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¿Por qué una escalada contra Irán sin opción de victoria no es una estrategia?

Otro ocupante del Despacho Oval durante su primer año en la Casa Blanca ya tuvo que enfrentarse a una terrible pesadilla bélica. Un conflicto aparentemente irresoluble, al que durante su campaña presidencial había prometido encontrar una solución aceptable. El año: 1969. El presidente: Richard Nixon … . Y el reto: acabar con la guerra en Vietnam.
Para forzar a que Hanoi negociase, Nixon formuló una arriesgada estrategia bautizada como ‘Madman theory’ (‘La teoría del loco’). La idea era hacer creer tanto a Vietnam del Norte, como a sus aliados comunistas, que el presidente se encontraba tan desesperado por saldar aquel conflicto en el sureste asiático que estaba dispuesto a hacer lo que fuera, incluso un «primer uso» de armas nucleares.

El mundo oyó hablar por primera vez sobre la teoría del loco en las memorias de H. R. Haldeman, publicadas en 1979 con el título ‘The Ends of Power’. El jefe de gabinete de Nixon escribió que el presidente le dijo: «Bob, quiero que los norvietnamitas crean que he llegado a un punto en el que podría hacer cualquier cosa para detener la guerra». Y, aunque Nixon anticipó que «el mismísimo Ho Chi Minh se presentaría en dos días suplicando paz en París», la estrategia no resultó especialmente efectiva, ya que el desastre de Vietnam se prolongó hasta 1975.

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Javier Ansorena

Nixon nunca reconoció ser el promotor de su propio farol, pero el concepto nació para quedarse en la teoría de juegos y en los estudios académicos sobre la toma de decisiones en escenarios de máxima competencia y rivalidad. En su disparatada guerra contra Irán, Donald Trump ha resucitado aquella jugada, pero sin rastro de la premeditación estratégica de Nixon-Kissinger.
El problema es que una escalada contra Irán sin opción de victoria no es una estrategia, ni cuerda ni loca. Trump y su corte de sicofantes desconocen lo más relevante de la teoría del loco en política exterior. Y es que fue concebida por perdedores y para perdedores. Nadie «enloquece» cuando se siente ganador.

El Pentágono destituye al secretario de la Marina, John Phelan, en pleno bloqueo naval en Ormuz

El Pentágono ha anunciado la salida del secretario de la Marina, John Phelan, fue destituido, apenas unas semanas después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, destituyera al jefe del Ejército.John Phelan ha dejado la administración «con efecto inmediato». Según señala la agencia … de noticias Reuters, Phelan fue destituido, en parte, por su lentitud en la implementación de reformas para acelerar la construcción naval y por sus desavenencias con altos mandos del Pentágono.

Su salida se ha acelerado por la mala relación tanto con el secretario de Defensa como su adjunto, Steve Feinberg. El segundo al mando civil de la Marina, Hung Cao asumirá ahora el cargo de secretario interino de la Marina.

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Phelan, multimillonario con estrechos vínculos con el presidente Donald Trump, es el primer secretario de servicio designado por la administración en ser destituido desde que Trump regresó al poder el año pasado.
Su salida se enmarca en un contexto más amplio de agitación en todos los niveles de liderazgo del Pentágono bajo la supervisión de Hegseth, incluyendo el despido el año pasado del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general de la Fuerza Aérea C.Q. Brown, así como del jefe de operaciones navales y el subjefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea.
El 2 de abril, Hegseth destituyó al jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, sin dar explicaciones. Dos funcionarios estadounidenses afirmaron que la decisión estaba relacionada con las tensiones entre Hegseth y el secretario del Ejército, Daniel Driscoll.
El senador Jack Reed, el principal demócrata del Comité de Servicios Armados del Senado, calificó el despido de Phelan de «preocupante». «Me preocupa que sea otro ejemplo de la inestabilidad y la disfunción que han llegado a definir al Departamento de Defensa bajo la presidencia de Trump y la del secretario Hegseth», declaró Reed.
Esta última salida se produce en medio de un tenso alto el fuego con Irán, mientras Estados Unidos despliega más recursos navales en Oriente Medio. El ejército estadounidense depende de sus recursos navales para llevar a cabo un bloqueo a Irán con el que el presidente Donald Trump espera presionar a Teherán para que negocie el fin del conflicto en sus términos.
La Armada se encuentra bajo una intensa presión para expandir su flota. La industria naval china ahora supera con creces a la estadounidense, que alguna vez fue una potencia mundial.
La solicitud de presupuesto de defensa de Trump, de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027, incluye más de 65.000 millones de dólares para la adquisición de 18 buques de guerra y 16 buques de apoyo fabricados por General Dynamics y Huntington Ingalls Industries. Forma parte de lo que el Pentágono denomina la iniciativa «Flota Dorada», que, según funcionarios, representa el mayor encargo de construcción naval desde 1962.

¿Quién está al mando en Irán?

¿Quién está al mando? Es la pregunta que ronda entre los analistas e incluso políticos sobre el poder en Irán. Desde que un ataque israelí mató el 28 de febrero al líder supremo, Alí Jamenei, y gran parte de sus altos cargos, la … cúpula de poder no parece tener un nombre claro y las dudas sobre su hijo y heredero, Mojtaba Jamenei, crecen cada día más.
El control de Mojtaba, o Jamenei Jr. como lo están llamando en algunas publicaciones inglesas, es incierto. Se informó de que el ataque aéreo que mató a su padre le hirió, posiblemente de gravedad, y no se le ha visto públicamente desde entonces. El también clérigo había sido considerado durante mucho tiempo un posible candidato para suceder a su padre, a pesar de no haber sido nunca elegido ni nombrado para ningún cargo en el gobierno.

En Irán, desde la Revolución de 1979 que derrocó al sah Mohamed Reza Pahlevi, se estableció una teocracia islámica con una figura clara en la cúspide: el ayatolá (primero Ruhollah Jomeini y luego Alí Jamenei). El sistema político iraní se ha comportado como una compleja mezcla de poder, donde los funcionarios electos, la Guardia Revolucionaria Islámica, los clérigos más influyentes y el líder supremo de Irán determinan las decisiones de seguridad nacional.

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Carlota Pérez

Sin embargo, desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, se ha diezmado gran parte de este liderazgo. Irán ha sufrido pérdidas devastadoras. Estados Unidos e Israel han destruido gran parte de su Ejército y más de la mitad de sus lanzadores de misiles, además de haber matado a muchos líderes, algo más de 250 altos cargos, según ha confirmado Teherán. Los puentes, puertos y otras infraestructuras críticas de Irán han sido bombardeados y las autoridades iraníes estiman los daños de la guerra en 270.000 millones de dólares (230.000 millones de euros).
Con la desaparición de Jamenei Jr., la pregunta es quién está al mando y si existen esas luchas de poder que han comenzado a hacerse públicas en los últimos días con mensajes contradictorios desde el Gobierno.
«Es difícil saber qué poder ejerce Mojtaba Jamenei dentro del sistema, ya que desconocemos su estado actual. Se ha informado de que resultó herido en el ataque que mató a su padre. Sin embargo, en el nuevo régimen iraní, no debemos esperar que sea capaz de tomar decisiones que sean fundamentalmente contrarias al consenso del ‘establishment’ militar y de seguridad en ascenso», explica en una entrevista Will Todman, experto en Oriente Próximo y jefe del gabinete del Departamento de Geopolítica y Política Exterior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS, por sus siglas en inglés).

Militarización de la política

Son varias las publicaciones que ya hablan de un desplazamiento de la autoridad hacia un núcleo militar, relativamente cohesionado, que incluye una red de actores que abarca la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el Consejo Supremo de Seguridad Nacional (SNSC) y figuras políticas cuya influencia se basa en estrechos vínculos con el aparato de seguridad.
Un ejemplo sobre esa ‘militarización del poder’ en Irán lo protagonizaron la pasada semana, cuando el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, anunció en su cuenta de X la reapertura del estrecho de Ormuz. Al momento, el presidente estadounidense Donald Trump escribió: «Irán acaba de anunciar que el estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el paso libre». Todo parecía ir bien para abrir la puerta a que las negociaciones en Pakistán funcionaran. Sin embargo, medios iraníes cercanos a la Guardia Revolucionaria y a los altos cargos militares como Mehr News o Tasnim criticaron las palabras del titular de Exteriores. «El tuit era malo e incompleto, y creó una ambigüedad engañosa sobre la reapertura del estrecho de Ormuz», denunciaron dichos medios. Además, la reprocharon a Araghchi que su mensaje «brindó la mejor oportunidad para que Trump se alejara de la realidad, se declarara ganador de la guerra y celebrara la victoria».
Poco después, el Estrecho volvía a estar cerrado y las negociaciones de paz en Pakistán seguían sin celebrarse.

Pérdida de influencia

Desde el comienzo de la guerra, la élite de seguridad ha sido la que ha estado tomando las decisiones, mientras que el sector más ideológico ha perdido esa influencia. Y, a pesar de que Israel descabezó al régimen, tres son los nombres que se repiten entre los analistas y conocedores de la política iraní. Uno es Mohamed Bagher Zolghadr, actual secretario del máximo organismo de seguridad nacional y alto comandante de la Guardia Revolucionaria. Otro es Ahmad Vahidi, comandante en jefe interno de la Guardia Revolucionaria y otra figura clave del sistema. El último es Mohamed Bagher Ghalibaf, excomandante de la Guardia Revolucionaria y presidente del parlamento iraní. Ghalibaf es una de las figuras políticas más visibles del núcleo de seguridad que ha surgido en Teherán desde la guerra, como demuestra su participación en las negociaciones con Estados Unidos.

Arriba, Mohamed Bagher Ghalibaf, después Zolghar y por último Vahidi..

(ABC)

«Durante la guerra, el poder en Irán se ha desplazado hacia el estamento militar y de seguridad. Dentro de este, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha aumentado su poder dentro del Estado iraní. Los líderes civiles, como el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores, tienen menos poder de decisión y, en su lugar, se encargan de aplicar y articular las decisiones tomadas por la élite militar y de seguridad. Mohamed Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y jefe de la delegación negociadora iraní en Pakistán, ejemplifica este cambio de poder. Mantiene estrechos vínculos con el IRGC, del que fue comandante, pero es capaz de presentar el consenso de esa élite en términos políticos», explica Todman.

Desde el comienzo de la guerra, la élite de seguridad es la que toma las decisiones, mientras que el sector más ideológico ha perdido su influencia

Bajo el ayatola Alí Jamenei, el sistema se estructuraba en torno a su figura, que se situaba por encima de las instituciones civiles y militares y tenía la última palabra en casi todos los asuntos estratégicos. Ahora, su hijo parece no tener ninguna supremacía y el propio Benjamin Netanyahu bromea sobre el asunto. En una rueda de prensa hace unas semanas, el primer ministro israelí se preguntaba: «¿Alguien ha visto a Mojtaba? Nosotros no y no podemos asegurar qué está ocurriendo exactamente allí (en Irán)».

Posibles manifestaciones

Para analistas como el hispanoiraní Daniel Bashandeh, esto puede ser una situación buscada por Estados Unidos: «A través de la presión económica, Trump busca dividir a los nuevos interlocutores para que cedan sus demandas relacionadas con la política nuclear. Para evitarlo, la república islámica se encamina hacia la militarización. En el corto plazo, el estado de confrontación es una oportunidad para la Guardia Revolucionaria, ya que permite la cohesión interna con el objetivo de consolidar un nuevo liderazgo de corte militar. La cuestión es si a largo plazo, la presión económica puede crear desestabilización interna y cambios en las lealtades».

«La confrontación es una oportunidad para la Guardia Revolucionaria, ya que permite la cohesión interna para consolidar un nuevo liderazgo militar»

Daniel Bashandeh
Analista hispanoiraní

La desestabilización interna también se refiere a la posibilidad de futuros disturbios internos. A finales de diciembre y en enero, el régimen se enfrentó a las mayores manifestaciones de su historia. Para recuperar el control, el Gobierno iraní masacró a miles de manifestantes. Pero, de momento, no parece haber indicios de un nuevo levantamiento. Según resume Bashandeh, «ahora estamos en guerra y la gente no sale a las calles; solo los partidarios del régimen, que son una minoría pero tienen las armas, mientras que la mayoría está a la espera, muy preocupados por el alza de los precios y las consecuencias de la guerra».

Emiratos envía mercenarios colombianos a Sudán en apoyo de los rebeldes

Un estudio con pruebas contundentes, dado a conocer por una oenegé especializada en conflictos mundiales, ha revelado que mercenarios colombianos contratados por autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) participaron en la reciente toma de la ciudad sudanesa de El Fasher, controlada hoy por los … rebeldes. En uno de sus últimos informes, la ONU califica la guerra civil en Sudán -que enfrenta al actual régimen islamista con rebeldes también musulmanes apoyados desde el exterior- como la ‘mayor crisis humanitaria del mundo’. El conflicto, que estalló tras la separación de cristianos y animistas que fundaron otro Estado -Sudán del Sur- ha generado la necesidad de ayuda urgente para más de 34 millones de personas debido a la hambruna. Suma además 12 millones de desplazados.
El Conflict Insights Group (CIG) siguió durante meses los movimientos y conversaciones por móvil de decenas de mercenarios colombianos, que fueron contratados y enviados desde Abu Dabi hasta el territorio en Darfur controlado por los rebeldes sudaneses de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en inglés). La acción de los colombianos -expertos en el uso de los drones enviados desde Emiratos- fue clave según el CIG para la toma de la ciudad de El Fasher. La batalla dejó decenas de miles de muertos y millones de desplazados. Según declaró a la BBC el director de la oenegé, Justin Lynch, «estamos haciendo públicos datos que los gobiernos conocen desde hace tiempo: existe una estrecha vinculación entre Abu Dabi y los rebeldes sudaneses del RSF».

Las autoridades de los Emiratos no han hecho ninguna declaración sobre el informe del CIG. En el pasado descartaron su vinculación con los rebeldes sudaneses, y calificaron las informaciones de «falsas e infundadas».

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Marina Martínez

En el informe dado a conocer por la BBC se detallan las operaciones de decenas de mercenarios colombianos gracias al seguimiento por satélite y por otros medios de sus teléfonos móviles. Las redes internas de WI-FI creadas para la preparación del asalto a El Fasher tienen nombres en castellano, como ‘Atacador’ o ‘Lobos del Desierto’.
La investigación de la oenegé identifica al militar colombiano responsable de contratar mercenarios en su país y de dirigir la brigada. Se trata del coronel colombiano retirado Álvaro Quijano, residente en Emiratos Árabes Unidos, y que en el pasado acumuló sanciones de Estados Unidos y del Reino Unido por buscar combatientes para Sudán.
Naciones Unidas considera que los combates y la caída de El Fasher, a finales del año pasado, dejaron «indicios de comisión de graves crímenes de guerra».

La acción de los colombianos -expertos en el uso de los drones enviados desde Emiratos- fue clave según el CIG para la toma de la ciudad de El Fasher

Según el CIG, los componentes de la brigada colombiana de mercenarios ‘Lobos del Desierto’ fueron contratados y pagados por una empresa con sede en Emiratos, que mantiene vínculos con autoridades de ese gobierno del Golfo. La acusación ha sido avalada también por el digital colombiano ‘La silla vacía’.
En el informe de la oenegé se identifican asimismo teléfonos móviles supuestamente de los mercenarios colombianos en un puerto de Somalia, que tiene vínculos con Emiratos, y en una localidad del sureste de Libia, que aparentemente es un centro de almacenamiento de drones procedentes de EAU.

Razones económicas y políticas

Emiratos está interesado en apoyar a los rebeldes de Sudán, tanto con ayuda militar directa como con el envío de mercenarios, por razones económicas y políticas. Las primeras se relacionan con el acceso a las minas de oro, particularmente en la región de Darfur que controlan los rebeldes, dado que Emiratos Árabes Unidos es un centro internacional del comercio de ese metal precioso. Abu Dhabi tuvo una relación muy conflictiva con el régimen anterior de Jartum, el del dictador Omar al Bashir, así como con el de los militares que le sucedieron, y quiere asegurarse de que el negocio del oro siga fluyendo. El líder de los rebeldes sudaneses, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como ‘Hamedi’, mantiene además una excelente relación personal con los emiratíes, a los que ha proporcionado milicianos para sus intereses en Yemen y en Libia.
También cuentan los intereses geoestratégicos, o en apariencia ideológicos, de los Emiratos, que afirman trabajar para evitar que se creen poderes islamistas extremos en la región. Abu Dabi cree que algunos sectores del Ejército de Sudán son yihadistas, o al menos simpatizantes de Al Qaida y Estado Islámico, y cree justificado su apoyo a los rebeldes de Hamedi, que considera ‘moderados’ en términos religiosos.
La intervención emiratí en favor de los rebeldes en la guerra civil sudanesa se justifica también por el interés de Abu Dabi y de Dubai por extender su influencia en el mar Rojo y en el este del continente africano, asegurando así puertos y recursos naturales.

La UE activa el 'modo alerta' y busca este jueves una salida conjunta a la crisis energética con la guerra en Irán encallada

La Unión Europea sigue viendo cómo la guerra en Oriente Próximo golpea al continente sumando una crisis más a la cadena de los últimos años y este jueves y viernes los líderes de los 27 se ven en Chipre, en una cumbre informal, para abordar precisamente las soluciones energéticas, defender de nuevo una salida diplomática a la guerra y ahondar en una integración ya exigida por el contexto internacional. Sobre la mesa, el paquete de medidas de la Comisión Europea, que recuerda a la urgencia de 2022 tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania.La UE ha activado otra vez el ‘modo crisis’. Bruselas apuesta por medidas de nuevo con pocos precedentes y presentó este miércoles su hoja de ruta para que los Estados miembros la debatan. La propuesta incluye desde la opción de compartir queroseno, reducir los impuestos a la luz y prohibir cortes a los más vulnerables, así como un almacenamiento de 200 GW para baterías o reducciones del IVA o las llamadas «autopistas energéticas». Asimismo, calculan en la Comisión que serán necesarias inversiones de 660.000 millones al año para desterrar los combustibles fósiles, los cuales siguen poniendo en jaque la estabilidad energética europea: y es que suponen el 57% del consumo energético del continente.Funtes comunitarias han explicado que el petróleo ha subido un 30% por barril y el gas un 22% por megavatio, con una situación descrita como muy volátil aunque lejos todavía de la presión que se dio en 2022 con la invasión rusa de Ucrania. Eso sí, la UE se ha gastado 26.000 millones extras en compras de energía en 52 días de guerra, según la última actualización, y ahora pone el foco en la producción interna, añaden desde Bruselas. El objetivo, dicen, es que el sistema sea resiliente a largo plazo y se toman estas medidas como una segunda parte de la estrategia iniciada hace ya cuatro años. En cuanto a los socios energéticos, recuerdan, en 2025 Noruega fue el principal proveedor de gas a la UE (31%), por delante de EEUU (26%), que sí fue líder en el envío de petróleo (14,5%).La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y el comisario de Energía, Dan Jorgensen, fueron muy claros. La española aseguró que la políticas energéticas van ahora de la seguridad y de la seguridad económica. «La energía no puede ser usada como un instrumento de dominación», alertó la número dos del Ejecutivo comunitario. «Por eso es importante acelerar nuestros planes energéticos», añadió, asegurando que el sistema de la UE tiene que estar basado en «reducir vulnerabilidades» y sostuvo que hay razones «para ser optimistas» a nivel europeo. Jorgensen explicó ante los periodistas que la factura de compra de combustibles fósiles ha costado mucho ya a los europeos pero al mismo tiempo avisó que las consecuencias de esta crisis pueden verse a largo plazo porque los próximos meses «estarán llenos de incertidumbre» y la UE «no puede predecir nada» y por eso «tiene que estar preparada para todo» y acompañó la idea de Ribera de que el objetivo tiene que ser «proteger a los ciudadanos, sobre todo a los más vulnerables». Y por eso el comisario danés pidió «actuar rápido» y «trabajar juntos» en otro llamamiento a los países miembros. Europa necesita «maximizar» sus capacidades y los gobiernos nacionales tienen ya herramientas para contener los precios, comentó Jorgensen para terminar. «Esto tiene que ser una llamada a despertar y un punto de inflexión», sentenció. Ahora la pelota pasa a los gobiernos nacionales.El papel de España vuelve a ser importante en este sentido. «La energía de Europa es el sol, no el gas ni el petróleo», dijo el presidente del Gobierno en la última cumbre, y aboga por medidas como los impuestos a las eléctricas o el impulso de las renovables, en consonancia con lo que piden otros socios. Asimismo, Moncloa aspira a que se mejoren las interconexiones del sur de Europa con el resto del continente, en una manera de extender la ‘excepción ibérica’ a todo el bloque comunitario. Da la sensación, eso sí, que a la hora de la verdad las cartas son las que pone Bruselas: las capitales tendrán que elegir, dentro del abanico, las que más les convengan. Esto tiene que ser una llamada a despertar y un punto de inflexiónEn el plano bélico, la Unión entiende que cuanto más se alargue el conflicto, peores serán las consecuencias económicas para los europeos. El punto de no retorno parece ahora claro: Trump ha alargado el alto el fuego a la espera de que Irán presente una nueva propuesta de paz, pero las negociaciones no avanzan y el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, con lo que eso supone desde los pintos de vista económico, comercial, energético y, en general, geopolítico. La UE no se moverá «hasta que no se den las condiciones» pero promete implicarse el desbloquear el paso a través de un plan coordinado por Francia -junto al Reino Unido- y como alternativa a lo que plantee Estados Unidos. Pero todo es teoría hasta que en la práctica el alto el fuego se convierta en un cese total de las hostilidades.Sánchez, por su parte, llega a Chipre tras el enésimo choque con los socios a cuenta de Israel. Hay mucho enfado y frustración en el Gobierno por la falta de medidas contra Tel Aviv ante la ofensiva en Líbano. «Ni una sola», se lamentó el ministro de Exteriores, José Manuel Albares; España solo ha podido sumar a Irlanda, Eslovenia y Bélgica a su petición de suspender todo el acuerdo de asociación mientras otros socios como Francia o Suecia abogan por más sanciones. No hay mayoría cualificada para la congelación de la parte comercial del pacto ni mucho menos unanimidad para suspenderlo totalmente. Ambas cosas Alemania las ve «inadecuadas» y para Italia son contraproducentes. España lo volverá a sacar a colación sin visos de que, en solo dos días, las cosas cambien. «Europa se juega su credibilidad», avisó el ministro.¿Y Ucrania? Como últimamente, Zelenski no quiere salirse del foco pero lo cierto es que en esta cumbre ya no parece que vaya a ocupar demasiado hueco en la agenda, sobre todo después de que este miércoles los embajadores de los 27 dieran luz verde ya al préstamo de 90.000 millones de la UE para Kiev y también al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia tras levantar el eterno veto húngaro. De hecho, no será un cónclave atropellado en este sentido porque no estará en él un Viktor Orbán que no acudirá a la última cita como primer ministro antes de ser reemplazado por Peter Magyar, ganador de las últimas elecciones. No obstante, Zelenski sigue reclamando «claridad» y «una fecha concreta» para la entrada de Ucrania en la Unión, algo que los 27 ni pueden ni quieren darle.Europa sabe que no es ella la que tiene que desencallar la guerra en Irán; bastante tiene con desencallarse a sí misma. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Tiempos pasados fueron iguales, al menos para la UE: tiene que salir de otra crisis energética que si se alarga puede complicarle demasiado el margen de maniobra. La Comisión Europea pone las recetas, ahora tendrán que ser los Estados miembros los que cocinen una solución frente a una guerra en la que no se quieren implicar, pero que golpea igual o más que otras al continente.

Irán exhibe poderío mostrando un misíl balístico a sus habitantes en mitad de la tensión creciente en las negociaciones con EE.UU.

Irán quiso mandar un mensaje a Estados Unidos tan solo unas horas después de que Donald Trump anunciase una extensión del alto el fuego entre los dos países. Desde Teherán se trató de exhibir poderío en unas protestas en la capital y lo hizo … mostrando lo que parecían ser mísiles balísticos, tal y como informó la agencia de noticias Fars.
Las imágenes captadas en las protestas enseñan un mísil balítistico Khorramshahr 4. Este es una de las armas más poderosas de Irán, un misil de alcance medio con una longitud de 13 metros.

En varios vídeos compartidos por la agencia Fars, se aprecia como millares de personas rezan ante ellos. «Los habitantes de Teherán rezan pidiendo ayuda junto al misil en la plaza Enghelab», escribe el citado medio en redes sociales.

Otros medios iraníes también confirmaron que se vieron distintos misiles Khorramshahr 4 en diferentes manifestaciones a lo largo del país.

Crece la tensión en el estrecho de Ormuz

Dos buques han sido objeto de disparos en las últimas horas en los alrededores del estrecho de Ormuz, incidentes que se han saldado sin víctimas pero con daños «graves» en el puente de mando de uno de ellos, según ha denunciado este miércoles la Agencia de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés), dependiente de la Armada británica.
El organismo ha afirmado que, en un primer incidente, una lancha de la Guardia Revolucionaria de Irán ha abierto fuego contra un buque portacontenedores en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. «El capitán de un buque portacontenedores ha informado que una lancha de la Guardia Revolucionaria iraní se ha acercado al buque sin contactar por VHF (siglas en inglés de radio de muy alta frecuencia) y ha abierto fuego contra él», ha señalado en un comunicado.