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El poder de un discurso

Con su discurso al Congreso, el Rey Carlos III ha hecho más por apuntalar la relación entre británicos y estadounidenses en una hora que todos los primeros ministros en los últimos diez años. El Monarca hablaba a los legisladores de una superpotencia occidental que se … niega a ejercer como tal. Ya no provee de bienes públicos globales al mundo y, con demasiada frecuencia, entiende las interdependencias con los aliados -en comercio, tecnología, energía o seguridad- como vulnerabilidades por explotar. La guerra de Irán es solo un episodio más de este unilateralismo agresivo.
El Rey hilvanó un discurso de gran calado histórico, hablando de valores y raíces comunes, en vez de deslizarse por la resbaladiza geopolítica. Aprovechó la celebración de la independencia de las trece colonias para ensalzar a George Washington y poner en valor el legado inglés de la protección de los derechos y el imperio de la ley. Carlos III utilizó unas formas suaves, mezclando dosis de humor e ironía –«somos dos países con todo en común, menos por supuesto el idioma», una gran cita de Oscar Wilde. Advirtió sobre las consecuencias de no apoyar a Ucrania, defendió los límites al poder ejecutivo, la conservación del planeta y puso en valor la Alianza Atlántica.

Hasta Trump felicitó al Rey por conseguir lo que él nunca ha obtenido, una ovación unánime y en pie de los miembros del poder legislativo

El entusiasmo compartido de republicanos y demócratas hacia el Monarca fue un momento de alivio en una etapa de intensa polarización. El episodio pone en valor el papel internacional de la monarquía constitucional, que sabe mirar más lejos y elevarse por encima de las contiendas políticas. También demuestra que los legisladores en Washington tienen vida propia. Nadie escribe y pronuncia mejores discursos que los británicos -se entrenan para ello en el colegio. «Nuestras palabras son nuestros mundos», advertía Philip Allott, en sus clases de Derecho Internacional en el Trinity College. Hasta Trump felicitó al Rey por conseguir lo que él nunca ha obtenido, una ovación unánime y en pie de los miembros del poder legislativo.

Trump se niega a enviar embajador a Berlín

La Embajada de Estados Unidos en Berlín lleva casi dos años en situación de sede vacante. La misión diplomática estadounidense en Berlín se ha adaptado y funciona con relativa normalidad, a pesar de ello, pero el hecho dificulta claramente los canales de comunicación hacia … el gobierno estadounidense cuando son más necesarios que nunca. Y no hay señales de que el puesto vaya a ocuparse pronto, según fuentes de la propia embajada, que se está preparando para celebrar el 250º aniversario de Estados Unidos en julio sin un titular al frente. La asociación germano-estadounidense ya no parece una prioridad para Washington.
La última embajadora, Amy Gutmann, abandonó Berlín en julio de 2024 y se despidió diciendo que «los embajadores son representantes personales del presidente«. La misión estadounidense justifica la duración récord de la vacante alegando que »el presidente decide cuándo y dónde enviar a los embajadores». El personal declara que lo esperan «con ilusión», pero confirma que no hay movimiento a la vista y señalan un posible motivo del retraso: en cuanto Trump nombre la persona, el Senado de EE.UU. debe confirmarla. Las negociaciones entre representantes de diferentes estados y partidos, que incluyen la aprobación del Senado para cargos de embajador, probablemente han sido marginadas, según círculos gubernamentales alemanes.

Cuando asumió por primera vez el cargo, Trump retiró inmediatamente al entonces representante de Obama y dejó pasar 16 meses sin precedentes antes de que su primer embajador, Richard Grenell, llegara a Berlín. Grenell se hizo un nombre como portavoz agresivo de Trump, abiertamente conectado con los populistas de derechas de Europa, pero poco después fue ascendido y desapareció de Berlín. Desde su marcha, la misión estadounidense ha estado funcionando con soluciones temporales. Solo entre 2022 y 2024 el politólogo Gutmann fue embajador; antes y después de eso, diplomáticos de carrera dirigieron el negocio ‘ad interim’. Actualmente Alan Meltzer, que anteriormente ocupó el cargo en Uzbekistán y Kirguistán, firma los papeles.

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David Alandete

Los embajadores estadounidenses en Alemania han sido a menudo personalidades con un papel activo en la política alemana. Arthur F. Burns preparó el terreno para la legendaria visita de su jefe, Ronald Reagan. El delegado de Bill Clinton, John Kornblum, siguió ejerciendo un papel de representación estadounidense, muy solicitado en los círculos políticos alemanes, hasta su muerte en 2023. El embajador de Barack Obama, Phil Murphy, propició una relación personal de gran confianza entre el presidente estadounidense y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, antes de volver a casa y convertirse gobernador de Nueva Jersey.

Relación fallida

El propio Meltzer prefiere no decir nada sobre la vacante. Un portavoz se limita a informar que el «Encargado de Negocios» puede asumir los asuntos y los empleados estadounidenses de la misma manera que un embajador. Pero es evidente que la ausencia de embajador dice mucho de la relación actualmente fallida entre Alemania y Estados Unidos y que es «más que una formalidad diplomática», como afirma el exministro de Asuntos Exteriores alemán Sigmar Gabriel. «Es un síntoma», reconoce Gabriel, que lee esta incidencia en sus repercusiones no sólo para Alemania, sino para toda Europa. «Al fin y al cabo, Alemania es la mayor economía de Europa y el segundo mayor socio de la OTAN», enfatiza. Sin embargo, sí hay nuevos embajadores estadounidenses en París y Roma.
El coordinador transatlántico del Gobierno alemán, Metin Hakverdi, socialdemócrata como Gabriel, reconoce también que «no debe sobrestimarse», la ausencia de embajador, pero apunta como principal causa al estilo personal de Trump, que prefiere dejar negociaciones centrales como Irán o Ucrania a sus confidentes «alejados del aparato gubernamental». «La cooperación es de confianza y fiable», se limita a responder al respecto el Ministerio de Exteriores de Berlín, que sólo añade que «trabará constructivamente» con cualquier persona designada para el cargo.

Israel confirma la llegada del español detenido en el asalto a la Flotilla y prepara su interrogatorio

El Gobierno de Israel ha confirmado que el activista español Saif Abukeshek, detenido este pasado miércoles durante un asalto de fuerzas israelíes en aguas internacionales contra una flotilla humanitaria rumbo a la Franja de Gaza, se encuentra ya en el país y en las próximas horas será interrogado por las autoridades y recibirá asistencia consular.Acompañando a Abukeshek se encuentra otro detenido, el activista brasileño Thiago Ávila, también detenido durante el asalto israelí, según ha informado el Ministerio de Exteriores israelí en un mensaje publicado en redes sociales, sin dar detalles sobre la hora o el lugar de llegada de ambos ni el sitio donde serán interrogados. «Serán trasladados para ser interrogados por las autoridades policiales. Ambos recibirán una visita consular de los representantes de sus respectivos países en Israel», afirmó Exteriores israelí.En su declaración, el Ministerio vuelve a acusar a los dos de mantener vínculos con el movimiento islamista palestino Hamás a través de la organización a la que ambos pertenecen, la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (CPPE), «designada y sancionada por Estados Unidos como una tapadera de Hamás». Israel designa a Abukeshek como uno de los «líderes» de la organización mientras acusa a Ávila de «trabajar para el grupo como sospechoso de actividades ilegales». En cualquier caso, ambos serán «transferidos» a un lugar no especificado «para ser interrogados por las autoridades» y recibirán también «una visita consular» con representantes de sus respectivos países, concluye el Ministerio.  Este viernes, el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, exigió a Israel la liberación del ciudadano español «secuestrado» cuando viajaba en la Flotilla Global Sumud interceptada por fuerzas israelíes en aguas internacionales.Recibirá asistencia consularEl ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado este sábado que el cónsul de España en Tel Aviv está citado a las 12:00 horas de este sábado para poder tener un contacto con el activista español de origen palestino Saif Abukeshek, después de que este haya sido trasladado a Israel. En una entrevista en Catalunya Ràdio, Albares ha explicado que este primer contacto de un representante de España con el activista podrá realizarse después de que Israel haya aceptado la petición de asistencia consular que se le trasladó de manera formal. Albares ha detallado que España está en contacto para llevar a cabo todas estas gestiones con Brasil y también con Suecia ya que, al parecer, el activista español tiene además pasaporte de ese país. La Flotilla Global Sumud aseguró esta madrugada que los dos activistas denuncian que ha sido torturados por el Ejército israelí. Preguntado por las denuncias de haber recibido torturas realizadas por la Flotilla, Albares ha apuntado que no han podido ser confirmadas de momento. «Estamos ante una detención ilegal que se ha producido en aguas internacionales. Y Saif Abukeshek tendría que haber sido desembarcado con el resto de ciudadanos. No debería haber habido ninguna situación extra con él, no debería encontrarse en esta situación», ha subrayado el ministro. 

Alemania califica de «previsible» la retirada de tropas por parte de EE.UU.

El ministro de Defensa alemán declaró el sábado que la retirada de las tropas estadounidenses de Alemania, anunciado el viernes por el presidente Trump, era algo previsible y que Europa debía esforzarse más para garantizar su propia seguridad.«Era de esperar que las tropas … estadounidenses se retiraran de Europa y también de Alemania», afirmó Boris Pistorius en un comunicado enviado a la AFP por su ministerio. «Los europeos debemos asumir una mayor responsabilidad en materia de seguridad», añadió.

Sin embargo, el ministro de Defensa también subrayó en dicho comunicado que «la presencia de soldados estadounidenses en Europa, y especialmente en Alemania, redunda en nuestro interés y en el de Estados Unidos».

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Rosalía Sánchez

Tras las tensiones entre Trump y el canciller alemán Friedrich Merz, por unas declaraciones en las que criticaba que Washington «no tiene ninguna estrategia» en Irán, Pentágono anuncia la retirada de cinco mil soldados de Alemania, oficialmente como resultado de una realineación estratégica de las tropas estadounidenses en Europa. La medida supone una reducción relativamente menor que el aumento de tropas que comenzó con el presidente Biden, en respuesta a la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Incluso después de la retirada planificada, unos 38.000 soldados estadounidenses seguirán destinados en Alemania como pilar de la capacidad de respuesta de la OTAN en la región. Pero el movimiento demuestra que Trump está dispuesto a elevar la presión sobre Alemania.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha informado que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha ordenado la retirada de los efectivos tras una revisión del aumento de tropas estadounidenses en Europa. «Esperamos que la retirada se complete en los próximos seis a doce meses», ha concretado Parnell. El Pentágono había completado una revisión de su despliegue militar global a principios de este año. Este informe no recomendaba, sin embargo, una retirada importante de tropas de Europa, aunque incluía el consejo de concentrar más recursos en el hemisferio occidental y el Pacífico y dejar la seguridad europea a los estados europeos.

Poco impacto

Además de la presencia militar estadounidense que ahora se reduce, Alemania también alberga el Mando Europeo de EE. UU. y el Mando de África, con diferencia el mayor despliegue de fuerzas estadounidenses en Europa. Según fuentes del Ministerio de Defensa alemán, es poco probable que la retirada anunciada tenga un gran impacto en la seguridad europea, debido a que la mayoría de los aliados de la OTAN en la región están gastando más en sus propias capacidades militares y aumentando el tamaño de sus fuerzas armadas. Brad Bowman, exasesor de seguridad nacional de los senadores republicanos Kelly Ayotte y Todd Young, ha comentado incluso que una retirada de tropas de Alemania perjudicará principalmente a Estados Unidos y beneficiaría a opositores estadounidenses como Rusia. «La presencia militar estadounidense en Europa, incluida Alemania, no solo fortalece la disuasión frente a nuevas agresiones del Kremlin, sino que también facilita la proyección del poder militar estadounidense en el Mediterráneo», ha dicho Bowman.
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha habido constantemente decenas de grandes bases militares estadounidenses en Europa, que resultan de enorme importancia en las misiones globales de estadounidenses. Particularmente son importantes para las operaciones estadounidenses en Oriente Próximo, para las que, desde Alemania, estacionan tropas, armas, barcos y aviones, controlan drones o atienden a los heridos. En Alemania, estas incluyen el Alto Mando de EE. UU. para Europa (EUCOM) en Stuttgart y, como centro de la Fuerza Aérea de EE. UU., el aeródromo de Ramstein en Renania-Palatinado.
Según el Ejército estadounidense, actualmente hay alrededor de 86.000 soldados destinados en Europa, aunque el número cambia regularmente, también debido a rotaciones y ejercicios. A finales del año pasado, el Congreso de Estados Unidos adoptó un mecanismo de seguridad: el número total de fuerzas armadas bajo la responsabilidad permanente del Mando Europeo no puede bajar de 76.000 durante más de 45 días.

Un viejo proyecto

Trump ya había amenazado con reducir el contingente de tropas en Alemania durante su primer mandato, entre 2017 y 2021. En ese momento, unos meses antes de su salida de la Casa Blanca, había anunciado que quería retirar a 12.000 de los entonces 35.000 soldados estadounidenses de Alemania. Varios miles de ellos serían trasladados dentro de Europa y otros regresarían a Estados Unidos, informó entonces la Casa Blanca. En ese momento, Trump describió el proyecto como una acción punitiva por lo que consideraba una falta de gasto militar alemán. Su sucesor Joe Biden detuvo estos planes tras asumir el cargo.
En este segundo mandato, Trump había dado inicialmente esperanzas a Alemania de que los soldados estadounidenses destinados en este país permanecerían con su fuerza actual de tropas. Durante una visita de Merz a Washington, el verano pasado, respondió a la pregunta de un periodista que si Alemania quería a los soldados estadounidenses allí, estaba dispuesto a hacerlo. «Sí, lo haremos. Eso no es un problema», fueron sus palabras. Durante la última visita de Merz al despacho oval, el pasado mes de marzo, reiteró que mantendría la presencia militar en Alemania. «Esto es una buena noticia, pero no esperaba que fuera de otra manera», respondió el canciller alemán a la promesa.

Tras las amenazas a España, Trump ordena la retirada de 5.000 soldados de Alemania

El Gobierno de Donald Trump ha decidido este viernes la salida de 5.000 soldados destinados en bases de EE.UU. en Alemania, en la última escalada de las tensiones entre el presidente estadounidense y el Ejecutivo del canciller alemán, Friedrich Merz.

Al contrario que Pedro Sánchez y su Ejecutivo, Merz se ha esforzado por mantener una buena sintonía con Trump. En junio del año pasado, durante una visita a la Casa Blanca, el canciller alemán le regaló al multimillonario neoyorquino una copia del certificado de nacimiento de su abuelo en Alemania. Como han hecho tantos líderes internacionales fue un intento de Merz de congraciarse con Trump, al que colmó de elogios.

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Javier Ansorena

También al contrario que España, Alemania ha permitido a EE.UU. el uso de sus bases para la preparación y lanzamiento de operaciones militares en el marco de la guerra de Irán.
Eso no ha sido suficiente para compensar la falta de cooperación de Alemania en los esfuerzos de EE.UU. en la guerra, en especial, en la reapertura del Estrecho de Ormuz. Y todo apunta a que las declaraciones de Merz de hace unos días en una visita a un colegio han provocado la ira del presidente de EE.UU.
En un encuentro con estudiantes de Masberg, Merz dijo que Irán está «humillando» a EE.UU., que los iraníes «son muy buenos a la hora de negociar, hacen que los estadounidenses viajen a Islamabad y les dejan sin resultados» (una referencia al fracaso de las negociaciones en Pakistán) y que «es obvio que EE.UU. fue a esta guerra sin ningún tipo de estrategia».
Esto motivó que Trump se planteara el castigo a Alemania con la retirada de tropas, algo que el Pentágono ha confirmado este viernes. Su portavoz, Sean Parnell, aseguró que «la decisión llega tras una revisión exhaustiva de la postura de fuerza del Departamento de Defensa en Europa». Parnell detalló que la retirada se completará en un periodo «de entre seis y doce meses».
Las tropas afectadas forman parte de una brigada del ejército de Tierra. Pero, además, la decisión implica la cancelación del despliegue de un batallón acompañado por misiles de largo alcance, cuya llegada estaba prevista para finales de este año y que había provocado la protesta del presidente de Rusia, Vladimir Putin.
En la actualidad, hay cerca de 36.000 soldados estadounidenses en Alemania, el país que acoge la mayoría de los 85.000 soldados que EE.UU. tiene en decenas de bases en toda Europa.
En el caso de España, hay presencia en dos bases compartidas, las de Rota y Morón. Esta semana, tras la amenaza a Alemania, Trump advirtió de que una medida similar podría afectar a España. «Sí, probablemente lo hagamos, ¿por qué no iba a hacerlo?», respondió el presidente este jueves en el Despacho Oval cuando fue preguntado al respecto.
«España ha sido horrible, absolutamente horrible», dijo sobre el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha negado la utilización de las bases y del espacio aéreo para operaciones relacionadas con la guerra de Irán.
La decisión de Trump sobre Alemania, un aliado tradicional de EE.UU., en especial en asuntos militares, puede provocar críticas en el Congreso. El otoño pasado, cuando el Pentágono decidió retirar una brigada con base en Rumanía, los presidentes de comités de Fuerzas Armadas del Senado y de la Cámara de Representantes, ambos republicanos, criticaron con fuerza la decisión.
«Debilitar nuestra huella militar en Europa en un momento en el que las fuerzas rusas continúan atacando sin descanso a Ucrania y acosan a nuestros aliados de la OTAN es un regalo para Vladimir Putin», reaccionó el senador demócrata Jack Reed. La retirada de esos 5.000 soldados dejará el número de fuerzas estadounidenses en Europa por debajo del nivel previo a la guerra de Ucrania. La decisión, según Reed, «sugiere que los compromisos de EE.UU. con nuestros aliados dependen del humor del presidente».
Uno de los diputados republicanos en ese comité, Dan Bacon, también criticó la decisión. «Debiñlita la OTAN. Le gusta a Rusia. Y parece una pataleta», dijo.

Trump afirma que EE.UU. «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato» y añadió que primero terminará con el «trabajo» en Irán, durante su intervención como orador principal en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida.
Trump añadió que al terminar en Irán podría hacer que el portaavioones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, viaje al Caribe y «se detenga a unos 100 metros de la costa» de Cuba, desde donde los isleños, según su discurso, dirían «muchas gracias, nos rendimos».

La intervención del republicano se produjo en una cena política y empresarial organizada por el Forum Club, un espacio habitual de encuentro en Florida entre líderes políticos, empresarios y figuras públicas, donde Trump fue invitado principal en un acto cerrado con asistentes seleccionados.

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Camila Acosta

Este mismo viernes, la Administración Trump redobló las sanciones contra la isla, unas medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
Según la orden ejecutiva firmada hoy, a cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el Gobierno de La Habana se le aplicará el bloqueo total de sus activos en EE.UU.
También esta semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de «los adversarios» de Estados Unidos a 90 millas de su territorio y aseguró que la Administración del presidente, Donald Trump, no lo tolerará.
El Senado rechazó este martes una propuesta demócrata para limitar las posibles operaciones militares que Trump pueda ordenar sobre La Habana.
Desde enero, la Administración Trump ha intensificado la presión sobre La Habana con un bloqueo petrolero y el presidente ha sugerido en diversas ocasiones la necesidad de un cambio de régimen en la isla.