Intentan asesinar a tiros al subjefe del espionaje militar de Rusia
Este viernes por la mañana, un desconocido ha abierto fuego contra Vladímir Alekseyev, subjefe del GRU –espionaje militar– y el encargado de supervisar unidades de voluntarios en la guerra de Ucrania. El militar se encuentra hospitalizado tras el ataque, que se produjo en … su domicilio particular.
La portavoz del Comité de Investigación de Rusia, Svetlana Petrenko, ha indicado que «una persona aún no identificada realizó varios disparos» contra Alekseyev en un edificio residencial en Volokolasmkoye, situado en la capital, antes de «escapar del lugar». Petrenko ha añadido que ha abierto una causa penal por intento de asesinato y tráfico ilegal de armas de fuego en relación con el intento de asesinato.
Este es el último de los ataques contra generales rusos en Moscú desde el inicio de la guerra contra Ucrania. Las autoridades militares no hicieron público el estado de Alekseyev, que fue disparado en la espalda, según indican canales de Telegram como Mash.
Las autoridades han lanzado una investigación para encontrar al sospechoso del tiroteo. Los investigadores han asegurado estar revisando las cámaras de seguridad e interrogando a los testimonios que había en las cercanías. El ministerio de Defensa de Rusia no ha hecho ninguna declaración oficial.
Quién sí se ha pronunciado es el Kremlin. Su portavoz, Dmitri Peskov, ha asegurado que «es evidente que líderes militares y especialistas altamente cualificados estén bajo amenaza durante la guerra». También ha apuntado que el presidente ruso, Vladímir Putin, ya está informado del ataque.
Militar relevante
La víctima tiene 64 años y es un militar condecorado con el título de Héroe de Rusia. Ostenta el cargo de subjefe del GRU desde 2011 bajo las órdenes de Igor Kostikov, el jefe de esta organización. Alekseyev está sancionado por la Unión Europea desde 2019 por su implicación en el envenenamiento de los Skripal en Salisbury, Reino Unido.
También fue un hombre decisivo en 2023, cuando medió con el grupo de mercenarios Wagner, grupo liderado por el fallecido Yevgueni Prigozhin que se rebeló contra el Ministerio de Defensa de Rusia.
Medios rusos como RT aseguran que Alekseyev está en estado grave en el hospital.
Otros atentados
Desde que empezó la guerra entre Rusia y Ucrania, numerosos generales han perdido la vida en atentados y ataques similares a este. Recientemente la justicia rusa castigó al principal culpable de la muerte del teniente general Igor Kirilov. Este murió en un atentado con una bomba en un patinete eléctrico cerca de su hogar. Según Moscú, los servicios secretos ucranianos prometieron al acusado 100.000 dólares, documentación y permisos de residencia en la UE.
Yaroslav Moskalik fue asesinado en un atentado con coche bomba en la ciudad de Balashija –región de Moscú– en abril de 2025. Un artefacto casero con metralla estalló en un vehículo cerca de su casa. Aunque Moscú culpó a Kiev del atentado, Ucrania nunca confirmó su autoría en este ataque. El principal sospechoso, Ignat Kuzin, fue detenido el mismo mes de abril.
Fue condenado a cadena perpetua en noviembre de 2025 por el cargo de terrorismo. Él en su juicio aseguró que Ucrania, el país en el que residía, le pagó 18.000 dólares por plantar la bomba en el coche. Moskalik era general y ocupaba también el cargo de subjefe de la Dirección Principal de Operaciones del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Rusas.
Posteriormente tuvo un destino similar Fanil Sarvárov en diciembre de 2025. Estalló un dispositivo en su vehículo personal que le quitó la vida. Nuevamente los servicios secretos rusos culparon a Kiev. Ucrania lo negó y no hay todavía detenidos por este atentado. Los ataques no solo afectan a los militares del ejército regular. El jefe del batallón Arbat, Armen Sargsyan, fue asesinado en febrero de 2025 con una granada de mano. La deflagración le cortó una pierna y murió por las complicaciones tras el atentado.
Además también civiles relacionados con el oficialismo ruso han sufrido ataques similares. Fue el caso de Daria Duguina –hija de un miembro del ala dura del putinismo al que los medios anglosajones apodan «el Rasputin de Putin»–, que murió por un artefacto explosivo situado en el coche de su padre y el bloguero militar Vladen Tatarsky –cuyo nombre real era Maxim Fomin– que falleció cuando una bomba colocada en una estatua que le regalaron estalló en un café de San Petersburgo.
Este último era uno de los ‘influencers’ Z –la letra de apoyo al lado ruso en la guerra– más influyentes. En aquel momento voces como Prigozhin sugirieron que Ucrania no estaba detrás del ataque, por lo que algunos interpretaron que el mercenario quiso decir que le asesinaron por criticar el desarrollo de la guerra.

