Bruselas aspira a que la UE alcance una tasa de empleo del 78% en 2030 y a sacar a 15 millones de personas de la pobreza
«Nuestro modelo social es uno de nuestros mayores puntos fuertes. A medida que los cambios tecnológicos transforman nuestra vida cotidiana y el aumento de los costes ejerce presión sobre los hogares de toda nuestra Unión, nos mantenemos firmes en nuestro compromiso con la equidad, las oportunidades y la solidaridad». Con esas palabras defiende el pilar social de la UE la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con una comunicación anunciada este miércoles Bruselas quiere consolidar ese «compromiso», en un momento en el que las prioridades parecen otras.Por eso el Ejecutivo comunitario ha lanzado lo que considera «una revolución» para el modelo ciudadano venidero en el bloque comunitario. Uno de los pilares fundamentales de esta estrategia es el impulso decidido al mercado laboral, con el ambicioso objetivo de que el 78% de las personas en edad de trabajar tengan un empleo para el año 2030. Aunque la tasa de ocupación actual se sitúa en un sólido 76,3%, la Comisión busca dar un paso más allá mediante la creación de empleos de calidad que garanticen la competitividad de las empresas y la seguridad de los trabajadores. Para lograrlo, insisten en Bruselas, se presentará próximamente una ley de empleos de calidad que actualizará las normas de protección laboral en toda la Unión.Por otro lado, la formación continua se presenta como la herramienta indispensable para que los ciudadanos no queden obsoletos ante los cambios tecnológicos. La meta europea para 2030 es que el 60% de los adultos participe en actividades de formación cada año, lo que supone un desafío enorme frente al 39,5% registrado actualmente. Programas como el Pacto por las Capacidades ya han dado sus frutos, formando a 10 millones de personas, pero la UE redoblará esfuerzos con nuevas estrategias de educación técnica y profesional.La lucha contra la exclusión social es otra de las prioridades urgentes, con el compromiso de sacar de la pobreza a 15 millones de personas para el final de esta década. Los datos recientes muestran una tendencia positiva, ya que desde 2019 se ha logrado reducir esta cifra en 3,5 millones de ciudadanos. Para consolidar este avance, la Comisión implementará la primera Estrategia Europea de Lucha contra la Pobreza, con la mirada puesta en erradicarla por completo para el año 2050.El aumento del coste de la vida ha puesto bajo presión a millones de hogares, y la Unión Europea planea responder con medidas que refuercen el acceso a servicios esenciales. Se pondrá especial énfasis en la asequibilidad de la vivienda y la energía, desarrollando nuevos indicadores para medir con precisión la pobreza y el impacto de los precios en las familias. El objetivo es que nadie tenga que elegir entre alimentarse o mantener su casa a una temperatura adecuada.Un éxito tangible del Pilar Social ha sido la mejora de los sueldos más bajos gracias a la Directiva sobre salarios mínimos. Esta normativa ha permitido que la pobreza entre las personas con trabajo baje del 9,6% en 2016 al 8,3% en 2025, demostrando que un empleo debe ser siempre una vía segura hacia la dignidad y no una trampa de precariedad. La Comisión seguirá supervisando que estos salarios se mantengan en niveles que permitan vivir con decencia en todos los Estados miembros.Ante la revolución que supone la inteligencia artificial, Bruselas ha decidido anticiparse para que esta tecnología sea una fuente de progreso y no de exclusión, recalcan; por eso, añaden en el plan, se creará un grupo de expertos de alto nivel para analizar el impacto de la IA en el mercado laboral y asegurar que las empresas adopten herramientas de gestión algorítmica de forma responsable. La idea es que la innovación tecnológica sirva para aumentar la productividad sin sacrificar los derechos de los trabajadores.La protección de los más vulnerables, especialmente niños y jóvenes, «sigue siendo una piedra angular del proyecto europeo», sostiene la Comisión en su comunicación. La Garantía Juvenil ha ayudado ya a 63 millones de jóvenes a encontrar su primer empleo o formación desde 2013, y ahora se prepara una nueva Estrategia de Juventud para asegurar oportunidades inclusivas tras 2027. Además, la Garantía Infantil Europea ha facilitado que 850.000 niños más tengan acceso a actividades escolares y cuidados en sus primeros años de vida.Al mismo tiempo, concluye el Ejecutivo comunitario, la seguridad en el entorno de trabajo también ha dado un salto cualitativo con nuevas normas que limitan drásticamente la exposición a sustancias peligrosas. «Gracias al Marco Estratégico de Salud y Seguridad, se ha establecido un límite de exposición al amianto diez veces menor que el anterior y cinco veces menor para el plomo. Estas medidas no solo protegen la salud actual de los empleados, sino que preparan a las empresas para gestionar mejor futuras crisis sanitarias», termina el documento presentado.»La Europa social no es un coste. Es la base de nuestra prosperidad. El Pilar Europeo de los Derechos Sociales ha sido nuestro escudo ante las crisis y nuestra hoja de ruta hacia la recuperación. Ahora, en un momento en el que la inteligencia artificial está transformando el mundo laboral, el coste de la vida aumenta y las desigualdades persisten, debemos renovar nuestro compromiso con los principios de este pilar», ha explicado la vicepresienta de la Comisión Roxana Minzatu. «Reafirmamos nuestro compromiso con una Europa social que prepare a las personas para el cambio, las proteja frente a los nuevos riesgos y cree oportunidades para todos», concluyó.

