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Rusia prepara su ofensiva de otoño sobre Ucrania para conquistar todo el Donbás

Moscú quiere el Donbás. Lo ha dicho en muchas ocasiones y su empeño no solo se muestra con palabras: sus tropas avanzan en la actualidad hacia el apodado ‘cinturón de fortalezas’, según reconocen medios militares, que sostienen que los batallones han realizado durante este verano … frecuentes infiltraciones en las líneas ucranianas. Las operaciones les permiten tomar terreno con lentitud y al precio de numerosas vidas, pero han facilitado al Ministerio de Defensa invertir la tendencia registrada desde la primavera, en la que Ucrania ganaba terreno a su enemigo.
El Ejército ruso está a menos de 15 kilómetros alrededor de Sloviansk y Kramatorsk, una ciudad que todavía se mantiene como uno de los últimos bastiones ucranianos en la región. La captura de ambas sería vital para el Kremlin en su objetivo de controlar totalmente el área de Donetsk.

El Instituto para el Estudio de la Guerra en Washington ha confirmado las maniobras de Rusia y calcula que se ha adentrado unos 124 kilómetros cuadrados en territorio ucraniano solo en agosto. Eso sí, se trata de una tierra bañada en sangre: sus tropas habrían perdido numerosos efectivos entre muertos y heridos.

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Álex Bustos

El ‘cinturón de fotalezas’ lo componen cuatro ciudades: Sloviansk, Kramatorsk, Druzhkivka y Kostyantynivka. Su defensa será este otoño la prioridad de Kiev. Cuenta para ello con Mykhailo Drapatyi, su nuevo jefe general, y un grupo de comandantes de confianza, que estudian la posibilidad de que el Kremlin impulse una movilización forzosa después de las elecciones rusas convocadas entre el 18 y el 20 de septiembre. Las proyecciones de combate tienen en cuenta que es muy posible que Moscú disponga de un nutrido refuerzo de hombres en el frente para la ofensiva de otoño.
Los esfuerzos por controlar Donetsk son parte clave de esta fase del conflicto. El presidente Volodímir Zelenski debe mantener el control de este territorio para proteger la columna vertebral de las defensas orientales ucranianas. Los recientes nombramientos en su Ejército son parte de una reorganización de mandos hecha desde su Gobierno y destinada a detener el lento pero continuo avance de Rusia.
Cada kilómetro que Moscú gana le cuesta cuantiosas bajas a sus fuerzas armadas. Ofrecer información sobre las muertes de soldados rusos que contradiga la oficial es un delito punible por la ley. Las autoridades castrenses llevan sin informar desde octubre de 2022.

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Como miembros de la defensa ucraniana, Andrii Biletski, del Tercer Cuerpo de Ejército, y Denys Prokopenko, del Primer Cuerpo Azov (12ª Brigada Azov) de la Guardia Nacional, son los hombres de confianza de Drapatyi, un comandante de 43 años con una buena reputación interna que sustituye a Oleksandr Syrskyi. Este veterano de 60 años ha llevado la voz cantante en las estrategias bélicas de Ucrania durante mucho tiempo, pero ha sido a la vez muy criticado por su estilo ‘soviético’ y un número de muertos en combate que a muchos en el país les parece inaceptable.

Zelenski teme un recrudecimiento de los ataques rusos por la falta de interceptores de misiles Patriot

El nuevo líder militar es un reformista con intenciones de «transformar» el Ejército. Es conocido popularmente, aunque él mantiene un perfil bajo. A sus dos subordinados se les atribuye la creación de fuerzas disciplinadas y tecnológicamente avanzadas que suman decenas de miles de efectivos. Kiev confía en la agilidad y capacidad de adaptación de esta tropa para repeler a sus enemigos en el complejo terreno del ‘cinturón de fortalezas’. Se trata éste de un lugar plagado de elevaciones, carreteras y vías ferroviarias que dificultan cualquier avance militar. Pero, una vez conquistado, permitiría a los soldados rusos ganar todo el Donbás, desplegarse con más celeridad y dirigirse directamente al centro de Ucrania.

Alto valor estratégico

Para Moscú, todo el Donbás tiene una gran relevancia. Es una región fuertemente industrializada y con cuantiosos recursos. Posee cerca del 56% del carbón de Ucrania y yacimientos de metales raros, muy preciados por su uso en la fabricación de baterías. Entre ellos destacan el litio, el uranio, el niobio y el titanio. También tiene la conocida como «tierra negra», un tipo de suelo extremadamente fértil para cultivos a gran escala de maíz, girasol y trigo. Su conquista total es un punto básico de cualquier acuerdo de paz que cuente con el visto bueno de Vladímir Putin. La captura total de la región, que el gigante euroasiático controla en su mayoría, sería una importante victoria política y militar para el jefe del Kremlin.
Más allá de los intereses económicos, el Donbás cobra un simbolismo clave para la propaganda: esta zona rusófona al este de la exrepública soviética constituye un territorio histórico de la época imperial. Es uno de los principales argumentos que Moscú esgrimió para empezar su invasión e incluso usa en su propaganda la expresión ‘Nueva Rusia’ para referirse al enclave.

La región posee cerca del 56% del carbón de Ucrania y yacimientos de metales raros muy preciados, como litio, uranio, niobio y titanio, además de tierras fértiles

El relato del Kremlin señala que el Gobierno de Kiev oprime a los oriundos de esta zona e incluso culpa a sus soldados de haber realizado un genocidio contra los rusoparlantes. Otros argumentos que usó Putin al declarar la guerra en febrero de 2022 fueron la intención de «desarmar» y «desnazificar» a su país vecino e impedir su unión con la OTAN.
La retórica de la propaganda lleva lustros intentando convencer a la sociedad de que el aparato político de Ucrania es un peligro para la existencia rusa, además de tachar a sus autoridades de neonazis y drogadictos.
El territorio que Moscú todavía no controla del área de Donetsk abarca un 15%-20% del total. Kiev rechaza las exigencias de Putin de entregarlo. Zelenski aseguró el pasado 6 de agosto que el destino de la región es «la cuestión central de esta guerra». Más allá de Donetsk, el Donbás ha vivido desde 2014 bajo la amenaza de las armas. Las fuerzas prorrusas han intentado romper desde entonces el vínculo territorial, político y administrativo con Kiev, mientras éste ha defendido su soberanía sobre el lugar. Antes de que la invasión estallara en febrero de 2022, más de 14.000 militares y paramilitares de los dos países ya habían muerto junto a la frontera en el largo y soterrado conflicto.

El avión de Zelenski estuvo a punto de ser alcanzado por un dron cuando se dirigía al funeral del Rey Harald en Oslo

09/09/2026

Actualizado a las 20:41h.

El avión que trasladaba al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, desde Moldavia a Oslo, donde asistió al funeral del Rey Harald de Noruega, estuvo a punto de ser alcanzado por un dron, declaró el miércoles el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.
«Su … vuelo estuvo a punto de ser alcanzado por un dron cuando despegaba de Moldavia. Esa es la realidad en la que vive», declaró Store a la televisión pública noruega NRK. Zelenski llegó a Oslo el martes por la noche.

El primer ministro noruego no proporcionó más detalles sobre el incidente.

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Rosalía Sánchez

Zelenski llegó a Oslo el martes por la noche, donde mantuvo conversaciones con Store, el ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg, y el ministro de Relaciones Exteriores, Espen Barth Eide, sobre la ayuda militar noruega, incluido el apoyo a la defensa antiaérea, y la asistencia civil.
El miércoles, Zelenski se sumó a numerosos dignatarios extranjeros que asistieron al funeral del rey Harald, fallecido el 28 de agosto a los 89 años.
Zelenski abandonó Noruega después del funeral y se dirigió a Canadá para mantener conversaciones con dirigentes de ese país, declaró Store a NRK.

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Trump intenta remontar el vuelo republicano en las elecciones de medio mandato

Donald Trump ha decidido dedicar las horas previas al 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre a la campaña para las elecciones legislativas de noviembre. El presidente viajó este miércoles a Dallas para encabezar la primera convención de medio mandato organizada en … la historia del Partido Republicano, un encuentro de dos días concebido para movilizar a sus votantes y presentar bajo una misma marca política a los candidatos y las propuestas con las que el partido pretende conservar el control del Capitolio.
Trump estará ausente de Nueva York este 11-S. No es la primera vez que un presidente en ejercicio elige otro de los lugares atacados para recordar los atentados de 2001, pero esta vez se trata de una fecha especialmente señalada, el 25º aniversario. Trump permanecerá en Washington y encabezará el homenaje en el Pentágono, mientras el vicepresidente J. D. Vance representará a la Casa Blanca en la ceremonia de la Zona Cero.

Antes, sin embargo, el presidente será la figura central del congreso de Dallas, que se celebra en el American Airlines Center, un recinto con capacidad para unas 20.000 personas. Por allí pasarán durante dos días dirigentes republicanos, miembros del Gobierno y candidatos de algunas de las principales carreras de noviembre. Vance tendrá también un papel destacado. Marco Rubio, en cambio, no estará, porque se encuentra de viaje por América Latina. Los dos son considerados los principales aspirantes a suceder a Trump como candidato a la presidencia por los republicanos.

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Thalía Flores

La propia existencia de esta convención dice bastante sobre la estrategia republicana para noviembre. Los dos grandes partidos estadounidenses celebran sus convenciones nacionales cada cuatro años para proclamar a sus candidatos presidenciales. El Comité Nacional Republicano ha decidido trasladar por primera vez ese modelo a unas elecciones legislativas, sin candidatos presidenciales que nominar ni una plataforma que aprobar, y convertir Dallas en una gran concentración nacional alrededor de Trump.
El objetivo es bastante sencillo: intentar trasladar a las elecciones de medio mandato parte de la movilización que permitió al presidente regresar a la Casa Blanca en 2024. Trump no aparecerá en ninguna papeleta el 3 de noviembre, pero los republicanos quieren que sus votantes acudan a las urnas como si estuviera. El presidente ha prometido implicarse personalmente en algunas de las contiendas más difíciles y el partido ha organizado la convención como una mezcla de mitin, escaparate de candidatos y operación de recaudación.
Es también una apuesta que tiene riesgos. Los republicanos llegan a las últimas semanas de campaña con la economía, el coste de la vida y la guerra con Irán entre los asuntos que más pesan sobre el debate político, y varios candidatos que disputan escaños especialmente ajustados han preferido quedarse en sus estados o distritos. Otros consideran, en cambio, que prescindir de Trump sería todavía más arriesgado porque una parte importante de la base republicana sigue identificándose antes con él que con el partido.

Los republicanos celebran su primera su primera convención para las elecciones de medio mandato para que Trump atraiga a los votantes

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El calendario añade una circunstancia poco habitual. Trump cerrará su participación en Texas prácticamente en vísperas del 25 aniversario del 11-S y regresará a Washington para asistir el viernes a la ceremonia del Pentágono, uno de los tres escenarios de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
El presidente había estudiado inicialmente acudir a la principal conmemoración de Nueva York, en el lugar donde estuvieron las Torres Gemelas. Su equipo hizo preparativos para esa posibilidad, pero finalmente Trump optó por Washington. El diario ‘The New York Times’ informó de que entre las razones estuvo su interés en pronunciar un discurso, algo que no está permitido en la ceremonia de la Zona Cero desde 2012. La Casa Blanca niega que ése fuera el motivo del cambio.
Los organizadores de la ceremonia neoyorquina llevan 14 años evitando discursos de cargos políticos. Presidentes, expresidentes, gobernadores y alcaldes pueden acudir, pero el protagonismo corresponde a los familiares de las víctimas, que leen durante horas los nombres de los fallecidos. Trump sí podrá intervenir en el Pentágono, donde ya encabezó la conmemoración el año pasado. Vance estará en Nueva York y otros representantes de la Administración acudirán a la localidad de Shanksville, en Pensilvania, donde se estrelló el vuelo 93 de United Airlines.
Trump comenzó además los homenajes antes que otros años. El martes participó en un acto junto a la Casa Blanca, ante una viga de acero de casi ocho toneladas recuperada de la Torre Sur y trasladada durante meses por todo el país. Allí recordó a los fallecidos, homenajeó a los primeros intervinientes y concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad a Welles Crowther, el joven operador financiero y bombero voluntario conocido como «el hombre del pañuelo rojo», que ayudó a evacuar a varias personas antes de morir en la Torre Sur.

La ausencia de un neoyorquino ilustre

La relación de Trump con el 11-S es además especialmente personal por su condición de neoyorquino. Estaba en la ciudad cuando se produjeron los ataques y ha hablado de aquel día repetidamente desde que entró en política. La última vez que asistió a la ceremonia de la Zona Cero fue en 2024, durante la campaña presidencial.
Veinticinco años después de los ataques, Trump dividirá así esta semana entre dos escenarios muy distintos: Dallas, donde el Partido Republicano intenta convertir de nuevo su figura en el principal motor de movilización política para noviembre, y Washington, donde el viernes encabezará el homenaje del Pentágono. Nueva York, su ciudad y el lugar que concentra la memoria más visible del 11-S, quedará esta vez en manos de su vicepresidente, que aspira a ser su sucesor.

Una línea de crédito: sobre las razones de un silencio

El 1 de septiembre, en Ereván, un exministro de Finanzas fue sacado de su casa en camilla. Gagik Khachatryan, de 71 años y aquejado de una grave afección de la columna vertebral, fue llevado a un interrogatorio, de allí al tribunal, y a la mañana siguiente se le impuso prisión preventiva por dos meses. Para entonces, al país le habían bastado tres meses de verano para arrestar al líder de su mayor bloque opositor, a un expresidente y a seis candidatos parlamentarios en vísperas de la votación, mientras que desde el invierno estaba en marcha un procedimiento contra la cúpula de la Iglesia Apostólica Armenia. Nada de ello se convirtió en una noticia internacional: no hubo declaraciones de organizaciones de derechos humanos, ni análisis en las secciones que, durante esos mismos meses, publicaron decenas de piezas sobre el vecino Azerbaiyán.La explicación más fácil es Washington. La paz entre Bakú y Ereván ha sido atribuida como mérito a la administración Trump; las relaciones de esa administración con las capitales europeas son las que son, y el silencio sobre un país, frente al escrutinio estrecho del otro, es fácil achacarlo a la disputa entre Europa y Washington. La cronología se interpone. El procedimiento contra la cúpula de la Iglesia se abrió el 29 de enero, seis miembros del Consejo Espiritual Supremo fueron acusados el 30 de enero, el proceso penal contra el Catholicós comenzó el 14 de febrero, y ni siquiera entonces se escribió sobre ello. El silencio precede al conflicto invocado para explicarlo, y una causa nunca es más joven que su efecto.La explicación parece más simple y más triste. En los últimos años, Ereván ha hecho lo que nadie más en la región ha hecho: ha congelado su participación en la OTSC, ha ratificado el Estatuto de Roma y ha iniciado un proceso legislativo orientado al acercamiento con la Unión Europea. A ojos europeos, esto no es simplemente una elección de política exterior, sino la correcta, tomada en circunstancias difíciles y, por tanto, merecedora de apoyo. A un país que da ese giro no se lo critica. La cuestión ni siquiera es cinismo, sino cautela: el giro parece frágil, la presión pública parece un regalo para quienes querrían revertirlo, y los arrestados este verano son precisamente ese tipo de personas. El silencio resulta no ser connivencia, sino una póliza de seguro, y quienes ofrecen ese seguro son completamente sinceros.Con Azerbaiyán, el cuadro es la imagen especular, y bastante más simple de lo que suele suponerse. Bakú aplica una política multivectorial: mantiene relaciones de trabajo por igual con Moscú, Ankara y Bruselas, porque los países no pueden elegir a sus vecinos, y las fronteras, las rutas de tránsito y los oleoductos y gasoductos existen con independencia de las resoluciones adoptadas en las capitales europeas. La cautela de un país encajado entre dos grandes vecinos está dictada por la geografía, no por la simpatía. Pero cuando la asociación se mide por la distancia respecto de Moscú, negarse a elegir parece una falta en sí misma, y la crítica se vuelve constante, independientemente de lo que ocurra realmente dentro del país.Si esto es así, la conclusión es más incómoda que la teoría de una desavenencia con Trump. Esa sería temporal: una nueva administración en Washington traería un nuevo tono. Aquí opera un criterio más duradero: que una vulneración se convierta en noticia depende de la dirección en la que se mueve el país donde ocurrió. Quienes se alejan de Moscú reciben silencio; quienes no se mueven hacia ningún lado reciben una sección y atención constante. La gravedad de lo que ocurre no desempeña papel alguno en la fórmula.Conviene añadir un punto más para quienes hoy están siendo protegidos. Este crédito no se concedió por el cumplimiento de las normas, sino con el propio rumbo como garantía, y un crédito de esa clase se cobra precisamente cuando el rumbo cambia. Nada de ello ayudó al hombre en la camilla, fuera cual fuera el rumbo que tomaran las cosas.

Vuelven a juzgar al ex primer ministro francés Bayrou por la malversación de 300.000 euros del Parlamento Europeo

«Estoy muy confiado con mis opciones. Demostraremos que estas acusaciones no tienen ningún fundamento». El ex primer ministro francés François Bayrou resumió con estas palabras su actitud ante el nuevo juicio al que se enfrenta desde este miércoles al mediodía en el Tribunal … de Apelación de París. Un año después de haber dejado la jefatura del Gobierno por la puerta de atrás, el veterano dirigente centrista se sienta ahora en el banquillo de los acusados por una trama de falsos asistentes en el Parlamento Europeo. Durante la sentencia en primera instancia en febrero de 2024, los jueces absolvieron al líder del MoDem, pero condenaron a cinco eurodiputados y a otros cinco dirigentes de esa formación democristiana.
Tras haberse salvado entonces de una condena que manchara su reputación, Bayrou, de 75 años, se sienta de nuevo en el banquillo de los acusados, porque la Fiscalía recurrió la sentencia. Los representantes del Ministerio Público habían pedido en primera instancia una pena de dos años y medio de prisión condicional y una multa de 70.000 euros. Aunque no condenó al líder del MoDem, el Tribunal de París estableció entonces que esta formación había malversado cerca de 300.000 euros de la Eurocámara. Lo había hecho con nueve contratos ilícitos de asistentes parlamentarios, entre 2005 y 2017.

Se trata de una trama con similitudes evidentes al caso de los asistentes fantasma en el Parlamento Europeo de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen. La líder de la extrema derecha francesa fue condenada el pasado 7 de julio con tres años de prisión —uno de ellos de cumplimiento obligado llevando un brazalete electrónico— por ese ‘affaire’, por el que ya la habían declarado culpable en marzo del año pasado. A las dos formaciones las acusan de haber utilizado a los asistentes en Bruselas o Estrasburgo como trabajadores del partido en París. Sin embargo, se distinguen por un hecho relevante: las cantidades malversadas. Mientras que los lepenistas se apropiaron de manera indebida de cerca de tres millones de euros, el MoDem malversó unos 300.000 euros.

L’ex-Premier ministre François Bayrou est jugé en appel dans le cadre de l’affaire des assistants parlementaires des eurodéputés du MoDem. Il avait été relaxé en première instance.Jean-Luc Bennahmias, ancien député européen, est également jugé. pic.twitter.com/SGiOcEBDRf— CLPRESS / Agence de presse (@CLPRESSFR) September 9, 2026
«El UDF —nombre del partido de Bayrou hasta 2007— y el MoDem organizaron este sistema durante mucho tiempo. El lugar de trabajo de los asistentes parlamentarios estaba fijado contractualmente en la sede del partido, pero el Parlamento Europeo se hacía cargo de su remuneración», ha resumido la presidenta de la corte esta tarde. Durante el primer juicio, el juez había asegurado que los eurodiputados y el tesorero del MoDem (el exministro Michel Mercier) que cometieron ese delito «probablemente actuaron con la autorización de Bayrou». Pero consideró que no había pruebas suficientes que demostraran su implicación.
En cambio, cinco eurodiputados del MoDem fueron condenados con penas de entre 10 y 18 meses de prisión, de cumplimiento no obligado. Cuatro de ellos recurrieron el veredicto y ahora vuelven a ser juzgados. En total, hay diez acusados, junto con las personas jurídicas del MoDem y UDF, en este proceso en apelación. Durará hasta el 2 de octubre.

Difícil paso por el gobierno

Gracias a la sentencia en primera instancia —y después de que este ‘affaire’ le costara su cargo como ministro de Justicia en 2017—, Bayrou consiguió que lo designasen como primer ministro en diciembre de 2024. Su paso por Matignon, sin embargo, resultó un viacrucis para el tres veces candidato en unas presidenciales (2002, 2007 y 2012). Se vio lastrado por el escándalo del internado de Bétharram, la ausencia de una mayoría parlamentaria y los recortes con los que intentó reducir el elevado déficit público de Francia. Finalmente, abandonó el cargo tras perder con claridad un voto de confianza en la Asamblea Nacional el 8 de septiembre de 2025.

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Su baja popularidad como primer ministro no le ayudó en marzo de este año en las elecciones municipales, en que salió derrotado en Pau, cerca del País Vasco francés. Más allá de este delicado juicio, Bayrou intenta ahora maniobrar entre bambalinas para evitar la división y una derrota del centro-derecha en las elecciones presidenciales de la próxima primavera.

El pulso por Ormuz se convierte en la guerra de los petroleros

El pulso en Ormuz se ha convertido en la guerra de los petroleros. Después de atacar tres navíos iraníes durante el fin de semana, el ejército estadounidense informó de la destrucción de otros cinco barcos después de que la Guardia Revolucionaria lanzara misiles balísticos … contra un portaaviones y un destructor de la Marina cerca del estrecho, según el Mando Central de Estados Unidos. Se trata de un paso más en la escalada por parte de Donald Trump porque ha puesto en el punto de mira a los barcos civiles que se encargan de transportar el petróleo iraní, clave para la maltrecha economía del país. La presión aumenta sobre Teherán y se acelera una especie de carrera que enfrenta el deterioro de la economía de la república islámica con la subida del precio mundial del petróleo. El barril superó los 100 dólares por primera vez desde julio.
La violencia se intensifica y ninguna de las partes logra disuadir a la otra por lo que la escalada parece lejos de calmarse. Los iraníes elevan la fuerza en cada respuesta y esta vez atacaron la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania, y, según la Guardia Revolucionaria, alcanzaron también dos buques estadounidenses y ocho petroleros, además de otros diez «barcos infractores», acusados de intentar atravesar una «zona prohibida e insegura» en el estrecho de Ormuz. Los iraníes amenazaron con atacar petroleros que se encuentren frente a las costas de Kuwait y Baréin, ambos aliados de Estados Unidos.

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Mikel Ayestaran

El ejército jordano aseguró haber interceptado 18 proyectiles. Washington no revela públicamente la capacidad de sus bases e instalaciones militares en el extranjero, pero se estima que Jordania alberga a cerca de 4.000 soldados estadounidenses y en las dos últimas semanas se ha convertido en el objetivo principal de la Guardia Revolucionaria.
En medio de una jornada marcada por la violencia, Irán, que trata de imponer sus normas de tránsito en el estrecho, anunció que establecerá una zona marítima restringida que se extenderá hasta el golfo de Omán y el mar Arábigo. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria dijo que «cualquier barco que atraviese esa zona será sancionado».

Petrolero por petrolero

La estrategia del «petrolero por petrolero» no es nueva y en los años ochenta fue parte de la guerra que enfrentó a Irán e Irak. ‘The National’, diario de Emiratos Árabes Unidos, recordó que entonces los ejércitos de los dos países «atacaron petroleros y buques mercantes para dañar mutuamente sus economías, arrastrando progresivamente a potencias extranjeras al conflicto y convirtiendo la seguridad del petróleo del Golfo en una cuestión militar internacional».
El centro de estudios estratégicos estadounidense Council on Foreign Relations publicó un amplio informe sobre los paralelismos entre la estrategia del «petrolero por petrolero» de los años ochenta y ahora. El estudio recuerda que los ataques a petroleros redujeron el tráfico del Golfo alrededor de un 25 por ciento, dispararon los seguros y llevaron a Washington a escoltar petroleros kuwaitíes bajo bandera estadounidense. La crisis energética provocada obligó a Washington a lanzar en 1987 la operación Earnest Will, su mayor operación de convoyes navales desde la Segunda Guerra Mundial.

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Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa. Los ataques contra las bases estadounidenses en la región no tienen el objetivo disuasorio esperado y el control del Estrecho es un arma poderosa porque tiene un impacto directo en el mercado energético mundial.

Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa

Aunque en las primeras semanas del conflicto los objetivos de Estados Unidos e Israel eran derrocar al régimen y acabar con su programa nuclear, ahora las agendas se han distanciado. Washington sitúa la reapertura de Ormuz como el punto número uno, mientras que Netanyahu afirmó que «todavía queda trabajo por hacer. La principal tarea es derribar el régimen del terror en Irán. Estamos muy cerca de lograrlo. Sabemos que todo el eje terminará colapsando».
Desde la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en junio, que ahora es papel mojado, no hay ataques directos entre la república islámica e Israel, pero mantienen un pulso indirecto al sur del Líbano donde Teherán cuenta con la milicia de Hizbolá.