Trump reanuda los ataques a Irán y deja la tregua en suspenso
Estados Unidos lanzó este miércoles 10 de junio una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán por orden directa de Donald Trump, en una escalada que aleja aún más la posibilidad de una desescalada en el Golfo. Los bombardeos comenzaron a las … 17:15 hora de Washington, la 01:15 del jueves en Teherán, y alcanzaron múltiples objetivos militares iraníes, según confirmó el Mando Central estadounidense, que justificó la operación como respuesta a la «agresión continuada e injustificada» de Teherán.
La ofensiva llega apenas un día después de que EE.UU. atacara posiciones iraníes tras el derribo de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Trump responsabiliza directamente a Irán de aquel incidente y este miércoles dejó claro que no considera cerrada la respuesta militar. «Vamos a atacarles otra vez con dureza», afirmó el presidente en el Despacho Oval, donde también advirtió de que podrían producirse nuevos bombardeos en las próximas horas.
La Administración Trump sostiene que sigue abierta la vía diplomática, pero el tono de Washington es cada vez más beligerante. Trump reiteró que Irán no puede obtener armas nucleares y emplazó al régimen de los ayatolás a aceptar un acuerdo con EE.UU. antes de que la situación siga deteriorándose. Al inicio de la ofensiva, en febrero, Trump dijo que esta duraría apenas unos días, pero ya se adentra en su cuarto mes.
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David Alandete
El Pentágono reforzó por su parte el mensaje de que la guerra sigue abierta. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró en una visita a Guantánamo que los ataques de este miércoles serán «contundentes y claros» y advirtió de que podrían repetirse de nuevo si Teherán mantiene sus acciones contra intereses estadounidenses. «Si tienen que repetirse mañana por la noche, serán igual de contundentes», afirmó.
La crisis se extiende además más allá del campo militar. Estados Unidos informó este miércoles de que había disparado contra un petrolero que, según Washington, intentaba transportar crudo iraní vulnerando el bloqueo impuesto sobre los puertos de la República Islámica. Se trata ya del octavo buque mercante neutralizado desde el inicio de esta campaña marítima.
Mientras tanto, la embajada estadounidense en Irak ha vuelto a advertir a sus ciudadanos del riesgo de nuevos ataques y posibles cierres repentinos del espacio aéreo en la región. Es el punto más cercano a Irán, pues no hay relaciones diplomáticas con ese país. Desde el comienzo de la guerra a finales de febrero, el intercambio de ataques entre EE.UU., Israel e Irán ha convertido Oriente Próximo en uno de los principales focos de inestabilidad internacional y ha aumentado el temor a una guerra global de mayores dimensiones.
Al mismo tiempo, Israel mantiene su campaña militar contra posiciones de Hezbolá en el sur del Líbano, una ofensiva que, según diversos medios estadounidenses, ha generado tensiones crecientes entre Benjamín Netanyahu y Trump. La Casa Blanca sigue respaldando el derecho de Israel a su defensa, pero observa con preocupación cualquier acción que pueda ampliar aún más un conflicto regional que Washington intenta contener mientras negocia con Teherán. Irán, por su parte, continúa demostrando capacidad para responder a los ataques estadounidenses e israelíes pese a meses de bombardeos, sanciones económicas y presión diplomática.
Para Trump, sin embargo, el frente más delicado puede encontrarse ya dentro de EE.UU. La prolongación de la crisis en Oriente Próximo coincide con un repunte de la inflación, impulsado en buena medida por el encarecimiento de la energía y la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita una parte muy significativa del petróleo mundial. El aumento de los precios de la gasolina y del transporte amenaza con erosionar uno de los principales argumentos políticos del presidente, la fortaleza de la economía, justo cuando la Casa Blanca se prepara para unas elecciones parciales en las que el coste de la vida vuelve a convertirse en una de las mayores preocupaciones de los votantes.

