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'Sonny' Burton, el hombre al que han conmutado la pena de muerte 34 años después de ser condenado por un crimen que no cometió

Charles ‘Sonny’ Burton fue condenado a muerte en 1992 por el robo en una tienda de Alabama que acabó de la peor de las maneras: con la muerte de un cliente. Este jueves estaba apalabrada su ejecución con gas de nitrógeno, pero ésta no … llegará nunca.
Casi 34 años después de su ingreso en prisión, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, le ha conmutado la pena. Ahora, en lugar de ser ejecutado, a Burton le espera una cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

Sea como fuere, Charles Burton se ha librado de la muerte a sus 75 años. Castigado por un crimen que nunca cometió, la historia de este hombre en prisión tiene varias particularidades. La primera, empezando por el día del atraco, ese que sí perpetró.

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Javier Ansorena

En 1991, Charles Burton fue uno de los seis hombres implicados en el atraco a una tienda que acabó con el asesinato de Doug Battle. La investigación demostró que Burton no fue la persona que apretó el gatillo y terminó con la vida del hombre. Aún así, Burton sí fue condenado a la pena de muerte al considerarle cómplice del asesinato.

Las pruebas demuestran que él no disparo al fallecido

Las pruebas demostraron que este veterano del Ejército estadounidense no fue el homicida. Es más, las declaraciones de los testigos indicaron que cuando Battle fue asesinado por DeBruce él no estaba ya en la tienda. Burton ya había huido del lugar de los hechos.
«Charles Burton no disparó a la víctima, no ordenó al pistolero que disparara a la víctima y ya había abandonado la tienda cuando se produjo el tiroteo. Sin embargo, Burton fue condenado a muerte, mientras que a DeBruce se le permitió pasar el resto de su vida en prisión», dijo.

Charles Burton, en otra foto tomada en prisión.

(EFE)

«No puedo proceder en conciencia con la ejecución de Burton, dadas las circunstancias tan dispares. Creo que sería injusto que uno de los participantes en este crimen fuera ejecutado, mientras que el que apretó el gatillo no lo fuera», concluyó Ivey.

Su caso, revisado al menos nueve veces

Otro de los puntos claves es que pese a la insistencia de organizaciones y de la familia de la víctima, nunca se cambió el veredicto de la pena de muerte.
Su caso fue revisado en al menos nueve ocasiones. Ni los tribunales federales ni estatales anularon el veredicto que el jurado proclamó en 1992. Esto se debe a que las leyes en Alabama permiten condenar a muerte a un cómplice pese a que este no haya cometido asesinato alguno.
«Nadie del Estado se ha sentado conmigo para explicarme por qué Alabama cree que debe ejecutar a un hombre que no mató a mi padre», escribió Tori Battle, la hija del asesinado Doug Battle.
También destaca en este caso que la persona que apretó el gatillo, Derrick DeBruce, fue condenado inicialmente a pena de muerte, pero después un tribunal federal cambio su falló. De este modo, acabó pasando sus días en cadena perpetua hasta su fallecimiento hace unos años.
Ahora, Burton podrá seguir disfrutando de sus días en prisión tras evitar la muerte casi en el último segundo.

Reino Unido revela documentos clave sobre el nombramiento de Mandelson por su relación con Epstein

El Gobierno británico comenzará a divulgar este miércoles el primer conjunto de documentos oficiales relacionados con el nombramiento de Peter Mandelson como embajador británico en Washigton en diciembre de 2024, una decisión que desde hace meses se encuentra bajo intenso escrutinio político y parlamentario … debido a las conocidas relaciones del veterano dirigente laborista con el financiero estadounidense condenado por delitos sexuales, Jeffrey Epstein,.
La publicación forma parte de un proceso ordenado por la Cámara de los Comunes el mes pasado, cuando los diputados obligaron al Ejecutivo a entregar decenas de miles de archivos relacionados con la designación diplomática tras las preguntas surgidas sobre el proceso de verificación previo al nombramiento y sobre qué información manejaba el Gobierno sobre los vínculos de Mandelson con Epstein.

Los documentos que serán divulgados esta tarde constituyen el primer bloque de ese material y contienen correspondencia entre funcionarios y miembros del Gabinete, de Downing Street y el ministerio de Exteriores, así como informes elaborados durante el proceso de evaluación previo a la designación. Entre los archivos se espera que esté un informe completo que advertía del «riesgo reputacional serio» que podía suponer el nombramiento del exministro debido a su relación con Epstein.

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Ivannia Salazar

Ese informe se elaboró antes de que el primer ministro, Keir Starmer, confirmara el nombramiento en diciembre de 2024. Según fuentes citadas por la prensa local, el documento alertaba explícitamente de las consecuencias políticas y diplomáticas que podría acarrear la decisión.
Starmer ha reconocido públicamente que conocía la amistad entre ambos cuando aprobó el nombramiento, aunque posteriormente afirmó que Mandelson había ocultado información relevante y que había «mentido repetidamente» sobre el alcance de su relación con el delincuente sexual.
El episodio se agravó en septiembre del año pasado, cuando Mandelson fue destituido de su puesto como embajador en Washington después de que una serie de correos electrónicos revelara una relación más estrecha con Epstein de la que el Gobierno había reconocido inicialmente. La controversia creció aún más tras la publicación en Estados Unidos de nuevos documentos judiciales relacionados con las investigaciones del Departamento de Justicia sobre Epstein, los cuales indican que Mandelson mantuvo contacto con él incluso después de que el financiero cumpliera condena por la prostitución de una menor.
La presión política aumentó en febrero cuando Mandelson fue detenido bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. La investigación policial se centra en acusaciones de que habría compartido información confidencial con Epstein durante su etapa como responsable de Empresa durante el Gobierno de Gordon Brown. Posteriormente fue liberado bajo fianza, pero la investigación continúa abierta.

Confrontación política

La desclasificación de los papeles de Mandelson se produce en un contexto de fuerte confrontación política. Alex Burghart, responsable de la Oficina del Gabinete de los conservadores, afirmó que Starmer «ya ha admitido que sabía que Mandelson mantenía una relación continuada con Epstein cuando lo nombró» y añadió que «una y otra vez se ha demostrado que su juicio ha fallado».
Desde el Gobierno se ha insistido en que el proceso responde a una exigencia parlamentaria y que la divulgación se realizará dentro de los límites establecidos por la investigación policial en curso. El secretario jefe del primer ministro, Darren Jones, defendió que «el Gobierno se toma muy en serio su responsabilidad de ser transparente ante el Parlamento» y confirmó que la publicación de este miércoles constituye el primer bloque del material solicitado por los parlamentarios, pero que «un segundo bloque llegará más adelante».
La divulgación ha sido coordinada con la Policía Metropolitana para evitar que determinados documentos puedan interferir en la investigación. El comité parlamentario de inteligencia y seguridad ha señalado que el Gobierno acordó con la policía un marco específico que delimita qué información puede hacerse pública en esta fase.

Geopolítica: la historia que genera futuro

La cantidad infinita de informaciones verdaderas, falsas, sesgadas o ideologizadas puede hacer perder el sentido de cómo hemos llegado a la actual situación. En muy poco tiempo hemos pasado de la época de la colaboración y de la cooperación de un mundo globalizado a la … época de la autonomía y de la independencia de un mundo dividido.

Hoy el control de los recursos naturales se ha vuelto clave para la competitividad, para el desarrollo tecnológico y la potencia militar.

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David Alandete

Intentaré hacer un recorrido sintético de los últimos 37 años, centrándome sólo en los hechos más relevantes y en las consecuencias que nos han llevado hasta hoy. 
En 1989 se cae el muro de Berlin, el mundo se relaja, Rusia se divide entre el deseo de libertad, el capitalismo y la frustración de la caída del imperio soviético. 
En el 1993 nace la Unión Europea, que se convierte en un centro de atracción de los ex países soviéticos, frustrando aún más a Rusia. 
En los mismos años 90, llega internet y la comunicación empieza a hacerse global. Se acelera el proceso de globalización de los mercados, que se culmina en el 2001 con el ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio. 
Los primeros años de globalización fueron muy positivos: los países desarrollados abrieron nuevos mercados, en particular los occidentales, y los emergentes aceleraron su proceso de aprendizaje, consiguiendo un fuerte desarrollo económico. 
En estos años positivos se estaba formando, sin que nadie la viera, la que yo llamo «ola de retorno de la globalización» que finalmente llegó con su fuerte impacto. 
Asia, en particular China, gracias a los salarios bajos, a los consecuentes reducidos costes de producción y al conocimiento acumulado de su colaboración con Occidente, se convierte en la fábrica del mundo y en el exportador mundial más fuerte y competitivo. 
Muchas empresas occidentales deciden producir en Asia provocando en sus países una importante pérdida de producción industrial y manufacturera, una contención de los salarios para no perder más competitividad y una economía basada mayoritariamente en servicios.
En el 2008 llega una potente crisis financiera mundial que es fruto de un mundo globalizado. 
Esta crisis inmobiliaria estadounidense impacta en bancos, en estados y en familias; y, sobre todo en Occidente, congela el crédito a empresas y particulares. Se provocan quiebras, se reduce la inversión privada, se debilita mucho a la clase media, clave del sistema democrático, se crean tensiones sociales y se genera populismo.
En el 2020 llega el Covid con su impacto, una vez más, global. Crecen las deudas estatales, se cierran muchas otras empresas y se pone en evidencia que, en un mundo globalizado, si se rompe la cadena de suministros, la dependencia de otros se convierte en un grave problema.
Durante esta inesperada y dramática pandemia, China se aprovecha, aumentando su capacidad tecnológica, controlando mejor su población y, con su ‘soft power’, haciéndose con el control de minas y recursos naturales a cambio de infraestructuras estratégicas, tanto en África como en América Latina. 
Mientras que ocurre esto, Estados Unidos ya empezaba el recorrido de retirada de sus intervenciones militares internacionales, mostrando cansancio por el coste político y económico del liderazgo mundial bajo el lema todavía no tan explícito de «America First» .
En el 2022, una Rusia frustrada desde hace años por su irrelevancia geopolítica, empieza a actuar militarmente en Siria , en África, en Libia y después de la conquista de Crimea, poco contestada, decide invadir a Ucrania.
Por lo tanto, un miembro permanente y con derecho a veto en las Naciones Unidas rompe el derecho internacional, debilitando y determinando una definitiva crisis de la institución multilateral,  que se queda sin posibilidad de intervención. 
Al derecho de veto ruso también se suma el de China, que respondiendo positivamente a la petición de ayuda de Moscú en la guerra a Ucrania, encuentra una fuerte conveniencia en la compra del petróleo y del gas. 
La invasión de Ucrania producen unas paulatinas sanciones estadunidenses y europeas a Rusia, que generan una grave crisis energética, sobre todo en Europa, reduciendo su capacidad competitiva y mermando su economía.
Llegamos entonces al 7 de octubre del 2023. 
Después de años y años de conflictos en Oriente Próximo, mientras que se estaban firmando los pactos de Abraham entre Israel y los países árabes sunitas, llega el ataque a Israel pilotado por Irán a través de Hamás. 
Un 7 de octubre que por su violencia bestial genera la durísima reacción de Israel en Gaza. 
Empieza una guerra contra Hamás e, indirectamente, contra Irán y sus proxis por parte de Israel, con efectos seguramente dramáticos, sobre todo para la población. 
Es en el intento de parte de Estados Unidos de encontrar una solución al asunto de Oriente Próximo que se empieza también una guerra a Irán para evitar el uso militar del material nuclear y debilitar lo más posible al atroz enemigo de Israel en el área. 
Concluyendo el recuerdo de esta concatenación de eventos pasados que os he propuesto, creo que puede hacer más fácil la lectura del momento actual, de las actuaciones y de los objetivos que se quieren conseguir, aunque no se traduzcan en los resultados deseados. 
Es más fácil entender el despertar tardío y por eso, quizá agresivo y muy poco diplomático, de Estados Unidos.
Los estadounidenses han tomado conciencia de que China ya ha desarrollado una fuerza y una influencia tal que la convierte en su principal enemigo y competidor. 
Se puede intender mejor porqué Estados Unidos en su política  de «America First» quiere recuperar terreno en Ámerica Latina y controlar siempre más recursos naturales (Venezuela, Groenlandia, Ucrania) . 
Es más evidente el porqué Estados Unidos quiere bajar la capacidad competitiva de China, recortándole las fuentes de suministro de la mayor cantidad posibles de recursos naturales para la producción de energía. Como es más comprensible el porqué quiere reconocer a Rusia la buscada relevancia geopolítica a cambio de romper la alianza con China y el suministro barato de gas y petróleo. 
También se puede entender claramente la situación muy complicada en la cual está una Europa que debe reaccionar a una situación geopolítica inédita, con un aliado como Estados Unidos concentrado en sus intereses nacionales, con una guerra a lado en Ucrania, un Mediterráneo potencialmente peligroso y con una falta de política internacional y de defensa común.
Europa no tiene una gobernanza adecuada al momento histórico actual y cambiarla ahora podría ser un riesgo para su misma supervivencia. 
Europa solo puede responder a las urgencias del momento y diseñar su futuro a través de unas cooperaciones reforzadas entre algunos de sus miembros.
Europa tiene que pensar su autonomía estratégica y porqué no tiene el control directo de los recursos naturales. 
Europa tiene que encontrar un plan industrial que libere la competitividad y la innovación, debe reducir a lo esencial la burocracia y la regulación de la cual ha presumido hasta ahora.  
Debe actuar ya, con absoluto pragmatismo, y debe hacerlo, por lo menos, de la mano de los países fundadores.

Más de 10 buques comerciales han sido atacados en el estrecho de Ormuz desde el estallido de la guerra en Irán

Al menos cuatro navíos han sido atacados este miércoles en la zona del estrecho de Ormuz, que se ha convertido en un desafío estratégico en la guerra de Oriente Medio, pues su parálisis podría perturbar fuertemente la economía mundial. Desde el estallido de la guerra … de Irán se han contabilizado hasta 14 incidentes contra buques comerciales, según confirma la agencia marítima británica UKMTO.
En respuesta a los bombardeos de Estados Unidos e Israel, Irán continúa con sus represalias a gran escala contra infraestructuras petroleras del Golfo, lo que obliga a la comunidad internacional a buscar soluciones de emergencia con las que evitar una escasez de hidrocarburos.

Un buque portacontenedores y dos cargueros fueron alcanzados por «proyectiles desconocidos», según confirmó la agencia marítima británica UKMTO. También fue atacado un granelero con bandera de Tailandia «mientras transitaba por el estrecho de Ormuz», indicó este miércoles la Marina de ese país, que precisó que los 20 tripulantes que iban a bordo fueron rescatados.

Ataques a barcos con minas

El martes, el ejército estadounidense anunció que había destruido 16 barcos minadores iraníes «cerca del estrecho de Ormuz». La Agencia Internacional de la Energía (AIE) se está planteando recurrir a las reservas estratégicas de crudo -una medida extraordinaria-, según el ‘Wall Street Journal’. Por su parte, los dirigentes del G7 tienen previsto reunirse por videoconferencia este miércoles para «tratar seguramente» el tema de las reservas energéticas, según el ministro francés de Economía, Roland Lescure.
Los ataques iraníes en el Golfo se sintieron en varios puntos de la región, con explosiones en la capital catarí, Doha, y cuatro personas heridas por la caída de drones cerca del aeropuerto de Dubái, informaron las autoridades de Emiratos Árabes Unidos. Arabia Saudita, en tanto, declaró que había derribado drones que se dirigían al campo petrolero de Shaybah, y también misiles que apuntaban contra una base aérea que alberga militares estadounidenses.
Pero en las últimas horas, la atención la acapara sobre todo el estrecho de Ormuz, una vía de tránsito crucial por donde pasa un 20% del petróleo y del gas natural licuados que se consumen en todo el mundo, y que actualmente está controlada de facto por Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a Irán con «consecuencias militares (…) de un nivel nunca antes visto» si coloca minas en el estrecho. Su gobierno ha mencionado la hipótesis de escoltar a los barcos que pasen por allí.
Sin embargo, algunos especialistas apuntaron que quizá no compense económicamente seguir utilizando esa vía en este contexto. «Los riesgos para la seguridad podrían hacer que un solo paso por el estrecho sea más caro que el margen de beneficios de la propia carga de petróleo» que lleve el buque, destacó el Soufan Center, radicado en Nueva York y especializado en temas de seguridad. «La reserva de minas navales de Irán oscila entre las 2.000 y las 6.000 unidades, lo que complicaría cualquier plan naval de escoltar petroleros comerciales», agregó. El bloqueo del estrecho está acarreando una gran volatilidad en los mercados: tras haber repuntado la víspera, las bolsas europeas volvieron a abrir en rojo este miércoles y el petróleo volvió a repuntar.
El barril de WTI rondaba los 88 dólares, con una subida de casi el 6%, y el Brent cotizaba en algo más de 92 dólares (+5%). Por su parte, Irán no mostró señales de inflexión: su ejército ideológico, los Guardianes de la Revolución, reivindicó la oleada de ataques «más intensa y pesada» desde que empezó la guerra.
«El agresor debe ser castigado y recibir una lección que lo disuada de volver a atacar a Irán», advirtió el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. Las autoridades aseguraron que el nuevo guía supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, está «sano y salvo» pese a haber sufrido heridas en la guerra. Fue nombrado para suceder a su padre, que murió en los bombardeos del primer día de la guerra, pero desde entonces aún no ha aparecido en público.
«Pregunté a amigos que tienen contactos y me han dicho que, gracias a Dios, se encuentra sano y salvo», escribió en la red social Telegram Yusef Pezeshkian, hijo del mandatario Masud Pezeshkian y asesor del gobierno. En Teherán, algunas explosiones hicieron vibrar las ventanas del apartamento de un periodista de la AFP que vive en el norte de la capital.
Una vecina de Teherán dijo a la AFP que el hecho de que los bombardeos «no [apunten] a los edificios corrientes» sino, más bien, contra «comisarías, mezquitas [o] sitios militares» la tranquiliza. «Pero imagínese que atacan una comisaría que está en la punta de tu calle. Todas tus ventanas saltan en pedazos. Es lo que le ha pasado a mucha gente», agregó.
Además de sus ataques en el Golfo, Teherán también lanzó misiles contra Israel en la madrugada del miércoles, que dejaron varios heridos cerca de Tel Aviv, según la cadena Channel 12. Las fuerzas israelíes también están bombardeando Líbano desde que el movimiento proiraní Hezbolá arrastró a su país a la guerra regional el 2 de marzo, al lanzar misiles contra Israel. Según el gobierno libanés, 570 personas han muerto a causa de esos ataques, que obligaron a demás a «cerca de 760.000» a abandonar sus hogares.

Los mercados fuerzan a Trump a precipitar el fin de la guerra con Irán

Donald Trump busca ya proclamar «misión cumplida» en Irán. Después de abrir la guerra con una retórica de máximos, la Casa Blanca ha empezado a preparar el terreno para vender un desenlace rápido, controlado y presentable ante la opinión pública estadounidense. El presidente … dijo el lunes desde Miami que la campaña podía terminar «muy pronto». Horas después, desde el Pentágono, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, reforzó esa misma idea con una fórmula reveladora: es Trump quien «controla el acelerador» y quien decide si la guerra está en su principio, en su mitad o en su final.

Dicho de otro modo, la Casa Blanca quiere reservarse el derecho a declarar victoria cuando convenga, aunque sobre el terreno sigan cayendo bombas.
Ese es el giro que se aprecia en el discurso oficial. Al comienzo de la ofensiva, Trump hablaba de «libertad para el pueblo» y alentaba abiertamente la idea de que el régimen iraní podía caer. Ahora, en cambio, sus principales portavoces acotan los objetivos de forma muy específica: destruir misiles y lanzaderas, anular la armada iraní, arrasar parte de la base militar e industrial del régimen y frenar su capacidad de proyectar fuerza en la región.

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David Alandete

Cuanto más limitada es la meta, más sencillo es proclamar que ya se ha cumplido. La definición misma de la operación en esta fase parece diseñada para permitir una salida política rápida sin admitir ni rectificación ni retirada.
Aun así, no está claro qué fases tiene Trump en mente antes de considerarlo todo concluido. En una reunión a puerta cerrada con senadores para informar sobre la operación contra Irán, miembros de la Administración advirtieron de que aún es pronto para declarar victoria y reconocieron que el conflicto puede escalar. Tras ese encuentro clasificado, el senador demócrata Richard Blumenthal expresó su preocupación y aseguró: «He salido de esta sesión insatisfecho y francamente enfadado, más que en cualquier otra sesión que haya tenido en mis 15 años en el Senado. Parece que vamos por un camino que puede llevar al despliegue de tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán».

Urgencia económica y política

La urgencia de Trump no es solo militar. De hecho es igualmente económica y política. La guerra ha disparado la tensión en los mercados energéticos, ha agitado el estrecho de Ormuz, por el que pasa más del 20% del crudo mundial, y ha obligado a Washington a aflojar restricciones al petróleo ruso para contener el precio de la gasolina.
Trump necesita exhibir fuerza sin quedar atrapado en una campaña larga. Quiere aparecer como el presidente que golpea con dureza, no como el que se enreda en otra guerra abierta en Oriente Próximo. En ese equilibrio precario encaja su mensaje de estos días, de que Irán ya ha sido castigado, Estados Unidos ha demostrado su poder y el conflicto podría cerrarse pronto si Teherán aprende la lección y acusa recibo.
Pero hay un problema de ese relato presidencial: que choca con los hechos y con las propias contradicciones de la Administración.
Mientras Trump insinúa que el final está cerca, Hegseth anunció al amanecer del martes «el día más intenso» de bombardeos hasta ahora, con más cazas, más bombarderos y más ataques. Precisó que se desplegarían «más cazas, más bombarderos y más golpes que nunca» desde el inicio de la campaña. La frase resumía la paradoja de la estrategia de Washington, de hablar de un final cercano mientras la ofensiva aérea alcanza su punto más duro.

Mientras Trump insinúa que el final está cerca, Hegseth anunció al amanecer del martes «el día más intenso» de bombardeos hasta ahora

Mientras la Casa Blanca deja caer la posibilidad de conversaciones, el presidente amenaza con golpear a Irán «veinte veces más duro» si interfiere en el tráfico de petróleo. Mientras el Pentágono insiste en que no habrá una guerra expansiva ni otro Irak o Afganistán, los mandos militares describen objetivos tan amplios como inutilizar durante años la capacidad ofensiva del régimen. Y mientras se vende una operación limitada, la campaña golpea ya no solo activos militares, sino también infraestructuras críticas, con un coste en vidas humanas cada vez más difícil de encapsular en una declaración de victoria.

El fantasma de la guerra de Irak

Ahí aparece el fantasma de George W. Bush y los neoconservadores. El 1 de mayo de 2003, a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, Bush proclamó el célebre «misión cumplida» bajo una pancarta que acabó persiguiéndole durante años. La invasión inicial de Irak había sido rápida, pero la guerra real no había hecho más que empezar.
Vinieron después la insurgencia, el caos sectario, la ocupación interminable y el desgaste de EE.UU., con 4.431 soldados estadounidenses muertos. Trump conoce bien ese precedente, lo tiene muy presente y su equipo se esfuerza en marcar distancias.
La diferencia es que Trump intenta construir su «misión cumplida» de forma más flexible que Bush. No necesita una rendición formal, ni la caída inmediata del régimen, ni siquiera una paz estable. Le bastaría con sostener que las principales capacidades militares iraníes han sido degradadas, que la amenaza se ha reducido y que EE.UU. puede dar por cumplida su tarea.

El lunes, cuando desde su club en Miami dijo que la guerra iba a acabar muy pronto, Trump intentaba enviar un mensaje directo a los mercados

Es una fórmula política, no necesariamente estratégica. Una fórmula pensada para el titular, para Wall Street, para el votante cansado de guerras largas y para una base republicana que tolera el uso de la fuerza, pero rechaza otra aventura interminable.
El lunes, cuando desde su club en Miami dijo que la guerra iba a acabar muy pronto, Trump intentaba enviar un mensaje directo a los mercados. El movimiento tenía un objetivo claro: evitar que la escalada militar disparara aún más el precio de la gasolina en EE.UU. y agravara la volatilidad energética. En ese mismo momento el Brent rondaba los 119 dólares por barril, niveles que no se veían desde los picos de las crisis del Golfo, con el estrecho de Ormuz amenazado y casi una quinta parte del petróleo mundial en riesgo.

Miedo energético

La reacción del mercado fue inmediata pero volátil. El martes el crudo se desplomó más de un 10% —el Brent cayó hasta cerca de 88 dólares— ante la percepción de que Washington buscaba evitar una guerra larga y estaba dispuesto a abrir la válvula del suministro global. En Wall Street, sin embargo, el alivio duró poco. El Dow Jones llegó a perder más de 200 puntos y también retrocedieron el S&P 500 y el Nasdaq, con aerolíneas y empresas de transporte entre las más castigadas.
El mensaje de Trump calmó por unas horas el miedo energético, pero no disipó la duda central de los inversores: si la guerra realmente está cerca de terminar o si la escalada militar que anuncia el Pentágono apunta justo en la dirección contraria.

Trump ha dejado abierta otra opción que elevaría la presión militar sobre Irán: el control del estrecho de Ormuz

En paralelo, Trump ha dejado abierta otra opción que elevaría la presión militar sobre Irán: el control del estrecho de Ormuz. El presidente ha sugerido que EE.UU. podría desplegar fuerzas navales para escoltar petroleros y garantizar el paso por la vía marítima por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
En la práctica, esa medida supondría colocar a la Armada estadounidense como garante directo del tráfico energético en el Golfo Pérsico, un paso que Washington presenta como una operación de seguridad marítima pero que Teherán interpreta como una intervención directa en uno de sus principales instrumentos de presión estratégica.

Enrique Barón: «Europa ha vivido la paz más larga de su historia, debe demostrar que sabe defenderla»

Enrique Barón Crespo (Madrid, 1944) mira a la actualidad con los ojos de quien lo ha visto todo o casi todo, por lo que es muy difícil sorprenderle. «El día de Santiago de 1989 me nombran presidente del Parlamento Europeo y el 9 de noviembre … cae el Muro cuando nadie lo esperaba», dice nada más empezar la entrevista.
A partir de ahí, una trayectoria internacional que comenzó mucho antes, cuando como ministro de España negoció la entrada a la Comunidad Económica Europea, viajó con Carrillo, Suárez y González a Estrasburgo para negociar el acceso al Consejo de Europa. También se desplazó a la URSS y se reunió con Gorbachov y Yeltsin. Esas memorias las recoge ahora en un libro, ‘Paz y Guerra’ (RBA Libros).

En su libro hace un recorrido por su trayectoria política y por los grandes momentos de la historia europea reciente. ¿Por qué decidió escribirlo ahora?
Porque he vivido momentos históricos que ayudan a entender el presente. Desde la dictadura en España hasta la transición democrática, el golpe de Estado o la caída del Muro de Berlín. Mi intención no es escribir un ensayo para decir quién tiene razón o quién no, sino aportar un testimonio histórico que permita comprender cómo se ha construido Europa y por qué esa construcción sigue siendo imprescindible.
¿Estamos en el peor momento que recuerde?
No, para nada.
Sin embargo, hay guerras en Europa, ahora la situación en Oriente Próximo, con una sensación de desorden internacional total…
La percepción de caos existe, pero conviene poner las cosas en perspectiva. Europa ha vivido más de medio siglo en paz en la mayor parte del continente, algo que no ocurría desde el Bajo Imperio romano. Eso no significa que no haya amenazas, como la guerra de Rusia contra Ucrania, pero tampoco significa que todo se esté derrumbando. Lo que está en juego es la capacidad de nuestras instituciones para resistir.
¿Está Europa en decadencia?
Europa no está en decadencia, está en construcción. Cuando llegué a la presidencia del Parlamento Europeo en 1989 éramos doce Estados. Había un telón de acero que no era el muro de Berlín, era una cicatriz que recorría el continente desde el Báltico hasta el Mediterráneo. Hoy somos 27 y hay más países que quieren entrar y hay uno que se fue, pero que está volviendo (por Reino Unido). Esa expansión demuestra que el proyecto europeo sigue siendo atractivo. Lo importante ahora es creer en lo que somos y estar dispuestos a defenderlo.

«Trump representa una forma de entender la política basada en la confrontación y en la idea de que Estados Unidos debe actuar unilateralmente»

En su libro también reflexiona sobre el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial. ¿Cree que ese sistema está colapsando?
Más que un colapso, lo que estamos viendo es una prueba de resistencia. El sistema de Naciones Unidas, las instituciones de Bretton Woods o la gobernanza internacional no son perfectas, pero no tienen reemplazo. El peligro aparece cuando algunos líderes creen que pueden sustituir ese orden por decisiones personales o por una lógica de hegemonía. No hablaría de final del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, pero sí de una prueba de resistencia
¿Se refiere a Donald Trump?
Trump representa una forma de entender la política basada en la confrontación y en la idea de que Estados Unidos debe actuar unilateralmente. Pero el mundo actual es demasiado complejo para ese tipo de planteamientos. Trump representa una concepción muy peligrosa del poder. Además, plantea algo inquietante: poner a prueba si el propio sistema político estadounidense es capaz de resistirle. Esa es la verdadera cuestión. Incluso el propio sistema político estadounidense tendrá que demostrar si es capaz de resistir ese tipo de liderazgo.
En Europa no parece haber una voz completamente unificada frente a Estados Unidos. Vemos líderes como Macron o incluso Pedro Sánchez intentando erigirse en defensores del proyecto europeo, mientras otros como Giorgia Meloni o Viktor Orbán mantienen posiciones diferentes.
En la Unión Europea nunca faltan voces disidentes. Y, a veces, incluso traidores. Pero también conviene matizar: Meloni ahora mismo está diciendo cosas muy parecidas a las que dice Sánchez. Puede haber diferencias de matiz, pero en lo esencial hay más coincidencias de lo que parece.

«En la Unión Europea nunca faltan voces disidentes. Y, a veces, incluso traidores»

¿La guerra de Ucrania está empujando a Europa hacia una política de defensa común?
Europa siempre se ha construido a partir de las crisis. Lo decía Jean Monnet: «Europa se construirá de crisis en crisis». Y cada una obliga a tomar decisiones que antes parecían imposibles. Ahora estamos financiando la defensa de Ucrania y, al mismo tiempo, impulsando el desarrollo de una industria europea de defensa.
En ese contexto vuelve a hablarse de un Ejército europeo.
Ese debate no es nuevo. Ya se planteó en 1954 con la Comunidad Europea de Defensa y fracasó en la Asamblea Nacional francesa. Desde el Tratado de Maastricht existe una política exterior y de seguridad común. Otra cosa es hasta dónde queremos desarrollarla.
Le voy a pedir que describa a algunos líderes internacionales en una frase:
Benjamin Netanyahu: Hará todo lo posible para no ser juzgado.
Vladímir Putin: Es alguien que piensa que la desaparición de la URSS fue la mayor tragedia del siglo XX. Y eso explica muchas de sus decisiones.
Xi Jinping: Cuando lo conocí tuve la impresión de que el emperador había vuelto. Representa una visión muy jerárquica y distante del poder.
Donald Trump: A su lado, Jesús Gil es un príncipe del renacimiento.