Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Joe Biden publicará en noviembre sus memorias sobre su paso por la Casa Blanca

El expresidente de Estados Unidos Joe Biden publicará el próximo 17 de noviembre sus memorias sobre su paso por la Casa Blanca, un libro titulado Promise Me, America (Prométemelo, Estados Unidos) en el que abordará las principales decisiones de su mandato y explicará por qué optó primero por presentarse a la reelección y después por abandonar la carrera presidencial de 2024.»He escrito un libro sobre mi etapa como presidente», anunció Biden en sus redes sociales, donde señaló que la obra ya está disponible para su reserva. Según la agencia Associated Press, el volumen será publicado por Little, Brown and Company y ofrecerá un relato de los desafíos, los logros y los momentos más dolorosos de una presidencia marcada por una intensa agitación política e internacional.El libro repasará asuntos como la recuperación económica tras la pandemia, el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, la retirada estadounidense de Afganistán y las guerras de Ucrania y Oriente Próximo. The Washington Post señala que uno de los capítulos que más expectación genera será el dedicado a la decisión de Biden de retirarse de las elecciones de 2024, después de meses de dudas sobre su edad, su estado de salud y su capacidad para afrontar un segundo mandato.La fecha elegida para la publicación, dos semanas después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, podría resultar incómoda para el Partido Demócrata. Según The Washington Post, algunos dirigentes quieren centrar la campaña en la gestión de Donald Trump y evitar que resurjan las divisiones internas provocadas por la candidatura de Biden y la posterior derrota de Kamala Harris.El título de la obra remite a Promise Me, Dad, el libro que Biden publicó en 2017 sobre la muerte de su hijo Beau. Associated Press recuerda además que el exmandatario cumplirá 84 años tres días después del lanzamiento y que tiene previsto participar en entrevistas y actos promocionales para presentar sus memorias.

Trump amenaza con atacar infraestructuras civiles si Irán no vuelve a negociar

Estados Unidos ha reimpuesto el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y ha intensificado su campaña de bombardeos contra la república islámica, en una nueva escalada de ataques que amenaza con devolver a Oriente Próximo a una guerra abierta y que vuelve a situar … el estrecho de Ormuz en el centro del enfrentamiento.
Las fuerzas estadounidenses atacaron durante la madrugada de este miércoles decenas de objetivos en territorio iraní y continuaron los bombardeos a plena luz del día, una circunstancia poco habitual que refleja el aumento del ritmo de las operaciones. Según especificó el Mando Central de Estados Unidos, los ataques se prolongaron durante siete horas y alcanzaron instalaciones militares, defensas aéreas y posiciones de misiles.

Las autoridades iraníes aseguraron que los bombardeos causaron al menos siete muertos y más de 260 heridos, recoge la agencia Efe. Entre los objetivos figuraba un cuartel de la 388 Brigada de Infantería Mecanizada, en la provincia de Sistán y Baluchistán, contra el que fueron lanzados al menos trece misiles. Los fallecidos eran soldados, según informó después la televisión estatal iraní.

Noticia relacionada

David Alandete

El régimen teocrático de Teherán eleva a más de treinta el número de muertos durante los últimos días de ataques estadounidenses, aunque no ha ofrecido un recuento detallado. El Ejército iraní prometió una «respuesta decisiva» contra lo que calificó como una «agresión del enemigo estadounidense», afirman las mismas fuentes.
El presidente Donald Trump advirtió el martes por la noche de que los ataques continuarán durante al menos otros dos días, a pesar de que no renuncia a las negociaciones. En su advertencia, amenazó con ampliar la lista de objetivos a infraestructuras esenciales, incluidos puentes y centrales eléctricas, si Irán no regresa a la mesa de negociaciones. «Más vale que lleguen a un acuerdo o no les va a quedar nada», avisó Trump en una entrevista por teléfono con la cadena Fox News.
La amenaza supone un nuevo salto en la campaña militar norteamericana. EE.UU. ya ha atacado al menos un puente, pero hasta ahora había concentrado la mayor parte de sus operaciones en instalaciones militares, sistemas de defensa aérea, plataformas de lanzamiento, bases navales y posiciones de la Guardia Revolucionaria.

El estrecho de Ormuz, en el centro de la guerra

Newsletter

La guerra vuelve a girar alrededor del estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados en todo el mundo. Irán cerró de hecho el paso marítimo después del inicio de la ofensiva estadounidense e israelí, el pasado 28 de febrero, lo que disparó los precios del crudo, los fertilizantes y numerosos productos básicos.
Tras reimplantar el bloqueo, el Mando Central aseguró que había obligado a cambiar de rumbo a dos buques mercantes que intentaban acceder a los puertos iraníes. El Ejército estadounidense afirmó que permanece preparado para garantizar el «cumplimiento total» de la medida, según un comunicado.
Uno de los principales objetivos de los ataques fue la isla de Gran Tunb, considerada una posición estratégica para el control del Estrecho. El Mando Central informó de que había bombardeado allí instalaciones de defensa y emplazamientos de misiles iraníes.
Irán ocupa desde 1971 Gran Tunb, Pequeña Tunb y Abu Musa, tres islas reclamadas por Emiratos Árabes Unidos. Algunos analistas militares consideran que su control permitiría a EE.UU. reforzar considerablemente su dominio sobre la navegación en Ormuz, aunque una ocupación directa exigiría una operación de mucha mayor envergadura.

Ataques a los países vecinos

Irán lanzó además decenas de misiles y drones contra países que albergan bases estadounidenses. Las alarmas antiaéreas sonaron durante la madrugada en Baréin y Kuwait, mientras Jordania informó de que había derribado tres misiles iraníes. Teherán reivindicó ataques contra los tres países.
El almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central, confirmó en el parte militar que Irán había disparado decenas de proyectiles y aparatos no tripulados contra varios vecinos árabes. La campaña busca obligar a esos gobiernos a restringir el uso de sus bases por parte de EE.UU. y elevar el coste regional de la ofensiva.
El embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, acusó a Washington de iniciar la escalada. «Estados Unidos es el agresor, no la víctima», afirmó en una carta remitida a la dirección de la organización internacional difundida por su equipo de comunicaciones.
El nuevo bloqueo termina de deshacer el acuerdo provisional firmado el mes pasado, que había interrumpido temporalmente los combates y abierto un periodo de 60 días para negociar el programa nuclear iraní y otras cuestiones de seguridad regional. Las conversaciones se han estancado mientras los ataques alrededor de Ormuz se multiplican.
La Administración Trump había impuesto inicialmente el bloqueo en abril y lo levantó tras alcanzar aquel pacto. Ahora vuelve a emplearlo como instrumento de presión, después de constatar que no ha logrado garantizar una apertura estable del Estrecho.
La nueva escalada también empieza a tener consecuencias económicas. El barril de Brent superó el miércoles los 85 dólares (74 euros), más de un 15% por encima del nivel previo al inicio de la guerra. Pero todavía lejos de los casi 120 dólares (105 euros) alcanzados durante los momentos más graves del conflicto.
La subida del petróleo representa además un problema político para Trump y para el Partido Republicano a menos de cuatro meses de las elecciones parciales de noviembre. El encarecimiento del combustible y de los productos transportados amenaza con trasladar el coste de la guerra al consumidor estadounidense en plena campaña por el control del Congreso.

Meloni, en sus horas más bajas tras votar sus socios contra su reforma electoral

Giorgia Meloni ha entrado esta semana en el peor escenario posible para un primer ministro italiano, el de la traición de sus socios de gobierno. El martes por la noche, los parlamentarios italianos se pronunciaron con voto secreto sobre una enmienda apadrinada por Meloni … sobre la futura ley electoral. Y, a pesar de que invocó la lealtad de sus socios, treinta diputados de su coalición votaron contra ella.
Técnicamente, la derrota en el Parlamento es minúscula, pues se trata solo de una autoenmienda a una ley presentada por su Gobierno que debe pasar aún por el Senado y será aprobada sin dificultades. Sin embargo, no hay duda de que se trata de «un golpe duro» para el Gobierno que tendrá consecuencias, según Francesco Bechis, corresponsal político de ‘Il Messaggero’. «Ver que sus propios aliados la desautorizan es un golpe de imagen para la estabilidad y la cohesión de la mayoría de centroderecha», destaca.

El problema de Giorgia Meloni es que la coalición cruje en un momento de vacas flacas. Por una parte, las encuestas constatan el avance de un partido de extrema derecha liderado por el exgeneral Roberto Vannacci. Salido de las filas de la Liga de Matteo Salvini, ya roza el 6% en las encuestas y robará muchos votos a sus socios, por lo que sería un miembro incómodo en una coalición.

Noticia relacionada

Javier Martínez-Brocal

«Con una mayoría de gobierno tan conflictiva y nerviosa por el avance del partido de Vannacci, parece cada vez más difícil llegar al final natural de la legislatura. Si la tensión continúa a este ritmo, no se puede descartar un escenario de voto anticipado», explica Bechis.
Por otro lado, las cuentas públicas de Italia están bajo presión y el aumento del gasto en defensa pactado con la OTAN ha reducido los márgenes disponibles para sus últimos presupuestos generales. Hay muchas posibilidades de que los recortes enfaden a sus electores y penalicen a Meloni en las urnas, pues, mientras se prolonga la crisis en Oriente Próximo, ella tiene cada vez menos instrumentos para contener el aumento del precio de los carburantes.
Meloni pierde también apoyo lejos de sus fronteras, pues los insultos de Trump han puesto punto final a su posición como interlocutora privilegiada de la UE ante la Casa Blanca.

Una de las banderas de Meloni

Newsletter

Para complicarlo aún más, la moción rechazada en secreto por sus socios es una de las banderas de Meloni cuando estaba en la oposición. «Entonces, ella y su partido Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia) utilizaron el tema de las listas abiertas como arma contra los gobiernos de centroizquierda que aprobaron sistemas electorales con listas cerradas», recuerda Federico Gonzato, analista político de ‘Pagella Politica’. En España, la ley electoral prevé listas cerradas para el Congreso de los Diputados y la posibilidad de señalar preferencias entre los candidatos al Senado.
La propuesta rechazada este martes preveía votar con un sistema de listas semiabiertas, que no ponía en discusión al cabeza de lista de la coalición, pero permitía a los electores decidir a quién apoyar entre el resto de candidatos. Sus socios de Forza Italia y de la Liga de Salvini consideraban que les perjudicaba, pues verían reducido el número de diputados y senadores. Por eso, aunque la primera ministra había intentado cerrar filas, treinta diputados no la apoyaron.
Gonzato apunta que «este tropiezo no afectará a la opinión de los votantes sobre el Gobierno, pues la ley electoral apasiona más a los expertos que a los ciudadanos» pero que no es secundario que «por primera vez la mayoría parlamentaria que sostiene a Meloni se divide en una votación en el pleno del parlamento». «Lo que ocurrió indica que esa mayoría no es tan sólida como había demostrado hasta ahora y suscita algunas dudas sobre la capacidad de Meloni para controlar a sus diputados», explica.

«La mayoría de Gobierno no es tan sólida como había demostrado hasta ahora y suscita algunas dudas sobre la capacidad de Meloni para controlar a sus diputados»

Federico Gonzato
Analista de ‘Pagella Politica’

Quien le resta importancia es la parlamentaria de Forza Italia Deborah Bergamini, que no pudo votar la enmienda porque estaba participando en la cumbre del Partido Popular Europeo en Madrid. Bergamini explica a ABC que no se ha rechazado un decreto del Gobierno, sino una enmienda «apoyada» por Giorgia Meloni sobre una cuestión específica como la ley electoral «en la que el Parlamento es soberano». «La cuestión no tiene que ver con la calidad del Gobierno ni afecta a su trabajo, y no creo que tenga repercusiones», asegura. «No se pone en discusión la acción de la coalición de Gobierno, que sigue votando compacta en el Parlamento», añade.

Superar el récord de Berlusconi

Meloni gobierna Italia desde el 22 de octubre de 2022 y, aunque la legislatura no vence hasta octubre de 2027, ha insinuado recientemente que podría adelantar las elecciones a primavera. Según las últimas encuestas, su partido seguiría siendo el más votado, con un 27,6% de las papeletas frente al 26% que obtuvo en 2022. Pero eso no significa que pueda gobernar.
Si se presentaran en coalición todos los partidos del bloque de izquierdas, obtendrían un 44,7%, frente al 42,3% que suman actualmente Meloni y sus socios sin el exgeneral Vannacci. Otra cuestión es si la izquierda consigue ponerse de acuerdo sobre un programa de gobierno y encuentra un único candidato que la represente.
En el calendario de Giorgia Meloni aparece marcado el próximo 4 de septiembre, cuando su Ejecutivo superará el récord de Silvio Berlusconi entre 2001 y 2005 y se convertirá en el más longevo de la República italiana desde 1946. Sin embargo, también sabe que de los 68 Ejecutivos que ha tenido Italia desde entonces, nada menos que 60 han caído por rupturas dentro de la coalición de gobierno.

Detienen en Londres a un hombre por amenazar al político Nigel Farage

La Policía de Londres ha notificado este miércoles la detención de un hombre de unos veinte años sospechoso de enviar amenazas al político británico Nigel Farage. Según informan varios medios de comunicación, el arresto, que se llevó a cabo el martes en Londres, se … produce después de que se anunciase que la unidad antiterrorista de la Policía mantiene bajo custodia a un individuo por el presunto asesinato de la veterana política conservadora Ann Widdecombe, con quien Farage compartía partido.
El comunicado de la Policía se ha conocido después de que trascendiera que Farage, líder del partido Reform UK, había sido amenazado a través de redes sociales antes de las elecciones locales de mayo. «Te pegaré un tiro en la cabeza si ganas», le enviaron.

Los agentes han explicado que la detención está relacionada con «una publicación en redes sociales de principios de año, que fue denunciada a la Policía el viernes 8 de mayo». El sospechoso permaneció bajo custodia una noche y fue puesto en libertad bajo fianza a la espera de más avances en la investigación.

Noticia relacionada

Pedro Rodríguez

Farage ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por su seguridad personal. Durante su campaña de 2024 para convertirse en diputado, le arrojaron un batido y una taza de café. Además, recientemente, el político ha sido objeto de críticas por una donación de 5 millones de libras esterlinas (6,7 millones de dólares) procedente de un empresario de criptomonedas radicado en Tailandia. El dinero estaba destinado a financiar su protección, explicó Farage, que dimitió como diputado a principios de este mes por la investigación parlamentaria a la que se enfrenta por dicha donación.
Esto coincide con la reciente muerte de Ann Widdecombe, de 78 años, que falleció en un «ataque dirigido», según Laurence Taylor, jefe de la unidad antiterrorista de la Policía. La portavoz de Reform UK y exministra conservadora fue hallada sin vida el jueves en su aislada residencia de Devon, en el suroeste de Inglaterra.
La unidad antiterrorista de la Policía asumió la investigación el lunes. Un hombre británico blanco de 28 años fue detenido bajo sospecha de «comisión, preparación o instigación de actos de terrorismo», así como de asesinato.

La OTAN se plantea cómo defender Europa oriental ante la retirada de Estados Unidos

Esas extrañas criaturas emergen del bosque con estruendo, con el cuerpo cubierto de musgo, tela rasgada y hierba de plástico, y la cabeza velada por mallas negras. Los tanques Leopard y los vehículos de combate de infantería Puma de la 45.ª Brigada Panzer alemana … llevan un camuflaje especial para ocultarse de los drones enemigos. Durante un mes, la unidad se entrenó a lo largo de la frontera entre Lituania y Bielorrusia, un Estado satélite de Rusia, como parte del ejercicio ‘Freedom Shield’, concluido recientemente. El objetivo: estar preparados para «luchar esta misma noche» con el fin de defender Vilna, la capital de Lituania, y mantener el control del corredor de Suwalki, que conecta los países bálticos con Polonia.
Con ese propósito, la 45.ª Brigada no regresará a casa. Por primera vez desde el fin de la Guerra Fría, Alemania despliega de forma permanente unidades militares en el extranjero. Estas tropas constituyen la punta de lanza de un ejército que se está expandiendo con el objetivo de convertirse en el mayor de Europa. Contarán con los modelos más recientes de blindados, artillería, drones y sistemas antiaéreos, a medida que la unidad pase de 1.600 soldados a unos 5.000 a finales de 2027.

Las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región, por su parte, se están reduciendo. Una unidad de tanques estadounidense —el 1er Batallón del 12.º Regimiento de Caballería— se entrenó durante meses en la misma zona. Sin embargo, se retiró en junio junto con el resto de su brigada en Polonia. Nadie sabe cuándo la sustituirá otra unidad estadounidense, ni siquiera si tal cosa llegará a suceder algún día.

Newsletter

Tectónica teutónica

Aunque Alemania tiene dificultades para reclutar suficientes voluntarios —es posible que sea necesario ordenar a algunos soldados que se incorporen a la brigada—, los lituanos colman de gratitud a las tropas alemanas, afirma el teniente coronel Sebastian Hagen, comandante del grupo de combate multinacional que constituye el núcleo de la brigada. «Lo que estamos haciendo ahora es lo que todos los aliados hicieron por Alemania durante la Guerra Fría», afirma. «El flanco oriental se ha desplazado más hacia el este y ahora le corresponde a Alemania devolver parte del favor».
La misión resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que los ejércitos alemanes —teutónicos, prusianos, imperiales y nazis— han sido, por lo general, invasores en esta región. Durante la Segunda Guerra Mundial, conquistaron Polonia, los Estados bálticos (Lituania, Letonia y Estonia) y gran parte del oeste de Rusia. Tras la rendición de la Alemania nazi en 1945, la Unión Soviética se apoderó de las repúblicas bálticas, que no recuperaron la independencia hasta el colapso de aquella en 1991. Los soviéticos también ocuparon la ciudad alemana de Königsberg, hoy convertida en el enclave ruso de Kaliningrado. «Somos muy conscientes de lo que hizo la Alemania nazi aquí, en Lituania. También somos conscientes de lo que la ocupación soviética le hizo a Lituania», añade el teniente coronel Hagen. Cuando no está entrenándose, la brigada colabora en la conservación de las fosas de guerra y de los cementerios judíos.

A finales de la década, Alemania podría estar destinando a sus fuerzas armadas más recursos que el Reino Unido y Francia juntos

El propósito de la OTAN, según declaró Lord Ismay, su primer secretario general, era «mantener a los rusos fuera, a los estadounidenses dentro y a los alemanes sometidos». Sin embargo, mientras el presidente Donald Trump se preparaba para reunirse con los demás líderes de la OTAN en Ankara los días 7 y 8 de julio, Alemania da un paso al frente para mantener a los rusos fuera y, espera, a los estadounidenses dentro. En el marco de un plan denominado «OTAN 3.0», Estados Unidos exige que los europeos asuman el liderazgo de su propia defensa convencional, mientras el país norteamericano proporciona el paraguas nuclear.
Este planteamiento encaja con la determinación de Alemania, surgida tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, de dejar de ser un país rezagado en materia de defensa para convertirse en un pilar fundamental de la seguridad europea. Alemania tiene previsto alcanzar el objetivo de la OTAN de destinar el 3,5% del PIB a defensa en 2029, mucho antes de la fecha límite fijada para 2035. A finales de la década, podría estar destinando a sus fuerzas armadas más recursos que el Reino Unido y Francia —ambos con armamento nuclear— juntos.
Sin embargo, el dinero por sí solo no bastará para alcanzar la autosuficiencia. En conjunto, los miembros europeos de la OTAN ya gastan más en defensa que cualquier otro país, salvo Estados Unidos. Aun así, siguen siendo «estratégicamente dependientes de Estados Unidos en toda la cadena de operaciones militares», afirma un informe del Instituto de Kiel, un centro de estudios alemán.

La amenaza rusa y el ‘America First’

La urgencia con la que Europa necesita cambiar depende de dos grandes cuestiones que planean sobre la cumbre. En primer lugar, ¿hasta qué punto representa Vladímir Putin una amenaza? Rusia ha reorganizado su frente ante la OTAN con nuevas unidades, bases y cuarteles generales preparados para futuras fuerzas de combate. La OTAN estima que Rusia podría convertirse en una amenaza para sus miembros pocos años después de que cesen o disminuyan los combates en Ucrania, Alemania quiere estar preparada para 2029 y Polonia sostiene que el peligro podría estar aún más cerca.
La otra cuestión es qué augura el ‘America First’ para Europa. Imaginemos cuatro encarnaciones de Trump, todas ellas plausibles: una es la del adulto de mano dura, que empuja a Europa a reforzarse mientras la protege en situaciones extremas, de conformidad con el artículo 5 de la OTAN sobre defensa colectiva; otra es la del amigo ausente, reacio a luchar por Europa, pero que sigue proporcionando algún tipo de apoyo indirecto; una tercera es la de la expareja tóxica, que abandona a Europa sin abandonar el hogar común de la OTAN, convirtiendo en un infierno la vida de los europeos que intentan organizarse; la última es la del depredador que amenaza lugares como Groenlandia, en el flanco occidental de Europa, mientras Rusia amenaza el flanco oriental.
Los militares, desde el cuartel general supremo de la OTAN en Mons hasta las unidades de primera línea, pasando por los mandos subordinados, ven hoy, sobre todo, la encarnación del «amor duro»: los soldados europeos y estadounidenses planifican y se entrenan como lo han hecho durante décadas, y confían en que Estados Unidos coordine su retirada con el refuerzo europeo, sin dejar ningún vacío.
Sin embargo, Trump es susceptible y caprichoso. En mayo, el Pentágono anunció de forma abrupta que retiraría 5000 soldados de Alemania, después de que Trump se tomara a mal las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, a la guerra en Irán. Paradójicamente, el Pentágono también ha dado bandazos con respecto a la sustitución de la brigada que se retiró recientemente de Polonia y Lituania —dos de los Estados europeos más proestadounidenses—. Pete Hegseth, secretario de guerra de Estados Unidos, reprendió a los «vergonzosos» aliados europeos que se mantuvieron al margen de la guerra de Estados Unidos en Irán y que, en algunos casos, negaron a sus fuerzas el uso de bases y del espacio aéreo europeos. Asimismo, anunció una revisión de seis meses de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Europa, cuyo número ya se ha reducido de unos 100.000 efectivos a alrededor de 80.000.
Además de recortar las unidades de primera línea, el Pentágono ha reducido las fuerzas de reacción rápida que se compromete a enviar a la OTAN en caso de guerra, alegando que son necesarias para hacer frente a crisis reales o potenciales en Oriente Medio y el Pacífico. Entre ellas figuran bombarderos, aviones de combate, aviones cisterna y buques de guerra, como un portaaviones y un submarino de ataque. Esto pone en entredicho el «Modelo de Fuerzas de la OTAN», que establece con qué medios pueden contar los comandantes.

Una Europa desestabilizada por Trump

Algunos miembros de la Administración Trump insinúan que no lucharían por los Estados bálticos y, lo que es peor, expresan su preocupación por el riesgo de escalada si la OTAN despliega misiles capaces de alcanzar el interior del territorio ruso. Se ha cancelado el despliegue previsto en Alemania de una unidad equipada con misiles de crucero Tomahawk, con un alcance de hasta 2.500 km. También se está retrasando el pedido de misiles Tomahawk por parte de la propia Alemania y, temporalmente, se impidió a los aliados utilizar los modelos de inteligencia artificial más avanzados. En cuanto a la versión tóxica de Trump, su administración sigue desestabilizando la política europea al fomentar narrativas de extrema derecha.
Cuanto más antieuropeo se vuelva Estados Unidos, más se animará Rusia a enfrentarse a la OTAN y más difícil resultará para los europeos defenderse. Rusia no necesita lanzar un ataque frontal. A muchos les preocupa que una acción limitada y ambigua pueda poner de manifiesto, de forma fatal, las divisiones existentes en el seno de la OTAN.

Si Rusia invadiera los Estados bálticos, podría intentar cortar el corredor de Suwalki para impedir la llegada de refuerzos de la OTAN

Para comprender estas complejidades, basta con recorrer en coche el trayecto desde Lituania hasta la ciudad polaca de Suwalki, atravesando la franja de territorio situada entre Bielorrusia y Kaliningrado. Sus cementerios, que acogen a siete confesiones religiosas, dan testimonio de las cambiantes fronteras y de los ejércitos que han pasado por allí. Con unos 65 km en su punto más estrecho, el corredor alberga dos grandes arterias que conectan los Estados bálticos con el interior de Europa: la autopista Vía Báltica y la línea ferroviaria de alta velocidad Rail Baltica.
Ambos proyectos permanecen incompletos, en parte debido a desacuerdos entre los propios países bálticos. Sin embargo, son vitales tanto para el comercio en tiempos de paz como para la logística en tiempos de guerra. Incluso hoy, en virtud de acuerdos anteriores, trenes especiales rusos atraviesan el sur de Lituania, transportando pasajeros entre Kaliningrado y el interior de Rusia cuatro veces al día en vagones sellados y vigilados por guardias fronterizos lituanos. El tránsito de mercancías también está restringido.
Las repúblicas bálticas se han sentido vulnerables desde hace tiempo debido a su escasa población, a la presencia de minorías de habla rusa y al revanchismo del Kremlin. Se enfrentan con frecuencia a actos de acoso por parte de Rusia en la denominada «zona gris»: ciberataques, incursiones de aviones y drones, sabotajes de cables submarinos y campañas de desinformación, entre otros tipos de agresiones. Vilna se encuentra a solo 35 km de Bielorrusia, cuyas bandas criminales envían migrantes y globos cargados de cigarrillos de contrabando a través de la frontera. Si Rusia invadiera los Estados bálticos, podría intentar cortar el corredor de Suwalki para impedir la llegada de refuerzos de la OTAN, quizá utilizando únicamente drones.

El ejemplo de Ucrania

¿Cómo podría desarrollarse una guerra de este tipo, con y sin la ayuda estadounidense? La OTAN solía dar por hecho que tendría que replegarse, reunir refuerzos y, posteriormente, intentar recuperar el corredor de Suwalki. Hoy, sin embargo, su objetivo es conservar el mayor territorio posible.
Ucrania demuestra que los ejércitos más pequeños pueden detener a Rusia e incluso hacerla retroceder con la combinación adecuada de determinación, tecnología y apoyo. La OTAN ha reforzado su flanco oriental al aumentar de cuatro a nueve sus grupos de combate rotatorios —batallones reforzados—. Algunos, como el alemán desplegado en Lituania, se han ampliado hasta convertirse en brigadas, normalmente compuestas por tres batallones. Los países bálticos y Polonia también han reforzado sus capacidades: el gasto en defensa de todos ellos alcanzará este año el 5% del PIB o incluso lo superará, y Lituania está consolidando sus unidades dispersas en una división blindada pesada —integrada por tres brigadas— que contará con unos 20.000 efectivos y estará equipada con carros de combate Leopard alemanes, vehículos de combate de infantería CV90 suecos, artillería César francesa y misiles HIMARS estadounidenses.

Los aviones y misiles de largo alcance de la OTAN neutralizarían las baterías antiaéreas y antibuque rusas

Gran parte del terreno de Lituania —pantanoso y boscoso— favorece al defensor, especialmente en la era de los drones. Si, a pesar de todo, el corredor de Suwalki quedara cortado, sería más fácil reabastecer a los Estados bálticos por mar, ya que Suecia y Finlandia se han incorporado a la OTAN. Instructores estadounidenses también han estado entrenando a la Unión de Fusileros de Lituania, una milicia voluntaria, en aspectos como las incursiones y los secuestros en caso de ocupación. Si Rusia atacara, afirma el contralmirante Giedrius Premeneckas, uno de los altos mandos lituanos, «cometería un error enorme, mucho mayor que el que cometió al atacar Ucrania».
La OTAN reconoce que aún tiene mucho que aprender del campo de batalla ucraniano, dominado por los drones: en los ejercicios de este año, los equipos ucranianos de drones aniquilaron batallones enteros de la OTAN, y en «Freedom Shield» el grupo de combate multinacional utilizó drones y otras armas para repeler a una unidad alemana que simulaba ser las fuerzas invasoras rusas. Aun así, el tanque dista mucho de ser un arma obsoleta, insiste el teniente coronel Hagen. La guerra del futuro requerirá una mejor protección frente a los drones e implicará un mayor uso de vehículos terrestres no tripulados, pero «sigue siendo necesario contar con tanques para conquistar y mantener el terreno».
Con Estados Unidos implicado en el conflicto, los mandos de la OTAN calculan que las operaciones «multidominio» en tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio —todas ellas posibilitadas por redes de datos que conectan sensores con sistemas de armas y gestionadas mediante inteligencia artificial— les permitirán maniobrar, adelantarse a las unidades de drones y dominar a las fuerzas rusas. Los aviones y misiles de largo alcance de la OTAN neutralizarían las baterías antiaéreas y antibuque rusas. El punto más vulnerable del campo de batalla podría no ser el corredor de Suwalki, sino Kaliningrado, que, según advierte el almirante Premeneckas, «no quedará al margen de las acciones militares si Rusia comete alguna estupidez».

De Ismay a la consternación

¿Cómo lucharía Europa si Estados Unidos le retirara todo su apoyo? La 45.ª Brigada insiste en que dispone de todo el material que necesita, tanto en Lituania como en Alemania. Ruben Stewart, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, un centro de estudios con sede en Londres, sostiene en un artículo reciente que los ejércitos europeos igualan o superan las capacidades rusas en muchos ámbitos. Sin embargo, Estados Unidos sigue proporcionando el «sistema operativo» de la OTAN, que incluye inteligencia, drones y satélites de vigilancia, armas de largo alcance, defensas aéreas y transporte aéreo.
Sin Estados Unidos, «lo que desaparecería de forma más crítica no sería la masa, sino la integración», argumenta Stewart. Los ejércitos europeos tendrían que combatir «con más cautela y de forma más deliberada». Dispondrían de menos información previa sobre los movimientos de las tropas rusas y tendrían menos certeza sobre su dirección, por lo que tendrían que desplegarse de forma más dispersa. Además, estarían menos coordinados, ya que las señales de satélite, las comunicaciones y los flujos de datos serían menos fiables. Las fuerzas aéreas y terrestres combatirían en gran medida por separado, y las defensas aéreas rusas podrían sobrevivir y los europeos podrían carecer de los medios necesarios para derribar drones y misiles rusos. Todo ello dificultaría el ataque contra objetivos lejanos y expondría la retaguardia de la OTAN a mayores daños.
Europa no podría librar una guerra de maniobras. «Sería una guerra de denegación, desgaste y resistencia, que sacrifica la velocidad en aras de la sostenibilidad y busca la victoria a largo plazo en lugar de desde el principio», escribe Stewart, o, como lo expresa un alto mando de la OTAN, «se parecería más a Ucrania que al campo de batalla que esperaríamos». Una guerra de desgaste, estática, sangrienta y prolongada podría, a su vez, resultar difícil de sostener políticamente.

Sin EE.UU., los ejércitos europeos tendrían que combatir «con más cautela y de forma más deliberada»

Las armas de «ataque en profundidad», con un alcance de 1.000 km o más, ilustran el dilema al que se enfrenta Europa. Los misiles Taurus, de fabricación alemana, y los misiles franco-británicos SCALP/Storm Shadow tienen un alcance de unos 500 km. Ante la reticencia de Estados Unidos a suministrar misiles Tomahawk, los europeos buscan alternativas con urgencia. Alemania colabora con el Reino Unido en el desarrollo de misiles de crucero hipersónicos y furtivos, y con Ucrania en armas más sencillas, pero ya probadas en combate. Otros actores, entre ellos el consorcio MBDA, también están desarrollando sistemas similares. Sin embargo, para utilizarlos con eficacia, los europeos necesitan redes de vigilancia y comunicaciones espaciales. Alemania tiene previsto invertir 35.000 millones de euros en este tipo de capacidades.

La sombra de las armas nucleares

Cualquier guerra se libraría también bajo la sombra de las armas nucleares, que Rusia ha amenazado con emplear en Ucrania. La idea de que incluso un Estados Unidos de «mano dura» pueda mantener la disuasión nuclear al tiempo que reduce sus compromisos convencionales es discutible. «Si los estadounidenses dan a entender que no quieren enviar a sus tropas convencionales a luchar por Letonia o Polonia, ¿hasta qué punto resulta creíble que estén dispuestos a arriesgarse a una guerra nuclear?», se pregunta Artur Kacprzyk, del Instituto Polaco de Asuntos Internacionales, un centro de estudios.
El Reino Unido y Francia, con arsenales de unas 200 ojivas cada uno, frente a las más de 5.000 de las que disponen tanto Estados Unidos como Rusia, han declarado que «no existe ninguna amenaza extrema para Europa que no provoque una respuesta por parte de nuestras dos naciones». Sin embargo, sin el paraguas nuclear estadounidense, los países europeos se mostrarán inevitablemente más cautelosos ante una guerra con Rusia.
Es más, sin el liderazgo de Estados Unidos, una OTAN exclusivamente europea corre el riesgo de caer en la «inercia política», afirma Christian Mölling, de EDINA, un centro de estudios con sede en Berlín. Un simulacro de guerra celebrado el año pasado y patrocinado en parte por el periódico alemán Die Welt imaginaba que Rusia utilizaba una crisis humanitaria en Kaliningrado como pretexto para apoderarse del corredor de Suwalki. Estados Unidos se negaba a invocar el artículo 5 y la brigada alemana no intervenía, en parte porque los drones rusos habían minado las carreteras que salían de su base. El ejercicio presentaba algunas limitaciones —ignoraba las propias fuerzas de Lituania, que no dudarían en resistir—, pero puso de relieve posibles escollos.
Los países europeos saben que deben reducir su dependencia de Estados Unidos, pero discrepan sobre cuáles deben ser sus prioridades. ¿Deberían comprar armas ya disponibles, incluidas las estadounidenses, o dedicar tiempo a desarrollar las suyas propias? Para algunos altos mandos franceses, la prioridad consiste en crear sistemas europeos de comunicaciones, nubes de datos y modelos de inteligencia artificial. Alemania, por el contrario, quiere reforzar las unidades convencionales, sobre todo mediante la adquisición de tanques y munición. Muchos aliados se muestran, no obstante, reacios a dar la espalda a Estados Unidos, por miedo a que sus propios temores acaben convirtiéndose en una profecía autocumplida.

¿Cuánto tiempo le queda a Europa? El irascible Trump podría darle la espalda en cualquier momento

Un informe del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, otro centro de estudios, sostiene que la plena autonomía europea está fuera de alcance y propone que el mando de la OTAN adopte una estructura de «doble mando» que permita llevar a cabo operaciones exclusivamente europeas, aunque ello requeriría el consentimiento de Estados Unidos.
¿Cuánto tiempo le queda a Europa? El irascible Trump podría darle la espalda en cualquier momento. Putin podría decidir desafiar a los europeos antes de que estén preparados. Otra incógnita es si Europa logrará mantenerse unida si los populistas de extrema derecha llegan al poder en el Reino Unido, Francia o Alemania. En cualquier caso, la defensa de Europa comienza por ayudar a Ucrania: cuanto más tiempo pueda resistir frente a Rusia, mejores condiciones podrá obtener en un eventual acuerdo de paz y más margen tendrán los europeos para prepararse. No debería ser una misión imposible. Como afirma Radek Sikorski, ministro de asuntos exteriores de Polonia, Europa no necesita ser «heroica» ni igualar la capacidad estadounidense: «ni siquiera tenemos que ser tan buenos como Estados Unidos, solo tenemos que ser mejores que Putin».

Chipre, la historia del último 'muro' que sigue en pie en la UE tras el desmantelamiento de la verja del Peñón de Gibraltar

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atestiguó ayer la demolición de la Verja de Gibraltar y lo calificó como lo caída «del último muro de Europa continental». El matiz de la continentalidad del muro no es baladí, porque en la UE persiste otro muro desde hace más de medio siglo: la línea verde que separa en dos mitades la isla de Chipre.Y es que es extraño, pero en Chipre no hay chipriotas. En esta isla del Mediterráneo, miembro de la Unión Europea, hay grecochipriotas y turcochipriotas. La isla está partida en dos desde hace 50 años. El ejército turco invadió el norte de Chipre el 20 de julio de 1974, cinco días después de un intento de golpe de Estado de los nacionalistas grecochipriotas para anexionar la isla a Grecia.Desde entonces, Chipre está dividida en este y oeste por una zona desmilitarizada llamada «Línea Verde», que atraviesa toda la isla y donde patrulla la ONU. Los turcos ocupan el 36,2% de la isla, que lleva medio siglo dividida en dos: la República de Chipre (de los grecochipriotas) y Chipre del Norte (de los turcochipriotas). Nicosia, última capital dividida del mundo, es el símbolo de este conflicto no resuelto.La isla, la tercera más grande del Mediterráneo, está en Asia Occidental: en el mapa, debajo de Turquía y frente a las costas de Siria y Líbano. Está dividida en dos desde que en 1974 el Ejército turco ocupó la parte norte tras un golpe de Estado instigado por la junta militar en el poder en Grecia y ante el temor de que Chipre se uniera a este último país. La invasión fue la culminación de un periodo de conflictos en la isla que, tras haber sido una colonia británica desde 1878, obtuvo su independencia en 1960.Reino Unido, Grecia, Turquía y los dirigentes chipriotas habían negociado la independencia de la isla en el marco de una Constitución que garantizaba la representación de los turcochipriotas, que ocupan el tercio norte del territorio y representaban, en aquel entonces, en torno al 18% de la población. Se prohibía tanto la unión con Grecia como con Turquía y la división de la isla.Pero ese sistema se vino abajo a finales de 1963 por los enfrentamientos intercomunitarios. En 1983, los turcochipriotas proclamaron la República Turca del Norte de Chipre, un Estado que únicamente reconoce Turquía, que tiene a miles de soldados desplegados en la isla.Así las cosas, la República de Chipre, la única reconocida internacionalmente y que es miembro de la UE desde 2004, en la práctica solo ejerce su autoridad en la parte sur de la isla, casi dos tercios del territorio. En 2020, Chipre del Norte eligió cono presidente a Ersin Tatar, un partidario de la línea dura que insiste en una solución de dos Estados, algo que la República de Chipre rechaza.Conversaciones que no dan frutosNada invita a pensar que la unificación esté cerca. Hace apenas un par de años, coincidiendo con el aniversario de los 50 años de división de la isla, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, se reunió con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Washington. Estuvieron de acuerdo en la necesidad de retomar las conversaciones para resolver la situación. O sea, están de acuerdo en que hay que hablar. Eso vienen haciendo desde hace décadas, pero cuando el acuerdo parece próximo algo acaba por frustrarlo.Naciones Unidas ejerce como garante en la zona que separa los dos territorios, al tiempo que trata que las partes acerquen posturas para lograr la reunificación. Sin embargo, todos los intentos realizados hasta ahora han concluido en fracaso, pese al compromiso que siguen manteniendo los dos lados de seguir avanzando en este sentido.Desde 2008 las negociaciones se organizan en torno a seis capítulos: gobernabilidad y reparto de poder, economía, cuestiones vinculadas a la UE, propiedad, territorio y seguridad y garantías en un Chipre federal. El objetivo es establecer una federación bizonal y bicomunal con igualdad política, una única soberanía, única personalidad legal internacional y única ciudadanía.En 2017, las delegaciones turcochipriota y grecochipriota se reunieron en Crans-montana (Suiza). La conferencia finalizó el 7 de julio sin un acuerdo. «Siento profundamente informarles que la conferencia finalizó sin acuerdo», dijo ese día el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres.Supuso una enorme decepción porque ambas comunidades estuvieron a punto de cerrar con éxito el diálogo de paz. Se alcanzó una importante convergencia en la mayoría de los capítulos, pero finalmente el intento fracasó fundamentalmente por cómo debía organizarse el reparto de poder entre las comunidades en la futura federación bizonal, y por la negativa de Turquía a retirar sus tropas.En abril de 2021, los líderes de ambas comunidades acudieron a otra conferencia convocada por la ONU para sondear si había terreno común para negociar la deseada única ciudadanía, o sea, la reunificación del país. Volvieron a fracasar.A pesar del rosario de negociaciones fallidas, sí ha habido avances puntuales en algunas cuestiones fundamentales. Así, en 2003 se abrió el primer paso que permite el tránsito de personas entre el norte y el sur de la isla. Por primera vez, después de décadas, greco y turcochipriotas pudieron reencontrarse. Desde entonces se han abierto un total de siete cruces. También se han creado comités bicomunales para que las dos comunidades cooperen entre sí.Hemos tenido al menos dos o tres generaciones que nunca han conocido un Chipre unido, y parto del principio de que ambas partes se han adaptado a la situación actualPero eso no quita para que Chipre continúe profundamente marcada por los acontecimientos de 1974. Prueba de ello son los pueblos fantasma, las torres de vigilancia, las calles cortadas con bloques de hormigón, sacos de cemento y alambradas y los retenes que hay por todo el territorio.»Hemos tenido al menos dos o tres generaciones que nunca han conocido un Chipre unido, y parto del principio de que ambas partes se han adaptado a la situación actual», ha dicho a AFP, Stefan Talmon, profesor en la Universidad de Bonn y especialista en Chipre.Desde 1955 hasta la actualidad, Turquía y el liderazgo turcochipriota han apoyado en mayor o menor medida la partición de la isla, a diferencia de un alto porcentaje de la población turcochipriota que defiende la federación. La parte grecochipriota, al menos públicamente, insiste desde 1977 en que la solución tiene que basarse en el modelo federal.Después de décadas de ilusiones frustradas, la población tiene poca esperanza de cara al futuro de la isla. Según una encuesta de 2021, el 84% no cree que pueda llegar una solución del conflicto. Otra señalaba que el 66% de los grecochipriotas y el 63 % de los turcochipriotas aún defienden una solución federal.