Adam Kajumi se hizo famoso en la República Checa como estrella de un ‘reality show’ televisivo que convirtió su cuenta de TikTok en la más seguida del país. Los seguidores de sus cuentas en otras redes sociales, como Instagram y YouTube, también crecieron exponencialmente … y podría decirse que ha moldeado en gran medida el pensamiento de una generación checa durante la última década. Su detención por los delitos de tráfico de personas y proxenetismo digital ha causado gran impacto en la opinión pública del país.
La popularidad de Kajumi le permitió establecerse como empresario en «agencias de modelos digitales» que manejan las cuentas de particulares en plataformas como OnlyFans, de contenido pornográfico, hasta que la policía pudo comprobar que reclutaba a mujeres vulnerables con falsos contratos a las que después explotaba bajo coacción y amenazas.
El negocio con ánimo de lucro que representa el mantenimiento y reventa de cuentas en OnlyFans también ha llamado la atención de la Administración Financiera, que está investigando un área de negocio sin controles y que escapa a la fiscalidad, gracias a que se esconde detrás de cuentas de particulares que, en realidad, nunca acceden a los ingresos.
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David Maroto
Según el comunicado de la policía checa, han sido detenidas y acusadas cuatro personas en relación con este caso, además de una entidad legal anónima. «Los acusados ejercían presión psicológica, amenazas de multas o se negaban a pagar e inducían a las víctimas a contraer deudas para exigir gradualmente, y en contra de la voluntad libre de las víctimas, contenidos más explícitamente sexuales y vejatorios», continúa la explicación policial.
El grupo organizado firmaba contratos con chicas que acababan de cumplir 18 años, a las que ojeaba y captaba desde bastante antes de la mayoría de edad, siempre en contextos de vulnerabilidad para «aprovechar su marginación, inmadurez e ignorancia para proporcionar contenido sin control sobre su explotación».
Las imágenes de Kajumi en coches de lujo y espectaculares inmuebles, que ahora ha incautado la policía, servían de gancho perfecto para atraer a jóvenes incautas en busca de ingresos fáciles. «Al fin y al cabo, Kajumi no publicaba nada indecente y se había hecho rico», explica la periodista checa Apolena Rychlíková, que denunció el caso. Cuando las víctimas se negaban a cumplir con las crecientes exigencias, el abogado Adam Zachariás, también detenido, las engañaba explicando que, de no cumplir el contrato, caerían sobre ellas altísimas multas.
«Grupo organizado de trata de seres humanos»
Según el portavoz del Centro Nacional contra el Crimen Organizado, Jaroslav Ibehej, los acusados explotaron la inmadurez de decenas de niñas apenas adultas y las obligaron a crear contenido sexual explícito, del cual demostrablemente obtuvieron beneficios. Asegura que se trata de un «delito particularmente grave de trata de seres humanos» y de un «grupo organizado». Kajumi se enfrenta a una pena de hasta 12 años de prisión.
OnlyFans, con sede en el Reino Unido, pretende ser la única plataforma global que permite a creadores y suscriptores conectarse directamente, afirmación engañosa a la luz de estos hechos. «En la investigación que duró más de dos años, demostré repetidamente que era mentira. Que entre el creador y el público hay un ejército de personas, managers, administradores, chatters, personas que proporcionan guiones para charlas de escritura, fotógrafos, directores de vídeo… que se benefician de la explotación de seres humanos», denuncia Rychlíková.
«OnlyFans se toma en serio la seguridad de sus usuarios e invierte mucho en medidas para protegerlos, incluyendo estrictos procesos de incorporación, controles de pago y moderación continua de cuentas», afirma la empresa en un comunicado, pero más de 120 personas se quejaron ante las autoridades estadounidenses de haber sido incluidas en contenido sexual en esta plataforma sin su consentimiento y otras 17 lo hicieron ante las autoridades británicas.
«Las mujeres checas afectadas pertenecen a estratos sociales muy bajos, no conocen sus derechos, no saben que pueden denunciar y los explotadores se aprovechan de ello, las reclutan precisamente por eso», añade Rychlíková, que duda seriamente que la plataforma realice controles sobre la legalidad de los contenidos que explota. El hilo del que tiró la policía para la investigación fue el intento de suicidio de una de las chicas, tras el cuál la familia conoció el problema.