Finlandia denuncia el acercamiento de las bases rusas a su frontera
En su evaluación estratégica para 2026, los servicios de inteligencia militar de Finlandia señalan a Rusia como el principal factor exterior de inestabilidad y afirman que Moscú mantiene intacta su ambición de recuperar estatus de gran potencia, utilizando instrumentos militares, políticos e híbridos para ampliar … su influencia en Europa. Aunque gran parte de sus fuerzas siguen comprometidas en el conflicto de Ucrania, el informe alerta que Rusia sigue siendo capaz de ejercer presión militar en múltiples direcciones y mantiene el vigor del proceso de modernización tecnológica en ámbitos como misiles, guerra electrónica y capacidades de largo alcance.
Y, aunque concluye que no existe una amenaza militar inmediata en 2026, advierte que Putin es imprevisible e insiste en que el incremento de actividad militar rusa a otro lado de la frontera es sometido a evaluación constante. El Servicio Federal de Inteligencia Alemán (BND) coincide con estas valoraciones y añade que el gasto militar ruso ha aumentado un 66%, debido en buena parte a los proyectos de construcción del Ministerio de Defensa.
Gracias a imágenes satelitales, se ha comprobado que Rusia está ampliando la infraestructura militar cerca de la frontera con Finlandia. El foco está en un área con una larga historia militar, la base de Rybka, cerca de Petrozavodsk, en la República de Carelia, a unos 175 kilómetros de la frontera finlandesa. La antigua guarnición de la época soviética, abandonada durante décadas, cuenta ahora con un gran aeródromo militar, áreas de almacenamiento para equipo militar y logística para un gran contingente de soldados. Según el experto militar Marko Eklund, este cuartel será para la guarnición del recién creado 44º Cuerpo de Ejército, reclutada y entrenada al sur de San Petersburgo, en el Alto Laukaa, lo que en la práctica significa unos 15.000 soldados más.
En una segunda ubicación, aparece un nuevo asentamiento militar en Kandalaksha, en la región de Murmansk, a unos 115 kilómetros de la frontera finlandesa, destinado a una unidad de artillería recién formada y a una unidad técnica. Rusia, de hecho, ha reorganizado su liderazgo militar en su flanco occidental para incluir estas bases: el antiguo Distrito Militar Occidental se ha dividido en un Distrito Militar de Leningrado y un Distrito Militar de Moscú. Con estas nuevas bases, Rusia no gana en cercanía a la frontera, puesto que ya contaba con la base de Alakkurtti, a unos 50 kilómetros, sede de la 80.ª Brigada de Fusileros Motorizados, especializada en defensa ártica y con unos 3.500 efectivos. Pero sí gana capacidad, dado que las nuevas bases están pensadas para gestionar decenas, si no cientos de miles de soldados. Sólo en Kantalahti, se están construyendo varios edificios en la guarnición de Lupche-Savino para una nueva brigada de artillería y una brigada de ingenieros.
Durante la inauguración oficial del Riksdag, el Parlamento de Finlandia, el primer ministro, Alexander Stubb, se ha declarado este miércoles «consternado» por los planes militares de Putin y por la «crueldad» que está demostrando en el conflicto de Ucrania. Pero, si bien la amenaza rusa sigue siendo la principal preocupación de seguridad, tanto para la inteligencia militar como para el Gobierno de Finalandia, Stubb ha señalado en su discurso otro creciente peligro que también insinúa el texto de evaluación estratégica.
«Hay una ideología en el trasfondo que entra en conflicto con nuestros propios valores», se ha referido a la nueva política exterior de Estados Unidos. Stubb ha sido uno de los líderes europeos más afines a Donald Trump, con el que ha venido manteniendo una comunicación fluida y cierta afinidad. Esto no ha sido óbice para que ante el poder legislativo de Finlandia advierta que «debemos admitir honestamente que Estados Unidos está cambiando«.

