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Los detalles del plan de EE.UU. para Venezuela: nuevo Supremo en dos meses y el desmantelamiento del sistema electoral

La Administración Trump ha fijado un calendario detallado para la transición política en Venezuela, con el objetivo de renovar las principales instituciones del régimen, celebrar elecciones presidenciales y culminar el proceso antes de que termine el mandato del presidente estadounidense, en enero de 2029.
Washington quiere tener un Tribunal Supremo de Justicia completamente renovado antes de mediados de diciembre, sustituir poco después el Consejo Nacional Electoral y declarar entonces la ausencia definitiva de Nicolás Maduro en la Presidencia, algo que hará Delcy Rodriguez. Ese último paso abriría el procedimiento para convocar elecciones, aunque Estados Unidos todavía no ha establecido una fecha para celebrarlas.

Los detalles fueron explicados este lunes por un alto funcionario del Departamento de Estado, bajo condición de anonimato, durante una conversación telefónica con periodistas. La exposición se produjo después de la cuarta ronda de negociaciones entre representantes del chavismo y de la oposición venezolana, que ha permitido alcanzar nuevos acuerdos sobre la renovación judicial.

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Washington considera que esos avances representan la oportunidad más importante de los últimos años para construir una democracia estable en Venezuela.
La estrategia estadounidense parte de una premisa: no puede haber elecciones libres mientras los tribunales y los organismos electorales sigan controlados por las estructuras que permitieron a Maduro mantenerse en el poder. Washington atribuye al Tribunal Supremo un papel decisivo en la consolidación de la dictadura, especialmente desde 2015, cuando fue utilizado para neutralizar a la Asamblea Nacional y validar numerosas decisiones del régimen.
El Consejo Nacional Electoral, por su parte, ha servido para controlar el registro de partidos y excluir candidatos, como ocurrió con María Corina Machado antes de las presidenciales de julio de 2024.

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«Hay que arrancar esa infraestructura y sustituirla por otra nueva. No puede haber elecciones creíbles en el país mientras siga existiendo», explicó el alto funcionario estadounidense. La Administración Trump quiere impedir que el chavismo pueda manipular una votación o utilizar los tribunales para anular una eventual victoria opositora.

1.- Renovación judicial, ya en marcha

El primer paso será la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia. Los representantes del PSUV, con Jorge Rodríguez como principal interlocutor, y los sectores opositores vinculados a la Asamblea Nacional elegida en 2015 han acordado constituir un comité de selección judicial. Ambas partes han designado a sus integrantes, fundamentalmente profesores de Derecho y juristas de reconocido prestigio que, según Washington, no son operadores políticos de los partidos.
El comité deberá examinar las candidaturas y presentar una lista consensuada de 32 magistrados. Los nombres serán remitidos después a la Asamblea Nacional, donde Jorge Rodríguez tendrá que conseguir su aprobación. El compromiso es que el Parlamento respete la selección acordada y permita constituir un Supremo completamente renovado.
«El objetivo es tener un nuevo Tribunal Supremo antes de que termine este año, es decir, hacia mediados de diciembre», precisó el funcionario. Washington considera que este acuerdo es especialmente importante porque el TSJ concentra competencias mucho más amplias que las de un Tribunal Supremo al uso y puede condicionar prácticamente todas las decisiones relevantes del Estado.

2.- Reforma exprés del CNE

La segunda reforma afectará al Consejo Nacional Electoral. Las conversaciones sobre este organismo ya han comenzado y continuarán en la siguiente ronda negociadora. Estados Unidos pretende sustituir a todos sus integrantes mediante un procedimiento similar al previsto para el Supremo, aunque con una diferencia fundamental: los nuevos nombramientos no necesitarán la ratificación de la Asamblea Nacional, lo que permitirá acelerar el proceso.
Pero Washington no quiere limitarse a cambiar los nombres. Exige también modificar las atribuciones del organismo para privarlo de cualquier capacidad de intervención política. El CNE dejará de poder impedir que un candidato concurra a unas elecciones, negar el registro de partidos o decidir quién tiene derecho a participar.
«El CNE se convertirá fundamentalmente en una plataforma técnica. Se le retirarán todos sus componentes políticos. Ya no podrá eliminar candidatos de las papeletas ni decidir quién puede presentarse y quién no», explicó la fuente estadounidense.
Sus responsabilidades quedarán limitadas a organizar los centros de votación, instalar las máquinas, contar los sufragios y anunciar los resultados. El modelo propuesto es semejante al de las autoridades electorales de los estados y condados estadounidenses. La intención es completar esta reforma poco después de constituir el nuevo Supremo, aunque todavía no existe una fecha cerrada.

3.- La ausencia definitiva de Maduro

Una vez renovadas ambas instituciones llegará el momento decisivo. Estados Unidos pretende que las autoridades venezolanas reconozcan formalmente la ausencia definitiva de Maduro, capturado el pasado 3 de enero y encarcelado desde entonces en Nueva York. Delcy Rodríguez ejerce la Presidencia de manera interina, pero el Gobierno venezolano todavía no ha declarado la falta absoluta del anterior mandatario.
«Delcy tendrá que declarar una vacante en la Presidencia, una vacante permanente. Todavía no lo han hecho», señaló el alto funcionario.
Según el calendario expuesto por Washington, esa declaración abriría un período de seis meses para celebrar nuevas elecciones, cuya fecha exacta determinaría el Consejo Nacional Electoral ya reformado. La Administración estadounidense no ha anunciado, por tanto, el año ni el mes de los comicios. Su plan establece primero la renovación del Supremo, después la del organismo electoral y, finalmente, la activación del procedimiento constitucional para elegir presidente.
Existe, sin embargo, una cuestión jurídica pendiente de aclaración. El artículo 233 de la Constitución venezolana establece un plazo de treinta días para celebrar elecciones cuando se produce una falta absoluta durante los primeros cuatro años del mandato presidencial, y no de seis meses. Washington no explicó si contempla una modificación del procedimiento o una interpretación diferente de sus disposiciones.

4.- Lecciones del fracaso de Biden

La Administración Trump considera que celebrar elecciones antes de completar estas reformas supondría repetir el fracaso de las negociaciones de Joe Biden con Maduro. Según el alto funcionario, la anterior Administración realizó concesiones irreversibles, entre ellas el levantamiento parcial de sanciones y la liberación de Alex Saab y de los sobrinos de Cilia Flores condenados por narcotráfico, sin exigir previamente la transformación de los organismos encargados de garantizar las elecciones.
«Venezuela podría celebrar unas elecciones el próximo mes. Tiene las máquinas y puede abrir los colegios electorales. Pero no serían unas elecciones libres ni justas», explicó. El objetivo estadounidense es que, una vez celebrada la votación, el partido derrotado reconozca el resultado y acepte pasar a la oposición sin recurrir a las instituciones para mantenerse en el poder.
La apertura política deberá avanzar al mismo tiempo que las reformas. Washington exige que los partidos puedan actuar libremente, que sus dirigentes recorran el país sin amenazas de detención y que los medios de comunicación permitan el acceso de todas las candidaturas. Entre las condiciones mencionó expresamente la libertad de prensa, el acceso a la televisión nacional y la posibilidad de utilizar redes sociales como X e Instagram.

5.- Reformas económicas

El plan estadounidense también contempla una recuperación económica que permita gobernar al vencedor de las elecciones. Washington teme que una oposición que llegue al poder encuentre un Estado arruinado, con una deuda extraordinaria, infraestructuras deterioradas, cortes de electricidad, inflación y unos servicios de seguridad todavía dominados por dirigentes chavistas.
El funcionario planteó un escenario hipotético: María Corina Machado gana unas elecciones y asume la Presidencia, pero no controla la Asamblea Nacional ni las fuerzas de seguridad y debe afrontar una crisis económica sin recursos suficientes. En esas condiciones, advirtió, el nuevo Gobierno podría fracasar rápidamente y comprometer toda la transición.
«Si queremos que un Gobierno elegido democráticamente tenga éxito, no podemos permitir que herede un apocalipsis económico que acabe derribándolo», explicó. Por eso Estados Unidos considera que las inversiones petroleras, la recuperación de la producción y la reorganización de las finanzas públicas deben avanzar antes de que se produzca el relevo presidencial.

6.- Pactar con los aparatos de poder

También pretende evitar una confrontación con los aparatos militares y policiales construidos durante décadas de chavismo. La Administración estadounidense considera indispensable obtener la cooperación de quienes todavía controlan las armas y los organismos de seguridad. El funcionario citó las transiciones de España, Portugal y Paraguay para defender la necesidad de negociar con responsables del régimen anterior.
«Para que una transición sea pacífica hace falta la aceptación y la cooperación de la otra parte, especialmente de quienes controlan los servicios de seguridad de un país», sostuvo. Washington considera que la alternativa podría ser una situación de violencia interna, insubordinación militar o incluso una guerra civil.
La estrategia depende, por tanto, de la colaboración de Delcy Rodríguez y de otros dirigentes chavistas. Sin embargo, Estados Unidos asegura que conserva una importante capacidad de presión. El funcionario confirmó que las autoridades venezolanas han aceptado plazos concretos y que, hasta ahora, los están cumpliendo, pese a un retraso de aproximadamente ocho semanas provocado por los terremotos de junio y las posteriores operaciones humanitarias.
«Tenemos unos plazos que ellos han aceptado y, hasta ahora, han cumplido todos y cada uno», declaró el secretario de Estado.
El funcionario recordó que Venezuela continúa sometida a numerosas sanciones estadounidenses y que buena parte de la actividad económica autorizada desde enero depende de licencias y excepciones del Departamento del Tesoro. Washington puede utilizar esas autorizaciones para incentivar el cumplimiento de los acuerdos y conserva la posibilidad de modificar su política si las negociaciones fracasan.
«Estados Unidos tiene una influencia considerable sobre el rumbo de estas conversaciones y los resultados que obtenemos de ellas», advirtió. El secretario de Estado descartó que el Gobierno interino pueda prolongar artificialmente el proceso. «¿Y si intentan hacernos esperar dos años? Eso no va a ocurrir», aseguró.
La Administración Trump no contempla necesariamente la desaparición del chavismo como fuerza política, sino su participación en un sistema donde pueda perder elecciones y ejercer la oposición sin controlar los tribunales ni los organismos electorales. El objetivo es construir una democracia capaz de sobrevivir a varias alternancias políticas, evitar una nueva crisis institucional y facilitar el regreso de los millones de venezolanos que han abandonado el país.
El gobierno de EE.UU. considera que las negociaciones actuales representan la mejor oportunidad de los últimos años para conseguirlo y quiere completar la transición durante su etapa al frente de la diplomacia estadounidense, sin agotar el mandato de Trump.
«Hay que cambiar la infraestructura electoral, no dentro de diez años, ni de cinco, ni de dos. Tiene que hacerse rápidamente, dentro de los plazos que hemos establecido», concluyó.

El partido de Bolsonaro reconoce la victoria de Lula, pero advierte: «Seguiremos buscando respuestas»

El Partido Liberal (PL) brasileño, fuerza política por la que se presentó el senador Flávio Bolsonaro, reconoció este lunes los resultados de los comicios presidenciales que acabaron con la reelección del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.A través de una carta divulgada … en sus redes sociales, el presidente del PL, Valdemar Costa Neto, afirmó, sin nombrar a Lula, que «reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral», aunque pidió que los «cuestionamientos planteados» sean «debidamente esclarecidos».

El líder progresista se adjudicó la victoria en la segunda vuelta electoral celebrada el domingo al obtener el 52% de los votos, frente al 48% de Bolsonaro.

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Sin embargo, tras la divulgación de los resultados, Bolsonaro se negó a reconocer la derrota y dijo que iba a solicitar la anulación de los comicios, tras la decisión de última hora de la Corte Suprema de extender la jornada de votación, respondiendo a un pedido del oficialismo.
Con más de cuatro millones de votos de diferencia, Lula selló una inédita remontada respecto a la primera vuelta del 4 de octubre, en la que el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro se había impuesto por dos puntos porcentuales.

Bolsonaro denuncia «todos los abusos» de Lula

En el comunicado, la formación opositora señaló que el aumento del gasto público y de beneficios sociales realizados por el Gobierno de Lula antes de los comicios condicionó la equidad de la contienda y anunció que exigirá explicaciones dentro del marco institucional.

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«Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales» pero este domingo, «el resultado fue diferente, en un escenario marcado por medidas fuertemente electoralistas, con impacto económico y social», expresó la nota.
Pese al traspié en la segunda vuelta, la fuerza conservadora destacó su avance legislativo «histórico», tras asegurarse una bancada de 121 diputados federales, 29 senadores y seis gobernadores.
En un video publicado este lunes en sus redes sociales, Flávio Bolsonaro dijo que «organizará a la oposición» para convertir la Cámara baja y el Senado en su «fortaleza contra la barbarie» que, según él, ocurrirá en el país «con cuatro años más de Lula».
Al mismo tiempo, el candidato derrotado insistió en que trabajará por conseguir que la Justicia anule la candidatura de Lula por «todos los abusos» que, a su juicio, cometió.
Entre ellos, señaló el «complejo industrial de noticias falsas» creado por la campaña oficialista y los «abusos de poder político y económico sin precedentes».

Flávio Bolsonaro denuncia que el Supremo le ha retirado el pasaporte

El candidato derrotado en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Brasil, Flávio Bolsonaro, ha denunciado este lunes que el Tribunal Supremo Federal le ha retirado el pasaporte. Quien tan solo 24 horas antes rozó la presidencia del país, y cuyo fracaso se … certificó tras un ajustado recuento electoral, está hoy impedido de salir del país por decisión del juez Alexandre de Moraes.
Bolsonaro ha informado a través de un vídeo en su cuenta de Instagram de que ha sido notificado por la Policía Federal para entregar sus pasaportes por sospechas sobre una posible huida del país. La decisión, según el excandidato, partió del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien fue el instructor del juicio contra su padre, Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria y condenado a 27 años de cárcel por golpe de Estado, y quien también dirige dos investigaciones en las que está citado Flávio Bolsonaro.

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David Alandete

El excandidato derechista pidió la anulación de las elecciones tras conocer el resultado y deslizó que se produjeron irregularidades para lograr el triunfo de su oponente, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En un giro dramático de la jornada del domingo, Lula da Silva pidió ampliar la hora límite para votar en algunos colegios electorales por dificultades en el transporte, un extremo que aprobó el Tribunal Supremo. Tras un ajustado resultado (51,7% contra 48,2%) y contra los pronósticos iniciales, el presidente se mantendrá en el poder y repetirá mandato por cuarta vez.
En la tarde de este lunes Donald Trump ha apoyado la tesis de Bolsonaro, tachando el resultado de «amañado» y «corrupto». «Parecen otras elecciones fraudulentas. La prórroga que se dio fue muy extraña», ha asegurado. Un apoyo que ha tardado largas horas en llegar y que, por la sintonía entre el neoyorquino y la familia Bolsonaro, cabía esperar, aunque el presidente de EE.UU. ha asegurado no haber tomado partido por ninguno de los dos candidatos.
Sin embargo, en el vídeo en el que informa sobre la decisión del Supremo sobre sus pasaportes, el excandidato se abre a reconocer su derrota al afirmar que va a «organizar la oposición». «No me van a callar, no me van a intimidar. Vamos a levantar la cabeza y seguir luchando por nuestro Brasil», ha defendido.

Rubio confirma que EE.UU. negoció con Delcy Rodríguez el regreso de María Corina Machado a Venezuela

Marco Rubio ha confirmado este lunes que Estados Unidos negoció directamente con el Gobierno de Delcy Rodríguez las condiciones para el regreso de María Corina Machado a Venezuela y obtuvo garantías de que la dirigente opositora podría entrar sin sufrir represalias. El secretario de … Estado ha asegurado que Washington había comunicado esas garantías al equipo de Machado varias semanas antes de su regreso, que finalmente se produjo el domingo, después de numerosos intentos frustrados.
«Hace semanas, y me refiero a muchas semanas, hablamos con las autoridades interinas y les dijimos que nuestra expectativa era que ella, como venezolana, pudiera regresar a su país. Es su país, el país del que procede. Debía poder regresar sin ser molestada y sin tener ningún problema», ha explicado Rubio durante una conversación telefónica con periodistas.

El responsable de la diplomacia estadounidense ha revelado que el régimen de Delcy Rodríguez había autorizado incluso la posibilidad de que Machado regresara directamente en avión. «Nos dijeron que podía aterrizar en el aeropuerto si quería. Y nosotros se lo comunicamos a su equipo», ha afirmado.

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Rubio ha reconocido que personalmente había desaconsejado a Machado viajar en una ocasión, inmediatamente después de los terremotos que sacudieron Venezuela en junio. Estados Unidos estaba entonces concentrado en las operaciones de emergencia y en facilitar la llegada de personal de rescate y ayuda humanitaria. «La única vez que yo personalmente le desaconsejé regresar fue inmediatamente después del terremoto», ha asegurado.
Según ha explicado, Estados Unidos llegó a controlar temporalmente las operaciones del aeropuerto para facilitar la asistencia. «En aquel momento, lo único en lo que estábamos concentrados era en conseguir que aterrizara en el país el mayor número posible de aviones con ayuda». Washington consideraba que el regreso de Machado podía complicar la logística de aquella operación.

Los obstáculos del regreso

El secretario de Estado también se ha referido a los obstáculos que Machado encontró durante sus sucesivos intentos de regresar. Según su versión, algunos países implicados tenían reservas por sus propias relaciones e intereses con Venezuela y no querían verse envueltos en una controversia diplomática. No los ha identificado ni ha precisado cuáles fueron las dificultades que plantearon.

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Entre esos obstáculos estuvo la negativa de Copa Airlines a permitir que Machado embarcara en un vuelo comercial de Panamá a Caracas. También se frustraron las alternativas aéreas hacia Aruba y Curazao por las resistencias de las autoridades de los Países Bajos, que impidieron obtener los permisos necesarios. Esas trabas fueron cerrando las rutas que su equipo preparaba para el regreso.
Rubio ha sostenido que se trataba de obstáculos bilaterales, ajenos a la posición estadounidense. También ha asegurado que, según la información que disponía, Machado había podido entrar y desplazarse por Venezuela sin incidentes. «No tuvo problemas para entrar ni los ha tenido una vez dentro del país», ha declarado.

La colaboración de Delcy

El secretario de Estado ha defendido además la colaboración que Estados Unidos mantiene con Delcy Rodríguez, pese a las críticas de la presidenta interina a la operación militar que terminó con la captura de Maduro el 3 de enero. Rubio ha reconocido que Rodríguez nunca ha respaldado públicamente aquella intervención, pero sostuvo que sus actuaciones importan más que sus declaraciones. «Al final, no juzgamos esto por la retórica, sino por los hechos», ha afirmado.
Rubio ha asegurado que las autoridades venezolanas han atendido numerosas exigencias estadounidenses, incluidas algunas relacionadas con la seguridad nacional que no quiso revelar. «Les hemos pedido que hagan determinadas cosas en interés de la seguridad nacional de Estados Unidos y las han hecho. Algunas no voy a revelarlas ni a hablar de ellas aquí».
Entre los resultados ha mencionado la reducción considerable de la influencia iraní y cubana en Venezuela, aunque todavía no ha desaparecido, así como la cooperación contra organizaciones criminales y la entrega de personas reclamadas por la justicia estadounidense. Ha destacado especialmente el caso de Alex Saab, antiguo testaferro de Maduro, que se declaró culpable y colabora ahora con las investigaciones norteamericanas. «Les hemos pedido que entreguen a personas reclamadas por nuestro sistema judicial, como Alex Saab, y lo han extraditado. Hoy se ha declarado culpable y es un testigo colaborador de nuestro sistema», ha afirmado.
Rubio ha incluido entre los compromisos cumplidos por el régimen de Delcy Rodríguez los acuerdos para renovar el Tribunal Supremo de Justicia y reformar el sistema electoral. «Todo lo que les hemos pedido hasta ahora, tanto en las reformas económicas como en las políticas, está ocurriendo», ha sostenido.
El secretario de Estado ha descartado que el chavismo pueda utilizar las negociaciones para prolongar indefinidamente su permanencia en el poder. «Tenemos unos plazos que ellos han aceptado y, hasta ahora, han cumplido todos y cada uno», ha declarado. Ha recordado que Venezuela continúa sometida a numerosas sanciones y que buena parte de la actividad económica recuperada desde enero depende de las licencias y autorizaciones expedidas por Washington.
Esas excepciones permiten mantener abiertas determinadas operaciones comerciales y financieras, pero también proporcionan a Estados Unidos una considerable capacidad de presión. «Venezuela sigue siendo un país y una economía que funcionan bajo sanciones. Continúa fuertemente sancionada», ha advertido. Según Rubio, Washington mantiene «una influencia considerable sobre el rumbo de estas conversaciones y los resultados que obtenemos de ellas».
El secretario de Estado ha insistido en que no permitirá que el proceso se prolongue durante años. «¿Y si intentan hacernos esperar dos años? Eso no va a ocurrir», ha asegurado. Añadió que pretende completar la transición mucho antes de abandonar el Departamento de Estado, cuyo mandato podría prolongarse hasta enero de 2029. No ha anunciado, sin embargo, una fecha concreta para las elecciones presidenciales.

El petróleo, un valor estratégico

La recuperación petrolera fue otro de los asuntos centrales de la conversación. Rubio ha defendido el acuerdo firmado por Estados Unidos con North American Blue Energy Partners, la compañía vinculada al empresario venezolano Alejandro Betancourt, pese a las críticas de María Corina Machado, que considera que la operación beneficia a figuras económicas asociadas al antiguo régimen.
Rubio ha sotenido que la participación estadounidense proporciona seguridad jurídica a la compañía para captar financiación y aumentar la producción, sin necesidad de recurrir a fondos públicos. «No estamos poniendo ni un dólar en esto», ha asegurado. Según ha explicado, la asociación con Washington facilita las inversiones privadas necesarias para recuperar unas instalaciones deterioradas por años de corrupción, sanciones y falta de mantenimiento.
El secretario de Estado ha destacado también el valor estratégico del acuerdo, que proporciona a Estados Unidos acceso a importantes reservas de crudo en caso de necesidad. Ha defendido que los contratos estarán sometidos a la legislación estadounidense contra la corrupción y el blanqueo de capitales, así como a la jurisdicción de sus tribunales.
Rubio ha recordado los numerosos intentos de acabar con el chavismo durante los últimos años, desde las manifestaciones y las sanciones hasta el levantamiento militar frustrado de abril de 2019. Ha reconocido que aquellas iniciativas no consiguieron provocar el cambio político esperado y defendió la cooperación con las autoridades actuales para evitar una confrontación armada. «No se llega a una democracia únicamente mediante protestas callejeras», ha afirmado.

Las opciones de Venezuela

A su juicio, Venezuela tiene dos opciones: avanzar hacia una reconciliación que permita celebrar elecciones y construir una democracia estable, o regresar a la confrontación, con el riesgo de nuevos episodios de violencia. «Este es el único camino que tenemos. Este proceso tiene que funcionar», ha insistido.
Rubio ha añadido que la Administración Trump no ha realizado las concesiones irreversibles que, a su juicio, caracterizaron las negociaciones de Joe Biden con Maduro. Las actuales autorizaciones económicas están vinculadas al cumplimiento de las reformas, y Washington conserva la posibilidad de modificar su política si las autoridades venezolanas incumplen lo pactado.
El objetivo es conseguir unas elecciones cuyos resultados no puedan ser manipulados por un tribunal controlado por el chavismo ni por un organismo electoral con capacidad para excluir candidatos. Estados Unidos pretende que el próximo Gobierno, sea cual sea su signo político, disponga de instituciones capaces de garantizar la alternancia y de una economía que le permita gobernar. «Hay que cambiar la infraestructura electoral, no dentro de diez años, ni de cinco, ni de dos. Tiene que hacerse rápidamente, dentro de los plazos que hemos establecido», ha concluido Rubio.

Al menos 60 cristianos asesinados en dos ataques de milicias en Etiopía

Al menos 60 cristianos han muerto en dos cruentos ataques de milicias en Etiopía. La Iglesia Ortodoxa del país ha informado sobre la «masacre» sucedida en la última semana: un primer asalto el pasado 20 de octubre dejó 14 muertos, a los que se suman … otras 46 víctimas en otro de este sábado. Las incursiones mortales tenían como objetivo la comunidad cristiana del país, dado que se perpetraron en iglesias y viviendas habitadas por practicantes cristianos.
Además de las víctimas mortales, los ataques han dejado al menos una veintena de heridos graves. 20 casas han sido quemadas durante los mismos, según informó la Iglesia Ortodoxa de Etiopía. Aún no se ha identificado al grupo armado culpable de las matanzas, pero el Gobierno regional ha asegurado que tomará acciones legales contra los responsables.

«Mi hermana y mi tío fueron asesinados, y varios de mis familiares fueron tomados como rehenes en el barrio de Chole, del distrito de Shirka», declaró un residente a la AFP por teléfono, pidiendo permanecer en el anonimato. Afirmó que 44 personas habían perdido la vida en la región, mientras que otro residente cifró el número de víctimas en 51.

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«Estamos profundamente conmocionados por estos trágicos asesinatos y hacemos un llamamiento al Gobierno para que intervenga y restablezca la seguridad», ha afirmado un diácono de una de las iglesias atacadas a AFP, quien ha cifrado el número de muertos en 46. Otro miembro de una iglesia local ha calificado de «masacre» lo sucedido.
Las fuerzas del órden etíopes lucharon este sábado contra las milicias de los ataques, pero no pudieron evitar el saldo final de muertos en dos localidades de Oromía, el estado regional más grande y con mayor población del país, con unos 40 millones de habitantes. Una región que enfrenta desde hace tiempo a una insurgencia y a tensiones étnicas entre sus comunidades musulmana, protestante y ortodoxa, que han sido cada vez más explotadas por grupos armados.
El portavoz del Gobierno regional, Hailu Adugna, ha atribuido la violencia a la Coalición por la Supervivencia de las Fuerzas Populares Etíopes (CSFPE), conformada el pasado septiembre por siete grupos políticos y armados, entre ellos el Ejército de Liberación Oromo, si bien la organización no se ha pronunciado sobre el ataque y ha negado estar detrás de otras matanzas anteriores.

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Las de la última semana suponen uno de los episodios de mayor violencia en la región, según se extrae de los datos de la ONG Consejo Etíope de Derechos Humanos, más de 450 personas han muerto en ataques en esa zona durante los cuatro años anteriores. ACLED (siglas del Armed Conflict Location & Event Data Project), un proyecto que procura arrojar datos sobre conflictos armados, ha registrado un aumento de los ataques contra cristianos ortodoxos en la región, que comenzaron en febrero de 2023 y se han intensificado desde el año pasado.
Etiopía es una nación profundamente fragmentada situada en el Cuerno de África, que se enfrenta a múltiples conflictos internos, entre ellos los intensos combates que estallaron el mes pasado en el estado septentrional de Tigray. Si bien las preocupaciones por la representación política y étnica han sido los principales motores de la insurgencia, la religión se ha utilizado para movilizar a los combatientes.

'El ejército de Lula': la estrategia digital que ha dado un cuarto mandato al presidente brasileño

Luiz Inácio Lula da Silva ha conquistado su cuarto mandato la víspera de cumplir 81 años, este martes, apostando a la democracia y a la soberanía frente a las injerencias del presidente norteamericano Donald Trump y el poder que ejerce sobre las Big Techs, … las grandes empresas de tecnología alineadas a los intereses de ese Gobierno de Estados Unidos.
En sus discursos de victoria ante la prensa internacional y frente a una multitud de sus electores en la Avenida Paulista, en São Paulo, Lula trazó una línea roja frente al intervencionismo de Donald Trump en Suramérica.

En un claro mensaje contra los intentos del republicano de alinear a la región bajo su estrategia, Lula asentó su triunfo sobre tres pilares claves en el debate político internacional: la defensa de la soberanía nacional, la democracia y la necesidad de regular las redes sociales. «Esta victoria no es mía, es la victoria de la democracia y la soberanía«, declaró el líder que en el último año sufrió varios ataques del norteamericano, que apoyaba abiertamente a su opositor, el candidato derrotado Flávio Bolsonaro.

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Elecciones en Brasil

Emili J. Blasco

«Esta es una demostración de que este país no acepta ser patio trasero de nadie», afirmó el brasileño en un momento en que la mayoría de los países de Suramérica ya trabajan alineados a Trump. A pesar del claro mensaje contra el eje de derecha radical liderado por Washington, el triunfo de Lula fue rápidamente reconocido por sus vecinos suramericanos.
Los mandatarios de la reciente ‘ola azul’ de la derecha continental, como José Antonio Kast, en Chile; Daniel Noboa, en Ecuador; y Santiago Peña, en Paraguay, fueron algunos de los que le enviaron sus felicitaciones. Las únicas y elocuentes excepciones a este consenso fueron el argentino Javier Milei y el estadounidense Donald Trump.
Lula también le mandó un mensaje claro a las empresas de tecnología que dominan el mundo de los algoritmos. «No es posible que no tengamos consciencia de que el crimen en el mundo digital tiene que ser tratado igual que el crimen en la vida real. No podemos tener empresas monstruosas, ganando millones y miles de millones, que no pagan ningún impuesto para este país e intentando direccionar el resultado electoral», sentenció Lula da Silva, cuyo comité de campaña cuestionó estas empresas frente a la Corte Electoral, especialmente a Meta, en cuyas empresas como Instagram e WhatsApp, se libró con fuerza la batalla digital.

La estrategia Janones

También es cierto que la victoria de Lula no se explica sin la monumental estrategia digital realizada por su campaña en las últimas tres semanas, en un ecosistema históricamente dominado por el bolsonarismo.
Tras sufrir la penalización de los algoritmos aparentemente parcializados de Meta en la primera vuelta, el Partido de los Trabajadores (PT) dio un giro radical al colocar al diputado André Janones en el mando de la campaña cibernética. Considerado un fenómeno en las últimas semanas, Janones reclutó a más de diez millones de simpatizantes en el llamado ‘Ejército de Lula’.
En la recta final, Janones entrenó día y noche a la militancia para interactuar coordinadamente y domesticar los algoritmos a favor de Lula, usando parte de las armas del bolsonarismo y sin usar noticias falsas. La táctica funcionó e inundó el WhatsApp y X con formatos verticales y lenguaje de internet que neutralizaron la desinformación. «Nuestro ejército tuvo un papel muy importante en este segundo turno. Ahora, el ejército no puede dispersarse, va a tener que continuar», dijo Lula que agradeció y abrazó a Janones, ovacionado en la Avenida Paulista. La expectativa ahora es que el diputado se vuelva un nombre importante en el cuarto mandato.

Janones entrenó día y noche a la militancia para interactuar coordinadamente y domesticar los algoritmos a favor de Lula, usando parte de las armas del bolsonarismo y sin usar noticias falsas

El éxito de esa ofensiva virtual se tradujo en un vuelco demográfico sin precedentes en las urnas electrónicas. La abstención cayó al 19,21%, la cifra más baja en dos décadas, inyectando casi tres millones de nuevos votantes al sistema. Lula logró captar el 73,6% de los sufragios adicionales entre ambas rondas, sumando más de 10 millones de nuevos apoyos y volteando la tortilla conservadora en Minas Gerais, el tercer mayor estado del país, considerado el gran termómetro electoral del país. Quien gana en Minas, siempre gana la elección.

La derrota bolsonarista

Pero el bolsonarismo aún se resiente de haber llegado muy cerca, con un importante 48% de los votos y amenaza con colocar a la mayor democracia Suramericana en una crisis de legitimidad. Repitiendo el estilo de su padre, Jair, el candidato derrotado, Flávio Bolsonaro, se ha negado a reconocer los resultados, que le dejaron a más de cuatro millones cuatrocientos mil votos de la Presidencia. El senador de la derecha radical exigió la anulación inmediata de los comicios, utilizando como pretexto la inédita decisión judicial de prorrogar el cierre de las urnas durante dos horas.
La posibilidad de que eso ocurra, sin embargo, es remota. La petición de dos horas más fue realizado por el comité de Lula, pero también por el comité de Bolsonaro. Mientras los petistas reclamaron la falta de transporte y apuntaron un boicot de alcaldes aliados a Bolsonaro, especialmente en la ciudad de São Paulo y en Salvador de Bahía, los bolsonaristas estaban preocupados con las fuertes lluvias en sus bastiones al sur.
El juez de la Corte Suprema que amplió el horario, Cristiano Zanin, lo hizo cinco minutos después del cierre de las urnas, lo que provocó una confusión en los puntos de votación, pero fue inmediatamente ratificado por el presidente de la Corte Electoral, Kassio Nunes Marques, que es aliado al bolsonarismo y reconoció oficialmente la victoria de Lula.
La tensión política y el fantasma de una impugnación electoral provocó pánico en los mercados financieros. La bolsa de São Paulo amaneció en caída libre, obligando a activar el mecanismo de ‘circuit breaker’ tras desplomarse más de un 10% en los primeros minutos de cotización, para luego estabilizarse con pérdidas superiores al 14%. A su vez, la cotización del dólar se disparó de forma fulminante, avanzando casi un 9% hasta rozar los 5,60 reales.

La tensión política y el fantasma de una impugnación electoral provocó pánico en los mercados financieros

Los analistas interpretaron este colapso bursátil como el estallido de una burbuja especulativa construida sobre falsas expectativas. Para Eduardo Moreira, economista del Instituto Conhecimento Liberta, la apuesta fue una irresponsabilidad de parte del mercado que veía en la victoria de Flávio una economía más favorable, aunque el gobierno del padre no haya tenido un buen desempeño en la economía, y los ministros de economía de Lula siempre hayan seguido la cartilla del mercado.

Panorama tormentoso

La accidentada segunda vuelta, marcada por el caos en el transporte público, la retención de autobuses en bastiones de la izquierda y los severos temporales, anticipa un panorama tormentoso. Aunque Lula haya logrado unir derecha e izquierada para salvar la democracia brasileña por segunda vez consecutiva frente al embate autoritario el bolsonarismo, su cuarto mandato estará condicionado por una profunda fractura social y un Congreso Nacional dominado por la derecha radical, que intentará asfixiar cualquier intento de reforma en el país.