La Junta de Paz de Trump se estrena en Washington con el foco en reconstruir Gaza
Tras su presentación mundial en el Foro Económico Mundial de Davos el mes pasado, Washington acoge este jueves la reunión inaugural del llamado Consejo de Paz, que reunirá a representantes de los países miembros para anunciar estrategias y financiación destinadas a la reconstrucción de Gaza. … Desde que entró en vigor el acuerdo de 20 puntos impulsado por Donald Trump en octubre, Israel lo ha reinterpretado para imponer sus normas, ha matado a más de 600 palestinos, mantiene la restricción a la entrada de ayuda y ha dado un ultimátum de dos meses a Hamás para su desarme, todo ello ante el silencio del Consejo de Paz.
La sede elegida para la sesión inaugural por su fundador y presidente, Trump, es el Instituto de Paz de Estados Unidos y, desde el primer momento, quiere demostrar que se trata «del organismo internacional más trascendental de la historia», según adelantó en su red social Truth. La reconstrucción de Gaza es el primer punto de la agenda, pero la vocación de Trump es ampliar el mandato para llegar a conflictos de todo el mundo. En palabras del líder republicano, se trata de mostrar primero «una visión audaz para los civiles de Gaza y, después, más allá de Gaza: ¡la paz mundial!».
El día de la presentación en Davos, el presidente estadounidense dijo sobre Gaza que «es una ubicación magnífica, en el fondo soy una persona del sector inmobiliario y todo gira en torno a la ubicación». Esta reflexión, unida a las fotografías presentadas por su yerno, Jared Kushner, revivieron el proyecto de levantar en Gaza una ‘Riviera de Oriente Próximo’, anunciado por el presidente en los primeros meses de su mandato.
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Mikel Ayestaran
50 invitaciones
La Casa Blanca ha invitado formalmente a 50 países, de los cuales 26 se han sumado de forma oficial como miembros fundadores. Entre ellos se encuentra Israel, responsable de la destrucción casi total de la Franja y de la muerte de más de 70.000 personas en los últimos dos años, según las cifras del Ministerio de Salud gazatí, controladas por Hamás, confirmadas por el Ejército israelí. Gideon Saar, titular de Exteriores israelí, estará presente en una sesión inaugural en la que compartirá fotografía con los enviados de países como Qatar, Turquía o Pakistán, con visiones opuestas a la estrategia de ocupación judía en Gaza y Cisjordania. Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Egipto, Kuwait o Arabia Saudí también han confirmado su asistencia.
En Europa, Hungría y Bulgaria participan como miembros del organismo, mientras que Italia, Chipre, Grecia y Rumanía acudirán como observadores. Entre los países europeos hay un gran desconcierto debido a la invitación enviada por la Casa Blanca a Rusia, que de momento no ha respondido de manera formal a la propuesta. A Trump no le incomoda la presencia de líderes como Benjamin Netanyahu y Vladímir Putin, sobre quienes pesan órdenes de arresto por parte de la Justicia internacional debido a su papel en Gaza y Ucrania, donde les acusa de haber cometido crímenes de guerra.
Fuerza internacional
Además de la reconstrucción, para la que Estados Unidos plantea un modelo al estilo Dubai y pretende reunir miles de millones de euros entre los miembros para ejecutar sus proyectos, se abordará el despliegue de una llamada Fuerza Internacional de Estabilización, que se encargaría de la seguridad en Gaza. Hasta el momento, Indonesia, otro de los firmantes que estará presente en la sesión inaugural de Washington, ha mostrado su disposición a desplegar los primeros mil soldados en abril. Este es un punto especialmente sensible porque Israel siempre se ha negado a aceptar la presencia de fuerzas extranjeras en una Franja sobre la que mantiene un bloqueo total por tierra mar y aire y ocupa en más de un 50 por ciento con sus tropas.
Netanyahu fue muy claro al asegurar desde que se publicó el plan de Trump que «Israel determinará qué fuerzas son aceptables y cuáles no. No confiaremos nuestra seguridad a fuerzas internacionales (…) Mantendremos el control de seguridad en Gaza.» El Estado judío quiere mantener la última palabra en todo lo que se refiere a Gaza e impone sus normas. La Junta de Paz formó hace unos meses un nuevo Gobierno de tecnócratas para asumir la gestión del día a día en la Franja. Hamás aseguró que estaba listo para transferir esa tarea, pero los israelíes no han permitido hasta ahora a sus 15 integrantes entrar en la Franja.
Además de los bombardeos diarios, que dejan más de 600 muertos, no se cumple la obligación de Israel de permitir la entrada de ayuda humanitaria, como contemplaba el acuerdo de 20 puntos. Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lamentó que menos del 60 por ciento de los envíos de ayuda esenciales procedentes de Egipto están siendo autorizados a entrar en Gaza. «Los movimientos humanitarios que requieren coordinación con las autoridades israelíes también siguen enfrentando obstáculos… Nuestros equipos sobre el terreno están en contacto con las autoridades para aclarar las limitaciones y buscar una solución para que nuestras operaciones puedan avanzar», lamentó Dujarric.

