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El golpe a Irán da esperanzas al Líbano: «Si se necesita otra guerra para eliminar a Hizbolá, que ocurra»

Desde el sábado por la tarde, nadie albergaba dudas reales sobre la muerte de Alí Jamenei, el líder supremo de la revolución iraní. Las señales guardaban una sorprendente similitud con los acontecimientos que rodearon el asesinato en el Líbano del líder de Hizbolá, Hasán Nasralá … , el 27 de septiembre de 2024. A los rumores iniciales siguieron una negación oficial, el anuncio de un discurso, luego el silencio y finalmente la confirmación de su muerte.
En Beirut, sus residentes no esperaron la confirmación nocturna para reaccionar. Como Hizbolá, el aliado libanés del régimen de los ayatolás, había impuesto la eliminación de Jamenei como una línea roja, algunos se dirigieron a las gasolineras y a los supermercados anticipando una posible reanudación de la violencia con la consecuencia de una futura falta de productos de primera necesidad.

Curiosamente para una noche de sábado, las calles de la capital libanesa estaban casi desiertas. Esa misma tarde, el primer ministro, Nawaf Salam, había intentado tranquilizar a la población, afirmando que no había escasez que temer y que había reservas de combustible y alimentos para al menos dos meses.

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Este domingo, la misma sensación prevalecía en la capital libanesa. Una mezcla de ansiedad flotaba en el aire en los barrios predominantemente cristianos, palpable en la actividad menos bulliciosa de lo habitual. Esta ansiedad a veces se ve agravada por cierta impaciencia con tintes de cansancio y fatalismo. Este es el caso, por ejemplo, de Joe, nacido en una aldea de la región hace 40 años: «Espero que Hizbolá cometa un error y sea aniquilado definitivamente. No entiendo por qué la ultima vez Israel no acabó el trabajo empezado.«
Por su parte, Nayla, una mujer de unos cincuenta años que siempre vivió en Beirut se lamenta de que «solo he conocido guerras, crisis y conflictos. Quiero que pongan fin a la amenaza que representa Hizbolá para mi país. Si se necesita otra guerra para eliminar a la milicia chií, que ocurra. No podemos vivir preguntándonos cada día si la milicia arrastrará a nuestro país al caos contra la voluntad de gran parte del pueblo libanés«.
En la intimidad de sus hogares, otros libaneses expresan, en voz baja y bajo el manto del anonimato, su gratitud a los israelíes que, según ellos, están haciendo «el trabajo que las autoridades libanesas no han hecho». Esto no les impide afirmar simultáneamente que los israelíes «solo consideran sus propios intereses y no les importan nada los libaneses».

«Los israelíes están haciendo el trabajo que las autoridades libanesas no han hecho»

Si bien este último punto es compartido por los residentes de los suburbios del sur de Beirut, bastión de la milicia chií, los sentimientos son muy diferentes. Después de los disparos que se escucharon tras el anuncio de la muerte de Jamenei, reina el silencio y la tristeza. Chiíes libaneses como Hussein no ocultan su desesperación: «No me gustaba Jamenei, pero no quería que lo mataran los estadounidenses o los israelíes que atacan a Irán porque es una nación chií».
Otros ciudadanos chiíes, como Alí, piden venganza. Y hacen esta pregunta: «Cuando Hizbolá e Irán ayudaron a Occidente a combatir al Daesh y los grupos salafistas suníes, este no tenía nterés en destruirlos. ¿Por qué lo hace ahora? ¿Ha olvidado lo que nos debe a los chiíes?».
Los chiíes del Líbano esperan una respuesta, probablemente en forma de manifestación y quizás otras acciones. Esto es lo que todos los libaneses siguen de cerca. Sobre todo porque, tras el asesinato de los líderes de Hizbolá, los iraníes están asumiendo directamente el mando de la milicia chií. Pero la operación del sábado ha destruido el liderazgo en Irán. Aparte de las declaraciones oficiales de Naim Qassem, el secretario general de la milicia, los responsables libaneses de Hizbolá no quieren expresarse. Tras la última guerra, ya casi no usan teléfonos móviles y es muy difícil contactarlos porque tienen miedo a ser atacados si dan una cita a alguien.

«No me gustaba Jamenei, pero no quería que lo mataran los estadounidenses o los israelíes que atacan a Irán porque es una nación chií»

Hussein
Chií libanés

Para evitar cualquier consecuencia adversa para el Líbano, el presidente Joseph Aoun convocó un consejo supremo de defensa. Tras la reunión, enfatizó que la decisión sobre la guerra o la paz recae exclusivamente en el Estado, un punto en el que, parece ser, todos coincidieron. El primer ministro Salam, por su parte, insistió en la necesidad de controlar la situación de seguridad en las fronteras. Y, una vez más, se instó a todos los libaneses a mantenerse comprometidos y fieles a su sentido del deber nacional en estas delicadas circunstancias, para preservar la estabilidad general y la seguridad nacional. El mensaje es claro. Y, hasta ahora, todos parecen estar prestándole atención.

La CIA localizó a Jamenei y abrió la ventana del golpe que lo mató en Teherán

La CIA había seguido durante meses los movimientos del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y fue afinando sus patrones y ubicaciones gracias a informantes sobre el terreno y espionaje con drones. La agencia supo finalmente que el sábado por la mañana iba … a celebrarse una reunión de altos cargos iraníes en un complejo de la dictadura en Teherán y que Jamenei estaría presente, presidiendo todo.
Por decisión del propio Donald Trump, esa información se compartió con Israel y aceleró el calendario del ataque para aprovechar la oportunidad. Estados Unidos e Israel ajustaron el momento del ataque, que inicialmente se había planteado de noche, para golpear con esa nueva ventana de inteligencia.

Así lo contaron dos altos cargos de la Administración Trump en conversación con periodistas el sábado: Israel ejecutó una operación que llevaba meses planificando para matar de forma selectiva a dirigentes iraníes, pero la inteligencia y el apoyo aéreo decisivo vino de la Casa Blanca.


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David Alandete

Se sabe ahora que los líderes iban a reunirse en una zona donde se ubican oficinas de la presidencia iraní, del líder supremo y del Consejo de Seguridad Nacional. Israel había determinado que en la reunión estarían, entre otros, Mohammad Pakpour, Aziz Nasirzadeh, el almirante Ali Shamkhani, Seyyed Majid Mousavi y Mohammad Shirazi.

Así fue la operación

La operación comenzó alrededor de las 6.00 de la mañana, hora de Israel, del sábado, cuando despegaron aviones de combate. El ataque se realizó con relativamente pocos aviones, armados con munición de largo alcance y alta precisión.
Dos horas y cinco minutos después del despegue, alrededor de las 9.40 en Teherán, misiles de largo alcance impactaron en el complejo. En el momento del ataque inicial, altos responsables de seguridad nacional estaban en un edificio del complejo y Jamenei en otro edificio cercano.
Un cargo de Defensa israelí sostuvo el domingo que el golpe se ejecutó de manera simultánea en varios puntos de Teherán y que se logró «sorpresa táctica», informa el canal i24.
La Casa Blanca y la CIA declinaron comentar públicamente sobre esos detalles. Jamenei murió el sábado en su complejo de Teherán por un ataque con misiles israelí, según reveló Trump en persona, atribuyéndose la autoría. Es la primera vez que una operación de EE.UU. acaba con un jefe de estado en activo.
Los medios estatales iraníes confirmaron la muerte del líder iraní a primera hora del domingo. En una entrevista televisada en la CBS, el congresista republicano Mike Turner afirmó que habló con el secretario de Estado, Marco Rubio, y que Rubio le dijo que Estados Unidos no apuntó a Jamenei ni estaba apuntando al liderazgo en Irán.

Humo negro y daños severos

En imágenes satelitales se aprecian humo negro y daños severos en el complejo de Jamenei tras los ataques. ABC publicó esas imágenes en su portada de este domingo, y en ella se ve el daño provocado por el ataque
El senador Tom Cotton dijo en otra entrevista televisada que Estados Unidos dispone de métodos de obtención de inteligencia «exquisitos» y que la localización e intenciones de líderes adversarios es una prioridad de la comunidad de inteligencia. Cotton afirmó que la operación estuvo impulsada por inteligencia recogida por Israel y Estados Unidos y que ambos tienen capacidades que ningún otro país posee.
Jamenei tenía 86 años, era líder supremo desde 1989 y lo asumió tras la muerte de Ruhollah Jomeini. Durante casi cuatro décadas, Jamenei concentró autoridad sobre las ramas del Estado y las fuerzas armadas, con poder político y militar máximo y la posición de máxima autoridad religiosa.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo que un sucesor podría ser elegido en «uno o dos días».
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo que un consejo de liderazgo temporal ha empezado a gobernar hasta que se elija un nuevo líder supremo. Trump dijo que hay «algunos buenos candidatos» para liderar Irán tras la muerte de Jamenei y, preguntado por quién toma las decisiones, respondió: «Lo sé exactamente, pero no puedo decirlo».

Muerte de dos altos mandos

La agencia estatal iraní IRNA confirmó el domingo la muerte de dos altos mandos que Israel dijo haber matado el sábado: el almirante Shamkhani y el general Pakpour. Ese medio está controlado por el régimen, por lo que el que admita la muerte de estos dos dirigentes supone una confirmación oficial.
En ataques posteriores al golpe contra el complejo de liderazgo, se atacaron ubicaciones donde se alojaban responsables de inteligencia. El principal jefe de inteligencia iraní escapó pero los rangos altos de los servicios de inteligencia iraníes quedaron gravemente diezmados.
En junio del año pasado, Trump afirmó que Estados Unidos sabía dónde se escondía Jamenei y que podría haberlo matado. Esa capacidad de localización se basaba en la misma red de inteligencia utilizada después.

Bajo presión

Tras la guerra de 12 días del año pasado, Estados Unidos obtuvo más información sobre cómo se comunicaban y se movían Jamenei y la Guardia Revolucionaria bajo presión, y afinó la capacidad para seguirlo y predecir sus movimientos.
El domingo se registraron explosiones en Teherán y columnas de humo sobre distritos gubernamentales. Autoridades iraníes dijeron que más de 200 personas han muerto desde el inicio del bombardeo de Estados Unidos e Israel.
Irán respondió con ataques de misiles y drones contra Israel y contra Estados árabes del Golfo que albergan fuerzas estadounidenses. En Israel, nueve personas murieron y 28 resultaron heridas cuando un misil alcanzó una sinagoga habilitada como refugio en Beit Shemesh.
El ejército estadounidense informó de tres militares estadounidenses muertos y cinco heridos graves, las primeras bajas estadounidenses confirmadas del conflicto.

«Pagarán el precio»

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, prometió represalias y advirtió de que los responsables «pagarán el precio». Trump advirtió en contra de una mayor escalada y escribió que Irán «mejor que no» tome represalias o se enfrentará a una fuerza sin precedentes.
El conflicto ha alterado el tráfico aéreo en Oriente Medio y ha aumentado la preocupación por los mercados energéticos mundiales. Aproximadamente el 20% del petróleo comercializado en el mundo pasa por el estrecho de Ormuz.
Evaluaciones de inteligencia estadounidenses que cita el diario ‘The New York Times’ indicaron que Irán estaba reconstruyendo partes de su infraestructura nuclear, incluidos esfuerzos para producir centrifugadoras avanzadas usadas en el enriquecimiento de uranio.
Irán negó buscar armas nucleares y sostuvo que su programa es pacífico, aunque restringió el acceso de inspectores internacionales a instalaciones golpeadas en ataques anteriores. Imágenes de satélite mostraron actividad renovada en algunas de esas instalaciones.

Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos abren la puerta a responder a los ataques iraníes

En los últimos dos años Irán e Israel se han enfrentado en tres ocasiones a base de misiles, drones y ataques aéreos. Los golpes siempre fueron directos y, cuando Irán atacó una base estadounidense en junio en Doha tras el bombardeo ordenado por … Donald Trump contra las instalaciones nucleares, lo hizo de manera simbólica. El sábado, los israelíes lanzaron una cuarta operación, pero lo hicieron de manera conjunta con Estados Unidos y en las primeras horas asesinaron al Líder Supremo, Alí Jamenei, y a la cúpula de seguridad iraní. El régimen clamó venganza, advirtió que esta vez no habría «líneas rojas» en la respuesta y los misiles y drones se dirigieron al Estado judío, pero también a Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein, Kuwait, Jordania o Arabia Saudí, lo que provocó el enfado y la condena de estos países que se han visto metidos de lleno en el conflicto.
Estos ataques han costado la vida al menos a ocho personas, entre ellas tres soldados de Estados Unidos, y dejan decenas de heridos. La falta de precisión ha provocado impactos en hoteles de Dubai y Manama y en los aeropuertos civiles de Dubai, Abu Dhabi y Kuwait. Peligra además la seguridad en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20 por ciento del petróleo mundial, y los expertos del sector alertan de que «incluso interrupciones limitadas podrían provocar fuertes subidas de los precios de la energía, mayores costes de seguros y transporte marítimo, y un aumento de la incertidumbre entre los inversores». En las últimas horas al menos un petrolero fue atacado y la tripulación fue evacuada.

Arabia Saudí, el vecino más poderoso, que durante años estuvo enfrentado a Teherán, fue quien elevó más el tono de la condena y dejó abierta la puerta a responder a los iraníes. El ministerio de Exteriores condenó los «ataques cobardes» y recordó que estos se produjeron a pesar de que Riad había rechazado permitir que su espacio aéreo se utilizara en la operación contra Irán. Según los saudíes, el lanzamiento de misiles y drones contra el reino «no puede justificarse de ninguna manera» y advirtió que pueden traer «graves consecuencias».
Los emiratíes también condenaron los «actos flagrantes de agresión» y expusieron su «derecho legítimo a la defensa». Las defensas aéreas de Emiratos han interceptado 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones iraníes desde el sábado y el Ministerio del Interior se mantiene en el «máximo nivel de preparación para tomar todas las medidas de precaución necesarias». Las autoridades ven cómo peligra el atractivo turístico de Dubai tras los impactos sufridos en puntos populares para los visitantes de todo el mundo como Palm Jumeirah y el Burj al-Arab. Hoteles de cinco estrellas en llamas, explosiones que hicieron saltar por los aires las ventanas de torres residenciales e ‘influencers’ en redes sociales compartiendo vídeos de proyectiles surcando el famoso skyline de la ciudad no son los mejores reclamos para Dubai.
El asesor diplomático del presidente emiratí y ex ministro, Anwar Gargash, recogió en su perfil de X que «el ataque iraní contra los países del Golfo falló en su objetivo y aisló a la república islámica en su momento más crítico. Su guerra no es con sus vecinos, y con esta escalada confirman la narrativa de quienes ven a Irán como la principal fuente de peligro para la región, y su programa de misiles como un título permanente de inestabilidad».
Qatar y Omán, países cercanos a Teherán y que han jugado un papel importante como mediadores en las crisis regionales, tampoco se han librado de los impactos. Las autoridades de Doha señalaron que en las primeras 24 horas interceptaron 65 misiles y 12 drones y que 16 personas resultaron heridas.

Llamada a la unidad

Las condenas del Golfo contrastaron con la llamada a la unidad desde Irak. El ayatolá Alí Sistani, una de las figuras más respetadas entre los chiíes, expresó sus condolencias al pueblo iraní tras el asesinato de Jamenei y pidió mantener la unidad frente a los «objetivos de los agresores». En Bagdad, cientos de manifestantes intentaron asaltar la Zona Verde, donde se encuentra la embajada de Estados Unidos, muy venida a menos en los últimos años en los que Washington ha ido retirando a la mayor parte del personal que desplegó tras la invasión de 2003. Las protestas se extendieron a la minoría chií de Pakistán, donde al menos nueve personas murieron en los choques ante el consulado de Estados Unidos en Karachi.

La guerra entre Pakistán y Afganistán: un polvorín de intereses ocultos para EEUU, Rusia, China, Irán…

La «guerra abierta» entre Pakistán y Afganistán culmina una escalada de tensión en la complicada frontera entre ambos países y amenaza con convertirse en un nuevo y enraizado conflicto en Oriente Medio entre el régimen talibán, apoyado por insurgentes, y un país que cuenta con armamento nuclear. Muchos países siguen de cerca las hostilidades entre Kabul e Islamabad ante la posibilidad de que las diferentes aristas del conflicto puedan repercutirles o beneficiarles de una u otra forma. Tres vecinos de ambos países vigilan con especial atención el intercambio de golpes entre Pakistán y Afganistán ante potenciales beneficios, pero especialmente graves amenazas. Mientras, otras dos superpotencias vigilan lo que consideran una amenaza a la estabilidad de la región, aunque priorizando a sus propios aliados.EEUU teme la desestabilización de Oriente MedioPara Estados Unidos, Afganistán supone un quebradero de cabeza desde su apresurada retirada del país, en 2021, tras más de 20 años de intervención occidental. El orden que Washington había impulsado en Kabul se desmoronó en pocas semanas de ofensiva talibán, que tras tomar de nuevo el control del país, recuperó gran parte del armamento abandonado por los norteamericanos. Un armamento que, de hecho, han utilizado en su contraataque contra Pakistán este mismo viernes.Por lo tanto, para Estados Unidos y sus intereses en la región, es prioritario que Afganistán no se convierta nuevamente en un refugio de grupos yihadistas que, como en su día hizo Al Qaeda, orqueste ataques internacionales contra Washington y sus aliados. Además, Pakistán es un aliado clave para la Casa Blanca en una región en la que los estadounidenses mantienen una escalada de tensión con Irán, por lo que su principal interés se centra en mantener cierta estabilidad en la zona.Rusia, atenta a la inestabilidad en su área de influenciaEl principal interés de Rusia en la estabilidad entre Pakistán y Afganistán se centra en la seguridad. Un nuevo conflicto que aliente el islamismo radical en su esfera de influencia, como Turkmenistán y Uzbekistán (y en las proximidades de las fronteras rusas), es visto por Moscú como una amenaza, especialmente cuando su Ejército mantiene el foco en la invasión de Ucrania. El Kremlin mantiene relaciones con el régimen talibán, dado que la estabilidad en Afganistán es un interés de seguridad nacional, no solo por prevenir el flujo de grupos extremistas, sino también el tráfico de drogas hacia su frontera sur. Con Pakistán, las relaciones son más tensas dada la cercanía histórica entre Islamabad y Washington, aunque han cooperado en política antiterrorista.El Ministerio de Exteriores de Rusia ha mostrado su «preocupación» por «el drástico repunte de los enfrentamientos armados» entre ambos países, que «implican unidades regulares del Ejército, capacidades aéreas y armamento pesado», causando «víctimas en ambas partes, incluidos civiles». «Pedimos a nuestros países amigos, Afganistán y Pakistán, que abandonen esta peligrosa confrontación y vuelvan a la mesa de negociaciones para resolver todas las diferencias a través de medios políticos y militares», ha destacado la cartera rusa a través de un breve comunicado.China prioriza sus lazos económicosPara China, el interés en lo que suceda entre Pakistán y Afganistán tiene dos ejes. El primero de ellos, económico: Pekín e Islamabad mantienen una excelente relación económica materializada en un corredor económico, a través del cual China tiene acceso al mar Arábigo a través del puerto de Gwadar, y que genera un fluido intercambio comercial entre ambos países. Pekín ve cualquier amenaza a la estabilidad de Pakistán como una amenaza a sus inversiones. Además, Pakistán supone para China un contrapeso a la influencia india en Asia, lo que beneficia su predominio en el continente.Además, China comparte frontera con Afganistán en la región más occidental del país, Xinjiang. En esa provincia, el islam es la religión predominante, y su proximidad con grupos insurgentes afganos ha hecho que pequeñas células terroristas germinen en territorio chino. Pekín sostiene que estos grupos buscan impulsar la independencia de la región bajo el nombre de «Turquestán Oriental», y la prevención de atentados en una zona rica en valiosos recursos como cobre, litio y tierras raras, es una prioridad para el Gobierno chino. La reacción oficial de China ha llegado a través de la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, que ha recalcado en rueda de prensa que Pekín «sigue de cerca la situación». «Pakistán y Afganistán son vecinos cercanos y ambos son vecinos de China. Como vecino y amigo, China está profundamente preocupada por la intensificación del conflicto y profundamente triste por las víctimas causadas por el mismo», ha señalado. La prioridad de Pekín, por tanto, es la estabilidad de ambos actores para favorecer su comercio y evitar la entrada en el país de grupos insurgentes.Irán teme ataques a sus minorías en AfganistánIrán se mantiene atento a lo que ocurre en su frontera oriental con ambos países en base a un interés en el que confluyen varios aspectos: la seguridad de sus fronteras pakistaní y afgana, pero también la protección de las minorías chiíes presentes en territorio afgano. Actualmente, el régimen chií de Teherán mantiene una relación pragmática, aunque distante, con los talibanes suníes. Sin embargo, son enemigos doctrinales e ideológicos, por lo que la protección chií a la represión de Kabul es uno de los grandes intereses persas en el conflicto con Pakistán. Una pérdida de poder, influencia o efectivos de las milicias talibanes sería vista con buenos ojos por Teherán. Sin embargo, Irán y Pakistán tampoco mantienen buenas relaciones, marcadas por tensiones entre milicias y tropas en la zona del Baluchistán. En cualquier caso, la estabilidad en sus fronteras y la protección de las minorías chíies son la prioridad para Irán. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha pedido a ambos países que «resuelvan sus diferencias en el marco de la buena vecindad y a través del diálogo», en un mensaje en redes sociales en el que ha recordado que es «el mes sagrado del Ramadán, el mes de la contención y el refuerzo de la solidaridad en el mundo islámico».La India y Pakistán, los grandes enemigos de la regiónOtro país vecino con intereses en el conflicto es la India: para Nueva Delhi, la estabilidad de Afganistán es clave para evitar el surgimiento de amenazas terroristas al norte de sus fronteras, especialmente en la separatista Cachemira, cuyo control disputan precisamente con Pakistán. Por ello, y pese a que no reconoce formalmente al gobierno talibán, la India considera un ejecutivo estable en el país como una necesidad estratégica. Sin embargo, Pakistán, con quien la India comparte frontera, es el gran enemigo del país en el plano geopolítico, especialmente en lo referente a las regiones norteñas de Jammu y Cachemira. Nueva Delhi acusa a Islamabad de agitar la violencia religiosa y de apoyar grupos insurgentes en la zona para cometer atentados terroristas contra objetivos indios, mientras que Pakistán acusa a la India de reprimir a los musulmanes —especialmente en la zona norte del país— y de instigar movimientos separatistas en el sur pakistaní —en la propia Baluchistán—. La enemistad entre ambos países —en la que, además, hay una variable nuclear al disponer ambos países de armamento atómico— hace que para Nueva Delhi, pese a no tener interés en la inestabilidad de la región, sea positiva una situación que desgaste y repercuta en una pérdida de capacidad e influencia a Pakistán.El Gobierno indio, de hecho, ha condenado duramente los bombardeos pakistaníes, calificándolos como un intento de Islamabad de desviar la atención de sus propias crisis domésticas y reiterando su respaldo a la soberanía de Afganistán.

Al menos tres muertos y 14 heridos en un tiroteo en un bar de Texas

01/03/2026 a las 17:27h.

Al menos tres personas han muerto y 14 han resultado heridas de diversa consideración en un tiroteo en Texas (EE.UU.). Los hechos han ocurrido durante la madrugada de este domingo, en torno a las 02.00 horas, en un bar de Austin.
Entre … los fallecidos se encuentra el responsable de los disparos, según informa Europa Press, que cita a la Policía.

En el momento de los hechos, el hombre responsable entró armado al local y comenzó a abrir fuego de manera indiscriminada. Entonces, tres agentes de la Policía que se encontraban en la zona intervinieron y mataron a tiros al individuo, según ha confirmado el alcalde de Austin, Kirk Watson, en rueda de prensa recogida por la cadena ABC.

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Enia Gómez

La Policía ha comenzado una investigación sobre los motivos del incidente.

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Calles vacías y refugios llenos: la guerra llega al centro de Tel Aviv

«La sociedad israelí es resiliente, mucho más de lo que uno piensa», asegura Chaim Rafalowski, coordinador nacional de gestión de desastres del sistema público de atención prehospitalaria de emergencias de Israel. «Es algo así como el SUMA o SAMUR en España», explica. Desde … el sábado a primera hora, su equipo está en alerta máxima y, durante su conversación telefónica con ABC, avisa de que quizás haya que interrumpirla porque acaban de recibir un aviso de «un misil que viene en camino».
Unos minutos antes, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, ofrecía una rueda de prensa frente al edificio destrozado sobre el que cayó un misil en el centro de Tel Aviv el sábado por la noche. A su alrededor se aprecia lo moderna que es la zona, pero del alcanzado por el proyectil solo queda la estructura de hormigón y la tierra desigual alrededor. «Lo que veis detrás de mí es el resultado del terror de los misiles balísticos de Irán. Se lanzó contra un edificio civil: había niños pequeños, también gente mayor», explicaba.

Fueron ocho minutos de conversación con un puñado de medios, donde señaló la gravedad de que uno de los misiles iraníes hubiera impactado contra un edificio de civiles. Aunque se negó a responder las preguntas sobre el medio centenar de niñas supuestamente fallecidas tras un ataque en un colegio en Irán, aseguró que el país persa es conocido por «fabricar propaganda para llevar a cabo sus objetivos».

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Chaim Rafalowski confirma que, debido al impacto contra ese edificio ahora destrozado en Tel Aviv, falleció una mujer filipina de 50 años que trabajaba cuidando de una mujer mayor. Debido a estas circunstancias no pudieron ponerse a cubierto y la primera perdió la vida a causa de heridas de gravedad. La segunda permanece ingresada, en estado grave, junto con otra persona que se encontraba en el edificio. En los alrededores, hasta cuatro manzanas se vieron afectadas con los cristales rotos y puertas destalladas debido a la fuerza del impacto. Y, según explica desde el puesto de emergencias, por las calles se puede apreciar lo que está pasando.
Según los datos oficiales que aporta el coordinador de emergencias, otra persona ha perdido la vida, aunque esta se encontraba en un refugio y falleció debido a una insuficiencia respiratoria. «No es por causa directa de un misil pero sí debido a la situación», comenta. En total, el servicio de emergencias ha atendido a 190 personas desde el comienzo de los ataques el sábado, la mayoría en condición leve debido a ataques de ansiedad o por caídas yendo a un refugio. Hay tres millones de personas refugiadas en el área metropolitana de Tel Aviv, muchas en el metro si no tienen un lugar donde protegerse en su propia casa.

«La gente está preparada desde hace meses»

Las calles de la ciudad permanecen desiertas, incluso aunque el domingo es para los judíos como el lunes. Pero, debido a la alerta, todos los lugares de trabajo no esenciales están cerrados y solo se pueden ver los transportes públicos mínimos, que van en gran medida vacíos. Los únicos lugares que han abierto han sido las farmacias y los supermercados, donde no se ha producido el típico frenesí para conseguir productos esenciales. «No falta nada en los supermercados porque la gente está preparada. Hace meses que se avisaba de que esto podía pasar», explica Rafalowski. Aunque hay gente que se ha quedado sin agua potable en casa, las alacenas de los hogares suelen estar bien llenas.
«Cuando he llegado a la oficina, en días como hoy suele haber mucho atasco pero hoy no había nadie en la carretera», comenta el coordinador de emergencias. Todo el mundo ha preferido quedarse en casa o cerca de un refugio, porque las alertas suenan con frecuencia y se toman muy en serio. Y, aunque la autoridad local está ya trabajando, en recolocar a las más de mil personas que está desplazadas de sus hogares por los daños de los misiles, el plan es solo a corto plazo. Tal y como detalla Rafalowski, «lo bueno es que hay sitio en los hoteles porque no hay turistas. Pero las familias que estén compartiendo ahora una habitación entre cuatro o cinco personas no pueden aguantar mucho en esa situación».

El equipo de emergencias actúa sobre el terreno tras el impacto de uno de los misiles iraníes.

(MDA)

Conscientes de que la situación se puede alargar, el problema no es tanto el optimismo o resiliencia del pueblo —tan preparado para este tipo de crisis—, sino que hay un desgaste humano. Desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, señala Rafalowski, la sociedad israelí está deseando que la situación mejore. «Lamentablemente estamos en mano de los políticos y lo único que podemos hacer es esperar a que se solucione», comenta.
Después de colgar la llamada, Rafalowski envía los datos de ese misil que llegó durante su conversación con ABC. Ocurrió en la región de Beit Shemeh, al oeste de Jerusalén, de donde se evacuaron 23 heridos, dos de ellas en estado grave. Cinco más fueron tratadas en la zona porque se encontraban en estado crítico.