El Líbano contiene la respiración a la espera de la reacción de Hizbolá contra Israel
Como se podía prever, el Líbano amaneció este sábado con el sonido del ataque israelí-estadounidense contra Irán. Eran alrededor de las ocho y media de la mañana en Beirut cuando las noticias e imágenes de columnas de humo de las potentes explosiones en Teherán … comenzaron a circular en las redes sociales y a aparecer en las pantallas de las cadenas de televisión. En las terrazas de los cafés de la capital libanesa, bajo el intenso sol invernal, se inició el debate sobre esta ofensiva «preventiva» israelí apoyada por Estados Unidos, –aunque el derecho internacional no reconoce este tipo específico de ataques–. Con el paso de las horas, empezaron a aparecer en los teléfonos móviles vídeos de otras ciudades iraníes, como Isfahán y Qom, que también eran atacadas.
El Estado israelí se prepara obviamente para represalias de los iraníes, pero también potencialmente de Hizbolá desde el Líbano. De hecho, este sábado por la mañana, Israel atacó infraestructuras pertenecientes a la milicia chií al sur del Líbano.
En las últimas semanas y durante varios días, el valle de la Becá y el sur del país también se han visto gravemente afectados. Se han producido varios asesinatos selectivos de miembros de Hizbolá. El ejemplo más impactante es el del hombre que recibió una llamada telefónica de los israelíes la semana pasada preguntándole si quería morir solo o con las personas que estaban con él en el edificio. Se alejó y fue atacado, salvando la vida de los demás miembros de su familia.
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Enrique Serbeto
El mundo contiene la respiración pero, hasta ahora, el Líbano no cede al pánico. De hecho, este ataque se esperaba ampliamente desde hacía varias semanas. Solo se desconocía la fecha exacta. El despliegue masivo de buques de guerra estadounidenses en la región y los movimientos de su flota para trasladar varias aeronaves a un lugar seguro no dejaban lugar a dudas.
El viernes, las embajadas instaron a sus ciudadanos a extremar la precaución. Se llamó al personal no esencial de varias embajadas – estadounidense, británica y otras –, pero no hubo evacuaciones masivas. De igual manera, mientras que las embajadas de Alemania y Australia aconsejaron a sus ciudadanos que abandonaran la región mientras se mantuvieran los vuelos regulares, España, Francia e incluso la Unión Europea no emitieron instrucciones específicas.
«La situación actual exige un compromiso total de todos con la responsabilidad nacional y la primacía de los intereses del Líbano y su pueblo»
Joseph Aoun
Presidente del Líbano
Por ahora, aunque se recomienda precaución y la situación podría cambiar muy rápidamente, el espacio aéreo libanés permanece abierto, como reafirmó el ministro de Transporte, Fayez Rassamny. Esto contrasta con el espacio aéreo de Irán, Israel, Irak y algunos países del Golfo. No obstante, las aerolíneas internacionales están comenzando a cancelar sus vuelos con destino a Beirut.
Actualmente, la verdadera incógnita en el Líbano es la postura que adoptará Hizbolá. Si bien la guerrilla chií ha declarado que no intervendrá si se limita un ataque contra Irán, también ha afirmado que la eliminación del Líder Supremo de la Revolución, Alí Jamenei, es una línea roja. Desde el viernes circulan noticias informando de que Hizbolá ha llamado a los jóvenes de 16 a 22 años a prepararse. Incluso se dice que espera dos ataques: uno desde Israel y otro desde Siria.
Las próximas horas serán, por tanto, cruciales. Las autoridades libanesas lo saben. Hacen reiterados llamamientos a la unidad nacional y a la solidaridad interna para evitar otra catástrofe en el Líbano en este volátil contexto regional. El presidente del país, Joseph Aoun, ha declarado que «la situación actual exige un compromiso total de todos con la responsabilidad nacional y la primacía de los intereses del Líbano y su pueblo, por encima de cualquier otra consideración».
Nadie sabe si el ataque conjunto de esta mañana pretende ser limitado o se extenderá pero, cuanto más dure la operación, mayor será el riesgo de participación de la milicia chií. Los israelíes han advertido que, si Hizbolá participa en esta guerra, ya no solo atacarán las infraestructuras de la milicia, sino que también atacarán instalaciones civiles, como hicieron en 2006, destruyendo centrales eléctricas y todos los puentes del país.

