Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Con el Papa ha topado Trump: el pulso con Roma indigna hasta a los suyos

Con Jesucristo se ha topado Donald Trump. Es un presidente poco dado a recular, desdecirse o corregirse en público. Ha hecho de la provocación una forma de poder y del desafío una disciplina diaria. Por eso sorprendió tanto que acabara borrando una imagen en la … que aparecía vestido como el Redentor, inclinado sobre un hombre enfermo, en una escena que evocaba una América doliente antes de su regreso de salvador. No fue un detalle menor. En este segundo mandato apenas ha retirado publicaciones. Y, sin embargo, esta vez lo hizo. No por un error técnico, ni por una rectificación política, sino por algo más delicado: una indignación incipiente pero firme entre creyentes, y muy especialmente entre católicos, que vieron en aquella imagen una banalización de la figura central del cristianismo.
Trump retiró la imagen. Pero no retiró nada más. No corrigió su ataque previo al Papa. No rebajó el tono. No mostró la menor intención de reparar el daño. Al contrario. Se mantuvo en su desdén hacia el Vicario de Cristo en Roma con la misma obstinación con la que acostumbra a sostener cualquier pulso. Y ahí es donde el episodio adquiere otra dimensión. Porque ya no se trata solo de una provocación visual o de una boutade a altas horas en redes sociales. Se trata de un presidente de Estados Unidos entrando en choque frontal con el Papa, no por una cuestión doctrinal, sino por una disputa de poder, de autoridad moral y de legitimidad pública.

El ataque fue directo y sin rodeos. Trump cargó contra León XIV con un mensaje en redes en el que lo calificó de «terrible en política exterior» y «débil en el crimen». Después fue más lejos. Ante los periodistas dejó claro que no quiere «un Papa que critique al presidente de Estados Unidos». La frase era transparente, no dejaba lugar a dudas. No discutía un argumento concreto del pontífice. No debatía una posición teológica ni una apelación ética. Venía a decir algo más crudo: que el Papa no debe ir alzando la voz cuando esa voz incomoda al poder de Washington. El choque quedaba así despojado de toda pátina religiosa y reducido a su núcleo más reconocible en Trump: la intolerancia ante cualquier autoridad que no se le subordine.

Noticia relacionada

David Alandete

La respuesta de León XIV fue exactamente lo contrario. Comedido, sobrio, tranquilo, no elevó el tono ni buscó el cuerpo a cuerpo. Pero fue claro. Dijo que no tiene miedo de la Administración Trump. Y añadió algo más importante: que «el mensaje del Evangelio no está hecho para ser utilizado como algunos lo están haciendo». En esa frase había una enmienda completa a la estética política y religiosa del trumpismo, que desde hace años se envuelve en símbolos cristianos, apelaciones providenciales y retórica de cruzada para blindar decisiones que poco tienen que ver con el espíritu evangélico. El Papa dejó además una ironía seca sobre la red social del presidente, Truth, «Verdad»: «Es irónico, el nombre de la red social. No hace falta decir más».
Para la Iglesia católica, la verdad no es solo una idea, ni un eslogan, ni una consigna política. Es ante todo una persona: Jesucristo. La verdad, en esa tradición, no se fabrica ni se agita desde una plataforma digital. Se revela. Se encarna. Se transmite. Y esa fue precisamente la clave del malestar católico cuando Trump se representó a sí mismo como una figura redentora. La imagen no fue interpretada solo como una excentricidad o una salida narcisista. Muchos la vieron como una apropiación frívola de la figura de Cristo, un gesto de vanidad política llevado demasiado lejos.
Ahí empezó el problema para Trump. Porque una cosa es irritar a adversarios progresistas, a medios hostiles o a diplomáticos extranjeros. Y otra muy distinta es incomodar a sectores creyentes que durante años le han sido fieles. En la Casa Blanca, el silencio fue llamativo, sobre todo entre responsables y altos cargos católicos. Ni el vicepresidente J.D. Vance, converso del protestantismo al catolicismo, ni el secretario de Estado, Marco Rubio, practicante y figura central de la política exterior, salieron a defender con entusiasmo la ofensiva presidencial. Tampoco hubo una movilización cerrada del universo conservador católico en su favor. En ese choque con el Papa, Trump ha quedado más solo de lo que acaso esperaba.

En la Iglesia sí hubo nombres y respuestas. El arzobispo de Oklahoma, Paul S. Coakley, lamentó las «palabras despectivas» contra el pontífice y recordó algo elemental: el Papa «no es un rival político, sino el Vicario de Cristo». El cardenal de Chicago, Blase Cupich, pidió que la atención se dirigiera al fondo del mensaje papal y no al ruido de la polémica. El cardenal de Washington, Robert McElroy, fue más allá y cuestionó la guerra con Irán como una guerra «no justa». No eran voces marginales. Eran figuras de peso en una Iglesia estadounidense que, aunque diversa y a menudo dividida, entendió esta vez que el presidente había cruzado una línea sensible. Y los fieles les escuchan, en todos los estados.
No se trata de un electorado irrelevante. Los católicos representan en torno al 20% de la población y del electorado de Estados Unidos. Son millones de votantes repartidos por estados decisivos, muchos de ellos hispanos, y constituyen uno de los bloques religiosos con mayor capacidad de inclinar unas elecciones. En 2024, alrededor del 55% votó por Trump. Es decir, no estamos ante un grupo hostil al presidente, sino ante una parte importante de su propia coalición. Precisamente por eso el episodio resulta tan significativo. Trump ha ido más lejos de lo que le aconsejaba la prudencia política, incluso con los suyos.
Además, el choque no nace de la nada. Ya venía incubándose desde enero, cuando León XIV pronunció en Roma un discurso en defensa del derecho internacional, de Naciones Unidas y de la protección de civiles e infraestructuras esenciales en la guerra. En Washington, aquel mensaje fue leído como una crítica a la nueva doctrina de fuerza de la Administración Trump. Después vino una reunión en el Pentágono con el representante vaticano, una cita dura en la que se llegó a invocar el precedente del papado de Aviñón, esa vieja imagen del sometimiento del papado al poder político. La comparación era demasiado cargada como para ser casual. Desde entonces, la relación se enfrió aún más y quedó dibujado un conflicto de fondo entre dos visiones del mundo: la de la fuerza sin complejos y la del límite moral.
Ahora ese conflicto ha estallado a plena luz. Trump insiste en que no tiene nada de lo que disculparse. «Está equivocado», dijo sobre el Papa. Pero lo relevante ya no es solo su desafío. Lo decisivo es que, esta vez, la provocación no ha reforzado su dominio del relato como tantas otras veces. Ha abierto una grieta en un terreno que él consideraba seguro. A seis meses de que arranque la votación de las elecciones de medio mandato, con desgaste por la guerra de Irán, señales de fatiga en su base y una aprobación debilitada, Trump ha elegido pelearse con uno de los pocos referentes morales capaces de hablar a una parte de sus propios votantes en un lenguaje distinto al suyo.

El Gobierno Trump acusa a la Administración Biden de instrumentalizar la ley para procesar a los activistas provida

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha publicado este martes un informe en el que acusa a la Administración Biden de instrumentalizar la Ley de Libertad de Acceso a las Clínicas (Ley FACE), cuyo principal objetivo es proteger el acceso a servicios de salud … reproductiva y garantizar que las personas puedan acudir a estos centros sin temor a la violencia o la intimidación, para perseguir a activistas provida.
«Ningún Departamento debería llevar a cabo un enjuiciamiento selectivo basado en creencias. La instrumentalización de la Justicia que se produjo durante la Administración Biden no volverá a repetirse, ya que estamos restaurando la integridad de nuestro sistema judicial», afirma el Gobierno de Estados Unidos en un comunicado, publicado junto a un informe que describe las «medidas correctivas adoptadas» para «enmendar los errores» del Gobierno anterior.

El Ejecutivo actual sostiene que el Departamento de Justicia de Biden colaboró ​​estrechamente con grupos proaborto para rastrear los movimientos de activistas provida, obtener información interna e impulsar acciones legales contra ellos. «Recopilaron pruebas y expedientes que, en última instancia, dieron lugar a órdenes de registro y acusaciones», asegura el texto.

Noticia relacionada

«El Departamento de Justicia de Biden preguntó directamente a los grupos proaborto sobre los viajes y la defensa de los derechos constitucionales de las personas provida (…) Vigilaron a los activistas durante años antes de presentar cargos contra ellos», apunta el documento.
Además, la Administración Trump acusa a la de su predecesor de imponer penas «significativamente más severas» a los acusados ​​provida que a los ​​«proaborto violentos». En este sentido, señalan que el Departamento de Justicia de Biden solicitó una condena promedio de 26,8 meses para los primeros y de 12,3 para los segundos.
En la misma línea, el Gobierno denuncia que los fiscales de la época Biden incurrieron en «conductas y comentarios inapropiados» y «ocultaron deliberadamente pruebas solicitadas por la defensa». «Intentaron excluir a miembros del jurado por motivos religiosos y autorizaron tácticas de arresto agresivas en lugar de permitir que los acusados ​​provida se entregaran voluntariamente», mantienen.
También insisten en que el Departamento de Justicia de la Administración anterior ayudó a un grupo proaborto a obtener financiación y violó los derechos de los estadounidenses mediante la aplicación parcial de la Ley FACE. Inciden en que no aplicaron la norma de igual manera para ambos colectivos: «Brindaron un un amplio apoyo a las clínicas de interrupción voluntaria del embarazo mientras ignoraba y minimizaba el vandalismo y los ataques contra los centros de recursos para embarazadas».
El presidente Trump ha prometido «poner fin al uso del Gobierno federal como arma», de acuerdo con el comunicado, que detalla que el informe se basa en una revisión de las discusiones internas, los expedientes y las decisiones de los fiscales bajo de más de 700.000 registros.

El Líbano, dividido entre la falta de esperanza en el diálogo con Israel y el miedo a una invasión

Antes de las conversaciones directas entre el Líbano e Israel, el Estado judío seguía bombardeando regiones del país, especialmente el sur, donde se prepara para tomar la ciudad de Bint Jbeil. Este era uno de los objetivos de Benjamin Netanyahu antes de sentarse … a la mesa de negociaciones.
El Líbano está más dividido que nunca. En Beirut, los atascos han regresado debido a la reapertura de algunas universidades y escuelas tras las vacaciones de Semana Santa. Los coches aparcados en doble fila para recoger a los estudiantes obstruyen el tráfico. En otros barrios, los vehículos aparcados en doble fila pertenecen a gente desplazada que ha huido del sur o de los suburbios de la capital.

Cerca de la antigua línea de demarcación de la guerra de 1975, las conversaciones son vivas. Rita es categórica: «Es imposible negociar con los israelíes, en quienes no confío. Hasta el pasado 1 de marzo, Hizbolá respetó el alto el fuego que puso fin a la guerra de 2024: no disparó ni un solo proyectil. Mientras tanto, los israelíes continuaron bombardeando el sur y el valle de la Becá. Hoy, la situación es la misma. ¿De qué alto el fuego estamos hablando? Siguen atacando. Hizbolá tiene razón al atacarlos. ¿Quién más se opone a ellos?».

Noticia relacionada

Nathalie Duplan

Johanne, cristiana como Rita, discrepa: «Espero que hagamos la paz con los israelíes. Estamos más cerca de ellos, de su forma de vivir, que de la de los árabes con los que convivimos pero que no quieren convivir con nosotros. En Siria han prohibido el alcohol». La joven estudiante concluye: «¡Que vivan como quieran, y que me dejen vivir como yo quiera!».
Aunque sus opiniones difieren, ya apoyen o condenen a Hizbolá, los libaneses desean la paz. «Las negociaciones entre el Líbano e Israel son preferibles a la guerra», comenta Alí, un chií opositor a la milicia. «Un alto el fuego es mejor que la lucha, incluso sin la retirada israelí del sur del Líbano. Además, Hizbolá es el primero en beneficiarse de este alto el fuego, aunque no lo reconozca debido a sus partidarios».
Hussein, también chií, explica: «Cualquier diálogo que pueda reducir las tensiones y prevenir una mayor destrucción en la región es positivo». Sin embargo, se pregunta: «¿Es este el momento adecuado para iniciarlo? El Líbano atraviesa un período muy difícil desde el punto de vista económico, político y social. Debido a esta debilidad interna, muchos creen que el país no está en una posición sólida para negociar».
Al igual que Alí, Hussein tuvo que huir de Nabatieh: «Personalmente, soy más cauto que optimista. La paz requiere garantías reales, respeto mutuo y estabilidad dentro del país. Las negociaciones por sí solas no necesariamente traen la paz. Pero pueden ser un primer paso si ambas partes son serias». Aunque se opone a la milicia chií, Hussein afirma que «Hizbolá es un actor político y militar importante en el Líbano. No se puede alcanzar un acuerdo viable sin su aprobación y compromiso. De lo contrario, dicho acuerdo está condenado al fracaso».

«Hizbolá es el primero en beneficiarse de este alto el fuego, aunque no lo reconozca debido a sus partidarios»

Alí
Chií opositor a Hizbolá

Rima no tiene mucha fe en las negociaciones que están a punto de comenzar: «Para mí, Israel es un Estado expansionista. Espero equivocarme, pero me temo que estas conversaciones no lleven a ninguna parte, que sean una pérdida de tiempo. Y, además, el momento es inoportuno. Estas no son negociaciones para firmar un tratado de paz, sino más bien la firma de una derrota». Según esta profesora cristiana, «para que yo crea que estas negociaciones traerán algo bueno, se habría tenido que establecer un alto el fuego adecuado sin que Israel atacase al Líbano todos los días».
Esta postura se hace eco de la de Naim Qassem, el secretario general de Hizbolá, quien pidió a las autoridades libanesas el lunes por la noche que cancelaran las negociaciones con la «entidad ocupante». Qassem denunció la «sumisión y la capitulación», afirmando que Hizbolá ha «elegido la confrontación para defender el Líbano y a su pueblo». Tal y como declaró, «estamos involucrados en esta lucha porque nos vemos amenazados de forma existencial, y porque nuestro país está amenazado por el proyecto del Gran Israel».
Leyla resume el sentir de muchos libaneses: «No me hago muchas ilusiones sobre estas negociaciones. Pero espero que encontremos una solución para acabar con esta pesadilla. No sé qué puede pasar, pero mantengo la esperanza. Tenemos que salir de esta guerra, porque hemos perdido la moral. Cada día es más difícil». Con cansancio, suspira: «Estamos enfadados, nos sentimos abandonados. Y estamos hartos de tener siempre miedo a una nueva escalada de violencia».

EEUU levanta las sanciones al Banco Central de Venezuela y a otras entidades bancarias estatales

El Gobierno de Estados Unidos levantó este martes las sanciones impuestas al sistema de banca pública venezolana, incluyendo al Banco Central de Venezuela. La medida, anunciada por el Departamento de Tesoro, también incluye al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores, al Banco de Tesoro y cualquier entidad en la que alguna de estas instituciones tenga participación directa o indirecta de un 50% o más. La Oficina de Control de Activos del Tesoro (OFAC) emitió a su vez una licencia que permite las «transacciones comerciales» con el Gobierno de Venezuela, con autorización previa de Washington. Estas nuevas directrices llegan menos de dos semanas después de que EEUU retirara a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, de su lista de sancionados y suponen un paso más en el deshielo de relaciones entre Washington y Caracas. Sin estas restricciones, las principales instituciones bancarias venezolanas podrán entrar de nuevo al sistema financiero estadounidense y operar legalmente con el dólar. Tras el arresto en Caracas de Nicolás Maduro en una intervención militar por parte de EEUU a principios de año el Gobierno de Donald Trump ha ido normalizando las relaciones diplomáticas con el país caribeño, que rompieron en 2019. En paralelo, Washington también ha ido levantando las estrictas sanciones económicas a las que había sometido a Caracas, bajo el anterior mandato de Trump (2017-2021) en una estrategia para intentar presionar la salida de Maduro.

La UE tiende la mano a Hungría para retomar las relaciones tras la salida de Orbán

La Comisión Europea está dispuesta a ayudar al nuevo Gobierno húngaro a resolver los problemas que han envenenado sus relaciones en los últimos años, pero espera alguna señal clara por parte del ganador de las elecciones, el popular Peter Magyar. La situación económica … del país es precaria, lo que ha sido una de las causas de la derrota del primer ministro populista, Viktor Orbán. Mientras tanto, unos 17.000 millones de euros de fondos de la UE permanecen congelados en Bruselas por preocupaciones relacionadas con el Estado de derecho bajo el gobierno saliente. Los plazos son muy cortos y el nuevo gabinete deberá actuar con celeridad.
El vencedor de los comicios y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, hablaron este martes por la tarde por segunda vez. De lo publicado por ambos, se deduce que la recomposición de las relaciones entre Bruselas y Budapest va por buen camino, siempre que se cumplan las condiciones exigidas.

Según Magyar, en esta conversación «acordamos que desbloquear los fondos de la UE destinados al pueblo húngaro, pero congelados debido a la corrupción del gobierno anterior, es la máxima prioridad». La presidenta, por su parte, reconoció que «Hungría ha regresado al corazón de Europa, al que siempre ha pertenecido», y que en esa charla «hablamos de las prioridades inmediatas». En este sentido, insistió en que «hay que actuar con rapidez para restaurar, reconducir y reformar el Estado de derecho y reorientarnos hacia nuestros valores europeos compartidos». Es decir, «reformar para aprovechar las oportunidades que ofrecen las inversiones europeas».

Noticia relacionada

Paloma Esteban

Magyar habría prometido a Von der Leyen que «el nuevo Gobierno tomará las decisiones políticas clave sobre cómo desbloquear e invertir estos fondos, en consonancia con el claro mandato del pueblo húngaro del pasado domingo». Para ello, cuenta con que «la Comisión trabajará estrechamente con nosotros para cumplir con el ajustado plazo y obtener resultados».
El líder húngaro prometió durante su campaña electoral priorizar la liberación de los fondos. Ahora se encuentra bajo una presión extraordinaria para ejecutar las reformas antes de que su Gobierno entre plenamente en funciones, probablemente a mediados de mayo. Sin embargo, el reglamento de los fondos de recuperación contiene plazos inamovibles. La solicitud para que la Comisión desembolse el dinero no podrá hacerse después del 31 de agosto de este año y los fondos han de estar ejecutados antes del 31 de diciembre, cuando expira el programa pospandemia; esto es, menos de ocho meses en total.

La solicitud para que la Comisión desembolse el dinero no podrá hacerse después del 31 de agosto de este año y los fondos han de estar ejecutados antes del 31 de diciembre

Desde Bruselas se indica que la iniciativa recae ahora en Magyar, quien debe demostrar que su promesa de recomponer las relaciones con la Unión era firme. Se recuerda que, ante un cambio similar en Polonia con la llegada al poder de Donald Tusk, la Comisión agilizó los trámites y empezó a desembolsar dinero en apenas diez semanas. Emerge así la tesis de que con el polaco –expresidente del Consejo Europeo– no existían dudas sobre su compromiso, mientras que Magyar, proveniente del entorno de Orbán, aún debe demostrar sus credenciales.

17.000

millones de euros

Es el dinero que corresponde a Hungría, pero que Bruselas tiene congelado Bruselas hasta que Budapest fortalezca la independencia del poder judicial, con el 31 de agosto como límite.

De los 17.000 millones de euros que retiene la Comisión por incumplimientos en áreas como la libertad académica y el derecho de asilo, unos 10.000 millones corresponden al fondo de recuperación y el resto a fondos estructurales. Todos están bloqueados hasta que Hungría fortalezca la independencia del poder judicial, con la fecha límite del 31 de agosto como horizonte insalvable.
La portavoz de la Comisión, Paula Pinho, ha reconocido que cumplir estos plazos «será un desafío, aunque creemos que habrá una manera. Pero primero tenemos que ver la rapidez con la que pueden trabajar» las nuevas autoridades. Por parte de la Comisión, «estamos listos para ayudarles, pero es una cuestión urgente».

El bloqueo de la ayuda a Ucrania

Oficialmente, la cuestión que bloqueaba Orbán –la entrega de 90.000 millones de euros para la supervivencia de Ucrania– no se vincula con los fondos de recuperación. La UE espera que Magyar, en su primer Consejo Europeo, se limite a ratificar el mecanismo. Según fuentes europeas, nadie desea establecer un vínculo directo entre ambos asuntos. El objetivo de la Comisión es que los primeros pagos sean enviados a Kiev en este segundo trimestre del año, «preferentemente lo antes posible», como explicó un portavoz.
Funcionarios y analistas afirman que introducir las reformas necesarias no será tarea fácil.
«La principal limitación es el plazo del 31 de agosto para completar todos los hitos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, un plazo que podría resultar demasiado ajustado para desbloquear los aproximadamente 10.000 millones de euros de fondos de la UE congelados disponibles», ha explicado a Reuters Liam Peach, economista de Capital Economics y experto en finanzas comunitarias.

La descongelación de los fondos de la UE para Hungría dependerá también del desbloqueo de Budapest de la ayuda financiera a Ucrania

Por parte de la Comisión constatan también que necesitarán tiempo para poner en marcha los mecanismos necesarios, dado que, en este caso, Hungría no ha llegado a tramitar ninguna solicitud de fondos. Por ese motivo, la Comisión tampoco ha hecho ningún análisis del estado en el que se encuentran las reformas contenidas en el plan.
Bruselas ha empezado a sugerir sin embargo algunos mecanismos para poder extender más allá de fin de año el uso de estos fondos. Por ejemplo, creando instrumentos financieros a largo plazo, siempre que involucren también a inversiones privadas o con contribuciones voluntarias a programas europeos cuyo objetivo sea el mismo que el que querrían financiar con esos fondos. En todo caso, la pelota está del lado de Magyar que tiene ante sí una carrera contra el reloj.

Estados Unidos levanta sanciones al Banco Central de Venezuela

El Departamento del Tesoro estadounidense ha anunciado este martes que levanta las sanciones contra el Banco Central venezolano, así como a otras tres entidades bancarias del país.Washington autoriza las transacciones y «servicios financieros» con el banco central, así como con el Banco de … Venezuela o Banco Universal, Banco Digital de los Trabajadores y Banco del Tesoro, de acuerdo a la licencia 57 de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés).

Por «servicios financieros», la OFAC entiende la apertura de cuentas bancarias, los préstamos, las transferencias de fondos, remesas o cambio de divisas, entre otras operaciones.

Noticia relacionada

David Alandete

Las sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense son particularmente dañinas para los bancos y empresas que quieren utilizar servicios muy habituales en la economía internacional, como cuentas con acceso a tarjetas de crédito.
Estados Unidos ha acelerado el levantamiento de sanciones contra Caracas desde que asumió el poder la presidenta interina, Delcy Rodríguez, tras la captura y exfiltración del país del líder izquierdista Nicolás Maduro en enero.
A cambio, el gobierno de Rodríguez ha promovido cambios significativos en el sector de hidrocarburos, el gran objetivo del gobierno de Donald Trump.
La gran mayoría de licencias generales de la OFAC respecto a Venezuela de los últimos tres meses están vinculadas a la apertura de la explotación petrolera a multinacionales extranjera. La OFAC también anunció que levanta las sanciones contra el procurador Reinaldo Muñoz, en vigor desde septiembre de 2020.