Un sobrino nieto de los Castro se perfila como próximo presidente de Cuba
Oscar Pérez-Oliva Fraga fue designado como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) de Cuba el pasado mes de diciembre. De esta forma, el sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro y actual vice primer ministro cumple el único requisito … que necesitaba para ubicarse entre los candidatos a la Presidencia de la isla en 2028, cuando el actual mandatario, Miguel Díaz-Canel, extinga sus dos periodos presidenciales establecidos en la Constitución.
Pérez-Oliva Fraga es hijo de Mirsa Fraga Castro y nieto de Ángela Castro, la hermana mayor de los dictadores Raúl y Fidel Castro, este último fallecido en 2012 a los 88 años. Es también sobrino de José Antonio Fraga Castro, quien fue hasta 2014 el presidente de Labiofam, una empresa biotecnológica y farmacéutica cubana que provee de millones de dólares al régimen.
Con 54 años de edad, el ingeniero electrónico ha tenido un vertiginoso ascenso dentro de la estructura de poder en la isla, en posiciones vinculadas fundamentalmente a la inversión extranjera. En enero de 2024, fue nombrado viceministro del Comercio Exterior e Inversión Extranjera (Mincex). Previamente, había ocupado puestos directivos en Maquimport, una de las empresas clave del Grupo Empresarial de Comercio Exterior, y en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, pero con escasa relevancia en la vida pública de la nación.
Su carrera ha estado ligada también al emporio de la familia Castro llamado Gaesa (Grupo de la Administración Empresarial S.A.), que domina aproximadamente el 80 % de la economía y el 95% de las finanzas del país. Tras la muerte en 2022 de Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exyerno de Raúl Castro y considerado el ‘zar de Gaesa’, su ascenso se aceleró pese a carecer de historial militar y de una trayectoria política visible, factores que hasta entonces hacían impensable situarlo en la línea sucesoria.
Tras la muerte de Ricardo Cabrisas en mayo de 2024, cuando apenas llevaba cuatro meses como viceministro, fue ascendido al cargo de ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera.
En octubre tuvo lugar su tercer ascenso en menos de dos años: fue designado viceprimer ministro de la República. Su nombramiento coincidió con la renuncia de dos de los diputados de largo historial al servicio del régimen: Homero Acosta y Ulises Guilarte; así como con la ‘liberación’ de Rubén Remigio Ferro como presidente del Tribunal Supremo Popular, quien permaneció en el cargo casi tres décadas.
Actualmente, con un cargo ministerial relevante y un puesto en el Parlamento, Pérez-Oliva Fraga se sitúa en una posición privilegiada dentro de la cúpula dictatorial y en un momento tanto de crisis generalizada en la isla como de reajustes internos en el poder.
Posibles candidatos
En julio del año pasado, la ANPP –integrada en su totalidad por militantes del Partido Comunista– aprobó, mediante votación unánime de los 440 diputados presentes en la sesión (95,2%), la reforma constitucional que elimina el requisito de tener un máximo de 60 años para ocupar el cargo de presidente de la República en un primer periodo.
Por lo tanto, para liderar Cuba solo se requiere «haber cumplido treinta y cinco años de edad, hallarse en pleno goce de los derechos civiles y políticos, ser ciudadano cubano por nacimiento y no tener otra ciudadanía». Asimismo, el presidente debe ser elegido por la ANPP entre sus propios diputados.
Al eliminarse el límite de edad, el régimen extendió las opciones con vistas a 2028 y la designación del nuevo presidente de la República. Dos de los «favoritos» y más fieles al castrismo tendrán entonces más de 60 años de edad: Roberto Morales Ojeda y Manuel Marrero Cruz.
Morales Ojeda es actualmente el secretario de Organización y Política de Cuadros del Comité Central del PCC, un puesto clave en la estructura partidista. Es médico de formación y ha ocupado distintos cargos como miembro del Comité Central desde 2006 y del Buró Político desde 2016. También fue ministro de Salud Pública (2012-2018) y vice primer ministro (2019-2021). Es habitual verlo acompañando a Díaz‑Canel en actos oficiales.
El otro ‘presidenciable’ es el actual primer ministro, Manuel Marrero Cruz, quien viene de la rama militar y ostenta el cargo de coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Su trayectoria ha estado vinculada fundamentalmente al sector turístico en la isla. Comenzó como inversionista en el Grupo Gaviota, empresa hotelera propiedad de Gaesa, y fue ministro de Turismo entre 2004 y 2019.
El Consejo de Defensa Nacional prepara el estado de guerra
El régimen cubano celebró el fin de semana una reunión de su Consejo de Defensa Nacional para evaluar su preparación militar en caso de una guerra, en medio de la creciente tensión con Estados Unidos, según un comunicado oficial publicado este domingo por medios estatales y recogido por la agencia Afp. La reunión tuvo como objetivo «analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de guerra», agregó, sin proporcionar más detalles. Esta es la primera sesión del Consejo de Defensa Nacional que se hace pública desde el 3 de enero, cuando una operación militar estadounidense en Caracas condujo a la captura del ahora depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, principal aliado de Cuba.
No obstante, la ANPP tiene 464 escaños y el régimen cuenta con tiempo suficiente hasta 2028 para planear la transición. Sin duda alguna, el próximo designado será el que más confianza genere al castrismo y no marque diferencia alguna, tal y como ha sucedido con Miguel Díaz-Canel. Los Castro seguirán dominando la isla y el presidente solo será el títere, un mero administrador de los bienes del Estado.

