sentencia definitiva. Por sus módulos han pasado nombres conocidos: el rapero Sean ‘Diddy’ Combs; Ghislaine Maxwell, la pareja del magnate pederasta Jeffrey Epstein condenada por tráfico sexual; el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández; o Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, antiguo jefe de la Inteligencia chavista. También han estado allí figuras del narcotráfico internacional como Ismael ‘el Mayo’ Zambada. El MDC combina perfiles de alto impacto mediático con reclusos anónimos acusados de delitos federales graves.
Un portavoz de la Oficina Federal de Prisiones (BOP) declinó ofrecer detalles sobre la situación concreta de Maduro. «Por razones de seguridad y privacidad, el BOP no desvela las condiciones de confinamiento de ninguna persona bajo su custodia», señaló.

«El Centro de Detención de Brooklyn es el infierno en la tierra. Está en unas condiciones de abandono total, con falta de financiación, sin suficiente personal. Es un lugar en el que a nadie le gustaría pasar un minuto»

Sam Mangel
Consultor penitenciario

Según fuentes conocedoras de su situación, Maduro ha sido ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial, la SHU por sus siglas en inglés. Es la unidad de confinamiento en solitario. Oficialmente cumple varias funciones: aislamiento disciplinario, prevención de suicidios y protección de internos de alto perfil o en riesgo. En la práctica, implica encierro casi permanente bajo un régimen de aislamiento.
La celda es un espacio reducido, de unos tres metros de largo por dos de ancho, con una cama metálica, un retrete, un lavabo y una ventana estrecha por la que apenas entra luz natural. Los internos en la SHU pueden salir tres veces por semana durante una hora, siempre con grilletes en pies y manos y escoltados por dos guardias. En ese tiempo pueden ducharse, usar el teléfono –hasta un máximo mensual–, acceder al correo electrónico supervisado o salir a un pequeño patio enrejado al aire libre.
Muchos internos célebres pasan primero por la SHU bajo protocolos de prevención de suicidio, entre 72 horas y una semana. En el caso de Maduro, las fuentes apuntan que el aislamiento responde a razones de seguridad prolongadas. Es, probablemente, el recluso de más alto perfil en la historia del centro. Las autoridades no pueden permitirse un incidente. El relato de sus gritos nocturnos fue transmitido a ABC por los abogados de uno de los presos que se encuentra en un módulo cercano, también venezolano.

Los internos en la unidad de aislamiento solo pueden salir de sus celdas tres veces por semana durante una hora, siempre con grilletes en pies y manos y escoltados por dos guardias

En el expediente judicial no aparece la palabra aislamiento. Lo que sí consta es el punto de partida legal de su encierro. El 5 de enero compareció ante el juez Alvin Hellerstein, en Manhattan. Allí se identificó como «presidente de la República de Venezuela», afirmó que estaba «secuestrado» y sostuvo que había sido capturado en su casa de Caracas. El juez le respondió que habría «un momento y un lugar» para discutir la legalidad de su captura, pero no ese día. Se le notificaron sus derechos. Dijo que no los conocía hasta ese momento. Se declaró inocente. Y quedó en prisión preventiva.
Desde entonces, el proceso avanza en dos planos. El visible es el judicial: acusaciones de narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos, uso y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos. La defensa ha anunciado una litigación «voluminosa y complicada» y ha situado como eje central la impugnación de su captura, que califica de «abducción militar».
El otro plano es el carcelario. Según esas fuentes, Maduro pasa las noches enteras gritando en español desde su celda. Repite que ha sido secuestrado. Pide que transmitan mensajes a su familia y a otros venezolanos presos. En esa escena hay una inversión radical de su figura pública. El hombre de las emisiones televisivas obligatorias, de los balcones del Palacio de Miraflores, de los actos multitudinarios, reducido a una voz que golpea una puerta metálica en Brooklyn. El mismo que hasta hace poco bailaba en televisión y se mostraba desafiante ante Washington.

Malas condiciones

El entorno no es favorable. El MDC arrastra una reputación de condiciones deficientes: falta de personal, problemas de calefacción en inviernos pasados, plagas de roedores y atención médica limitada. En diciembre murió un recluso por fallos en la detección de un cáncer de pulmón, según registros públicos. Las quejas por frío y humedad han sido recurrentes.
El expediente deja constancia de otro elemento: la salud. En la primera audiencia, su abogado informó al juez de que existían asuntos médicos que requerían atención. Se pidió autorización para tramitar el formulario necesario y garantizar tratamiento adecuado durante la prisión preventiva. No se detallaron las dolencias. El juez ordenó coordinarlo con la Fiscalía.
También consta que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, solicitaron una visita consular venezolana y que el tribunal ordenó facilitarla. El 30 de enero se produjo esa visita, según un escrito posterior, y fue uno de los pocos puntos de contacto formal en medio del aislamiento. Félix Plasencia, diplomático de carrera y exministro de Relaciones Exteriores de Venezuela entre 2021 y 2022, ha sido designado recientemente como representante diplomático de Venezuela ante Estados Unidos, en un intento por reabrir presencia oficial tras años de ruptura de relaciones. Su llegada a Nueva York, en lugar de establecerse primero en Washington, responde en parte a la necesidad de estar cerca de Maduro y participar en los encuentros consulares y diplomáticos mientras el proceso judicial avanza.
Hay otra dependencia más prosaica: la económica. La defensa solicitó licencias al Tesoro para poder cobrar honorarios con fondos procedentes del Gobierno venezolano, que, según alegó, asume los gastos del presidente y la primera dama bajo la ley venezolana. La licencia concedida inicialmente fue modificada en el caso de Maduro para impedir esa financiación directa. La defensa sostiene que no puede costearse por sí mismo la representación legal.
Mientras los abogados preparan mociones y estrategias, la rutina de la SHU se impone. Recuentos constantes. Luces que no se apagan del todo. Puertas que se abren y se cierran según horario. Reclusos que gritan en la noche, golpean los barrotes, insultan o sufren episodios psiquiátricos. «Es una situación miserable, deshumanizante», dice Mangel.

Recuentos constantes. Luces que no se apagan del todo. Puertas que se abren y se cierran. Reclusos que gritan en la noche, golpean los barrotes, insultan o sufren episodios psiquiátricos

Afuera, Nueva York ha acumulado mucha nieve y viento cortante. Dentro, el tiempo no se mide por estaciones, sino por turnos de comida y minutos de llamada. La prioridad oficial es que no le ocurra nada antes del juicio. La realidad cotidiana es una celda estrecha y un aislamiento que, aunque descrito como protección, se parece mucho al castigo.
Así transcurre su encierro: entre escritos judiciales en los que sus abogados discuten la inmunidad soberana y la legalidad de su captura, y noches largas en una unidad donde la llamada protección se traduce en una soledad casi total. El proceso avanza en los tribunales; el aislamiento se impone en la celda.
Esa es, por ahora, la condición de Nicolás Maduro en Brooklyn. No la del jefe de Estado rodeado de ministros, escoltas y cámaras, sino la de un acusado en prisión preventiva, sometido a un régimen de aislamiento y a la rutina estricta de un centro federal, a la espera de un juicio que puede tardar meses o incluso años en celebrarse. En un edificio de hormigón frente a la bahía de Nueva York, donde el poder ya no decide horarios ni abre puertas, y donde las noches no se acortan por decreto.

Senegal aprueba elevar hasta diez años las penas de cárcel por tener relaciones homosexuales

El Parlamento de Senegal ha aprobado este miércoles una ley que duplica la pena máxima por relaciones entre personas del mismo sexo, con hasta 10 años de prisión.El texto, que ahora debe ser promulgado por el presidente Bassirou Diomaye Faye, ha sido aprobado por … una abrumadora mayoría en la Asamblea Nacional, informa AFP. En él se incluyen también sanciones penales para quienes sean declarados culpables de promover o financiar relaciones entre personas del mismo sexo.

En concreto, las penas entre las relaciones homosexuales, que el proyecto de ley califica como «actos contra natura», irán de cinco a diez años de prisión, en comparación con las anteriores, que estaban entre uno y cinco años.

Noticia relacionada

Por otro lado, quienes defiendan las relaciones entre personas del mismo sexo también serán castigados: en este caso de tres a siete años de prisión. Además, la nueva ley también penaliza a quien acuse a otra persona de delitos contra personas del mismo sexo «sin pruebas».
Según el proyecto de ley, se impondrá la pena máxima si el acto se cometió con un menor.
Las sanciones incluirán además multas de entre dos y diez millones de francos CFA (entre 3.500 y 17.600 dólares), en comparación con las de entre 100.000 y 1,5 millones de francos CFA anteriores.
Tras varias horas de debate, los legisladores aprobaron el proyecto de ley con 135 votos a favor, cero en contra y tres abstenciones.
«Los homosexuales ya no respirarán en este país. Los homosexuales ya no tendrán libertad de expresión en este país», declaró la legisladora Diaraye Ba durante el debate, entre los aplausos de algunos de sus compañeros.
En los últimos años, las cuestiones LGBTQ+ han generado controversia en Senegal, donde la defensa de los derechos de los homosexuales se denuncia con frecuencia como una herramienta utilizada por occidentales para imponer valores extranjeros.
Al menos 32 de los 54 países de África cuentan con leyes que prohíben y castigan las relaciones homosexuales. La pena de muerte se impone en Uganda, Mauritania y Somalia.

Boric se va: el balance de un gobierno que prometió cambiar Chile

Entre grandes expectativas generacionales y resultados más modestos de lo prometido, el mandato del presidente chileno deja una lección clásica de la política: gobernar es siempre más difícil que entusiasmar.Hay algo que suele ocurrir con los liderazgos políticos cuando están rodeados de elogios constantes: … comienzan a creer que su voz tiene una resonancia mayor de la que realmente posee. En ocasiones, incluso, se instala la idea de que el país vuelve a ocupar un lugar central en el debate internacional.

Algo de esa percepción quedó reflejado en una frase reveladora. La entonces primera canciller del presidente saliente Gabriel Boric contó que en ocasiones le decía: «A veces le digo al presidente: ¿Tienes noción del impacto que causa tu liderazgo en el exterior?». La frase, más allá de su intención, ilustra bien el clima político que acompañó los inicios de este gobierno: la sensación de que Chile volvía a proyectar una voz moral en el escenario global. El problema es que la política internacional no se mide por percepciones sino por resultados.

Noticia relacionada

María J. Errázuriz

Durante estos años, el país quedó expuesto a tensiones diplomáticas que mostraron los límites de esa aspiración. La controversia en torno al proyecto del cable submarino transpacífico, por ejemplo, terminó situando a Chile en medio de la competencia estratégica entre China y Estados Unidos, una disputa en la que las decisiones tecnológicas adquieren inevitablemente un significado geopolítico.
A eso se sumaron episodios de fricción con Washington, incluidas señales de incomodidad diplomática como el retiro de visas a funcionarios chilenos. Son hechos que, aunque puntuales, evidencian que la política exterior exige prudencia estratégica más que retórica.
Pero el verdadero balance de un gobierno nunca se decide fuera del país. Cuando Gabriel Boric llegó al poder en 2022 lo hizo representando algo más que una alternancia política. Encarnaba el ascenso de una generación que prometía transformar el modelo chileno y abrir un nuevo ciclo histórico. La expectativa de cambio fue enorme, dentro y fuera de Chile.
Con el paso del tiempo, sin embargo, esa expectativa comenzó a encontrarse con la realidad de gobernar. Reformas ambiciosas se enfrentaron a un Congreso fragmentado, resistencias políticas y las propias limitaciones técnicas del Estado. Algunas iniciativas avanzaron parcialmente, otras se moderaron y varias quedaron muy lejos de las promesas iniciales.

El mandato de Gabriel Boric será recordado como una demostración de que las expectativas políticas pueden chocar con la complejidad de gobernar una sociedad institucionalmente exigente y profundamente plural

Nada de esto es excepcional en democracia. Gobernar siempre implica negociar, retroceder y adaptar proyectos a la realidad institucional. Pero esa distancia entre la épica del cambio y la práctica del gobierno terminó definiendo buena parte del mandato.
Mientras tanto, las preocupaciones más inmediatas de los ciudadanos –seguridad, inmigración irregular, crecimiento económico– fueron desplazando del debate público a las grandes narrativas transformadoras que marcaron el inicio del ciclo político. El resultado es un gobierno que empezó con ambiciones históricas y terminó gestionando urgencias cotidianas.
Probablemente, el mandato de Gabriel Boric será recordado como el intento de una nueva generación con afán de refundación y redefinir el rumbo del país. Pero también como una demostración de que las expectativas políticas pueden chocar con la complejidad de gobernar una sociedad institucionalmente exigente y profundamente plural.
Al final, los gobiernos no se miden por la intensidad de sus promesas ni por la amplitud de su discurso internacional. Se miden por sus resultados. Y ese juicio –inevitablemente– empieza ahora.

Carlos Escaffi R.

Es director de Relaxiona Internacional, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú y analista internacional.

La primera factura para EE.UU. de la guerra de Irán: 11.300 millones de dólares en seis días

Los primeros seis días de la guerra de Irán tuvieron un coste para EE.UU. de al menos 11.300 millones de dólares para los contribuyentes. Esa estimación la compartió este miércoles el Pentágono en una sesión informativa a puerta cerrada en el Congreso, de … la que han tenido conocimiento varios medios estadounidenses.
El coste total en el que EE.UU. ha incurrido hasta ahora es sin duda mucho mayor. No solo porque este jueves la guerra ha entrado en su decimotercer día. Sino también porque el cálculo no incluye una parte muy importante de los costes: todo el proceso de reforzamiento militar en Oriente Próximo previo al comienzo de la guerra, cuando el Pentágono envió a la región dos portaaviones y sus grupos de ataque, además de trasladar otros activos -como cazas de combate, bombarderos y aviones de apoyo- desde bases de todo el mundo.

En esa misma sesión informativa, el Departamento de Defensa detalló a los legisladores que el ejército gastó 5.600 millones de dólares solo en munición en dos días, en el fin de semana en el que comenzó la guerra el pasado sábado 28 de febrero. Es decir, en ese periodo de tiempo el ejército de EE.UU. gastó unos dos millones de dólares por minuto en la munición que lanzó contra la República Islámica.

Noticia relacionada

Javier Ansorena

En los primeros días de la guerra, se cuestionó la profundidad del arsenal de EE.UU. para sostener bombardeos masivos, después de que su ejército hubiera quemado munición a mucho ritmo en anteriores operaciones militares en la región: en la llamada Guerra de los Doce Días de junio del año pasado para destruir el programa nuclear de Irán o en las campañas contra los hutíes de Yemen.
La Administración Trump barajó la posibilidad de enviar al Congreso una petición de fondos adicionales para afrontar los gastos del ejército en la guerra de Irán. Este miércoles, el senador republicano Roger Wicker, que preside el Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara Alta, aseguró que no sería necesario hacerlo este mes.
La primera estimación oficial sobre el gasto de Donald Trump en la guerra que ha emprendido contra Irán ocurre a la vez que los mismos votantes que pagan esa factura sienten en su bolsillo el impacto de la guerra. Después de que el barril de petróleo llegara casi a 120 dólares el lunes -un nivel no visto desde 2022, en las turbulencias de la guerra de Ucrania y los últimos coletazos de la pandemia-, en la mañana del jueves se ha vuelto a poner por encima de cien dólares. Es un alza que los estadounidenses sienten de forma inmediata en la gasolinera, que amenaza con disparar los precios después de haber batallado con inflación durante buena parte de la presidencia de Joe Biden y que puede acabar con una recesión a nivel global.
El coste de la guerra se puede convertir en un asunto de mucho peso político para Trump, que prometió en su último campaña presidencial no meter a EE.UU. en guerras costosas que no benefician a los contribuyentes. La guerra de Irán ocurre además en un momento en el que el coste de vida se ha convertido en la primera preocupación de los estadounidenses, una bandera política que los demócratas han agarrado y que les ha dado victorias electorales decisivas en los últimos meses.
La nueva subida del precio del crudo tiene que ver con el bloqueo del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, y con recientes ataques iraníes a infraestructura petrolera en Irak y Bahréin.
La Agencia Internacional de la Energía acordó este miércoles una liberación histórica de 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas. En el caso de EE.UU., el Departamento de Energía detalló el desbloqueo de 172 millones de barriles.

El yerno de Edmundo González Urrutia recibe libertad plena por la amnistía en Venezuela

Mariana González, la hija del del presidente electo Edmundo González Urrutia, informó este miércoles que su esposo, Rafael Tudares Bracho, recibió libertad plena en el marco de la Ley de Amnistía, promulgada en febrero pasado e impulsada por el Gobierno encargado de … Delcy Rodríguez.
«Hoy, 11 de marzo de 2026, mi esposo, Rafael Tudares Bracho, y su abogado fueron notificados de la decisión judicial mediante la cual se le concedió amnistía a Rafael», indicó González en un mensaje publicado en X.

En el texto, señaló que Tudares Bracho solicitó la amnistía el pasado 23 de febrero, cuatro días después de la aprobación de la ley.

Noticia relacionada

David Alandete

González agradeció a todas las personas que la acompañaron en «el duro vía crucis» que le tocó vivir a su familia y que «fueron solidarias y humanas en los momentos de mayor dolor, desesperación e incertidumbre».
«Más temprano que tarde, tocará construir la memoria histórica que nuestra sociedad necesita en materia de derechos humanos, para que situaciones como las que hemos vivido Rafael, mijos y yo, así como millas de ciudadanos, no vuelvan a repetirse», añadió.
Hoy, 11 de marzo de 2026, mi esposo, Rafael Tudares Bracho, y su abogado fueron notificados de la decisión judicial mediante la cual se le concedió amnistía a Rafael, solicitada por él mediante escrito de fecha 23 de febrero de 2026, con base en la Ley de Amnistía para la… pic.twitter.com/gPDO9mDC4u— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) March 11, 2026
El pasado 22 de enero, Tudares Bracho fue excarcelado luego de pasar más de un año detenido, según informó entonces su esposa, quien en repetidas ocasiones denunció que no sabía dónde estaba detenido el año del excandidato presidencial González Urrutia.
A Tudares lo detuvieron el pasado 7 de enero de 2025 -tres días antes de la investidura de Nicolás Maduro para un tercer mandato consecutivo de seis años-, cuando también arrestaron al defensor de derechos humanos Carlos Correa y al excandidato presidencial opositor Enrique Márquez, estos dos últimos liberados.
Tudares es el año de Edmundo González, actualmente exiliado en España y quien en 2024 fue escogido como el candidato unitario de la oposición (Plataforma Unitaria Democrática) a la presidencia de Venezuela.
González fue reconocido por gran parte de la comunidad internacional como el ganador de las elecciones presidenciales de julio de 2024, algo que fue rechazado por Maduro, quien fue proclamado vencedor de esos comicios por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
El Parlamento, controlado por el chavismo, aprobó el pasado 19 de febrero una Ley de Amnistía para los procesos de presos políticos desde 1999, pero que se aplicó de forma específica a 13 «hechos» ocurridos en 13 años distintos, lo que excluye el resto del período establecido, así como casos relacionados con operaciones militares.
Hasta el pasado viernes, el Parlamento computaba 7.654 personas beneficiadas de la amnistía, de las cuales 247 medidas salieron de prisión y 7.407 que tenían cautelares ya gozan de libertad plena.

Trump ordena que la tutela de Delcy sea también militar

El secretario de la Guerra, Pete Hegseth, sea va a sumar a hacer llamadas periódicas como las que Marco Rubio, jefe diplomático norteamericano, mantiene con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela. Esto va a reforzar por la vía militar la tutela de Washington sobre … Caracas, que de este modo deja de ser solo política o diplomática y adquiere también un componente militar explícito.
Hegseth ya formaba parte del núcleo de altos cargos que seguían el expediente venezolano en la Casa Blanca, según avanzó la agencia Reuters, y su entrada en ese canal directo con Rodríguez apuntala la supervisión del Pentágono sobre un proceso en el que Estados Unidos no solo busca orientar decisiones de poder, sino también controlar su dimensión de seguridad y coerción.

El propio Hegseth adelantó su prioridad en América Latina en la cumbre de Miami que se celebró el pasado fin de semana. El secretario pidió a los países latinoamericanos que adopten una estrategia más agresiva contra los carteles de la droga y advirtió de que EE.UU. actuará por su cuenta si esos gobiernos no los combaten de forma eficaz.

Noticia relacionada

David Alandete

Hegseth hizo esas declaraciones en el Mando Sur de EE.UU., en Miami, durante la primera «Conferencia de las Américas contra los cárteles», organizada por el propio Pentágono. En la reunión participaron representantes de más de una docena de gobiernos conservadores alineados con Trump, entre ellos Argentina, Honduras y República Dominicana.
Rodríguez coopera por completo con Trump y ha facilitado la reapertura del acceso estadounidense al crudo venezolano y la explotación de oro y otros minerales, en un giro que Washington presenta como prueba de sintonía total. El propio Trump la elogió públicamente el sábado al afirmar que está «haciendo un gran trabajo» y que trabaja «muy bien» con los representantes de EE.UU.; además, dijo que si habla así de ella es porque «hace todo lo que le pedimos; si no fuera así, no lo diría».
Al mismo tiempo, Vladimir Padrino López sigue al mando del Ejército como figura de estabilidad dentro del aparato militar, mientras Diosdado Cabello, que conserva poder sobre los aparatos de seguridad y los colectivos oficialistas, sigue siendo una figura imputada y buscada por EE.UU. Dentro de la lista de altos cargos chavistas perseguidos por Washington, Padrino ya no figura con el mismo peso que otros nombres del núcleo duro, en contraste con Cabello.
El Mando Sur de EE.UU. difundió imágenes de una patrulla aérea militar frente a la costa de Venezuela realizada el 6 de marzo, en la que participaron cazas F-35 del Cuerpo de Marines, un avión P-8 de la Armada y un KC-46 de la Fuerza Aérea, en una nueva exhibición de presencia militar estadounidense en el Caribe. Un mensaje oficial acompañó las fotos con una declaración del jefe del Mando, el general Francis L. Donovan: «Nuestra presencia persistente es una prueba de nuestro compromiso con nuestros socios en la región. Estamos siempre vigilando».

Muchos de los líderes militares que acudieron a Florida iban acompañando a sus presidentes, que iban a asistir el sábado a una cumbre con Trump en su club de golf cercano. En ella Trump dijo abiertamente que se quitó a Maduro del poder porque era uno de los mayores narcotraficantes del continente.
Maduro estaba imputado en un juzgado federal de Nueva York por delitos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado. Se enfrenta a un juicio con su mujer que comenzará en semanas vendieras.
Esa misma interpretación expansiva del poder presidencial es la base legal que usa la Casa Blanca para justificar decenas de ataques contra supuestos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico oriental: hasta ahora, han sido 44 ataques a embarcaciones, con al menos 150 muertos.
Un gran despliegue naval, sin precedentes en América Latina desde el final de la Guerra Fría, allanó el camino para la operación militar de principios de enero en la que EE.UU. capturó a Maduro
Esta estrategia militarista de Trump ha recibido apoyo de dirigentes conservadores de la región, como Nayib Bukele en El Salvador. Ecuador realizó esa misma semana por primera vez operaciones conjuntas con fuerzas militares estadounidenses contra grupos de crimen organizado. EE.UU. y Venezuela restablecieron lazos diplomáticos la semana pasada.