Como en muchos otros lugares de Europa, Irlanda también está sufriendo los efectos de la despoblación. Por eso, incluso hay pueblos enteros a la venta. Es el caso de Lyons, en el condado de Kildare. Su precio de salida, 20 millones de euros.Tal y como recoge el Daily Mail, el pueblo de Lyons se desarrolló por primera vez en el siglo XVIII como un pueblo minero, y muchos de los edificios que aún se conservan hoy en día datan de la década de 1820. El cofundador de Ryanair, Tony Ryan, lo compró y restauró en la década de 1990 y el complejo es actualmente propiedad del empresario Barry O’Callaghan, quien adquirió la finca completa en 2016 tras el fallecimiento de Ryan en 2007.La localidad está compuesta por cabañas rústicas que se encuentran en excelentes condiciones, que suman un total de 47 habitaciones. La casa de Tony Ryan, situada dentro del pueblo, sigue siendo propiedad de su familia y no está en venta. La zona está rodeada de colinas y tierras de cultivo, y se encuentra a tan solo 30 minutos de la capital irlandesa, Dublín. Accesible únicamente a través de una avenida cerrada, el pueblo cuenta con varios patios ajardinados, así como con un lago, un pub y una antigua escuela. Además, en su día también hubo un depósito de esclusas y un cuartel de policía. También había un molino harinero, que actualmente funciona como restaurante.
Obcecado con dejar su legado para la historia, Donald Trump parece haberse propuesto imprimir su sello a la arquitectura de la capital de Estados Unidos y que los ciudadanos reconozcan su huella allá donde miren en Washington. Además de los cambios en la Casa … Blanca, que incluyen un gigantesco salón de baile y un Despacho Oval recubierto en oro, el presidente pretende erigir un arco del triunfo de 76 metros de alto.
En su delirio megalómano, el dirigente norteamericano ha proyectado una estructura que se ubicaría en un extremo del puente Arlington Memorial, junto al río Potomac, y que ha hecho pública este viernes la Comisión de Bellas Artes. La idea es que el arco se alce frente al Monumento a Lincoln, como una manera de celebrar el 250 aniversario de Estados Unidos y afianzar su impronta como presidente.
El arco contará con la inscripción «Una nación bajo Dios» y estará coronado por una estatua alada de la Dama de la Libertad de 18 metros flanqueada por un par de esculturas de águilas y, en su base, por cuatro leones dorados, de acuerdo con los bocetos elaborados por el arquitecto Nicolas Leo Charbonneau, socio de la firma Harrison Design. La flecha del arco (la distancia vertical desde la línea de arranque hasta el punto más alto del interior) será de 33,5 metros y la luz (la anchura), de 16,8.
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El propio presidente se ha referido a la estructura, tal y como comparte en X una de las cuentas de la Casa Blanca, y dice estar construyendo un monumento «más magnífico y más grande» que el Arco del Triunfo de París. «Es increíble. Vamos a levantar uno que lo superará», ha afirmado Trump, que no conoce límites en su afán por dejar su legado en Estados Unidos.
La construcción no ha estado exenta de polémica desde el momento en que Trump compartió su intención de erigirla. Expertos han denunciado que la estructura, con sus 76 metros -más del doble que el Monumento a Lincoln-, bloquearía la línea de visión histórica entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington. Esta vista fue diseñada originalmente para simbolizar la unidad nacional tras la Guerra Civil.
VArios rénders del arco del triunfo..
(Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos)
Además, muchos detractores del líder norteamericano califican el proyecto como un «monumento a la vanidad» presidencial más que a la independencia. La controversia se avivó cuando el propio Trump respondió que el arco era para él al ser consultado sobre el destinatario del monumento.
Más allá del arco, el mandatario estadounidense ha expresado su voluntad de levantar otros monumentos, como el Jardín Nacional de Héroes Americanos, un proyecto para honrar a figuras históricas del país mediante una colección de 250 estatuas realistas esculpidas en mármol, granito, bronce, cobre o latón. El objetivo es inaugurarlo el 4 de julio, cuando se cumplirán 250 años de la independencia del país.
En junio del año pasado, Trump ya ordenó pavimentar la Rosaleda de la Casa Blanca, con el objetivo de facilitar la celebración de eventos en ese espacio. Asimismo, ha transformado el Despacho Oval en una oda a la pompa y el lujo o, más bien, en una pesadilla rococó bañada en oro.
En la misma línea, el pasado octubre comenzaron las obras en la Casa Blanca para construir el salón de baile encargado por Trump con la demolición de una parte de la residencia presidencial, a pesar de que el dirigente norteamericano afirmó en un primer momento que sería un anexo y que no cambiaría la estructura original del inmueble. La voluntad del líder estadounidense es que cuente con 8.000 metros cuadrados de superficie y una capacidad de 900 personas, en otra muestra de la ambición desmedida del mandatario.
Después de haber resistido a los 40 días de la guerra lanzada por sorpresa por Benjamín Netanyahu y Donald Trump, Irán quiere negociar desde una posición de fuerza con Ormuz como principal baza de presión. La desconfianza es máxima en la república islámica y antes … de comenzar el diálogo en Islamabad exigieron extender el alto el fuego a Líbano, a lo que se opone Israel, y liberar sus activos congelados, unos 6.000 millones de euros, según los medios iraníes.
El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Galibaf, defendió que sin estas dos condiciones previas no estaban dispuestos a negociar y mantuvo durante toda la jornada la incertidumbre sobre la participación en la cumbre. Ante la enorme tensión previa al encuentro, las autoridades paquistaníes se marcaron un objetivo «realista, aunque modesto: lograr que ambas partes encuentren un mínimo terreno común que permita mantener abierto el canal de diálogo», según revelaron a la cadena Al Yasira.
Junto a Galibaf, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, es el segundo de los nombres del equipo negociador iraní y afirmó que, si Estados Unidos está dispuesto a «hundir su economía» al seguir permitiendo que el primer ministro israelí «mate a la diplomacia» al no respetar el alto el fuego, esa sería una «decisión» de Washington. «Creemos que sería una estupidez, pero estamos preparados para ello», lamentó el jefe de la diplomacia.
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Mikel Ayestaran
Ante la ausencia de un alto el fuego en el frente libanés, los medios oficiales trataron de ofrecer al menos una victoria simbólica e informaron de que «la fuerte presión y la amenaza de retirarse de las conversaciones obligaron al régimen sionista a detener sus ataques militares contra Beirut», según una fuente de seguridad de alto nivel citada por Press TV.
Guerra asimétrica
Esta es una negociación con el dedo en el gatillo, un diálogo entre dos partes dispuestas a volver a pelear en cualquier momento, por eso Trump mantiene a sus fuerzas en la región y por eso Irán no puede abandonar a Hizbolá. Si lo hace supondría todo un golpe para la moral de la milicia libanesa y el resto de grupos del llamado ‘Eje de la resistencia’, como las milicias de Irán o los hutíes de Yemen. En estos 40 días estos grupos han demostrado su importancia en el modelo de guerra asimétrica planteado por los iraníes ante la superioridad del arsenal enemigo.
Los iraníes, como Pakistán y Egipto, principales mediadores, aseguraron desde el primer instante que Líbano formaba parte del acuerdo de alto el fuego al que accedieron los estadounidenses. Tras la masacre del miércoles, con más de 300 muertos, el ejército israelí bajó la intensidad de las operaciones y Netanyahu anunció el inicio de «conversaciones directas» con las autoridades de Beirut, pero durante toda la jornada no cesaron los bombardeos al sur del país. El plan de Israel pasa por establecer aquí una «zona de seguridad» como la que han establecido en Gaza y para ello dinamitan las casas de las poblaciones cercanas a la frontera una por una. El jefe del ejército israelí, general Eyal Zamir, visitó a las tropas desplegadas en territorio libanés y les recordó que el «principal escenario de combate está en Líbano. La misión es seguir debilitando a Hizbolá».
El secretario general de Hizbolá, Naim Qassem, prometió que la «resistencia continuará mientras haya aliento». En un comunicado difundido por el grupo libanés aseguró que «el enemigo israelí fue derrotado sobre el terreno y no fue capaz de llevar a cabo una invasión terrestre. Cualquier negociación entre Israel y Líbano afronta un obstáculo enorme porque el Gobierno de Beirut no tiene control directo sobre Hizbolá, que se resiste a desarmarse. El Partido de Dios solo obedece órdenes de Teherán.
Traiciones recientes
Los precedentes diplomáticos recientes con Estados Unidos son preocupantes para Irán y el sector más radical del régimen es contrario a la negociación, lo que supone una fuerte presión para la parte del régimen que apuesta por el alto el fuego. Trump traicionó a los iraníes en 2018, cuando rompió el pacto nuclear que habían firmado tres años antes con Barack Obama. La república islámica aceptó limitar el enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones y cumplía lo pactado, según todos los informes de la Agencia Internacional de Energía Atómica, pero Trump, aconsejado por Netanyahu, abandonó el acuerdo de forma unilateral y reimpuso castigos al régimen. En junio y febrero, los iraníes sufrieron dos nuevas traiciones y les atacaron cuando negociaban un nuevo acuerdo atómico.
Mientras Irán mantenía la incertidumbre sobre su participación en el diálogo de Islamabad, el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, volaba camino Pakistán. Antes de subirse al avión declaró a los medios que «si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros estamos dispuestos a tender la mano. Si intentan jugárnosla, descubrirán que el equipo negociador no será tan receptivo». Vance añadió que Trump le dio «directrices bastante claras» sobre cómo abordar las negociaciones, algo importante en medio de tanta confusión.
«Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros estamos dispuestos a tender la mano. Si intentan jugárnosla, descubrirán que el equipo negociador no será tan receptivo»
J. D. Vance
Vicepresidente de EE.UU.
Casi inmediatamente después de que la Casa Blanca e Irán anunciaran el alto el fuego temporal el martes por la noche, surgieron desacuerdos sobre los términos de la tregua. La república islámica aceptó la tregua porque el enemigo aceptó su plan de 10 puntos como base de las negociaciones, según dio a entender Trump en su red social, pero poco después la Casa Blanca dio marcha atrás y dijo que se oponía al enriquecimiento de uranio o a que Irán conserve el control de Ormuz. Pese al alto el fuego, el estrecho permanece casi cerrado y en Teherán trabajan en un plan para establecer un peaje para los barcos que quieran cruzar de forma segura.
Las guerras, incluidas las que en degradante coyunda llevan a cabo el presidente norteamericano Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu contra Irán y las milicias libanesas, no se hacen teniendo solamente en cuenta la posibilidad de obtener una «victoria» –término que suele entenderse como un beneficio neto descontando las pérdidas y el costo–, pues también cuenta la «gloria».Y para conseguir esa «gloria» y alcanzar combatiendo por ejemplo el premio Nobel de la Paz es necesario hacer la guerra de acuerdo con determinadas reglas, mediante la utilización exclusiva de ciertas armas consideradas honrosas y entre soldados vestidos con trajes extraños y frecuentemente poco prácticos, como sostiene el general británico Shelford Bidwell en su libro Modern Warfare.Pero estamos viendo que ni sujeción a las reglas, ni exclusivo empleo de determinadas armas, ni atavío alguno se han tenido en cuenta en la guerra de estos días. Mientras, volvamos a la disciplina, a los deberes de obediencia y a sus límites. Observemos cómo alegar el cumplimiento de órdenes recibidas no exime al que obedece de responsabilidad en los crímenes que pudiera cometer al llevarlas a cabo.Este es un principio básico vigente desde la Segunda Guerra Mundial como respuesta al Holocausto, que tuvo por primera vez aplicación de máxima visibilidad en los juicios de Nürenberg, celebrados entre 20 de noviembre de 1945 y el 1 de octubre de 1946. De manera que tampoco ahora, cuando las atrocidades sean juzgadas en los tribunales que hayan de constituirse, nadie podrá pretender que se le declare inocente de las salvajadas en que hubiere incurrido aunque probara que estuvo actuando en el cumplimiento de órdenes recibidas.Así sucede en los países que comparten nuestra civilización y así se ha traspuesto a la legislación española mediante el artículo 34 de las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas donde se dispone que «cuando las órdenes entrañen la ejecución de actos que manifiestamente sean contrarios a las leyes y usos de la guerra o constituyan delito, en particular contra la Constitución, ningún militar estará obligado a obedecerlas; en todo caso asumirá la grave responsabilidad de su acción u omisión». Y más adelante, en el artículo 84 al establecer que «todo mando tiene el deber de exigir obediencia a sus subordinados y el derecho a que se respete su autoridad, pero no podrá ordenar actos contrarios a las leyes y usos de la guerra o que constituyan delito».Los militares tienen en su ADN la disciplina y el reflejo automático de obedecer, pero la obediencia ya no puede ser ciega, ni al modo jesuítico de perinde ac cadáver. Y en todas partes puede llegarles también el momento de desobedecer o, para evitar esa quiebra, de pedir el relevo y renunciar al mando.Así ha sucedido en Estados Unidos, valgan de prueba algunos casos. Así, en la cúpula del Ejército: el general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército, forzado a retirarse en abril de 2026 por el secretario de Defensa; el general David Hodne, comandante general del Comando de Transformación y Entrenamiento del Ejército de los Estados Unidos, destituido simultáneamente.Entre otros altos mandos cesados en el periodo 2025–2026 figuran: el general Charles Q. Brown Jr., ex jefe del Estado Mayor Conjunto; la almirante Lisa Franchetti, jefa de Operaciones Navales; el general James Slife, subjefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.Y en el ámbito de la inteligencia militar y de la comunidad de defensa han sido destituidos: el teniente general Jeffrey Kruse, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, cesado por «pérdida de confianza»; vicealmirante Nancy Lacore, comandante del Distrito Naval de Washington; contralmirante Jamie Sands, comandante del Comando de Guerra Especial Naval; y el general Timothy Haugh, director de la Agencia de Seguridad Nacional y jefe del Servicio Central de Seguridad, incluidos en la misma oleada de ceses.
El puerto belga de amberes, el segundo de mercancías de Europa y uno de los más grandes del mundo, ha detenido parcialmente el tráfico marítimo por un vertido de petróleo.
El vertido ocurrido este jueves por la noche durante una operación de reabastecimiento de un … barco, pero la contaminación se extendió hacia el río Escalda.
La circulación ha quedado interrumpida desde la alta mar hasta la terminal y varias esclusas tuvieron que cerrarse. Esta suspensión del tráfico en el Escalda puede durar «varios días».
La empresa dijo «lamentar» el incidente y su posible impacto «sobre las zonas naturales vulnerables a lo largo del Escalda». «Hacemos todo lo posible para limitar al máximo los daños tanto operativos como ecológicos», insistió.
El gigantesco puerto de Amberes, con decenas de kilómetros de muelles, es el segundo puerto de mercancías más importante de Europa después del de Róterdam, en los Países Bajos vecinos. Se considera como uno de los pilares económicos de Bélgica.
Estados Unidos y la Unión Europea cada vez están más cerca de llegar a un acuerdo sobre lminerales críticos para competir con China y evitar la dependencia del gigante asiático. El potencial acuerdo se basaría en diferentes medidas como precios mínimos que facilitarían el suministro de proveedores fuera de China, según Bloomberg.
El «plan de acción» contemplaría también diferentes normas, inversiones y proyectos conjuntos entre EE.UU. y la UE para diluir la dependencia asiática del eje incluso en una potencial interrupción del suministro por parte de China.
Los minerales críticos son fundamentales en la industria tecnológica, afectando a la fabricación de teléfonos inteligentes o los vehículos eléctricos, pasando por el guiado de misiles en plena escalada bélica mundial.
China, el mayor proveedor
En este momento, China es el mayor proveedor mundial de algunos de los minerales críticos para la industria mundial, especialmente europea. En su poder tiene un 49% de las tierras raras del planeta, controla más del 70% de la producción mundial y casi el 90% de su procesamiento.