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Rusia amplía sus posiciones militares en el frente oriental de la OTAN

Nuevas imágenes de satélite distribuidas por una emisora de televisión danesa muestran un aumento de armamento ruso desplegado a lo largo de la frontera oriental de la OTAN. Los servicios militares y de inteligencia de la Alianza Atlántica advierten que todo apunta … a que Putin se prepara para un conflicto, especialmente en la región del mar Báltico.
La construcción sistemática de nuevas bases militares y la expansión de las ya existentes, desde el norte de Noruega hasta el sur de Lituania, es interpretada por las fuentes de inteligencia y militares de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca consultadas por el documental ‘Plan de Guerra Europa’ como «la preparación de una escalada».

El foco principal está en la región del mar Báltico, la región que podría verse afectada primero en caso de conflicto, aunque es al otro lado de la frontera de Finlandia, donde el Ejército ruso se prepara para poder estacionar a más de 100.000 soldados en cuanto finalice la guerra en Ucrania, según el exoficial de inteligencia finlandés Marko Eklund.

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«Será una guerra que tendrá lugar en todas las dimensiones. Tendrá lugar en tierra, en el aire, en el mar, en el espacio y en el ciberespacio», prevé el general de división danés Brian Nissen por la emisora, que alberga dudas acerca de la preparación actual de la OTAN. Los recientes incidentes con drones muestran puntos débiles y la Alianza está disminuyendo su despliegue en Europa, en lugar de ampliarlo. Los próximos uno a tres años serán los «más peligrosos absolutamente» en cuanto al riesgo de un enfrentamiento militar entre Rusia y la OTAN en suelo europeo, según fuentes de la inteligencia danesa.
Rusia ha comenzado la construcción de una guarnición completamente nueva en Petrozavodsk, a unos 160 kilómetros de la frontera oriental de Finlandia. Allí se están construyendo diez grandes cuarteles, según confirma la emisora finlandesa Yle. Hasta ahora, solo ha habido un pequeño número de tropas rusas en la República Rusa de Carelia, a la que llegarán en breve 15.000 soldados, según Eklund, que espera una brigada de infantería motorizada o las partes principales de una división de infantería motorizada en la nueva guarnición, lo que podría significar entre 4.000 y 6.000 hombres.
También se está construyendo alojamiento militar cerca de la frontera noruega, en Pechenga. Los satélites permiten apreciar una expansión masiva de la infraestructura militar en Baltiysk, el antiguo Pillau, en el enclave de Kaliningrado. En varios puntos se están construyendo nuevos edificios y se remolcan vehículos, incluso en emplazamientos militares existentes. El presidente del comité de defensa del Parlamento finlandés, Jukka Kopra, confirma que estas construcciones se están llevando a cabo «lenta pero de forma constante».
«Rusia pretende aumentar su presencia militar cerca de Finlandia de unos 30.000 soldados a hasta 80.000. Aunque esto no supone una amenaza militar inmediata, representa un cambio duradero en nuestro entorno de seguridad. Por eso la defensa de Finlandia, la disuasión del norte de la OTAN y la resiliencia de nuestra sociedad en su conjunto deben fortalecerse de forma decisiva», afirma Kopra.

Cuando termine la guerra en Ucrania

«Mientras Rusia esté comprometida con Ucrania, la amenaza militar concreta e importante para la que nos estamos preparando es pequeña. Sin embargo, esto puede cambiar muy rápidamente si hay un alto el fuego en Ucrania», advierte el general de división danés Brian Nissen a la emisora SVT, que calcula que Putin trasladará buena parte de sus tropas del frente ucraniano al frente oriental de la OTAN.
«Contamos con que, tras el final de la guerra en Ucrania, una Rusia diferente estará en nuestra frontera», declara por su parte el jefe del Estado Mayor general de Noruega, el general Eirik Kristoffersen, «en el peor de los casos, nos enfrentamos a una Rusia con soldados curtidos en combate y una economía bélica a pleno rendimiento que podrían llegar a nuestras fronteras más rápido de lo que habíamos imaginado«. »Es una amenaza que deberíamos tomar en serio«, añade el teniente general y jefe de inteligencia militar sueca Thomas Nilsson.
DR ha tenido acceso a evaluaciones de amenazas de siete de los servicios de inteligencia de la región, que han constatado que Rusia también está en proceso de cambiar la propia estructura de sus fuerzas armadas, pasando de tener grupos de combate más pequeños a grandes divisiones a lo largo de la frontera con Europa. Una brigada rusa suele tener unos 4.000 soldados, mientras que una división tiene unos 10.000. «Las divisiones están diseñadas para poder combatir a lo largo del tiempo con recursos de apoyo, como artillería de largo alcance, pero el uso de drones en Ucrania recomienda grupos más ligeros y efectivos», explican fuentes de inteligencia.

Trump anuncia un principio de acuerdo con Irán que podría firmarse este fin de semana en Europa y Teherán lo niega

Cuando todo apuntaba a una nueva noche de bombardeos sobre Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dado un giro de guion y ha cancelado los ataques previstos tras asegurar que las partes han dado luz verde a los términos de un «gran acuerdo» de paz y que, según ha asegurado el mandatario a los periodistas, tal vez se firme este fin de semana en Europa en un acto en el que posiblemente no esté presente, pero sí el vicepresidente, JD Vance. No obstante, Teherán ha desmentido minutos después el anuncio sobre un posible pacto y ha señalado que no ha aprobado ningún texto inicial con EEUU, según recogen medios iraníes.Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha concretado que Israel no forma parte del supuesto acuerdo, según un comunicado de su oficina. En una conversación telefónica, Netanyahu ha agradecido a Trump su compromiso por limitar la producción de misiles de Irán, desmantelar la infraestructura de enriquecimiento nuclear, eliminar el uranio enriquecido y poner fin al apoyo de Irán a grupos regionales afines.»Acabamos de llegar a un gran acuerdo en la guerra con Irán y estamos sujetos a la finalización de los documentos, lo que debería ocurrir en los próximos días», ha trasladado Trump a la prensa en el Despacho Oval. «Y lo más importante, tenemos un acuerdo de que Irán nunca tendrá armas nucleares, que era el objetivo principal de todo lo que tuvimos que negociar para conseguirlo», ha agregado, antes de indicar que la operación para desplegar tropas sobre la isla de Jark ya no está sobre la mesa.Según el republicano, el documento podría firmarse «durante este fin de semana en Europa» y, aunque él no puede asistir, Vance «estará allí».  Al ser preguntado por si el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, había dado su visto bueno al acuerdo, Trump ha respondido: «Entiendo que la respuesta es sí. Todos en Irán lo han aprobado». «Han recibido un golpe como muy pocos pueden soportar y tienen muchas más ganas de llegar a un acuerdo que yo», ha manifestado.Antes, Trump ha asegurado en redes sociales que ha tenido «conversaciones al más alto nivel» con funcionarios iraníes en las que las partes han aprobado los «puntos finales del acuerdo», que pondrá fin al conflicto desatado el 28 de febrero por la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán. El anuncio llega tras dos días consecutivos de ataques y después de horas de máxima tensión en las que Washington había amenazado con volver a atacar con «gran dureza» a la República Islámica.»Como presidente de EEUU, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán esta noche», ha escrito Trump en Truth Social. El republicano ha asegurado que las conversaciones y los puntos del acuerdo han sido aprobados, tanto en su planteamiento general como en sus detalles, por todas las partes implicadas. Entre los involucrados ha citado a su país, Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania y Egipto.Sin embargo, las autoridades de Irán han tachado de «infundada» la afirmación de Trump y han pedido ignorar todas las palabras del presidente estadounidense, como debería haberse hecho las «38 veces» anteriores en las que ha anunciado supuestos acuerdos inminentes, según informa Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria Islámica.Con todo, Trump ha sostenido que el bloqueo naval se mantendrá «en pleno vigor y efecto» hasta que la «transacción» quede finalizada. El presidente estadounidense no ha concretado los términos del acuerdo ni ha ofrecido detalles sobre el calendario, más allá de señalar que la hora y el lugar de la firma serán anunciados «próximamente».El cese de los ataques supone un cambio abrupto respecto al tono que el propio Trump había mantenido durante las horas anteriores. El republicano había advertido este jueves de que las fuerzas de EEUU volverían a atacar Irán «con gran dureza» esta misma noche y había asegurado que Washington podría hacerse «en un futuro no muy lejano» con el control de la isla de Jark, donde se encuentra la terminal petrolera más importante de Irán, así como con otros puntos clave de la infraestructura energética iraní.Trump también había elevado la presión en una entrevista con Fox and Friends, donde afirmó que Irán «no tiene defensas» y llegó a asegurar que, si quisiera enviar tropas terrestres, podría «tomar todo el país» de forma inmediata. «Podríamos entrar a pie mañana mismo. Podríamos enviar soldados, pero no quiero soldados sobre el terreno», sostuvo. En esa misma entrevista había confirmado que los bombardeos serían «más poderosos», aunque dijo que preferiría que los ataques no se centraran en infraestructuras civiles como puentes, plantas eléctricas o sistemas de suministro de agua «porque la gente sufre».El mandatario dijo esta semana que Irán tardaba demasiado en negociar, por lo que tenía que afrontar las consecuencias. Hasta ahora las conversaciones entre Washington y Teherán se mantenían en un impasse debido a desacuerdos en cuanto a las condiciones de un acuerdo final, con la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la limitación al programa nuclear iraní como los principales centros de conflicto.La nueva escalada comenzó el domingo cuando Irán atacó con misiles el territorio israelí en represalia por los bombardeos israelíes contra los suburbios del sur de Beirut, por lo que el Ejército israelí respondió con ataques en el país persa. La situación se complicó aún más por el derribo de un helicóptero militar estadounidense en el golfo Pérsico, acción que Washington atribuyó a Irán contra el que realizó varios ataques aéreos en los últimos dos días. Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní anunció dos oleadas de ataques con misiles y drones entre el martes y miércoles.Noche de ataques cruzadosLa decisión de cancelar los bombardeos llega después de una jornada marcada por la escalada vivida este miércoles por la noche. El Mando Central de EEUU anunció nuevos ataques «en legítima defensa» contra múltiples objetivos en Irán, siguiendo instrucciones directas de Trump. Las operaciones comenzaron sobre las 17.00 horas de Washington, (23.00 horas en la España peninsular), y respondían a la «agresión injustificada y continuada de Irán».Pocos minutos después del anuncio estadounidense, se registraron explosiones en Bandar Abbas, ciudad situada frente al estrecho de Ormuz y sede de una base iraní, así como en el condado de Sirik, en la provincia meridional de Hormozgán, y en las islas de Qeshm y Hengam, según informaciones recogidas por la agencia iraní Mehr.En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní realizó durante la madrugada dos nuevas oleadas de ataques contra bases e intereses estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania. Teherán presentó esta ofensiva como un «castigo al agresor» y como respuesta a los ataques estadounidenses contra puestos costeros, el cuartel general de la Policía y la zona del aeropuerto de Bandar Abbas.Asimismo, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz «hasta nuevo aviso» a «todo tipo» de embarcaciones, incluidos petroleros y buques mercantes, poco después de que EEUU lanzara por segunda noche consecutiva una oleada de ataques contra distintos puntos de la República Islámica. El Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, uno de los principales mandos del Ejército iraní, justificó el cierre por la «inseguridad» provocada en la región tras los ataques estadounidenses contra zonas del sur de la provincia de Hormozgán.EEUU, sin embargo, negó que el cierre se estuviera materializando sobre el terreno. EL CENTCOM afirmó que Irán «no controla el estrecho de Ormuz» y que permanece abierto al transporte marítimo comercial. «Se han establecido rutas seguras para los buques comerciales», señaló en redes sociales. «Las rutas marítimas están disponibles para todos los buques que no violen el bloqueo contra Irán. Cientos de barcos han transitado por esta vía fluvial en los últimos dos meses», añadió.

Trump amenaza con hacerse con el control de todo el petróleo iraní

Donald Trump elevó este jueves la presión sobre Irán al amenazar con nuevos y más duros ataques militares y sobre todo plantear incluso que Estados Unidos podría asumir el control de la industria petrolera y gasística iraní, en una escalada que hace peligrar el … alto el fuego alcanzado semanas atrás, que cada vez más se asemeja a papel mojado.
En un mensaje publicado en redes sociales, el presidente aseguró que Estados Unidos golpeará a Irán «muy duramente esta noche» y afirmó que Washington asumirá «el control total» de las industrias del petróleo y el gas de la república islámica, incluida la estratégica terminal de la isla de Jark, por donde transita cerca del 90% de las exportaciones energéticas iraníes.

Trump llegó a comparar ese escenario con la situación de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el pasado enero, sugiriendo que EE.UU. podría acabar gestionando de facto recursos energéticos considerados esenciales para la economía iraní. A diferencia de en Venezuela, Trump parece no tener en Irán aliados como Delcy Rodríguez, dispuestos a ceder en todo lo que exija Washington.

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David Alandete

Las declaraciones de Trump se producen después de una segunda jornada consecutiva de ataques cruzados entre Washington y Teherán. Durante la madrugada del jueves, el Mando Central estadounidense lanzó una nueva oleada de bombardeos contra instalaciones militares iraníes, incluidos sistemas de vigilancia, comunicaciones y defensa aérea. Las explosiones se escucharon en Teherán, Bandar Abbas y otros puntos próximos al estrecho de Ormuz, según AP.
Irán respondió con lanzamientos de misiles hacia Bahréin, Kuwait y Jordania, tres países que albergan instalaciones militares estadounidenses. Las autoridades jordanas aseguraron haber interceptado una veintena de proyectiles, mientras que Bahréin informó de daños materiales y de una niña herida por restos de interceptaciones.
La amenaza de Trump sobre el control de los recursos energéticos iraníes representa uno de los mensajes más agresivos pronunciados hasta ahora por el presidente desde el inicio de la crisis. Más allá de los ataques militares, apunta directamente al principal activo económico del régimen iraní: sus exportaciones de petróleo y gas. En marzo amenazó con destruir toda la civilización iraní.

El trasfondo de la disputa sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido en el mundo. Irán anunció este jueves el cierre del paso marítimo, aunque EE.UU. cuestionó esa afirmación. Trump aseguró además que las Fuerzas Armadas estadounidenses han desarrollado en las últimas semanas una operación secreta para garantizar el tránsito de petróleo a través de la zona pese a las restricciones impuestas por Teherán.
Según el presidente, más de cien millones de barriles de crudo habrían logrado atravesar el Estrecho gracias a esas operaciones. La cifra no ha podido ser verificada de forma independiente, y de momento las únicas ponderaciones son las del propio Trump.
Mientras tanto, las negociaciones para poner fin a la guerra permanecen bloqueadas. El Ministerio de Exteriores iraní sostuvo que los últimos ataques estadounidenses han dejado el alto el fuego «sin sentido práctico», aunque evitó anunciar formalmente su abandono.
La crisis mantiene en alerta a los mercados energéticos internacionales y acerca de nuevo a Oriente Próximo al riesgo de una guerra abierta, total, entre Estados Unidos e Irán, con consecuencias graves para el suministro mundial de petróleo.

El alto el fuego pende

La nueva escalada tuvo su origen inmediato en el derribo, el lunes, de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense en el estrecho de Ormuz, lo que llevó a Trump a ordenar ataques de represalia contra objetivos iraníes.
El episodio se produjo después de una cadena de ataques entre Israel e Irán iniciada el domingo, cuando Israel bombardeó en el sur de Beirut posiciones de Hizbolá, la milicia respaldada por Teherán. Esa secuencia ha dejado prácticamente en suspenso el alto el fuego de abril, aunque formalmente ninguna de las partes lo ha dado aún por enterrado.
Según medios estatales iraníes, la última ofensiva de Teherán tuvo como objetivo cinco instalaciones vinculadas a la presencia militar estadounidense en la región: las bases aéreas de Ali Al Salem y Ahmed Al-Jaber, en Kuwait; el cuartel general de la Quinta Flota y la base Sheikh Isa, en Bahréin; y la base Mowafq Al-Salti, en Jordania.
Las autoridades de Amán aseguraron haber interceptado veinte misiles lanzados desde Irán, mientras que Kuwait cerró temporalmente su espacio aéreo y Bahréin pidió a la población que buscara refugio ante los ataques con misiles y drones.
La presión diplomática también aumentó. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió de que el alto el fuego se parece ya más a un «fuego menor» que a una tregua real, y alertó de que ese fuego menor puede convertirse en una guerra abierta si no se detienen los ataques. Catar condenó la reanudación de los lanzamientos iraníes y pidió evitar que la región pague las consecuencias de una nueva espiral militar.
En visita a Guantánamo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió los bombardeos como una forma de reforzar tanto la posición militar como la capacidad negociadora de Estados Unidos. «Si tenemos que negociar con bombas, negociaremos con bombas», dijo.

Trump cancela nuevos ataques a Irán y anuncia un posible acuerdo de paz «en los próximos días»

Donald Trump dio este jueves un giro brusco, otro, en una crisis con Irán llena de altibajos y giros impulsados desde el Despacho Oval. Tras amenazar por la mañana con golpear «muy duro» a la república islámica y con asumir el «control total» … de sus industrias de petróleo y gas, el presidente de Estados Unidos anunció horas después que cancelaba los nuevos ataques previstos y aseguró que Washington y Teherán están cerca de cerrar un acuerdo de paz.
«Acabamos de lograr un gran arreglo de la guerra con Irán», dijo Trump al comienzo de un acto en el Despacho Oval. «Y vamos a, sujeto a la finalización de los documentos, que debería quedar hecha en los próximos días, tener probablemente una firma, quizá en Europa». Aun así, los medios oficiales iraníes negaron cualquier acuerdo, y dijeron que no tienen intención de firmar nada a corto plazo.

El anuncio rebajó de forma inmediata y abrupta el tono de una jornada que había comenzado al borde de una nueva escalada militar. En redes sociales, Trump había advertido de que Estados Unidos atacaría a Irán «muy duramente esta noche» y había sugerido que Washington podía hacerse con el control de la infraestructura petrolera iraní, incluida la terminal de la isla de Jark, clave para las exportaciones de crudo de la república islámica.

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Javier Ansorena

Pero pocas horas después, el presidente aseguró que había decidido cancelar los bombardeos previstos porque las conversaciones con Irán habían avanzado. Según Trump, los contactos habían llegado al máximo nivel del liderazgo iraní y los puntos principales estaban aprobados «en concepto y en gran detalle» por Estados Unidos, Israel y varios aliados regionales. No ofreció, sin embargo, detalles concretos sobre el contenido del acuerdo ni sobre las concesiones de cada parte. La Casa Blanca tampoco difundió de inmediato un documento o comunicado conjunto con Teherán.
El giro llega después de dos días de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, iniciados tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense en el estrecho de Ormuz. El Mando Central estadounidense respondió con bombardeos contra instalaciones militares iraníes, incluidos sistemas deBahréinncia, comunicaciones y defensa aérea. Irán contestó con lanzamientos de misiles contra objetivos vinculados a la presencia militar de Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Jordania.
La tensión había situado de nuevo en el centro de la crisis el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte esencial del petróleo mundial. Irán anunció el cierre del paso marítimo, aunque Washington cuestionó esa afirmación. Trump aseguró además que las Fuerzas Armadas estadounidenses habían desarrollado una operación secreta para mantener el tránsito de crudo pese a las restricciones iraníes. Esa versión no ha podido ser verificada de forma independiente.

El anuncio abre una vía diplomática

El nuevo anuncio de Trump abre una vía diplomática, pero no despeja las dudas. En varias ocasiones durante las últimas semanas, el presidente ha asegurado que las partes estaban cerca de un acuerdo sin que esas declaraciones se tradujeran después en un pacto cerrado. También ha alternado amenazas militares, mensajes de presión económica y anuncios de negociación inminente, una secuencia que ha dejado a aliados y adversarios pendientes de sus cambios de tono casi hora a hora.
Medios iraníes han tratado las palabras del presidente estadounidense con cautela y el Ministerio de Exteriores había afirmado antes que los últimos ataques norteamericanos dejaban el alto el fuego «sin sentido práctico». Tampoco Israel ha detallado públicamente su grado de respaldo a un eventual acuerdo, pese a que Trump sostiene que los aliados regionales han avalado los términos generales.
La posible firma en Europa, planteada por Trump como una opción, sería el primer intento formal de recomponer el alto el fuego de abril, cada vez más erosionado por los ataques de los últimos días. El secretario general de la ONU, António Guterres, había advertido de que la tregua se parecía ya más a un «fuego menor» que a un alto el fuego real, y pidió a las partes evitar una guerra abierta.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió durante una visita a Guantánamo los bombardeos como parte de la presión negociadora de Washington. «Si tenemos que negociar con bombas, negociaremos con bombas», dijo. Horas después, Trump presentaba esa misma presión como el preludio de un acuerdo.
El resultado inmediato es una crisis congelada entre dos escenarios que Trump va alternando, la posibilidad de un pacto que todavía no ha sido firmado y el riesgo de que cualquier nuevo ataque vuelva a romper la negociación. Por ahora, el presidente ha cambiado la amenaza de una nueva oleada de bombardeos por la promesa de una firma «en los próximos días». Falta saber si esta vez el anuncio se convierte en un acuerdo real o en otro episodio de diplomacia declarativa.

Violencia en Belfast: «Tengo pasaporte británico, pero la gente solo ve el color de tu piel»

«Tengo pasaporte británico, he nacido aquí, pero la gente no ve tu pasaporte cuando se cruza contigo por la calle. Ve el color de tu piel». Con estas palabras, Priya, una estudiante universitaria de origen indio, resume el clima de tensión que vive en … la ciudad que la vio nacer. Habla desde la vivienda que comparte con otras tres jóvenes en una zona residencial del norte de Belfast. Pese a que tiene la nacionalidad británica, reconoce que lleva dos días sin salir de casa. Lo mismo ocurre con buena parte de sus amigos, estudiantes y trabajadores extranjeros que observan con inquietud cómo la ciudad afronta una nueva noche bajo una importante presencia policial tras dos jornadas consecutivas de disturbios. «La sensación es que nadie sabe dónde puede pasar lo siguiente», explica a ABC. «Lo que empezó en un sitio se ha ido extendiendo y ahora mucha gente tiene miedo».
También conversa con este diario una de sus compañeras de piso, de nacionalidad colombiana. «Solo salimos para comprar comida y volvemos enseguida. Mis padres me llaman constantemente o me escriben wasap para preguntarme si estamos bien. Intento tranquilizarlos, pero la verdad es que tenemos miedo», asegura.

Una de las cosas que más ha impresionado a esta estudiante de sociología no son únicamente las imágenes de viviendas incendiadas, coches calcinados o grupos encapuchados recorriendo determinadas calles de Belfas, sino que «entre algunos de los grupos que están sembrando miedo también hay personas de piel morena como la nuestra. Eso me asusta muchísimo. No es tan simple como pensar que esto es gente blanca contra extranjeros».

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Marina Martínez

La preocupación se repite entre muchos jóvenes que han llegado a Irlanda del Norte durante los últimos años para estudiar o trabajar. Mary Louise, también estudiante de sociología procedente de la República de Irlanda, observa con especial inquietud la posibilidad de que la actual crisis termine alimentando divisiones mucho más profundas. «Lo que más me preocupa es que se empiecen a mezclar demasiadas cosas a la vez», explica. «La inmigración es un debate complicado. La vivienda es otro problema. Pero aquí además existe toda la historia de Irlanda del Norte, el recuerdo de los Troubles». «Hay generaciones enteras que han crecido intentando superar conflictos que fueron terribles, y me preocupa que la tensión actual acabe alimentando heridas que nunca desaparecieron del todo».

Incertidumbre

Estos testimonios reflejan el clima de incertidumbre que se ha instalado en parte de la población de Belfast desde el brutal ataque a Stephen Ogilvie, apuñalado el pasado lunes por un sudanés y que ha desencadenado la mayor ola de disturbios vivida en Irlanda del Norte en los últimos años.
La alarma ha alcanzado tal dimensión que Naciones Unidas intervino este jueves. «Estoy horrorizado por la violencia que ha estallado en distintas partes del Reino Unido durante los últimos días», declaró Volker Türk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. El responsable de la ONU denunció que «diversos actores han instrumentalizado estos ataques y han difundido narrativas divisivas contra comunidades basadas en la raza y el origen étnico para incitar al odio y a la violencia».
La condena internacional llegó después de una segunda noche de graves altercados. Las fuerzas de seguridad desplegaron cañones de agua y dispararon proyectiles antidisturbios para dispersar a grupos que atacaron a los policías con ladrillos, objetos contundentes y cócteles molotov. «Este comportamiento violento por parte de una minoría de matones no será tolerado», declaró el subcomisario Ryan Henderson. «Desde el principio quedó claro que quienes acudieron no tenían intención de participar en una protesta pacífica, sino de ejercer la violencia», añadió.
Decenas de policías procedentes de otras fuerzas policiales británicas han comenzado a llegar a Irlanda del Norte dentro del sistema de ayuda mutua activado por la PSNI para reforzar a un cuerpo que lleva varios días operando bajo una presión extraordinaria. El dispositivo previsto para las próximas jornadas incluye patrullas reforzadas en zonas sensibles, una mayor presencia de unidades antidisturbios, protección específica para hospitales, comercios y barrios con elevada presencia de población extranjera, así como un incremento de la vigilancia en estaciones y otros puntos estratégicos.

Decenas de policías procedentes de otras fuerzas policiales británicas han comenzado a llegar a Irlanda del Norte

La tensión ha comenzado además a afectar a servicios esenciales. La compañía pública Translink anunció la suspensión anticipada de numerosos servicios ferroviarios y de autobús.
El origen inmediato de la crisis se encuentra en el ataque por parte de Hadi Alodid, quien, según informaciones publicadas por la prensa local, procede de una familia prominente de Karima, en el norte de Sudán, y habría trabajado durante un breve periodo como policía en Jartum antes del estallido de la guerra civil en 2023. Posteriormente abandonó el país, atravesó Libia, llegó a Europa y terminó instalándose en Reino Unido, donde se le concedió el asilo mediante un procedimiento rápido debido a su nacionalidad.

La frontera irlandesa

La crisis ha reabierto el debate sobre la frontera irlandesa. Algunos dirigentes unionistas han reclamado mayores controles después de que las autoridades confirmaran que Alodid llegó a Irlanda del Norte tras pasar por la República de Irlanda. Sin embargo, los partidos nacionalistas rechazan esa interpretación.
La líder del SDLP, Claire Hanna, acusó este jueves al DUP de intentar utilizar una tragedia criminal para reabrir debates políticos sobre la frontera y sostuvo que ni el apuñalamiento ni los disturbios posteriores se habrían evitado mediante controles más estrictos.
Más allá del caso concreto de Alodid, numerosos observadores consideran que esta violencia refleja tensiones acumuladas durante años. Irlanda del Norte ha experimentado una transformación demográfica significativa en un periodo relativamente corto, al tiempo que aumentaban los problemas de acceso a la vivienda, las dificultades de los servicios públicos y una creciente polarización alimentada por las redes sociales.
En una sociedad donde las cuestiones identitarias siguen ocupando un lugar central y donde las heridas de décadas de conflicto sectario no han desaparecido, muchos temen que asuntos como la inmigración, la vivienda o la desigualdad terminen mezclándose con fracturas históricas que todavía permanecen latentes. Liam Kennedy, profesor emérito de la Queen’s University de Belfast y autor de varios libros sobre el conflicto norirlandés, explica que «durante la última década, la llegada masiva a Europa de inmigrantes, a menudo huyendo de guerras o de la pobreza en sus países de origen, ha revitalizado a la extrema derecha». En su opinión, «tampoco ha ayudado tener a un presidente populista en la Casa Blanca. Y las redes sociales han amplificado mensajes de odio y prejuicio contra los inmigrantes, a menudo basados en afirmaciones falsas y exageraciones».

Muchos temen que asuntos como la inmigración, la vivienda o la desigualdad terminen mezclándose con fracturas históricas que todavía permanecen latentes

El experto considera que «alimentar el sentimiento antiinmigración es una forma ideal de captar apoyos, especialmente entre votantes blancos de clase trabajadora con escasa educación formal, dispuestos a aceptar todo tipo de prejuicios y teorías conspirativas sobre los extranjeros» y «en Irlanda del Norte esto afecta principalmente a la clase trabajadora protestante o lealista, muchos de cuyos miembros, irónicamente, ni siquiera trabajan y dependen de prestaciones estatales. Antiguamente los habríamos denominado el lumpemproletariado».

El izquierdista Cepeda denuncia penalmente a De la Espriella, favorito para ganar la Presidencia de Colombia

El candidato presidencial del oficialista Pacto Histórico, Iván Cepeda, presentó este jueves una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Penal Internacional (CPI) contra su rival en la segunda vuelta, el derechista Abelardo De la Espriella. La acusación … se enmarca en un cruce creciente de señalamientos entre los dos candidatos que se enfrentarán el próximo 21 de junio.
La rueda de prensa y el anuncio se dan tras conocerse la más reciente encuesta de AtlasIntel, publicada el pasado miércoles, que revela que De la Espriella aventaja a Cepeda por ocho puntos: 52,6% frente a 44,8% de votos válidos. Esta medición cambia el panorama electoral después de que varias encuestas previas mostraban a Cepeda con ventaja.

El candidato por el Pacto Histórico señala a De la Espriella por tres delitos asociados con crímenes de lesa humanidad cometidos por estructuras paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC): concierto para delinquir agravado, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito.

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Poly Martínez

En su declaración de 20 minutos en Bogotá, el senador aclaró que «esta acción no es la repetición de otras acciones penales que se han emprendido en el pasado contra de La Espriella, puesto que nuestro escrito incluye elementos nuevos que han ido apareciendo en el tiempo».
Los hechos en los que se enmarca la denuncia se centran en la operación de la Fundación ‘Iniciativas por la paz’ que tuvo como presidente al abogado De La Espriella. Cepeda declaró que el Centro Nacional de Memoria Histórica y una sentencia de la Jurisdicción de Justicia y Paz calificaron a la fundación como una organización que fue instrumento de los paramilitares: «Fipaz fue financiada por las AUC, pero al mismo tiempo entregó recursos y financió a las AUC».

Cruce de acusaciones

Esta denuncia no es el primer señalamiento entre ambos candidatos. La campaña presidencial ha subido de tono en los últimos días con un intercambio público de acusaciones en redes sociales.
Cepeda escribió en X el 7 de junio que «por distintas vías» recibió información de que desde la campaña de De la Espriella se estaría fraguando un «montaje» para llevar a cabo un «autoatentado controlado» contra él, con el objetivo de incidir en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio. Minutos después, De la Espriella respondió señalando a Cepeda de estar «desesperado» y de recurrir a «cualquier estrategia» para desviar la atención «del debate de fondo». El candidato de derechista fue más allá: «A nuestra campaña ha llegado la misma información: que estás preparando un autoatentado».
El enfrentamiento también incluye señalamientos sobre financiación de campañas. Cepeda aseguró que la suya había recibido información sobre «presuntas irregularidades en la financiación de la candidatura de De la Espriella», incluyendo «manejos financieros irregulares e ilícitos».
El candidato del Pacto Histórico afirmó que le han llegado denuncias sobre «supuesta compra de votos y movimientos de dinero en distintas regiones del país», además de una «estrategia digital de desprestigio impulsada desde la campaña rival» mediante «bodegas y seguramente empresas de manejo de inteligencia artificial».
De la Espriella, por su parte, ha criticado a Cepeda por su cercanía con el presidente Gustavo Petro y lo ha acusado de «carecer de transparencia personal». El abogado penalista señaló que Cepeda «ha defendido a los peores criminales de lesa humanidad que ha parido este país, que son los miembros de los grupos narcoterroristas». También reiteró su acusación de «complicidad entre el senador y grupos armados ilegales».

Polémica sobre los debates

Además de las acusaciones penales, los candidatos han enfrentado controversias sobre la organización de los debates televisados. Cepeda solicitó que medios como Caracol, RCN y RTVC sirvan de escenario, pero insistió en que antes deben acordarse «unas reglas básicas entre ambas campañas».
De la Espriella rechazó las condiciones planteadas y acusó a Cepeda de «intentar retrasar los debates»: «Cepeda, no vengas a imponer condiciones. Reconoce primero los resultados de la voluntad del pueblo en las urnas y estaremos listos para el debate».
Con menos de dos semanas para la segunda vuelta, la tensión entre los candidatos ha aumentado significativamente. Cepeda mantiene su denuncia penal como una acción preventiva para proteger su integridad y la de su equipo, reiterando su confianza en que las autoridades judiciales actuarán con «imparcialidad y celeridad».
La encuesta de AtlasIntel publicada el miércoles marca un cambio importante en la contienda, colocando a De la Espriella en ventaja después de que varias mediciones previas mostraban a Cepeda liderando la intención de voto. Ambos candidatos ahora se preparan para la recta final de la campaña presidencial que definirá quién será el próximo presidente de Colombia.