Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Detenidos varios hombres por explosivos cerca de una base británica usada por EEUU

La policía británica informó de que ha detenido a varias personas cerca de una base militar con presencia estadounidense en el condado de Gloucestershire (suroeste de Inglaterra), mientras artificieros del Ejército examinan vehículos en la zona y un número de hogares han sido evacuados.Las autoridades indicaron que se ha declarado un «incidente grave» y han establecido un perímetro de seguridad cerca de la localidad de Whelford, próxima a la base de la Real Fuerza Aérea (RAF) de Fairford, utilizada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF).Expertos del Ejército británico especializados en la desactivación de artefactos explosivos examinan varios vehículos, al tiempo que agentes armados participan en el dispositivo de seguridad, señaló la Policía de Gloucestershire.»Actualmente, se están evacuando varias propiedades en la zona de Whelford tras la declaración de un incidente grave. La medida se produce después de que varios hombres fueran detenidos bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos», explicó el comunicado oficial.En la nota, las fuerzas del orden hicieron un llamamiento a la calma para «tranquilizar a la población» al reiterar que el incidente «está bajo control».»Estamos trabajando estrechamente con nuestros socios y estamos activando los planes ya establecidos y ensayados para estas situaciones», agregó la Policía de Gloucestershire.La base británica de Fairford es una instalación utilizada por Estados Unidos para determinadas operaciones militares. En marzo, cuatro bombarderos estadounidenses llegaron a la base después de que el entonces primer ministro británico, Keir Starmer, autorizara acciones estadounidenses de carácter «defensivo» contra emplazamientos de misiles iraníes desde bases situadas en el Reino Unido.La instalación acoge además anualmente el Royal International Air Tattoo (RIAT), uno de los principales festivales aeronáuticos militares del mundo, aunque la edición prevista para mayo de este año fue cancelada debido a las operaciones militares.

Hombres armados con AK-47 asaltan dos locales de ocio en Sudáfrica y dejan 27 fallecidos

La policía sudafricana confirmó que al menos 27 personas murieron y 26 resultaron heridas en dos atentados con armas de asalto perpetrados en la noche del sábado y la madrugada del domingo en Johannesburgo y en las afueras de Ciudad del Cabo, respectivamente. Ningún sospechoso … ha sido detenido y las autoridades investigan si los ataques están vinculados a disputas entre bandas.
El primer tiroteo ocurrió alrededor de las 21:30 hora local en una taberna del municipio de Wedela, al suroeste de Johannesburgo, donde varios hombres armados con rifles AK-47 y pistolas irrumpieron y abrieron fuego contra clientes que bebían en el exterior antes de entrar al local y continuar disparando.

Los servicios de emergencia declararon muertas en el lugar a 13 hombres y cuatro mujeres, y otras 15 personas con heridas de bala fueron trasladadas a hospitales. Según el comunicado policial difundido en X, antes Twitter, los asaltantes registraron a algunos clientes, les sustrajeron teléfonos móviles y huyeron en dos vehículos sin matrícula tras incendiar otros dos coches. La policía indicó que desconoce el motivo del ataque y que no se ha producido ninguna detención.

Un patrón de violencia persistente en Sudáfrica

Horas después, a las 01:46 hora local del domingo, hombres armados entraron en un local de ocio del municipio de Lwandle, en las afueras de Ciudad del Cabo, y dispararon contra los clientes, provocando la muerte de diez personas y dejando 11 heridos. Cinco víctimas fallecieron en el lugar y el resto murió durante su traslado al hospital, según fuentes policiales. Al igual que en Johannesburgo, no hay detenidos y la investigación continúa para establecer si existe conexión entre ambos episodios.
Estos dos episodios se enmarcan en un patrón de violencia persistente en Sudáfrica, donde la circulación de armas legales e ilegales alimenta delitos frecuentemente relacionados con rivalidades entre bandas y disputas en la economía informal.
El país, con unos 62 millones de habitantes, registra alrededor de 60 homicidios diarios, una de las tasas más altas del mundo. En marzo, el Gobierno desplegó soldados en puntos conflictivos de Johannesburgo para reforzar la lucha contra la delincuencia, que el presidente Cyril Ramaphosa ha calificado como una de las mayores amenazas para la estabilidad nacional.

Al menos cuatro muertos al estrellarse e incendiarse un helicóptero en el sur de Montreal

27/09/2026 a las 09:04h.

Al menos cuatro personas han fallecido este sábado tras estrellarse e incendiarse el helicóptero en el que viajaban en la localidad de Sainte-Brigide-d’Iberville, en la región sur de Montreal (provincia de Quebec), según han confirmado las autoridades locales.
El accidente se ha … producido pasadas las 14.30 horas (hora local), cuando el helicóptero se precipitó a tierra en las inmediaciones del Rang des Écossais, una vía rural.

De acuerdo con los primeros datos ofrecidos por las fuerzas de seguridad, el helicóptero se declaró en estado de emergencia poco después de despegar y colisionó violentamente contra el suelo, lo que provocó un posterior incendio que fue controlado una hora más tarde por los servicios de rescate.

Noticia relacionada

Rosalía Sánchez

Las autoridades locales han confirmado el fallecimiento en el acto de los cuatro ocupantes de la cabina, cuyas identidades no han sido aún reveladas. La Policía local y las fuerzas de seguridade han desplegado un equipo de investigadores en el lugar para determinar la propiedad del helicóptero, su plan de vuelo y las causas del accidente.

comentarios

Reportar un error

Así es el dron Gerbera que Rusia utiliza y ha llegado a Polonia: más barato que el Shahed iraní y capaz de conectarse con otros drones

Polonia localizó el pasado lunes en la zona costera de Rusinowo, en el norte del país, un dron militar de origen ruso que contenía explosivo. Un equipo de artificieros militares logró separar la carga del aparato y la detonó de manera controlada en la misma playa donde se halló el dron. El dron pudo haber sobrevolado Lituania y el enclave de Kaliningrado antes de internarse sobre el mar Báltico y llegar a la costa polaca.El artefacto ha sido identificado por las autoridades como un modelo Gerbera 2 y contenía una ojiva explosiva de fragmentación con espoleta y lista para detonar. Se trata de un aparato ligero, mucho más que los famosos Shahed, que puede desplegarse en tres configuraciones: dron kamikaze (con una ojiva explosiva para misiones suicidas), reconocimiento (vigilancia y recopilación de inteligencia) o señuelo (distrae a la defensa aérea de otros objetivos).En servicio desde julio de 2024El Gerbera fue desplegado por primera vez por las fuerzas rusas en julio de 2024 durante la guerra ruso-ucraniana. Inicialmente se utilizó como señuelo para distraer y abrumar la defensa aérea ucraniana debido a su parecido con el más letal Shahed-136. A mediados de 2025, Rusia también comenzó a utilizarlo para reconocimiento y ataque.Según la inteligencia ucraniana, Skywalker Technology ensambla kits de drones y los envía a la fábrica de drones de Alabuga, en Yelabuga (Rusia), donde se ultiman para su uso operativo. Pero el modelo Gerbera no figura en el catálogo de productos de esa empresa, lo que sugiere que fue desarrollado específicamente en virtud de un contrato con la Federación de Rusia.Las autoridades ucranianas estiman que el coste de producción del dron Gerbera ronda los 10.000 dólares, una fracción del precio del Shahed-136. Como aquel, el Gerbera presenta una forma de ala en delta truncada, pero éste se catapulta con más facilidad. Este dron es más barato y algo más pequeño que el Shahed.El Gerbera consta de una estructura interna de madera contrachapada recubierta por un cuerpo de espuma de poliestireno. Mide dos metros, tiene 2,5 metros de envergadura, pesa hasta 18 kilos. El dron alcanza los 160 kilómetros por hora y tiene un alcance aproximado de 300 kilómetros cuando no lleva carga útil de combate, aunque la Inteligencia de Ucrania habla de hasta 600 km.Características:Longitud: 2 metrosEnvergadura: 2,5 m Alcance operativo: entre 300 y 600 km Altitud de vuelo: hasta 3.000 m Velocidad máxima: 160 km/h Configuraciones: dron kamikaze, reconocimiento y señuelo Carga explosiva: hasta 5 kilos Coste por unidad: 10.000 dólaresOjiva explosiva y guerra electrónicaAl igual que el Shahed-136, el Gerbera cuenta con una hélice propulsora accionada por un motor de combustión interna. El motor que suele llevar es un DLE60 de 60cc fabricado por la empresa china Mile Hao Xiang Technology, sancionada por Estados Unidos en 2024 por suministrar estos componentes. También se ha observado el uso del motor Stinger de 70cc, de la también china RCGF Stinger.El dron incorpora chips y componentes de Analog Devices y Texas Instruments (EEUU), NXP Semiconductors (Países Bajos), STMicroelectronics y U-Blox (Suiza) y XLSEMI (China), según recoge The New Voice of Ukraine. Lleva un módem de red en malla de la china Xingkay Tech. Le sirve para conectarse con otros drones, de modo que pueda compartir datos y retransmitir las señales del operador (como un repetidor). Esta configuración aumenta su resistencia en un contexto de guerra electrónica, dificultando la interrupción de las operaciones del dron.El Gerbera puede llevar carga explosiva (como en el último incidente en Polonia). Las fuerzas ucranianas han observado drones de este tipo equipados con diversas ojivas pequeñas que contienen hasta 5 kilogramos de explosivos. Es poco si se compara con el Shahed, cuya ojiva estándar es de 50 o incluso 90 kilos.

Mongolia: los últimos hombres libres

Regala esta noticia

27/09/2026 a las 02:00h.

Desliza hacia abajo para continuar

Tauekel se toca el hombro mientras rememora aquel día en el que tuvo que tomar la decisión de liberar a su águila, convencido de que nunca más podría volver a cazar. Explica, de paso, que es mejor soltarlas en verano, época en la que los valles están a rebosar de orondas marmotas, presas fáciles, comida que hará que la rapaz no piense en volver a la casa de cazador. También cuenta mientras tomamos té que, tiempo después, acompañó a un amigo y ese día su águila atrapó un zorro, un hecho que para Tauekel supuso una señal inequívoca de que algún día podría volver a cabalgar con una en su brazo.
Así que, como tantas otras veces en su vida, subió a la montaña, a uno de las decenas de nidos que tiene localizados, en busca de un polluelo. Siempre ha de ser una hembra, más grandes y fuertes, mejores cazadoras, que se diferencian de los machos, ya de crías, por el mayor tamaño de sus garras y de sus ojos.

Koke posa orgulloso con su águila.

(Txema Rodríguez)

Un niño juega con su camión mientras su padre siega la hierba que almacenará para el invierno.

(Txema Rodríguez)

Un águila real vigila el valle.

(Txema Rodríguez)

Salimos a buscarla, está atada en una jaula pegada a la yurta. Es joven, pesa unos cinco kilos (podrá llegar a los diez), pero el hombre, vestido con pieles de potro y zorro, tiene puestas muchas esperanzas en ella. Dice que es muy rápida y responde bien a su voz. Lo demuestra subiendo a su caballo y llamándola mientras le muestra un trozo de carne de conejo, el animal alza el vuelo y se lanza con su aleteo armonioso a la mano del cazador.

Hombres como Tauekel, protagonistas de un imaginario poderoso, centauros galopando con águilas reales en la mano, poderosos cazadores de lobos y zorros, son la puerta de entrada al mundo de los kazajos que viven en la parte de Mongolia del imponente macizo del Altái, nómadas que residen en yurtas, a las que llaman ger, y constituyen el último reducto de un modo de entender la existencia libre de ataduras.

El día de la migración

Esta historia comienza en la frontera sur, cerca de China, no muy lejos del lago Khurgan, donde la familia de Koke se prepara para desmontar la yurta y emprender con el ganado (cabras, ovejas y vacas) el camino hacia otra residencia donde los animales tienen comida durante el otoño. Aunque es un proceso rápido, desmontar el ger es un trabajo colectivo que requiere de técnica y conocimiento.
Estas viviendas, sin piezas metálicas, están formadas por un enrejado de madera y unos postes largos y curvados que le dan forma de cúpula; esa estructura se recubre con fieltro de lana como aislante, y se decora por dentro con telas, alfombras y cintas de colores vistosos. La parte más importante es el Shanyrak, el anillo circular de madera ubicado en la parte alta, hace las veces de claraboya, permite la salida del humo de la cocina y es el elemento más sagrado de la casa, su dibujo, un círculo atravesado por una cruz formada por tres líneas de madera, representa el hogar y la unidad de la familia.

Toda esa estructura cabe en el viejo camión ruso de Koke, que se va llenando con las piezas de tela dobladas. También se aprovecha al camello como transporte y aunque en la actualidad no se emplean mucho, algunas familias los tienen como capricho. Finalmente hay que transportar también al águila, que viaja en la moto, envuelta como un rollito de primavera en una vieja chaqueta del cazador.
Entretanto se pone en marcha la caravana de animales con destino al valle en el que la familia tiene una humilde casa permanente de madera; algunos, los que pueden, lo hacen para afrontar mejor la dureza del invierno. Todo el mundo colabora, a pie o a caballo, con la migración.
En este espacio que parece infinito el ganado se dispersa y se distrae mordisqueando los brotes verdes de los pastos y orientar sus pasos en la dirección correcta requiere de cierta pericia. Dejamos las montañas atrás y caminamos por un terreno pedregoso y duro. Aprieta el calor y el polvo. Sólo se escucha el sonido de pezuñas y la interminable sinfonía de pedos de cabras y ovejas.

El paisaje que dejamos atrás, un valle con un pequeño río y, al fondo, las montañas que marcan la frontera con China.

(Txema Rodríguez)

La familia de Koke es un paradigma de la transición que ha ido mermando la vida nómada en esta comunidad. Sus hijas mayores, Aishuah y Aimoldir, cursan estudios universitarios en Ulan Bator, que concentra la mitad de la población de Mongolia. Entre miles de edificios en construcción por la pujanza migratoria que proviene del campo, unos niveles de contaminación muy elevados y las influencias culturales de Japón y Corea, los jóvenes ven en la capital un lugar donde aspirar a una vida menos dura.

Pero mientras en las ciudades miles de vehículos hacen colas incluso de días para lograr llenar el depósito de gasolina, el suministro depende de Rusia y no llega con regularidad, en la cocina de los nómadas es suficiente con echar al fuego bosta seca de las vacas para calentar la yurta y cocinar. Incluso Koke se ha abierto una cuenta en Instagram. Por ahora se mantienen todos unidos y se sacrifica un cordero para hacer beshbarmak, cordero cocido que todos comen con las manos de una misma fuente.

También ha llegado a recibir a la familia un tío de Koke, una especie de patriarca de los kazajos de esta zona cuyo nombre no recuerdo dónde anoté. En mi honor realiza un ceremonioso brindis con vodka en el que habla de la importancia de la hospitalidad y al que hay que responder, con otro chupito de un trago seco y rápido, todas las veces que alguien quiera decir algo. Para todo son generosos y hospitalarios, en las yurtas kazajas siempre hay una mesa con pan, té, quesos de todo tipo, dulces, mantequilla y mermelada para los viajeros.

La tierra de los guerreros

Más al norte, en una zona pegada a las montañas y poblada por coníferas, vive la familia de Ulykhpan y su esposa Didar. Llego allí con escasas fuerzas porque mi estómago se resiente de vete a saber qué, paso un día entero tirado en la yurta tiritando de frío y Didar entra de vez en cuando a calentarme las manos con las suyas, que son grandes y ásperas. Poco a poco comienzo a recuperar la energía y a jugar con los críos, a dar paseos por este paisaje espléndido en el que conviven todas las fuerzas de la naturaleza. A veces llueve y hay que buscar refugio, algunos alerces comienzan a mostrar un tono amarillo impropio de finales de agosto.

El ganado recorre montañas y valles bajo un sol abrasador hasta llegar a los pastos del otoño.

(Txema Rodríguez)

Cerca, en el valle del Tsagaan Salaa se halla el conjunto de petroglifos más importante de Asia, hay decenas de miles de ellos en una zona de unos 15 kilómetros cuadrados y los más antiguos tienen once mil años de antigüedad. Por el camino también es fácil hallar túmulos funerarios (kurganes) de los escitas, los pueblos nómadas de origen indoeuropeo que dominaron la estepa entre los siglos IX A.C. y el IV D.C. Magníficos guerreros especializados en el uso del arco desde sus caballos que llegaron a derrotar al imperio persa.
Pienso en eso mientras contemplo a una anciana agachada entre las rocas cantar una nana a un niño que no quiere dormir y, a lo lejos, veo a Didar ordeñar una vaca. Siempre anda de un lado para otro con los animales. Menos los caballos, que son cosa de los hombres, o eso parece. Algo que ha cambiado con el tiempo, las escitas parece que fueron grandes guerreras y que su fiereza inspiró el mito de las amazonas griegas. Difícil de saber.

A los pies del glaciar

La familia de Lam y su esposa Kulimktan vive no muy lejos de un hermoso lago azul y del Valle del Oso. Todavía no han iniciado la migración. Forman un grupo unido y simpático. Bajo el techo circular de la yurta conviven ellos con su hija, Narkumis, casada con Bakha, y sus cuatro hijos. Se ocupan de un rebaño compuesto en su mayor parte por cabras negras, aunque también tienen algunas ovejas y vacas.
Narkumis siempre se está riendo y, junto a su hija Aisoule (nombre que en kazajo significa «luz de luna»), no paran de hacer masa para pasta, pan, té o quesos. También el mejor ayran (bebida láctea fermentada de leche, agua y sal) que he probado nunca, efervescente y ácido.

Arriba, comida familiar con invitados en la yurta: beshbarmak, cordero cocido y pasta que todos comen con las manos de una misma fuente. En la foto inferior, Narkumis elabora queso con la ayuda de su hija.

(Txema Rodríguez)

A Lam le gusta que me tumbe en la cama a su lado, dice que los viejos hemos de estar juntos y que con mi gorro, un kufi islámico, parezco uno de ellos. Las jornadas aquí siguen el ritmo del ganado. El segundo de los hijos, Domalai, es un jinete excepcional al que los vecinos del valle piden que ponga a sus caballos a galopar. En ocasiones, cuentan, desaparece a lomos de su animal y está dos días solo por las montañas. Todo es posible en este valle impresionante, en un recodo donde el río se hace más lento con las aguas frías que bajan de las montañas nevadas y del glaciar Potanin que permanece oculto tras ellas, ya en la frontera con Rusia.

Aisoule ordeñando las cabras.

(Txema Rodríguez)

Para entender a estos seres humanos también hay que comprender este paisaje, tan sobrecogedor en su belleza como duro en sus límites. Arriba, a unos 3.000 metros de altura, nieva y en un momento mágico se puede escuchar el crujido lastimoso del hielo al deslizarse por la pendiente. Luego, el cielo se vuelve gris, avanza sobre el valle una noche gélida, y eso que todavía no hemos llegado a septiembre. Abajo, el pequeño de la familia, Tastam, ata con pericia las cabras a la valla para que Aisoule las ordeñe. Cada vez que acaba de extraer la leche de una le da un beso.

Lam afeita la cabeza a un vecino.

(Txema Rodríguez)

Domalai se dirige a la montaña a lomos de su caballo.

(Txema Rodríguez)

Una cabra pasa sobre algunos petroglifos de la Edad de Hierro.

(Txema Rodríguez)

Al final, tras horas de ventisca y nieve, el esplendoroso glaciar Potanin asoma bajo las nubes junto a los picos más altos de Mongolia, en la frontera con Rusia.

(Txema Rodríguez)

En este mundo sin tecnología basta con una placa solar enchufada a una batería de coche para alimentar una bombilla y cargar un rústico teléfono móvil. Podrían sobrevivir a un colapso tecnológico mundial sin enterarse, pero en esta tierra de hombres libres, de águilas y guerreros, el joven jinete Domalai a veces cabalga a lomos de su caballo pinto hasta lo alto de la montaña. Busca cobertura.

La subida al glaciar es complicada.

(Txema Rodríguez)

Coordinación y edición:

Hugo Garrido

Formato e ilustración:

Rafael Höhr

Dirección de arte:

Fernando Hernández

Diseño:

Rodrigo Parrado

Desarrollo:

Jorge García Gómez

Edición de vídeo:

J. Nadales

comentarios

Reportar un error

«¡Berlín ha caído!»

«¡Berlín ha caído!», gritaban los ocupas del número 39 de Gürtelstrasse, en Berlín-Friedrichshain, el pasado jueves, envalentonados por la victoria en las elecciones regionales de la izquierda radical. Mientras tanto, arrojaban botellas de cristal, adoquines y globos llenos de orina … a los agentes que, con una orden judicial, intentaban facilitar el acceso unos albañiles, y terminaron practicando seis detenciones. Uno de los trabajadores está hospitalizado con una herida profunda en la cabeza.
«¡Berlín ha caído!» es la expresión que se hizo viral en redes el pasado domingo. Apenas se publicaron las encuestas a pie de urna de las elecciones regionales de la capital alemana, fue evidente que el partido más votado (25%) era Die Linke (La Izquierda), una formación radical que promete expropiar 200.000 viviendas en esta ciudad y retirar recursos y financiación a la Policía.

«¡Berlin ha caído!» es el grito que se escuchó esa misma noche en la fiesta electoral que el partido celebraba en el distrito de Neukölln. A ella asistió Issa Remmo, el jefe del clan del crimen organizado Remmo, buscado por la Interpol y quien declaró que, gracias a esa victoria electoral, se sentía «escuchado». Incluso la líder de Die Linke, y muy posiblemente próxima alcaldesa de la ciudad, Elif Eralp, está de acuerdo en que «Berlín ha caído».

Noticia relacionada

Rosalía Sánchez

Mientras en toda Alemania y en la Unión Europea preocupan estos resultados electorales por el ascenso del partido de derecha radical Alternativa para Alemania (AfD), en Berlín hace temblar un posible gobierno de la izquierda radical. En un congreso extraordinario celebrado la tarde del viernes, La Izquierda aprobó la apertura de negociaciones de coalición con socialdemócratas y verdes para ocupar el Rotes Rathaus (Ayuntamiento Rojo), la emblemática sede del Gobierno regional de Berlín.
«¡El amor ha vencido al odio!», celebró la victoria electoral Elif Eralp, quien en primavera recibió la visita de Morris Katz, el principal estratega electoral del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, para trazar juntos las líneas generales de su campaña: los precios del alquiler y el auge de la derecha radical. «Yo soy la alternativa a Sajonia-Anhalt», repitió Eralp en sus últimos mítines, sugiriendo que solo una izquierda radical puede frenar a Alternativa para Alemania (AfD) y no la Unión Cristianodemócrata (CDU), aunque con su 20% sigue por encima de AfD (15%).
Eralp era hasta hace unas semanas una desconocida. Casada y con dos hijos a sus 45 años, con una formación sólida en derecho, y concretamente derecho migratorio, no ha tenido ningún trabajo fuera del partido, al que se unió en 2017. Durante la noche electoral, agradeció a sus padres que le inculcasen la importancia de «no rendirse nunca, levantarse siempre y hacer oír su voz». Sus progenitores son dos sindicalistas turcos que huyeron del golpe militar en su país en los 80.

Elif Eralp, quien negociará con los socialdemócratas y los verdes para gobernar Berlín, ha centrado su campaña en los precios del alquiler y el auge de la derecha radical

Newsletter

En varias declaraciones, Eral se ha desvinculado de los delitos asociados a círculos de Die Linke, tanto de incidentes de antisemitismo como del crimen organizado de bandas que proliferan en la capital alemana. «En Neukölln se ha cruzado una línea roja», criticó recientemente que en un mitin de Die Linke en este distrito se llamase desde el escenario a la intifada y a asesinar israelíes. Eralp rechazó «esa equiparación constante entre Israel y el judaísmo».
También se ha distanciado de la presencia de Remmo en la fiesta electoral. Por su charla esa noche con el mafioso y su supuesta afinidad, ha tenido que pedir disculpas y ha sido suspendido del Parlamento regional el diputado Ferat Kocak, quien sigue manteniendo su sueldo de 12.000 euros mensuales.

Unos manifestantes en la protesta de la Confederación de Sindicatos de Alemania reclaman en sus carteles más impuestos para los ricos.

(AFP)

Pero la corrección política de Eralp contrasta con las actitudes de los sectores sociales que la han aupado a la alcaldía de Berlín.
Los okupas que llevan dos años instalados en el edificio propiedad de DBS Investment GmbH expresaron el jueves su intención de demandar a los agentes de policía que se defendieron de sus agresiones con gas pimienta y afirman que «esperamos que esto se desarrolle de alguna manera positiva» porque «la nueva situación en Berlín indica que ahora tenemos las de ganar».
«El hecho de que haya tenido contacto con políticos individuales no es básicamente nada inusual para mí», ha declarado Firas Remmo, hijo de Issa Remmo. Además, asegura que «seguiré apoyando a las personas cuando necesiten mi consejo o ayuda, porque yo no abandono a mis amigos». Sus palabras resultan especialmente significativas porque, entre sus muchas actividades ilegales, el clan Remmo ha hecho grandes inversiones en propiedades en Berlín con dinero ilícito.

Vínculos con el clan Remmo, gran inversor inmobiliario

En 2018, la Fiscalía confiscó 77 inmuebles vinculados al clan, cuyo valor conjunto estimado era de 10 millones de euros. Estos inmuebles incluían viviendas, locales y una villa familiar en Buckow. La operación se llevó a cabo a raíz del juicio a uno de sus miembros, un joven que, nada más cumplir 18 años, había comprado seis propiedades en pocos días por 1,9 millones de euros.
Esta amplia familia de origen libanés, con raíces en Anatolia y vínculos palestinos, cuenta con unos 500 miembros en los distritos de Neukölln, Rudow, Buckow y Wedding. Funciona como una subcultura endogámica, con normas internas, jerarquía familiar y fuerte control territorial. Entre sus delitos más relevantes figuran el robo de la Bóveda Verde (Grünes Gewölbe) de Dresde en 2019, por unos 130 millones de euros; el robo de la moneda de oro ‘Big Maple Leaf’ del Museo Bode en 2017, por unos cinco millones de euros; el robo a un banco en 2014, por diez millones de euros; y el robo en las aduanas de Emmerich, donde el botín ascendió a siete millones de euros.
El Tribunal Supremo (BGH) dictaminó en 2025 que la mezcla de dinero legal e ilegal bastaba para justificar la incautación. Tras un proceso judicial de seis años, la familia Remmo fue obligada a abandonar la villa en Buckow. Tras su desalojo, la Policía encontró la mansión en un estado «desolador», con suelos arrancados y montañas de basura.

A la fiesta por la victoria de La Izquierda asistió Issa Remmo, mafioso buscado por la Interpol y quien declaró que ahora se sentía «escuchado»

Por estos y otros motivos, el director general de Nueva Economía Social de Mercado ha lamentado que los berlineses han «elegido el califato». El diario ‘Bild’ ha publicado un vídeo de Eral identificándola con «El Mal». Los exalcaldes de Berlín Walter Momper y Michael Müller han expresado públicamente su temor y también se han mostrado horrorizados el presidente regional de Brandeburgo, Dietmar Woidke, así como los socialdemócratas del SPD y el presidente regional de Baden-Württemberg, el verde Cem Özdemir.
El ministro de Cultura, Wolfram Weimer, amenaza con cancelar la financiación cultural de Berlín como medida de precaución. Marc Henrichmann, presidente de la Comisión de Control Parlamentario (PKGr), busca la forma de dejar de compartir información de Inteligencia con el Senado de Berlín, por temor a que caiga en malas manos. Y varias asociaciones de refugiados piden que se eliminen sus datos de los servidores de la Administración para evitar que los regímenes totalitarios de sus países se hagan con sus actuales direcciones. También para todos ellos, «¡Berlín ha caído!».