Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Los secretos del 'Ángel de la Muerte', al descubierto: Suiza va a desclasificar los archivos sobre el doctor nazi Josef Mengele

Uno de los personajes más siniestros del nazismo es el doctor Josef Mengele, conocido como el ‘Ángel de la Muerte’. Este médico perpetró terribles experimentos mortales con prisioneros del campo de concentración de Auschwitz, donde murieron más de un millón de seres humanos, en su mayoría judíos.Tras la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, Mengele eludió la justicia huyendo a Argentina con una identidad falsa. Murió en Brasil en el año 1979.Pese a que pasó la mayor parte de su vida en Sudamérica, Mengele pasó un tiempo en Suiza, a pesar de que en aquel momento pesaba sobre él una orden de arresto internacional.El doctor Mengele huyó de Europa a Sudamérica en 1949, pero se sabe que visitó Suiza para pasar unas vacaciones de esquí. También se sabe que su esposa, Martha Maria, alquiló un piso en Zúrich y solicitó la residencia permanente.Sobre la estancia de Mengele en Suiza, varios historiadores han querido realizar indagaciones. La historiadora suiza Regula Bochsler pudo consultar los archivos policiales que demostraban que el piso estaba bajo vigilancia policial en 1961. En las notas también se indicaba que Martha Maria estaba acompañada por un hombre desconocido.Un intento de arresto contra Mengele ese año habría requerido la intervención de la policía federal suiza. Bochsler solicitó al Archivo Federal Suizo acceso a sus archivos.Pero se le denegó el acceso y los archivos fueron sellados hasta 2071 por motivos de seguridad nacional y para proteger a la familia de Mengele. No ha sido la única persona a la que se le ha negado el acceso.En 2025, el historiador Gerard Wettstein intentó acceder a los archivos, pero también se le denegó el acceso. «Parecía ridículo. Mientras permanezcan cerrados hasta 2071, se alimentan las teorías conspirativas; todo el mundo piensa que ‘deben tener algo que ocultar», dijo Wettstein, en declaraciones recogidas por el Mirror.El Servicio Federal de Inteligencia suizo cambió de postura cuando Wettstein impugnó la decisión de mantener los archivos sellados y recaudó alrededor de 20.000 euros para llevar el caso a los tribunales. Se desconoce cuánta información sobre Mengele se revelará cuando se abran los archivos.En un comunicado, el servicio de inteligencia afirmó que la total transparencia llevará tiempo y añadió: «Se concederá al recurrente acceso al expediente, sujeto a condiciones y requisitos que aún no se han definido».

Alex Saab, el testaferro de Maduro, es deportado por segunda vez a EE.UU.

Alex Saab vuelve a manos de la justicia estadounidense. El funcionario venezolano y empresario colombiano-venezolano, señalado durante años como testaferro de Nicolás Maduro, fue deportado este sábado a Estados Unidos, según informó el Saime, la agencia migratoria de Venezuela. Es la segunda entrega … de Saab a Washington tras su detención en Cabo Verde en 2020, su extradición a Miami y el indulto que Joe Biden le concedió en 2023 a cambio de la liberación de presos estadounidenses en Venezuela.
Según ha podido saber ABC, Saab está de camino a Miami para pasar a disposición de nuevo de la Fiscalía del Distrito Sur de Florida, que lo ha imputado bajo secreto de sumario en un caso de corrupción ligado a PDVSA, la petrolera estatal, distinto del proceso por el que fue indultado por Biden en 2023, relacionado con una trama de fraude en ayudas y contratos públicos en Venezuela.

El nuevo caso, que se revelará cuando aterrice y coordina el fiscal Jason A. Reding Quiñones, abre otra vía judicial contra quien fue durante años fue el operador financiero más valioso para el chavismo y uno de los hombres de mayor confianza de Maduro.

Noticia relacionada

David Alandete

Esta vez, sin embargo, no llega desde un tercer país, a diferencia de en su primera extradición. Lo envía el propio poder venezolano que durante años lo presentó como un perseguido político y como un supuesto diplomático. El hombre que Maduro convirtió en símbolo de resistencia frente a Washington vuelve ahora a manos de la Fiscalía federal por decisión de Caracas, bajo la presión directa de la Administración Trump.
Saab fue uno de los aliados más estrechos de Maduro, también preso tras haber sido extraditado a Estados Unidos. Durante años fue señalado como gestor de sus negocios, de su fortuna y de algunas de las redes financieras del chavismo. Tras ser liberado por Biden, Maduro lo recibió como un símbolo político y lo incorporó después a su Gobierno como ministro de Industria y Producción Nacional. Ahora, el mismo aparato que lo elevó a ministro lo entrega de nuevo a Washington.
La entrega fue anunciada por el Gobierno venezolano este 16 de mayo. Según pudo saber ABC, Saab había sido detenido en Caracas en febrero durante una operación conjunta de autoridades estadounidenses y venezolanas. Aquella detención encajaba con una exigencia más amplia de la Administración Trump al régimen venezolano, ya bajo el mando de Delcy Rodríguez: cooperación directa en investigaciones abiertas contra varios integrantes de la estructura chavista.
ABC reveló entonces que Washington había pedido acceso a documentación, trazabilidad financiera, interrogatorios y posibles fórmulas de entrega o traslado de nueve personas vinculadas al antiguo núcleo de poder de Maduro. La solicitud iba más allá de la captura del propio Maduro y de Cilia Flores. Buscaba reconstruir el circuito de contratos, lavado de dinero y protección política que, según Estados Unidos, sostuvo durante años al chavismo.
El obstáculo principal era jurídico. La Constitución venezolana prohíbe la extradición de nacionales. Por eso Washington y Caracas exploraban vías alternativas: expulsiones administrativas, salidas pactadas, traslados por razones de seguridad, detenciones temporales con acceso de investigadores estadounidenses o entrega de documentación. En el caso de Saab, el Gobierno venezolano evita hablar de extradición y utiliza la fórmula de deportación. El resultado práctico, sin embargo, es el mismo: Saab queda otra vez en manos de Estados Unidos.

Las entregas de Delcy

Saab figuraba como una de las piezas centrales de esa lista, junto al empresario Raúl Gorrín. La fuente consultada por ABC lo describía como el hombre que sabía dónde estaba el dinero y cómo se movía. No era solo un contratista. Fue ministro, intermediario y enlace con el núcleo político del madurismo durante años. El Departamento de Justicia revisaba además una investigación adicional sobre presuntos sobornos ligados a importaciones de alimentos a precios inflados. Su interrogatorio buscaba confirmar la ruta del dinero y medir su disposición a cooperar.
Gorrín aparecía en otro frente del mismo mapa: el del control de cambios, los sobornos, las sociedades pantalla y el blanqueo de capitales. Para Washington, ambos podían ayudar a reconstruir cómo una decisión administrativa se transformaba en comisiones, cuentas, propiedades y protección política.
La lista incluía también a Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo de Maduro; Walter Jacob Gavidia Flores, hijastro del expresidente; Tareck El Aissami; Samark López Bello; y Pedro Luis Martín-Olivares, además de otros dos altos cargos no revelados. Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López quedaban fuera de esa primera fase por cálculo operativo, no por falta de interés. La prioridad de Washington era empezar por quienes podían aportar pruebas, rutas financieras y documentación sin provocar una crisis inmediata dentro del aparato venezolano.
La deportación de Saab confirma un nuevo equilibrio, una supeditación real de Caracas a Washington. Delcy Rodríguez coopera lo suficiente para sostener la normalización con Estados Unidos, pero intenta evitar la imagen de una tutela demasiado visible. Washington, en cambio, mide la relación en hechos concretos, en detenidos, documentos, cuentas, sociedades, activos y entregas. Saab, que fue convertido por Maduro en bandera política, es ahora la prueba más clara de hasta dónde llega la presión de Trump sobre Delcy y Caracas.

Los cinco aspirantes al liderazgo laborista tras el desplome electoral de Starmer

En Westminster todavía no existe oficialmente una carrera por la sucesión de Keir Starmer, pero ya suenan nombres de posibles sucesores. El desplome laborista en las elecciones locales inglesas y en los comicios de Escocia y Gales ha vuelto a poner en marcha una … de las dinámicas más características de Westminster, la de un partido que empieza a mover posibles relevos mientras su líder sigue todavía en Downing Street.
La dimisión esta semana del exministro de Sanidad Wes Streeting, que aseguró haber perdido la confianza en Starmer y que este sábado ha hecho oficial que se presentará a «cualquier disputa por el liderazgo» laborista, ha acelerado las conversaciones internas. Al mismo tiempo, el diputado Josh Simons anunció que abandonará su escaño para facilitar el regreso a Westminster del alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, considerado como potencial rival del actual primer ministro.

En el Partido Laborista vuelve así a abrirse la pregunta de no sólo quién debe liderar el partido, y, por tanto, el país, sino qué tipo de laborismo debe surgir después de Starmer.

Noticia relacionada

Ivannia Salazar

El sistema laborista obliga a cualquier aspirante a reunir el respaldo de al menos 81 diputados, equivalentes al 20% de sus 403 parlamentarios en la Cámara de los Comunes, y cada diputado sólo puede apoyar a un único candidato, lo que limita en la práctica el número de aspirantes viables. Mientras tanto, las encuestas muestran un panorama complejo.
Un sondeo de Survation para LabourList, una de las principales plataformas de información y análisis vinculadas al entorno laborista británico, sitúa todavía a Keir Starmer claramente por delante de Streeting en un hipotético duelo directo entre ambos, con un 53% frente al 23%. Sin embargo, Starmer perdería frente a Burnham, que obtendría un 61% de apoyo, y también quedaría por detrás de Angela Rayner y Ed Miliband.
Cada uno de estos nombres representa una idea distinta de lo que debería ser el laborismo británico después de Starmer.

Wes Streeting, el heredero del ala moderada

A sus 43 años, Wes Streeting es considerado una de las figuras más ambiciosas y disciplinadas de la nueva generación laborista. Nacido en Londres y criado por su madre en una vivienda social, ha hablado públicamente de una infancia complicada y suele reivindicar que pudo llegar a la universidad gracias al sistema público. Abiertamente gay y pareja hace más de una década del asesor de comunicación Joe Dancey, Streeting construyó buena parte de su carrera política alrededor de una narrativa meritocrática.
Procedente del ala moderada del partido y más cercano al «blairismo», se dio a conocer primero en el movimiento estudiantil, antes de convertirse en diputado en 2015. Desde entonces ha cultivado una imagen de político eficaz y cómodo en los medios de comunicación. Como ministro de Sanidad defendió reformas polémicas en el NHS y una línea favorable a cierta colaboración con el sector privado para aliviar la presión sobre la sanidad pública. Su posición adquirió una dimensión personal después de que en 2021 revelara que padecía un cáncer de riñón, experiencia que reforzó su discurso sobre la necesidad de modernizar una sanidad pública sometida a una presión creciente.

«Nuestro NHS debe modernizarse o morir»

Este sábado ha anunciado que se presentará a «cualquier disputa por el liderazgo» del partido para «sustituir» al primer ministro. Streeting cuenta con apoyo en sectores empresariales, y gusta a buena parte del «establishment» laborista y a numerosos diputados moderados.
Sus detractores consideran que es demasiado ambicioso, y que representa precisamente el tipo de laborismo tecnocrático que parte del electorado tradicional ha abandonado.

Angela Rayner, la dirigente de raíz sindical

Angela Rayner, de 46 años, construyó su identidad política alrededor de una biografía personal que rompe con muchos de los códigos tradicionales de Westminster. Nacida en Stockport, en el norte de Inglaterra, dejó el colegio embarazada a los 16 años y se crió en una vivienda social antes de entrar en política a través del sindicalismo. Divorciada y madre de tres hijos, nunca ha ocultado sus orígenes obreros ni su incomodidad con las élites londinenses, y buena parte de su discurso sobre servicios públicos y protección social está marcado por su experiencia familiar, ya que durante años cuidó de su madre, que sufría trastorno bipolar.
Durante años fue vista como una figura incómoda para sectores moderados del partido, especialmente durante la transición entre la era Corbyn y el liderazgo de Starmer. Sin embargo, terminó consolidándose como una dirigente mucho más pragmática de lo que muchos esperaban y logró mantener una enorme popularidad entre la base militante y entre los sindicatos.

«Odio que la gente intente encasillarme»

Detractores y seguidores le reconocen algo especialmente valioso en la política, su autenticidad y capacidad para conectar emocionalmente con votantes de clase trabajadora alejados del lenguaje tecnocrático dominante en Westminster. Su perfil mezcla izquierda económica con una fuerte conexión sindical.
Un obstáculo para una eventual candidatura sería el temor de numerosos diputados moderados a que un giro demasiado izquierdista vuelva a alejar al partido del electorado centrista. Rayner dimitió en septiembre de 2025 como viceprimera ministra, ministra de Vivienda y número dos del Partido Laborista tras una polémica por el pago de impuestos de una vivienda que compró.

Andy Burnham, el más popular entre las bases

Pocos políticos laboristas conservan hoy un nivel de popularidad comparable al de Andy Burnham. Nacido en Liverpool hace 56 años, casado con la ejecutiva de marketing Marie-France van Heel, con quien tiene tres hijos, representa para muchos el rostro más reconocible del norte laborista inglés. Periodista y asesor político antes de entrar en Westminster, tuvo cargos relevantes durante los gobiernos de Tony Blair y Gordon Brown, aunque su perfil político terminó alejándose progresivamente del establishment de la capital británica.
Alcalde del Gran Mánchester desde 2017, Burnham se convirtió en una de las voces más visibles del norte de Inglaterra durante la pandemia, especialmente por sus enfrentamientos con el Gobierno conservador de Boris Johnson en defensa de mayores ayudas económicas para las regiones afectadas por las restricciones sanitarias.

«Quiero regresar al Parlamento para llevar al conjunto del Reino Unido el cambio que hemos llevado al Gran Mánchester»

Lejos del estilo tradicional de Westminster, construyó una imagen de dirigente local combativo, muy conectado con las ciudades industriales del norte y con los votantes del llamado «red wall» (muro rojo), los antiguos bastiones laboristas que giraron hacia los conservadores durante los años del Brexit. Su peso político en el norte de Inglaterra ha llevado a parte de la prensa británica a describirlo incluso como «el rey del norte».
Su posible regreso al Parlamento, facilitado ahora por la decisión del diputado Josh Simons de abandonar su escaño, ha reactivado inmediatamente las especulaciones sobre una futura candidatura al liderazgo. Aunque sigue siendo enormemente popular dentro del partido, no puede competir formalmente por el liderazgo mientras permanezca fuera de la Cámara de los Comunes.

Ed Miliband, el regreso del viejo laborismo

Durante años, Ed Miliband simbolizó para muchos laboristas el fracaso electoral. Su derrota frente a David Cameron en las elecciones de 2015 marcó profundamente al partido y abrió la puerta primero al giro izquierdista de Jeremy Corbyn y después al regreso al centro impulsado por Starmer.
Hijo de intelectuales judíos marxistas refugiados del nazismo, nacido en Londres en 1969 y casado con la jueza Justine Thornton, con quien tiene dos hijos, Miliband representa probablemente el perfil más intelectual y académico de todos los posibles aspirantes. Formado en Filosofía, Política y Economía y antiguo asesor de Gordon Brown, siempre fue visto como un político más cómodo entre documentos y debates ideológicos que en la política emocional de masas.

«La era de la seguridad basada en los combustibles fósiles ha terminado, y ha llegado el momento de la seguridad basada en la energía limpia»

Sin embargo, la política británica posee una extraordinaria capacidad para rehabilitar figuras que parecían amortizadas. Miliband, hoy responsable de Energía y Seguridad climática, ha reconstruido parte de su reputación gracias a la creciente centralidad política de la transición energética y a un perfil intelectual que muchos consideran más sólido de lo que se reconoció durante su etapa como líder.
Su figura representa una socialdemocracia clásica, progresista y muy centrada en el Estado, el cambio climático y la desigualdad económica. Es uno de los miembros del Gobierno más activos ante el impacto económico de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, especialmente por el temor a una nueva crisis energética.

Alistair Carns, el veterano de guerra

El veterano de guerra Al Carns nació en Escocia en 1980, fue criado junto a sus cuatro hermanos por su madre en un barrio obrero de Aberdeen, sirvió durante 24 años en los Royal Marines, y, muy condecorado tras servir en Irak y Afganistán, entró al Parlamento en 2024. Considera que Reino Unido debe prepararse para escenarios de conflicto más amplios y volvió a alistarse como reservista porque considera que Europa atraviesa un momento peligroso.
Ha admitido haber votado en el pasado al Partido Conservador, y aunque todavía se encuentra lejos de los grandes pesos pesados del partido, su perfil ha ganado atención dentro de sectores preocupados por la seguridad nacional y por votantes obreros culturalmente conservadores que abandonaron a los laboristas durante los años del Brexit y ahora con el auge de Reform UK. Casado y padre de tres hijos, proyecta una imagen de disciplina, patriotismo y servicio público vinculado a la Defensa poco habitual en el ala progresista y su perfil público aumentó aún más después de participar el año pasado en una expedición al Everest formada por exmilitares que batió récords de ascensión y recaudó fondos para asociaciones de veteranos.

«¿Qué sentido tiene el Partido Laborista si no es capaz de sustituir la desesperanza y la frustración por esperanza, estabilidad y propósito?»

Actualmente subsecretario de Estado para las Fuerzas Armadas, forma parte de una corriente que defiende que la izquierda británica debe reconciliarse con conceptos como nación, seguridad y servicio militar. Y aunque todavía carece del peso parlamentario de otros posibles aspirantes, su creciente visibilidad refleja el intento de redefinir qué significa hoy ser progresista en un Reino Unido cada vez más fragmentado política y territorialmente.

Jineth Bedoya, subdirectora de 'El Tiempo': «Una víctima necesita conocer toda la verdad para sanar»

El día en que dice que murió, un 25 de mayo de 2000, la periodista Jineth Bedoya marchó a la cárcel La Modelo de Bogotá para entrevistarse con el líder de una organización criminal. No llegó a verle. La secuestraron en la puerta, la metieron … en un vehículo y la condujeron a una finca a las afueras donde fue drogada, torturada y sometida durante dieciséis horas a una violación masiva. Rogó a sus captores que la mataran, pero, pese a los golpes y las simulaciones de tiros en la sien, decidieron dejarla con un hilo de vida. La arrastraron hasta una furgoneta y después la arrojaron desnuda sobre la carretera. Un taxista se topó con su cuerpo en el asfalto.
Días antes había publicado en el diario ‘El Espectador’ diversas investigaciones sobre la red de tráfico de armas que los paramilitares dirigían desde la cárcel con la connivencia del Ejército y de la Policía. Al salir del hospital, Bedoya rechazó huir del país y, pese a las amenazas de muerte, decidió reconstruir su vida sobre la base del periodismo y el propósito de liderar la lucha contra los abusos sexuales. A partir de su caso nació en Colombia la campaña ‘No es hora de callar’ y cada 25 de mayo se conmemora el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual.

El próximo viernes recibirá en San Sebastián el Premio de Periodismo Santiago Oleaga, constituido por ‘El Diario Vasco’ en homenaje al que fuera director financiero del periódico, asesinado por ETA hace 25 años.
— ¿Qué cree que buscaba ETA cuando asesinó a Santiago Oleaga?
— Trataba de silenciar al periódico en el que trabajaba. Quería silenciar sus denuncias y lanzar el mensaje de que campaban a sus anchas. Cuando los terroristas se sienten acorralados lo primero que hacen es sembrar el miedo. En 2001, un año después de mi secuestro, la International Women Media Foundation nos premió a dos periodistas hispanoamericanas. La otra era la vasca Carmen Gurruchaga, que también sufrió un atentado de ETA.
— Entonces ya conocía lo que era ETA.
— Era un grupo terrorista muy conocido en Colombia porque exportaba su forma de hacer terrorismo a otras organizaciones ilegales durante el conflicto armado. Al igual que el IRA, tenía un conocimiento específico de explosivos.
— ¿Qué siente cuando escucha discursos que relativizan el terrorismo décadas después?
— Siento que estamos desandando el camino. En el pasado había un sector de la sociedad muy afín a estas organizaciones que, además, justificaban el accionar terrorista. Cuando se quita ahora peso a las acciones terroristas, tanto de ETA como de las FARC, quedamos abocados a transitar el mismo camino que no previno la barbarie que tuvimos que afrontar como sociedades.

Buenaventura, Valle del Cauca. Cientos de mujeres se unieron a la campaña ‘No es hora de callar’.

(Cedida)

— El 25 de mayo es Día Nacional en su país. ¿Qué supone esa fecha en su vida?
— Esa fecha es un parteaguas. Quedé muerta en vida porque en mi parte personal lo perdí todo. Incluso a mi familia. Decidí, muy presionada por lo que me pasó, dejar todo de lado para encontrar un significado de vida en el periodismo. Y por eso digo que es un parteaguas, porque por un lado mueres, pero por el otro lado te reencuentras. El periodismo era lo que me gustaba hacer, pero pasó a convertirse en mi vida. Ese día muero como la mujer que era, pero renazco en la periodista que se interna en la selva, que se va a cubrir los combates, que anda de helicóptero en helicóptero y que vuelve a ser secuestrada, esta vez por las FARC. El periodismo es la forma de seguir respirando.

«El 25 de mayo muero como la mujer que era, pero renazco en la periodista que se interna en la selva. El periodismo es la forma de seguir respirando»

— Rechazó el exilio en Alemania.
— Estaba todo organizado por parte del periódico y de la embajada de Alemania en Colombia. Pero si salía iba a morir definitivamente. Mi mayor temor era no volver a la redacción. Era más grande ese miedo que el mismo miedo a la muerte. Entendí que mi propósito era el periodismo. Eso es lo que me ancló en ese momento. El periodismo es lo que me sigue salvando.
— Al quedarse en Colombia se separó definitivamente de su familia.
— Nunca entendieron por qué lo hacía. Muchos pensaron que era una suicida y que quería morirme. Estuve 20 años cubriendo la guerra y nunca lo aceptaron. La única que siempre ha estado firme y fiel conmigo ha sido mi madre. Mi padre acaba de fallecer y lamentablemente mi relación con él se rompió por el secuestro.
— ¿Qué sucedió?
— Tenía una concepción muy machista. No aceptaba que fuera periodista y que siendo mujer entrara en cárceles. Cuando llegué a la clínica, medio muriendo, lo primero que hizo fue reclamar: ‘Le dije que no estudiara periodismo, usted se lo buscó, usted tiene la culpa’. Esa fue la primera ruptura. La definitiva fue cuando decidí quedarme en Colombia. No lo aceptó. Ahora tengo una carga. No nos pudimos despedir y eso me pesa. Quedan muchos temas pendientes, ¿no? Espero que se haya podido ir tranquilo. Ha sido muy duro.

Mujeres marcadas

— Una vez dijo que las organizaciones criminales matan a los hombres para silenciarlos, pero a las mujeres las violan.
— Sí. El castigo hacia las mujeres cuando nos quieren silenciar es a través del abuso sexual. Es el peor castigo. A una mujer no le mandan un sicario. La violentan. La marcan.
— En los juicios tuvo que detallar cómo fue la violación una y otra vez.
— Me tocó narrar mi violación trece veces. Trece veces. Las primeras doce veces lo hice en el proceso judicial, supuestamente para tener más pruebas y poder llamar a juicio a los presuntos implicados. La vez número 13 la justicia colombiana me obligó a contar delante de mis violadores cómo me violaron. Fue un día terrible emocionalmente. Fue durísimo. Casi otra violación.

Bedoya hace entrega del mural ‘Fragmentos que florecen’, en la cárcel La Modelo, al ministro de Juesticia Néstor Iván Osuna Patiño, en junio de 2024.

(Mauricio Moreno)

«Seguiré haciéndoles la vida imposible»

— El año pasado su vida corrió todavía más riesgo después de colocar un mural reivindicativo en la cárcel donde la secuestraron. ¿Qué balance hace?

— Ese mural era la reparación que me tenía que dar el Estado. Hablé con el ministro de Justicia y le dije que quería una obra de arte allí porque quería que la gente supiera que en esa cárcel pasó algo muy grave y que no se puede olvidar. Empezó los trámites administrativos, pero había tantos problemas que terminé pagando yo misma el mural. O sea, me reparé a mí misma. No me frené.

— ¿Cómo fue el proceso?

— Obtuve todos los permisos y metí cámaras para documentar el trabajo. Empecé a ir todos los días y esto fue, como decimos coloquialmente, meterse al rancho. O sea, volví a territorio enemigo. Los cargué y empezaron a amenazarme. Fue durísimo. Tuve mucho miedo porque también amenazaron de muerte a los videógrafos. Yo les decía que no me iban a callar. Entonces mataron al director de la cárcel.

— Por el mural.

— No tengo palabras. Fue demoledor. Devastador. Lo mataron y aumentaron las amenazas. Entonces tuvieron que reforzar mi seguridad. Me dijeron que saliera del país, pero no me fui hace 25 años y no me iba a ir entonces. Mi respuesta, por el contrario, fue empezar a hacer documentales de denuncia. Uno de ellos fue sobre la trata de personas. Las mafias internacionales que vienen a Colombia y se llevan a todas las chicas. Es un mercado grandísimo. Recorrí todas las fronteras del país y en una ocasión tuvimos que salir corriendo literalmente porque la policía avisó: ‘Acabamos de interceptar una comunicación, van a por ustedes y se tienen que ir de acá’. Fue un momento muy difícil. El documental salió al aire el 25 de noviembre y al día siguiente fue terrible la cantidad de amenazas que recibí. Pasé de tener dos guardaespaldas a ir con siete.

— ¿Ya no siente miedo?

— Las amenazas nunca han parado, pero he lidiado con ellas durante muchos años y si este es el momento de que se materialicen, que espero que no, pues yo ya estoy lista. Yo ya lo perdí todo, así que no tengo nada que perder. Mientras pueda respirar seguiré haciéndoles la vida imposible a través del periodismo.

— La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró culpable al Estado colombiano.
— Ganamos ese proceso judicial. La Corte avaló toda mi argumentación, declaró culpable al Estado y le ordenó que siguiera la investigación judicial para aclarar los hechos. Tiene que llevar a juicio a todos los perpetradores, pero solamente ha llevado a tres. Faltan los otros 24 implicados.
— ¿Están identificados?
— No están detenidos porque no han sido judicializados, pero están identificados. La Corte Interamericana ordenó que fueran a juicio y no lo han hecho. El año pasado decidí renunciar a la justicia. Di una rueda de prensa y dos meses después la Fiscalía vinculó al general de la Policía que ordenó mi crimen gracias a las pruebas que yo había presentado. O sea, tuve que renunciar a la justicia para que a este general, Leonardo Gallego, lo llamaran a una indagatoria. Estamos en ese proceso.
— ¿Qué expectativas tiene?
— No va a pagar un día de cárcel, pero el pasado 3 de febrero lo vi en la audiencia. Llevé una carta escrita. Le dije que no le perdonaba, pero que había decidido perdonarme a mí misma por haber permitido que él me robara mi paz durante 25 años. Para mí ese es el cierre de este capítulo.

Conocer la verdad

— ¿Puede haber reconciliación sin una verdad completa?
— Definitivamente no. Cuando eres víctima necesitas conocer la verdad para sanar. Necesitas saber por qué dieron la orden, por qué te secuestraron o por qué mataron a tu familia. Solo así puedes sanar y empezar un camino de reconciliación. De palabra somos capaces de decir que podemos perdonar, pero emocionalmente queda un dolor que se activa cada vez que piensas que no te dijeron las cosas completas. Eso te dispara la rabia, la frustración, la venganza. Eso es no haber podido pasar página. Creo que no conocer la verdad en las acciones terroristas, tanto en España como en Colombia, nos lleva a repetir parte de la historia. Nosotros en Colombia la estamos repitiendo.

Mapiripán, en el Meta, sigue ligado a las masacres paramilitares, un secuestro masivo sin precedentes y el latente abandono estatal. Una foto, tomada hace 20 años tras el secuestro.

(Milton Díaz)

— ¿De dónde saca la fuerza para seguir creyendo en el periodismo?
— Del día a día. Sigo muy activa buscando historias. Ahora soy más maestra que reportera. Me ocupo de la revisión de todo el periódico, ‘El Tiempo’. Cuando determinadas personas llaman y agradecen que hayamos publicado determinada historia surge la esperanza. Porque podemos seguir cambiando la vida a la gente. Me abrazo a eso. Siempre pienso que hoy puede ser mi último día. Si el día que se cierren mis ojos estoy abrazada a esa esperanza que me da el periodismo, mira, me voy feliz.

José Daniel Ferrer: «EE.UU. va a tener que intervenir militarmente en Cuba porque el régimen lo que está haciendo es ganar tiempo»

El 5 de julio de 2025 se le ha quedado marcado a José Daniel Ferrer en la memoria. Ese día, el opositor cubano pensó que realmente podía morir en una cárcel del régimen. «Me dieron la novena paliza en diez días, me tumbaron en … el suelo, sujeto por varias personas, me abrieron la boca con un palo y me obligaron a tragar una sopa podrida», recuerda el ex-preso político durante una entrevista con ABC en Madrid.
Más que los golpes, a Ferrer le dolió la humillación; para entonces ya había tomado una determinación. Quedaban tres meses para que abandonara la cárcel camino del exilio, algo que siempre negó que haría, incluso cuando muchos del grupo de los 75 de la Primavera Negra, excarcelados por mediación del Vaticano, lo hicieron. Él se negó y cumplió ocho años (2003-2011), hasta que fue liberado. Después volvería a ser encarcelado en 2019, y nuevamente en 2021, durante las históricas protestas del 11 de julio.

José Daniel Ferrer, de 55 años, es uno de los líderes más destacados de la oposición cubana y uno de los más incómodos para el régimen, que lo ha intentado silenciar con la cárcel y ahora con el exilio. Pero desde Miami, donde voló acompañado por su familia –«no quería dejar rehenes atrás para que el régimen los utilice»—, sigue ayudando a los cubanos. A diario le llegan cientos de mensajes desde la isla pidiéndole algo. También sigue luchando por la libertad de Cuba, una meta que ve más cerca que nunca gracias a las negociaciones —bajo presión— emprendidas por Washington con La Habana, para lograr una apertura económica y política. El precedente de Maduro parece darle a Ferrer la certeza de que también se pueden producir cambios en la isla.

Noticia relacionada

David Alandete

Una acción –la extracción del presidente de Venezuela el pasado 3 de enero–, que ha hecho que muchos cubanos anhelen una intervención similar contra la cúpula castrista. Así se lo han confirmado desde la isla cientos de cubanos a Ferrer: «No debieron haber empezado por Venezuela, debieron haber empezado por aquí, que llevamos 67 años. Venezuela apenas lleva 26 o 27 años bajo ese tipo de régimen autoritario», es una de las repuestas a la encuesta lanzada por el opositor tras la captura de Maduro. «Pero eso no significa que nos vamos a cruzar de brazos a esperar que otros nos hagan el trabajo –subraya Ferrer–. Tenemos que seguir trabajando muy fuerte los que están dentro y fuera de Cuba; los que estamos fuera, aunando esfuerzos y coordinando mejor».
—Usted ha mantenido varios encuentros con el secretario de Estado, Marco Rubio, ¿en algún momento le ha avanzado algo de las negociaciones? 
—En el primer encuentro hablamos de la situación humanitaria, de la grave crisis que estaba viviendo Cuba, del incremento constante de la represión y de los horrores que se estaban viviendo en las cárceles de Cuba. De una manera bastante clara, la respuesta del secretario de Estado fue que la situación, el drama que vivían los pueblos de Venezuela, Cuba y también Nicaragua, estaba llegando a su fin, que EE.UU. no iba a seguir permitiendo que esos regímenes continuasen oprimiendo, explotando y reprimiendo a su pueblo como lo hacían. Luego mantuvimos contacto a través del equipo del Departamento de Estado, de sus asistentes, y luego incluso tuvimos reuniones con quienes se encargan de Cuba y del hemisferio occidental. También con el embajador Mike Hammer [encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en La Habana]. Y siempre las palabras eran que el régimen castrocomunista no sobreviviría 2026.
—La visita del jefe de la CIA a Cuba parece confirmar que, pese a estar Trump enredado con la guerra en Irán, la negociación está avanzando…
—Sí, está avanzando muy rápido. Si vemos la visita del director de la CIA a La Habana, las fotos de con quiénes se reunieron, las informaciones en medios estadounidenses de la intención del Departamento de Justicia de presentar un caso formal contra Raúl Castro, o la orden ejecutiva de Donald Trump de que Cuba es una amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad de los EE.UU., la conclusión a la que uno llega es que le están diciendo al régimen: «Te estamos dando demasiadas oportunidades; la tomas o terminas muy mal». Y sabemos que, aunque hayan dicho en ciertos momentos que no contemplan la acción militar, conociendo bien la mentalidad de los altos mandos del régimen castrista, sabiendo lo que se tuvo que hacer con el caso venezolano, la lógica indica que van a tener que intervenir porque los del régimen de La Habana en estos momentos están tratando de ganar tiempo a toda costa.

«La lógica indica que EE.UU. va a tener que intervenir porque los del régimen de La Habana en estos momentos están tratando de ganar tiempo a toda costa»

José Daniel Ferrer
Líder opositor cubano y ex preso político

—¿Para llegar a las elecciones de medio mandato en noviembre?
—Sí, para ver si se le complica el escenario interno a Donald Trump y eso hace que la democratización de Cuba ya no sea una prioridad; y de ahí sueñan con un nuevo escenario favorable: que en las próximas elecciones de 2028 ya no sea el Partido Republicano el que esté en la Casa Blanca; que no haya un Marco Rubio o un J. D. Vance, con Marco Rubio de vicepresidente o a la inversa. De esa manera, el régimen puede conseguir que nuevamente, desde la Casa Blanca, haya un tipo de política al estilo Barack Obama, de acercamiento, de negociaciones… Con eso sueña el régimen, pero el pueblo cubano sueña con una cuestión totalmente diferente y, por suerte, creo que EE.UU. y el pueblo cubano estamos muy en sintonía. Hay una sola solución y es el fin definitivo del régimen castrocomunista.
—Entonces, ¿ve segura una intervención militar antes de noviembre?
—Lo veo, a no ser que, y esto lo veo menos probable, que la alta dirección del régimen comprenda que ese tiempo que quieren ganar no lo van a conseguir. Mientras crean que pueden conseguirlo, ellos no van a ceder.
—¿Sería admisible que la transición en Cuba estuviera liderada por un miembro de la familia Castro?
—No, para nada. Y estamos seguros de que EE.UU. no contempla que un miembro de la familia Castro sea quien lidere la transición. Y en el remoto caso de que pudiese ocurrir, no podría ser nunca el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘el cangrejo’. En el remoto caso de que sea un miembro de la familia, quizás pudiesen contemplar a Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Raúl Castro y Fidel Castro.

Muchos cubanos pensaron que EE.UU. debía haber empezado por Cuba, que lleva 67 años bajo una dictadura, frente a los 27 de Venezuela

—¿La oposición cubana está también en la mesa de negociación?
—De momento, de manera oficial, la oposición no está involucrada en este proceso. Aunque no han dejado de preguntarnos, no han dejado de conversar y sé que a menudo hablan con Rosa María Payá y con Orlando Gutiérrez, también con otros actores. Están hablando con muchos.
—¿La oposición cubana, tanto en el exilio como la poca que hay en la isla, está unida y está preparada para asumir su papel en la transición?
—Mayoritariamente unida. El pasado 12 de marzo, muchos grupos en Miami y también dentro de Cuba acordamos, firmamos y nos comprometimos con una declaración que lleva por nombre ‘Acuerdo de Liberación de Cuba’, que establece diez puntos básicos elementales. También se comenzó de inmediato a estructurar y a organizar comisiones para el trabajo transicional sobre los ámbitos jurídico, económico, sanitario y de transporte, entre otros.
—Estos días, usted está de gira por varios países europeos –Bélgica, Lituania, Chequia–; el lunes estará en Francia y el martes en Países Bajos. ¿Cuál es el objetivo de este viaje?
—Tiene tres objetivos principales. Uno, pedirle a Europa que ponga fin al Acuerdo de diálogo político y cooperación con el régimen; también que le condenen, como han condenado al de Venezuela y al de Nicaragua en diferentes momentos. El segundo punto es pedirles que toda ayuda humanitaria que destinen a Cuba, que es muy necesaria para salvar vidas, sobre todo con alimentos y medicina, no lo hagan a través del régimen que prioriza a los altos mandos y a sus fuerzas represivas, y lo que queda cae en una espiral de corrupción. Lo que llega al necesitado es ínfimo. Recomendamos que traten de canalizar toda ayuda y que ejerzan presión para que eso sea posible a través, por ejemplo, de la Iglesia Católica y de algunas otras agrupaciones cristianas que tienen credibilidad ante el pueblo cubano.

José Daniel Ferrer durante la entrevista en ABC.

(I Gil)

El tercer objetivo es dejar constancia de lo que está sucediendo en las cárceles de Cuba, algo verdaderamente terrible. Además, les estamos explicando que no entendemos cómo tratan de una manera tan favorable a un régimen que es aliado de Vladímir Putin, que aplaudió la invasión rusa a Ucrania, que está facilitando el envío de mercenarios cubanos. Por último, estamos pidiendo apoyo para el ‘Acuerdo de Liberación de Cuba’ porque es la oposición prodemocrática. Europa y España deben convencerse de que somos sus verdaderos aliados, porque defendemos los principios, los valores, los derechos que ellos defienden. Cuanto más apoyo del exterior, de los gobiernos del mundo libre y democrático, recibamos, más se sumarán en Cuba. El cubano, desgraciadamente, después de tanta presión, de tantos abusos, de tantos crímenes, tiene la mentalidad de que si hay apoyo, parece que esto promete, que se está consolidando y se suman. Pero si ven que no hay apoyo, no se meten porque piensan que van a terminar en prisión y va a ser en vano su sacrificio.
—Hace unas semanas, Barcelona acogió una cumbre de países progresistas donde algunos, entre ellos España, defendieron la soberanía de Cuba frente a las amenazas de EE.UU. Nadie, sin embargo, denunció la violación de derechos humanos en la isla…
—Es una hipocresía total. Defender, aparentemente, la soberanía de Cuba de la manera en que ellos lo hacen es defender la tiranía que viola los derechos elementales de los cubanos y que le impide al pueblo cubano ser verdaderamente el soberano. Ellos, en verdad, lo que hacen con ese tipo de declaraciones es tratar de salvar a un aliado ideológico. Cuando un gobierno como el actual de España, el de Colombia, México o Brasil u otros defienden al régimen cubano, pienso: «Dime a quién defiende y entonces ya sé qué quieres imponerle a tu país». A ellos les gustaría muchísimo poder ser los dueños de sus respectivos países y disfrutar de las ventajas que tiene el Partido Comunista para oprimir y explotar miserablemente, criminalmente, al pueblo de Cuba.

«Ver que precisamente España ayuda a sostener la equivocada política de la Unión Europea hacia Cuba nos asusta mucho»

José Daniel Ferrer
Líder opositor cubano y ex preso político

—¿Qué papel debería jugar España en el futuro de Cuba?
—La inmensa mayoría de los cubanos tenemos sangre española en nuestras venas. Mis abuelos maternos eran gallegos. La historia de España y nuestra historia han estado muy ligadas durante mucho tiempo. Ver que precisamente España ayuda a sostener la equivocada política de la Unión Europea hacia Cuba nos asusta mucho. Necesitamos muchos amigos que defiendan la libertad, la democracia, los derechos humanos, y necesitamos muchos sectores, no solamente que nos acompañen en el proceso de transición a la democracia, sino también en el proceso de reconstrucción de Cuba. Si la política equivocada es por proteger intereses económicos, va a ser contraproducente, porque los van a perder de una manera más radical, más dura. Queremos tener a la UE y a España como amigos y aliados en el proceso de transición y de reconstrucción de Cuba. Si Europa no rectifica su rumbo, Trump va a terminar siendo tan querido por los cubanos que se le van a levantar altares por toda Cuba. Si cumple con lo que ha prometido, va a quedar mejor parado que el Quijote, porque el Quijote peleaba contra molinos de viento y Trump se ha comprometido a derrotar criminales reales.

Hallan muerta a la ballena rescatada tras permanecer varada en la costa alemana dos meses

Una ballena jorobada que apareció muerta en la costa danesa de Anholt es ‘Timmy’, el cetáceo que había permanecido casi dos meses varado frente a Alemania y que hace dos semanas fue puesto en libertad tras un mediático rescate, informó este sábado la Agencia Danesa de Protección Ambiental.»Está ahora confirmado que la ballena jorobada encallada en Anholt es la misma ballena que había estado encallada en Alemania y a la que se había intentado rescatar», declaró un representante del organismo estatal a la agencia danesa Ritzau.El cuerpo de la ballena había aparecido este jueves, pero no fue hasta hoy que las condiciones meteorológicas permitieron a los empleados de la Agencia Danesa de Protección Ambiental inspeccionarlo, en el que encontraron un transmisor, cuya localización y aspecto permitieron identificar al cetáceo.También Till Backhaus, el ministro de Medio Ambiente de la región alemana de Mecklemburgo – AntePomerania, confirmó la noticia.»Muchas personas habían sentido gran compasión con el destino del animal y habían tenido la esperanza de que se pudiera dejar a la ballena otra vez en libertad. Yo también había compartido esa esperanza», se lamentó en declaraciones recogidas por el tabloide Bild.Los intentos de rescatar a ‘Timmy’, la ballena jorobada que quedó varada en varias ocasiones, la primera vez a principios de marzo, en diversos puntos de la costa alemana del mar Báltico, desataron gran atención mediática en Alemania.A pesar de que los científicos advertían de que el animal no tenía posibilidades de sobrevivir aunque fuera transportado a aguas profundas, ya que había sufrido lesiones y estaba claramente desorientado, la presión social acabó llevando a las autoridades regionales a autorizar un intento de rescate privado.Tras muchos contratiempos y cruces de acusaciones, la iniciativa, financiada por los empresarios Walter Gunz, cofundador de la cadena de distribución de electrónica de consumo MediaMarkt, y Karin Walter-Mommert, conocida en el sector de los deportes ecuestres, consiguió cargar a la ballena en una barcaza y soltarla el pasado 2 de mayo en el mar del Norte.La liberación se produjo unos 70 kilómetros al norte de Skagen (Dinamarca) y el rescate costó en total más de 1,5 millones de euros.Desde entonces, y en contra de lo prometido, la iniciativa privada no había suministrado ningún dato de localización ni las constantes vitales del cetáceo, que pretendía monitorear, por lo que se sospechaba que, tras soltar a la ballena en aguas profundas, ésta se había ahogado, incapaz de nadar.