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El presidente de Irán responde a Estados Unidos y lo acusa de «no respetar ninguna ley internacional»

Provisto de varias fotografías de ataques contra Irán y de su antiguo líder supremo, el presidente de la república islámica, Masoud Pezeshkian, ha subido este miércoles al estrado de la Asamblea General de Naciones Unidas para responder a las palabras pronunciadas la … víspera por su homólogo estadounidense, Donald Trump. Desde la tribuna, ha reclamado el derecho de su país a «defenderse» y al uso de la energía nuclear con fines pacíficos.
«Vengo de un Irán en el que nuestro estimado líder supremo fue asesinado. Sin ningún fundamento jurídico, sin ningún motivo. Vengo de un Irán donde bombardearon una escuela», ha lamentado Pezeshkian, al tiempo que ha mostrado imágenes de los funerales y ha acusado a Estados Unidos de «acabar con la vida de niños inocentes que no habían cometido ningún crimen» con armas con múltiples ojivas.

Pezeshkian se ha pronunciado en estos términos después de que Trump amenazar el martes con «aniquilar Irán» para «quitarles la posibilidad de que vuelvan a matar gente y destruir países otra vez». «Quienes son terroristas y forman a terroristas nos describen a nosotros como tales. Nosotros no hemos hecho más que defendernos con toda la fuerza posible. Nuestro pueblo inocente ha sido tomado como blanco de objetivos cobardes», ha sostenido el presidente del régimen de los ayatolás, que ha insistido en que su país «no ha empezado ninguna guerra».

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«¿Somos nosotros la fuente de la inestabilidad? (…) ¿Los que cometen actos terroristas y violan los derechos?», se ha preguntado Pezeshkian, que ha acusado a Estados Unidos de «no respetar ninguna ley internacional». Ante estas declaraciones, el único representante del país norteamericano en la Asamblea durante la intervención del líder iraní ha abandonado la sala.

«Israel asesina, pero Irán padece las sanciones»

Durante su alocución, Pezeshkian ha defendido el derecho de su país al uso pacífico de la energía atómica, pues «forma parte del progreso inherente». «Para nuestros pacientes supone tratamiento, para el sector agrícola constituye seguridad alimentaria, para la industria representa progreso (…) No vamos a bajar la cabeza y ceder el derecho que nos corresponde. Decimos no a las armas nucleares, pero también no a las limitaciones a esta tecnología», ha señalado.
Precisamente a cuenta del uso de la energía atómica, el presidente iraní ha arremetido contra Israel, sobre el que ha recordado que no es miembro de los tratados contra la proliferación de armas nucleares y que, «durante su vergonzosa existencia, no ha permitido ni una inspección». «Sin embargo, se les premia con todos los medios necesarios bombardear cualquier capital de la región a voluntad», ha apuntado.

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«El arma nuclear está en Israel, pero los inspectores están en Irán. Israel asesina, pero es Irán el que padece las sanciones», ha apuntado Pezeshkian, que ha insistido en que tan solo buscan la energía atómica para «poder progresar, no para amenazar a las sociedades» y que ha acusado al Estado judío de perpetrar un «genocidio» en Gaza.
Pezeshkian también ha tenido palabras para Palestina, «una herida abierta en la conciencia de la cuna internacional», ha dicho el presidente iraní, que se ha referido a Gaza como «un símbolo del fracaso de los mecanismos internacionales para prevenir el sufrimiento». «Durante décadas han adoptado resoluciones. Sin embargo, ha continuado la ocupación y la violencia», ha afirmado el presidente de Irán.

Llamamiento a la cooperación

El líder iraní también ha puesto de relieve que las particularidades de Oriente Próximo provocan que las crisis y las guerras «se contagien» en los países de la región y ha mantenido que son precisamente las naciones de la zona las que deben resolver sus conflictos. «No hemos de convertirnos en un juguete a manos de los agresores del exterior. Ninguna relación con una potencia extranjera puede transformarse en una herramienta para amenazar a los Estados vecinos», ha incidido.
En este sentido, ha censurado que desde el exterior se pretenda cerrar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, mientras potencias ajenas a la región «siguen proporcionando misiles y tecnología militar letal para generar inseguridad en todas las tierras que circundan esas vías de navegación».
Pezeshkian ha concluido su intervención con un llamamiento a la cooperación y a la igualdad de derechos entre las naciones, al tiempo que ha advertido a los países de Oriente Próximo de que ninguno de ellos por sí solo es capaz de conseguir la estabilidad en la región. «Cuando unos objetivos solo benefician a unos cuantos privilegiados, el mundo es mucho más peligroso para todos», ha dicho.

Panamá dio a Machado un pasaporte diplomático para facilitar su regreso

Panamá no sólo permitió que María Corina Machado intentara regresar a Venezuela. El Gobierno panameño tomó una decisión para facilitarlo: le expidió un pasaporte diplomático especial por razones humanitarias, concebido como documento de viaje y salvoconducto internacional. La medida resolvía uno de los problemas … que habían surgido en anteriores intentos de regreso. Machado no disponía de un pasaporte venezolano vigente y necesitaba documentación válida para transitar por terceros países.
ABC pudo examinar personalmente el pasaporte expedido por la República de Panamá. El documento tiene numeración diplomática, contiene los datos personales de Machado, señala Venezuela como lugar de nacimiento y le atribuye un estatus especial. No establece que Machado haya adquirido la nacionalidad panameña, algo que no ha ocurrido, ni contiene declaración alguna de renuncia a la venezolana.

Fuentes panameñas explicaron a ABC que la expedición del pasaporte no suponía una naturalización ni la concesión de ciudadanía. Se trataba de una medida excepcional destinada a proporcionarle un documento válido para viajar ante la imposibilidad de hacerlo con su pasaporte venezolano vencido.

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La Constitución de Panamá establece en su artículo 8 las vías para adquirir la nacionalidad: «La nacionalidad panameña se adquiere por el nacimiento, por la naturalización o por disposición constitucional». La expedición de un pasaporte diplomático no constituye, por tanto, una vía de adquisición de la nacionalidad. La posesión de ese documento de viaje no convierte por sí misma a su titular en ciudadano panameño.
La legislación panameña contempla además distintas categorías de documentación especial para viajes internacionales. Exteriores regula la expedición de pasaportes diplomáticos, consulares y oficiales, y existen mecanismos especiales relacionados con circunstancias humanitarias. Entre las normas aplicables figura el Decreto Ejecutivo 102 de 11 de junio de 2018, que regula la expedición de pasaportes electrónicos diplomáticos, consulares y oficiales.
Fuentes diplomáticas panameñas consultadas en Panamá describieron el documento concedido a Machado como un pasaporte diplomático especial de carácter humanitario que, en este caso, operaba como salvoconducto. Su objetivo era proporcionarle documentación vigente con la que pudiera desplazarse internacionalmente. «Ello no implica que se le dé la ciudadanía panameña o cargo diplomático», explicaron esas fuentes.

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La decisión del Gobierno de José Raúl Mulino fue, por tanto, facilitar la salida de Machado de Panamá. Las autoridades panameñas consideraban válido el documento que habían expedido y sostenían que Machado tenía libertad para abandonar el país. Fuentes diplomáticas panameñas insistieron posteriormente en que Panamá no había impuesto ninguna restricción a sus movimientos.
El pasaporte adquirió relevancia durante los intentos de salida del martes. Machado figuraba como pasajera en un vuelo privado previsto desde el aeropuerto Marcos A. Gelabert, en Albrook, hacia una de las islas neerlandesas del Caribe. En el manifiesto de pasajeros aparecía identificada mediante el número de su nuevo documento panameño. El viaje finalmente no se produjo.
Mientras todavía se buscaban alternativas para salir de Panamá, una copia del manifiesto comenzó a circular fuera del grupo que conocía la operación. El documento llegó a periodistas y posteriormente apareció en redes sociales. Lo que se difundió inicialmente no fue una fotografía del pasaporte diplomático que pudo examinar ABC, sino el manifiesto del vuelo, en el que figuraban el nombre de Machado y el número del documento expedido por Panamá.

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A partir de ese manifiesto comenzaron a difundirse dos afirmaciones: que Machado había adquirido la nacionalidad panameña y que había renunciado a la venezolana. Ninguna de las dos circunstancias constaba en el documento filtrado. Tampoco constaba en el pasaporte examinado por ABC.
Algunas publicaciones reprodujeron además el manifiesto atribuyendo a Machado nacionalidad panameña. Ese dato no acreditaba una naturalización. El documento que determinaba su situación era el pasaporte expedido por Panamá y, según las fuentes diplomáticas consultadas, su concesión respondía exclusivamente a la necesidad de facilitar sus desplazamientos internacionales.
La cuestión tenía una consecuencia jurídica adicional en Venezuela. La Constitución venezolana establece requisitos de nacionalidad para ejercer la Presidencia. De ahí que la afirmación de que Machado había adquirido otra ciudadanía tuviera relevancia política. Pero ni el manifiesto filtrado ni el pasaporte panameño acreditaban que hubiera adquirido una segunda nacionalidad o renunciado a la venezolana.
Fuentes diplomáticas panameñas y otras personas próximas a Machado desmintieron ambas afirmaciones. La explicación trasladada por Panamá fue que el documento se había expedido como una medida especial de carácter humanitario para facilitar sus viajes y que no modificaba su nacionalidad.

Hallan en el centro de París un posible tramo de la muralla de la antigua Lutecia gala

El Ministerio de Cultura francés informó este miércoles del hallazgo en la isla de la Cité, en el centro de París, de un muro de piedra y madera de unos 20 metros que podría formar parte de las fortificaciones de la antigua Lutecia de los Parisii, una tribu gala que habitaba la región antes de la conquista romana. «Podríamos estar ante uno de los vestigios más importantes jamás descubiertos para comprender la Lutecia gala», declaró la ministra francesa de Cultura, Catherine Pégard, en un comunicado. No obstante, la ministra añadió que la prudencia científica obliga todavía a verificar su función y su cronología, aunque consideró que la convergencia de los indicios resulta especialmente significativa. En declaraciones a la prensa en el sitio del descubrimiento, Pégard manifestó su «emoción» por contemplar lo que calificó como un «microcosmos de la historia, una versión condensada de nuestras vidas, nuestras vidas en París, que es absolutamente fabulosa». «Si resulta que la muralla que acabamos de descubrir data de alrededor del siglo I a.C., sin duda reabrirá una nueva vía de investigación histórica y arqueológica, lo cual es fantástico. En cierto modo, podría ser un vestigio de Lutecia, la invasión prerromana descrita por Julio César en sus Guerras de las Galias», manifestó por su parte el alcalde de París, Emmanuel Grégoire. Y añadió: «Es increíblemente emocionante descubrir esto, y se entiende que en aquella época la topografía del lugar no se parecía en nada a la que conocemos hoy. Pero es realmente conmovedor». De la Edad del HierroEl descubrimiento se produjo durante unas excavaciones iniciadas en febrero de 2026 en dos patios del Hôtel-Dieu, en el marco de la remodelación del complejo hospitalario situado a pocos metros de Notre-Dame. Los trabajos están a cargo del servicio arqueológico de la ciudad de París (DHAAP) y del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), bajo la supervisión científica del Ministerio de Cultura. El muro, según el comunicado, presenta una técnica de construcción característica de las fortificaciones galas de finales de la Edad del Hierro. Los arqueólogos han encontrado además huellas de un «violento incendio», incluidas semillas carbonizadas y restos de una estructura de madera quemada. La combinación de estos indicios con una amplia plataforma artificial de arena y grava situada detrás del muro sugiere que podría tratarse de parte del ‘oppidum’ de Lutecia, el asentamiento fortificado de los Parisii. La hipótesis cobra especial relevancia porque las fuentes históricas sitúan en 52 a.C. la destrucción de Lutecia por el fuego ante el avance de las tropas de Julio César, según el Ministerio de Cultura. Los primeros análisis de carbono 14 realizados sobre elementos de madera sitúan los restos entre 200 y 10 a.C. Además, los arqueólogos han recuperado una punta de lanza gala al pie del muro.

China desafía a EE.UU. permitiendo el aterrizaje de un avión iraní horas antes del encuentro entre Trump y Xi

China ha desafiado a Estados Unidos permitiendo el aterrizaje de un vuelo comercial procedente de Teherán este miércoles, después de que el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, amenazara a «cualquier país» que hiciera negocios con Irán y horas antes del encuentro entre … el presidente Trump y el presidente Xi Jinping en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En concreto, el vuelo IRM093 de la aerolínea Mahan Air aterrizó en Guangzhou a las 16.39 hora local del miércoles, a las 10:39 hora española, según el sitio web de seguimiento FlightRadar24. El viaje no figuraba en la página web oficial del aeropuerto de Guangzhou Baiyun, que era el lugar que aparecía como sitio de aterrizaje del avión de Mahan.

Las amenazas de Bessent buscaban acabar con las operaciones de aerolíneas iraníes «en todo el mundo», mientras advirtió que cualquier país que proporcionara «servicios de aterrizaje» a sus aviones sería «excluido del sistema del dólar». «Si aterrizan, no se les puede proporcionar combustible, ni servicios de aterrizaje, ni venderles billetes, o quedarán excluidos del sistema del dólar», remarcó este lunes en una entrevista con la CNBC.

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El martes, China se opuso a las sanciones de Estados Unidos y las calificó de ilegales. Los empleados de la oficina de Mahan Air en Shanghái confirmaron a la AFP que no habían recibido ningún aviso sobre cancelación de vuelos y que los billetes se seguían vendiendo con normalidad. Por su parte, el Departamento del Tesoro de EE.UU. ha rechazado la solicitud de AFP de hacer alguna aclaración.
En cambio, sí que se han cancelado los vuelos desde Teherán con destino a Bagdad, Mascate, Qatar, Georgia y Azerbaiyán, según ha confirmado un agente de viajes a AFP. Algunos vuelos a Estambul sí habían sido suspendidos, mientras que otros programados se mantenían. Armenia, Kabul, Dubái, Nayaf o Irak, son otras de las zonas que mantienen sus viajes a Irán.

ABC, testigo de la operación Ítaca: tres intentos en 24 horas para devolver a Machado a Venezuela

El plan era navegar desde Panamá hasta la costa de Venezuela con María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, en el regreso a su hogar. La operación tenía un nombre en clave, «Ítaca», y debía culminar una larga odisea: el regreso … de una mujer a la que, según había repetido la Casa Blanca, nadie impide volver. Ésa era la historia que esperábamos contar en ABC. Llegamos a Panamá el domingo por la tarde con ropa para pocos días, una mochila impermeable con lo imprescindible y una instrucción: estar preparado para moverse en cualquier momento.
No sabíamos cómo, desde dónde, ni cuándo. Durante las horas siguientes recibimos instrucciones fragmentarias, cambiamos de planes, pasamos largas horas esperando el siguiente movimiento. Lo que debía ser una travesía arriesgada por el Caribe acabó convirtiéndose ante nosotros en una saga de contratiempos. Hubo una embarcación averiada cuando faltaban horas para zarpar, un chárter detenido antes del despegue, permisos que no llegaron y dos islas holandesas frente a Venezuela que aparecieron y desaparecieron como posibles puertas de entrada.

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Nunca llegamos a las costas de Venezuela. Vimos, en cambio, cómo se frustraban uno detrás de otro y en menos de 24 horas los intentos quinto, sexto y séptimo de Machado desde que salió clandestinamente de su país nueve meses antes.

Machado era el «Águila» en clave. Los lugares y movimientos también tenían nombres cifrados

Sobre un mapa, Panamá, Curaçao, Aruba y Venezuela parecen dibujar una ruta relativamente sencilla, que se iba a cubrir rápido. Aquellas horas de espera hicieron evidente todo lo que podía interponerse entre un punto y otro: manifiestos de vuelo, permisos de aterrizaje, controles migratorios, decisiones dubitativas de varios gobiernos, operadores privados y una embarcación que dejó de estar disponible justo antes de partir.
Machado era el «Águila», en clave, y los lugares y movimientos tenían también nombres cifrados, que nosotros mismos acabamos utilizando en los mensajes. La compartimentación era muy estricta, nadie debía conocer más de lo necesario y tampoco nosotros conocíamos la operación completa. Nuestra parte era mucho más sencilla: acompañar a Machado en el último tramo y contar, en mi caso para ABC, su regreso a Venezuela.
Sólo después comprendimos que habíamos llegado para presenciar los últimos capítulos de una historia que había comenzado casi tres meses antes en secreto. Ítaca no era el primer intento. Desde finales de junio, Machado había probado un avión privado desde Estados Unidos, un vuelo comercial desde Panamá y otras rutas, incluida una terrestre, cuyos detalles su equipo prefiere mantener reservados porque podrían volver a utilizarse. Cuando aterrizamos en Panamá, cuatro planes habían quedado atrás, pero sólo se conocían dos. Íbamos a asistir a los tres siguientes.

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El quinto parecía el más sólido precisamente porque eliminaba buena parte de los intermediarios. No habría escalas ni vuelos comerciales. Una pequeña embarcación de recreo debía llevarnos directamente desde Panamá hasta Venezuela en unos dos días de navegación. El barco cruzaría el Canal el 21 de septiembre para situarse en el Caribe y de ahí, entrar rápidamente en su país. Se habían completado trámites para el zarpe, entregado documentación y organizado el viaje. Nosotros teníamos preparado el equipaje para pasar varios días en el mar y la salida debía producirse ya durante la noche del lunes al martes.

«Hay problemas», nos dijeron. Un viaje preparado durante días se esfumó

Después de tantas horas esperando habíamos aprendido que ningún plan era definitivo hasta que comenzaba a ejecutarse, pero aquella tarde parecía que por fin íbamos a salir. Al anochecer llegó el mensaje de los dueños de el barco. «Hay problemas», nos dijeron. Estaba averiado. La empresa que lo había proporcionado explicó que uno de los motores sufría un roto importante relacionado con dos cilindros, canceló el servicio y anunció que devolvía el dinero. No planteó esperar a una reparación inmediata ni proporcionó otra embarcación. Un viaje preparado durante días se esfumó en cuestión de minutos.
Hubo llamadas a los propietarios, a las autoridades y a quienes habían intervenido en la organización, pero la explicación no cambió: era una avería. No tenemos ningún elemento que permita afirmar otra cosa. Para completar los trámites, sin embargo, habíamos entregado nombres y documentación a inmigración de quienes íbamos a embarcar y entre algunos de nosotros surgió inevitablemente la duda de si esa información podía haber revelado el verdadero propósito de la travesía. Era sólo una sospecha, pero en una operación de aquella naturaleza, después de varios intentos frustrados, resultaba cada vez más difícil saber qué era una coincidencia y qué no lo era.
El 22 amaneció con un plan completamente distinto. Nos dijeron que el «Águila» intentaría llegar primero a la «isla C», Curaçao, y que había otras posibilidades si aquello tampoco funcionaba. Debíamos esperar y movernos en cuanto hubiera un destino confirmado. Fuimos al aeropuerto de Tocumen con las maletas y comenzamos a buscar vuelos comerciales que nos permitieran llegar detrás de ella mientras Machado trataba de salir de Panamá en un chárter.

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Pasamos la mañana pendientes del teléfono y de las pantallas de salidas. Para nosotros el problema consistía en encontrar un billete pero para Machado, cada movimiento requería resolver una cadena de trámites y autorizaciones. El avión hacia Curaçao estaba preparado, pero la operación quedó bloqueada antes del despegue por una cuestión relacionada con el manifiesto y con la consideración administrativa del vuelo: si debía tramitarse como privado o comercial. Eran necesarios nuevos procedimientos y el tiempo corría. El avión no salió. Era era l sexto intento desde junio y el segundo que veíamos frustrarse con nuestros ojos desde nuestra llegada.
El equipo de ella decidió entonces no esperar. Si Curaçao se había cerrado por la mañana, aquella misma tarde se intentaría Aruba, nombre en clave «isla Alfa». Nosotros continuábamos en Tocumen con la mochila preparada, esperando saber si tendríamos que subir inmediatamente a un vuelo comercial para alcanzarla allí. Fue durante aquellas horas cuando comprobamos hasta qué punto Ítaca había empezado a dejar rastros fuera del reducido círculo en que conocíamos la operación.
Desde medios afines al poder en Venezuela comenzaron a circular imágenes de un documento expedido por Panamá a Machado, presentadas como prueba supuesta de que había adquirido la nacionalidad panameña. ABC pudo examinar personalmente el original y comprobar que no decía eso. Machado no dispone de un pasaporte venezolano vigente porque Venezuela no le ha expedido uno nuevo en años, y esa falta de documentación había sido utilizada ya como obstáculo para permitirle hacer escala en algunos países. Panamá decidió resolver el problema por razones humanitarias y le proporcionó un pasaporte diplomático especial que, en aquellas circunstancias, funcionaba en la práctica como salvoconducto.
Según las autoridades panameñas, su legislación permite conceder este tipo de documentación a extranjeros de reconocida trayectoria sin otorgarles por ello la ciudadanía ni un cargo diplomático. El documento que tuvimos delante identifica a Machado como nacida en Venezuela, pero no establece que haya adquirido la nacionalidad panameña ni que haya renunciado a la venezolana.
Machado podía salir legalmente de Panamá, pero el problema estaba ahora al otro lado, porque Aruba debía aceptar el aterrizaje. Hubo gestiones y conversaciones y durante horas el vuelo siguió siendo una posibilidad real para su equipo. Finalmente llegó la respuesta negativa: Aruba, territorio holandés, no autorizaba la operación. Las tres vías en 24 horas se habían cerrado ya.

El problema no era solo entrar en Venezuela. Para llegar había que atravesar una sucesión de puntos sobre los que Machado no tenía control

Para quienes participaban en la operación, el último rechazo terminaba de hacer visible algo que se había ido imponiendo durante los tres meses anteriores. El problema no era únicamente entrar en Venezuela. Para llegar hasta allí había que atravesar una sucesión de puntos intermedios sobre los que Machado no tenía control: compañías privadas, aerolíneas, operadores de vuelos, autoridades migratorias, territorios autónomos, gobiernos extranjeros. Al final de esa cadena seguía estando, el aparato chavista que controla los puntos de entrada venezolanos. Bastaba con que una sola puerta se cerrara para que toda la ruta quedara inutilizada.
Eso era precisamente lo que habíamos visto desde nuestra llegada. Cada obstáculo encontraba una alternativa y cada alternativa terminaba encontrando otro obstáculo. Y es más, durante tres meses todos aquellos caminos habían terminado produciendo exactamente el mismo resultado.
Mientras esperábamos la respuesta definitiva de Aruba comenzaron a llegarnos además las imágenes de Nueva York en redes sociales. Delcy Rodríguez estaba allí para la Asamblea General de Naciones Unidas. La veíamos moverse entre delegaciones, mantener reuniones y acercarse a Pedro Sánchez. Nicolás Maduro se encontraba también en Nueva York, aunque en una cárcel. Seguíamos en Tocumen, con las maletas a nuestro lado, intentando averiguar si la ganadora del Premio Nobel de la Paz podría aterrizar en una pequeña isla situada frente a Venezuela para intentar desde allí regresar a su país.
La escena resumía una paradoja que iba mucho más allá de aquel aeropuerto. Delcy Rodríguez podía llegar libre a Nueva York mientras María Corina Machado no encontraba una vía para ingresar en Venezuela. Estados Unidos había capturado a Maduro y lo había trasladado a Nueva York, pero había optado por mantener en pie buena parte de las estructuras del Estado y construir con Rodríguez una relación basada en petróleo, seguridad, inteligencia y deportaciones. Maduro había desaparecido del poder, pero no todo el sistema que había gobernado con él.
Detrás de Machado estaban el resultado electoral de 2024, años de oposición al chavismo y ahora también el Nobel de la Paz. Su regreso supondría devolver al interior de Venezuela a la dirigente que había movilizado a la oposición precisamente cuando Washington trataba de administrar una transición apoyándose en parte de las estructuras que habían sobrevivido a Maduro. Eso ayuda a entender por qué su vuelta puede resultar incómoda para algunos de los actores implicados, aunque no demuestre del todo, de forma irrefutable, que Washington haya ordenado impedirla.
La distinción es relevante porque la Casa Blanca sostiene que Machado puede regresar cuando quiera. Lo que ABC vio en Panamá es que entre esa afirmación y la posibilidad real de hacerlo existe una larga cadena de decisiones ajenas. Una empresa puede dejar sin barco una operación, un problema administrativo puede impedir el despegue de un chárter, una isla puede rechazar un aterrizaje, una aerolínea puede decidir que no puede transportar a una pasajera.Pero siete veces, por razones distintas, alguno de esos eslabones se cerró antes de que Machado pudiera llegar a su país. Y está claro, que si desde Washington se diera una orden clara, las puertas de Venezuela estarían abiertas de forma inmediata, sin chistar.
La comparación con su salida nueve meses antes hacía todo aquello todavía más difícil de explicar. Entonces Maduro seguía en Miraflores, los servicios de seguridad buscaban a Machado, ella vivía escondida y no disponía de un pasaporte venezolano vigente. Aun así consiguió llegar clandestinamente hasta la costa, embarcar de noche y atravesar el Caribe hasta Curaçao. Desde allí comenzó el viaje que acabaría llevándola a Oslo para recibir el Nobel.
Ahora Maduro está preso en Nueva York. Machado tiene el Nobel, ha entrado dos veces en la Casa Blanca y Panamá le ha proporcionado documentación para viajar. Washington asegura que nadie le impide regresar y existen barcos, aviones y equipos dispuestos, al menos en principio, a llevarla. Nosotros habíamos llegado a Panamá precisamente para acompañarla en ese camino de vuelta, esa que Ítaca sigue, para ella, al otro lado del Caribe.

Más de 100 personas dicen haber sufrido daños cerebrales después de subirse a una montaña rusa en el Six Flags en California

Las montañas rusas siempre se han caracterizado por transmitir una sensación de vértigo gracias a las extremas velocidades que alcanzan y a los sorprendentes circuitos que recorren, quitando hasta el hipo hasta a los más aventurados que deciden subirse a los vagones de la atracción.
Una experencia que millones de usuarios han disfrutado a lo largo y ancho del planeta en algunos de los tantísimos parques de atracciones que hay en cada país. Sin embargo, ahora, una investigación de la CNN ha dejado al descubierto lesiones cerebrales en más de 100 personas por culpa de la reconocida montaña rusa X2 del Six Flags en California.

Una información que ha salido a la luz después de que el citado medio comenzase a recabar datos sobre lo ocurrido con la X2 en los últimos dos años. «Six Flags ha estado jugando deliberadamente con la vida de las persona. No se debería permitir la existencia de una atracción así», declaró el abogado civil Christopher Bulone en una rueda de prensa en la que dio a conocer que varias personas habían demandado al parque de atracciones.

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Pese a que los indicios de las lesiones cerebrales están registrados desde hace más de 2 años, la noticia ha estallado después de que dos personas sufriesen graves daños casi consecutivamente.
Una de ellas es Pamela Guillen, quien perdió el conocimiento tras montarse en la X2 y pasó un par de semanas en coma. La otra es Naomi Greer-Wilkinson, que sigue en coma tras sufrir una grave lesión cerebral después de subir a la atracción.
Según un correo desvelado por la CNN, un médico asegura que ambas sufrieron lesiones por «un evento traumático de rápida aceleración y desaceleración experimentado durante el recorrido en la X2».

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Ambas han presentado sendas demandas y están representadas por el letrado Christopher Bulone. A las de las dos chicas se le ha unido la de Michael Wilk. Él asegura haber sufrido una hemorragia cerebral después de montarse en la X2 a principios de años, lo que le provocó pasar por el quirófano en varias ocasiones.
La publicación de la CNN ha provocado que los abogados representen ahora a más de 100 personas que aseguran haber sufrido lesiones cerebrales tras subirse a la montaña rusa.

La atracción se encuentra cerrada desde el pasado julio

La montaña rusa X2 se caracteriza por su agresividad desde el inicio. Los asientos giran 360 grados mientras el vagón consigue superar holgadamente los 100 kilómetros por hora, alcanzado los 120 km/h. A eso hay que añadirle 65 metros de caída, lo que la convierte en una atracción tremendamente intensa a lo largo de los dos minutos que dura el recorrido.
La X2 se encuentra ahora cerrada desde que el pasado 12 de julio se parase por completo. Una decisión que el parque no ha explicado, aunque sí han defendido su seguridad, argumentando que la atracción pasa controles periódicos.