Una docena de países garantizarán el paso seguro y sin minas por el estrecho de Ormuz
Casi 30 jefes de gobierno y de Estado establecieron este viernes en París las condiciones para una misión que garantice el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, a petición de Donald Trump. Una docena de ellos ya ha comprometido medios militares para … llevarlo a cabo. Macron recibió al primer ministro británico, Keir Starmer; al canciller alemán, Friedrich Merz; y a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el núcleo del proyecto, mientras que otros participantes se conectaron digitalmente a la reunión.
Será una misión naval con carácter «neutral» que «acompañe y proteja» a los buques mercantes que transiten por el golfo Pérsico, en medio del proceso diplomático de una serie de aliados para contribuir a la libre navegación por el paso de Ormuz y evitar las consecuencias del bloqueo. Quedó decidido que Francia y Reino Unidos serán los países que lideren la operación.
La misión se llevará a cabo solamente si no hay ya combates activos y sobre una base jurídica sólida, «idealmente» una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Varios países someterán también la decisión a la aprobación de sus parlamentos. Se expresó además la condición de que la misión responda a un plan militar claro, realista y operativo, y sólo se llevará a cabo si es de carácter estrictamente defensivo.
Sus principales objetivos serían la limpieza de minas, tareas de reconocimiento marítimo y el apoyo a la navegación comercial. Se considera además esencial una participación significativa de Estados Unidos y que de antemano se garantice que la misión respetará plenamente el derecho marítimo internacional, sin imponer en ningún caso restricciones arbitrarias. También se exige que Irán esté de acuerdo y que no se cobre peaje alguno a la circulación de barcos a través del estrecho de Ormuz.
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Javier Ansorena
«Reforzaremos y aceleraremos el trabajo de planificación que ya hemos iniciado con Reino Unido para permitir la implementación de una misión neutral, claramente distinta a una misión beligerante, con el fin de acompañar y proteger a los buques», resumió Macron, que subrayó que la misión «irá acompañada de un trabajo diplomático y de coordinación con todos los interesados en participar y con las partes estadounidense e israelí». Macron dio la bienvenida al anuncio de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz, un «paso en la dirección correcta», en su opinión. «Los últimos acontecimientos son alentadores, aunque hay que mantenerse cautelosos», previno.
Starmer enfatizó que se trata de «proteger la libertad de navegación cuando las condiciones lo permitan» y añadió que «será una misión estrictamente pacífica y defensiva, destinada a tranquilizar a los intereses comerciales y apoyar las operaciones de desminado». «Invitamos a todas las naciones con interés en el libre flujo del comercio a sumarse», invitó, sin concretar qué países aportarán qué recursos. La reapertura del estrecho de Ormuz es una «necesidad y una responsabilidad global», justificó, «debemos actuar para que la energía y el comercio mundial vuelvan a fluir libremente, para así reducir los precios para los trabajadores».
«Será una misión estrictamente pacífica y defensiva, destinada a tranquilizar a los intereses comerciales y apoyar las operaciones de desminado»
Keir Starmer
Primer ministro del Reino Unido
Retirada de minas y vigilancia aérea
Alemania sí ha comentado los medios de su aportación, que podría sumar ocho barcos cazaminas y dos barcos de rescate para buzos. Para el reconocimiento aéreo, la Marina alemana dispone además de dos aviones de reconocimiento marítimo P-8 «Poseidon» que se estrenarían en esta misión. El canciller Merz ha dejado claro al resto de participantes que cuenta con el apoyo de su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD).
La responsable europea de Exteriores, Kaja Kallas, presente en París, ha sugerido la ampliación de la misión naval de la UE en el mar Rojo «Aspides» para «proteger rápidamente el transporte marítimo en toda la región» y ha señalado que podría fortalecerse con gran rapidez y sin demasiada burocracia, siempre que no exista «plan de pago por paso alguno, porque establecería un precedente peligroso para las rutas marítimas globales».

