Meloni cuestiona la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán por estar «al margen del derecho internacional»
Frente a la creciente escalada del conflicto en Oriente Próximo, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, volvió a reiterar este miércoles la postura oficial de Italia sobre la guerra en Irán.En una comparecencia ante el Senado, Meloni subrayó que su país «no … está en guerra» ni tiene intención de «entrar en ella». Además, enfatizó que la intervención estadounidense e israelí estuvo «al margen del derecho internacional», aunque matizó que tampoco se puede permitir «un régimen de ayatolás en posesión de armas nucleares».
Una posición que tendrá que llevar al Consejo Europeo los días 19 y 20 de marzo, cuando en Bruselas se reúnan los altos cargos de las naciones europeas para alinear y definir posturas y donde Italia trasladará defenderá su postura. Es decir, el rechazo a implicarse en la operación militar en Irán, eso sí, sin «escatimar esfuerzos» y con el objetivo de «restablecer la seguridad en la zona».
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David Alandete
La dirigente explicó durante su discurso las medidas que está adoptando Italia, que van en sintonía con los esfuerzos de proteger la región del Mediterráneo oriental tras el aumento de las tensiones. Lo ha hecho enviando «una unidad naval a Chipre para apoyar a un socio europeo».
Un despliegue que sigue la estela de otros países y supone un gesto «necesario de solidaridad» hacia esta isla miembro de la UE, sobre todo después de que un dron alcanzase una de las bases militares británicas el pasado 1 de marzo.
En cuanto a la ayuda a los países del Golfo que se han visto afectados por ataques iraníes, Meloni ha repetido que mantiene la línea de naciones como el Reino Unido, Francia y Alemania: «Estamos proporcionando medios de defensa aérea, al igual que otros importantes países europeos».
Esta demanda vino de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, cuatro países que para Italia son aliados pero, también, porque hay ciudadanos italianos a los que Italia «debe proteger, sin mencionar que aproximadamente 2.000 soldados italianos están estacionados en el Golfo».
No hay petición de Estados Unidos
Los acuerdos sobre las bases estadounidenses en los países europeos fue uno de los ejes del debate político en el Senado. De hecho, Meloni señaló que, hasta el momento, no ha llegado la petición por parte de Estados Unidos: «Depende de acuerdos que siempre han sido actualizados por gobiernos de todos los partidos: si llegara una solicitud, siempre correspondería al Gobierno tomar una decisión, pero reitero que la decisión, en ese caso, se encomendaría al Parlamento».
En cualquier caso, pese a sus estrechos vínculos con el presidente Donald Trump, la primera ministra subrayó que Italia respeta plenamente los convenios bilaterales de cooperación militar, al igual que otros miembros europeos. Citó expresamente el caso de España: «Incluso el Gobierno español, del que tanto se habla, ha dicho a través de su portavoz que ‘existe un acuerdo bilateral entre España y Estados Unidos, y fuera de ese acuerdo no habrá ningún uso de las bases españolas’. Esto significa que el acuerdo no se pone en cuestión».
De hecho, Meloni se mostró sorprendida por las críticas de la oposición y recordó que España sigue exactamente la misma línea de acción: «Es asombroso que esta decisión sea condenada en casa y alabada en España por la misma gente».
Posible aumento de impuestos
Siguiendo con otros reproches por algunas posiciones de Italia en relación a la operación de Estados Unidos e Israel sobre Irán, la presidenta del Consejo de Ministros aclaró que el «Gobierno no es cómplice de las decisiones de otros, ni mucho menos está aislado de Europa, ni es responsable de las consecuencias económicas que la crisis pueda tener para los ciudadanos y las empresas».
Es más, aseguró que se está coordinando con otros países, como Alemania, el Reino Unido o Francia, con cuyos líderes ha mantenido varias reuniones: el canciller Merz, el primer ministro Starmer y el presidente Macron. El objetivo sería no solo seguir la evolución de las tensiones, sino también coordinar las respuestas nacionales, ya que cualquier mínima acción puede tener repercusiones a nivel global, tanto en materia de seguridad como económica.
Una de las que más afecta a nivel ciudadano es el aumento del precio del combustible y la mandataria, además de pedir prudencia, fue tajante a la hora de advertir a los que se podrían enriquecerse: «Haremos todo lo posible para evitar la especulación durante la crisis, incluyendo, si es necesario, la recuperación de los beneficios especulativos mediante un aumento de los impuestos a las empresas responsables».
Condena a la «masacre de Minab»
En la intervención de Giorgia Meloni en el Senado, doce días después de que estallase la guerra en Irán, la líder italiana recibió el aplauso conjunto una única vez, incluido el de la oposición. Cuando condenó el ataque a una escuela en Minab, al sur de Irán, el pasado 28 de febrero, en un bombardeo al parecer estadounidense en el que murieron unas 180 personas, la gran mayoría estudiantes. Lo definió como una «masacre» y pidió que se «rindan cuentas».
Además, destacó que, dada la escalada del conflicto en la zona, es una prioridad para su Gobierno «garantizar la seguridad de decenas de miles de italianos y brindar asistencia a los varados», que se encuentran afectados principalmente por las interrupciones en el transporte. Hasta el momento, Italia ha logrado repatriar a más de 25.000 ciudadanos desde que comenzase esta guerra en operaciones coordinadas. Por ello, Meloni ha agradecido «a todos los países del Golfo por su inestimable ayuda durante este tiempo».

