El primer ministro de Groenlandia llama a no bajar la guardia pese al acuerdo con Trump
«Esto no ha terminado: Trump sigue buscando fundamentalmente tener Groenlandia bajo control», ha denunciado el presidente regional de la isla ártica, territorio de Dinamarca, Jens-Frederik Nielsen. Ante el pleno del Inatsisartut, el Parlamento groenlandés, que debía estar cerrado por vacaciones de … invierno pero ha adelantado la reapertura con esta sesión extraordinaria, Nielsen ha llamado a todos los partidos a permanecer en modo de resistencia.
«Algunos de nuestros compatriotas tienen graves problemas de sueño, los niños sienten la preocupación y ansiedad de los adultos, y todos vivimos con una incertidumbre constante sobre lo que puede ocurrir mañana», ha denunciado las consecuencias de las amenazas de Trump, citando los resultados de una reciente encuesta sobre la situación de salud mental de la población en un momento de presión extraordinaria. »Queremos dejarlo muy claro: esto es completamente inaceptable«, ha llamado a la Unión Europea a defender la soberanía del pueblo groenlandés.
En un primer informe de situación, Nielsen ha insistido en que Trump sigue persiguiendo el control de Groenlandia, argumentando «preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con Rusia y China». Ha informado que algunos aliados europeos de la OTAN han defendido la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia y afirman que la presión de Trump amenaza con fracturar la Alianza. Pero a pesar de ello, según su relato, el presidente de Estados Unidos ha reiterado las amenazas de uso de la fuerza y ha afirmó que ha «asegurado el acceso total de EE. UU. a Groenlandia en un acuerdo con la OTAN», aunque los detalles siguen sin estar claros.
«Su visión sobre Groenlandia y su población no ha cambiado: cree que Groenlandia debe estar vinculada a Estados Unidos y gobernada desde allí», ha advertido Nielsen en Nuuk, y sigue buscando «caminos hacia la propiedad y el control sobre Groenlandia». El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha estado de acuerdo en que la defensa y la seguridad en el Ártico son un asunto que «compete a toda la Alianza».
Las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia comenzaron la semana pasada, con una reunión de altos funcionarios para «discutir cómo podemos abordar las preocupaciones estadounidenses sobre la seguridad en el Ártico respetando las líneas rojas del Reino», según informó el ministerio de Asuntos Exteriores danés. Círculos próximos a la OTAN comentan que «poco a poco, se va abriendo paso la opción de una misión permanente de la OTAN en Groenlandia, al menos en el terreno político», que serviría como argumento a Dinamarca para garantizar la seguridad de la isla y responder así al reproche de Trump, que insiste en que «sólo Estados Unidos puede garantizarla».
Círculos próximos a la OTAN comentan que «poco a poco, se va abriendo paso la opción de una misión permanente de la OTAN en Groenlandia
En su discurso ante el parlamento regional, Nielsen ha elogiado a Dinamarca como un socio cercano durante toda la crisis y ha estado de acuerdo con la primera ministra Mette Frederiksen en que «según la ley groenlandesa, las personas pueden poseer casas, pero no la tierra que hay debajo», reflejando el concepto inuit de gestión colectiva de la tierra y tratando de desestimar legalmente cualquier opción de compra que esté manejando Donald Trump. Nielsen cuenta en su posición con el apoyo sin fisuras de Frederiksen, que ha declarado que «hemos escuchado muchas cosas: amenazas, presiones y comentarios condescendientes, incluso por parte de nuestros aliados más cercanos desde hace siglos. Se ha hablado de querer apoderarse de otro país y de otro pueblo, como si se tratara de algo que se pudiera comprar y poseer… Que nadie tenga dudas: pase lo que pase, nos mantendremos firmes en lo que es justo y lo que no lo es».
Apoyo de la UE
Nielsen no está tan seguro, sin embargo, del apoyo de todos los socios de la Unión Europea, por lo que ha hecho una llamada a «defender los principios de soberanía e integridad territorial», que no ve del todo claros en el acuerdo marco entre Trump y la OTAN . Es previsible que se modifique el acuerdo vigente desde 1951 sobre el estacionamiento de fuerzas armadas estadounidenses en Groenlandia, que permite a los Estados Unidos utilizar Groenlandia con fines militares y operar instalaciones de defensa, en el marco de la defensa común.
En el futuro, Groenlandia podría convertirse en un punto clave aún más importante para los sistemas estadounidenses de alerta temprana e interceptación. Trump, de decho, ha calificado repetidamente a Groenlandia como decisiva para su proyecto de sistema de defensa antimisiles ‘Golden Dome’, pero no se han negociado los detalles. Groenlandia posee además minerales importantes para la industria armamentística y de alta tecnología y Estados Unidos insiste en evitar que China gane influencia sobre ellos. Nielsen ha sugerido en este sentido, sin citarlo expresamente, la posible concesión de China, que argumentaría igualmente su derecho sobre Taiwán sin Trump, finalmente, consigue derechos sobre Groenlandia.

