A la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, le brillaron los ojos como nunca a través de sus gafas cuando anunció este viernes la reapertura de las puertas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, cuyos funcionarios fueron expulsados de Venezuela hace … siete años por órdenes del régimen chavista de Nicolás Maduro.
La ruptura traumática de las relaciones entre la nación bolivariana y los organismos financieros multilaterales ha llegado a su fin gracias a la intermediación del Gobierno de Estados Unidos. El interinato de Delcy tendrá ahora acceso expedito a líneas de crédito y al desbloqueo de casi 5.000 millones de dólares bajo la figura de derechos de giro en el FMI.
El regreso de Venezuela al sistema financiero mundial de Bretton Woods, roto desde 2019, ha sido todo un acontecimiento para Delcy Rodríguez, que ha celebrado como una «victoria diplomática» la recuperación de los derechos y activos congelados del país.
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«La recuperación de nuestra representación ante este organismo internacional es muy importante, es una gran noticia para Venezuela, es una victoria de la diplomacia venezolana, porque estamos recuperando no solamente las responsabilidades que tenemos dentro del organismo, sino también los derechos y activos congelados que tiene nuestro país en este organismo», comentó Delcy con alegría en un evento musical.
El anuncio de la reapertura lo hizo Kristalina Georgieva, la directora gerente del FMI durante las Reuniones de Primera de los dos organismos financieros en Washington, seguido de la confirmación del BM.
Georgieva afirmó que El FMI actuará con «celeridad» para poder dar acceso a Venezuela a programas de crédito. Su anunció impulsó de inmediato la subida de valor de los Bonos venezolanos en la bolsa.
Apoyo de Washington
Por su parte el Secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent aplaudió este viernes el restablecimiento de relaciones entre Venezuela y (FMI). «Acogemos con satisfacción esta decisión de los Estados miembros del FMI como un paso importante en la estabilización y recuperación económica de Venezuela», escribió Bessent en X. Y recalcó que el reconocimiento de Washington al Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, «ha allanado el camino para que el FMI retome su colaboración» con Caracas.
También agregó que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha cumplido «con rapidez» la promesa «de ayudar a estabilizar y restaurar la economía de Venezuela».
«El Departamento del Tesoro espera que Venezuela trabaje con el FMI en la implementación de políticas que beneficien a todos los venezolanos, y continuaremos colaborando con Venezuela a medida que avanza por este camino», afirmó Bessent.
«El Departamento del Tesoro de EE.UU. espera que Venezuela trabaje con el FMI en la implementación de políticas que beneficien a todos los venezolanos»
Financiar servicios públicos
Delcy Rodríguez dijo que no pensaba solicitar créditos, por ahora, pero que utilizaría los 5.000 millones de dólares descongelados para financiar servicios públicos como la electricidad, agua y hospitales.
Y para darle mayor peso a sus palabras cambió a las autoridades del Banco Central de Venezuela, designando al vicepresidente Luis Pérez como su nuevo presidente en reemplazo de Laura Guerra.
Vale recordar que Venezuela forma parte de ambos organismos multilaterales desde el año 1946 pero fue en 1996, bajo el mando del entonces presidente Rafael Caldera cuando firmó el último programa con el FMI, el mismo estuvo valorado en unos 1.400 millones de dólares y le permitió a la administración de Caracas llevar adelante el plan denominado Agenda Venezuela.
Las discrepancias entre el FMI y Venezuela se originan más por razones ideológicas que técnicas y comenzaron con el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez. En 2007 la nación suramericana canceló todas las deudas con ambas instituciones, por un valor aproximado de 3.000 millones de dólares, y se retiró de las mismas bajo el argumento que estas «eran instrumentos del colonialismo».
China comenzó a reemplazar al FMI financiando proyectos de obras de infraestructura que no se concluyeron dando lugar a la mayor corrupción registrada en Venezuela.
Suspensión
En los años 2018 y 2019 el FMI sancionó a Venezuela primero por no proporcionar datos económicos oficiales y luego la suspendió de acceder a los Derechos Especiales de Giro «debido a problemas de reconocimiento por parte del gobierno», lo que motivó la expulsión de sus funcionarios.
Para Delcy Rodríguez «se impuso la reanudación de lo que ha debido nunca impedirse, porque Venezuela forma parte de este organismo desde el año 1946». Ella mostró su agradecimiento a Trump, al secretario de Estado, Marco Rubio, y a «todos los equipos que también estuvieron involucrados» en el regreso de Venezuela a la organización financiera, también a Brasil, Emiratos Árabes Unidos y a Qatar, que «estuvieron colaborando en todo este proceso».