Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Flagelan y envían a prisión a dos mujeres que participaron en las protestas de Irán

Dos mujeres iraníes que fueron arrestadas por participar en las protestas de enero en Irán han sido flageladas y enviadas a prisión, según informó este jueves el Centro de Derechos Humanos de Irán (ICHRI, en inglés), una ONG con sede en Nueva York.Se trata de Neda Dadehjani y Setayesh (Behnoosh) Sarabi, dos jóvenes que han sido castigadas con 31 flagelaciones el pasado 22 de agosto y luego han sido llevadas a la cárcel de Sanandaj, en la provincia iraní del Kurdistán, una prisión que ha sido objeto de sanciones por parte de la Unión Europea (UE) por las graves violaciones de derechos humanos cometidas en su interior.Estas mujeres, según el reporte del ICHRI, han sido juzgadas en dos casos diferentes y condenadas, cada una, a un año de prisión, 31 latigazos y al exilio forzado del condado de Nikshahr, en el sureste de Irán, por «perturbar el orden y la tranquilidad pública».Además, otro juzgado las sentenció a otros dos años de prisión por «asamblea y colusión para cometer un delito contra la seguridad nacional». Dadehjani, según ICHRI, era una actriz de teatro que ha recibido un premio regional de teatro para personas con discapacidad.Miles de personas salieron a finales de diciembre y enero a las calles de Irán en unas protestas que acabaron derivando en manifestaciones para pedir el fin de la República Islámica, que fueron sofocadas tras una dura represión en la que, según las autoridades iraníes, murieron 3.117 personas.El 16 de enero, las autoridades iraníes reconocieron al menos 3.000 detenidos, aunque organizaciones como la ONG como HRANA hablaban de más de 41.000. Además, según esta ONG, más de 7.000 manifestantes fueron asesinados en la represión. Al menos 28 personas de las que fueron detenidas han sido ejecutadas por orden de un juez.

Trump cumple su amenaza y cambia el nombre del Lago Ontario por el de 'Lago América'

Donald Trump no ha conseguido su ambición de anexionar Canadá, pero al menos ha cambiado el nombre a uno de los enormes lagos que forman parte de la frontera entre EE.UU. y su vecino y aliado tradicional del norte: a través de una … orden ejecutiva firmada este jueves, el Lago Ontario pasa a llamarse ‘Lago América’.
El cambio de nomenclatura geográfica es un aparente castigo a Canadá por las tensiones comerciales entre ambos países, en medio de la guerra comercial desatada el año pasado por el presidente de EE.UU. y que se ha agudizado en los últimos días.

El Lago Ontario es uno de los Grandes Lagos situados en el Medio Oeste de EE.UU., en territorio fronterizo con Canadá. Juntos forman el mayor cuerpo de agua dulce del planeta y el nombre de los cinco lagos que lo forman es una de las primeras cosas que aprenden los niños estadounidenses en clase de geografía: Superior, Michigan, Huron, Erie y Ontario.

Noticia relacionada

Javier Ansorena

Trump modificó el mapa a golpe de su famoso rotulador. En la víspera, compartió un vídeo en redes sociales en el que avisaba del cambio. Con un mapa sobre su escritorio, tachaba el nombre Ontario y colocaba el nuevo.
Unas horas después, delante de la prensa en el Despacho Oval, estampaba su firma en una orden ejecutiva con el cambio.
No está claro cómo la decisión afectará a los intercambios comerciales entre ambos países: el Lago Ontario se seguirá llamando así en Canadá y en el resto del mundo. Es lo mismo que ocurre con el Golfo de México, al que Trump cambió el nombre por ‘Golfo de América’ poco después de regresar al poder a comienzos del año pasado.

Newsletter

El rebautizo ocurre unos días después de que las negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá se rompieran a última hora, cuando parecía -e incluso el propio Trump lo aseguró- que el acuerdo estaba hecho. Aquello ocurrió justo antes de que se cumpliera el plazo límite para la entrada en vigor de nuevos aranceles contra productos canadienses, después de las tasas reforzadas que Trump impuso el año pasado a sectores clave del vecino del norte, como la automoción, el acero y el aluminio.
Canadá y EE.UU. se acusaron mutuamente de buscar cambios de último minuto en el acuerdo que supusieron el hundimiento de la negociación.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha decidido dejar de lado la táctica del apaciguamiento frente a Trump y respondió con aranceles «dólar a dólar». Y el multimillonario neoyorquino, claro, atizó con más aranceles, en un intento de forzar la claudicación de los canadienses.
En ese contexto llega el cambio del accidente geográfico, y no es casualidad que, de los cinco lagos, Trump haya elegido al de Ontario. Es un nombre canadiense, el de la provincia más importante del país, su motor económico, la que acoge a la principal ciudad, Toronto, y cuyas autoridades han sido más combativas con Trump.
Empezando por su premier (gobernador), Doug Ford, que se ha erigido como la figura política antagonista de Trump. «Por mí, como si me besa el culo», reaccionó esta semana Ford, al que llaman ‘Capitán Canadá’, tras la última amenaza de aranceles de Trump.
Es una posición políticamente ventajosa en estos momentos, cuando el regreso al poder de Trump ha desatado una ola de antiamericanismo en Canadá. Trump insistió antes y después de su jura de cargo que buscaba convertir al país vecino, aliado tradicional, en el estado 51º de EE.UU. Y después, como con buena parte de los países del mundo, declaró una guerra comercial que es especialmente peligrosa para Canadá: tres cuartas partes de sus exportaciones van a EE.UU.
«Las autoridades canadienses nos tratan muy mal», protestó Trump tras el cambio de nombre. «Son gente asquerosa», añadió el presidente de EE.UU., que insistió en que Canadá es «el peor» país con el que tratar en temas comerciales.
Los cambios de nomenclatura a golpe de rotulador quizá no paren aquí. «Ahora ya tenemos un golfo y un lago. Necesitamos un océano», dijo Trump a los reporteros desde el Despacho Oval, con media sonrisa. «Así que igual cambiamos el nombre del Atlántico o del Pacífico».

Un cuarto de siglo después de los atentados, la justicia militar fija fecha para el juicio al autor intelectual del 11-S

El juicio que parecía que nunca iba a llegar tiene por fin fecha: un juez militar ha fijado la celebración de la causa contra Khalid Sheikh Mohammed, considerado el autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y otros tres implicados en … aquella masacre terrorista.
Un juez militar, el lugarteniente coronel Michael Schrama, ha determinado esta semana que el juicio arranque el 5 de junio de 2028. La decisión ocurre a pocos días de que se cumpla el 25º aniversario de los atentados y, como pronto, el juicio no empezará hasta dentro de casi dos años, lo que da una idea de la complejidad y las dificultades para sentar a los acusados en el banquillo.

De hecho, Schrama es el quinto juez militar que supervisa el procesamiento de Mohammed y del resto de acusados, que esperan la celebración de su juicio desde 2012, cuando recibieron una imputación por parte de la comisión militar del 11-S.

Noticia relacionada

Javier Ansorena

Mohammed y los otros tres acusados llevan todavía más tiempo en la base militar estadounidense de Guantánamo, en territorio de Cuba, donde fueron a parar los acusados por participar en el ataque terrorista a EE.UU.
El llamado ‘arquitecto’ del 11-S es un kuwaití de 61 años que fue el jefe de propaganda de Al Qaeda y que concibió la idea de los atentados: un grupo de terroristas aprendería a pilotar aviones comerciales, los secuestrarían y los estrellarían contra lugares simbólicos de EE.UU. Así se produjeron los ataques en las Torres Gemelas, el Pentágono y, probablemente, la Casa Blanca o el Capitolio, donde estaba previsto que impactaría un cuarto avión secuestrado, que se estrelló en Pensilvania.
También están en Guantánamo y formarán parte de este juicio Walid bin Attash, acusado de organizar el entrenamiento de los terroristas en Afganistán; Ammar al-Baluchi, que facilitó y financió la formación de los terroristas en aviación; y Mustafa Ahmad al-Hawsawi, que también dedicó su dinero a los atentados.

Newsletter

Todos se enfrentan a la pena de muerte por su participación en la trama terrorista. La razón por la que no se les ha juzgado tiene que ver con un asunto oscuro de la llamada ‘Guerra al Terror’, que desató EE.UU. en Oriente Medio tras el 11-S: confesiones, testimonios y pruebas obtenidos mediante tortura, abusos o aislamiento.
Estas prácticas, condenadas en EE.UU., han complicado la posibilidad de utilizar muchas pruebas contra los acusados.
Buena parte del proceso podría haber concluido hace unos años. En el verano del 2024, la responsable de la comisión militar del 11-S, Susan Escallier, llegó a un acuerdo de culpabilidad con tres de estos terroristas -Mohammed, Attash y Al-Hawsawi- con el que hubieran evitado la posibilidad de la pena capital a cambio de una condena de cadena perpetua. Pero el entonces secretario de Defensa, Lloyd Austin, bloqueó ese acuerdo de culpabilidad y la causa recuperó su senda, que debería acabar en un juicio.
Todavía está por ver si esa fecha de junio de 2028 se cumple. Los retrasos, las complicaciones y los bloqueos han embarrado el procesamiento de los acusados y los familiares de las víctimas siguen sin el consuelo de que la Justicia les condene.

Trump cambia oficialmente el nombre del lago Ontario por «lago América» en EEUU en plena guerra comercial con Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves una orden ejecutiva para cambiar oficialmente en Estados Unidos el nombre del lago Ontario por «lago América», en plena escalada de las tensiones comerciales con Canadá.»Sobre el cambio a ‘Lago de América’ es algo en lo que llevo pensando mucho tiempo», aseguró el mandatario, que ya había planteado públicamente la medida esta semana.La orden encarga al Departamento del Interior actualizar el Sistema de Información de Nombres Geográficos (GNIS) para incorporar la nueva denominación, que pasa a ser de uso oficial para las agencias federales estadounidenses. El cambio no obliga, sin embargo, a Canadá ni a organismos internacionales a utilizar el nombre elegido por Washington.Amaga con hacerlo con el Atlántico y el PacíficoTrump recordó que ya había impulsado el cambio de denominación del Golfo de México por «Golfo de América» en los registros oficiales estadounidenses.»Lo cambiamos y ahora se le llama habitualmente Golfo de América. Así que, si lo piensa, tenemos un golfo y tenemos un lago. Ahora solo nos falta un océano. Quizás tengamos que cambiar el nombre del Atlántico y/o del Pacífico. Quizás cambiemos», afirmó.La decisión sobre el lago Ontario llega después de varios días de enfrentamientos verbales entre Trump y las autoridades canadienses en medio del deterioro de las relaciones comerciales entre ambos países.Nuevas amenazas arancelarias a CanadáTrump volvió además a cuestionar este jueves a los dirigentes canadienses y amenazó con imponer nuevos aranceles a los automóviles procedentes del país vecino. «Vamos a imponer aranceles a sus automóviles que llegan en cantidades considerables, porque queremos fabricar los coches aquí», señaló.El presidente estadounidense volvió a acusar a Canadá de haberse aprovechado comercialmente de Estados Unidos durante años y añadió a sus críticas la relación bilateral en materia de defensa. «Defendemos a Canadá gratis. No recibimos nada a cambio. No nos pagan por defender a Canadá, pero lo hacemos, y ellos lo saben», afirmó.Trump cerró sus declaraciones asegurando que Estados Unidos «quiere mucho al pueblo de Canadá», aunque insistió en que Washington no puede seguir soportando lo que considera un desequilibrio económico en la relación bilateral.

Ratko Mladic, el 'carnicero de Bosnia' y autor de la masacre de Srebrenica

El elegido por el «destino» para defender al pueblo serbio de una ofensiva occidental. Así se definía Ratko Mladic, más conocido como el ‘carnicero de Bosnia’ y autor, bajo esta premisa, de la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial: la … masacre de Srebrenica. En 1995 orquestó este genocidio, uno de los pocos calificados como tal por la Justicia, y asesinó a unos 8.000 niños y hombres musulmanes en este municipio de Bosnia Herzegovina, que había sido designado como «zona segura» por la ONU.
Definido por el ex alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Zeid Ra’ad al Hussein como «la personificación del mal», Mladic ha fallecido este jueves en la prisión de La Haya donde cumplía condena por genocidio tras ser sentenciado en 2017 por crímenes de guerra en los Balcanes, que, según el tribunal en aquel momento, se encontraban «entre los más atroces conocidos por la humanidad».

En julio de 1995, el Ejército serbobosnio invadió Srebrenica, que había sido declarada zona segura en virtud de la Resolución 819 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y asesinó brutalmente a miles de hombres y jóvenes. El resto de la población musulmana bosnia de la ciudad —aproximadamente 25.000 mujeres, niños y ancianos— fue expulsada por la fuerza del enclave.

Noticia relacionada

Guerra de los Balcanes

Ángel Gómez Fuentes

Los cadáveres de Srebrenica fueron arrojados a fosas comunes con excavadoras durante cuatro días, pero algunos fueron posteriormente desenterrados y trasladados a montañas remotas para ocultar las pruebas de las matanzas. La masacre fue la espantosa culminación de una guerra que duró más de tres años y en la que el general bombardeó diariamente la asediada capital bosnia, Sarajevo, con la artillería, los tanques, los morteros y las ametralladoras pesadas de su Ejército nacionalista serbio. Allí causó la muerte de 10.000 personas.
El ejército que Mladic creó para luchar en Bosnia era un modelo de crueldad, audacia y brutalidad basado en la tradición guerrera serbia, antaño valorada por su lucha a vida o muerte contra la ocupación nazi de Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial. Entre los métodos empleados por las tropas, algunos prisioneros se asfixiaron tras ser obligados a comer sal y privados de agua; otros fueron sometidos a inanición y violados en campos de prisioneros, obligados a saltar de un puente y fusilados, o asesinados a tiros durante la noche tras sacarlos de los centros de detención con gas químico.
El objetivo, según el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY) de las Naciones Unidas, era la «limpieza étnica»: la expulsión forzosa de musulmanes bosnios, croatas y otras posibles nacionalidades para crear una Gran Serbia. El tribunal determinó que Mladic , junto con el fallecido presidente Slobodan Milosevic y el líder político Radovan Karadzic, formaba parte de una conspiración criminal para llevar a cabo el plan.

Oficial a los 22 años

Newsletter

Nacido durante la Segunda Guerra Mundial en Kalinovik (Bosnia Herzegovina), en algún momento entre 1942 y 1943, su vida estuvo marcada desde el inicio por el belicismo. Su padre murió al final del conflicto mientras luchaba para el mariscal Tito, el líder que logró unir el Estado multiétnico de Yugoslavia y sofocar las enemistades latentes.
Para cumplir su ambición de ser soldado, el ‘carnicero de Bosnia’ partió a Belgrado a principios de la década de 1960 para recibir entrenamiento militar. Con esos mimbres, se convirtió en oficial a los 22 años y llegó a ser comandante de las fuerzas serbobosnias durante la guerra.
Después de la masacre de Srebrenica, Mladic fue destituido de su cargo tras ser procesado en 1995, pero logró eludir la captura durante otros 16 años. Al principio, llevó una vida de lujo, mimado por el Ejército serbio, pero la presión sobre él aumentó después de que Milosevic fuera derrocado en el año 2000. Finalmente fue arrestado en mayo de 2011 en la casa de campo de su primo en el norte del país.
Antes del genocidio perpetrado por Mladic, su hija Ana se suicidó en 1994 a los 23 años: algunas versiones afirman que no pudo soportar la vergüenza de los crímenes cometidos por su padre, aunque la familia lo niega. Tras la condena, la última petición del ‘carnicero de Bosnia’ fue visitar la tumba antes de ser encarcelado.
A pesar de la condena, muchos serbios —tanto civiles como miembros de sus tropas— continuaban venerando a Mladic, que cultivó la imagen de sí mismo como «un hombre sencillo» elegido para proteger a su pueblo. Quien sí alzó la voz contra el ‘carnicero de Bosnia’ fue el exportavoz del Ejército yugoslavo Ljubodrag Stojadinovic, que lo describió en una ocasión como «narcisista, engreído, vanidoso y arrogante».

Alemania y los países del Norte exigen recortar el presupuesto europeo y desplazar gasto de agricultura a defensa

La suma que propone la Comisión Europea para el próximo presupuesto de 1,8 billones de euros «no es realista» para el canciller de Alemania, Freidrich Merz, que este jueves recibió en la Cancillería de Berlín a los mayores contribuyentes netos de la UE … para organizar una resistencia de bloque. No sólo se niegan a aumentar las contribuciones sino que exigen más transparencia y una reducción de «cientos de miles de millones».
Los jefes de gobierno de Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Austria y Suecia están de acuerdo en recortes drásticos en el futuro marco financiero de la UE. «Y estos recortes tendrán que afectar a todas las áreas», advirtió el canciller alemán, tras lograr un consenso que les permitirá acudir a las consultas en Bruselas con una posición común. Las propuestas actuales de la Comisión Europea para un aumento de hasta un 60% son «simplemente imposibles», en palabras de Merz.

Los primeros ministros de Países Bajos y Suecia estuvieron conectados por videoconferencia. El primer ministro noruego, que tenía previsto acudir ayer a Berlín, debió cancelar al viaje debido al grave estado de salud del rey Harald. En conjunto, estos estados financian alrededor del 40% del presupuesto europeo. Merz subrayó que también proporcionan el 70% de la ayuda bilateral de la UE para Ucrania. «No somos tacaños, pero tales recargos, propuestos por la Comisión, simplemente no encajan en los tiempos que estamos viviendo», justificó el canciller.

Noticia relacionada

CASTILLA-LA MANCHA

El grupo pide «realismo y reformas» para el marco financiero plurianual, que entrará en vigor el 1 de enero de 2028. El enfoque del presupuesto debe centrarse en su opinión en la competitividad de la Unión Europea y en su industria. «No seremos capaces de afrontar los desafíos del siglo XXI con un presupuesto propio del siglo XX», dijo Merz en referencia a la PAC, orientada a una economía con mayor peso del sector primario y que estos países ansían que esté más centrada en la tecnología de las comunicaciones y la defensa.
En un reciente artículo publicado en el diario alemán Frankfurter Allgemeine, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, manifestó su sintonía con Alemania, el mayor contribuyente europeo, en que el presupuesto «debe hacer justicia a las cambiantes prioridades de Europa». Concretamente, advertía de que «el desarrollo de la defensa europea y la reducción de dependencias estratégicas» son prioridades inalterables, al tiempo que señalaba que las contribuciones de los Estados miembros deben mantenerse «dentro de límites razonables».
Además de una cuestión económica y estratégica, para Merz se trata de una cuestión de autoridad en el círculo de jefes de Estado y de gobierno europeos en el Consejo. Sufrió su último gran revés en asuntos financieros en diciembre, cuando no pudo imponerse con su propuesta de recoger los miles de millones de activos del banco central ruso congelados en Bélgica y utilizarlos para Ucrania. Ahora rechaza rotundamente la propuesta de la Comisión Europea y quiere hacer valer que Alemania financia aproximadamente una cuarta parte del presupuesto de la UE con su aportación.

Newsletter

Está de acuerdo con la Comisión en un punto: las prioridades de gasto deben desplazarse del apoyo agrícola y regional hacia la política de competencia y defensa, contra al menos 15 países que se describen a sí mismos como «amigos de la cohesión» y que son partidarios del statu quo en la financiación regional, entre los que destacan Italia, España y Polonia. El imparable ascenso de la extrema derecha antieuropea de Alternativa para Alemania (AfD), partido antieuropeo que lleva en su programa electoral la salida de Alemania del euro, obliga a la conservadora Unión cristianodemócrata (CD) de Merz a adoptar posiciones más rigurosas.