Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Un nuevo aviso a los europeos

Hace unos días Donald Trump autorizó la importación de diésel ruso a Estados Unidos para bajar los precios de este combustible antes de las elecciones de medio mandato. Es una operación que no tendrá gran impacto electoral: dos terceras partes de las refinerías de … Rusia han sufrido ataques de misiles ucranianos y no disponen de grandes cantidades para la exportación. Este viernes Donald Trump frenó en seco mediante un decreto la aplicación de la ley Graham, que establece sanciones sobre Rusia en energía y defensa, incluido a su flota fantasma de barcos petroleros. También permite imponer aranceles a terceros países que continúan comprando a Moscú gas y petróleo.
Asistimos a un paso más en una deriva preocupante de un presidente que, de forma periódica, sale en ayuda de Vladimir Putin y sus planes fallidos de controlar Ucrania mediante la guerra. Los colaboradores de Trump además han amenazado al Gobierno de Kiev con cortar la cooperación en inteligencia si ataca refinerías rusas. Esta colaboración, imprescindible en el campo de batalla, ha empezado a fallar de forma no explicada, mientras los satélites de Elon Musk que permiten el funcionamiento de los drones operan con restricciones.

Las decisiones de Trump, tal vez guiadas por su admiración hacia Putin y el deseo de hacer negocios con Moscú, no solo debilitan a Ucrania, sino que tienen consecuencias muy negativas para sus aliados europeos. El mensaje es claro: en el nuevo tiempo geopolítico prima la ley del más fuerte y las alianzas ceden ante ‘tratos’ inestables y efímeros en los que hay siempre un ganador y un perdedor.

Noticia relacionada

Javier Ansorena

El Consejo Europeo de esta semana ha recibido al presidente Zelenski para mostrarle su apoyo. Pero al mismo tiempo la UE se dispone a recortar su presupuesto, en vez de orientarlo a reformas económicas necesarias, y sus Estados miembros no consiguen trabajar juntos hacia una ‘Unión de Defensa’, que debería empezar por constituir un pilar europeo en la OTAN.

Bukele matiza que la liberación anticipada de presos afectaría solo a 10.000 «colaboradores» de las pandillas

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, precisó este viernes que la liberación «anticipada» que evalúa para detenidos en su guerra antipandillas aplicaría para unas 10.000 personas que prestaron colaboración «ocasional» a esas bandas, y no para pandilleros.

Ante una solicitud de precisiones planteada por la AFP, el mandatario respondió este viernes que la evaluación abarcaría a 10.629 personas que hicieron favores ocasionales a las pandillas, pero que no pertenecen a sus estructuras.

Noticia relacionada

El infierno de los inocentes detenidos

Diego Sáenz

«Ningún pandillero va a salir libre. Nunca», aseveró Bukele en una rueda de prensa junto a la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, de visita en El Salvador.
El mandatario negó que contemple liberar a la mitad de los presos bajo el régimen de excepción como, según él, aseguraron algunos medios de comunicación que calificó de «activistas». Fue una «tergiversación», dijo.

‘Programa Ocio’

«Creemos en una previa revisión que aproximadamente un 50% pudiera entrar en el programa ‘Cero Ocio’ para poder salir más rápido, reformado, en lugar de esperar 10 años para que salga más criminal», afirmó.

Newsletter

«Cero Ocio» es el programa de reinserción y beneficios de su gobierno. Aplica para personas condenadas, pero oenegés sostienen que la mayoría de los detenidos durante el régimen de excepción aún no han sido condenados.
Bukele sostuvo que los posibles beneficiarios recibirían medidas según su grado de participación en actividades delictivas e insistió en que son culpables de delitos, aunque estos sean menores.
La posible reducción del tiempo en prisión contrasta con la política de mano dura que Bukele ha defendido contra las pandillas.
Organizaciones humanitarias cuestionan que se considere la colaboración delictiva sin tomar en cuenta el temor que infundían estas estructuras, así como la existencia de personas inocentes dentro de las cárceles.
Bukele no precisó cuándo se aplicaría la medida ni qué institución estaría encargada de decidir sobre cada caso.

Bukele no precisó cuándo se aplicaría la medida ni qué institución estaría encargada de decidir sobre cada caso

El régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022, permite detenciones sin orden judicial y ha llevado a prisión a más de 93.000 personas, según cifras oficiales.
El Gobierno atribuye a su ofensiva una reducción histórica de los homicidios, mientras organizaciones humanitarias denuncian detenciones arbitrarias y más de 500 muertes bajo custodia estatal.
Durante la conferencia, Bukele defendió su modelo de seguridad y lo calificó como «el mejor plan de combate al crimen del mundo».
«Nadie en la historia de la humanidad, en ningún país, ha logrado lo que hemos logrado nosotros», añadió.

Otro favor de Trump a Putin: suspende una ley de sanciones diseñada por el Congreso de EE.UU. para asfixiar a Rusia

Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que bloquea la entrada en vigor de una amplia ley de sanciones contra Rusia que aprobó el Congreso de EE.UU. el mes pasado y que él mismo rubricó. La ley, que busca asfixiar la maquinaria bélica de … Rusia para forzar a Vladimir Putin a poner fin a la guerra de Ucrania, tuvo apoyo tanto de republicanos como de demócratas del Congreso. De hecho, lleva el nombre de Lindsey Graham, un senador republicano fallecido en julio, aliado acérrimo de Trump y baluarte de la política agresiva contra Rusia e Irán.
La decisión del presidente de EE.UU. ocurre en un momento en el que su prioridad no es debilitar a su adversario tradicional y favorecer a su aliado, Ucrania; sino contar con la cooperación de Rusia para tratar de bajar los precios energéticos, un asunto de gran sensibilidad política. Las elecciones legislativas en EE.UU. son dentro de poco más de dos semanas y el precio de los combustibles es uno de los principales motivos de la impopularidad de Trump, que sufre sus niveles de aprobación más bajos para sus dos mandatos.

Esta orden ejecutiva llega unos días después de que Trump anunciara un acuerdo con Putin para que Rusia inyecte millones de toneladas de diésel en EE.UU. y en los mercados globales. Esa decisión fue condenada por el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski; por los aliados europeos de EE.UU. y por la oposición demócrata, que la consideró una «traición» a la causa ucraniana.

Noticia relacionada

Miriam González

La ley del Congreso incluye abundantes sanciones contra autoridades, oligarcas y entidades financieras rusas y permite al presidente de EE.UU. la imposición de aranceles reforzados contra los países que comercien con Rusia, además de medidas contra la ‘flota en la sombra’ rusa -tanqueros que evaden sanciones- y contra su sistema bancario.
En su orden ejecutiva, Trump aduce que suspende su aplicación por razones de «intereses nacionales» de EE.UU., aunque no detalla en su texto cuáles son esos intereses ni qué objetivo tiene el bloque de las sanciones.
El presidente de EE.UU. emitió la orden a última hora del viernes, quizá en un intento de minimizar el impacto en la opinión pública, y a solo dos días de la entrada en vigor de la ley, señalada para este domingo.

Newsletter

La decisión abre una brecha todavía mayor entre EE.UU. y sus socios trasatlánticos frente a Rusia y añade incertidumbre a cualquier posibilidad de una negociación que acerque el final de la guerra.
Las últimas semanas han mostrado un fuerte deterioro de la relación entre Zelenski y Trump, que ha sufrido turbulencias en el último año y medio y que ahora ha llegado a uno de sus puntos más bajos por el cambio de posición de EE.UU. frente a Rusia sobre combustibles. El presidente de EE.UU. justificó su acuerdo de diésel con Putin en que Zelenski no le hizo caso cuando le exigió que dejara de bombardear refinerías rusas. Y llegó incluso a exigir la salida de Zelenski como presidente.
Esta semana hubo nuevas tensiones: el ejército de Ucrania sufrió cortes en el servicio de Starshield, un servicio militar de comunicación por satélite de SpaceX, una de las compañías de Elon Musk, un aliado de Trump. Según Reuters, la Casa Blanca aprobó esa medida, aunque Trump negó este viernes que él o Musk estuvieran detrás.
«Donald Trump vuelve a confirmar que está del lado de un matón sediento de sangre y los facilitadores de la maquinaria de guerra rusa y contra la mayoría de los estadounidenses, sus representantes en ambas cámaras del Congreso y nuestros aliados europeos», reaccionó el senador Richard Blumenthal, uno de los demócratas que salieron a criticar la suspensión de sanciones por parte del presidente de EE.UU. «Esta suspensión no tiene que ver con nuestra seguridad nacional, tiene que ver con lamerle el trasero a Putin».
«La última rendición de Trump ante Putin vuelve a traicionar a nuestros socios ucranianos y desafía una clara intención legislativa diseñada para penalizar a Rusia por su guerra de agresión ilegal», dijo el diputado demócrata Don Beyer.
También hubo alguna crítica republicana, como la del diputado Don Bacon, que deja el Congreso el año que viene y se ha convertido en una de las voces que se enfrenta a Trump en su partido: «El presidente está prolongando la guerra, no acabándola».

Ucrania y Rusia se encaminan a una batalla de desgaste energético en el invierno: «Las guerras terminan cuando faltan recursos»

Con el invierno a las puertas, cualquier expectativa de paz entre Rusia y Ucrania ha quedado descartada. Ni Kiev ni Moscú parecen dispuestos ahora a renunciar a un instrumento que se antoja decisivo en los próximos meses: los ataques a la infraestructura energética del enemigo. El Kremlin ha intensificado sus ataques contra la red eléctrica ucraniana y Kiev, que en los últimos meses se ha demostrado capaz de atacar territorio ruso, hace lo propio contra las refinerías del país. Ni siquiera la tregua energética promocionada por Trump ha conseguido frenar las hostilidades: el presidente de Estados Unidos la anunció como trato cerrado, Moscú nunca la reconoció y Kiev siempre dudó de que se hiciese efectiva.En paralelo, el cambio de tono de Trump, estrechando vínculos y halagando a Putin para atacar nuevamente a Zelenski, pone de relieve las contradicciones de una guerra atascada en el frente, intensa en el aire y sin soluciones en la mesa de diálogo. Todo ello encamina la guerra en el este de Europa a una batalla de desgaste. Para Ucrania, atacar las refinerías rusas supone debilitar el abastecimiento de las tropas invasoras y castigar económicamente al Kremlin. Para Moscú, los bombardeos contra las centrales eléctricas ucranianas son la forma más eficaz de aumentar la presión sobre Kiev cuando las bajas temperaturas hacen especialmente vulnerable a la población civil.El presidente estadounidense celebró ante la prensa una conversación «muy exitosa» con Putin y defendió la medida como una forma de aliviar la presión sobre los precios de los combustibles, en un contexto de encarecimiento energético agravado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. La decisión llega, además, a menos de tres semanas de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, cuando los republicanos tratarán de mantener su control del Congreso en medio de una creciente preocupación de los estadounidenses por el elevado coste de la vida.»¿Qué es lo que hace que las guerras se terminen? La falta de recursos humanos o económicos», explica a 20minutos Armando Jiménez San Vicente, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria. El experto sostiene, en conversación con este medio, que el agotamiento de las capacidades económicas puede terminar forzando una negociación, pero advierte de que ese momento todavía no ha llegado: «No hay condiciones propias en este momento de sentarse en un diálogo y un acuerdo. Ni en los discursos, ni en las condiciones, ni en las presiones, ni en el desgaste».»No hay condiciones propias para sentarse en un diálogo y un acuerdo. Ni en los discursos, ni en las condiciones, ni en las presiones, ni en el desgaste».Una guerra energética sin tregua a la vista»Sí, se pusieron de acuerdo porque yo les dije que lo hicieran». Así anunciaba Trump, por todo lo alto, la supuesta tregua energética entre Rusia y Ucrania el pasado sábado. Días después, los ataques cruzados evidenciaron que no había ningún alto el fuego. De hecho, Moscú aseguró, en palabras de su portavoz Dmitri Peskov, que, como «no se llegó a concretar, no se puede decir que Rusia no lo esté cumpliendo». Rusia acusa a Ucrania de continuar atacando su territorio, pero la versión de Kiev es opuesta: Zelenski explicó que Ucrania sí suspendió sus bombardeos durante tres días, pero, ante nuevos ataques de Rusia sobre centrales termoeléctricas, decidió poner fin a la pausa. «Hemos tenido suficiente», declaró este jueves al Financial Times.El reinicio de las hostilidades no tardó en hacerse notar. Este jueves, una refinería de Riazán, situada a unos 200 kilómetros de Moscú, sufrió un incendio tras un ataque ucraniano. Rusia, por su parte, lanzó entre el miércoles y el jueves 580 drones y dos misiles contra territorio ucraniano, según la Fuerza Aérea de Ucrania, en una ofensiva que dejó al menos cinco muertos y nueve heridos, de acuerdo con las autoridades locales.Alberto Priego, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas, cuestiona el papel de Washington en estos intentos de mediación. «La tregua, como todas las treguas que propone Trump, son treguas viciadas. Son treguas en favor de uno», asegura a 20minutos. En su opinión, el mandatario estadounidense abandona la neutralidad que debería caracterizar a un mediador: «Parece que adopta la posición rusa» y que, en una negociación, su postura «siempre es en favor de una de las partes, en este caso a favor de Rusia».»La tregua, como todas las treguas que propone Trump, son treguas viciadas, en favor de uno»Para Jiménez San Vicente, la decisión de Kiev de retomar los ataques tiene una explicación estratégica. La campaña ucraniana contra las refinerías ha sido «en términos militares, bastante exitosa», asegura, porque estas operaciones «han distraído recursos económicos» y debilitado la capacidad de suministro de combustible a las tropas rusas, agravando los problemas de abastecimiento de Moscú. «Lo que más le duele a Zelenski es esta prohibición tácita de no seguir atacando las refinerías», apunta el experto, que considera que las presiones estadounidenses para detener estas operaciones perjudican especialmente a Kiev.Y es que ya no solo Ucrania es vulnerable en esta guerra. «Rusia está en graves problemas», sostiene Jiménez San Vicente, que explica que el impacto de los ataques ya está afectando al interior del país. «Con el acuerdo con EEUU, Rusia va a exportar su propio combustible, es decir, recursos para su población empieza a venderlos fuera por necesidad, y eso generará muchas tensiones internas».La escalada energética traerá consecuencias a ambos bandos, especialmente en los meses más fríos del año, pero la situación bélica ha cambiado para Ucrania, que ahora tiene alicientes para no frenar sus ataques, según explica el profesor Priego. «Ucrania empieza a tener opciones de una situación mejor que la de hace unos meses. La operación Vivaldi —en la que recuperaron terreno e impidieron a Rusia avanzar sobre posiciones clave en el Donbás— les ha dado alas», asegura. Por ello, considera que las autoridades ucranianas tienen menos incentivos para aceptar las condiciones planteadas por Moscú: «Lo que no van a hacer es firmar cualquier cosa».El diésel ruso enfrenta los intereses de Trump y ZelenskiSin embargo, el repentino gesto de acercamiento económico entre Washington y Moscú ha sacudido el tablero. Mientras Trump anunciaba una tregua energética que nunca llegó a materializarse, alcanzaba un acuerdo con Putin para facilitar la comercialización internacional de diésel ruso mediante una flexibilización temporal de las sanciones. El pacto, que supone un alivio para la economía rusa tras cuatro años y medio de guerra, ha provocado las críticas de Kiev, que lo considera «injusto y deshonesto» e incluso un «regalo de cumpleaños para Putin», en palabras del propio Zelenski.Trump, que celebró ante la prensa una conversación «muy exitosa» con Putin, defendió la medida como una forma de aliviar la presión sobre los precios de los combustibles, en un contexto de encarecimiento energético agravado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esa es, sostienen los expertos, la clave del cambio de rumbo de Trump: un conflicto de intereses entre Washington, que pretende, con el acuerdo sobre el diésel ruso, aumentar la disponibilidad de combustible y contener su precio, y Kiev, que busca reducir la capacidad rusa de producirlo y comercializarlo.»La crisis geoeconómica afecta ya a Estados Unidos, y es por su propia necesidad que se acerca a Putin para resolver su problema interno», explica Jiménez San Vicente. Para el experto, los intereses económicos están marcando la agenda estadounidense: «El diésel es lo que mueve al mundo, y su encarecimiento ya está teniendo un impacto inflacionario y político». De hecho, la decisión llega a tres semanas de las elecciones legislativas estadounidenses, decisivas para que Trump y los republicanos mantengan el control del Congreso y del Senado en medio de una creciente preocupación de los estadounidenses por el elevado coste de la vida.»La crisis geoeconómica afecta ya a Estados Unidos, y es por su propia necesidad que se acerca a Putin para resolver su problema interno»Para Jiménez San Vicente, Trump busca contener los precios del combustible y transmitir a los estadounidenses la imagen de que continúa trabajando para resolver un conflicto al que prometió poner fin durante su campaña. Así, su objetivo sería que «se vea que está buscando la paz, aunque no la consiga», ante el coste político de una promesa todavía incumplida. «Ese mensaje no es para Kiev o Moscú, ni con ellas busca en este momento encontrar un punto de encuentro, sino que está dirigido a su electorado, para proyectar avances aunque no se traduzcan en un compromiso», sostiene. Por otra parte, Priego considera que la Casa Blanca trata ahora de «dar oxígeno a Putin para intentar que recupere una mejor posición en la guerra».Sin embargo, el acuerdo sobre el diésel no respondería únicamente a motivos económicos. Los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner habrían trasladado a Ucrania, según informa Reuters, que la apertura comercial podía contribuir a suavizar la postura del Kremlin y favorecer su regreso a las negociaciones de paz. Los asesores también habrían reconocido que Putin todavía no está dispuesto a negociar el final de la guerra.Sintonía con Putin y ataques a ZelenskiMientras Trump hace gala de su sintonía con Putin, el mandatario estadounidense ha virado el rumbo para atacar nuevamente a Zelenski en un tono más duro que nunca. El republicano ha acusado al presidente ucraniano de perjudicar la economía mundial con los ataques a las refinerías rusas, de desperdiciar oportunidades para poner fin a la guerra y de no ser «un buen tipo con el que se pueda tratar». «Si finalmente hay un acuerdo de paz, no será con él», ha dicho este viernes el mandatario, que llegó incluso a exigir su relevo al frente del país: «Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente», sostuvo ante los medios. Trump también reconoció que le resulta «más difícil tratar con Zelenski que con Putin» y calificó de «vergüenza» los nuevos ataques ucranianos contra las refinerías rusas.Zelenski, por su parte, reivindicó la legitimidad de su mandato y el derecho de los ucranianos a elegir a sus gobernantes frente a las críticas de Trump. «Con todo el respeto al presidente Trump, es nuestra sociedad, nuestro pueblo, el que elige a uno u otro dirigente», declaró a ABC News. No obstante, abrió la puerta a convocar elecciones si Rusia acepta previamente un alto el fuego completo de 60 días que garantice la seguridad durante los comicios. «Por favor, díganle a Putin que nos dé dos meses, 60 días de alto el fuego total. 60 días y organizaremos elecciones», planteó.El presidente ucraniano también ha reconocido sentirse «traicionado» por Trump ante su acercamiento a Putin. «Es doloroso cuando Trump elige un lado y no es el nuestro», lamentó, al tiempo que reclamó a Washington que mantuviera una posición neutral en lugar de favorecer a Rusia.Para Priego, estos movimientos reflejan una orientación de la política exterior estadounidense que favorece los intereses del Kremlin. «Desde que llegó a la presidencia, Putin tiene un aliado en la Casa Blanca», afirma. A su juicio, «Donald Trump ha abrazado su agenda y parece que defiende los intereses de Rusia en lugar de defender los intereses de Estados Unidos». Por otra parte, Jiménez San Vicente cree que las críticas a Zelenski son una forma de presionarle para que negocie, aunque matiza que Washington también podría estar ejerciendo en paralelo presión sobre Putin. «No estamos viendo la fotografía completa de lo que ocurre, pero seguramente Trump está presionando muy fuerte también a Rusia para que haga algunas concesiones de las demandas de Ucrania», sostiene. «Desde que Trump llegó a la presidencia, Putin tiene un aliado en la Casa Blanca»Una hipótesis que relaciona con las últimas reacciones del Kremlin: «La respuesta del establishment ruso y de quienes han hablado, Lavrov y otros, refleja eso. Están reactivos, están defendiéndose». «¿Qué le preocupa a Zelenski en este caso? Que el acuerdo sobre el diésel le da a Rusia recursos, dinero y capacidad económica para mantener la guerra», explica.El invierno amenaza con prolongar el bloqueo diplomáticoLos sucesivos intentos de impulsar un acuerdo de paz tampoco han dado resultado. El último plan promovido por Washington y los aliados europeos junto a Ucrania, articulado en torno a cuatro puntos —reconstrucción, garantías de seguridad, acuerdos energéticos y un alto el fuego en la actual línea del frente—, ha sido cuestionado por Moscú, que asegura no haber recibido siquiera la propuesta.»No hay ideas, al menos en las filtraciones que yo he visto, sobre cómo avanzar realmente hacia una paz sostenible a largo plazo», señaló este jueves el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov. «Todo se decidirá por medio de nuestras fuerzas armadas», concluyó, reafirmando así la apuesta del Kremlin por continuar las operaciones militares.Jiménez San Vicente tampoco anticipa avances próximos. «Va a haber un mantenimiento del statu quo. Va a haber una retórica, una narrativa más agresiva de las partes, porque están sintiendo ambos las presiones», pronostica el experto, que no espera cambios significativos antes de que termine el invierno.La climatología constituye, a su juicio, un obstáculo añadido para cualquier intento de negociación. «Las negociaciones tienen que ver mucho con la geografía y la climatología, son los dos factores que más han afectado en la historia de la humanidad», señala. Los próximos meses, explica, no parecen ofrecer condiciones favorables para un acercamiento político, especialmente cuando ambos bandos consideran que todavía pueden aumentar el desgaste económico y militar del contrario.»Va a haber un mantenimiento del ‘statu quo’. Va a haber una retórica, una narrativa más agresiva de las partes, porque ambos están sintiendo las presiones»Eso no significa que una crisis energética no pueda precipitar un cambio de escenario. Para Jiménez San Vicente, problemas extremos de abastecimiento en Rusia o una situación crítica de suministro eléctrico y calefacción en Ucrania podrían obligar a las partes a buscar una salida, aunque se trata de «una posibilidad muy lejana». «No veo nada ahora que los fuerce a sentarse», concluye.

Zelenski califica de «muy buena» su primera reunión con el primer ministro húngaro, Peter Magyar

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el viernes de «muy buena» su primera reunión con el primer ministro húngaro, Peter Magyar, en un momento en que Kiev y Budapest buscan un deshielo en sus relaciones tras años de tensiones.Desde que el líder … conservador proeuropeo de Hungría asumió el cargo en mayo, ambos países han intentado restablecer unas relaciones que se habían vuelto tensas bajo el mandato del predecesor de Magyar, Viktor Orbán, cercano al Kremlin.

«Hemos tenido una reunión muy buena», declaró Zelensky a los periodistas en Bruselas, donde había hablado con Magyar al margen de una cumbre de la UE. Afirmó que habían hablado de «muchas cosas, incluidas las relaciones, la economía y la logística, todas ellas importantes entre nuestros dos países».

Noticia relacionada

Enrique Serbeto

Su reunión se produce pocos días después de que Kiev aprobara una ley que aborda las preocupaciones que Budapest mantiene desde hace tiempo sobre los derechos de la minoría étnica húngara en el oeste de Ucrania.
Hungría consideró esta medida como «un primer paso hacia el restablecimiento de la confianza mutua», afirmó Magyar el viernes en un comunicado.
Tras la votación, Hungría accedió a permitir que la Unión Europea abriera nuevos ámbitos en las negociaciones de adhesión con Ucrania.

Newsletter

Magyar añadió que había acordado con Zelenski «que redar un nuevo rumbo a las relaciones políticas y económicas redunda en interés de ambos países».

Zelenski publicó en X que había acordado con Magyar «reanudar la colaboración a distintos niveles e intercambiar visitas. Nuestros equipos se encargarán de fijar las fechas»

Asimismo, aseguró a Zelenski «mi plena solidaridad ante la agresión inhumana de Rusia contra su país».
Por su parte, Zelenski publicó un mensaje en X en el que afirmaba que habían acordado «reanudar la colaboración a distintos niveles e intercambiar visitas. Nuestros equipos se encargarán de fijar las fechas».

Polémica en Italia por la supresión de la carne de cerdo en menús escolares y la inclusión de cuscús y pollo al curri

16/10/2026

Actualizado a las 23:37h.

Ni guisos de cerdo ni ‘rigatoni all’amatriciana’ ni jamón denominación de origen San Daniele. Los colegios de la provincia italiana de Pordenone han optado por prescindir de los productos porcinos en los menús escolares del curso 2026/2027 para adaptarse a la … evolución demográfica del territorio, con platos más «inclusivos» inspirados en diferentes etnias y religiones. La decisión ha desatado la polémica en todo el país y las críticas de varios eurodiputados.
La determinación obedece supuestamente al aumento del número de alumnos de religión musulmana, lo que ha llevado también a la incorporación en los menús del cuscús, un plato tradicional del norte de África. Asimismo, el incremento de estudiantes de origen bangladesí ha motivado la inclusión en los comedores escolares de pollo al curri, según han informado medios locales.

A incentivar el abandono de la carne de cerdo contribuyen también las recomendaciones de la región de Friuli-Venecia Julia -a la que pertenece Pordenone-, que aconsejan reducir el consumo de carne roja. Sin embargo, en los menús permanecen las hamburguesas y los estofados de ternera, según informa el periódico ‘Il Messaggero’.

Noticia relacionada

Rocío Jiménez

Tan solo dos municipios de la provincia de Pordenone se han decantado por mantener el cerdo en los menús: Spilimbergo y Casarsa della Delizia. En el primero, los comedores de primaria darán la opción de añadir jamón cocido de alta calidad a la pizza margarita el primer jueves de cada mes, y el tercero será posible incluir jamón San Daniele a las lasañas al horno. Asimismo, el segundo martes los alumnos podrán comer pollo al curri y cuscús.
En Casarsa della Delizia, esta opción de inicluir productos porcinos en la pizza margarita y la lasaña también existe dos días al mes para los niños de primaria. Asimismo, el cuarto lunes podrán degustar la pasta ‘all’amatriciana’, un plato típico romano con salsicha y ‘guanciale’ (un embutido elaborado con la mejilla o la papada del cerdo), y el tercer viernes el plato principal será lomo de cerdo.

Dos eurodiputadas de La Liga

La polémica la han avivado dos eurodiputadas de La Liga, el partido liderado por Matteo Salvini y miembro de la coalición de Gobierno de Giorgia Meloni. Silvia Sardone y Anna Cisint han compartido en sus perfiles de X sendos vídeos en los que defienden los productos porcinos y típicos italianos y cuestionan la decisión de incluir algunos pertenecientes a otras culturas.

Ma quale cous cous nelle scuole al posto del maiale, viva il prosciutto San Daniele e le nostre eccellenze! 🇮🇹Giù le mani dalle nostre tradizioni!E voi cosa ne pensate? https://t.co/bWP4KioH1v— Anna Cisint (@annacisint) October 16, 2026

Newsletter

«Más alla de las motivaciones que alegarán, estamos francamente perplejos ante la renuncia a platos y productos que forman parte de nuestra tradición alimentaria, reemplazados por comidas inclusivas que pertenecen a culturas que nos son extrañas. ¿Por qué sustituir el jamón San Daniele, excelencia de ese territorio, y sustituirlo por el cuscús y por el pollo al curri. Cada vez con más freuencia, sobre todo en las escuelas, vemos elecciones que alimentan la integración al contrario», afirma en la grabación Sardone.

Leggiamo di un nuovo episodio di “scomparsa” dei prodotti tipici dalle mense scolastiche nella provincia di Pordenone. Siamo perplessi di fronte alla rinuncia a piatti e prodotti che fanno parte della nostra tradizione alimentare, NO ALL’INTEGRAZIONE AL CONTRARIO. #maiale #prosciutto #sandaniele— Silvia Sardone (@SardoneSilvia) October 16, 2026
Y añade: «Pensemos en las escuelas cerradas por el Ramadán, a las fiestas escolares, a la eliminación de crucifijos y a la censura de cantos navideños. No es así como se favorece la integración. Esto no es inclusión, significa eliminar cultura, historia, identidad y tradiciones heredadas de nuestros abuelos».

Polémica en Piacenza

Esta controversia ha estallado unos días después de otra similar en la localidad de Piacenza, en la región de Emilia Romaña, donde el comité ‘Sí a la carne de cerdo’ ha recogido 1.400 firmas para pedir a los Ministerios de Sanidad y Educación la reintroducción de este alimento en un movimiento promovido por Hermanos de Italia, la formación de Meloni.
La alcaldesa del Partido Demócrata, Katia Tarasconi, ha afirmando que el lomo se ha eliminado de los comedores escolares por el riesgo de asfixia de los niños y porque, presuntamente, no era muy apreciada. La primera edil ha argumentado, además, que los menús los elaboran dietistas y médicos de la Agencia de la Unidad Sanitaria Local con base en criterios nutricionales.
Estos enfrentamientos se producen poco después de la aprobación de un decreto ley por parte del Gobierno de Meloni que regula la composición de las aulas y endurece los requisitos de integración en el sistema escolar, incluida la limitación de alumnos extranjeros por aula.