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Un juez de EE.UU. vuelve a frenar la construcción del salón de baile de Trump y afea una argumentación «hipócrita»

Un juez federal de Estados Unidos ha ordenado este jueves una parada de la construcción del salón de baile de la Casa Blanca pretendido por el presidente del país, Donald Trump, cuya Administración, alega el fallo, estaba tratando de eludir su fallo anterior bajo … una argumentación «increíble, si no hipócrita».
El juez de distrito Richard Leon que había emitido previamente una orden que detenía el proyecto hasta que el Congreso diera su aprobación, a excepción de las «acciones estrictamente necesarias para garantizar la seguridad de la Casa Blanca y sus terrenos», ha afeado a la Administración Trump su intención de seguir con la construcción alegando que la totalidad de la misma se encuentra dentro de la excepción de seguridad.

«¡Esa no es una interpretación razonable ni correcta de mi orden!», ha escrito entre exclamaciones el magistrado, que ha calificado la argumentación de la Casa Blanca de «increíble, si no hipócrita». «No puedo estar de acuerdo», ha agregado antes de subrayar que la seguridad nacional «no es un cheque en blanco para proceder con actividades ilegales».

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Remodelación de la Casa Blanca

Rosalía Sánchez

La orden «no prohíbe la construcción subterránea, incluida la construcción subterránea de instalaciones de seguridad nacional, así como la construcción sobre el nivel del suelo –salvo la construcción del salón de baile propuesto sobre el nivel del suelo– que sea estrictamente necesaria para cubrir, asegurar y proteger dichas instalaciones de seguridad nacional, siempre que esta construcción no limite el tamaño y la escala del salón de baile», ha indicado Leon.
Tras el fallo, Donald Trump no ha tardado en responder con hasta cuatro mensajes consecutivos en redes sociales en las que ha asegurado que el citado juez, nombrado por el expresidente republicano George W. Bush, «odia a Trump» y «se ha esforzado por socavar la seguridad nacional».
«Ningún futuro presidente, viviendo en la Casa Blanca sin este salón de baile, podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres mundiales», ha aseverado el mandatario, insistiendo en que «el salón de baile es de vital importancia para nuestra seguridad nacional, y ningún juez puede detener este proyecto histórico e imperativo desde el punto de vista militar».
Sin embargo, los mensajes de Trump contradicen lo expuesto por Richard Leon, que ha subrayado que «las medidas de seguridad previstas para el salón de baile aún tardarán meses, si no años, en implementarse, lo que contradice el argumento de los demandados de que la imposibilidad de implementarlas ahora supone un daño irreparable».

Líbano denuncia violaciones de Israel al alto el fuego

Líbano ha denunciado este viernes violaciones de Israel al alto el fuego anunciado horas antes por Donald Trump. El ejército ha acusado a Israel de cometer «actos de agresión» y bombardeos en violación de la tregua. En respuesta, Hizbolá también ha lanzado ataques en represalia.
La tregua, que comenzó en la medianoche local en ambos países, se produce mientras Washington intensifica sus esfuerzos para lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra con Irán. Teherán insiste en que un eventual acuerdo de paz solo es posible con un alto el fuego en Líbano. Varios disparos al aire en señal de celebración resonaron en la periferia sur de Beirut, bastión del movimiento proiraní Hizbolá, según periodistas de AFP. Imágenes de la agencia de noticias muestran a personas regresando a la periferia sur de la capital libanesa, atacada con intensidad en las últimas semanas. Algunas agitaban la bandera amarilla de Hezbolá o portaban retratos de su antiguo líder, Hasan Nasralá, abatido por Israel en 2024.

«Estamos cansados de la guerra y queremos seguridad y paz», dijo a la AFP en Beirut Jamal Chehab, una ama de casa de 61 años, al celebrar el alto al fuego. Tras la denuncia de las violaciones a la tregua, el ejército del Líbano pidió a las personas desplazadas por los combates abstenerse de regresar de inmediato al sur del Líbano. El ejército israelí advirtió que mantenía su despliegue terrestre en esa región y solicitó a la población que no regresara a la ribera sur del río Litani.

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Nathalie Duplan

A pesar de estas advertencias, periodistas de la AFP vieron grandes atascos al norte del Litani, con automovilistas que esperaban durante horas para poder cruzar el único puente aún en pie que permite acceder al sur del Líbano desde el resto del país. Hezbolá, por su parte, anunció haber «bombardeado una concentración de soldados israelíes cerca de la ciudad de Khiam», en el sur del Líbano, «en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del ejército de ocupación».

Conversaciones directas en Washington

La Agencia Nacional de Información (Ani, oficial) informó de bombardeos contra la localidad de Khiam (sureste) y el vecino pueblo de Debbine, así como de «intensas actividades de drones» en la misma región. Trump afirmó que la tregua se produce tras unas conversaciones «excelentes» con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, dos días después de que Israel y Líbano iniciaran negociaciones de paz en Washington. También señaló que esperaba que Netanyahu y Aoun visitaran la Casa Blanca «en los próximos cuatro o cinco días». Sería la primera vez que los líderes de Israel y Líbano se reúnen.
El martes se llevaron a cabo conversaciones directas entre los embajadores de ambos países en Washington, las primeras de este tipo desde 1993.
«Espero que Hezbolá se porte bien durante este importante periodo. Será un GRAN momento para ellos si lo hacen», escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Ibrahim Moussaoui, diputado del movimiento chiíta, aseguró más temprano a la AFP que la organización respetaría el alto el fuego «con cautela (…) siempre que se trate de un cese total de las hostilidades contra nosotros y que Israel no lo utilice para llevar a cabo asesinatos» de miembros de Hezbolá.
La guerra de Oriente Medio comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero, y el Líbano quedó involucrado cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel el 2 de marzo.
Sentado en una cafetería de la capital libanesa, el abogado Tarek Bou Khalil consideró que «es bien sabido que no se puede tomar a Trump al pie de la letra, y que Netanyahu no es de fiar».
«Pero sabemos que las presiones relacionadas con la guerra con Irán, así como los errores de Netanyahu y del ejército israelí en el sur de Líbano, los han obligado a aceptar un alto el fuego», añadió.

Paz histórica

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el acuerdo de alto el fuego, al igual que Netanyahu, quien lo calificó como una oportunidad para una «paz histórica» con Beirut.
No obstante, recordó su exigencia de un desarme de Hezbolá como condición previa.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, celebró la tregua y pidió a «todas las partes que lo respeten plenamente».
Al iniciar el alto el fuego, el ejército israelí afirmó haber atacado más de 380 «objetivos de la organización terrorista Hezbolá en el sur del Líbano» y encontrarse en «máxima alerta» para reanudar los bombardeos.
El Ministerio de Sanidad libanés informó de siete muertos y 33 heridos en un ataque israelí en el sur del país, en una guerra que, técnicamente, lleva décadas.
Mientras el conflicto sacude la economía mundial, el mundo espera como mínimo una prolongación del alto el fuego de dos semanas con la República Islámica, en vigor desde el 8 de abril.
Por el momento, no hay fecha establecida para una segunda ronda de conversaciones, pero la situación podría cambiar: Trump aseguró el jueves que Irán había aceptado ceder su uranio enriquecido, una de sus exigencias para un acuerdo con Teherán.

El chaleco salvavidas de una superviviente del Titanic sale a subasta más de un siglo después de la tragedia

Un chaleco salvavidas utilizado por una superviviente del RMS Titanic saldrá a subasta 114 años después de esta tragedia. Lo hará este fin de semana en lo que la casa británica de subastas Henry Aldridge and Son define como una oportunidad «única en una generación». Según recoge CNN, la pieza podría alcanzar entre 339.000 y 474.000 dólares en la puja.El chaleco perteneció a Laura Mabel Francatelli, pasajera de primera clase que logró sobrevivir al naufragio de 1912 tras embarcar en el bote salvavidas número uno junto a su empleadora, la diseñadora Lucy Duff Gordon, y su marido. La prenda, de color beige, conserva elementos originales como bolsillos de lona rellenos de corcho, correas laterales y hombreras. Además, está firmada por la propia Francatelli y otros supervivientes que compartieron la embarcación durante la evacuación.Desde la casa de subastas destacan que se trata del único chaleco vinculado directamente a un superviviente del Titanic que ha salido al mercado. «Cada persona a bordo tenía su propia historia», señalan. El chaleco, que anteriormente se exhibió en el museo Titanic Belfast y en una exposición en Tennessee, forma parte de una subasta más amplia dedicada a objetos relacionados con el histórico transatlántico y la naviera White Star Line.El hundimiento del Titanic tuvo lugar en la madrugada del 15 de abril de 1912, después de que el transatlántico chocara contra un iceberg en el Atlántico Norte. Esta misma semana se cumplen 114 años de la tragedia, en la que murieron más de 1.500 personas y que sigue siendo uno de los naufragios más recordados de la historia.

Renuncia a su cargo el jefe interino del ICE y supervisor del plan de deportación masiva de Trump

« … El director Lyons ha sido un gran líder del ICE y una figura clave a la hora de ayudar a la Administración (Donald) Trump a expulsar de las comunidades estadounidenses a asesinos, violadores, pederastas, terroristas y miembros de bandas», ha subrayado Mullin en un mensaje publicado en sus redes sociales.

A renglón seguido, el responsable de Seguridad Nacional ha destacado que el jefe interino saliente «ha reactivado una agencia a la que no se le había permitido desempeñar su labor durante cuatro años», a la par que ha remarcado que «gracias a su liderazgo, las comunidades estadounidenses son más seguras».

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Jaime Trujillo

«Le deseamos suerte en su próxima etapa en el sector privado», ha finalizado Mullin, precisando que «su último día será el 31 de mayo de 2026».
Lyons defendió el pasado febrero los «resultados históricos» alcanzados durante el segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a los incidentes registrados en Minnesota –incluidos los asesinatos a tiros de dos estadounidenses a manos de agentes federales–, y asegurando ante el Congreso del país que la agencia opera en el «entorno operativo más letal en su historia».
Dichas actuaciones en Minnesota de agentes del ICE, así como de la Patrulla Fronteriza y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) han generado importantes manifestaciones en Estados Unidos, además de la preocupación y las críticas vertidas desde distintos puntos del espectro ideológico.

Leocenis García: «No se puede hacer la transición desde la oposición, se hace desde el poder»

Desde 2008, el opositor venezolano Leocenis García ha sido detenido en nueve ocasiones y ha acumulado cerca de seis años de confinamiento en distintas prisiones durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro –incluyendo 86 días de huelga de hambre–. Tras año y … medio en el Rodeo I, una cárcel tristemente conocida por las condiciones infrahumanas que padecen sus reclusos, García ha recuperado la plena libertad, beneficiado por la Ley de Amnistía y tras mediaciones de José Luis Rodríguez Zapatero y del estadounidense Roger Carstens con el Gobierno de Delcy Rodríguez. ABC conversa con él a su paso por Madrid para conocer su visión sobre el complejo escenario político en Venezuela.
—¿Qué país encontró al salir de prisión tras casi dos años de encierro?

—Encontré un espíritu general de prudencia y resiliencia. Veo a una población, y este es el gran peligro para nosotros los políticos, que es mucho más madura que su dirigencia. Mientras la clase política brama y grita, el país está tranquilo, ordenado y con un optimismo contenido. La prioridad absoluta de la gente es la urgencia económica, estabilizarse y normalizar lo que ya es la realidad en la calle: una economía dolarizada. Lo dicen las encuestas más serias, como la presentada recientemente por Mark Feierstein en Washington. La gente quiere resolver su economía, no está pidiendo elecciones de forma desesperada. [Según el estudio citado, los venezolanos priorizan la economía frente a la consolidación democrática en una proporción de 8 a 1. Sin embargo, dos tercios de los encuestados mantienen su deseo de celebrar elecciones este mismo año].

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Entrevista

Andrés Gerlotti Slusnys

—¿Esa «tranquilidad» no es una consecuencia directa del miedo y el trauma por la represión que se desató tras el fraude?
—En Venezuela no hay miedo hoy día, hay escepticismo. La gente critica al Gobierno abiertamente en espacios públicos y privados. El tema es que las redes sociales superan a la realidad y generan una falsa imagen. Si te guías por internet, crees que el país entero clama por la caída de Delcy Rodríguez. Pero si vas a Las Mercedes o Altamira [zonas de clase media-alta de Caracas] o a los barrios, ves que Venezuela está en calma, esperando soluciones reales. Hemos empezado con una amnistía política, pero debemos avanzar hacia una amnistía económica para que la empresa privada pueda funcionar. Esta última etapa de transición, presidida por Delcy Rodríguez, debe terminar en democracia: y la democracia significa alternancia y pluralidad. Hoy, tanto en el chavismo como en la oposición, operamos bajo el catecismo estalinista del líder único.
—Cuando habla de esa «calma», asume que la gente no clama por la destitución de Delcy Rodríguez. Pero en diciembre, bajo el mando de Maduro, también se veía ese intento ciudadano de llevar una vida normal, y eso no quitaba que la inmensa mayoría quisiera que abandonara el poder…
—Yo no soy psiquiatra, y tampoco puedo hablar de ese país que usted vio porque yo estaba en una cárcel, aislado y sin acceso a noticias. Le hablo del país que me encontré al salir. Yo vengo del mundo empresarial y de los medios de comunicación; yo tenía el grupo editorial 6to Poder, que me expropió Maduro. Para mí es muy fácil hablar con los factores reales de poder: el sector financiero –que es el único sector privado que sobrevive–, los gremios, las universidades y los militares. En ellos veo un ambiente de reposo. Quieren ir hacia la democracia, pero saben que no podemos saltar de la situación de facto de Maduro a otro extremismo. La realidad es que el nuevo ministro de Defensa ha dejado claro que la doctrina militar es nacionalista y chavista. Para garantizar la estabilidad, no puedes apartar la mirada de la Fuerza Armada Nacional. No se puede hacer una transición desde la oposición, se hace desde el poder. La transición ya empezó y la preside Delcy Rodríguez. Nuestro papel es ayudar a que tenga éxito.
—¿Confía en que el chavismo se desmantele a sí mismo para que se concrete esa transición?
—El chavismo tiene hoy alas de derecha y de izquierda, y se preparan para el futuro. Para lograr la alternancia necesitamos reformar la Constitución de 1999 [modificada por Hugo Chávez]. Hay que eliminar la reelección presidencial indefinida, recortar el periodo de mandato, blindar el respeto a la propiedad privada y definir claramente que nuestro modelo es una economía social de libre mercado, abandonando este andamiaje socialista. Eso sí, somos el reservorio petrolero más importante de Occidente, no podemos hablar frívolamente de privatizarlo todo; el Estado debe mantener una concepción social estratégica.
—¿Cree que habrá elecciones a corto plazo?
—No. Habrá una transición construida y colegiada, que requiere un gran pacto nacional con la Iglesia, los empresarios, los trabajadores y la comunidad internacional. Cuando bajen los aplausos y la emoción, la gente no elegirá al que grite más, sino a una figura de consenso respaldada por los factores de poder reales.
—Usted valora a Zapatero porque medió en su liberación. Pero es íntimo de la cúpula represiva, su entorno está salpicado de corrupción y ha avalado fraudes electorales. ¿Cómo puede verlo como parte de la solución y no del problema?
—Soy pragmático: para Europa y Estados Unidos, Zapatero es un mal necesario. Quienes ostentan el poder en Venezuela solo confían en él como actor internacional de la izquierda. Si quieres lograr la transición y que la dictadura no se eternice, lo necesitas. De hecho, tras los comicios donde ganó Edmundo González, Zapatero jamás dijo que hubiese ganado Nicolás Maduro.
—Tampoco dijo lo contrario.
—Porque la diplomacia es prudencia y tragar grueso. Una cosa es hacer activismo político, que solo masajea el ego, y otra es hacer política. Yo opté por callar las graves torturas que sufrí en Rodeo I porque quiero ser un factor de unidad y respaldar la estabilidad democrática del actual Gobierno de transición. El problema de la oposición es que llevamos 25 años sin gobernar, y aun así queremos darle lecciones a figuras que saben lo que es el poder. Y le envío un mensaje a mis amigos del Partido Popular en España: están cometiendo el error histórico de apoyar el activismo en lugar de la política.
—¿Cuál es su relación con María Corina Machado?
—Lo único que diré es que, como premio Nobel de la Paz, ella tiene ahora la gran oportunidad de contribuir a la concordia, aunque lamento que no vaya a tener protagonismo interno en los próximos años. Hablé con ella hace cuatro años y le advertí: «El problema no es electoral, es de confianza militar. Mientras digas que la Fuerza Armada son unos narcotraficantes, jamás llegaremos al poder».

«La oposición venezolana padece de infantilismo político; un líder que no puede hablar con su adversario es un fracasado»

—¿Qué autocrítica hace a la oposición?
—Padecemos de infantilismo político. No puede ser que Donald Trump bromee con que Venezuela será el estado 51 de EE.UU. y la clase política opositora se ría y calle en lugar de responderle que eso es inaceptable. Le cuento un secreto: a finales de 2023, el embajador James Story me pidió ir a Boston a ver al asesor de una importante dirigente opositora. Le advertí que, aunque ganara Edmundo González, sin una gramática que los militares aceptaran, no habría éxito. Ese señor nunca me entendió. El chavismo lleva 25 años gobernando; nosotros llevamos años haciendo activismo. Un líder opositor que no puede hablar con su adversario es un fracasado.
—Hace seis años aseguraba que no respetaba a Delcy Rodríguez. ¿Sigue pensando así?
—La gente cambia de opinión. Hoy reconozco a una mujer académicamente formada, que es fría, pragmática y sabe leer los tiempos. La respeto como adversaria. Según la línea sucesoria y los dictámenes tras la salida de Maduro, a ella le corresponde terminar el mandato, y nosotros respaldamos esa estabilidad. A cambio, le exigimos que respete a quienes estamos contribuyendo a esta transición, que libere al resto de presos políticos y escuche nuestras urgencias económicas.
—¿Cómo visualiza el fin de esta etapa que lidera Delcy Rodríguez?
—La política es cambiante, no tengo el catalejo de un almirante ni soy adivino. Pero la lógica indica que, por el apoyo que tiene de la Fuerza Armada Nacional, por su entendimiento con Estados Unidos y por el ambiente de amnistía que promueve, ella va a terminar el mandato. El principal problema que tenemos todos –los que están en el Gobierno y quienes estamos en la oposición aspirando a llegar al poder– es el tiempo. Para salir de esto, existe una propuesta, apoyada por los expresidentes Ernesto Samper [Colombia], Martín Torrijos [Panamá] y José Luis Rodríguez Zapatero, que plantea una reforma constitucional para ir preparando el camino hacia unas elecciones competitivas y aceptadas por todos. Soy de las pocas voces que insiste en esta salida, porque no es verdad que vaya a haber elecciones en nueve meses, como dicen algunos sectores.
—¿Cuáles son sus próximos planes en este nuevo escenario?
—Contribuir a la transición. Voy a Washington a explicar que el viejo esquema de la tiranía se acabó. No podemos seguir con el disco rayado de repetir que Delcy Rodríguez es una criminal. Tenemos que discutir estabilidad y economía. El país no quiere más gritos; quiere certidumbre, que la economía funcione y que la gente valga mucho y los políticos valgan poco. Que a la gente le importe muy poco todos los discursos que dan todos los días al presidente porque la economía marcha bien, porque las sociedades tienen seguridad.

El mito de Mythos

Hay algo deliciosamente irónico en que una inteligencia artificial se llame Mythos y que no la podamos tocar ni con un palo, como los dioses antiguos, omnipotente, invisible y con un departamento de comunicación bastante eficaz. El nombre escogido viene de mythos, ese relato griego que no tenía por qué ser verdad, pero que sonaba lo suficientemente bien como para colarse en la cabeza de la gente y convertirse en creencia. Y aquí estamos, veintimuchos siglos después, escuchando un relato bastante parecido: Anthropic ha creado una IA tan lista, tan brillante, tan peligrosamente eficaz que ha decidido no sacarla al mercado, porque podría encontrar fallos en sistemas críticos y explotarlos, vamos, que no es que rompa cosas, es que sabe exactamente dónde apretar.Hasta aquí, la historia tiene todos los ingredientes de tragedia griega: poder desmedido, peligro latente, prudencia heroica; solo falta una banda sonora épica y Nolan explicando las necesidades metafísicas de hacer la película. Pero conviene detenerse un segundo, porque no estamos hablando sólo de tecnología, estamos hablando de narrativa y de cómo se cuenta la tecnología, y Mythos, más que un producto, es un argumento, la IA que no puedes usar porque es demasiado buena, la máquina que, por responsabilidad, se queda en el cajón, la empresa que, en mitad de la carrera armamentística digital, levanta la mano y dice hasta aquí.Si nos ponemos clásicos ya sabemos cómo acaban estas cosas, alguien termina abriendo la caja y entonces sí que se acaba el mito y empieza el problemaUno casi se imagina a los ingenieros mirándose entre ellos con gesto solemne, diciendo que han ido demasiado lejos y apagando el interruptor, la imagen de Schwarzenegger diciendo adiós con la mano mecánica porque skynet nunca va a existir gracias a estos anónimos héroes, pero también hay una lectura menos épica y más terrenal. ¿Que pasa si este relato no habla tanto de lo que Mythos hace como de lo que quieren que creas que hace? Porque, seamos sinceros, pocas cosas generan más fascinación que lo prohibido, inaccesible, o “demasiado peligroso para el público general”, que es una frase que siempre funciona de maravilla, el truco es antiguo, se usa desde las tragedias griegas: no hace falta enseñar al monstruo si consigues que todo el mundo se lo imagine.Y mientras tanto nosotros encantados, porque Mythos encaja perfectamente en el momento cultural, desconfiamos de la tecnología pero no podemos dejar de usarla, nos inquieta pero nos seduce, nos promete soluciones y nos vende problemas nuevos a estrenar, eso sí, con una diferencia importante respecto a los mitos clásicos, antes al menos sabíamos que eran mitos, ahora el relato viene envuelto en titulares bastante serios, y eso le da un aire de verdad que cuesta discutir, aunque en el fondo siga siendo una historia bien contada.No se trata de decir que Mythos no exista o que todo sea humo, el punto es otro, entender que también estamos consumiendo un relato sobre esa tecnología, uno que mezcla realidad, prudencia, estrategia y un poquito de espectáculo, porque en el fondo Mythos no es sólo una inteligencia artificial, es una historia sobre una inteligencia artificial, y como toda buena historia funciona porque queremos creerla, aunque si nos ponemos clásicos ya sabemos cómo acaban estas cosas, alguien termina abriendo la caja y entonces sí que se acaba el mito y empieza el problema.