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Trump intenta remontar el vuelo republicano en las elecciones de medio mandato

Donald Trump ha decidido dedicar las horas previas al 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre a la campaña para las elecciones legislativas de noviembre. El presidente viajó este miércoles a Dallas para encabezar la primera convención de medio mandato organizada en … la historia del Partido Republicano, un encuentro de dos días concebido para movilizar a sus votantes y presentar bajo una misma marca política a los candidatos y las propuestas con las que el partido pretende conservar el control del Capitolio.
Trump estará ausente de Nueva York este 11-S. No es la primera vez que un presidente en ejercicio elige otro de los lugares atacados para recordar los atentados de 2001, pero esta vez se trata de una fecha especialmente señalada, el 25º aniversario. Trump permanecerá en Washington y encabezará el homenaje en el Pentágono, mientras el vicepresidente J. D. Vance representará a la Casa Blanca en la ceremonia de la Zona Cero.

Antes, sin embargo, el presidente será la figura central del congreso de Dallas, que se celebra en el American Airlines Center, un recinto con capacidad para unas 20.000 personas. Por allí pasarán durante dos días dirigentes republicanos, miembros del Gobierno y candidatos de algunas de las principales carreras de noviembre. Vance tendrá también un papel destacado. Marco Rubio, en cambio, no estará, porque se encuentra de viaje por América Latina. Los dos son considerados los principales aspirantes a suceder a Trump como candidato a la presidencia por los republicanos.

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La propia existencia de esta convención dice bastante sobre la estrategia republicana para noviembre. Los dos grandes partidos estadounidenses celebran sus convenciones nacionales cada cuatro años para proclamar a sus candidatos presidenciales. El Comité Nacional Republicano ha decidido trasladar por primera vez ese modelo a unas elecciones legislativas, sin candidatos presidenciales que nominar ni una plataforma que aprobar, y convertir Dallas en una gran concentración nacional alrededor de Trump.
El objetivo es bastante sencillo: intentar trasladar a las elecciones de medio mandato parte de la movilización que permitió al presidente regresar a la Casa Blanca en 2024. Trump no aparecerá en ninguna papeleta el 3 de noviembre, pero los republicanos quieren que sus votantes acudan a las urnas como si estuviera. El presidente ha prometido implicarse personalmente en algunas de las contiendas más difíciles y el partido ha organizado la convención como una mezcla de mitin, escaparate de candidatos y operación de recaudación.
Es también una apuesta que tiene riesgos. Los republicanos llegan a las últimas semanas de campaña con la economía, el coste de la vida y la guerra con Irán entre los asuntos que más pesan sobre el debate político, y varios candidatos que disputan escaños especialmente ajustados han preferido quedarse en sus estados o distritos. Otros consideran, en cambio, que prescindir de Trump sería todavía más arriesgado porque una parte importante de la base republicana sigue identificándose antes con él que con el partido.

Los republicanos celebran su primera su primera convención para las elecciones de medio mandato para que Trump atraiga a los votantes

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El calendario añade una circunstancia poco habitual. Trump cerrará su participación en Texas prácticamente en vísperas del 25 aniversario del 11-S y regresará a Washington para asistir el viernes a la ceremonia del Pentágono, uno de los tres escenarios de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
El presidente había estudiado inicialmente acudir a la principal conmemoración de Nueva York, en el lugar donde estuvieron las Torres Gemelas. Su equipo hizo preparativos para esa posibilidad, pero finalmente Trump optó por Washington. El diario ‘The New York Times’ informó de que entre las razones estuvo su interés en pronunciar un discurso, algo que no está permitido en la ceremonia de la Zona Cero desde 2012. La Casa Blanca niega que ése fuera el motivo del cambio.
Los organizadores de la ceremonia neoyorquina llevan 14 años evitando discursos de cargos políticos. Presidentes, expresidentes, gobernadores y alcaldes pueden acudir, pero el protagonismo corresponde a los familiares de las víctimas, que leen durante horas los nombres de los fallecidos. Trump sí podrá intervenir en el Pentágono, donde ya encabezó la conmemoración el año pasado. Vance estará en Nueva York y otros representantes de la Administración acudirán a la localidad de Shanksville, en Pensilvania, donde se estrelló el vuelo 93 de United Airlines.
Trump comenzó además los homenajes antes que otros años. El martes participó en un acto junto a la Casa Blanca, ante una viga de acero de casi ocho toneladas recuperada de la Torre Sur y trasladada durante meses por todo el país. Allí recordó a los fallecidos, homenajeó a los primeros intervinientes y concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad a Welles Crowther, el joven operador financiero y bombero voluntario conocido como «el hombre del pañuelo rojo», que ayudó a evacuar a varias personas antes de morir en la Torre Sur.

La ausencia de un neoyorquino ilustre

La relación de Trump con el 11-S es además especialmente personal por su condición de neoyorquino. Estaba en la ciudad cuando se produjeron los ataques y ha hablado de aquel día repetidamente desde que entró en política. La última vez que asistió a la ceremonia de la Zona Cero fue en 2024, durante la campaña presidencial.
Veinticinco años después de los ataques, Trump dividirá así esta semana entre dos escenarios muy distintos: Dallas, donde el Partido Republicano intenta convertir de nuevo su figura en el principal motor de movilización política para noviembre, y Washington, donde el viernes encabezará el homenaje del Pentágono. Nueva York, su ciudad y el lugar que concentra la memoria más visible del 11-S, quedará esta vez en manos de su vicepresidente, que aspira a ser su sucesor.

Una línea de crédito: sobre las razones de un silencio

El 1 de septiembre, en Ereván, un exministro de Finanzas fue sacado de su casa en camilla. Gagik Khachatryan, de 71 años y aquejado de una grave afección de la columna vertebral, fue llevado a un interrogatorio, de allí al tribunal, y a la mañana siguiente se le impuso prisión preventiva por dos meses. Para entonces, al país le habían bastado tres meses de verano para arrestar al líder de su mayor bloque opositor, a un expresidente y a seis candidatos parlamentarios en vísperas de la votación, mientras que desde el invierno estaba en marcha un procedimiento contra la cúpula de la Iglesia Apostólica Armenia. Nada de ello se convirtió en una noticia internacional: no hubo declaraciones de organizaciones de derechos humanos, ni análisis en las secciones que, durante esos mismos meses, publicaron decenas de piezas sobre el vecino Azerbaiyán.La explicación más fácil es Washington. La paz entre Bakú y Ereván ha sido atribuida como mérito a la administración Trump; las relaciones de esa administración con las capitales europeas son las que son, y el silencio sobre un país, frente al escrutinio estrecho del otro, es fácil achacarlo a la disputa entre Europa y Washington. La cronología se interpone. El procedimiento contra la cúpula de la Iglesia se abrió el 29 de enero, seis miembros del Consejo Espiritual Supremo fueron acusados el 30 de enero, el proceso penal contra el Catholicós comenzó el 14 de febrero, y ni siquiera entonces se escribió sobre ello. El silencio precede al conflicto invocado para explicarlo, y una causa nunca es más joven que su efecto.La explicación parece más simple y más triste. En los últimos años, Ereván ha hecho lo que nadie más en la región ha hecho: ha congelado su participación en la OTSC, ha ratificado el Estatuto de Roma y ha iniciado un proceso legislativo orientado al acercamiento con la Unión Europea. A ojos europeos, esto no es simplemente una elección de política exterior, sino la correcta, tomada en circunstancias difíciles y, por tanto, merecedora de apoyo. A un país que da ese giro no se lo critica. La cuestión ni siquiera es cinismo, sino cautela: el giro parece frágil, la presión pública parece un regalo para quienes querrían revertirlo, y los arrestados este verano son precisamente ese tipo de personas. El silencio resulta no ser connivencia, sino una póliza de seguro, y quienes ofrecen ese seguro son completamente sinceros.Con Azerbaiyán, el cuadro es la imagen especular, y bastante más simple de lo que suele suponerse. Bakú aplica una política multivectorial: mantiene relaciones de trabajo por igual con Moscú, Ankara y Bruselas, porque los países no pueden elegir a sus vecinos, y las fronteras, las rutas de tránsito y los oleoductos y gasoductos existen con independencia de las resoluciones adoptadas en las capitales europeas. La cautela de un país encajado entre dos grandes vecinos está dictada por la geografía, no por la simpatía. Pero cuando la asociación se mide por la distancia respecto de Moscú, negarse a elegir parece una falta en sí misma, y la crítica se vuelve constante, independientemente de lo que ocurra realmente dentro del país.Si esto es así, la conclusión es más incómoda que la teoría de una desavenencia con Trump. Esa sería temporal: una nueva administración en Washington traería un nuevo tono. Aquí opera un criterio más duradero: que una vulneración se convierta en noticia depende de la dirección en la que se mueve el país donde ocurrió. Quienes se alejan de Moscú reciben silencio; quienes no se mueven hacia ningún lado reciben una sección y atención constante. La gravedad de lo que ocurre no desempeña papel alguno en la fórmula.Conviene añadir un punto más para quienes hoy están siendo protegidos. Este crédito no se concedió por el cumplimiento de las normas, sino con el propio rumbo como garantía, y un crédito de esa clase se cobra precisamente cuando el rumbo cambia. Nada de ello ayudó al hombre en la camilla, fuera cual fuera el rumbo que tomaran las cosas.

Vuelven a juzgar al ex primer ministro francés Bayrou por la malversación de 300.000 euros del Parlamento Europeo

«Estoy muy confiado con mis opciones. Demostraremos que estas acusaciones no tienen ningún fundamento». El ex primer ministro francés François Bayrou resumió con estas palabras su actitud ante el nuevo juicio al que se enfrenta desde este miércoles al mediodía en el Tribunal … de Apelación de París. Un año después de haber dejado la jefatura del Gobierno por la puerta de atrás, el veterano dirigente centrista se sienta ahora en el banquillo de los acusados por una trama de falsos asistentes en el Parlamento Europeo. Durante la sentencia en primera instancia en febrero de 2024, los jueces absolvieron al líder del MoDem, pero condenaron a cinco eurodiputados y a otros cinco dirigentes de esa formación democristiana.
Tras haberse salvado entonces de una condena que manchara su reputación, Bayrou, de 75 años, se sienta de nuevo en el banquillo de los acusados, porque la Fiscalía recurrió la sentencia. Los representantes del Ministerio Público habían pedido en primera instancia una pena de dos años y medio de prisión condicional y una multa de 70.000 euros. Aunque no condenó al líder del MoDem, el Tribunal de París estableció entonces que esta formación había malversado cerca de 300.000 euros de la Eurocámara. Lo había hecho con nueve contratos ilícitos de asistentes parlamentarios, entre 2005 y 2017.

Se trata de una trama con similitudes evidentes al caso de los asistentes fantasma en el Parlamento Europeo de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen. La líder de la extrema derecha francesa fue condenada el pasado 7 de julio con tres años de prisión —uno de ellos de cumplimiento obligado llevando un brazalete electrónico— por ese ‘affaire’, por el que ya la habían declarado culpable en marzo del año pasado. A las dos formaciones las acusan de haber utilizado a los asistentes en Bruselas o Estrasburgo como trabajadores del partido en París. Sin embargo, se distinguen por un hecho relevante: las cantidades malversadas. Mientras que los lepenistas se apropiaron de manera indebida de cerca de tres millones de euros, el MoDem malversó unos 300.000 euros.

L’ex-Premier ministre François Bayrou est jugé en appel dans le cadre de l’affaire des assistants parlementaires des eurodéputés du MoDem. Il avait été relaxé en première instance.Jean-Luc Bennahmias, ancien député européen, est également jugé. pic.twitter.com/SGiOcEBDRf— CLPRESS / Agence de presse (@CLPRESSFR) September 9, 2026
«El UDF —nombre del partido de Bayrou hasta 2007— y el MoDem organizaron este sistema durante mucho tiempo. El lugar de trabajo de los asistentes parlamentarios estaba fijado contractualmente en la sede del partido, pero el Parlamento Europeo se hacía cargo de su remuneración», ha resumido la presidenta de la corte esta tarde. Durante el primer juicio, el juez había asegurado que los eurodiputados y el tesorero del MoDem (el exministro Michel Mercier) que cometieron ese delito «probablemente actuaron con la autorización de Bayrou». Pero consideró que no había pruebas suficientes que demostraran su implicación.
En cambio, cinco eurodiputados del MoDem fueron condenados con penas de entre 10 y 18 meses de prisión, de cumplimiento no obligado. Cuatro de ellos recurrieron el veredicto y ahora vuelven a ser juzgados. En total, hay diez acusados, junto con las personas jurídicas del MoDem y UDF, en este proceso en apelación. Durará hasta el 2 de octubre.

Difícil paso por el gobierno

Gracias a la sentencia en primera instancia —y después de que este ‘affaire’ le costara su cargo como ministro de Justicia en 2017—, Bayrou consiguió que lo designasen como primer ministro en diciembre de 2024. Su paso por Matignon, sin embargo, resultó un viacrucis para el tres veces candidato en unas presidenciales (2002, 2007 y 2012). Se vio lastrado por el escándalo del internado de Bétharram, la ausencia de una mayoría parlamentaria y los recortes con los que intentó reducir el elevado déficit público de Francia. Finalmente, abandonó el cargo tras perder con claridad un voto de confianza en la Asamblea Nacional el 8 de septiembre de 2025.

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Su baja popularidad como primer ministro no le ayudó en marzo de este año en las elecciones municipales, en que salió derrotado en Pau, cerca del País Vasco francés. Más allá de este delicado juicio, Bayrou intenta ahora maniobrar entre bambalinas para evitar la división y una derrota del centro-derecha en las elecciones presidenciales de la próxima primavera.

El pulso por Ormuz se convierte en la guerra de los petroleros

El pulso en Ormuz se ha convertido en la guerra de los petroleros. Después de atacar tres navíos iraníes durante el fin de semana, el ejército estadounidense informó de la destrucción de otros cinco barcos después de que la Guardia Revolucionaria lanzara misiles balísticos … contra un portaaviones y un destructor de la Marina cerca del estrecho, según el Mando Central de Estados Unidos. Se trata de un paso más en la escalada por parte de Donald Trump porque ha puesto en el punto de mira a los barcos civiles que se encargan de transportar el petróleo iraní, clave para la maltrecha economía del país. La presión aumenta sobre Teherán y se acelera una especie de carrera que enfrenta el deterioro de la economía de la república islámica con la subida del precio mundial del petróleo. El barril superó los 100 dólares por primera vez desde julio.
La violencia se intensifica y ninguna de las partes logra disuadir a la otra por lo que la escalada parece lejos de calmarse. Los iraníes elevan la fuerza en cada respuesta y esta vez atacaron la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania, y, según la Guardia Revolucionaria, alcanzaron también dos buques estadounidenses y ocho petroleros, además de otros diez «barcos infractores», acusados de intentar atravesar una «zona prohibida e insegura» en el estrecho de Ormuz. Los iraníes amenazaron con atacar petroleros que se encuentren frente a las costas de Kuwait y Baréin, ambos aliados de Estados Unidos.

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El ejército jordano aseguró haber interceptado 18 proyectiles. Washington no revela públicamente la capacidad de sus bases e instalaciones militares en el extranjero, pero se estima que Jordania alberga a cerca de 4.000 soldados estadounidenses y en las dos últimas semanas se ha convertido en el objetivo principal de la Guardia Revolucionaria.
En medio de una jornada marcada por la violencia, Irán, que trata de imponer sus normas de tránsito en el estrecho, anunció que establecerá una zona marítima restringida que se extenderá hasta el golfo de Omán y el mar Arábigo. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria dijo que «cualquier barco que atraviese esa zona será sancionado».

Petrolero por petrolero

La estrategia del «petrolero por petrolero» no es nueva y en los años ochenta fue parte de la guerra que enfrentó a Irán e Irak. ‘The National’, diario de Emiratos Árabes Unidos, recordó que entonces los ejércitos de los dos países «atacaron petroleros y buques mercantes para dañar mutuamente sus economías, arrastrando progresivamente a potencias extranjeras al conflicto y convirtiendo la seguridad del petróleo del Golfo en una cuestión militar internacional».
El centro de estudios estratégicos estadounidense Council on Foreign Relations publicó un amplio informe sobre los paralelismos entre la estrategia del «petrolero por petrolero» de los años ochenta y ahora. El estudio recuerda que los ataques a petroleros redujeron el tráfico del Golfo alrededor de un 25 por ciento, dispararon los seguros y llevaron a Washington a escoltar petroleros kuwaitíes bajo bandera estadounidense. La crisis energética provocada obligó a Washington a lanzar en 1987 la operación Earnest Will, su mayor operación de convoyes navales desde la Segunda Guerra Mundial.

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Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa. Los ataques contra las bases estadounidenses en la región no tienen el objetivo disuasorio esperado y el control del Estrecho es un arma poderosa porque tiene un impacto directo en el mercado energético mundial.

Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa

Aunque en las primeras semanas del conflicto los objetivos de Estados Unidos e Israel eran derrocar al régimen y acabar con su programa nuclear, ahora las agendas se han distanciado. Washington sitúa la reapertura de Ormuz como el punto número uno, mientras que Netanyahu afirmó que «todavía queda trabajo por hacer. La principal tarea es derribar el régimen del terror en Irán. Estamos muy cerca de lograrlo. Sabemos que todo el eje terminará colapsando».
Desde la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en junio, que ahora es papel mojado, no hay ataques directos entre la república islámica e Israel, pero mantienen un pulso indirecto al sur del Líbano donde Teherán cuenta con la milicia de Hizbolá.

Merz responde a la extrema derecha de AfD que «reemigración es sinónimo de limpieza étnica»

El debate presupuestario en el pleno del Bundestag se ha convertido este miércoles por la mañana en un ajuste de cuentas político cara a cara tras las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, en las que Alternativa para Alemania (AfD) se coronó con … casi el 44% de votos. Como líder de la oposición, la copresidenta de AfD y candidata a canciller, Alice Weidel, ha criticado duramente la «deuda pública monumental» de 200.000 millones de euros anuales que se desprende de los presupuestos generales de 2027, lo que ha calificado como «bancarrota» y una «declaración de capitulación».
«Señores diputados de la CDU, miren a su alrededor y quédense con las caras de sus compañeros de asiento, porque uno de cada dos no estarán aquí en la próxima legislatura», afirmó Weidel. Lo hizo con tono triunfalista a través de un discurso en el que ha dejado más que claras sus intenciones de escalar a nivel federal los resultados de AfD en Sajonia-Anhalt de cara a las próximas elecciones legislativas, unos comicios en los que las encuestas auguran también la victoria de su partido. Aunque por menor margen, los sondeos le otorgan un 28% de los votos frente al 21% que esperan en el partido de Merz, la Unión Cristianodemócrata (CDU).

El canciller Merz ha reprochado la falta de experiencia de AfD tanto en materia de presupuestos como a nivel gubernamental y ha criticado sus propuestas, ya que considera que chocan directamente con los principios consagrados en la Ley Fundamental alemana. «Ustedes hablan de reemigración y ese es un sinónimo de limpieza étnica», declaró ante Weidel, a quien recordó la trascendencia que los trabajadores inmigrantes tienen para la economía del país.

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Rosalía Sánchez

En este sentido, Weidel aprovechó el debate presupuestario para atacar las políticas migratorias aplicadas por el actual Gobierno e incidió en las altas cifras de solicitantes de asilo y personas sin derecho de residencia que hay en Alemania. «¿Qué demonios hacen todas esas personas en este país?», preguntó en voz alta. La respuesta llegó por parte del portavoz de los socialdemócratas del SPD, Matthias Miersch, quien levantó ante los allí presentes un ejemplar de la Ley Fundamental alemana y expresó: «Los motivos por los que esta gente permanece aquí están escritos en este libro que, por cierto, ustedes no se han leído».

Merz ve en AfD una «fuerza destructiva»

Merz no cesó sus críticas y reprochó la postura aquiescente que AfD mantiene con Rusia justo en un momento en el que Alemania es víctima de reiterados ataques híbridos orquestados por el Kremlin. Además, lamentó que AfD esté persiguiendo un cambio de papeles entre agresor y víctima en la guerra de Rusia contra Ucrania. «Ni la OTAN, ni la Unión Europea, ni Alemania habían amenazado a Rusia», ha argumentado, antes de describir a AfD como una «fuerza destructiva» contra la que el resto de los partidos deben mantener la resistencia.
Merz insistió en la brecha de seguridad que atraviesan Alemania y Europa, un panorama que, según él, se recrudecerá si AfD logra formar gobierno en Sajonia-Anhalt. Los ministros regionales de Interior de los Bundesländer mantienen este miércoles una reunión en la que abordan posibles medidas para evitar la fuga de información sensible si se llega a conformar este nuevo gobierno en Sajonia-Anhalt. Los servicios de Inteligencia alemanes abogan por una «gestión clásica de riesgos».

Información sensible restringida

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Según el calendario, Sajonia-Anhalt debe ser anfitrión de cara a la presidencia de la Conferencia de Presidentes. En esa fecha se reúnen los distintos jefes de gobierno de los Bundesländer durante un año a partir del 1 de octubre. Antes de abandonar su cargo, el anterior presidente regional, Sven Schulze (CDU), anunció al órgano mediante una carta dirigida a Renania-Palatinado, el actual estado en la Presidencia, que su estado renunciaba al turno. «Tras el resultado de las elecciones estatales y la incertidumbre sobre el progreso de la formación de gobierno en Sajonia-Anhalt», la asunción rotatoria de la presidencia el 1 de octubre de 2026 «ya no parece apropiada», escribió a su homólogo Gordon Schnieder (CDU).
Aunque la Conferencia de Presidentes no es un órgano constitucional, es de importancia vital para la coordinación entre los estados y las negociaciones con el Gobierno federal. Según el reglamento interno, aprueba sus resoluciones por unanimidad, lo que otorgaría a la AfD un poder de bloqueo. Precisamente, es este motivo lo que ha hecho que en la reunión de este miércoles se debata un posible cambio al respecto.
El presidente de la Oficina para la Protección de la Constitución (BfV) de Turingia, que actúa como servicio alemán de Inteligencia interior para dicho estado, recomienda restringir los derechos de información de los estados de tal forma que se pueda evitar que el partido prorruso AfD comparta con Moscú información sensible. «En caso de que surjan dudas concretas sobre la protección secreta de un liderazgo político, la Oficina para la Protección de la Constitución debe estar preparada con derechos de información progresivos, un principio coherente de necesidad de saber, si es necesario, transmisión limitada de información especialmente sensible y la posibilidad de que fuentes individuales sean continuadas oportunamente por otra autoridad», explicó Kramer. En este sentido, aclaró que apostar por esta decisión «no significaría una sanción política, sino una gestión clásica de riesgos para proteger vidas humanas, acceso a servicios de inteligencia y protección secreta clásica».

Merz cancela una llamada con Trump después de que este celebrara la victoria de AfD

09/09/2026

Actualizado a las 16:14h.

El canciller alemán Friedrich Merz ha cancelado este miércoles una llamada telefónica prevista con el presidente de EE.UU., Donald Trump, después de que este celebrara públicamente la victoria regional del partido de extrema derecha AfD.
Stefan Kornelius, portavoz de Merz, se ha negado a … explicar el motivo de la cancelación y ha señalado que todavía no se ha fijado una nueva fecha, aunque sí ha señalado ante periodistas que no ha sido por un problema de agenda. Además, no ha querido responder directamente a los comentario que hizo Trump tras las elecciones regionales y solo ha señalado que Merz se había opuesto con frecuencia, «en términos generales», a «interferir en la situación política interna o hacer comentarios al respecto, especialmente en relación con las elecciones».

El domingo, Trump elogió la «gran noche» para la AfD en su plataforma Truth Social. «Finalmente se cansaron de las normas y regulaciones de inmigración absolutamente horribles que tanto han perjudicado a Alemania».

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Rosalía Sánchez

La AfD —a la que Merz ha criticado repetidamente por ser racista y representar una amenaza para la democracia— logró el domingo una victoria histórica en las elecciones regionales del estado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania.

Trump y Musk, con la AfD

Al final de su mensaje, Trump también escribió las siglas «MGGA», aparentemente una adaptación favorable a la AfD de su propio lema «MAGA», que significa «Make America Great Again» (Hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande).
Otras figuras del entorno político de Trump, entre ellas un exembajador en Alemania y el multimillonario Elon Musk, también celebraron públicamente la victoria de la AfD.

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Musk ha respaldado y apoyado abiertamente a la AfD durante varios años, incluso mientras formaba parte de la Administración Trump como responsable del proyecto DOGE.
Musk apareció por videoconferencia en un mitin de campaña de la AfD durante las elecciones nacionales alemanas de principios de 2025, que ganó el bloque de centroderecha CDU/CSU de Merz.

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