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Israel reprocha a Sánchez su postura tras el ataque a Irán: «¿Eso es estar en el 'lado correcto' de la historia?»

No ha sentado bien la postura del Gobierno de España ante el conflicto en Irán en el Gobierno israelí. Gideon Sa’ar, ministro de Asuntos Exteriores de Benjamín Netanyahu, ha criticado este lunes a través de un mensaje en redes sociales que Pedro Sánchez haya … recibido agradecimientos por parte de Irán después de este haya mostrado su negativa a que Estados Unidos use sus bases en Rota y Morón para atacar al país persa.
La embajada de Irán en España manifestaba esta mañana en su cuenta de X que «reconoce plenamente y respeta» la posición del presidente del Gobierno de no autorizar la utilización de las mencionadas bases para la guerra. «Está en consonancia con el derecho internacional», afirmó la legación iraní.

Ante estas palabras, el ministro israelí Gideon Sa’ar ha criticado que primero fuera Hamás quien agradeciera a Sánchez –lo hizo cuando el Gobierno impulsó el embargo de armas a Israel por su ofensiva en la Franja de Gaza y prohibió la entrada en España a quienes participasen directamente en ella–; que después también los hutíes agradecieran a Sánchez –lo hicieron cuando España rechazó unirse a la misión de EE.UU. en el mar Rojo–; y que ahora sea Irán quien le agradece.

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Javier Ansorena

«¿Eso es estar en el ‘lado correcto’ de la historia?», se pregunta el dirigente israelí, parafraseando al propio Pedro Sánchez que en varias ocasiones ha asegurado que España y su Ejecutivo lo están. Este mismo lunes, el presidente del Gobierno ha hecho de nuevo un llamamiento a la «desescalada inmediata, respeto al derecho internacional y diálogo para lograr y mantener la paz» en Oriente Medio.
El pasado sábado, tras conocerse el ataque de EE.UU. e Israel contra el régimen iraní, Sánchez rechazó la «acción militar unilateral» de ambos países, pidiendo que se retomase el diálogo para alcanzar «una solución política duradera para la región», denunciando que contribuía a «un orden internacional más incierto y hostil».
En las últimas horas, el socialista también ha condenado las acciones llevadas a cabo por el régimen iraní, Hizbolá y el Ejército israelí en Líbano, pidiendo «detener de inmediato la espiral» en la zona. «La violencia solo genera más violencia. Las bombas alcanzan objetivos militares, pero también calles, aeropuertos, colegios y hogares de civiles inocentes», ha denunciado en X.

EE.UU. estalla contra Sánchez por las bases de Rota y Morón: «Ojalá sea una aberración»

En Estados Unidos está creciendo la irritación con España por la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de negar el uso de las bases para la logística de la campaña contra Irán. El detonante inmediato es que Sánchez ha negado permiso para que Estados … Unidos utilice las bases de Rota y Morón, de uso conjunto, en apoyo de los ataques, alegando que cualquier operación debe ajustarse al marco del acuerdo bilateral y a la Carta de la ONU.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, dijo que España quiere «democracia, libertad y derechos fundamentales» para el pueblo iraní, pero que «en ningún caso» permitirá que sus bases se utilicen para acciones que no estén amparadas por el acuerdo con Estados Unidos y por la Carta de Naciones Unidas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, sostuvo que ni Rota ni Morón han sido usadas en la operación y que, según la interpretación española del acuerdo, las operaciones deben cumplir el marco legal internacional y contar con respaldo internacional.

El senador Lindsey Graham, aliado de Trump, ha elevado el choque a la categoría de examen moral. Dice que el actual Gobierno español se está convirtiendo en «el patrón oro» de un liderazgo europeo «patéticamente débil», «reacio a condenar al régimen terrorista iraní» y con «nada más que críticas hacia Estados Unidos». Añade que «en momentos como estos se conoce la verdadera naturaleza de los aliados» y remata con la frase que más ha circulado en Washington, «espero que el actual Gobierno español sea una aberración, no la norma».

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Guillermo Ortega

Graham también subraya que España expresa indignación por la invasión rusa de Ucrania, pero sostiene que, ante el «sufrido pueblo iraní», el Gobierno español parece «en el mejor de los casos, indiferente». Con ese marco, encuadra el conflicto en términos de cambio de régimen y de lealtad estratégica, como si la postura de Madrid definiera su condición de aliado. En su mensaje, además, recuerda su paso por bases estadounidenses en España en los años ochenta, cuando servía en la Fuerza Aérea y ejercía funciones legales en Europa durante la Guerra Fría. Dice sentir «gran admiración» por el pueblo español y que España ha sido «un gran aliado» en el pasado. Acto seguido, acusa al Ejecutivo actual de haber «perdido su rumbo moral».
Este diario pidió una confirmación al Pentágono sobre los movimientos observados y la reubicación de medios. De momento, no hay respuesta detallada y el Departamento de Defensa se limita a hablar de ajustes operativos de apoyo logístico. En una comparecencia previa, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya había fijado un marco político para el debate con los aliados.
«A diferencia de tantos de nuestros aliados tradicionales que se llevan las manos a la cabeza y se escandalizan ante el uso de la fuerza», dijo, antes de añadir que «Estados Unidos, independientemente de lo que digan las llamadas instituciones internacionales, está desatando la campaña aérea más letal y precisa de la historia». En el mismo tono, evitó comprometer límites claros al alcance de la operación y rechazó fijar calendarios cerrados.
Sánchez y sus ministros han intentado separar dos planos. Dicen desear «democracia, libertad y derechos fundamentales» para los iraníes, pero rechazan que territorio español se use para una intervención que consideran unilateral y fuera del derecho internacional. Esa posición evita quedar asociada a la campaña militar y reduce el coste político interno del Gobierno en plena escalada, en un país donde el uso de bases por fuerzas extranjeras ha sido históricamente un asunto sensible y donde el debate sobre la legalidad de una operación exterior puede convertirse en un foco político inmediato.

Conflicto latente entre EE.UU. y España

En Washington, la negativa cae en el peor momento porque la operación exige un pulso logístico constante. Rota y Morón son nodos críticos para repostaje, tránsito y despliegue de cisternas y transporte estratégico, además de servir como puntos de apoyo para rotación de aeronaves y personal, mantenimiento y coordinación de tránsitos. Si el Gobierno español restringe explícitamente el uso para determinadas misiones o exige autorizaciones caso por caso fuera del «ámbito» del acuerdo, la consecuencia práctica es que parte del apoyo se vuelve inviable desde España y obliga a reubicar medios a otros puntos de Europa y del Mediterráneo, donde el margen político sea mayor o donde la autorización esté garantizada sin debate público.
Ahí encaja el movimiento observado en las últimas horas. Se han registrado salidas desde Rota y Morón de aviones estadounidenses, incluidos cisternas que ya se usaron en el ataque de junio y otros KC 135 reposicionados hacia Reino Unido, Alemania y Francia, con salidas también hacia Ramstein, un centro natural para operaciones de la OTAN y del mando estadounidense en Europa. Mapas elaborados con datos de seguimiento de vuelos reflejaron múltiples salidas desde ambas bases tras el inicio de los ataques, y parte de esos aparatos acabaron en Ramstein. El Pentágono, de momento, lo describe como un reposicionamiento operativo de apoyo logístico, sin entrar en las razones políticas, y responsables de Defensa han evitado explicar públicamente por qué se han producido esas salidas y si están directamente vinculadas a restricciones españolas.
El fundamento jurídico es el corazón del choque. España y Estados Unidos se rigen por el Convenio de Cooperación para la Defensa, firmado en Madrid el 1 de diciembre de 1988 y en vigor desde 1989, que ha sido modificado por protocolos posteriores, entre ellos los de 2002, 2012 y 2015. El texto regula la presencia y actividades de las Fuerzas de Estados Unidos en España, el uso de instalaciones acordadas, el estatuto del personal, y los mecanismos de coordinación bilateral, incluido un Comité Permanente para supervisar su aplicación y canalizar consultas.
El Convenio vincula el uso de las bases a los fines previstos en el marco bilateral y contempla que, cuando el empleo vaya más allá de ese marco, se requiera autorización previa del Gobierno español. En situaciones de crisis, establece que el «momento y modo» de utilización de las instalaciones debe fijarse mediante consultas urgentes y por mutuo acuerdo. Ese marco se aplica a usos concretos, lo que permite autorizar o denegar apoyos específicos vinculados a una operación determinada, como determinados repostajes, tránsitos o salidas, sin que ello implique denunciar el Convenio ni cerrar las instalaciones para otros usos acordados dentro del marco general.
El trasfondo no es solo Irán. España y Trump ya venían enfrentados por el debate del gasto militar en la OTAN, con Washington presionando por un salto al 5% del PIB y Sánchez resistiéndose. En ese clima, la negativa sobre Rota y Morón se lee en la capital estadounidense como otro episodio de un aliado que se beneficia del paraguas de seguridad, pero pone límites cuando hay costes políticos. En Madrid, en cambio, se presenta como defensa de soberanía jurídica y como prevención ante una escalada que puede extenderse por la región y golpear intereses europeos, además de una forma de evitar que España aparezca como plataforma de una intervención cuya legalidad discute públicamente el propio Gobierno.

Israel aprovecha la guerra contra Irán para seguir eliminando a Hizbolá del Líbano

Una treintena de muertos y casi 150 heridos en el Líbano: este es el balance provisional de los ataques aéreos israelíes sobre los suburbios del sur de Beirut y el sur del Líbano en represalia por los ataques llevados a cabo por Hizbolá contra … el Estado judío durante la noche
Eran poco más de las dos de la madrugada, cuando gran parte de la población de Beirut se despertó sobresaltada por al menos 15 potentes ataques aéreos lanzados por el Ejército israelí contra bastiones de Hizbolá. Un rato antes, la milicia chií había cumplido sus amenazas. Desde el sur del país, había atacado el norte de Israel, lanzando misiles por primera vez desde el alto el fuego en 2024, para «confrontar» la agresión estadounidense-israelí contra Irán tras la eliminación del líder supremo de la Revolución, que había designado como una línea roja.

Los ataques han continuado durante todo el lunes, sobre todo al sur del país, donde el Ejército israelí ha ordenado la evacuación de unas 50 aldeas.

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José María Peredo Pombo

Según algunas informaciones, el diputado Mohamed Raad, líder del bloque parlamentario de Hizbolá, murió en uno de estos ataques aéreos israelíes. El partido chií aún no lo ha confirmado, pero sería un elemento muy significativo porque Raad es un símbolo poderoso como líder ‘de facto’ de Hizbolá y quien dirige las negociaciones. El propio Raad sabía que era un objetivo: recientemente se negaba a conceder entrevistas por temor a crear una oportunidad para un ataque contra él.
Este lunes, el secretario general de Hizbolá, Naim Qassem, fue designado abiertamente como el próximo objetivo de los israelíes. Además, el Ejército hebreo anunció que había matado a Hussein Makled, jefe de Inteligencia de la guerrilla chií, con un «golpe de precisión» en Beirut este domingo.
El Líbano vuelve a presenciar así escenas familiares: algunas carreteras están congestionadas con vehículos cargados de equipaje. Los residentes de las zonas afectadas huyen para buscar refugio en sectores que hasta ahora se han salvado. Las escuelas han cerrado como medida de seguridad y para acoger a los desplazados, como ocurrió en el otoño de 2024.
De hecho, todo apunta a que los combates continuarán en los próximos días. El Ejército israelí ha declarado claramente su intención de intensificar sus ataques. Su dron de vigilancia ha reaparecido en los cielos de Beirut, donde se puede oír su zumbido continuo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado que han pasado a la ofensiva contra Hizbolá y se preparan para varios días de combate. Durante una evaluación de la situación con los jefes del Estado Mayor, el general Eyal Zamir declaró que el Ejército está «no solo a la defensiva, sino también a la ofensiva. Debemos prepararnos para muchos días de combate».
Además, como informaron en la red social X los portavoces árabes del Ejército israelí, Avichay Adraee y Ella Waweya, el general especificó: «Necesitamos una sólida preparación defensiva, una preparación ofensiva continua mediante sucesivas oleadas de incursiones y, por supuesto, el aprovechamiento constante de las oportunidades operativas».

«El Ejército está no solo a la defensiva, sino también a la ofensiva. Debemos prepararnos para muchos días de combate»

Eyal Zamir
Jefe del Estado Mayor israelí

Aunque los libaneses fueron sorprendidos mientras dormían y sin previo aviso, había indicios de que algo estaba a punto de suceder. De hecho, el Ministerio de Educación envió el domingo por la noche un memorando indicando que las escuelas podrían optar por abrir o cerrar según sus circunstancias específicas. Si esta medida hubiera tenido como único objetivo permitir que quienes desearan observar el período de duelo tras la muerte de Jamenei, la información se habría comunicado el domingo por la mañana o en el día. Al comunicarla el domingo por la noche, podía parecer claro que el motivo era otro. La confirmación de esta sospecha llegó unas horas después.
Nada, una profesora que vive en un barrio cristiano cerca de los suburbios del sur, relata: «Los ataques aéreos me despertaron sobresaltada alrededor de las dos de la madrugada. Más de 15 incursiones consecutivas. Entré en pánico. Alrededor de las tres, recibí una notificación de la escuela para que la compartiera con los diferentes grupos de clase y avisara a todos que la escuela estaría cerrada. Al mismo tiempo, recibí mensajes de mis hijos, que trabajan en el extranjero y estaban muy preocupados por nosotros. Pude volver a dormir a las cinco de la mañana, durante una hora. Francamente, estamos agotados: ya no tenemos la fuerza mental para pasar por esto otra vez».
La reunión del gabinete empezó en el palacio presidencial con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas. Si bien se desconocen los detalles de las conversaciones, algunos sugieren un ambiente tenso debido a la intervención de Hizbolá en la guerra, que ha provocado una respuesta israelí que está desplazando a miles de personas. La iniciativa de Hizbolá también es condenada por líderes políticos y religiosos de diversos grupos. Mientras tanto, la aviación israelí continúa bombardeando diversas partes del país, incluido el sur de Beirut.

El Pentágono no descarta tropas en Irán y abre la puerta a una guerra sin fecha de salida

El Pentágono no descarta ahora tropas sobre el terreno en Irán. Pete Hegseth, secretario de la Guerra, se negó a desmentirlo. Fue la frase que marcó el tono del primer parte oficial desde la sala de prensa del Departamento de Guerra, junto al general Dan … Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. No hubo matices ni rodeos. Ante la pregunta directa sobre si habrá fuerzas estadounidenses en suelo iraní, el secretario evitó cerrar la puerta. «¿Le diríamos a usted, o al enemigo, lo que vamos o no vamos a hacer?», respondió. «Luchamos para ganar».
Dos días después del inicio de la Operación Furia Épica, la Administración presentó lo que definió como «operaciones de combate mayor». No un golpe puntual o una incursión quirúrgica limitada, sino que se trata de una campaña bélica en toda regla.

Hegseth abrió con un mensaje que fue tanto militar como político. Reprochó a aliados tradicionales que, según dijo, se «llevan las manos a la cabeza» ante el uso de la fuerza y dejó claro que Washington actuará con independencia de lo que digan «las llamadas instituciones internacionales». «A diferencia de tantos de nuestros aliados tradicionales que se escandalizan ante el uso de la fuerza», afirmó, «Estados Unidos está desatando la campaña aérea más letal y precisa de la historia».

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Rosalía Sánchez

El secretario insistió en que no se trata de una guerra interminable ni de un nuevo Irak o Afganistán. «No estamos hablando de 200.000 tropas durante veinte años», subrayó. No habrá construcción de instituciones democráticas ni ocupación masiva. Pero tampoco descartó ninguna herramienta. «No vamos a definir públicamente lo que haremos o no haremos», repitió.
Enmarcó Hegseth el conflicto como el cierre de un ciclo iniciado en 1979. Sostuvo que durante 47 años Irán ha librado una guerra indirecta contra Estados Unidos mediante milicias, atentados y misiles, y que ahora Washington responde de forma directa. «No empezamos esta guerra», dijo. «Pero la estamos terminando».
El general Caine aportó la arquitectura operativa. Confirmó que la ofensiva comenzó el 28 de febrero a la 1.15 de la madrugada, hora de la Costa Este, bajo orden directa del presidente. En las primeras 24 horas se atacaron más de 1.000 objetivos. Más de 100 aeronaves participaron en la primera oleada: cazas, plataformas de guerra electrónica, drones y bombarderos estratégicos B-2 que volaron 37 horas ida y vuelta desde territorio continental estadounidense para lanzar munición penetrante sobre instalaciones subterráneas.
Antes de los bombardeos actuaron el Comando Cibernético y el Comando Espacial. Su misión fue «degradar y cegar» los sistemas de mando y control iraníes. En paralelo, los grupos de combate de portaaviones Lincoln y Gerald R. Ford fueron posicionados en el teatro. Miles de efectivos adicionales y centenares de aeronaves de cuarta y quinta generación fueron desplazados en las semanas previas, en un refuerzo discreto ordenado por el secretario.
La definición de objetivos fue reiterada varias veces. Destruir misiles ofensivos iraníes y su producción. Neutralizar su marina. Golpear infraestructuras de mando e inteligencia. E impedir que Irán tenga armas nucleares. Hegseth describió el arsenal convencional iraní como un paraguas destinado a proteger sus ambiciones atómicas. Ese paraguas, afirmó, está siendo demolido.
Sobre la duración, el mensaje fue igualmente rotundo. Ante la referencia a las cuatro semanas mencionadas por el presidente, Hegseth rechazó fijar calendarios. «Cuatro semanas, dos semanas, seis semanas, puede acortarse o alargarse», dijo. «Ejecutaremos, bajo su mando, los objetivos que nos hemos fijado». No habrá fecha pública de salida.
Ambos confirmaron la muerte de tres militares estadounidenses y reconocieron que puede haber más bajas. Caine explicó que un misil logró atravesar el sistema defensivo e impactó en un centro táctico fortificado. También informó de la pérdida de tres F-15E, aunque aclaró que no fueron derribados por fuego enemigo. Las defensas aéreas estadounidenses y de sus socios han interceptado cientos de misiles balísticos y drones en los últimos días.
Preguntado por la posibilidad de una guerra prolongada o de una deriva fuera de control, Hegseth sostuvo que esta vez los objetivos están claramente definidos. «Somos muy claros sobre las políticas equivocadas del pasado», afirmó. «La misión para nuestros combatientes es muy, muy clara, y la están ejecutando ahora mismo».
También lanzó un mensaje hacia dentro de Irán. «Este es su momento», dijo en referencia a la población iraní y las protestas reprimidas en el pasado. Sobre los aliados kurdos y socios regionales bajo amenaza de drones iraníes, afirmó que Estados Unidos permanece coordinado «hombro con hombro» con ellos, aunque evitó ofrecer garantías explícitas.
En el plano doméstico, aseguró que las agencias federales están vigilantes ante posibles células durmientes o represalias. «Estamos vigilantes», afirmó, y señaló que un supuesto ataque en Austin no altera la operación militar en curso.

Trump: «No me asusta mandar tropas sobre el terreno a Irán»

Donald Trump y su Gobierno no descartan la posibilidad de una guerra en Irán más amplia que la de un bombardeo aéreo conjunto con Israel, que podría incluir el envío de tropas al territorio de Irán, lo que supondría un escenario bélico completamente diferente.« … No me asusta mandar tropas sobre el terreno, que es lo que dicen todos los presidentes», aseguró Trump en una entrevista con ‘The New York Post’. El presidente de EE.UU. no ha comparecido ante la prensa, como hace de forma habitual, desde que empezó la operación contra Irán en la mañana del sábado. En su lugar, ha ofrecido entrevistas cortas y por teléfono a diversos medios.

«Yo no digo eso de que no habrá ‘boots on the ground’ (‘botas sobre el terreno’, la expresión en inglés para el envío de tropas terrestres)», aseguró Trump. «Lo que digo es ‘probablemente no las necesitaré’, o ‘solo si son necesarias’».

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Javier Ansorena

Trump hacía estas declaraciones el mismo día en el que su secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayo, Dan Caine, comparecieron ante la prensa y ofrecieron una visión similar: sin descartar nada, ni una operación sobre el terreno ni una campaña militar más larga -o más corta- de las estimaciones de cuatro o cinco semanas que ha hecho el propio presidente de EE.UU.
Con respecto a la duración de la guerra, Trump aseguró al rotativo neoyorquino que «está yendo bastante rápido». «Estamos cumpliendo los plazos, y vamos adelantados en lo que tiene que ver con los ataques líderes», dijo sobre la operación para acabar con la cúpula de la república islámica, como la muerte de su líder supremo, Alí Jamenei. El presidente de EE.UU. dijo que se habían eliminado 49 líderes y que eso se suponía que «costaría cuatro semanas y lo conseguimos en un día».
Es probable que una operación bélica en el terreno, que complicaría en muchos aspectos la campaña —su duración, el número de bajas estadounidenses, los recursos utilizados—, sería poco popular en EE.UU. Es el tipo de intervenciones bélicas que Trump ha criticado en el pasado, sobre todo por el hastío de sus bases sobre las guerras interminables en las que EE.UU. se ha metido en Oriente Próximo.

La primera encuesta

De momento, solo con el inicio de los ataques aéreos, la intervención militar de EE.UU. no es popular en su país. La primera gran encuesta de envergadura, publicada por Reuters/Ipsos este domingo, señala que solo el 27% de los estadounidenses están a favor de la guerra, mientras que el 43% la rechazan y el 29% no están seguros.
«Creo que la encuesta está bien hecha, pero no me importan las encuestas», dijo Trump. «Tengo que hacer lo correcto, tengo que hacer lo correcto. Esto habría que haberlo hecho hace mucho tiempo».
Trump justificó su decisión de atacar Irán en la insistencia de la república islámica de conseguir un arma nuclear. Después de haber atacado sus instalaciones nucleares el pasado junio, «ahora hemos visto que estaban trabajando en una zona completamente diferente. Era el tiempo de atacar. Y dije ‘adelante’».

Macron anuncia que Francia aumentará el tamaño de su arsenal nuclear

02/03/2026

Actualizado a las 16:18h.

Francia aumentará su arsenal nuclear y reforzará su capacidad disuasoria, ante el creciente riesgo de que conflictos a nivel mundial superen el umbral nuclear, según ha declarado este lunes el presidente francés, Emmanuel Macron.
«Actualmente atravesamos un período de agitación geopolítica cargado de riesgos», … ha afirmado Macron en un discurso pronunciado desde una base submarina en Bretaña, añadiendo que era necesario un «endurecimiento» del modelo de disuasión francés.

«Una modernización de nuestro arsenal es esencial», ha subrayado en su intervención sobre cómo el arsenal atómico de la Unión Europea (UE) puede proteger al continente. «Por eso he ordenado un aumento del número de ojivas nucleares», ha añadido.

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Además, ha anunciado que Francia, Reino Unido y Alemania «colaborarán en proyectos de misiles de muy largo alcance»; y que ocho países europeos acordaron participar en un plan de disuasión nuclear avanzado, entre ellos Alemania, el Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca. Estos países podrán albergar fuerzas aéreas estratégicas francesas.

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