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La Casa Blanca estalla en una guerra interna por el poder entre escándalos, acusaciones y destituciones

El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca se había caracterizado por una disciplina y una unidad extraordinarias en comparación con su primera presidencia. Hasta ahora. Después de casi dos años en los que Susie Wiles, su hasta hoy jefa de Gabinete, había … conseguido contener las rivalidades, imponer orden y evitar las filtraciones que marcaron el primer mandato, las luchas por el poder han vuelto a estallar en el equipo presidencial. Pero en apenas una semana se han sucedido una serie de maniobras interesadas para sustituir a Wiles, acusaciones sobre millones de dólares de donación desaparecidos, revelaciones de negocios privados con gobiernos extranjeros, enfrentamientos entre altos cargos y varias destituciones.
En un ambiente que recuerda a su primera Administración, Trump se encuentra con una Casa Blanca en la que sus colaboradores compiten por su confianza y recurren a las relaciones de proximidad personal con el presidente para imponerse sobre los adversarios. El cambio ha sido tan brusco que más de uno de los interlocutores del presidente han descrito los últimos días en Washington como «el salvaje Oeste». Todo esto, a apenas dos semanas de las elecciones legislativas en que se juega el control del Capitolio.

La principal damnificada de estas maniobras es Wiles, de 69 años, que dirigió la campaña electoral de 2024 y después se convirtió en la primera mujer en ser jefa de Gabinete. Su autoridad indiscutida había sido una de las grandes diferencias respecto al primer mandato. Trump, que entre 2017 y 2021 tuvo cuatro jefes de Gabinete, incluido uno interino, ha delegado en ella buena parte de la organización del equipo. Los asesores debían respetar una cadena de mando estricta y las disputas personales se resolvían sin recurrir a la prensa.

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Ahora varios colaboradores han comenzado a posicionarse ante una eventual salida de Wiles, aunque ella no ha comunicado intención alguna de abandonar el barco. Entre quienes aparecen en las conversaciones sobre su sucesión figuran Stephen Miller, uno de los hombres más influyentes de esta Administración y principal arquitecto de su política migratoria; Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda, y Lee Zeldin, responsable de la Agencia de Protección Ambiental.

El nombramiento de Zacharia

La primera señal de aparente debilidad de Wiles llegó con el nombramiento de Katie Zacharia como breve portavoz. Trump decidió incorporarla sin consultar previamente con su jefa de Gabinete, según reveló el diario ‘The Washington Post’. En una Administración donde Wiles había controlado los nombramientos y las comunicaciones, la iniciativa fue interpretada como una desautorización. Zacharia sin embargo fue despedida tras cinco días tras un desempeño desastroso en el cargo.
El problema para Wiles ha sido la revelación de negocios privados en los Balcanes de dos de sus colaboradores más estrechos y de su propia hija. James Blair y Chris LaCivita, responsables de buena parte de la estrategia política de Trump, viajaron a la República Srpska, una entidad autónoma de Bosnia y Herzegovina gobernada por una formación de afinidades rusas, para prestar asesoramiento electoral remunerado. La visita se produjo mientras ambos seguían trabajando para la campaña política republicana. Trump reaccionó públicamente cuando conoció los contratos. «Si existe un conflicto de intereses, los despediré inmediatamente», escribió en la red Truth Social, después de distanciarse de ambos y recordar que eran consultores externos.

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La polémica alcanzó después a la familia de la jefa de Gabinete. Su hija Katie es socia de Continental Strategy, una firma de Washington que, según los registros presentados ante el Departamento de Justicia, cobra 35.000 dólares mensuales del Gobierno de la República Srpska. La joven Wiles viajó además a ese territorio acompañando a un empresario de Texas interesado en desarrollar un gasoducto.
El asunto ha proporcionado munición a los adversarios internos de Wiles. El presidente nunca ha visto con buenos ojos que sus colaboradores aprovechen la relación con él para enriquecerse. Pero a su vez este viernes dijo que hay «cero opciones» de que Wiles salga. Aun así, en el pasado, el presidente Trump ya ha demostrado que puede negar crisis para luego hacer que todo salte por los aires.

La jefe de Gabinete de Trump, Susie Wiles.

(Reuters)

Escándalo millonario en la cúpula

Y no es esa la única batalla que tiene abierta Trump. El viernes pasado, Alina Habba, que fue su abogada personal, acudió al Despacho Oval para denunciar a Richard Grenell, uno de los colaboradores más cercanos al presidente. Según Habba, Grenell estaba implicado en una operación empresarial en la que su marido, el empresario turco Turhan Mildon, había comprometido una donación millonaria al Kennedy Center, el principal centro de artes escénicas de Washington, que nunca llegó a recibir el dinero.
Según Axios, la operación ascendía a 17,6 millones de dólares e incluía una aportación de unos 5,6 millones al Kennedy Center, que Grenell dirigió hasta hace poco. Este niega haber recibido dinero de Mildon o haber intervenido para desviar fondos de la institución. Trump, sin embargo, ha pedido a los abogados de la Casa Blanca que investiguen lo ocurrido.
El enfrentamiento es especialmente delicado porque enfrenta a dos personas de su máxima confianza. Habba fue su abogada durante años y Grenell ha desempeñado numerosos cargos a su servicio, desde embajador en Alemania hasta director interino de Inteligencia Nacional. También fue uno de sus principales interlocutores con el régimen venezolano.

Richard Grenell con Nicolás Maduro en Caracas.

(Reuters)

La disputa tiene, de hecho, una conexión con Venezuela. Grenell había defendido negociar con Nicolás Maduro, una posición que chocaba con la línea más dura de Marco Rubio. Mildon, por su parte, tenía importantes intereses empresariales en Venezuela. Tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero, Grenell perdió influencia en la política hacia Caracas, mientras Rubio reforzaba su control sobre ese expediente.
Lo que comenzó como una disputa por una donación al Kennedy Center ha terminado enfrentando a dos figuras del entorno más próximo de Trump. Una persona cercana a ambos lo ha descrito como una auténtica guerra civil dentro del movimiento trumpista.

Guerra diplomática

Las disputas han llegado también al Departamento de Estado. Paolo Zampolli, antiguo agente de modelos que representó a Melania Trump y ayudó a que conociera al futuro presidente en Nueva York, fue destituido esta semana como enviado especial para asociaciones globales. Su salida se produjo pocas horas después de que Politico revelara el enfrentamiento que mantenía desde hacía meses con Christopher Landau, subsecretario de Estado, número dos de Marco Rubio y también amigo personal de Trump.
El conflicto había dado lugar a numerosos correos electrónicos, algunos enviados a más de una docena de altos cargos. Landau acusaba a Zampolli de intervenir en asuntos para los que no tenía autorización. Su trabajo debía centrarse en la diplomacia cultural, pero había participado en conversaciones sobre inversiones, proyectos energéticos y negocios en distintos países. En noviembre de 2025, Landau le ordenó que dejara de hacerlo.
Zampolli se negó a aceptar esas limitaciones. Alegaba que había sido nombrado directamente por Trump y que actuaba en defensa de los intereses estadounidenses. En junio llegó a acusar a Landau de filtrar información perjudicial para su familia y pidió que el inspector general del Departamento de Estado investigara lo ocurrido.

Paolo Zampolli.

(ABC)

La disputa, una vez más, llegó hasta los Balcanes. Durante un viaje a esa zona, Zampolli mantuvo contactos con autoridades serbias y de la República Srpska sobre cuestiones ajenas a sus funciones. Landau tuvo que escribir al ministro de Exteriores serbio para aclarar que Zampolli no estaba autorizado a negociar en nombre de Estados Unidos fuera de sus competencias culturales.
Hubo además un detalle significativo que pudo observar ABC. Durante la celebración del Día de Colón, una fecha importante para los italoamericanos, Trump recibió en la Casa Blanca a representantes de esa comunidad. El presidente mencionó expresamente a Landau y le agradeció su apoyo. No dijo una palabra sobre Zampolli, pese a sus vínculos personales con la familia Trump y sus orígenes italianos.

Salida polémica de Atenas

Otra salida polémica ha sido la de Kimberly Guilfoyle, embajadora estadounidense en Grecia y antigua pareja de Donald Trump hijo. La Administración le pidió que abandonara el cargo después de que ‘The Wall Street Journal’ publicara varias acusaciones muy graves sobre su gestión diplomática. Entre ellas, supuestas peticiones de grandes cantidades de dinero a empresarios, toma de regalos exagerados y hasta amenazas a un funcionario griego. Guilfoyle niega las acusaciones y asegura que algunos de los pagos cuestionados correspondían a trabajos profesionales anteriores a su nombramiento. Ha advertido que va a ir a los tribunales contra quienes la acusan.
Los problemas han llevado cierto caos también a la oficina de prensa de la Casa Blanca. Katie Zacharia, la que fue elegida personalmente por Trump sin consultar con su jefa de Gabinete, Susie Wiles, fue despedida el viernes apenas cinco días después de asumir el cargo. Su nombramiento ya había provocado tensiones internas y su estreno no hizo más que agravarlas. Zacharia había estudiado Derecho en la Universidad Pepperdine, pero no había aprobado el examen necesario para ejercer la abogacía, y no fue del todo clara sobre ello en apariciones televisivas y mensajes en redes sociales. La polémica sobre sus credenciales profesionales, una primera rueda de prensa muy cuestionada y una dura entrevista en Fox News precipitaron su salida.

Zelenski afirma que Trump está intentando forzar que Ucrania se rinda ante Rusia

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha afirmado este domingo que «parece que» el presidente estadounidense, Donald Trump, está intentando forzar una capitulación de Ucrania ante Rusia con medidas como el acuerdo para la compra de diésel ruso o las restricciones a la ayuda militar a Kiev.»Creo que se han dado pasos para convencer a Ucrania para que capitule. No estoy diciendo que este sea el objetivo de nuestros aliados. No quiero pensar que nuestros aliados estadounidenses pueda terminar antes a costa de Ucrania. Pero eso es lo que parece», ha afirmado Zelenski en una entrevista con la agencia de noticias Bloomberg.El mandatario ucraniano ha criticado en los últimos días las limitaciones que parece tener el sistema de comunciación por satélite estadounidense Starlink para su utilización con fines militares en territorio ruso o la ralentización de los envíos de misiles de intercepción Patriot.Zelenski asegura que Estados Unidos envía solo doce misiles Patriot al mes a Ucrania, una cuarta parte de lo que enviaba el anterior presidente, Joe Biden. «Hemos pagado por esas armas», ha argumentado. «Parte de las entregas están ya autorizadas, pero el resto no y no es una cuestión técnica», ha recalcado.Así, Zelenski ha planteado a Washington que podrían dejar de atacar las refinerías rusas como pretende Estados Unidos si se acelera la entrega de misiles Patriot para proteger las infraestructuras ucranianas. «Pero solo quieren que dejemos de atacar el diésel y si atacamos, nos desconectan de algo», ha argumentado.El dirigente ucraniano ha advertido de que son «días peligrosos antes de las elecciones», en referencia a las elecciones de mitad de mandato estadounidenses del 3 de noviembre. «Pero después de las elecciones la vida sigue y creo que será más calmado», ha indicado.Zelenski ha denunciado que el sistema Starlink deja de funcionar a partir de velocidades de más de 161 kilómetros por hora, pese a tener capacidad para funcionar a más de 400 kilómetros por hora, lo que afecta al funcionamiento de los misiles ucranianos lanzados sobre objetivos en Rusia y a los interceptores defensivos frente a drones de propulsión a chorro.Más tarde, en su habitual mensaje vespertino diario, ha publicado un vídeo en el que ha asegurado que Ucrania ha logrado recuperar territorio en el frente del este. «Estamos viendo resultados en el frente. La tendencia de este año continúa. Desde el comienzo del otoño nuestros combatientes ha liberado más territorio del que los rusos han conseguido capturar», ha subrayado.»Dobropillia, Kostiantinivka, Oleksiievo-Druzhkivka, Orijiv, Novopavlivka, Novoandriivka y Velikomijailivka ahora están bajo control ucraniano», ha destacado. Asimismo, Zelenski también ha asegurado que sus tropas están «destruyendo fuerzas rusas a 20 kilómetros de Zaporiyia, no a 5, como alguien allá en Rusia está engañando a Putin». «Nuestro frente es fuerte, y agradezco a cada guerrero y a cada una de nuestras unidades que está cumpliendo plenamente con sus tareas», ha concluido en su mensaje el mandatario ucraniano.Trump responde a ZelenskiPor su parte, el presidente estadounidense ha reprochado en redes sociales a Volodimir Zelenski que «no quiere acabar esta guerra» por el dinero que le han dado los países europeos y el anterior gobierno estadounidense.»Con todo el dinero que como es bien sabido Europa le está dando y que el ‘Retorcido’ Joe Biden le dio antes, no quiere acabar esta guerra y probablemente nunca quiso», ha afirmado Trump en Truth Social.En concreto, el estadounidense ha asegurado que Zelenski pudo haber conseguido hace dos años «un acuerdo mejor del que puede conseguir ahora». «Su país es un caos, una gran parte de su territorio se ha perdido, sus océanos y mares ya no están y su población masculina está bajo mínimos, heridos y/o muertos», ha argumentado. «¡Quiero que esta guerra termine!», ha remachado.En cuanto al acuerdo para la compra de diésel ruso, Trump ha argumentado que se enmarca en las negociaciones para terminar con la guerra. «No quiero hacer nada que aleje tontamente a Rusia de la mesa de negociación», ha señalado.De hecho, ha subrayado que «se están haciendo grandes avances» y ha mencionado en particular las negociaciones para el intercambio de prisioneros.También ha defendido su decisión de no firmar la conocida como Ley Graham con nuevas sanciones contra Rusia. «Firmar ese documento en este momento haría» que Rusia se retirara de las negociaciones, según Trump, que advierte de que ahora «Rusia está haciendo muy poco para ayudar a la República Islámica de Irán comparado con lo que podría estar haciendo». «Quiero que siga así y así será a menos que gente estúpida se interponga», ha remachado.Por último, ha insistido en el «grave daño» que estarían haciendo los ataques ucranianos contra las refinerías rusas, «también en Estados Unidos». «Agricultores, rancheros y empresas de todo tipo se ven enormemente afectados, pero Rusia sigue enviando millones de barriles de diésel a bajo precio», ha argüido.

De Portugal a Albania, pasando por Italia, Europa clama contra los recortes y el alto coste de la vida

Francia no es el único país donde bullen las protestas. La indignación de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes, está recorriendo Europa en las últimas semanas. Los motivos: los recortes, la dificultad para encontrar vivienda, las deficiencias en servicios públicos, la corrupción… Mientras en … París y otras ciudades francesas cientos de miles de personas salían a protestar este sábado, en Italia, también se producían reivindicaciones y altercados. En concreto en Milán, donde este domingo se ha vivido una segunda jornada consecutiva de violencia por parte de jóvenes encapuchados que aparecen de improviso, destrozan un escaparate, entran, arrasan y se van antes de que llegue la policía. Participaron entre 2.000 y 3.000 personas en grupos desordenados, la mayoría de ellos menores de edad, algunos de apenas doce años.

En vez de esgrimir banderas o pancartas, actúan contra un mundo del que se sienten marginados. Aparentemente, emulan las protestas en Francia. Proceden de la periferia de las grandes ciudades y no están ligados a partidos políticos ni a asociaciones. Acuden tras leer mensajes en redes sociales y no siguen a un líder concreto. El alcalde de Milán los definió como «grupos y espacios de protesta indescifrables».

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Enric Bonet

Han destrozado señales de tráfico y papeleras, golpeado escaparates con extintores, sillas y patinetes, levantado barricadas con contenedores incendiados y lanzado botellas y piedras contra los agentes. Aunque era domingo, el Duomo de Milán tuvo que permanecer cerrado, porque su céntrica plaza es el epicentro de las protestas.
El viernes, miles de estudiantes se habían manifestado pacíficamente en numerosas ciudades de Italia contra el mal estado de los centros escolares. El sábado muchos estudiantes se sumaron a otras manifestaciones en Bolonia, Turín y Milán convocadas contra el coste de la vida y los sueldos bajos. El saqueo y la violencia comenzaron cuando algunos de esos manifestantes se separaron del grupo principal para enfrentarse a la policía y sembrar el caos.
Giorgia Meloni ha convocado para este lunes una reunión sobre el orden público. En dos mensajes en redes sociales ha condenado a los «delincuentes que se aprovechan de las manifestaciones para buscar el enfrentamiento y sembrar el caos» y ha pedido a la oposición que condene «sin ambigüedad esta violencia».

«Los delincuentes que se aprovechan de las manifestaciones para buscar el enfrentamiento y sembrar el caos»

Giorgia Meloni
Primera ministra de Italia

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Por su parte, el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ha asegurado que la minoría de edad de los alborotadores «ni intimidará ni condicionará» al Gobierno. El líder de la Lega, Matteo Salvini, ha solicitado llevar al Parlamento una enmienda para «introducir una garantía financiera a cargo de los organizadores de las manifestaciones de riesgo, con el fin de cubrir los posibles daños». La medida fue retirada en el pasado porque podría limitar el derecho a manifestarse.
La policía, que ha desplegado a los antidisturbios para pararles los pies, ha intentado este domingo dispersarlos con gases lacrimógenos y cañones de agua. El sábado detuvo a más de 70 personas, de las que 22 han sido denunciadas y 16 arrestadas (doce de ellas menores de edad). Además, 104 agentes fueron heridos.

Contra la ley de alquileres

Mientras tanto, en Portugal, este fin de semana la policía portuguesa cambió de estrategia y dejó que los manifestantes por la vivienda pasaran la noche en tiendas de campaña en dos céntricas plazas de Lisboa y Oporto. Durante horas, varias furgonetas de la unidad de intervención rodearon el Rossio y los agentes pidieron retirar las tiendas. Los acampados formaron un cordón humano y, al final, la policía optó por no desalojarlos, pese a que la ley prohíbe manifestarse a partir de las 00.30. El jueves, en Oporto, la policía había levantado la acampada por la fuerza, lo que provocó treinta y nueve heridos según los manifestantes.
Cientos de personas, sobre todo jóvenes, durmieron en el Rossio y en la Praça D. João I. Lo hicieron tras la marcha del sindicato CGTP contra el aumento del coste de la vida. Entre sus reivindicaciones está la retirada de la reforma de la ley de alquileres del Gobierno de Luís Montenegro, aún en trámite parlamentario, que modifica las reglas del desahucio y la renovación de los contratos.

Cientos de personas permanecen acampadas en la plaza del Rossio de Lisboa, para reclamar viviendas asequibles, este domingo.

(EFE)

El viernes, el Gabinete del primer ministro difundió un vídeo grabado en Oporto en el que un manifestante anima a buscar la casa de Montenegro y tirarle un ladrillo. Los organizadores se desmarcaron. El jefe del Ejecutivo había advertido a partidos y organizaciones contra importar inestabilidad «por razones egoístas», pero negó haber llamado egoístas a los manifestantes. Las pancartas respondieron: «Si protestar es egoísmo, ¿qué es tener 55 inmuebles?», en alusión al patrimonio declarado por Montenegro, en su mayoría fincas rústicas heredadas.

«Si protestar es egoísmo, ¿qué es tener 55 inmuebles?», rezaba una pancarta en alusión al primer ministro Montenegro

El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, del mismo partido, fue más conciliador: calificó la causa de «justa» y admitió el uso simbólico de tiendas, siempre dentro de la ley. Los alquileres no dan tregua: alquilar una habitación cuesta un 10% más que hace un año en Lisboa y un 7% más en Oporto, según el portal Idealista.

Corrupción política en Albania

Las manifestaciones de estudiantes llenos de rabia también se produjeron este fin de semana en Tirana (Albania) donde estallaron el martes pasado. En este caso, piden la dimisión del primer ministro, el socialista Edi Rama, en el cargo desde 2013, junto a reformas electorales y educativas.
Las movilizaciones de los jóvenes comenzaron a raíz de las elevadas tasas universitarias, los libros y la vida cotidiana, e incluyen denuncias de las malas condiciones de las instalaciones académicas. Las reivindicaciones han encontrado terreno fértil en la exasperación social por la corrupción política en el país.
Este jueves se unieron a las concentraciones alumnos de bachillerato. El sábado, algunos manifestantes lanzaron una maleta en llamas al patio del Ministerio de Educación para denunciar una política que, dicen, empuja a los estudiantes a emigrar.

Un manifestante lanza una granada de gas lacrimógeno durante los enfrentamientos en una manifestación antigubernamental de estudiantes en Tirana, Albania, este domingo.

(Reuters)

La policía ha pedido a los manifestantes que se alejen de encapuchados que usan las protestas para sembrar el caos. A su paso por las calles, incendiaron vehículos y papeleras, rompieron ventanas de una sede del Partido Socialista, y quemaron un juzgado, un banco y una oficina de correos. Además, lanzaron piedras, petardos y cócteles Molotov contra agentes de la policía.
En cinco días se han contabilizado 272 heridos, entre ellos, 169 policías. Hay 167 detenidos desde el inicio. El sábado fueron arrestadas en Tirana 54 personas. Edi Rama ha descartado dimitir.

Los comerciantes franceses, tras las violentas protestas: «Lo he perdido todo, mis sueños estaban dentro de esta tienda»

Estaba sentado en el suelo con los ojos llorosos y con el posado triste al lado de trozos de cristal y delante de su comercio. El comerciante bengalí Robiul Hassan, de 22 años, seguía muy impactado este domingo por los destrozos que sufrió el … sábado por la tarde su tienda de accesorios y teléfonos móviles. Muchos de los pillajes en numerosas localidades francesas no se rigieron por ningún criterio ideológico, más allá de un frenesí violento. Destrozaron sucursales bancarias, tiendas de grandes franquicias, pero también pequeños comercios.
«No entiendo cómo la gente puede protestar de esta manera», reconocía Hassan, que vive en Francia desde hace diez años y había abierto a principios del verano su tienda, situada justo al lado de la Plaza de la República, en París. Este modesto comerciante bengalí había puesto parte de sus esperanzas en ese comercio con una ubicación muy céntrica. «Lo he perdido todo, todas mis esperanzas para el futuro se encontraban ahí dentro», explica en declaraciones a este medio.

Los agitadores y los ladrones destrozaron su comercio y se llevaron todos los móviles y accesorios del interior. Estos llegaron a las siete de la tarde, cuando ya habían pasado cuatro horas del inicio de una multitudinaria manifestación en París desde esa céntrica zona, que fue el escenario de una batalla campal entre manifestantes y antidisturbios durante buena parte del día. «Pude grabar a uno de ellos, pero me fui por miedo cuando vi que llegaban decenas de ellos. Lograron romper la persiana que había bajado y también destrozaron todos los escaparates», recuerda. Este modesto comerciante espera que su reunión este lunes con la compañía de seguros le sirva para compensar parte de las pérdidas, que estima en 120.000 euros.

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Enric Bonet

Grupúsculos de manifestantes violentos y delincuentes oportunistas saquearon hasta 1.500 comercios en varias localidades. Estos graves delitos se reprodujeron en París y Marsella hasta altas horas de la noche del sábado al domingo. Volvieron a repetirse el domingo por la tarde cerca de la Plaza de la República en la capital, aunque con menor frecuencia.
En el caso de la segunda ciudad más poblada de Francia, donde hubo pillajes en 500 comercios, las autoridades locales consideran que hubo hasta 30.000 saqueadores y 8.000 manifestantes violentos. Estas cifras contrastan con el bajo número de detenidos en Marsella, apenas 99 arrestos en comisaría. Un contraste que contribuyó a la controversia política por la gestión del orden público durante un sábado de protestas multitudinarias y muy caóticas.

Macron anuncia la «prohibición de reuniones» y la aplicación de «las medidas necesarias» por los disturbios en Francia

El presidente francés, Emmanuel Macron, reprochó este domingo a los servicios de inteligencia galos que no anticiparan las protestas multitudinarias y los numerosos disturbios del sábado. «Espero respuestas claras y pido una transparencia total», aseguró durante un breve discurso televisado desde el Palacio del … Elíseo. Lo ha pronunciado el día después de que Francia viviera la oleada de disturbios más graves desde el verano de 2023. El jefe del Estado galo se sumó a las críticas de que hubo un problema de anticipación «que no se puede repetir» y anunció «una investigación interna lo más rápida posible».
«Mirando esas imágenes nos preguntamos cómo unos ciudadanos franceses pueden cometer tales actos contra otros franceses», afirmó Macron, quien atribuyó los graves episodios de violencia urbana a «grupúsculos de la ultraizquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes». «Aquellos que destrozaron deberán pagarlo y aquellos que robaron deberán devolverlo», añadió el mandatario, quien expresó su «vergüenza» por lo sucedido e hizo un llamamiento a la calma. También prometió ayudas económicas a los numerosos comercios saqueados (al menos 1.500).

En cambio, el presidente se mostró más precavido a la hora de anunciar medidas que calmen la rabia de los centenares de miles de personas, la mayoría de ellas jóvenes, que salieron a la calle el sábado contra la subida del precio de la gasolina, el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos. Ha prometido, en ese sentido, que el Gobierno se reunirá esta semana con los sindicatos estudiantiles «para acordar soluciones concretas». La discusión política «debe hacerse a través de los partidos», subrayó. Además, expresó su deseo de que la campaña de las presidenciales de la próxima primavera calme el actual hervor social.

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Macron sí ha pedido a los prefectos que respondan «por todos los medios», «incluso prohibiendo ciertas reuniones cuando sea necesario, tomando todas las medidas necesarias y por todos los medios» para frenar así la violencia en las protestas.

Bardella pide la dimisión de Macron

No está nada claro que las palabras del presidente sirvan para calmar la situación. Los graves episodios de violencia urbana suman un nuevo capítulo a su más que accidentado segundo mandato. Tienen lugar en un momento en que su popularidad se encuentra en sus niveles más bajos (con solo la confianza de un 16% de los franceses). El número dos de la ultraderechista Agrupación Nacional, Jordan Bardella, pidió este domingo la dimisión del jefe del Estado: «Tiene que pedir perdón e irse».
El presidente compareció tras un domingo de resaca por los numerosos y graves disturbios en los márgenes de las protestas multitudinarias del sábado. El episodio más grave fue seguramente el gran incendio provocado por unos manifestantes en el Ayuntamiento de Limoges. Las llamas quemaron el tejado, buena parte del interior y provocaron la caída del campanario. Existe el riesgo de que acabe derrumbándose ese edificio decimonónico. Unas 7.000 personas participaron este domingo en una marcha silenciosa en esa localidad tras la conmoción provocada por ese grave incidente.

Unas 7.000 personas participaron este domingo en una marcha silenciosa en Limoges como protesta por la destrucción de su ayuntamiento

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Estas manifestaciones, convocadas a través de las redes sociales, contra el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos dejaron escenas con tintes insurreccionales. Hubo destrozos en los ayuntamientos de Marsella y Lille, así como en la residencia de la prefecta (delegada del Gobierno) en Burdeos. Grupúsculos de manifestantes violentos —una minoría entre los más de 550.000 que protestaron en el conjunto del país, la mayoría de ellos de manera pacífica— quemaron coches, incendiaron barricadas y saquearon hasta 1.500 tiendas en el conjunto del país.
Las fuerzas de seguridad detuvieron a más de 2.000 personas, a las cuales se sumaron algunas más este domingo después de ciertos momentos de tensión a causa de una protesta espontánea en la parisina Plaza de la República. En el caso de París, se produjeron 855 arrestos, «una cifra récord» en la capital según la prefectura de la Policía. El Ejecutivo también informó de 500 agentes heridos y no dio un balance de heridos entre los manifestantes. No obstante, se sabe que un joven implicado en las protestas perdió una mano en Saint-Étienne, cerca de Lyon, así como una manifestante, de 17 años, se quedó tuerta en Mulhouse. Y un manifestante murió tras sufrir un ataque al corazón durante la marcha capitalina.

Los disturbios más graves desde 2023

Los alcaldes de París y Marsella —ambos del Partido Socialista— han criticado al Gobierno de Sébastien Lecornu por el dispositivo policial, que consideran que no estuvo a la altura y fue incapaz de frenar los múltiples disturbios. De hecho, los servicios de inteligencia habían subestimado la dimensión de estas protestas, que tuvieron lugar después de tres semanas de un potente movimiento estudiantil. Pronosticaron que como mucho habría 150.000 manifestantes en el conjunto del territorio galo, pero el sábado por la tarde informaron de una cifra de participación cercana al cuádruple (550.000).
«Quiero explicaciones», ha declarado el alcalde marsellés, el socialista Benoît Payan, durante una comparecencia matutina en la que se ha mostrado muy crítico con el Ejecutivo. «Pido que haya una transparencia total. Había alertado de una situación que podía degenerar. Espero que la sexta potencia del mundo no esté jugando con fuego», añadió este dirigente, quien ya había criticado que el sábado por la mañana solo hubiera una unidad de antidisturbios desplegada en la segunda localidad más poblada del país.
Desde la extrema derecha hasta representantes de varias formaciones de izquierdas, han pedido la dimisión del ministro del Interior. Ante las críticas, Laurent Nuñez, que lleva un año en el cargo, negó que las fuerzas de seguridad no supieran anticipar la situación. «El dispositivo policial no fue inferior a lo requerido. Nos enfrentamos a una llegada masiva de agitadores y saqueadores que actuaban en grupo y se dispersaban rápidamente. Cuando uno se enfrenta a grupos dispersos como estos, resulta muy difícil frenarles», dijo.
Varios agentes de policía, sin embargo, sí que se han mostrado más críticos y han reconocido haberse visto desbordados. Las autoridades habían cerrado 25 paradas de metro en París y prohibieron que la marcha convocada por los sindicatos estudiantiles se dirigiera hacia la Plaza de la Concordia, cerca del Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional. Pero eso no impidió a centenares de manifestantes llegar a esa zona. Se produjeron enfrentamientos con los antidisturbios a tan solo 300 metros de la sede de la jefatura del Estado. «Algo ha fallado. No es aceptable que haya grupos que lleguen tan cerca del Elíseo», reconoció un agente en declaraciones a ‘Le Monde’.

Miles de brasileños salen a las calles a siete días de la segunda vuelta presidencial más reñida de su historia

A exactamente siete días de la decisiva segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, Brasil vivió este domingo una jornada de máxima tensión con masivas demostraciones de fuerza en las calles. En São Paulo, el senador Flávio Bolsonaro lideró una multitudinaria concentración … en la Avenida Paulista proclamando ante miles de simpatizantes: «Faltan siete días para librar a Brasil del PT». Al mismo tiempo, en Río de Janeiro, una marea humana fue convocada por los principales iconos de la cultura y la música popular tomando el centro de Río y la playa de Copacabana para apoyar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La pugna callejera entre amarillos y rojos refleja la extrema paridad entre dos modelos antagónicos de país que los sondeos de Datafolha y Quaest mantienen en un empate técnico, con el candidato del Partido Liberal (PL) ligeramente por delante dentro del margen de error (47% y 46% frente al 45% y 44% de Lula). Tras la ajustada victoria conservadora en la primera vuelta, las movilizaciones multitudinarias de este domingo buscan captar a los millones de indecisos y a los votantes desencantados que engrosaron una abstención récord de más de 33 millones de personas.

«Faltan siete días para librar a Brasil del PT. Ustedes verán a Jair Messias Bolsonaro colocar la banda de presidente de la República en su hijo», aseguró el senador Bolsonaro, que ya prometió sacar a su padre de la prisión si se confirma como futuro presidente el próximo domingo.

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SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL

Verónica Goyzueta

Desde lo alto de un camión de sonido, el aspirante de la derecha radical desafió a los tribunales prometiendo liberar simbólicamente a su padre, quien cumple condena de 27 años por golpismo. El acto sirvió además para agitar la consigna «Fuera Lula y Moraes», en referencia al juez Alexandre de Moraes, que condenó a su padre. Además de dejar escapar que cambiaría la Constitución, y después arrepentirse, el primogénito de Bolsonaro también ha ofrecido nombrar cuatro jueces conservadores para el Tribunal Supremo.
En São Paulo, el candidato opositor estuvo flanqueado por las figuras más importantes de la derecha radical, entre ellos, los diputados más votados del país, Nikolas Ferreira y Lucas Pavanato, y el gobernador reelecto Tarcísio de Freitas. Pese a la ciudad de São Paulo haber votado en su mayoría a Lula, el estado más importante de la economía brasileña se ha convertido en un bastión de la derecha radical, donde se han elegido los diputados y senadores más importantes del Partido Liberal (PL), en una victoria histórica que arrasó con los liderazgos tradicionales de la izquierda en el Congreso.

Movilización de la izquierda

Por otro lado, la izquierda también realizó marchas multitudinarias este domingo en la capital federal y en varias importantes capitales brasileñas. Cientos de miles de militantes se congregaron en la Explanada de los Ministerios de Brasilia bajo la campaña de movilización ‘Por un viraje’, repitiéndose las concentraciones en ciudades clave como Belo Horizonte, Porto Alegre y Florianópolis. Los colectivos encabezados por estudiantes intensificaron el cuerpo a cuerpo en los barrios para convencer a los indecisos de la derecha en nombre de la democracia.

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En Río de Janeiro, la movilización arrancó frente a la emblemática iglesia de la Candelaria en dirección a la playa de Copacabana. «Estamos aquí contra la truculencia», avivó Chico Buarque, uno de los músicos más respetados de Brasil, que participó del acto junto a figuras como Caetano Veloso, Ivan Lins, Marina Sena y João Bosco. La comunidad cultural redobló su llamamiento a frenar el regreso de una dinastía familiar marcada por la intolerancia, la apología de la dictadura y las agresiones contra las instituciones judiciales.
Lula da Silva no participó personalmente en ninguna de las manifestaciones de este domingo en Brasilia ni en otras ciudades, para concentrarse en la preparación del debate televisivo cara a cara con Flavio Bolsonaro previsto para esta noche en São Paulo. Tras el sonado boicot que causó la histórica cancelación del encuentro de TV Globo antes de la primera ronda, los dos candidatos apuestan ahora en el duelo directo como la última gran oportunidad para mostrar los puntos débiles del adversario ante millones de indecisos.

Lula da Silva no participó personalmente en ninguna de las manifestaciones para concentrarse en la preparación del debate televisivo con Flávio Bolsonaro

La disputa también se libra en el terreno digital, donde un reciente estudio sobre el comportamiento de ambos candidatos en Instagram reveló una ventaja para el líder petista. Aunque el candidato del PL arrancó con mayor fidelidad, Lula asumió el liderazgo absoluto durante la campaña con 8,4 millones de interacciones diarias frente a los dos millones de su oponente. El presidente ha volcado su artillería en el cuerpo a cuerpo, citando directamente los apellidos de la familia en uno de cada cuatro mensajes para alertar sobre la pérdida de derechos sociales.
A solo una semana de la apertura de las urnas electrónicas para el escrutinio definitivo, Brasil aguarda con el aliento contenido el debate televisivo de esta noche.