Susie Wiles, la jefa de gabinete de Donald Trump, se somete a tratamiento por un cáncer de mama detectado en fase temprana, según anuncio este lunes el presidente en redes sociales. El propio presidente anunció este lunes el diagnóstico en un mensaje en el … que subrayó dos ideas: que el pronóstico es «excelente» y que su principal asesora no se apartará del cargo, sino que continuará trabajando «prácticamente a tiempo completo» desde la Casa Blanca durante el tratamiento.
Trump la ensalzó así en su comunicado: «Susie Wiles es una jefa de gabinete increíble, una gran persona y una de las personas más fuertes que conozco». También añadió: «Su fortaleza y su compromiso de seguir haciendo el trabajo que ama, y que hace tan bien, mientras recibe tratamiento, lo dicen todo sobre ella». En un acto sobre el Kennedy Center, Trump sentó a Wiles a su izquierda, dando a entender que sigue trabajando con ella estrechamente.
El comunicado de Trump no fue solo médico. Fue también político. En Washington, el jefe de gabinete es la figura que controla el acceso al presidente, ordena la maquinaria interna del Ala Oeste y arbitra las luchas entre consejeros, ministros y asesores. Que el presidente haya querido dejar claro de inmediato que Wiles seguirá en su puesto revela hasta qué punto la considera insustituible en un momento de máxima tensión internacional, con la guerra con Irán abierta, una batalla interna en el trumpismo y una agenda doméstica todavía en ebullición.
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Wiles ocupa además un lugar singular en la historia de esta presidencia. Es la primera mujer que ejerce como jefa de gabinete de la Casa Blanca y una de las grandes arquitectas de la victoria de Trump en 2024. Ha sido una de sus dos directoras de campaña y la operadora política a la que el entonces presidente electo confió el puesto más delicado de su nueva Administración. Su perfil, más silencioso que mediático, contrastaba con el desorden que marcó otras etapas del trumpismo.
La Casa Blanca intenta así transmitir continuidad. No habrá vacío de poder, ni relevo, ni interinidad visible en el despacho desde el que se administra el día a día del presidente. Trump presenta a Wiles como una mujer dura, resistente y plenamente entregada al trabajo, y convierte su decisión de comenzar el tratamiento «de inmediato» en una prueba de fortaleza personal y política.
Influencia disparada
La noticia llega, además, cuando Wiles ya era una de las figuras más vigiladas de Washington. Su influencia se ha disparado desde enero, no solo por su cercanía al presidente, sino porque se la considera el principal muro de contención frente a las guerras de facciones, los egos y las filtraciones que tantas veces han desestabilizado a Trump. Ahora deberá afrontar ese papel mientras se somete a tratamiento.
En 2025, en Estados Unidos se estimaron 316.950 nuevos casos de cáncer de mama invasivo en mujeres. También se proyectaron 42.680 muertes por cáncer de mama. Sigue siendo uno de los cánceres más frecuentes en el país y una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres. La tasa de mortalidad más reciente disponible es de 19,2 muertes por cada 100.000 mujeres al año.