De la Espriella, ante su primera crisis sin concluir la formación de su Gobierno
Las imágenes del terremoto y su impacto en Cali mostraban, entre otros aspectos aterradores, cómo una de las edificaciones del Batallón Pichincha, donde tres días antes había dado su discurso inaugural Abelardo de la Espriella, se desplomaba mientras los soldados procuraban sostenerse en pie … en el espacio abierto de la sede de la Tercera Brigada del Ejército, en la capital del muy golpeado departamento del Valle del Cauca.
Un día después del seísmo, el país se despertó no solo a la realidad del desastre natural y las consecuencias, sino a la pregunta sobre lo que sigue y cómo se están coordinando la ayuda y los recursos por parte del Gobierno para llegar efectivamente a los nueve departamentos (provincias) impactados, de los cuales tres, Chocó, Valle del Cauca y Risaralda, son los más afectados.
El presidente De la Espriella ha estado visiblemente activo desde que sucedió el terremoto –todo lo ha dejado registrado en las redes sociales–, acudiendo a las ciudades más afectadas –Cali, Pereira y Manizales–, así como liderando reuniones de coordinación y dando órdenes a la fuerza pública para el traslado de tropas (un millar de soldados a Cali), con el fin de fortalecer la seguridad contra los saqueos en las zonas más afectadas.
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Análisis visual
De la Espriella también ha enviado a varios de sus ministros a las diferentes ciudades para que apoyen las labores y, ante todo, evaluar del impacto en infraestructura y en las comunidades más vulnerables. El plan de choque del Gobierno incluye subsidios para vivienda y, como el propio presidente anunció en la tarde de este martes desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) de Pereira, se dará apoyo económico durante tres meses a los damnificados por el terremoto.
«Primero la vida»
«Primero la vida», dijo también el lunes el ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien desde esa misma ciudad de Pereira trataba de mantener la comunicación con los periodistas de Blu Radio, aclarando que desde la noche anterior andaba incomunicado, procurando apoyar localmente las acciones de atención en una de las ciudades más impactadas. Y coordinando con Bogotá la llegada de brigadas de rescate y el suministro de insumos médicos de emergencia, hospitales de campaña, y elementos de atención inmediata. «Estamos en la primera fase, la de la atención del desastre y agilizar la ayuda. Eso es lo que se ha venido coordinando», aseguró Lara.
Labores de rescate en Cali.
(Reuters)
Aunque Colombia tiene experiencia en desastres naturales y ha creado mecanismos de atención y priorización, inclusive para el manejo de fondos privados y de la cooperación internacional, en esta ocasión activarlos ha sido más complejo por la falta de un traspaso completo entre el gobierno saliente del Pacto Histórico y el equipo de De la Espriella, cosa que este martes se le cuestionaba al mandatario, quien en la polarización del traspaso de mando y las actitudes de sus opositores, canceló el proceso.
Hasta la mañana del terremoto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres no contó con un director en propiedad
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De ahí que hasta la mañana del lunes la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) no contó con un nuevo director en propiedad, David Santiago Tamayo, geólogo con experiencia en atención de desastres y cuya labor es crucial pues es quien puede legalmente ordenar el gasto y activar mecanismos extraordinarios de movilización de todo tipo de recursos para situaciones como esta.
Un gran desafío
Para el analista Camilo Granada, «una crisis de estas magnitudes es un desafío enorme para cualquier gobierno, no importa en qué etapa de su periodo esté. Ahora bien, cuando además es el tercer día del gobierno, cuando no se ha nombrado o posesionado el equipo de las agencias a nivel de viceministerios y de todo el equipo directivo del Gobierno nacional, pues esto es aún más complejo», como también lo reconoció el propio ministro del Interior.
Y no solo es el nombramiento lo que cuenta, sino la experiencia en asuntos de la Administración, sobre lo cual buena parte de los ministros no la tiene. «La ministra de Salud, el de Gobierno, Exteriores –aunque ha trabajado con la ONU–, el de Transporte o Vivienda, todos ellos tienen trayectorias en sus respectivos campos, pero no en la alta dirección del Estado. Y además están en medio de una transición sin empalme, lo que logra la combinación de todas las complejidades en una sola», afirma Granada, quien añade que «en crisis previas similares ha habido unos reflejos adquiridos y nunca fueron al principio del gobierno; existían líneas de mando conocidas, se sabía ya en quién confiar, cosa que es hoy toda una nueva incógnita para el gobierno».
Un centenar de réplicas
Mientras la nueva Administración afronta esta tragedia, las cifras de muertos no deja de subir y no coinciden entre ellas Mientras las autoridades de los departamentos afectados la situaban en 240 al cierre de esta edición, el Gobierno central hablaba de 181 víctimas. El número de heridos habría superado ya el de 2.600 y el de edificios dañados sería superior a 8.000.
Mientras tanto, las réplicas no han dejado de sentirse en el país suramericano. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que hasta la mañana del martes se habían registrado 96. De acuerdo con la entidad, «la magnitud máxima de estas ha sido de 4,8, la cual es baja comparada con el sismo principal», que fue de 7,4.
De la Espriella cifra en 181 los muertos por el terremoto, 59 menos que datos regionales.
(EFE)
Cali, a la que han sido enviados un millar de militares, es una de las ciudades más afectadas por el seísmo: «Hoy más que nunca necesitamos estar unidos y ayudarnos entre todos. Desde el Puesto de Mando Unificado seguimos coordinando las labores de búsqueda y rescate, mientras rescatistas y equipos especializados de otras ciudades llegan para reforzar nuestra capacidad de respuesta», dijo el alcalde Alejandro Eder.
Hasta el momento la ciudad de Pereira, capital del departamento de Risaralda, que limita con San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra también un elevado número de víctimas mortales: más de 70 fallecidos, según la última información del Cuerpo de Bomberos de Pereira.
Restricciones de vuelo
Por otra parte, el Ministerio de Transporte confirmó este martes que tres de los aeropuertos más afectados –Quibdó, Cali y Armenia–, ya operaban con normalidad. Sin embargo, la dependencia aclaró que, en Pereira, Buenaventura, Cartago y Manizales, las pistas sólo están recibiendo vuelos humanitarios o del Estado, pero siguen con restricciones para la operación comercial.
El suministro de electricidad tampoco se había normalizado del todo este martes. La situación más crítica se vivía en Chocó, en donde la empresa distribuidora de energía estimaba que la afectación sobre la demanda estaba alrededor del 20%. En Caldas, Quindío y Risaralda rondaba el 18%.

