El 'aval' de la Nobel de la Paz: EE.UU. usó los llamamientos de Machado para justificar la incursión militar contra Maduro
La publicación de un memorándum clasificado del Departamento de Justicia, fechado el 23 de diciembre de 2025, ha arrojado luz sobre los fundamentos legales y los cálculos de riesgo detrás de la operación Resolución Absoluta que terminó con la extracción de Nicolás Maduro. Este … documento, redactado por la Oficina de Asesoría Legal (OLC por sus siglas en inglés), expone la justificación del Ejecutivo para autorizar una acción militar unilateral en suelo extranjero y desvela detalles operativos críticos que se manejaban antes de la operación.
El texto confirma que la Administración Trump integró las peticiones explícitas de María Corina Machado en su argumento legal para legitimar la intervención, al tiempo que se preparaba para una resistencia feroz encabezada por figuras clave del régimen, incluida la ex primera dama, Cilia Flores.
El documento articula una defensa exhaustiva de la autoridad presidencial para ordenar a personal militar estadounidense asistir a las fuerzas del orden en la extracción de Maduro de Venezuela. La operación, descrita legalmente como una «rendición irregular», se fundamenta en la premisa de que Maduro, tras haber ignorado su promesa de elecciones libres en 2023 y desatado una ola de represión, no abandonaría el poder voluntariamente.
Un punto crucial del argumento legal es el peso otorgado a los señalamientos de María Corina Machado. El memorándum destaca que hubo «repetidos llamamientos públicos para la asistencia del Presidente [Trump] para efectuar el resultado electoral con fuerza si fuera necesario». Para sustentar esto, el documento cita específicamente declaraciones de la líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, quien instó a Trump a detener la «guerra» de Maduro y señaló que la escalada estadounidense era la «única vía» para liberar al país. Estas solicitudes directas fueron utilizadas por los asesores legales para reforzar la narrativa de que la intervención servía a intereses nacionales y respondía a una crisis donde el liderazgo legítimo no podía controlar la amenaza.
La planificación operativa, según revela el texto, tuvo que considerar amenazas específicas dentro del círculo íntimo del objetivo. La Inteligencia situaba a Maduro pasando un tiempo considerable en Fuerte Tiuna, el bastión militar. Sin embargo, el análisis de riesgo incluía una advertencia sobre Cilia Flores. Se esperaba que ella estuviera presente durante la operación, y el informe alertaba a los planificadores que es «conocida por ser más agresiva y combativa» que su esposo. Esta caracterización sugiere que las fuerzas de asalto se prepararon para un escenario donde la resistencia de mando provendría activamente de Flores.
El Departamento de Justicia no subestimó los peligros, reconociendo que las fuerzas enfrentarían una «resistencia significativa». La Inteligencia identificó hasta 75 sitios de baterías antiaéreas en la ruta de aproximación, lo que requirió el uso de aviones de combate para escoltar a los helicópteros. Además, se advirtió sobre la presencia de hasta 200 guardias armados enviados por otro país para proteger a Maduro. Para mitigar riesgos, el ataque se programó para la una de la madrugada en una fecha festiva, precedido por acciones para cortar la electricidad en el fuerte.
Más allá de la táctica, el texto alerta sobre un posible conflicto mayor si una «potencia extranjera» interviene para proteger sus inversiones, vinculando este riesgo con China y Rusia. A este escenario se suma la presencia de Hizbolá que, según la Inteligencia citada, utiliza a Venezuela como base para financiar el terrorismo global.
A pesar de la magnitud de la fuerza y la posibilidad de bajas, la OLC concluyó que la operación no constituía una «guerra» constitucional debido a su duración limitada. Finalmente, el documento entrelaza la seguridad nacional con argumentos humanitarios, citando que millones de venezolanos se enfrentan a necesidades severas, presentando a Maduro como causante de una desestabilización que justificaba una operación de alto riesgo sustentada, en parte, en las palabras de Machado.

