Lula y Bolsonaro van a la segunda vuelta con un Congreso bolsonarista
Los brasileños asistieron con el corazón en la boca el recuento de una de las elecciones presidenciales más polarizadas e inciertas de su historia democrática, en la que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro pugnaban para ver … quien iba al frente en el balotaje previsto para el 25 de octubre.
A medida que avanzaba la transmisión de las urnas electrónicas, el gigante sudamericano consolidaba un mapa político marcadamente más bolsonarista en la mayoría de los gobiernos de los estados y en las dos cámaras del Parlamento; el escrutinio dio el 47% de los votos a Flávio Bolsonaro frente al 45% a Lula da Silva, con el 99,7% de las papeletas contadas.
Los cómputos preliminares confirmaron un avance arrollador del Partido Liberal (PL) de Bolsonaro, que aseguró una contundente victoria tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, situándose con holgura por delante del Partido de los Trabajadores (PT). En estos comicios generales, más de 158 millones de ciudadanos no solo votaron para la jefatura del Estado, sino que renovaron 513 escaños federales, dos tercios del Senado y decidieron los gobiernos de los 26 estados y del Distrito Federal.
Noticia relacionada
Verónica Goyzueta
La jornada electoral fue calificada como pacífica y ordenada por el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), el juez Kassio Nunes Marques, pese a incidentes técnicos menores en algunos aparatos de sufragio. Apenas 1.543 urnas electrónicas tuvieron que ser reemplazadas en todo el país, lo que representó un insignificante 0,28% de los equipos habilitados.
Pese a la serenidad general en los sufragios, la jornada no estuvo libre de episodios de intolerancia política. La diputada federal Erika Hilton (PSOL), una de las parlamentarias de izquierda más votadas en todo el país, denunció ante la policía haber recibido un correo electrónico con amenazas de muerte e insultos transfóbicos cuando salía de su domicilio para votar. «Sé todo sobre ti, te voy a matar pronto», advertía el mensaje intimidatorio enviado a la parlamentaria, en el que el remitente anunciaba además un inminente baño de sangre.
En la capital federal, la exprimera dama Michelle Bolsonaro, flamante vencedora en las elecciones al Senado por el Distrito Federal, fue agredida verbalmente por una militante de izquierda en su centro de votación. La dirigente evangélica optó por dibujar un corazón con sus dedos antes de marcharse con sus escoltas. «Hoy es día de la fiesta de la democracia, y necesitamos ejercitar el amor, el respeto y la tolerancia con quien diverge de nuestra opinión política», afirmó Michelle, ahora senadora electa por el PL.
Newsletter
Por primera vez, los comicios de este domingo no contaron con los tradicionales sondeos a pie de urna al cierre de las mesas. Los institutos de encuestas decidieron suprimir esos sondeos debido a la celeridad del escrutinio digital, que divulga resultados consolidados en cuestión de horas, considerando que el elevado coste económico del despliegue ya no compensa la inmediatez del recuento oficial del TSE.
Derrotas amargas para el PT
Entre las derrotas más amargas y simbólicas para el PT se destacó la victoria de Sergio Moro en el estado de Paraná. El antiguo juez de la operación Lava Jato, que condenó y encarceló a Lula en 2018, que fue ministro de Jair Bolsonaro, fue electo gobernador en primera vuelta de ese estado del sur con un aplastante respaldo que pasó el 51% de los votos válidos.
El estado de São Paulo, mayor colegio electoral del país con 34 millones de electores, significó el golpe más demoledor para el oficialismo de izquierdas. El actual gobernador Tarcísio de Freitas, aliado de Bolsonaro, logró su reelección en primera vuelta derrotando al petista Fernando Haddad, quien ya compitió contra el patriarca de los Bolsonaros, Jair, en las presidenciales de 2018. El revés del PT en São Paulo arrastró también a dos de las ministras más importantes de Lula, Marina Silva y Simone Tebet, ambas excandidatas presidenciales, que quedaron fuera del Senado.
La marea conservadora castigó con dureza a otra figura clave del gobierno en el estado de Rio Grande do Sul, donde la influyente ministra Gleisi Hoffmann, cercana a Lula, perdió su escaño al Senado. Hoffmann perdió el escaño frente a Delta Dallagnol, el promotor de la operación Lava Jato que condenó a Lula a la prisión en 2018.
El tercer hijo de Jair Bolsonaro y hermano de Favio, fue electo senador en el estado de Santa Catarina. Hasta el cierre de esta edición el PL de Bolsonaro ya había elegido 13 senadores.
En ese mismo cinturón agropecuario y conservador, la derecha arrasó en primera vuelta al elegir como gobernadores a Luciano Zucco en Rio Grande do Sul, Jorginho Mello en Santa Catarina, Eduardo Riedel en Mato Grosso do Sul y Otaviano Pivetta en Mato Grosso. En Minas Gerais, el segundo colegio electoral de Brasil, fue electo en primera vuelta Cleitinho Azevedo, nuevo gobernador, también de derechas.
En la región nordeste, único gran bastión que el oficialismo logró retener, el PT ganó en en primera vuelta el estado de Piauí, donde venció Rafael Fonteles. En Bahía, también en el nordeste, el gobernador petista Jerônimo Rodrigues, fue reelecto en primera vuelta.

