Los drones iraníes, una fortaleza militar con fecha de caducidad
Irán ha demostrado durante las últimas 48 horas su capacidad de respuesta al ataque iniciado por Estados Unidos e Israel gracias a los drones. Junto con los misiles, se trata de su mayor fortaleza militar, aunque es un recurso limitado que no podría soportar al … régimen en un conflicto de larga duración.
Las aeronaves no tripuladas han sido protagonistas de la respuesta de Irán a la ofensiva militar, con ataques a Israel y países de la zona como Arabia Saudí. También un dron ha impactado contra una base aérea de Reino Unido en Chipre causando daños menores.
Esta respuesta no es improvisada. Irán lleva años preparando una fortaleza militar basada en aeronaves no tripuladas y misiles para hacer frente a sus enemigos. Hace tan solo un mes el Gobierno iraní anunció el despliegue de más de 1.000 drones para reforzar sus capacidades. El comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, aseguró que serían usados «con contundencia» junto al resto de su arsenal en caso de un ataque de Estados Unidos o Israel.
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En un alarde de sus capacidades, reveló que estas aeronaves no tripuladas tienen un alcance de más de 2.000 kilómetros, alto poder destructivo, autonomía de vuelo extremadamente alta y autosuficiencia.
El propio Hatami detalló que los drones fueron diseñados por expertos del Ejército israelí en cooperación con el ministerio de Defensa, teniendo en cuenta «las nuevas amenazas y enseñanzas» extraídas de la ofensiva militar impulsada por Israel en junio del pasado año.
«Es una de las grandes fortalezas de Irán porque ha apostado por ello», explica a ABC el experto y analista Joaquín Garrido. Según resume, el uso iraní de las aeronaves no tripuladas es fundamentalmente el de saturación de las defensas enemigas y engaño al enemigo.
Irán posee sobre todo drones de tipo Shahed, los más modernos del modelo Shahed 136B. Se trata de vehículos no tripulados de largo alcance capaces de alcanzar objetivos a larga distancia, diferentes de los drones kamikazes más pequeños usados por Ucrania en la guerra contra Rusia.
Los drones iraníes son vehículos autónomos de grandes dimensiones con un mecanismo relativamente sencillo, según los expertos. «No dejan de ser un misil más lento y torpe», explica Garrido sobre unos aparatos de fácil fabricación, manejo y bajo coste. El precio de uno de estos drones estaría entre los 20.000 y 30.000 euros, mientras que un misil puede llegar a los dos millones de euros.
Por eso, Irán estaría lanzando decenas de drones sobre sus objetivos para intentar burlar las defensas enemigas y hacer coincidir su llegada a su espacio aéreo con la de los misiles. El impacto de los drones no es tan dañino como el de un misil porque su carga explosiva es limitada, pero tiene efecto sobre refinerías, hangares y también en el centro de las ciudades para mostrar fortaleza e impactar a la población.
Garrido apunta que se desconoce el número exacto de drones con los que cuenta Irán. Aunque presumiblemente será elevado, irán agotándose si el conflicto se prolonga en el tiempo. Además, Estados Unidos e Israel cuentan ya con una superioridad aérea que les permite ir atacando los almacenes y lanzadores dispersos por territorio iraní y debilitar así sus fuerzas.
Uno de los debates abiertos con el uso de los drones es el de los medios usados para su interceptación, ya que un misil lanzado para derribar un vehículo no tripulado multiplica en muchos ceros su coste. Eso hace que se busquen otras técnicas de anulación de su frecuencia o se valore el daño que va a causar su impacto. Israel cuenta con una técnica experimental nunca usada hasta la fecha en un conflicto capaz de derribar un dron mediante un láser de muy bajo coste.
«Ahora su principal uso es el de saturación de las defensas, pero al final se les acabarán», resume Garrido sobre los drones iraníes. En el caso de Ucrania, Kiev sí es la gran potencia en el uso de drones, con capacidad para inclinar la balanza a su favor en el conflicto con Rusia. El uso de pequeños aparatos no tripulados en Ucrania «ha cambiado el paradigma de la guerra», bloqueando el avance de las líneas enemigas.
Así es el Shahed 136
Irán está demostrando su capacidad para hacer frente a las defensas enemigas gracias a sus aeronaves no tripuladas. La más dañina es el Shahed 136, un dron iraní fabricado por la empresa Hesa con el propósito de alcanzar objetivos terrestres a larga distancia.
Shahed 136B en un desfile militar en Teherán en 2024.
(AFP)
La versión más moderna de este aparato es el Shahed 136B, que mejora sus capacidades tanto en alcance, pudiendo llegar hasta 4.000 kilómetros según los expertos, como con ojivas explosivas de mayor peso.
También cuenta con un diseño más aerodinámico y fue presentado públicamente en el desfile militar celebrado en Teherán en el año 2024. Fabricados de forma muy rudimentaria debido a las sanciones que pesan sobre Irán, el país ha logrado convertirse en un exportador de estos aparatos a sus aliados de la región.
Entre otros, el Shahed ha sido usado por Rusia en la guerra de Ucrania con el nombre de Geran-2.

