Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

¿Quién es quién en la guerra contra Irán? Los mapas de la escalada en Oriente Medio

Lo que comenzó como una operación conjunta (‘Furia Épica’) de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado sábado, 28 de febrero, afecta ya a más de una decena de Estados que de una manera u otra se han visto involucrados en la escalada … de violencia que vive Oriente Medio.
La campaña de bombardeos en territorio iraní ha tenido como respuesta por parte del régimen del país persa sucesivos ataques con misiles y drones que han impactado en Israel, Bahrein, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos. Por su parte, la aviación de EEUU e Israel ha extendido su ofensiva a Líbano e Irak contra posiciones de milicias aliadas o favorables al Estado dirigido por los ayatolás.

¿Por qué la Guardia Revolucionaria Iraní ha atacado a cada uno de estos países y la coalición israelí y estadounidense ha bombardeado más allá de las fronteras iraníes? ¿Qué posición juega cada país en la zona?

La escalada en la región

Las últimas décadas de historia en Oriente Medio no se explican sin el papel que han jugado Israel (potencia con bomba atómica) e Irán, sus relaciones con los Estados de la región y las respectivas posiciones sobre Palestina. Más allá de la enemistad entre el país hebreo con Irán, las rivalidades por la hegemonía en el Golfo y las tensiones étnicas son claves para descifrar el rol de cada uno de los implicados en el conflicto.

«Somos rehenes tanto de Hizbolá como de Israel»

Mientras los refugiados del sur y los de los suburbios sur de Beirut siguen llegando en masa a todo el país, el conflicto se extiende por todo el Líbano. Zonas que antes se salvaban ahora sufren bombardeos, sumiendo a la población en una profunda … ansiedad.
Poco después de la medianoche del miércoles, se escuchó una fuerte explosión en una región al norte de la capital, teóricamente alejada de las zonas atacadas. Pero fue especialmente por la mañana cuando las señales de la expansión del conflicto se hicieron más apremiantes.

Los bombardeos israelíes eran predecibles, en represalia por los ataques de Hizbolá, pero su ubicación fue sorprendente: en el corazón de zonas cristianas, incluso cerca del Palacio Presidencial de Baabda. La cuestión no es que un hotel fuera el objetivo: parece que un personaje de alto perfil debía de encontrarse allí. Lo sorprendente es que los miembros de Hizbolá bloquearon rápidamente el acceso a la zona.

Noticia relacionada

Carlota Pérez

En contacto con el alcalde del sector, el doctor Abou Nader, excomandante en jefe de las Fuerzas Libanesas, se pregunta «cómo es posible que los equipos de rescate y el equipo de seguridad de Hizbolá llegaran antes que el Ejército y la Defensa Civil para retirar el cuerpo del iraní que se encontraba entre los escombros del Hotel Comfort».
Esta pregunta se la hacen los residentes indignados, como Rita: «Desde la última guerra, hemos estado advirtiendo sobre la afluencia de personas que se asientan en nuestra zona. Entre ellos hay refugiados desplazados, pero también miembros de Hizbolá. Ocultos entre la población, nos están poniendo a todos en peligro. ¿Cómo es posible que, a pocos pasos del Palacio Presidencial, la milicia chií pueda moverse a su antojo? ¡Estoy furiosa con todos!».
Incluso debilitado, Hizbolá permanece presente y activo. Los chiíes desplazados temen responder a las preguntas de los periodistas y a veces se les prohíbe hablar.

«Desde la última guerra, hemos estado advirtiendo sobre la afluencia de personas que se asientan en nuestra zona. Entre ellos hay refugiados, pero también miembros de Hizbolá»

Rita
Vecina de Beirut

No todos los libaneses del sur son chiíes. Hay cristianos en la región, específicamente en algunas aldeas de la frontera. A pesar de la orden general de evacuación, algunos se han negado a irse. Este es el caso de Sarah, de Ain Ebel: «Planeamos quedarnos, también la gente de Alma Chaab, Debel, y Rmeich. De nuestro cuatro pueblos, sólo el 10% de las familias se han ido. En cambio, la gente de Qawzah ha sido desplazada. Rmeich alberga en sus casas a unas 50 familias chiíes de Bent Jbeil, Ainata y Aytaroun».
La joven trabajadora social continúa: «Decidí quedarme porque esta tierra no es solo un lugar para mí: es mi hogar, mis recuerdos y mi gente. En momentos de crisis, las comunidades necesitan a quienes las conocen, comparten su dolor y las acompañan. Como trabajadora humanitaria de esta zona, no puedo imaginarme irme mientras las familias a mi alrededor se enfrentan al miedo, los desplazamientos y la incertidumbre. Quedarme no es solo una decisión personal; es una responsabilidad. Significa apoyar a nuestras comunidades, y recordarles que no están solas. Irme habría sido más fácil. Pero, cuando tu gente vive con miedo y desplazamientos, te quedas. Los acompañas, los apoyas…»
Cansada de la situación, Sarah admite: «Todos tenemos miedo. Es humano, especialmente cuando ves la incertidumbre a tu alrededor y cuando las personas que quieres están en riesgo. Pero no podemos dejar que el miedo nos guíe. Lo que nos mantiene aquí es más fuerte que el miedo: un sentido de responsabilidad y solidaridad con nuestra comunidad. Es muy pesado emocionalmente. Cuando las personas comienzan a escuchar los mismos sonidos y a ver las mismas señales, los recuerdos de 2024 regresan enseguida. Es como reabrir una herida que nunca se cerró. Pero lo notable es la resiliencia de la gente, a pesar de todo. Se apoyan mutuamente e intentan mantener viva la esperanza. Como trabajadora humanitaria, puedo ver lo importante que es apoyar no solo las necesidades básicas, sino también el bienestar emocional de las personas. En el sur del Líbano, la resiliencia no es un eslogan, es nuestra forma de sobrevivir cada día aun si estamos agotados. Tras años de crisis económica, conflicto e inestabilidad, las familias desean seguridad y poder llevar una vida normal. La principal preocupación es proteger a sus hijos, sus hogares y su futuro. La gente quiere estabilidad, dignidad y la oportunidad de reconstruir su vida.»

«Irme habría sido más fácil. Pero, cuando tu gente vive con miedo y desplazamientos, te quedas»

Sarah
Trabajadora social

Mientras una parte del sur se lanza a las carreteras y la otra intenta resistir en su tierra, los residentes de Beirut siguen conmocionados por los ataques aéreos. Paty acaba de regresar a casa después de tres horas fuera. Relata: «Recibimos una orden de evacuación debido a un presunto ataque a un edificio frente al Palacio de Justicia, detrás de nuestra casa. Ya nos habíamos despertado sobresaltados cuando bombardearon Hazmieh. A las diez, tuvimos que irnos, llevando solo nuestros documentos y pasaportes. Pensé en salir a la carretera a esperar un rato, pero mi esposo fue operado recientemente y no quiero correr ningún riesgo. Fuimos a casa de mi cuñada.»
Paty continua: «Por primera vez, me siento frágil porque somos rehenes tanto de Hizbolá como de los israelíes. Esta pesadilla parece interminable. Mi corazón está apesadumbrado por la tristeza y la rabia; ya no puedo expresar mi dolor. Viví la guerra de 1975. Dejó profundas cicatrices en mi corazón y mi mente. Cada vez que me recupero, comienza otra guerra. Es una sensación terrible: 50 años de guerra son una experiencia increíblemente larga y dolorosa para un país como el nuestro.»

«¿Lo habéis escuchado?» Españoles en Emiratos viven pendientes del cielo y del móvil

«¿Sois españoles, verdad? ¿Vosotros también estáis esperando a que os saquen del país?», preguntó un hombre que nos escuchó hablar con unos amigos desde la mesa contigua de un restaurante de comida rápida. «No, vivimos aquí», respondimos al unísono. La contestación provocó la mirada … decepcionada de un malagueño que, acompañado de su mujer y sus dos hijos menores, tenía ya billete para regresar a España en un par de días. Sus palabras reflejaban el malestar de quien ha visto truncadas sus vacaciones, como les ha ocurrido a miles de turistas. Para ellos, el Consejo de Residentes Españoles en Emiratos ha creado un grupo específico de WhatsApp con el que mantenerse informados en medio de la incertidumbre.
Porque, en momentos como este, todo acaba pasando por ahí. Si habitualmente los grupos de WhatsApp son una herramienta básica para los expatriados, ahora se han convertido en el principal canal de información y apoyo. Los hay de hispanohablantes, de pádel, de mascotas, de cocina, de acampadas en el desierto o del colegio. Todos permanecen activos a cualquier hora del día. Quizá en ellos la frase más leída sea «¿Lo habéis escuchado?», en alusión al sonido de los misiles que han surcado el cielo desde el sábado. A partir de ahí se encadenan respuestas desde distintos puntos del país, vídeos grabados desde balcones y mensajes que intentan confirmar —o desmentir— el contenido que circula por redes sociales y medios de comunicación.

Mientras tanto, la conversación deriva hacia cómo organizar el día a día. La mayoría repite como mantra el dicho mexicano «si te toca, aunque te quites, y si no te toca, aunque te pongas», como forma de intentar amoldarse a la nueva ‘normalidad’ impuesta por el conflicto bélico. Resurgen incluso algunos vestigios de la pandemia: clases ‘online’, recetas para hacer magdalenas o paellas para reemplazar los aplausos a los repartidores, como la que organizó este martes Mariano, hermano del chef José Andrés, para agradecerles su trabajo.

Noticia relacionada

Lorena Gamarra y Dounia Sbai

No todos reaccionan igual. Algunos intentan salir del país cruzando la frontera con Omán para volar desde el aeropuerto de Muscat, a unas cuatro horas en coche desde Dubái, ya que desde allí han seguido partiendo aviones hacia distintos puntos de Europa. El problema es que solo determinados vehículos pueden cruzar la frontera, lo que ha disparado las tarifas de los conductores privados y de los pocos billetes disponibles para los vuelos en fechas próximas.
Al mismo tiempo, hay quienes buscan el camino inverso. Españoles a los que el ataque de Irán a las bases estadounidenses sorprendió fuera del país y que ahora tratan de regresar a Emiratos. Es el caso de muchos padres, entre ellos unos jóvenes que están moviendo cielo y tierra para regresar a Dubái con su hijo de seis años, al que dejaron durante unos días en casa con la niñera para poder viajar por motivos laborales. También hay madres con bebés que han rechazado la opción de volar a España ofrecida por la Embajada porque prefieren no separarse de sus familias o, sencillamente, porque aquí se sienten seguras.
Y, entre mensaje y mensaje, también circula el humor. Bromas sobre ruidos confundidos con explosiones, como las obras del vecino de arriba o el sonido del camión de la basura agitando los cubos, o sobre el cañonazo que marca la ruptura del ayuno durante estos días de Ramadán y que más de uno interpreta, por un instante, como algo distinto. Es una forma de aliviar la tensión y de recordar que la vida sigue. Porque aquí, entre avisos, vídeos y audios reenviados, la rutina continúa pendiente de un sonido en el cielo y de una notificación en el móvil.

Irán y el regreso de los fantasmas de la guerra de Irak

A día de hoy, diez años después de aquel fatídico 2006 en el que Irak vivió el punto álgido de la violencia sectaria, muchos de los que combatieron allí siguen intentando comprender qué ocurrió realmente. Aquel año marcó el momento más oscuro de la guerra … iniciada tras la invasión de 2003, cuando la coalición internacional liderada por Estados Unidos trató de estabilizar el país después del derrocamiento del régimen de Saddam Hussein. Lo que comenzó como una operación militar que prometía ser rápida terminó derivando en un conflicto prolongado que provocó el colapso institucional y social del país y abrió una etapa de violencia que marcaría a toda una generación de iraquíes y de soldados estadounidenses y de la coalición internacional desplegados en el terreno.

Gilda Carbonaro acude habitualmente a visitar la tumba de su hijo Alessandro Carbonaro en el cementerio de Arlinton. El 1 de mayo 2006, una bomba colocada al borde de la carretera destrozó el Humvee de Alex, prendiéndole fuego a él y a dos de sus hombres. Murió diez días después en un hospital militar en Alemania, en brazos de su madre, su padre, su esposa -con quien llevaba casado poco menos de doce meses- y su suegra.

(Álvaro Ybarra Zavala)

Para muchos de los soldados que participaron en aquella guerra, la herida permanece abierta por una razón difícil de ignorar: nunca se encontraron las armas de destrucción masiva que sirvieron de argumento central para justificar la invasión.
El conflicto, que en un principio se presentó como una intervención necesaria para garantizar la seguridad global y promover la estabilidad en Oriente Próximo, desencadenó un vacío de poder que rápidamente fue ocupado por milicias, insurgencias y grupos sectarios, e Irak quedó atrapado en una guerra interna mientras organizaciones yihadistas encontraban un terreno fértil para expandirse. La descomposición del aparato del Estado, la disolución del ejército iraquí y la fragmentación del poder político contribuyeron a crear un escenario donde la violencia se convirtió en una constante cotidiana.

La incertidumbre recuerda a los primeros años de la guerra de Irak, cuando las decisiones tácticas se sucedían sin que existiera una hoja de ruta clara

Hoy, dos décadas después del inicio de aquella guerra y años después de su momento más sangriento, muchos de esos veteranos de la guerra de Irak observan con inquietud el desarrollo del nuevo conflicto en Oriente Próximo.
La guerra con Irán despierta inevitablemente ecos del pasado: incertidumbre estratégica, dudas sobre la amenaza real y una profunda división política en Estados Unidos sobre la legitimidad de la intervención. Para quienes vivieron el conflicto iraquí desde dentro, el recuerdo de aquellos años sigue presente cada vez que Washington vuelve a plantearse una nueva intervención militar en la región.
La guerra en Irán comienza, de hecho, rodeada de más preguntas que respuestas. Las propias contradicciones dentro de la administración estadounidense sobre la naturaleza exacta de la amenaza que representa el programa nuclear iraní generan un intenso debate político en Estados Unidos.
Congresistas en Washington cuestionan si existe realmente una amenaza inmediata que justifique el uso de la fuerza, mientras reclaman más información y transparencia sobre los informes de inteligencia que sustentaron la decisión de atacar.
Además, la falta de autorización formal previa para declarar la guerra por parte del Congreso de Estados Unidos abre de nuevo el debate político en Washington sobre los límites del poder presidencial, con un Donald Trump totalmente fuera de control, y sobre el papel del legislativo como contrapeso institucional en un momento de máxima tensión internacional.

Un grupo de médicos militares del ejercito estadounidense traslada de urgencia a un marine al interior de un triaje en un hospital de campaña en Bagdad.

(Álvaro Ybarra Zavala)

Más allá del debate jurídico y político, persiste otra inquietud: la falta de claridad sobre cuál es el plan a largo plazo. Algunos congresistas han señalado que la administración no ha presentado aún una estrategia detallada sobre el devenir del conflicto ni sobre los objetivos finales de la intervención.
Esa incertidumbre recuerda inevitablemente a los primeros años de la guerra de Irak, cuando las decisiones tácticas se sucedían sin que existiera una hoja de ruta clara para el día después.

La represión interna hace difícil imaginar un levantamiento popular

En paralelo, los llamamientos del presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu al pueblo iraní para levantarse contra su propio régimen parecen chocar con la realidad política del país. Sobre el terreno, el poder sigue firmemente controlado por la Guardia Revolucionaria iraní y por la compleja red de estructuras políticas y militares que sostienen al sistema.
La represión interna y el control del aparato de seguridad hacen extremadamente difícil imaginar un levantamiento popular capaz de cambiar el equilibrio de poder.
Al mismo tiempo, la idea de que las minorías étnicas del país —como los kurdos o los baluchís— puedan protagonizar un levantamiento armado añade otro elemento de incertidumbre. Irán es un país profundamente diverso desde el punto de vista étnico y religioso, y cualquier intento de movilización armada de estas minorías podría empujar al país hacia una dinámica de fragmentación territorial. La experiencia reciente de conflictos como los de Siria o Irak muestra hasta qué punto ese tipo de escenarios pueden degenerar en guerras civiles prolongadas.

Un niño disfrazado de soldado posa durante una convención en memoria de todos los soldados caídos en combate en la guerra de Irak y Afganistan en Washington DC.

(Álvaro Ybarra Zavala)

Mientras tanto, Irán continúa conservando una importante capacidad militar y una extensa red de aliados y milicias en la región. Desde Líbano hasta Irak, pasando por Siria y Yemen, los llamados grupos proxy del país forman parte de un entramado de influencia regional construido durante décadas. Esa red convierte cualquier escalada militar en un conflicto potencialmente regional, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad del Golfo Pérsico y de todo Oriente Próximo.
La posibilidad de que el conflicto se amplíe y obligue a Estados Unidos a desplegar tropas sobre el terreno es otra de las preocupaciones que empiezan a aparecer en el debate público estadounidense. Aunque la administración no ha confirmado esa posibilidad, tampoco la ha descartado. Y para muchos veteranos de Irak y Afganistán, esa sola hipótesis despierta un recuerdo incómodo: el de las guerras largas, costosas y difíciles de cerrar que marcaron la política exterior estadounidense durante las dos primeras décadas del siglo XXI.

MÁS INFORMACIÓN

De nuevo, como en un extraño retorno del pasado, la memoria de Irak vuelve a aparecer en la conversación pública estadounidense. La guerra que comenzó en 2003 dejó una profunda huella en la sociedad del país, tanto por el coste humano como por el impacto político que tuvo en la confianza de los ciudadanos hacia sus dirigentes.
El actual presidente, Donald Trump, fue elegido en parte por un electorado que pedía precisamente el final de las llamadas «guerras interminables» de Estados Unidos en Oriente Próximo. La historia, sin embargo, vuelve a situar al país ante una decisión que recuerda demasiado a las que ya se tomaron hace más de veinte años.

Israel promete matar al próximo líder supremo de Irán «sea quien sea»

Además de repeler los ataques de Estados Unidos e Israel, uno de los principales retos del régimen iraní para evitar su aniquilación total es la designación de un nuevo Líder Supremo. Es una labor que recae sobre la Asamblea de Expertos, compuesta por 88 … clérigos que, según marca la Constitución, deben tomar una decisión «a la mayor brevedad posible». Pero no lo van a tener nada fácil.
Por un lado, no hay seguridad suficiente: de hecho, la Asamblea se ha reunido ya en dos ocasiones por vía telemática para dificultar convertirse en un objetivo fácil para el enemigo y Teherán decidió ayer posponer sin fecha el funeral de Alí Jamenei por miedo a que se produzcan ataques contra la multitud que acuda al acto. Por otro lado, no quedan muchos candidatos a la altura del líder asesinado: debe ser un jurista islámico cualificado, «justo y piadoso», versado en asuntos políticos y sociales, y con capacidad de liderazgo.

Entre los nombres que más se mencionan como posibles sucesores destaca el de Mojtaba Jamenei, el segundo hijo de Alí. Israel se apresuró a advertir de que, si es nombrado líder supremo, se arriesgará a correr la misma suerte que su padre. Porque el objetivo de Tel Aviv es impedir por todos los medios que los ayatolás recompongan la cúpula del poder. Lo dejó claro el ministro de Defensa hebreo, Israel Katz: «Cualquier líder designado por el régimen terrorista iraní para continuar liderando el plan para destruir a Israel, amenazar a Estados Unidos, al mundo libre y a los países de la región, así como para oprimir al pueblo iraní, será un objetivo inequívoco de eliminación. No importa cuál sea su nombre ni dónde se esconda».

Noticia relacionada

Javier Ansorena

Katz no escondió que la meta última de su Ejecutivo es lograr un cambio de régimen. «Seguiremos actuando con toda la fuerza, junto con nuestros socios estadounidenses, para desmantelar las capacidades del régimen y crear las condiciones para que el pueblo iraní lo derroque y lo reemplace», afirmó. Y sus palabras continuaron teniendo reflejo sobre el terreno. La Fuerza Aérea de Israel atacó decenas de objetivos en la república islámica, sobre todo centros de mando de la milicia revolucionaria Basij, centros logísticos del ejército, lanzamisiles y sistemas de defensa aérea. Según el régimen iraní, en los bombardeos desde el pasado sábado han muerto ya 1.045 personas.

Superioridad naval y aérea

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que entre las víctimas se encuentra la unidad que en 2024 trató de asesinar al presidente Donald Trump. Y Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, añadió que la fuerza conjunta ha hundido más de una veintena de buques de guerra iraníes, «neutralizando de forma efectiva su presencia naval».
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sacaron pecho con el primer derribo de un caza iraní. Concretamente, un F-35 de fabricación estadounidense destruyó un Yakolev Yak-130 ruso, en lo que supone la primera victoria en combate para el jet más avanzado de la industria aérea militar de la superpotencia estadounidense. «La histórica interceptación sobre los cielos de Teherán es una expresión del poder de la fuerza aérea y de su determinación personal», alabó el mayor Tomer Bar en una conversación con el piloto distribuida por las propias FDI.
Según el relato de este último, identificado solo como ‘Dalet’ –la cuarta letra del alfabeto hebreo–, fue el caza iraní el que se acercó al avión israelí cuando participaba en bombardeos cerca de Teherán. «Nos puso en peligro, y podría haber chocado contra nosotros. Así que decidimos derribarlo. Lo identificamos, fijamos el tiro y disparamos un misil», relató. La última vez que Israel logró un éxito equivalente fue hace cuatro décadas, cuando en noviembre de 1985 un F-15 acabó con dos Mig-23 sirios sobre territorio de Líbano.

EE.UU. recomienda a sus ciudadanos abandonar Irak «ahora»
Irak se quedó ayer sin electricidad. «La red eléctrica se ha cortado por completo en todas las provincias iraquíes», informó el Ministerio de Energía, sin explicar las razones del apagón. Coincidiendo con este suceso, la Embajada de Estados Unidos en Bagdad recomendó a sus ciudadanos que salgan del país. «Si es seguro hacerlo, los estadounidenses deberían abandonar Irak ahora. Si no, deben refugiarse hasta que las condiciones permitan la salida», escribió la legación diplomática en X, sin explayarse en la justificación de esta premura, e incidiendo en la necesidad de hacer acopio de «comida, agua, medicamentos y otro material esencial». En total, desde el 28 de febrero, 17.500 estadounidenses han abandonado la región.

5.000 bombas en cinco días

Allí también continuaron los ataques hebreos. Pero por tierra. «Una fuerza del ejército enemigo intentó avanzar dentro de la ciudad de Khiam y los combatientes de la resistencia islámica detonaron un dispositivo explosivo y se enfrentaron directamente con sus efectivos», afirmó la milicia Hizbolá en un comunicado. Las FDI reconocieron el choque en su intento para «establecer una capa adicional de defensa para los ciudadanos del norte de Israel» y admitieron que dos soldados resultaron heridos como consecuencia del disparo de munición antitanque. «Hizbolá ha decidido atacar a Israel en nombre de Irán y tendrá que lidiar con las consecuencias de sus acciones», sentenció el ejército hebreo. Según el Ministerio de Sanidad libanés, 72 personas han fallecido en el país desde que arrancaron las operaciones contra Irán.
Las FDI también hicieron una recapitulación de los primeros cinco días de guerra contra el régimen islámico: han lanzado más de 5.000 bombas, con las que afirman haber destruido más de 300 lanzaderas de misiles, tanto de corto alcance como balísticos. El objetivo de esas operaciones ha sido doble. En primer lugar, busca asegurar la superioridad aérea sobre «un enemigo débil». Y, a juzgar por las declaraciones de Hegseth se logrará en las próximas horas, cuando espera tener «el control total del cielo iraní». En segundo lugar, los bombardeos protegen el territorio judío de la respuesta iraní, aunque ayer las fuerzas persas volvieron a lanzar misiles que ponen a prueba su ‘Cúpula de Hierro’.
También países del golfo Pérsico continúan viéndose atacados. Emiratos Árabes Unidos aseguró que ha repelido casi un millar de agresiones procedentes de Irán y, consciente de que eso ha podido ser un error estratégico, el presidente Masoud Pezeshkian trató de rebajar la tensión afirmando que su gobierno respeta la soberanía de los emiratos y justificando las acciones contra los Estados de la región en la legítima defensa.
«Hemos buscado mediante la diplomacia evitar la guerra, pero la agresión militar estadounidense-sionista no nos ha dejado otra opción que defendernos. Respetamos su soberanía y creemos que la seguridad y la estabilidad de la región deben lograrse mediante el esfuerzo colectivo de sus naciones», escribió en su cuenta de X.
Afortunadamente para los países de la región y para el Gobierno de Benjamín Netanyahu, diferentes analistas aseguran que Irán podría quedarse sin misiles en cuestión de días. La incógnita es si será antes o después de que empiecen a escasear los interceptores estadounidenses, porque el ‘Washington Post’ avanzó ayer citando tres fuentes anónimas que solo faltan «unos días» antes de que eso suceda. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el país tiene armas «mucho más que para completar la Operación Furia Épica» escondidas en arsenales en lugares «que mucha gente desconoce».

Ecuador declara personas 'non gratas' al embajador de Cuba en Quito y a todo el personal diplomático cubano

De manera sorpresiva, el Gobierno de Daniel Noboa declaró, este miércoles 4 de marzo, persona «non grata» al embajador de Cuba en Ecuador, Basilio Gutiérrez, así como a los miembros del personal diplomático, consular y administrativo de esa misión, y les concedió el … plazo de 48 horas para que abandonen el país, a la vez que ordenó el regreso inmediato a Quito del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
La decisión se dio a conocer mediante un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, pero no se proporcionó mayores informaciones, aunque se mencionó el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que señala que el Estado receptor podrá en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otros miembros de la misión diplomática es persona «non grata».

La inesperada decisión ocurre a cuatro días del encuentro que tendrá el presidente ecuatoriano con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a los mandatarios de la región considerados aliados de Washington. Esta cita se realizará en Miami, capital del estado de La Florida, en domingo 7 de marzo.

Noticia relacionada

«Resulta extraño que se haya expulsado a todo el personal, porque alguien tendría que quedar a cargo de los archivos de la misión y de las instalaciones de la legación», comentó a ABC un diplomático de larga trayectoria consultado al respecto y quien también mencionó que una decisión de esta naturaleza hasta podrían precipitar la ruptura diplomática total.
Mientras el país se enteraba de la expulsión y los medios de comunicación intentaban, sin éxito, que las autoridades dieran a conocer más detalles y explicaran las razones para la medida, el presidente Daniel Noboa difundió en su cuenta de X un video en el que se ve a una persona incinerando papeles en una suerte de horno, en la terraza de un edificio. «Parrillada de papeles», escribió el presidente ecuatoriano, mientras que en las redes sociales se aseguró que se trataba de alguien de le embajada de Cuba en Quito que quemaba documentos.

A esa hora, a la sede diplomática llegaron elementos de la Policía Nacional que se apostaron al frente a la puerta de ingreso al edificio, en el norte de Quito, para custodiar las instalaciones.

De llegarse a romper relaciones con Cuba sería el cuarto país con el que el Gobierno de Noboa abre una crisis, puesto que las relaciones están rotas con Venezuela, México y Nicaragua. Con México fue la consecuencia de la incursión en la legación mexicana en Quito donde se había refugiado el exvicepresidente Jorge Glas, y a quien el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador otorgó asilo político a pesar de tener dos sentencias por corrupción.

Cumbre de Trump con aliados

En las últimas semanas, Ecuador se ha acercado más a Washington y, en estos días, realizan operaciones conjuntas con el Comando Sur, para combatir al narcotráfico y al crimen organizado, algunos de cuyos grupos fueron declarados terroristas por la administración Trump. El flamante jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, se reunió este lunes con el presidente de Ecuador, en Carondelet, sede del Gobierno.
La expulsión del embajador de Cuba en Ecuador se produce a cuatro días de la cita que el presidente de Ecuador y los demás presidentes de la región considerados aliados de Washington sostendrán con el presidente de Estados Unidos. Donald Trump, el domingo siete de marzo, en Miami.
La cita de Trump y los aliados de la región ha causado gran expectativa porque se concretará un mes y medio después de la captura de Nicolás Maduro, que gobernó Venezuela por 16 años, un episodio que Washington ha utilizado para subrayar un nuevo enfoque estratégico en la región y porque el presidente Trump ha aludido, de manera reiterada, la doctrina Monroe, del siglo XIX, para reafirmar la primacía de Estados Unidos en el hemisferio, esta vez llamándola doctrina «Donroe» por su nombre: Donald Trump.
Sobre la cita de Miami, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la iniciativa tiene como meta central «promover libertad, seguridad y prosperidad en nuestra región», a la vez que habló de los desafíos comunes como el combate al narcotráfico, el enfrentamiento a las bandas criminales y la búsqueda de soluciones a la inmigración ilegal y masiva.
También se considera que la reunión tiene por finalidad revisar las posibilidades de acción más directa de Washington en la región, considerando que China ha entrado fuerte y con grandes inversiones y préstamos y tiene gran influencia lo que Estados Unidos quisiera contrarrestar, y evitar que la administración de Xi Jinping logre controlar los recursos naturales y la producción alimentaria de esta parte del mundo.
En Miami se reunirán con Trump los presidentes Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Nayib Bukele, de El Salvador; Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Paz, de Bolivia, y Tito Asfura, de Honduras. A ellos se unirían los presidentes electos de Chile, José Antonio Kats, y Laura Fernández de Costa Rica.
El Ministerio de Exteriores de Cuba ha emitido un comunicado rechazando la expulsión de su personal diplomático de Ecuador, en lo que ha criticado como una «decisión arbitraria e injustificada».

«Se trata de un acto inamistoso y sin precedentes, que daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos. Esta acción demuestra, además, el desprecio del actual Gobierno de Ecuador por las prácticas y cortesías diplomáticas observadas por la comunidad internacional», ha manifestado, a la vez que se ha quejado de que no se aportase «argumento alguno».