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Detienen en Francia a cuatro militantes izquierdistas acusados de haber asesinado a un joven de ultraderecha

Avanza en Francia la investigación del asesinato de Quentin Deranque, de 23 años. La policía gala ha detenido a al menos cuatro jóvenes presuntamente implicados en la paliza mortal que acabó con la vida de este militante de extrema derecha a finales de la … semana pasada en Lyon. Así lo ha indicado este martes por la tarde una fuente policial a la cadena BFM TV.
Unas horas antes, los agentes ya habían identificado a cinco de los seis hombres que habían pegado a este estudiante en Matemáticas, que militaba en varios grupúsculos ultranacionalistas o neofascistas. Varios de los detenidos pertenecen a organizaciones de la izquierda radical y ninguno de ellos aparecía en el fichero de personas vigiladas por su radicalidad política, precisaron fuentes cercanas a la investigación a la Agencia France-Presse. Entre los detenidos, hay un asistente parlamentario de la Francia Insumisa, que se llama Jacques-Elie Favrot y que abandonó temporalmente su cargo el pasado fin de semana.
Deranque perdió la vida el sábado en un hospital después de recibir una paliza el jueves por la tarde, tras una pelea que hubo entre estudiantes de ideologías antagónicas. Este suceso trágico se produjo en los márgenes de una conferencia que la eurodiputada Rima Hassan, de la Francia Insumisa y con orígenes palestinos, impartió en la prestigiosa facultad de Sciences Po Lyon. El joven asesinado había acudido ahí para apoyar a las militantes del colectivo femonacionalista Némesis —se trata mujeres afines a la derecha radical y que se reivindican como «feministas»— que querían boicotearlo.

Prohíben los mítines en las facultades

Además de la detención de cuatro de los sospechosos, el Gobierno francés anunció este martes la prohibición de los mítines en las Universidades. Es una de las primeras consecuencias en el país vecino de lo ocurrido en Lyon, en el centro-este del territorio galo. La muerte del militante de extrema derecha ha acentuado la crispación política y el Ejecutivo teme que degenere en nuevos episodios de violencia callejera. Por este motivo, el ministro de Universidades, Philippe Baptiste, aseguró que «como el riesgo que hay ahora mismo que es muy, muy elevado, pues evidentemente no. No habrá más mítines».
Precisó, sin embargo, que esta petición de que no se celebren actos políticos en las aulas depende del riesgo que suponen para el orden público. En una entrevista para BFM TV, explicó que ha enviado una circular a los prefectos (delegados del Gobierno) y presidentes de las universidades para que apliquen esta decisión, aunque les deja margen de maniobra para que lo hagan en función de cada caso.
Tras la muerte de Deranque, la ultraderecha gala pide venganza. Varios locales de la Francia Insumisa han sufrido pintadas o destrozos en los últimos días, así como la vitrina del sindicato Solidaires en Lyon. Para evitar nuevos episodios de violencia callejera, el prefecto de la región meridional de Occitania prohibió todas las manifestaciones no declaradas para «homenajear» al estudiante asesinado. «Estas concentraciones son susceptibles de atraer a grupos antagonistas, especialmente a militantes de la extrema izquierda, y que eso conlleve enfrentamientos violentos que amenacen la seguridad», declaró a la cadena local France 3.

Tras la muerte de Deranque, la ultraderecha gala pide venganza. Varios locales de la Francia Insumisa han sufrido pintadas o destrozos

La Francia Insumisa, contra las cuerdas

El primer ministro galo, Sébastien Lecornu, advirtió este martes sobre el peligro de la «retórica de la confrontación». Además, alertó de que «aquello que sucede en el hemiciclo puede influir en el resto de la sociedad». También pidió que se «imponga la verdad judicial» y que eso suceda «sin ninguna presión sobre los jueces ni los encargados de la investigación».
Desde el linchamiento del militante de extrema derecha, que sufrió una conmoción cerebral tras recibir varias patadas en la cabeza, la Francia Insumisa hace frente a una lluvia de críticas. El partido de Jean-Luc Mélenchon ha quedado contra las cuerdas debido a sus vínculos con el grupo antifascista la Jeune Garde. Uno de sus fundadores (Raphaël Arnault) forma parte del grupo parlamentario de los insumisos, el más numeroso en la Asamblea Nacional entre los partidos de izquierdas. De hecho, el asistente parlamentario detenido trabajaba para este representante, que ya había sido condenado a una pena de prisión por otro caso de violencia callejera.
Todos los responsables de la muerte de Quentin habían militado en la Jeune Garde, ilegalizada el año pasado, indicó este martes una fuente policial al diario ‘Le Figaro’. Estos hechos dejan en muy mal lugar a la formación de Mélenchon. Y ponen en aprietos a este partido afín a Sumar o Podemos cuando apenas falta un mes para las elecciones municipales en Francia, y poco más de un año para las próximas presidenciales.

El avance ucraniano en Zaporiyia y un nuevo ataque masivo ruso marcan la cumbre de Ginebra

Rusia volvió a golpear el sector energético ucraniano horas antes de que se iniciara la tercera ronda de negociaciones, esta vez en la ciudad suiza de Ginebra. Un patrón repetitivo de castigo nacional a los civiles ucranianos. El ministro de Energía, Denis Shmygal, informó … de que la infraestructura energética fue blanco de un ataque que alcanzó a 12 regiones. Las consecuencias fueron especialmente significativas en la provincia sureña de Odesa.
Las fuerzas del Kremlin descargaron sobre el país vecino casi 400 drones y 29 misiles de crucero y balísticos. «En Odesa, decenas de miles de personas se quedaron sin calefacción ni agua tras el ataque con drones», destacó el mandatario ucraniano. La presión a Rusia y el apoyo constante a la Ejército ucraniano son clave para forzar la diplomacia, apunta Zelenski en su mensaje de condena.
En cambio, desde el frente llegan noticias positivas para Kiev por primera vez desde hace meses. Aprovechando el apagón del sistema de comunicaciones Starlink, las fuerzas defensoras lograron avances en la provincia de Zaporiyia. El contraataque logró liberar 201 kilómetros cuadrados de territorio en cinco días durante la semana pasada, según los analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra.

A pocos días de que se cumpla el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala, muy pocos en Ucrania esperan grandes resultados de la nueva trilateral entre Ucrania, Rusia y EE.UU. El jefe de la delegación Ucrania, Rustem Umerov, prometió abordar las negociaciones de «forma constructiva, centrada y sin expectativas excesivas». Estados Unidos pretende cerrar el acuerdo de paz antes de verano y no está falto de presiones hacia el agredido por parte del Kremlin. Umerov avanza que las cuestiones de seguridad y humanitarias serán parte de la agenda de este martes. La cumbre se alargará durante dos días. Pero ni Rusia ni Ucrania esperan grandes avances durante esta primera jornada.
A diferencia de las conversaciones en Abu Dabi, esta previsto que la agenta sea más extensa. «Esta vez pretendemos discutir un abanico más amplio de temas, incluyendo, de hecho, los principales temas que conciernen tanto a los territorios como a todo lo relacionado con nuestras reivindicaciones«, manifestó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el pasado lunes.

«Ucrania haría bien en sentarse rápidamente a la mesa de negociaciones»

Donald Trump
Presidente de EE.UU.

Una de las novedades de la cita en Ginebra es el retorno del asesor presidencial ruso, el ultraconservador Vladímir Medinsky. «Fue una sorpresa que Rusia cambiara al jefe de la delegación», dijo Zelenski el pasado 14 de febrero. El jefe de estado de Ucrania cree que el cambio obedece a un deseo de Rusia «posponer» un acuerdo de paz. «Quizás soy un poco pesimista», sentencia el mandatario.
El jefe de la delegación Moscú estuvo ausente en las dos citas de Abu Dabi. Allí se abordaron los detalles técnicos y de verificación de un eventual alto el fuego. Funcionarios ucranianos observaron entonces «un patrón de acción diferente» en los emisarios militares del Kremlin. Unas conversaciones que fueron «productivas», dijeron entonces. Los comunicados oficiales de Kiev y Washington pronosticaron avances en un futuro no muy lejano. Pero concretar los parámetros de un cese de las hostilidades es empezar la casa por el tejado.

Orden inverso

Moscú propone un orden inverso. Primero han de resolverse las cuestiones territoriales. Es decir, Ucrania debe retirarse de su territorio soberano en Donetsk. Y solo después se podría encauzar un cese de las hostilidades.
Se espera que el documento base de las negociones sea el acuerdo de 20 puntos confeccionado por Kiev y Washington. Moscú afirma no haber recibido dicho plan y mantiene sus demandas maximalistas. Rusia quiere que Ucrania se reitere de 20% de la provincia oriental de Donetsk. El Kremlin insiste en la «fórmula de Anchorage» como puto clave para resolver en conflicto. Un supuesto entendimiento al que llegaron Trump y Putin en la cumbre de Alaska de 2025 por el que Ucrania debería entregar su territorio a cambio de para la guerra.
Washington mantiene su presión, sobre todo a Ucrania, para que se firme una paz antes de verano. El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirma que no quiere imponer nada a ninguna de las partes. «No estamos tratando de obligar a nadie a aceptar un acuerdo que no quiera aceptar», dijo desde Hungría.
Unas declaraciones que contrastan con los últimos comentarios del presidente norteamericano, donde volvió a poner a Zelenski en el punto de mira. «Rusia quiere llegar a un acuerdo», destacó Trump el pasado fin de semana, mientras urge a Zelenski a «actuar de lo contrario perderá una gran oportunidad». En la víspera de las conversaciones el republicano volvió a repetir que «Ucrania haría bien en sentarse rápidamente a la mesa de negociaciones».

Polémica en Bruselas por la asistencia de la UE a la reunión del Consejo de Paz de Trump

La diplomacia europea está obligada a caminar por rutas muy estrechas y a veces retorcidas. Por un lado ha rechazado formalmente la creación de la Consejo de Paz diseñado por Donald Trump como un embrión alternativo a las Naciones Unidas, pero por otro … no puede perder el contacto con el proceso de paz en la franja de Gaza, donde la UE sigue siendo el principal donante de ayuda humanitaria.
Casi la totalidad de los países miembros habían rechazado la llamada del presidente norteamericano a formar parte del Consejo, pero la Comisión ha decidido finalmente asistir como observador a las primeras reuniones que han sido convocadas por el norteamericano, lo que ha desatado ya una disputa política en Bruselas.

Según la versión oficial, Trump había invitado a la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, a asistir este jueves a la sesión inaugural del Consejo de Paz. En su lugar, Bruselas ha decidido enviar a la comisaria para el Mediterráneo, la croata Dubravka Suica, pero en calidad de observadora, según confirmaron funcionarios europeo. Su cometido se limitará a centrarse en la guerra de Gaza, en su calidad de responsable europea de la acción de la UE en el Mediterráneo, que también incluye a Israel.

La posición de la Comisión ha suscitado la crítica del grupo socialista en el Parlamento Europeo, capitaneado por la española Iratxe García. En un comunicado, el grupo socialista insiste en que la Comisión «debe explicar claramente» su participación en el Consejo de Trump ya que «existen serias preocupaciones por la falta de transparencia, la falta de claridad del mandato y los riesgos de participar en iniciativas fuera del marco de la ONU».

Irán anuncia un principio de acuerdo con Estados Unidos en las conversaciones para un pacto nuclear

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha afirmado este martes que en las últimas conversaciones con Estados Unidos han llegado a un acuerdo sobre «una serie de principios rectores» que presumiblemente allanarán el camino para un pacto nuclear.
«En última instancia, hemos logrado alcanzar un amplio acuerdo sobre un conjunto de principios rectores, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible acuerdo», ha declarado Araghchi a la televisión estatal. En este sentido, ha añadido que, «en comparación con la ronda anterior», han mantenido «debates muy serios» y el debate ha sido «más constructivo».

Teherán y Washington han celebrado este martes una segunda ronda de negociaciones, que comenzaron a principios de este mes, después de que las conversaciones del año pasado fracasaran tras el ataque de Israel a Irán en junio, que desencadenó una guerra de 12 días. Entonces, Estados Unidos se unió brevemente a Israel con ataques contra instalaciones nucleares clave de la república islámica.

Las últimas conversaciones se celebraron después de que Washington desplegara un grupo de portaaviones en Oriente Próximo tras la sangrienta represión de Irán en enero contra las protestas antigubernamentales, provocadas inicialmente por las dificultades económicas.

La fiesta del carnaval desplaza la urgencia del debate sobre la amnistía

Cuando Jorge Rodríguez golpeó el mazo en el Hemiciclo del Palacio Federal Legislativo el jueves pasado no fue para anunciar una victoria. Fue para declarar una retirada estratégica. «Continuaremos la discusión en la próxima sesión ordinaria, la semana próxima», dijo el presidente del Parlamento con … una calma que desmentía la urgencia que supuestamente rodeaba el debate sobre la ley de amnistía general. La Asamblea Nacional de Venezuela, bajo presión tanto de Washington como de la oposición antichavista, decidió que el momento más crítico para la reconciliación podía esperar siete días más.
Lo que sucedió fue menos un debate legislativo que un ejercicio de teatro político. La votación se paralizó en el artículo 7 del proyecto, un texto de apenas 13 artículos que contiene la promesa de sanar 27 años de represión, exilio y encarcelamiento desde que Chávez llegó al poder en 1999. El punto de fricción era técnico pero profundamente simbólico: si los beneficiarios debían «ponerse a derecho», presentarse ante la justicia. Para la oposición, era una trampa que volvería a exponer a las víctimas ante el mismo sistema que las encarceló injustamente. Para el chavismo, una garantía de que no habría impunidad sin rostro.
Pero la verdadera pregunta es por qué, si la amnistía es tan urgente, la Asamblea Nacional no se declaró en sesión permanente. En Venezuela, ese mecanismo legislativo existe precisamente para estos momentos: cuando un tema es de tal envergadura que no puede esperar, cuando hay vidas en juego. La sesión permanente permitiría continuidad sin interrupciones, sin levantamientos de sesión, sin esperas de una semana.

Nadie la pidió. Ni el Gobierno, que controla los votos; ni la oposición, que supuestamente está bajo presión de sus bases. Eso dice todo lo que hay que decir sobre la verdadera urgencia que ambos sienten respecto a la reconciliación nacional.
El fin de semana, el Gobierno liberó 17 personas de la zona 7, donde madres mantienen huelga de hambre. Fue suficiente para bajar la presión, para mostrar que algo estaba sucediendo. Pero la amnistía quedó en suspenso. Las liberaciones continuarían gota a gota, según conveniencia política.

Eliminación de programas sociales

Mientras tanto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, estaba ocupada con otros asuntos. La gaceta oficial del 9 de febrero reveló una «reorganización» que incluía la eliminación de siete programas sociales. Entre ellos, el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria, creado en 2013 por Maduro. Algunas «misiones» fueron también eliminadas. Rodríguez estaba consolidando su propia posición. La amnistía podía esperar. La reorganización del Estado, no.

Una pareja vestida como Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en la inauguración del carnaval en Caracas.

REUTERS

La brecha entre promesas y realidad quedó expuesta en un comunicado de Justicia y Perdón, la ONG que monitorea derechos humanos. Habían verificado 441 excarcelaciones desde el 8 de enero. Pero sus registros identificaban al menos 840 personas detenidas por razones políticas. La cifra era devastadora: menos de la mitad de los presos políticos había sido liberada. La organización recordaba que el Código Orgánico Procesal Penal ya establecía mecanismos legales para garantizar excarcelación sin amnistía.
En la oposición, la postura fue tajante. Pablo Pérez, diputado de Unión y Cambio, difundió un vídeo y fue claro: solo seis artículos habían sido aprobados, no toda la ley. No apoyarían «una ley chucuta», afirmó. Su compromiso era una ley donde salieran todos los presos políticos, donde los exiliados tuvieran garantías de regreso. Henrique Capriles, diputado y excandidato presidencial, publicó en redes que la libertad no debe quedar suspendida en un punto de agenda, que detrás de cada nombre hay una familia esperando.

Mensaje desde la cárcel en Nueva York
«Amnistía no solamente para ellos, para nosotros también»

Nicolás Maduro
Expresidente de Venezuela

El chavismo respondió con acusaciones. Jorge Arreaza, quien preside la comisión de amnistía, acusó directamente a los «opinadores» y «políticos» de sabotear deliberadamente la ley. «NADA, ni NADIE nos va a descarrilar. ¡La Amnistía va!», escribió en redes sociales, con la foto de un documento rojo en sus manos.

Giro de guion

Pero entonces sucedió algo que cambió el tablero completamente. Nicolás Maduro Guerra, diputado a la Asamblea Nacional por La Guaira e hijo del expresidente, recibió una llamada telefónica mientras estaba en el Hemiciclo. Su padre, capturado por fuerzas estadounidenses en una operación militar el 3 de enero en Caracas, tenía un mensaje para el debate. «Amnistía no solamente para ellos, para nosotros también», habría dicho Maduro desde su celda estadounidense, según el relato de su hijo ante sus colegas diputados.
La frase cambió todo. De repente, la amnistía no era solo sobre los presos políticos de la oposición. Ahora incluía a Maduro y a su esposa Cilia Flores, acusados por conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y otros delitos relacionados con armas. Ahora la «reconciliación» tenía que resolver un dilema jurídico completamente diferente: ¿puede una ley de amnistía nacional cubrir delitos que supuestamente fueron cometidos contra la soberanía del Estado?
Mientras tanto, en las calles de Venezuela, la gente celebraba el carnaval. Los alcaldes y gobernadores sacaban a la calle las comparsas, la gente se bañaba en las playas, la música y el color inundaban la ciudad. Pero en las celdas donde permanecen los presos políticos, la incertidumbre era el único carnaval. Afuera, sus familias esperaban descompuestas, viendo cómo el país seguía su ritmo mientras sus seres queridos permanecían congelados en el tiempo, atrapados en un limbo donde la justicia es un lujo que nadie puede permitirse, donde la reconciliación es un acto teatral, donde las promesas de amnistía se convierten en otra forma de castigo: la incertidumbre infinita.