En apenas una semana, Arabia Saudí ha acabado con una presencia de ocho años de Emiratos Árabes Unidos (EAU) al sur de Yemen y se ha roto la unidad del frente formado para hacer frente a los hutíes. Los emiratíes han retirado su apoyo al … Consejo de Transición del Sur (STC, por sus siglas en inglés) y su presidente, Aidarous Al Zubaidi, ha escapado del país. El gobierno de unidad nacional, reconocido por la ONU y respaldado por Riad, ha recuperado el control de Aden, principal ciudad del sur, y del resto del territorio ocupado por las tropas del STC, que apenas han mostrado resistencia y han optado por el repliegue. La huida de Al Zubaidi, a quien la inteligencia saudí sitúa en Emiratos tras una fuga vía Somalilandia, supone el fin, por ahora, de su sueño de izar la bandera de la independencia en el sur del país, que ya fue independiente hasta 1990.
Saudíes y emiratíes dirimen sus diferencias sobre el tablero yemení y este ha sido su primer gran choque cuando, sobre el papel, debían ser aliados contra la amenaza de los hutíes. Riad apoya al Consejo Presidencial de Liderazgo (PLC, por sus siglas en inglés), formado en 2022 por una alianza de fuerzas para hacer frente a los hutíes, grupo chií respaldado por Irán que domina el norte de Yemen, incluida la capital, Saná. En lugar de combatir unidos contra los hutíes, con el paso de los años ha estado a punto de estallar una guerra civil en el sur entre los aliados de Riad, que respaldan la unidad nacional y la integridad de Yemen, contra los separatistas del STC.
A comienzos de diciembre, los aliados de Emiratos lanzaron una ofensiva relámpago y tomaron posesión de territorios estratégicos y ricos en petróleo, como la provincia, de Hadramout, fronteriza con Arabia Saudí. Esto molestó a Riad porque lo consideró una «amenaza contra su seguridad nacional». Tras unas semanas de tensión, el 30 de diciembre la fuerza aérea saudí bombardeó un cargamento de armas procedente de los EAU para sus aliados en el puerto de Mukalla. Emiratos negó el envío de armas, pero el gobierno yemení reconocido por la ONU ordenó la retirada de todas las fuerzas emiratíes y Abu Dhabi retiró a sus hombres.
Líder a la fuga
«Se busca», es el titular principal del diario saudí Arab News en alusión a Al Zubaidi, a quien las autoridades reconocidas por la comunidad internacional acusan de «traición». Riad acoge esta semana a un grupo de cincuenta representantes del STC para intentar negociar con ellos una salida pacífica al conflicto en el sur, pero los separatistas denunciaron «haber sido detenidos y llevados a un paradero desconocido» nada más llegar a suelo saudí. Al Zubaidi estaba invitado a formar parte del grupo, pero desapareció y, según Riad, habría encontrado refugio en EAU. El líder separatista es un histórico comandante militar sureño de las montañas de Al Dhale y goza de un gran respaldo popular, lo que le permitió avanzar con rapidez en su ofensiva de diciembre.
Cuando los hutíes tomaron Saná hace una década, el gobierno reconocido internacionalmente huyó al sur. Desde entonces, Yemen ha estado partido en dos y la amalgama de grupos armados reunidos en el sur se han convertido en peones de potencias como Arabia Saudí o Emiratos, dos países que también apoyan a diferentes bandos en otros conflictos cercanos como el de Sudán.