Del flanco oriental a Berlín, Alemania ensaya evacuar a heridos de una guerra con Rusia
Los heridos son trasladados desde el frente hasta una carpa militar, un hospital de campaña de la Bundeswehr alemana instalado en Lituania en el que se llevan a cabo cirugías de emergencia, los primeros triajes y operaciones de estabilización. Los helicópteros tienen cinco … minutos para volver a despegar con las camillas vacías. Desde allí, un avión de transporte de cisternas multirrol A330 MRTT transporta a los heridos a Berlín.
Si estallase un conflicto armado con Rusia en el flanco oriental de la OTAN, Alemania sería por su situación geográfica el corredor natural de evacuación de los soldados heridos de la Alianza y sus hospitales deberían estar preparados para atenderlos en grandes cantidades. Y eso no se improvisa. Por eso la capital alemana ha llevado a cabo desde el miércoles hasta este sábado un simulacro de evacuación urgente de 200 heridos, 200 actores a los que los recursos sanitarios de la ciudad deben prestar servicio inmediato. Es el ejercicio a gran escala denominado Medic Quadriga.
El núcleo de estas maniobras es el aeropuerto BER, donde se ha erigido una base civil-militar de acogida que centraliza el trabajo de servicios de rescate, clínicas y bomberos, mientras administra las capacidades disponibles, como camas y personal de urgencias en cuatro hospitales de la ciudad: el campus Benjamin Franklin de la Charité Universitätsmedizin Berlin, la Unfallkrankenhaus Berlin, el Vivantes Klinikum Neukölln y el Hospital de la Bundeswehr. Con 12 ambulancias, 100 trabajadores diarios de Cruz Roja Alemana, dos grupos de transporte de la Orden de Malta y cinco vehículos de Johanniter, el personal formado principalmente por voluntarios realiza la distribución en los hospitales, con la ayuda de dos helicópteros H145 con rotores de cinco palas de la DRF Luftrettung, habitualmente en tareas de protección civil y especialmente configurados para el ejercicio con «doble camilla».
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«El objetivo del ejercicio es mejorar la cooperación entre el Ejército, los hospitales y los servicios de emergencia para un escenario del Artículo 5. Una de las tareas de la administración es convocar al equipo de crisis y echar una mano en la distribución estratégica de los pacientes», explica la senadora de Sanidad Ina Czyborra a ABC el contenido del simulacro, en el que participa un total de 1000 soldados y 250 ayudantes civiles. Y añade: «Los hospitales cuentan con protocolos, pero nunca han sido necesarios y hay dificultades que no se aprecian hasta que no vives la situación».
El año pasado, el Senado emitió un plan marco para la defensa civil en los hospitales de la capital alemana, cuyo contenido sigue bajo secreto por motivos de seguridad. Dicho programa contiene las instrucciones y prioridades de funcionamiento de los hospitales, así como la administración y uso de medicamentos, en caso de declararse unas situación de emergencia en el flanco oriental de la OTAN. Czyborra garantiza sin embargo que, durante este simulacro, la atención médica de urgencias en la capital no se verá afectada.
Mil heridos diarios con necesidad de tratamiento
«Durante mucho tiempo, la creencia generalizada en Alemania ha sido de que la guerra no es un escenario para el que tengamos que prepararnos. Pero eso ha cambiado», reconoce Ralph Tiesler, presidente de la Oficina Federal de Protección Civil y Asistencia en Casos de Desastre. «Ahora entendemos el riesgo de una gran guerra de agresión en Europa, por lo que médicos, farmacéuticos, reservistas y otros miembros de la Bundeswehr debemos estar preparados», ha señalado.
El coronel Sebastian Hentsch estima que, en caso de estallido de un conflicto, alrededor de mil soldados gravemente heridos tendrían que ser tratados diariamente en Alemania, de los cuales del 10% al 30% requerirían cuidados médicos intensivos. Hentsch ha solicitado la capacitación adicional del personal médico, que en tiempos de paz no está preparado para lidiar in situ con heridas de guerra, e insiste en que «estamos en el camino correcto, pero no hay que perder el tiempo: debemos ocuparnos de esto en tiempos de paz».
Se calcula que serían necesarios 3.000 cirujanos para atender una demanda de ese tipo y Alemania está lejos del objetivo. El robot asistente cirujano Noac, desarrollando gracias a financiación de la OTAN, ayudará a cubrir el déficit de profesionales.
El jefe del Servicio Médico Central de la Bundeswehr, el general Ralf Hoffmann, asegura que los aliados están aprendiendo mucho de la guerra en Ucrania, donde a menudo no pueden evacuar a los heridos debido a la actividad de los drones, y ensaya protocolos de evacuación capaces de burlar esa amenaza. Berlín podría sumar autobuses, que no participan en este simulacro, para transportar soldados heridos, y el servicio médico de las fuerzas armadas alemanas, que actualmente cuenta con 15.000 personas, está en vías de ampliación para hacer frente a los desafíos futuros.

