Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

La Guardia Costera de EEUU rescata a 61 migrantes de una embarcación cerca de República Dominicana

La Guardia Costera de Estados Unidos y la Armada dominicana han rescatado a 61 migrantes de una embarcación sobrecargada que se hundía en el Atlántico, frente a Cabo Cabrón, en la península de Samaná, en el noreste de República Dominicana.»Gracias a la rápida respuesta de las tripulaciones de rescate de la Guardia Costera y de la Armada de República Dominicana, se salvaron 61 vidas de una embarcación sobrecargada y que se hundía», ha dicho en un comunicado el comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del sector San Juan.La tripulación del guardacostas Winslow Griesser detectó hacia las 5:50 hora local (9:50 GMT) una embarcación de unos 9 metros que estaba zozobrando, a unos 22 kilómetros al noroeste de Cabo Cabrón, y comenzó de inmediato a subir a bordo a los pasajeros.El guardacostas confirmó que la embarcación inestable se estaba hundiendo rápidamente y comenzó de inmediato a embarcar a los pasajeros.La Guardia Costera desplegó, además, a la tripulación de un helicóptero MH-60T Jayhawk de la Estación Aérea de Borinquen para proporcionar apoyo aéreo en el rescate, mientras que una aeronave de la Fuerza Aérea Dominicana también acudió al lugar.Poco después, las lanchas patrulleras de la Armada de República Dominicana Capella CG-108 y Algenib Ll-169 llegaron al lugar para colaborar en el rescate de todos los migrantes.Una embarcación similar naufragó la noche del domingo de la semana pasada con más de 60 personas en las aguas del Canal de Mona, en el oeste de Puerto Rico, y las autoridades rescataron a 49 personas con vida, 3 muertos y otros 10 continúan desaparecidos.»Estos viajes peligrosos e ilegales están aumentando, y tarde o temprano se nos acabará la suerte. No arriesguéis vuestra vida con traficantes despiadados. Elegid vías de migración seguras y legales; si os detienen, podríais enfrentaros a un proceso judicial o a la repatriación inmediata.», ha aconsejado Romano.Dominicanos y haitianos realizan viajes migratorios en embarcaciones frágiles conocidas como yolas, a través del canal de la Mona, un paso marítimo de unos 110 kilómetros de ancho que separa República Dominicana y Puerto Rico.

La inteligencia francesa acusa a la izquierda radical de estar detrás de los disturbios y las protestas estudiantiles

¿La izquierda radical francesa está detrás de las protestas estudiantiles y los numerosos disturbios que han puesto en jaque al Ejecutivo galo? El primer ministro, Sébastien Lecornu, defiende esta tesis, mientras que la Francia Insumisa (afín a Sumar o Podemos) lo niega y … acusa al responsable del Ejecutivo de «conspiracionismo». Los insumisos «y sus acólitos de la ultraizquierda originaron este movimiento» que «ha degenerado en violencias urbanas», indicó el jueves de la semana pasada el entorno del responsable del Ejecutivo.
Según el Gabinete del primer ministro, su acusación se basa en un informe de los servicios de inteligencia galos sobre los primeros días de las protestas en Seine-Saint-Denis, el departamento más pobre de la Francia metropolitana situado en la periferia norte de París. Varios medios, como ‘Le Monde’ y ‘Le Figaro’, pudieron leer ese documento y consideran que resulta menos categórico que el entorno de Lecornu.

«Aunque los servicios de inteligencia observan la influencia de la extrema izquierda capaz de llevar las riendas de los bloqueos, la demostración que hacen parece más bien ilustrar una voluntad de algunas organizaciones políticas o sindicales de aprovecharse de un movimiento estudiantil especialmente disperso y espontáneo y, por lo tanto, difícil de controlar», asegura ‘Le Monde’ en un artículo en que detalla el contenido del informe.

Noticia relacionada

Enric Bonet

Presencia de militantes de la izquierda radical

Este documento tiene el mérito de mostrar cómo los servicios de inteligencia ven la génesis de estas movilizaciones, que cogieron desprevenidas a las autoridades francesas y han comportado numerosos disturbios. Ha habido incendios o saqueos en más de 25 liceos (de un total de 3.700). Más de 65 directores o docentes resultaron heridos tras haber sido agredidos por sus propios alumnos u otros jóvenes. El ministro de Educación, Édouard Geffray, denunció que grupos violentos «están confiscando este movimiento» estudiantil.
Sin embargo, el informe de los servicios de inteligencia muestra una realidad más compleja. Por un lado, ese documento tiene el límite evidente de analizar la situación en un solo departamento (provincia), a pesar de que el jueves pasado —día de mayor alcance y virulencia de estas movilizaciones— hubo bloqueos y protestas espontáneas en más de 1.000 establecimientos educativos en todos los departamentos (101). Por el otro, reconoce el rol importante de las redes sociales en estos bloqueos en entradas de institutos. Estas acciones empezaron en Créteil (al este de París) el 17 de septiembre, luego irrumpieron en Seine-Saint-Denis el 22 y se generalizaron en buena parte de Francia a partir del 29.

El informe reconoce el rol importante de las redes sociales en estos bloqueos en entradas de institutos

«Algunos militantes de extrema izquierda animan a los bachilleres a actuar de esa manera», afirman los agentes de los servicios de inteligencia en su documento, que se basa en el análisis de 27 acciones. Explican, por ejemplo, que «ocho estudiantes de la Universidad París VIII distribuyeron propaganda de Juventud Comunista en los márgenes de uno de los bloqueos» en Saint-Denis. También mencionan la presencia de «un militante del sindicato estudiantil Le Poing levé», quien trabaja asimismo como asistente educativo en el centro donde lo vieron. Le Poing levé es una organización estudiantil cercana a Revolución Permanente, una pequeña formación trotskista que aspira a presentar a su propio candidato, el sindicalista ferroviario Anasse Kazib, en las próximas elecciones presidenciales.

Un movimiento autoorganizado

Respecto a la Francia Insumisa, acusada por el Gobierno, la derecha tradicional y la extrema derecha de Marine Le Pen de alimentar los disturbios, aparece más bien en el informe. Solo menciona la presencia el 24 de septiembre del insumiso Eric Coquerel —presidente de la comisión de asuntos financieros de la Asamblea Nacional— en una de las concentraciones delante de un liceo en Saint-Ouen (periferia norte de la capital), donde se encuentra su circunscripción electoral. El entorno del primer ministro también reprochó al partido de Jean-Luc Mélenchon que 20 diputados de esta formación estuvieran al lado de las acciones contestatarias en los institutos.
Ante las críticas de animar la violencia en la calle, el candidato insumiso insistió en que «estamos a favor de los métodos de lucha no violentos». «¿Qué queréis que os diga? Pienso que es un movimiento autoorganizado», añadió Mélenchon, a quien algunos sondeos dan opciones de clasificarse para la segunda vuelta de las presidenciales de la próxima primavera. «Me parece absurdo que nos acusen de estar manipulados por la Francia Insumisa. Es como si nos acusaran a los jóvenes de no ser capaces de pensar y actuar por nosotros mismos», explicó este lunes a este medio Aylin Pérez, de 17 años, estudiante del liceo Turgot y que participaba en una manifestación delante de ese centro.

«Me parece absurdo que nos acusen de estar manipulados por la Francia Insumisa. Es como si nos acusaran a los jóvenes de no ser capaces de pensar y actuar por nosotros mismos»

Aylin Pérez
Estudiante de 17 años que ha participado en las movilizaciones

Según el informe de los servicios de inteligencia, que analiza el perfil de 40 detenidos (entre más de 5.000), el 75% de los arrestados eran estudiantes de secundaria y el 25%, veinteañeros vinculados a grupos de la izquierda radical. Varios episodios de violencia juvenil han marcado la opinión pública en los últimos días. Por un lado, las patadas que recibió en la cabeza un agente de paisano que cayó al suelo tras intentar detener a un estudiante de Bachillerato, de 17 años y de nacionalidad búlgara. Por el otro, otro menor, de 15 y estudiante de primer año en un liceo, quemó la cara de una mujer con un espray y un mechero. Ninguno de ellos militaba en ninguna organización política, según las informaciones comunicadas por las autoridades.

¿Por qué sufrimos máxima politización y mínima capacidad de solucionar problemas?

Un fantasma recorre las democracias occidentales: el fantasma de la llamada hiperpolítica. Toda clase de coyunturas exasperantes encajan en este concepto popularizado por Anton Jäger, un joven profesor de Teoría y Pensamiento Político de la Universidad de Oxford. Desde España a Estados Unidos, desde … Alemania hasta Israel, desde Francia a el Reino Unido con seis primeros ministros en los últimos diez años.
En su pertinente ensayo ‘Hiperpolitics’ (Verso Books, 2026), Jäger argumenta, desde una perspectiva de izquierda, que las democracias están sufriendo la terrible combinación de una máxima politización y una mínima capacidad para solucionar problemas tan reales como dolorosos. Si la tesis del profesor de Oxford más de moda suena demasiado familiar es porque vivimos en una espiral de constantes protestas, indignación viral en redes sociales y guerras culturales. Sin embargo, toda esa sobredosis de activismo muy rara vez se traduce en cambios estructurales.

El actual tsunami de agitación sin poder, según Jäger, es posible porque una buena parte de la infraestructura política y social que ha sustentado nuestras democracias se encuentra en estado ruinoso. Las organizaciones de masas, desde partidos a sindicatos pasando por congregaciones religiosas, han perdido a lo largo del siglo XX una ingente cantidad de seguidores. Al mismo tiempo, la cultura digital no hace más que fomentar un activismo sin institucionalización, basado en pantallas y arrebatos morales momentáneos.

Noticia relacionada

Miriam González

La hiperpolítica es la antítesis de la pospolítica que en los noventa aspiraba a finiquitar la historia superando los grandes debates ideológicos, reemplazando los conflictos por la gestión tecnocrática, el ‘marketing’ electoral y el consenso en torno a la economía de mercado y la democracia liberal. En contraste, en la actual dinámica política todo estalla y nada cambia, importa mucho más la geopolítica que la globalización, y los repentinos movimientos resultantes no conquistan nada. A juicio de Jäger, estos activistas efímeros, desde MAGA hasta la Puerta del Sol, son como cuerpos sin órganos, «concentrados y enérgicos, pero carentes del metabolismo interno» requerido para salir del actual laberinto de incompetencia, corrupción y sectarismo.

Cuando Estados Unidos se retire

Estados Unidos parece estar atascado en Oriente Próximo. No tiene una salida fácil de su guerra con Irán. Sin embargo, el conflicto, independientemente de cómo termine, marcará de hecho algo muy diferente: el momento en que Estados Unidos se retire de la región, en el … sentido de que renuncie definitivamente a su hegemonía allí. Por primera vez desde que las grandes potencias desmembraron el Imperio Otomano hace un siglo, el orden general de Oriente Próximo ya no se impondrá desde lejos. ¿Supondrá eso el inicio de una orgía de ajustes de cuentas y violencia, o un nuevo comienzo?
Desde la Primera Guerra Mundial, la cuna de las tres grandes religiones monoteístas del mundo ha sufrido una miseria tras otra. Los árabes que habían luchado junto a los vencedores de la guerra se sintieron traicionados cuando el Reino Unido tomó el control de Irak, Jordania y Palestina, y Francia se apropió del Líbano y Siria. Los líderes nacionalistas, entre ellos Gamal Abdel Nasser de Egipto, cayeron más tarde bajo el hechizo de ruinosas políticas económicas de inspiración soviética. Los atroces abusos contra los derechos humanos cometidos por dictadores como Sadam Husein en Irak y Hafez al-Asad en Siria solo tuvieron parangón en el fanatismo violento de los yihadistas alimentados por su sádico régimen.

Tras tres guerras, innumerables operaciones encubiertas y rondas de diplomacia aparentemente interminables, los intentos de Estados Unidos por imponer sus planes han llegado a su fin. Al igual que el Reino Unido, Francia y Rusia, Estados Unidos seguirá estando involucrado. Recurrirá ocasionalmente a la fuerza militar para defender sus intereses, incluso en la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, abandonará su papel de artífice.

Newsletter

Las señales de la inminente retirada de Estados Unidos son inconfundibles, incluso mientras el presidente Donald Trump aprovecha la reunión anual de la ONU para amenazar a Irán con la «aniquilación» por enésima vez. Dos de ellas destacan especialmente. A principios del mes de septiembre, Estados Unidos se negó a unirse a su aliado Arabia Saudí para atacar a los hutíes en Yemen, que están poniendo en peligro la navegación en el mar Rojo. En su lugar, mantuvo conversaciones a espaldas de los saudíes para evitar que los buques estadounidenses fueran atacados. Puede parecer un detalle sin importancia, pero cuando una superpotencia llega a acuerdos con una milicia insurgente, todo el mundo entiende que quiere reducir sus compromisos.
La otra señal es la expectativa de que Estados Unidos limite su presencia en Oriente Próximo. En tiempos de paz, cuenta con entre 30.000 y 40.000 soldados repartidos en 19 bases, ocho de las cuales son permanentes. Sin embargo, la guerra ha puesto de manifiesto lo vulnerables que son ante los drones y los misiles de bajo coste. Por ello, Estados Unidos se ha visto obligado a depender de portaaviones y de su base en el océano Índico, en Diego García. Algunos expertos sostienen que debería concentrar sus fuerzas en unos pocos lugares, como Israel y Jordania.
Esto encaja en una reestructuración más amplia en la que, tal y como informó la NBC este mes, también podrían retirarse de Europa entre 25.000 y 40.000 soldados estadounidenses. La administración Trump se centra en el continente americano. Los ‘securócratas’ quieren preparar a Estados Unidos para la creciente rivalidad con China que, como demuestra la cumbre de esta semana entre Trump y Xi, oscila entre una coexistencia cautelosa y una hostilidad abierta. Ninguno de estos objetivos se ve favorecido por las guerras en Oriente Próximo, que vacían los arsenales de Estados Unidos y alejan sus fuerzas de Asia.

EE.UU. podría reestructurar su despliegue militar exterior, que cuenta con 30.000 soldados en Oriente Próximo y otros tantos en Europa

¿Y con qué fin? Hasta 2020, Estados Unidos era un importador de petróleo; hoy es un exportador colosal. China, por el contrario, se ha convertido en el mayor cliente de los productores del Golfo, y el canal de Suez transporta sus mercancías a los mercados europeos. Eso convierte a China en la gran beneficiaria externa de las políticas estadounidenses. Sin embargo, es poco probable que intente intervenir como potencia hegemónica en Oriente Próximo, no cuando ha sido testigo de los billones de dólares y las miles de vidas que Estados Unidos ha pagado por ese privilegio.
En cambio, tres de los países de la región tienen el peso necesario para empezar a llenar el vacío, y ninguno de ellos es árabe. El más peligroso es Irán. Si el régimen de Teherán se derrumba, no estará en condiciones de reconstruir su influencia maligna en Irak, Siria y Líbano. Si, como es probable, sobrevive, esperará obtener beneficios controlando el estrecho de Ormuz e intimidando a los Estados del Golfo a los que ha atacado durante la guerra. También intentará reconstruir sus milicias en el extranjero. Es muy posible que reanude el desarrollo de un arma nuclear, lo que sin duda seguirá siendo una línea roja para Estados Unidos. En todo esto, podría recibir el respaldo de Rusia.

El papel de Turquía e Israel

La segunda potencia regional es Turquía, que ha estado estrechando discretamente sus relaciones con los países árabes. Se ha convertido en el principal valedor del nuevo Gobierno de Siria. Con Irak, está trabajando en rutas comerciales, suministro de agua y la lucha contra los separatistas kurdos. El mes pasado firmó un acuerdo de seguridad con Pakistán y Arabia Saudí. Aunque ha defendido a los Hermanos Musulmanes, es más pragmática que ideológica, y busca negocios para su industria de defensa y sus empresas constructoras.
La tercera es Israel, la potencia dominante en materia militar y de inteligencia. Tras las masacres del 7 de octubre de 2023, se ve a sí misma como una Esparta moderna, dispuesta a destruir cualquier capacidad que pueda suponer una amenaza para ella. En el marco de los Acuerdos de Abraham, ha forjado estrechos vínculos con los Emiratos Árabes Unidos, a pesar de que las perspectivas de un acuerdo con los palestinos se han desvanecido.
Es poco probable que estos tres países puedan convivir en paz. Israel y Turquía ya están enfrentados en Siria. Israel e Irán tienen cuentas pendientes por la guerra. Irán y Turquía son antiguos rivales imperiales.

Qué ocurre con los países árabes de la región

Los perdedores son los Estados árabes. Países como Irak y Siria siguen luchando por resurgir de las cenizas de la guerra civil. Egipto, que en su día fue el líder natural del mundo árabe, dedica sus energías a la corrupción y a aplastar a la oposición interna. Las monarquías del Golfo han adoptado un programa de prosperidad que busca anestesiar la ideología con el crecimiento económico. Es de agradecer, pero su modelo de negocio depende de la seguridad estadounidense. Las rivalidades entre los ultrarricos Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos están generando inestabilidad; tal vez el regalo de despedida de Estados Unidos podría ser ayudarles a trabajar juntos.
Los árabes llevan mucho tiempo anhelando una oportunidad para recuperar la gloria perdida de cuando eran un faro de la ciencia y el saber hace siglos. La retirada de Estados Unidos está a punto de brindarles esa oportunidad. Sin embargo, cada potencia hegemónica que se retira ha dejado un legado de proyectos frustrados y consecuencias no deseadas. Persisten odios profundos y cuentas pendientes. Oriente Próximo tendrá que esforzarse por demostrar que los escépticos se equivocan.

Los supervivientes de Nova vuelven a bailar tres años después del 7 de octubre: «No vamos a parar»

Israel afronta el tercer aniversario del 7 de octubre en plena carrera electoral y el ataque sorpresa de Hamás está en el centro del debate político. Medios como ‘Haaretz’ desvelaron que Benjamín Netanyahu recibió un aviso previo sobre los planes de los islamistas, pero no hizo caso … . El primer ministro, que bloquea la puesta en marcha de una comisión de investigación sobre lo sucedido, lo niega. En medio del pulso político, miles de supervivientes rehacen sus vidas tras haber superado aquel «sábado negro» que dejó alrededor de 1.200 muertos y 251 secuestrados, según datos oficiales israelíes, y abrió las puertas a una operación militar por la que Israel está siendo investigado por la justicia internacional bajo la acusación de ‘genocidio’.
Además de las bases militares y las comunidades agrícolas vecinas, los milicianos de Hamás y de otros grupos palestinos que superaron la valla de seguridad se encontraron con unas 3.000 de personas que bailaban a las puertas de la Franja en el festival Súper Nova, una gran fiesta al aire libre de música electrónica y trance psicodélico organizada por Tribe of Nova junto al kibutz Reim.

A las 6.29 de la mañana de aquel «sábado negro» Tal Shimony, de 28 años, pasó de estar bailando a intentar escapar. Empezaron los cohetes, los disparos, el pánico y durante las horas siguientes estuvo intentando localizar y ayudar a gente: enviaba ubicaciones de personas conocidas y desconocidas y recibía llamadas de madres que intentaban saber dónde estaban sus hijos. En un momento llegó a estar con el teléfono en una mano y un cuchillo en la otra, porque temía que los atacantes se acercaran al lugar donde se encontraba escondida, según contó en un podcast de la American Jews Committee (AJC).

Noticia relacionada

Mikel Ayestaran

Shimony, de 28 años, vivía en Berlín y viajó a Israel para el festival. Pasados tres años vuelve a bailar. Lo hace en Israel, pero también en festivales internacionales como el Own Spirit, al que acudió hace unas semanas cerca de Barcelona. Lleva casi la mitad de su vida vinculada a la música psytrance (una variante psicodélica de la música electrónica), pero desde el 7 de octubre bailar ya no es lo mismo. Algunas veces está en mitad de la pista, rodeada de música y amigos, y deja de estar allí. «Vuelvo a aquel evento y sufro ataques de ansiedad en mitad del festival. Antes nunca me pasaba», explica. Aun así, se obliga a continuar: «Si renuncio a una parte de mí porque alguien me ha obligado a renunciar a mi propia vida, sería una muerta en vida. Y no quiero eso».
Shimony asegura que tiene dos cumpleaños: «El primero es el de mi nacimiento y el segundo, el 7 de octubre. Soy una persona completamente diferente. Hay gente que creció conmigo que ahora casi no me reconoce». Lo más difícil ahora es algo tan elemental como cerrar los ojos por la noche. «Dormir es difícil. Hay noches en las que simplemente no dormimos. Antes nunca había tenido problemas», lamenta esta joven que ha decidido dar un giro a su vida. Abandonó Berlín, donde después del ataque llegó a ser increpada por ser israelí y algunos amigos dejaron de hablarle, para retornar a Israel junto a su familia y concentrarse en su recuperación.

Imposible vuelta a la normalidad

Tal Ben-Dror, de 34 años y residente en Rishpon, tomó aquel día una ruta diferente para escapar de la misma matanza. Había acudido a Nova con un grupo de amigos. Cuando comenzaron los cohetes estaba bailando. Corrieron durante horas hasta que fueron recogidos y llevados a una granja, donde permanecieron escondidos antes de conseguir salir de la zona. Entre quienes no regresaron estaba su amiga Sharona. Tres años después continúa ocupando un lugar central en su vida y la entrevista con este periódico coincide con el día en que Sharona habría celebrado su cumpleaños. «Ella ya no puede hablar, pero yo puedo y por eso tengo que contar lo sucedido», afirma.

Newsletter

Ben-Dror tomó inicialmente el camino de intentar recuperar la normalidad para superar el trauma. Regresó a su trabajo en una empresa de ‘high tech’ porque necesitaba demostrarse que podía continuar con su antigua vida. «Quería probarme a mí misma que estaba bien, pero no lo estaba, sobrevivía cada día en la oficina y pasé así dos años. Entonces dejé el trabajo y estuve unos siete meses sin trabajar. La terapia, que comenzó la primera semana después del ataque, continúa hasta hoy», recuerda.
Dedicó esos meses a tomar parte en un taller de teatro organizado dentro de su proceso de recuperación y esto acabó cambiando su futuro. Descubrió el psicodrama y este mes comenzará un máster para dedicarse profesionalmente a ello. «Quiero ayudar a la gente de la misma manera en la que yo recibí ayuda. No cambiamos, nos desarrollamos. Yo me he desarrollado a causa de estos horrores», asegura.

Superar el trauma

Las historias de las dos Tal confluyen en Nova Tribe Community, la organización nacida tras el ataque para dar apoyo a los supervivientes y familiares. La comunidad supera actualmente las 10.000 personas. La asociación mantiene actualmente la memoria de 413 fallecidos de su comunidad. Las dos consideran que contar lo ocurrido forma parte también de su nueva vida.
«Sé que me salvó la vida. Y salvó muchas otras. Nova Tribe financia tratamientos psicológicos y terapias alternativas, atiende situaciones de emergencia y ha creado programas para que unos supervivientes acompañen a otros. Hay algún programa todos los días en algún lugar del país», cuenta Shimony sobre la organización. Para Ben-Dror, esta red se convirtió en «una segunda familia. Desde el primer mes participé en sesiones de terapia y después en talleres de natación, escritura y teatro, retiros y encuentros comunitarios. Sentía que no estaba sola, que estábamos juntos en esto».
La clave para Shimony es intentar superar el trauma a través del baile. Durante mucho tiempo el lema de la comunidad fue ‘We will dance again’ («volveremos a bailar»). Shimony cree que tres años después ha llegado el momento de cambiar el tiempo verbal. «Durante el último año hemos empezado a decir por todo el mundo que «We are dancing again» («estamos bailando otra vez»). Y sentencia: «No vamos a parar».

EEUU registra su peor año de sarampión desde 1991: Nueva York declara la emergencia y Pensilvania supera los 1.000 casos

Nueva York ha declarado este lunes una emergencia estatal por el aumento de casos de sarampión, mientras que el estado de Pensilvania ha superado los 1.000 contagios este 2026. El repunte de esta enfermedad ha llevado a EEUU a registrar su peor año respecto a casos desde 1991.La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha emitido una orden ejecutiva que amplía el grupo de profesionales autorizados a administrar vacunas contra el sarampión e incluye entre ellos a paramédicos, personal de emergencias médicas avanzadas, farmacéuticos y matronas. La orden también permite a los profesionales sanitarios solicitar pruebas para detectar la enfermedad.»Nadie debería enfermar gravemente ni morir a causa de una enfermedad prevenible mediante vacunación. Por eso he tomado medidas para aumentar el número de profesionales de la salud que pueden vacunar y realizar pruebas. Estas medidas de emergencia protegerán a los neoyorquinos», ha indicado Hochul en un comunicado.Según el Departamento de Salud de Nueva York, hasta el 3 de octubre se han confirmado 108 casos en el estado este año, siete de ellos en la ciudad de Nueva York y 101 en el resto del estado. En el comunicado, el senador estatal Gustavo Rivera ha destacado que el aumento de casos de sarampión se debe a una «disminución en la vacunación infantil, impulsada por la desinformación, y está provocando una emergencia de salud pública».Por su parte, en Pensilvania, las autoridades han informado este lunes de que ya se han registrado 1.004 casos desde que comenzó su brote en abril al oeste de Filadelfia, la ciudad más grande de ese estado. De estos casos, 198 personas han sido hospitalizadas y cinco han muerto.En total, EEUU ha registrado casi 3.900 casos de sarampión este año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en el que es su peor registro desde 1991. Desde comienzos de 2025 se han producido grandes brotes en varios estados del país, entre ellos Texas, Utah y Carolina del Sur, que llegó a registrar 997 casos.Según el CDC, EEUU declaró eliminado el sarampión en el 2000 gracias a los altos niveles de vacunación, pero la cobertura entre los niños ha caído por debajo del 95%, el nivel considerado necesario para prevenir la transmisión sostenida.