Los robots ahora pueden sentir el tacto gracias a un nuevo sensor que dota de sensibilidad
Un grupo de ingenieros de la Universidad Queen Mary de Londres ha creado un nuevo sensor táctil que cambia de color, permitiendo a los robots ver y tocar en tiempo real. Esta innovación es posible porque funciona transformando fuerzas invisibles en patrones de color dinámicos, por lo que permite generar de forma instantánea mapas de resolución de contacto, tensión y presión para que una pinza robótica sea capaz de ensamblar componentes a microescala con delicadeza.Según el estudio publicado en la revista especializada Science Advances, este nuevo sensor táctil cambia de color cuando se aplica presión, lo que permite que una cámara convencional detecte en tiempo real cómo se está tocando un objeto. Además, en lugar de integrar miles de sensores electrónicos de presión en la yema de un dedo robótico, el sistema incorpora esa capacidad de detección directamente en el propio material.Por lo tanto, al presionar una superficie, se generan patrones de color que revelan de forma instantánea el punto de contacto y la fuerza ejercida. De esta manera, dicha aproximación simplifica el diseño del sensor y reduce la complejidad del hardware necesario para dotar a los robots de una percepción táctil precisa.Los robots tendrán sensibilidad táctilLa principal ventaja del sistema es que esos cambios de color pueden captarse con una cámara USB convencional. De este modo, los robots ya no necesitan recurrir a complejos algoritmos ni a un elevado procesamiento para reconstruir la información táctil a partir de miles de sensores. Basta con interpretar los patrones de color para conocer al instante cómo se está produciendo el contacto.Según los investigadores, este enfoque permite generar mapas de presión de alta resolución al tiempo que simplifica de forma considerable el hardware necesario para dotar a los robots de sensibilidad táctil.¿Para qué se puede usar esta innovación?Dicha innovación tiene impacto en el sector sanitario, donde una prótesis externa puede adquirir una mayor sensibilidad táctil en las tareas clínicas delicadas. Además, de manera simultánea, permite que los robots quirúrgicos distingan entre tejido sano y tejido anormal mediante la lectura directa de señales de presión sutiles.También, este nuevo enfoque convierte la presión directamente en patrones de color que una cámara sencilla puede interpretar en tiempo real. Por lo tanto, gracias a ello, los robots pueden obtener información táctil de forma prácticamente instantánea, sin depender de complejos cálculos para reconstruir el contacto, lo que mejora tanto la rapidez de respuesta como la precisión de la percepción.
