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El Ejército alemán envía una patrulla de reconocimiento a Groenlandia

Como muestra de apoyo a Dinamarca, en medio de la disputa por Groenlandia con Estados Unidos, la Bundeswehr está sobre el terreno. El Ejército alemán ha enviado 13 soldados y el cazasubmarinos de última generación P-8A-Poseidón. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, … ha descrito la misión de investigación como una señal de que los miembros europeos de la OTAN cumplen con sus obligaciones, algo que «no se hizo lo suficientemente explícitamente hasta hace unos años», lamentaba este viernes en declaraciones a la cadena pública de televisión alemana ZDF.
Oficialmente, el Pistorius solo cita la amenaza de China y Rusia como motivo del despliegue, sin mencionar las reiteradas amenazas de Donald Trump de hacerse con la isla ártica. Y en todos los comunicados, civiles y militares, se subraya como objetivo la exploración de Groenlandia. El contingente alemán despegó el jueves con un avión de transporte A400M desde la base aérea de Wunstorf, en Baja Sajonia, y regresarán este sábado tras haber llevado a cabo una «exploración en el marco de posibles contribuciones militares que apoyen a Dinamarca en la garantía de la seguridad en la región, como capacidades de vigilancia marítima«. Difícilmente puede redactarse un comunicado más escurridizo sobre las supuestas intenciones de defensa militar de la isla.
El Poseidón, que puede operar a una altitud de 150 a 12.000 metros, es conocido como el ‘guardián volador’ de la Marina alemana. El primero de estos aviones de última generación fue entregado a la Bundeswehr el pasado mes de octubre y, gracias a él, la caza fiable de submarinos desde el aire vuelve a ser posible. El Poseidón puede volar más de 2.000 kilómetros y permanecer en la zona de operaciones durante varias horas.

Con tecnología de sensores digitales, reabastecimiento aéreo y un sistema de autoprotección contra misiles, constituye una potente arma de vigilancia marítima, caza y reconocimiento de submarinos, no solo en el mar del Norte y el mar Báltico, sino también en el Atlántico Norte. También es adecuado para misiones de búsqueda y rescate. Así, Alemania se une a la creciente flota Poseidón de la OTAN: Estados Unidos, Gran Bretaña y Noruega ya están usando este tipo, mientras que Canadá lo ha encargado y está a la espera de recibirlo.
Pistorius repite en sus declaraciones que la misión no tiene nada que ver con las ideas de Trump sobre Groenlandia ni con el proceso de diálogo abierto entre Washington y Copenhague. Insiste en que ha sido una «coincidencia de tiempo» que el anuncio del traslado a Groenlandia de los soldados alemanes tuviese lugar poco después de las conversaciones. Otra cosa es que Alemania se esté planteando participar en la misión de la OTAN denominada Arctic Sentry, que ya cuenta con el apoyo de Francia y Gran Bretaña para garantizar una mayor vigilancia de la zona.
«Sería absurdo leerlo en ese sentido, está claro que una presencia de este tipo no serviría para disuadir a Estados Unidos», ha añadido Thomas Erndl, diputado alemán y portavoz de los socialcristianos (CSU) en materia de Defensa. A última hora de este viernes, fuentes del Gobierno alemán confirmaban que se está examinando la posibilidad de enviar fragatas e incluso Eurofighters.
En cuanto a los soldados extranjeros desplegados actualmente en Groenlandia, según fuentes del Gobierno danés, se trata de dos personas enviadas por Noruega, «algunos oficiales» enviados por Suecia, dos personas de Finlandia, uno de Reino Unido, uno de Países Bajos y «varios soldados» de Francia que llegaron a la isla en un avión Hércules y fueron trasladados en dos autobuses al cuartel general del Mando Ártico. Polonia ha declinado la invitación alegando que «no puede haber OTAN sin Estados Unidos».

Jornadas de infarto

Mientras tanto, una delegación bipartidista de parlamentarios estadounidenses aseguró este viernes a Dinamarca y Groenlandia el apoyo del Congreso contra las intenciones de Trump. La delegación de once miembros, encabezada por el senador demócrata Chris Coons, llegó a Copenhague para reunirse en Christianborg con la primera ministra danesa Mette Frederiksen y su homólogo groenlandés Jens-Frederik Nielsen, en Copenhague. A la cena asistió también el ministro de Defensa danés Troels Lund Poulsen .
«Nos han mostrado con emoción lo terrible que les parece que esté sucediendo todo esto», dijo después en rueda de prensa el portavoz de Exteriores, Karsten Honge. «Estamos viviendo unas jornadas de infarto, somos conscientes de que estamos estos días cumpliendo la tarea más difícil de nuestra vida y seguramente también la más importante«, comentaba a BC el diputado Rasmus Jarlov, consciente de que «se está haciendo historia» y lejos todavía de cantar victoria. «No estoy seguro de que el Congreso de Estados Unidos pueda torcer los planes de Donald Trump, pero tenemos que intentarlo.
A la misma hora que tenían lugar estas reuniones entre parlamentarios daneses y estadounidenses, el enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, por su parte, renovaba las reclamaciones estadounidenses sobre la isla y calculaba en voz alta que en el mes de marzo espera llegar a un acuerdo. «El presidente habla en serio. Creo que él marcó el rumbo. Ha dicho a Dinamarca lo que espera», añadía Landry. Peter Bay Kirkegaard, de la Confederación de la Industria Danesa, advertía que sospechan que Trump planea imponer nuevos aranceles a los países que no apoyen sus planes para Groenlandia.

Trump tensa la cuerda en Minnesota: su Departamento de Justicia inicia una investigación criminal contra los líderes demócratas

El enfrentamiento entre el Gobierno de Donald Trump y las autoridades locales de Minnesota, dominadas por los demócratas, se agudiza: el Departamento de Justicia ha iniciado una investigación contra el gobernador del estado, Tim Walz, y contra el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, por … interferir en la labor de los agentes federales desplegados allí para intensificar las redadas contra inmigrantes indocumentados.
La investigación fue revelada por varios medios estadounidenses y apunta a tensar todavía más la situación en Minnesota y en su principal ciudad, que viven agitadas por el despliegue de cerca de tres mil agentes migratorios y por los enfrentamientos con los activistas que protestan, interfieren y documentan sus operativos. En especial, después de que una activista muriera la semana pasada en uno de esos enfrentamientos a disparos de un agente de la policía de inmigración y aduanas (ICE, en sus siglas en inglés).
La Administración Trump y los republicanos han sido muy críticos con los demócratas de Minnesota, a los que han acusado de animar las interferencias a las redadas con sus declaraciones públicas. Tanto Walz como Frey han llamado a la calma y a la protesta pacífica, sobre todo tras la tensión creada tras la muerte de la activista, Renee Nicole Good. Pero ambos también han exigido a la Administración Trump que repliegue a esos miles de agentes enviados al estado y Walz, por ejemplo, ha animado a los ciudadanos a grabar en vídeo las labores policiales, para documentar cualquier abuso que pueda ocurrir.

Ni Walz ni Frey habían recibido hasta este viernes por la noche ninguna noticia oficial de la apertura de una investigación en su contra. Pero ambos dieron validez a las revelaciones y cargaron contra esa decisión del Departamento de Justicia, donde Trump ha colocado en la cúpula figuras muy afines (entre otros, sus abogados personales).
«Usar el sistema judicial como arma política y amenazar a rivales políticos es una táctica peligrosa y autoritaria», criticó en un comunicado Walz, que fue candidato a la vicepresidencia de EE.UU. en el ‘ticket’ de Kamala Harris en 2024. Recordó las investigaciones de otros demócratas -como los senadores Elissa Slotkin y Mark Kelly- y la del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que ha enervado a Trump por no bajar los tipos de interés al ritmo que le gustaría al presidente. «La única persona que no está siendo investigada por el tiroteo de Renee Good es el agente que le disparó», dijo.
Frey, por su parte, aseguró que la investigación «es un intento claro de intimidarme por defender a Mineápolis, nuestras fuerzas de seguridad y nuestros vecinos frente al caos y el peligro que esta Administración han traído a nuestras calles».
La apertura de una investigación es el paso previo a la presentación de una imputación penal, pero esta no tiene por qué ocurrir de forma necesaria.

«En Venezuela tenemos menos miedo a ir presos que a no vivir en democracia»

Hay un momento en la historia de los pueblos en que el silencio se quiebra. No es un evento que llegue de repente, anunciado por trompetas o proclamas. Nace en la convicción de unos pocos y se extiende como una onda expansiva.En las oficinas … de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), rodeado de cajas de alimentos destinadas a familias que acampan frente a las cárceles, Miguel Ángel Suárez articula una exigencia que hace apenas unas semanas parecía impensable: que Delcy Rodríguez, presidenta interina de la nación, inicie un proceso de transición democrática. Este proceso, insiste, debe incluir la liberación incondicional de más de 800 presos políticos y el desmantelamiento de los grupos paramilitares conocidos como ‘colectivos’.
A sus 25 años, a solo un semestre de graduarse en Estudios Políticos, Suárez representa una ruptura generacional. Este joven apenas estaba naciendo cuando llegó la llamada Revolución Bolivariana, por lo que su visión no está anclada en el pasado, sino en la urgencia de un futuro distinto. Ocupa el mismo cargo en la FCU que alguna vez tuvo Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina, y camina por los mismos pasillos que recorrieron quienes hoy ostentan el poder.

La entrevista ocurre en un momento de quiebra. El ambiente político se crispó tras los eventos del 3 de enero, que generaron una profunda conmoción nacional. En este clima de incertidumbre, la sociedad civil venezolana está rompiendo el silencio que la caracterizó durante el último lustro. Suárez es uno de los símbolos más visibles de esa ruptura.
—¿Qué entiende exactamente por transición democrática?
—Lo que constituye un proceso de transición es, justamente, la redemocratización del país y su reinstitucionalización. Se trata de volver a garantizar los derechos civiles y políticos que durante años han sido vulnerados en Venezuela: la libertad de protesta pacífica, la libertad de expresión. Esos son los pasos que tendremos que ir dando los venezolanos de cara a la reconstrucción nacional.
Suárez habla con la precisión de quien ha reflexionado profundamente sobre estas cuestiones. Su respuesta no es improvisada; es el resultado de meses de análisis en medio de la represión política más severa que ha experimentado Venezuela en su historia reciente.
«Pero hay algo que es fundamental», añade. «No se puede avanzar hacia una reconstrucción, hacia una conciliación, si hay personas privadas de libertad por motivaciones políticas. Eso es un obstáculo insalvable».
—¿Por qué decidió hacer esta exigencia ahora, en este momento específico?
—Creo que el 3 de enero marca un parteaguas. Los acontecimientos de ese día condicionan por completo la vida política nacional. Nosotros, como movimiento estudiantil, hemos mantenido siempre una postura coherente. El 10 de enero desconocimos la juramentación de Nicolás Maduro en su momento. Hoy le exigimos a Delcy Rodríguez que inicie una transición. Delcy Rodríguez fue parte de esta casa de estudios. Su hermano Jorge fue presidente de la FCU. Son personas formadas en esta universidad. Y esto es importante, porque quien usurpa un derecho, adquiere un deber. La responsabilidad histórica de los hermanos Rodríguez es una sola: reconducir este país hacia una transición democrática.
Es una frase que encapsula su estrategia: no es un ataque frontal, sino una apelación a la responsabilidad histórica de quienes están en el poder. Una táctica que busca presionar desde dentro del sistema, utilizando los mismos valores que el chavismo ha proclamado.
—¿Cuántos presos políticos cree que hay realmente en Venezuela?
—Con los datos que estamos ayudando a recabar, podemos decir con responsabilidad que existen más de 800 presos políticos a nivel nacional. Hay personas que están desaparecidas; ni siquiera se sabe cuál es su estatus. El Gobierno no tiene certeza ni de cuántos presos políticos tiene.
Es una cifra que revela la magnitud del colapso administrativo del régimen. No es solo represión política; es una represión desorganizada, caótica, que ni el propio Estado puede contabilizar.

«Hay personas que están desaparecidas; ni siquiera se sabe cuál es su estatus. El Gobierno no tiene certeza ni de cuántos presos políticos tiene»

«He visitado algunos de estos centros de reclusión», continúa Suárez. «He visto personas desesperadas, familias sin permiso para recibir cartas, pasando sol y lluvia a la intemperie. Pero también he visto mucha fe. Los venezolanos se han apegado a la fe para poder recibir la noticia de la libertad de sus seres queridos».
—¿Ha habido represalias contra usted o contra la Federación?
—Tenemos profesores y hemos tenido estudiantes detenidos de manera arbitraria por razones políticas. Consejeros universitarios han estado detenidos. Tras las declaraciones del 3 de enero, hemos sido víctimas de amenazas. Por redes sociales nos dicen que nos tienen que llevar presos, que nos van a aplicar la ‘operación tuntún’ (una expresión para redadas y detenciones masivas de los organismos de inteligencia).
Hace una pausa. Luego, pronuncia la frase que define su lucha: «Pero ya perdimos el miedo. Le tenemos menos miedo a ir presos que a no vivir en democracia. Estamos convencidos de que, lo más pronto posible, tenemos que ser parte de un sistema democrático».
Es una declaración que resume el cambio de paradigma en Venezuela. Durante años, el miedo fue el instrumento más efectivo del poder: el miedo a desaparecer, a ser torturado, a que tus seres queridos sufran las consecuencias de tu disidencia. Ese miedo silenció a una nación.
Ahora, un joven de 25 años declara que ese miedo ya no funciona. Que hay algo más importante que la seguridad personal: la dignidad colectiva.
—¿Siente que la Universidad Central está recuperando su rol histórico de resistencia?
—Siento que nunca lo ha perdido. Debatir y estudiar en Venezuela es un acto de rebeldía. La gente no comprende que el hecho de que no tengamos un presupuesto digno, pero aun así se estén creando nuevas carreras, tiene una respuesta clara: existen políticas sistemáticas para quebrar las capacidades técnicas de la universidad.
Es un análisis que revela la verdadera naturaleza del proceso. No es solo represivo, es antiintelectual. El sistema le teme a las ideas. Sabe que, en el momento en que la gente empiece a pensar críticamente, el castillo de naipes se derrumba. «No les interesa que se gradúen sociólogos o politólogos, personas que alimenten el pensamiento crítico», continúa. «Son personas a las que no puedes engañar con un simple discurso. Y eso, creo, es un arma poderosa. La academia como acto de resistencia es poderosísima».
—¿Cree que es posible una transición democrática a corto plazo?
—El escenario más pesimista es que haya una reversión dentro de un proceso de transición. Que volvamos a ver personas encarceladas por motivaciones políticas. Ese sería el peor escenario para el venezolano. El mejor escenario es que tanto los venezolanos en general como el oficialismo entiendan que esta crisis institucional no se puede prolongar más. Que se establezcan políticas donde las instituciones sean firmes y garanticen la seguridad, la vida en paz, el libre tránsito. Que las personas no tengan miedo de hacer un reportaje periodístico.

«El reto más grande será entender que debemos apuntar a la reconciliación nacional. A poder hacer política con quien se disiente»

Y luego añade algo que resume la tragedia de Venezuela: «Que se pueda sanar el sistema eléctrico nacional. Si le dices a una persona en el exterior que serás feliz el día que no se te vaya la luz en tu casa, te dirán que eso no es nada. Pero lo es todo para el venezolano. Lo es todo para quien perdió un familiar porque se fue la luz en un hospital».
—¿Cuál cree que sea el reto más grande para este país?
—El reto más grande será entender que debemos apuntar a la reconciliación nacional. A poder hacer política con quien se disiente. A poder, a pesar de lo difícil que sea, ir con las heridas abiertas a reconciliar el país. Con esto no digo que no quiera que se haga justicia. La justicia es necesaria. Pero también es necesario tener una visión de Estado donde pongamos a los venezolanos primero, donde pongamos al país primero. Y donde podamos entender que con discursos radicales no vamos a llegar a ningún lado.

La hija de Edmundo González logra ver a su marido en prisión tras 374 días desaparecido: «Está bastante afectado física y emocionalmente»

Hace más de un año, unos hombres armados detuvieron a Rafael Tudares, yerno del presidente electo de Venezuela, Edmundo González. Desde entonces se desconocía su paradero. Pero este viernes su esposa, Mariana González, por fin pudo verlo durante una breve visita en prisión.
Según detalló González, fue notificada a la medianoche del jueves por funcionarios del centro de la cárcel Rodeo I sobre la presencia de su esposo en dichas instalaciones. El encuentro, que duró aproximadamente 25 minutos, representó el primer contacto y conversación entre la pareja desde el pasado 7 de enero de 2025, sumando un total de 374 días de separación.

La detención de Tudares sucedió tres días antes de la toma de posesión presidencial a la que Edmundo González había prometido asistir y que finalmente terminó protagonizando, de manera fraudulenta, Nicolás Maduro. Hasta este viernes, la familia de Tudares no había recibido ninguna versión oficial sobre su ubicación o su estado de salud. Su mujer recorrió las prisiones del país, pero en ninguna le ofrecían información sobre Rafael. Era un fantasma del sistema.

Esta concesión del chavismo sucede un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibiera en la Casa Blanca a la líder opositora María Corina Machado.

Delcy Rodríguez intenta blanquear su imagen de chavista radical a moderada cosmopolita

Con el asesoramiento que le brindan sus amigos españoles como José Luis Rodríguez Zapatero, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, intenta blanquear su imagen de chavista radical izquierdista y antiimperialista por la de una política moderada cosmopolita desde que fue designada para … la transición de Venezuela el pasado 5 de enero.
En tan poco tiempo, la caraqueña de 56 años se ha adaptado rápido a su nuevo cargo como si estuviera hecho a su medida. Parece el resultado de una larga trayectoria que ha ejercido en los últimos 26 años desde que nació el régimen en 1999 con Hugo Chávez y luego Nicolás Maduro.
Conocida por sus gruesas gafas de carey, Delcy Rodríguez ha ocupado los principales cargos dentro del Gobierno chavista. Ha sido ministra de Comunicación, Relaciones Exteriores, Finanzas y Economía, Minas e Hidrocarburos, Petróleo y Vicepresidencia.

Hoy es la poderosa interina que viste un costoso traje verde de 14.500 dólares de marca, como el que lució en la juramentación de su cargo. La presidenta se rodea de militares para apuntalar su Gobierno y habla directamente con jefes de Estado como Donald Trump.
Delcy ha reducido su agresivo lenguaje del antiimperialismo y radicalismo por otro moderado que «abre el espacio político, promueve la diversidad y la paz». Ha abierto su cuenta en X y en Instagram, donde publica un podcast en vídeo de su vida, trayectoria, sus padres y familia, dando una imagen moderna de líder venezolana sin tachaduras políticas.
La interina no tiene hijos, pero en sus discursos habla mucho sobre los «niños nuestros». También de cómo les ha afectado el bombardeo de la intervención militar de Estados Unidos el pasado 3 de enero, que terminó en la captura y extracción de Nicolás Maduro, actualmente juzgado en el Distrito Sur de Nueva York por narcoterrorismo y corrupción.
En la rivalidad que mantiene con la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, Delcy logró ser la primera en hablar telefónicamente con Trump, tras varios intentos fallidos de reunirse personalmente con él. Después de la llamada, Trump le prodigó palabras favorecedoras: «Es una persona estupenda y fantástica, trabajamos bien con ella. Nos da todo lo que pedimos».
Y Delcy, muy diplomática, le respondió en X: «Sostuve una larga y cortés conversación con el presidente de EE.UU. Donald Trump…», pero no mencionó a Maduro en ninguna ocasión. Tampoco comentó su opinión sobre el almuerzo que mantuvo este jueves Trump con Machado en la Casa Blanca. La reunión ha generado muchas expectativas entre los venezolanos, causando el recelo en la cúpula chavista.

Intención de Delcy Rodríguez

Delcy es un enigma. Hasta ahora no ha hablado de cuánto tiempo durará la transición ni si conducirá la limpieza de la estructura chavista en el poder, como los paramilitares denominados «colectivos», ni de su programa de gobierno en lo económico, social, educativo y político.
Para la ausencia temporal del presidente, la Constitución venezolana establece que el designado tendrá de 90 hasta 210 días para convocar nuevas elecciones. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia que la designó había precisado que se trataba de «ausencia temporal forzada», sin concretar el tiempo de la transición.
La interina, no obstante, busca hacerse una buena imagen de mandataria amigable y cordial, anunciando la liberación de 406 presos políticos opositores. Pero las cifras que, por ahora, baraja la ONG Foro Penal es de 84 excarcelaciones, 67 hombres y 17 mujeres. Con ello, podría estar buscando ganarse la exoneración o eliminación de las sanciones impuestas tanto por EE.UU. como por la Unión Europea.
Si todo va bien y Delcy lleva el país a buen puerto, como lo ha previsto EE.UU., y se terminan por cumplir las tres fases del proceso de estabilización, recuperación y transición, la presidenta interina podría entregar la presidencia a María Corina Machado. Ahora en el exilio, la líder opositora ganaría hoy las elecciones con más del 78% de los votos, según la reciente encuesta de Meganálisis realizada a principios de este año.