Meloni se recupera del batacazo del referéndum y se consolida tras las elecciones municipales
«Desde aquí vamos a mandar a casa a Giorgia Meloni», prometió en un mitin en Venecia la líder de la izquierda italiana y secretaria general del Partito Democratico, Elly Schlein. Ciertamente, su partido había ganado en el referéndum de marzo y ahora … las encuestas le daban una enorme ventaja. Pero era un espejismo en la ciudad de las góndolas, pues allí la derecha ha arrasado. «También hoy, dejamos para mañana el tan anunciado colapso del centroderecha», ironiza Meloni en redes sociales.
En las elecciones municipales de este domingo y lunes en algunas zonas de Italia estaban convocados 6.200.000 de electores de 743 municipios. Ha sido la primera cita en las urnas tras la derrota de Giorgia Meloni en el referéndum sobre la justicia del pasado 22 y 23 de marzo. La izquierda italiana lo ha presentado como la oportunidad de confirmar el cambio de tendencia política en el país transalpino. Pero este cambio no ha tenido lugar.
Para ganar una alcaldía italiana se debe obtener más del 50% de los votos, por lo que en caso necesario se pasa a una segunda vuelta. La participación ha sido del 60%, cinco puntos menos que en la anterior convocatoria. De las 118 localidades con más de 15.000 habitantes donde se votaba, ya se han elegido 77 alcaldes. De ellos, 37 son de izquierdas, 25 de derechas y 15 independientes. Quedan pendientes otros 41, que se decidirán en el voto del 7 y 8 de junio.
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ITALIA
Marina Ortiz Cortés
Los comicios más importantes eran el de 18 capitales de provincia y, por ahora, sólo en dos de ellas ha habido un giro político. Se trata de Reggio Calabria, que ha pasado de doce años con un alcalde de izquierdas a uno de derechas, que ha recibido el 60% de los votos; y de Pistoia, gobernada desde hace nueve años por un candidato del partido de Meloni, Fratelli d’Italia, que ahora tendrá un alcalde del Partito Democratico (PD).
La derecha obtiene la victoria más simbólica
La derecha sin embargo ha obtenido la alcaldía más importante que estaba en juego, la de Venecia, y también ha ganado en Crotone. En la ciudad de las góndolas gobernaba la derecha desde hacía dos mandatos, y ha ganado Simone Venturini, un colaborador del actual alcalde. Su victoria es simbólica pues nada menos que tres encuestas realizadas entre abril y mayo le daban como perdedor absoluto. Por eso, los líderes nacionales de los partidos de izquierdas se trasladaron hasta allí para apoyar juntos al mismo candidato y asumir parte del mérito de esa victoria que daban por segura. Sin embargo, ha ocurrido justo lo opuesto: el candidato ha sido derrotado por doce puntos.
La izquierda ha ganado en Andria, Avellino, Enna, Mantua, Pistoia, Prato y Salerno. En Salerno será de nuevo alcalde Vincenzo De Luca, que no sintoniza con la líder del PD. Es famoso fuera de las fronteras por los videomensajes encendidos que, como gobernador de la región de la Campania, enviaba durante los años del Covid a quienes incumplían el confinamiento. Será su quinto mandato en esta ciudad, de la que ya ha sido alcalde entre 1993 y 2015.
El resultado sorpresa de las municipales de Venecia enseña que ningún candidato puede pensar que ya están decididas
Un dato incómodo para Meloni es el resultado de un partido político situado a la derecha de la Liga y capitaneado por el exgeneral Roberto Vannacci, a quien el mismo Matteo Salvini fichó para las elecciones Europeas y que ahora se enfrenta contra su propia formación. Este defiende el «No a Europa y Sí a Rusia» y ha conseguido en la ciudad de Vigevano el 14% de los votos. Aunque no está claro qué impacto puede tener a nivel nacional. Además, en otras ciudades como Venecia, no ha superado el 1%. Sin embargo, el ruido que hace es suficiente para poner nervioso a Salvini y tensar la coalición de gobierno.
Giorgia Meloni asegura que desea agotar la legislatura y descarta convocar elecciones anticipadas, por lo que los comicios serían después de verano de 2027, según la agenda política. El resultado sorpresa de las municipales de Venecia enseña que ningún candidato puede pensar que ya están decididas.

