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Colombia: elecciones presidenciales bajo una violencia creciente

Colombia celebra este domingo elecciones presidenciales con 14 candidatos y más de 41 millones de votantes (un millón más de mujeres) mayores de 18 años tanto en el interior como en exterior del país. El ganador tiene que lograr la mayoría absoluta, el 50% + 1 de los votos válidos. Si ningún candidato alcanza la mayoría absoluta en la primera vuelta tal como vaticinan las encuestas, los dos candidatos más votados pasarían a la segunda vuelta que se celebrará el 21 de junio.La elección del presidente de la república se hace junto con la del vicepresidente y la estadía en el cargo será de cuatro años sin posibilidad de reelección. Los candidatos deben ser mayores de treinta años, colombianos de nacimiento y tener la nacionalidad.248.000 miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado forman parte del denominado ‘Plan Democracia’ y se han desplegado por todo el país para proteger las 118.346 mesas de votación distribuidas en 13.489 colegios electorales, donde se podrá ejercer el voto entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde.La campaña electoral se ha vivido en un clima de intensa polarización política con algunos atentados realizados por grupos armados, combates entre grupos disidentes de la antigua guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y bandas criminales.El asesinato del precandidato Miguel Uribe Turbay, a mediados de 2025 durante la celebración de un mitin, recordó la situación vivida a finales de los ochenta y principios de los noventa cuando fueron asesinados varios candidatos presidenciales por los carteles de las drogas.El izquierdista Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, el bloque político que permitió a Gustavo Petro ganar las elecciones de hace cuatro años, encabeza casi todas las encuestas frente a los derechistas Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Otros dos candidatos de centro-izquierda muy alejados de los primeros puestos, pero con posibilidades de influir en el resultado final en la segunda vuelta, son el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, y Claudia López, exalcaldesa de Bogotá.Cepeda propone continuar con las reformas sociales del actual presidente, disminuir la desigualdad y conseguir la paz con los grupos armados y las bandas criminales sin renunciar al diálogo. Senador desde hace más de 15 años, se ha centrado en luchar por la memoria de las víctimas, negociar con los grupos armados para poner fin al conflicto que dura más de medio siglo e investigar al paramilitarismo.De la Espriella se presenta como un empresario de éxito e independiente de la élite política, está a favor de la mano dura contra los grupos armados y criminales y defiende la propiedad privada, la libre empresa y una moral basada en la familia tradicional. Promete combatir la inseguridad, el crimen organizado y la delincuencia común y ha centrado su campaña en las redes sociales en busca del voto más joven.Valencia, candidata del partido del expresidente Álvaro Uribe, intenta recoger el voto del descontento de aquellos colombianos que no quieren un presidente continuista de izquierdas ni tampoco un extremista de derechas. A pesar de ser una candidata de un partido muy de derechas y muy influyente en Colombia, ha buscado atraer a votantes de centro durante la campaña.En los últimos días ha recibido el apoyo de los partidos Conservador y Liberal que durante décadas se repartieron las presidencias de Colombia y que hoy siguen teniendo influencia en el Congreso.El Partido Conservador considera que Valencia es la candidata ideal para un país que «necesita más que nunca carácter, orden y decisión» para defender el futuro del país mientras que el presidente del Partido Liberal y expresidente de Colombia, César Gaviria, ha pedido el voto para Valencia porque «el país no aguanta cuatro años más de rodillas ante los criminales».Los tres candidatos principales se plantean enfrentar la violencia con recetas muy distintas e incluso contradictorias. El izquierdista Cepeda considera que la negociación con los más de 20 grupos armados, que han duplicado el número de integrantes desde que llegó Petro al poder en 2022, es el camino esencial para pacificar el país. Aunque la atomización de estos grupos y su relación con economías ilícitas como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el contrabando y el robo de hidrocarburos los han vuelto más poderosos.De la Espriella considera que la negociación es un camino equivocado que, además, ha fortalecido a los grupos armados y ha prometido restaurar la seguridad mediante el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y la expansión del sistema penitenciario, tal como lo ha hecho el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.Valencia ha dicho a la agencia Reuters que «la paz total termina conmigo y comienza la seguridad total». Considera que el aumento del gasto militar es imprescindible para dar caza a los grupos armados «como si fueran ratas». Su estrategia recuerda la utilizada por su mentor, Álvaro Uribe, durante los ochos años que fue presidente entre el 2002 y 2010, cuando activó el Plan Colombia con el respaldo de Estados Unidos para combatir a los grupos armados y que provocó un baño de sangre con miles de civiles víctimas de ejecuciones extrajudiciales y presentados como falsos guerrilleros.Estas dos visiones irreconciliables han provocado una gran tensión durante la campaña electoral que se puede agravar durante las tres semanas que habrá que esperar para la disputa de una segunda vuelta definitiva.Las relaciones con Estados Unidos también van a jugar un papel importante en la valoración de los electores. La llegada de un presidente de derechas facilitaría un cambio en las relaciones muy tensas que existen entre los presidentes Petro y Donald Trump y, probablemente, permitiría una vinculación más estrecha entre ambos gobiernos en temas de seguridad y cooperación.

Finlandia, mediador de paz en primera línea de guerra

La Guerra Fría terminó con la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989 y la disolución de la Unión Soviética en diciembre de 1991 gracias a la ‘perestroika’ y la ‘glásnost’ (reforma y transparencia) acometidas por Gorbachov tras llegar al Kremlin en 1985. … Pero el fin del Telón de Acero no habría sido posible sin otro hecho histórico igual de trascendente, aunque menos recordado hoy: la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), que tuvo lugar en Helsinki del 30 de julio al 1 de agosto de 1975.
Durante aquellos días, en la capital de Finlandia se reunieron por primera vez los dirigentes de 35 países capitalistas y comunistas para firmar un acta que redujera sus choques políticos y militares en consonancia con la nueva ‘distensión’ que habían alcanzado las dos superpotencias de la época: Estados Unidos y la URSS. Con la presencia, y la firma, de sus entonces presidentes, Gerald Ford y Leonid Brézhnev, los Acuerdos de Helsinki fueron criticados en Occidente por legitimar las fronteras del Telón de Acero, como quería poner por escrito la Unión Soviética para blindar sus anexiones territoriales tras la Segunda Guerra Mundial. Pero también incluyeron unos principios que consagraban el respeto a los derechos humanos y las libertades.

Con el tiempo, dichas cláusulas permitirían una relajación del autoritarismo comunista y una mayor participación política de organizaciones sociales, como la ONG Grupo de Helsinki en Moscú y el sindicato Solidaridad en Polonia, que fueron decisivas para que los países del este de Europa alcanzaran la democracia. Tras el desmoronamiento del bloque comunista, la Conferencia se convirtió en la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), hoy en horas bajas por el conflicto de Ucrania y la Nueva Guerra Fría que sacude al mundo en el siglo XXI. Por ese motivo, y por tener una frontera con Rusia de 1.300 kilómetros que hoy permanece cerrada, Finlandia intenta recuperar su papel histórico como mediador de paz en un planeta cada vez más convulso.

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Rosalía Sánchez

«Los conflictos en el mundo de hoy están al alza. La gran diferencia es que, tras la Guerra Fría, los conflictos solían ser locales. Pero ahora se han vuelto regionales: la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, Israel-Palestina, Israel-EE.UU.-Irán, Irán y los países del Golfo… Y todos vemos ahora que tienen ramificaciones globales, que pueden ser en el precio de la energía, petróleo, gas, comida, fertilizantes o presiones inflacionarias generales que vienen del cierre del estrecho de Ormuz», explica el presidente finés, Alexander Stubb, a un grupo de medios internacionales invitados a Helsinki, entre ellos ABC.
El encuentro tiene lugar en el palacio presidencial de la capital, en un salón decorado con dos cuadros de batallas y ventanales con vistas al puerto y la bahía. Stubb, con chaqueta pero sin corbata, despliega un discurso sólido y bien argumentado para compaginar el ADN mediador de los finlandeses, que se enseña en los colegios, con su reciente militarización ante la cada vez más peligrosa amenaza rusa.

El presidente finés, Alexander Stubb, atiende a un grupo de medios extranjeros, entre ellos ABC.

(Pablo M. Díez)

«Vivimos junto a un vecino que tiene tendencias imperialistas y eso ha creado una especie de psique nacional. Ahora tenemos un país en el que el 80% de la población está dispuesta a defender nuestra independencia, lo que básicamente son cifras israelíes», explica Stubb. Tras mantener durante décadas su neutralidad, tanto Finlandia como Suecia se adhirieron a la OTAN tras la invasión rusa de Ucrania, por lo que se encuentran junto a los países bálticos y del este de Europa en primera línea ante las constantes incursiones de drones lanzados por el Kremlin.

«Vivimos junto a un vecino que tiene tendencias imperialistas y eso ha creado una especie de psique nacional. Ahora tenemos un país en el que el 80% de la población está dispuesta a defender nuestra independencia»

Alexander Stubb
Presidente de Finlandia

En su opinión, «Ucrania está ahora en una posición mucho mejor que en cualquier otro momento de esta guerra. El primer año fue de supervivencia. Los tres siguientes de resistencia. Y ahora son matemáticas. Desde este punto de vista, Ucrania está en todo lo alto. En los cinco últimos meses, y perdonen que sea macabro, Ucrania ha matado o herido a una media de 35.000 soldados rusos. En marzo, Ucrania lanzó por primera vez más misiles contra Rusia que viceversa. Y en abril fue la primera vez que Ucrania recuperó más territorio del que perdió. Por eso, la mayoría de la población rusa está ahora empezando a oponerse a la guerra».
Amigo personal de Trump gracias a su pasión por Estados Unidos y el golf, Stubb quiere desinflar ese rol y se conforma con hacerle llegar al presidente de EE.UU. una idea de cada diez: «Por supuesto, mi principal foco es sobre Ucrania». Pero eso no excluye que abogue por «el multilateralismo, basado en instituciones internacionales, reglas y cooperación, frente a la multipolaridad, que ahora China y Rusia parecen estar dirigiendo de forma común».
Firme defensor de la reforma del orden internacional para dar peso a las potencias emergentes del denominado Sur Global, «porque el mundo dominado por Occidente posterior a la Segunda Guerra Mundial ya no existe», Stubb saca a relucir su gen finés para la resolución de conflictos.

«El mundo dominado por Occidente posterior a la Segunda Guerra Mundial ya no existe»

Alexander Stubb
Presidente de Finlandia

Gracias al espíritu de los Acuerdos de Helsinki, Finlandia se ha erigido en un mediador internacional desde África hasta Asia pasando por Oriente Próximo, ahora en llamas. «Porque estamos en Helsinki, sería muy útil que, cuando acabe el conflicto, un número de países de esa región se reunieran aquí para emular lo que hicimos en 1975», propone unas negociaciones que también se podrían aplicar a Rusia y Ucrania. Citando al presidente Martti Ahtissari, quien fue premio Nobel de la Paz en 2008 y cuya fundación está participando en 17 procesos de paz, Stubb confía en que eso sea posible algún día porque «todos los conflictos se pueden resolver y lo que empezamos los humanos también lo podemos terminar».

Los Berlusconi promueven un giro liberal en Forza Italia, el partido heredado de su padre

La familia Berlusconi controla el cuarto partido político más votado en Italia, Forza Italia (FI), y lo hace sin necesidad de presentarse a elecciones internas, pues la formación depende financieramente de ella. No es una anomalía nueva en este partido ni en este país. La … novedad es que, tres años después del fallecimiento de Silvio Berlusconi —el próximo 12 de junio se cumple el aniversario—, sus hijos Marina y Pier Silvio están moviendo ficha con una ambición que puede alterar el perfil ideológico del partido y tensar la coalición de gobierno de Giorgia Meloni.
Marina Berlusconi, de 59 años, presidenta de Fininvest, el ‘holding’ de familia, repite a quien le pregunta que no tiene interés en dedicarse a la política. Sin embargo, no lo descarta su hermano Pier Silvio, que se ocupa de MediaForEurope, la antigua Mediaset. A sus 57 años bromea con que su padre no entró en política hasta que cumplió los 58. Por ahora ambos se conforman con controlar la marca del partido y condicionarlo como principales financiadores, pues son los garantes de créditos por valor de 90 millones de euros. Por eso, su sola presencia levanta suspicacias: convocan reuniones, preguntan, señalan. Y en Italia cada gesto suyo genera especulación.

«Creo que es inevitablemente necesario (que Forza Italia) cuente con caras nuevas, ideas nuevas y un programa renovado», dijo alto y claro Pier Silvio en julio, durante la presentación de la parrilla de Mediaset. Meses después, en febrero, en una entrevista concedida al ‘Corriere della Sera’, su hermana Marina también solicitó cambios. «Comienza una nueva etapa, en la que hay que mirar hacia adelante y construir el futuro. (…) El destino de FI está en manos de FI; yo soy empresaria. ¿Y qué tiene de extraño que una empresaria pida menos burocracia, más liberalizaciones y menos impuestos? Como ciudadana, además, puedo esperar un poco más de valentía en materia de derechos civiles».

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Javier Martínez-Brocal

En el partido entienden que están solicitando una agenda política con cesiones en derechos civiles, eutanasia, aborto, o políticas LGTBI. Adaptarán su programa ante las próximas elecciones generales italianas, que se celebrarán en primavera u otoño de 2027, para que FI sea «la llave del gobierno», un partido bisagra de corte liberal que pueda hacer acuerdos tanto a la derecha como a la izquierda del panorama político italiano.

Diferentes de la actual derecha

El sociólogo Massimiliano Panarari, el mayor experto sobre el fenómeno político y mediático berlusconiano, piensa que las decisiones de Marina Berlusconi «responden sobre todo a una idea estratégica: utilizar Forza Italia, el partido de la familia, como un instrumento para proteger intereses económicos y promover una visión política distinta de la actual derecha italiana».
Su nuevo programa supone «una concepción del papel del Estado y de las políticas económicas diferente» de la de Giorgia Meloni y alejada de posiciones de la Liga. Por ejemplo, «defender la libertad de empresa, los intereses financieros y alinear al país con una visión europeísta y conservadora, típica del Partido Popular Europeo». Quiere que FI atraiga los votos de «un sector liberal de centroderecha capaz de dialogar –al menos potencialmente– con el centroizquierda». «En un escenario futuro de equilibrio entre bloques, Forza Italia podría convertirse en el elemento capaz de inclinar la balanza», asegura.

Calculan que con un cambio de enfoque podrían pasar del actual 8,2% a atraer a entre el 10% y el 20% del electorado

Ningún otro partido ocupa ese espacio político, calculan que con un cambio de enfoque podrían atraer a entre el 10% y el 20% del electorado (actualmente atraen al 8,2%), sobre todo de votantes que no se sienten representados por la polarización entre dos bloques. «Marina Berlusconi aspira a que Forza Italia ocupe ese espacio, y sea un partido más centrista, más liberal, más moderado y también reformista», concluye Panarari.
En su contra tiene que controlar las deudas del partido no es suficiente para conseguir cambiarlo. «El partido sigue dividido y está poco arraigado en el territorio, sobre todo si se le compara con Hermanos de Italia (de Giorgia Meloni) y la Liga de Salvini, y eso impide traducir el proyecto en resultados electorales», avisa Gianluca Pastori, profesor de Historia de las Relaciones Políticas en la Universidad Católica de Milán. En su opinión, además, «la lógica centrista parece chocar con un escenario político que tiende a la polarización. Será difícil encontrar espacio para el consenso».

Una familia al mando

La anomalía de Forza Italia consiste en que el programa no lo aprueba un congreso general del partido, sino la familia propietaria. Esta condición dio lugar recientemente a una situación curiosa. Marina Berlusconi convocó el pasado 10 de abril en una de sus empresas en Milán al secretario general del partido y ministro de exteriores, Antonio Tajani. En la reunión participó Gianni Letta, amigo y consejero de Silvio Berlusconi, y Danilo Pellegrino, director general de Fininvest, la sociedad que gestiona los negocios de los Berlusconi. Aunque el único con cargo oficial en Forza Italia era Tajani, fruto de ese encuentro fueron sustituidos los jefes del partido en la Cámara de diputados y en el Senado, y reemplazados por perfiles más cercanos a «la familia». Son solo los primeros pasos de un cambio más profundo.
En una nota del pasado 12 de mayo, Marina Berlusconi justificaba sus intervenciones, pues considera «totalmente natural que yo mire con atención y cariño» a FI. A la vez, aseguraba su «pleno respeto de las funciones y la autonomía de la dirección del partido». Sobre las actuales maniobras, se ha limitado a asegurar que no está haciendo acercamientos a la izquierda con el objetivo de «influir en la elección del futuro presidente de la República», prevista para 2029. Sin ninguna mención a la coalición de gobierno.
Marina y Pier Silvio saben que son necesarios para gobernar el país. Se llevan bien con Giorgia Meloni y aprecian la estabilidad que ha aportado, pero también repiten que Forza Italia necesita un perfil diferente. Si dan el paso y desplazan su formación hacia posiciones demasiado liberales, desestabilizarían la coalición actual y complicarían que la Lega acepte entrar con ellos en un futuro gobierno. Hasta ahora los Berlusconi no lo han hecho, pero podrían hacerlo. Y en política italiana, las posibilidades pesan tanto como las acciones.

Paloma Valencia o el posible regreso del uribismo al poder en Colombia

Como uno de esos personajes de serie de televisión a los que les van adaptando el guion a medida que crecen ante los televidentes y deben dejar su papel infantil para asumir la juventud, de la misma manera, Paloma Valencia, de cincuenta años, ha … crecido electoralmente y ha madurado como líder ante la audiencia política colombiana.
Su trayectoria no es muy larga, pero sí ha sido contundente en los tres periodos en los que ha ejercido de senadora, carrera iniciada en 2014, cuando llegó al Congreso como parte de una lista cerrada del Centro Democrático (CD), del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien buscaba nuevas figuras. Aguerrida y defensora sin cuartel de su «padre político», Paloma se posó en esa rama del poder y desde entonces es una de las representantes más visibles del CD y rotunda opositora del gobierno de Gustavo Petro. Sin embargo, no de todos sus programas o reformas, pues con la madurez política también le ha llegado mayor ecuanimidad para lograr consensos.

Abogada y filósofa de la Universidad de los Andes de Bogotá, que fundó su abuelo materno, y con una maestría en Escritura Creativa de la ‘New York University’, Valencia cuenta con una sólida formación académica y, ante todo, con gran disciplina, consistencia y capacidad técnica para estudiar los temas clave del país, como lo reconocen tanto sus críticos como sus aliados en el Congreso.

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Poly Martínez

Casada y madre de una niña, el 15 de diciembre de 2025 Paloma ganó la candidatura presidencial de su partido en una consulta interna, derrotando a otras dos reconocidas escuderas de Uribe Vélez, lo que marcó una ruptura en el CD, que llegaba golpeado tras la muerte de Miguel Uribe Turbay, para muchos el preferido del expresidente. Y el 8 de marzo ganó la consulta interpartidista de la derecha colombiana, lo que la tiene hoy en el tarjetón de la primera vuelta presidencial.
«Orden, seguridad, progreso y familia» es el estribillo que repite como promesa de gobierno. Ella no esconde su alineación con el uribismo, que se traducen en haber liderado el ‘No’ en el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz de 2016, ser muy crítica con la Justicia Especial para la Paz y denunciar la politización de la Justicia, en apoyo a Uribe Vélez y su batalla judicial contra Iván Cepeda.

«Soy Paloma, la de siempre. He dado todas las batallas con la frente en alto, jamás me he escondido. Yo tengo las manos limpias y el corazón limpio«

Paloma Valencia
Candidata presidencial por el Centro Democrático

Valencia como senadora es un escenario familiar, pero ya como presidenta pierde protagonismo pues no parece haber logrado una identidad propia. Los más recalcitrantes consideran que se movió muy al centro buscando votos, dejándole un espacio a De la Espriella y su discurso ultra.
Pero ella insiste: «Soy Paloma, la de siempre. He dado todas las batallas con la frente en alto, jamás me he escondido. Yo tengo las manos limpias y el corazón limpio. Y mi carrera está ajustada a la ética, siempre y en todas las circunstancias de la vida», y les pide a los votantes no confundirse «con el circo y la fantasía», en clara alusión a De la Espriella, quien le muerde votos y tiene opciones reales de sacarla hoy de la contienda.

Un dron ucraniano impacta contra el edificio de una de las turbinas de la central nuclear de Zaporiyia

Un dron ucraniano ha impactado este sábado contra el edificio de la turbina de la Unidad 6 de la central nuclear de Zaporiya, ubicada en Ucrania aunque bajo control ruso.»Hoy un vehículo aéreo no tripulado ha impactado contra el muro de la sala de turbinas de la Unidad 6 de la Central Nuclear de Zaporiyia sin provocar daños personales ni críticos», ha informado la central en redes sociales.»Estos ataques contra instalaciones nucleares son extremadamente irresponsables y suponen un riesgo para la seguridad nuclear», ha reprochado la dirección de la central, que alerta de «consecuencias impredecibles» y peligros para la seguridad de toda la región.El comunicado destaca que «todos los sistemas de la central están funcionando con normalidad». «No se ha detectado ninguna violación del procedimiento. Los niveles de radiación de fondo de la central y del entorno están dentro de los límites naturales», ha indicado.Un equipo de especialistas está realizando ya una inspección del lugar del incidente, ha señalado la central, que destaca que «la situación está completamente bajo control».Más tarde, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha expresado su «grave preocupación» por el ataque de un dron que habría causado «un agujero en el muro» del edificio.El máximo responsable del OIEA, Rafael Grossi, ha advertido de que el incidente pone en peligro lso siete «pilares indispensables» para garantizar la seguridad nuclear durante le conflicto y también los cinco «principios concretos» planteados para la protección de la central de Zaporiyia en particular. «No debe de haber ningún ataque de ningún tipo ni desde ni contra» la central, ha recordado Grossi.»Atacar unas instalaciones nucleares es como jugar con fuego», ha advertido Grossi, que ha informado de que el equipo del OIEA presente en Zaporiyia ha solicitado acceso para examinar el edificio de la turbina afectada «de primera mano». «Este sería el primer ataque con dron dentro del perímetro de la central desde abril de 2024», ha recordado.

Colombia se blinda para elegir a su nuevo presidente

Los colombianos acuden este domingo a las urnas para elegir a su nuevo presidente. Lo hacen en un contexto marcado tanto por la violencia política como por los enfrentamientos permanentes entre las fuerzas armadas y los grupos criminales.Esto ha provocado el blindaje de unos … comicios que estarán vigilados por más de 400.000 militares y policías en todo el país. La cifra es el corolario de un proceso que se inició, el año pasado, con el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, quien aspiraba a la presidencia por el partido Centro Democrático.

Los principales candidatos, el senador izquierdista Iván Cepeda, la derechista Paloma Valencia y el abogado ultra Abelardo de la Espriella, llegan a la primera vuelta electoral tras meses de campañas que en diversas ocasiones se han visto amenazadas por una espiral de violencia que enciende las alarmas de cara a la votación.

CANDIDATOS FAVORITOS

Este sábado, el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó a uno de los coordinadores de la campaña de Valencia en el departamento de Arauca, al este del país. Llevaba cuatro días secuestrado. El episodio se sumó a la lista de más de 300 casos de violencia electoral que la autoridad lleva registrados desde el inicio de la campaña.
En el caso de De la Espriella, dos coordinadores de su campaña fueron asesinados a tiros, otros fueron amenazados para dejar de trabajar para el candidato. Por otra parte, el mes pasado fueron atacadas sedes de la campaña de Cepeda al tiempo que algunos de sus colaboradores sufrieron intentos de secuestro.
«Actualmente, tenemos 335 afectaciones contra liderazgos políticos, un incremento de 20 casos que representa un 6,3%. Nos preocupa el fenómeno del asesinato: 35 asesinatos ya en este periodo, 230 amenazas, 46 atentados y 17 secuestros», señaló este sábado Frey Muñoz, subdirector de la Misión de Observación Electoral.
A la violencia política se añade la disputa por el territorio entre la autoridad, el narcotráfico y los grupos guerrilleros. El pasado miércoles, en la zona rural de San José del Guaviare se registró una de las peores masacres derivadas de enfrentamientos entre grupos armados, en la última década. La disputa, entre disidencias de las FARC, dejó un saldo de al menos 48 muertos, algunos de ellos menores de edad víctimas de reclutamiento forzado.
La prensa ha señalado que en diversos territorios del país los grupos armados han condicionado las elecciones mediante extorsiones a votantes y candidatos de diversos municipios.

Bajo alerta

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), advirtió que estas elecciones presidenciales serán las más violentas desde las de 2018. De acuerdo con el último mapa de riesgo electoral divulgado por la Defensoría del Pueblo, 69 municipios están bajo alerta inmediata.
«La preocupación central no es la realización de la jornada electoral. La preocupación central es la libertad con la que se desarrollarán esas elecciones en el país. El riesgo no es la cancelación de las votaciones, sino la consolidación de una democracia meramente formal en algunas regiones, que ignore el silencio obligado de las comunidades ante la gobernanza de los grupos armados», señaló la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
Ante el actual panorama, este domingo habrá miles de observadores internacionales que llegaron al país para supervisar el proceso electoral.
«Por primera vez en la historia el Consejo Nacional Electoral (CNE) hace un despliegue de esta magnitud. Tenemos más de 13.000 observadores en todo el territorio nacional y más de 1.500 observadores internacionales», afirmó Cristian Quiroz, titular del CNE, en declaraciones a la agencia EFE.
La misión cuenta con representantes de EE.UU., Australia, El Salvador, España y Nueva Zelanda, entre otros países, además de delegados de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), Transparencia Electoral y el Centro Carter.