Internacional - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Dinamarca y Groenlandia se plantan ante el intento de anexión de Trump: «Totalmente inaceptable»

Dinamarca y Groenlandia volvieron a dejar claro este miércoles su rechazo completo a las ambiciones de Donald Trump por la enorme isla en el Ártico. Las autoridades del país europeo y del territorio semiautónomo bajo soberanía danesa lo han repetido hasta la … saciedad desde que el actual presidente de Estados Unidos agitara la posibilidad de una anexión a finales de 2024, nada más recuperar las llaves de la Casa Blanca en las presidenciales de aquel año.
Pero ahora tuvieron la posibilidad de mostrar su postura contraria en persona, en un encuentro en Washington que no resuelve la tensión entre países aliados históricos y que ahonda la incertidumbre sobre las relaciones trasatlánticas. Hasta la capital de EE.UU. viajaron los ministros de Exteriores de Dinamarca y de Groenlandia, Lars Lokke Rasmussen y Vivian Motzfeldt. Allí se vieron con las dos figuras de mayor importancia de la política exterior de EE.UU., más allá de Trump: el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente, J.D. Vance.
El encuentro duró 50 minutos y Rasmussen aseguró después que su mensaje a los estadounidenses es que la ambición por quedarse con Groenlandia es «totalmente inaceptable».

«Hay claramente un desacuerdo», reconoció Rasmussen, quien dijo que su país está dispuesto a toda negociación con EE.UU. que «respete las líneas rojas del reino de Dinamarca». Es decir, el respeto a la soberanía del país, a su integridad territorial y a la autodeterminación de los groenlandeses.
Pero tanto Rasmussen como Motzfeld aseguraron que consideran válidas las preocupaciones sobre seguridad en el Ártico que mantiene Trump y que quieren cooperar con EE.UU. para resolverlas. «Siempre hay algo de verdad en lo que dice el presidente», dijo Rasmussen, en un intento de no contrariar al multimillonario neoyorquino.
El único avance salido del encuentro es la creación de un grupo de trabajo de alto nivel para tratar esas cuestiones. Su primera reunión será en las próximas semanas. En la actualidad, EE.UU. mantiene una base militar en Groenlandia, pero tanto la isla como Dinamarca están abiertos a que haya más presencia del ejército de EE.UU., como ocurrió durante la Guerra Fría.
La reunión ocurrió en un clima de creciente tensión entre EE.UU. y sus socios europeos, ante la elevación del tono de Trump y su Administración sobre sus ambiciones con Groenlandia.

Vance y Rubio salen del Edificio Eisenhower de la Casa Blanca tras su encuentro con los representantes daneses

AFp

La intranquilidad en Groenlandia, Dinamarca y los países europeos se disparó en especial tras la intervención militar de EE.UU. en Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro en Caracas. No solo porque demostraba que a Trump no le tiembla el pulso a la hora de utilizar el Ejército en otros países para impulsar los intereses de EE.UU. -también lo hizo en Irán el año pasado-; sino porque el presidente de EE.UU. se puso a hablar de Groenlandia y su exigencia de quedarse con la isla en el Ártico inmediatamente después de producirse la captura del dictador venezolano.
En los últimos días, la Administración Trump no ha cargado las tintas con la posibilidad de una invasión militar, algo que podría poner en peligro la estabilidad de la OTAN. El foco parece la adquisición de la isla, como Rubio indicó a los legisladores del Congreso hace unos días.
Pero la Casa Blanca y Trump no han dejado de amagar con la opción del uso del Ejército, como arma negociadora. Y calentaron la reunión con los daneses y groenlandeses desde antes de que se produjera.
Primero, cuando se supo que Vance participaría en el encuentro, algo que no estaba previsto al principio. El vicepresidente solicitó ser incluido a última hora, lo que disparó la intranquilidad en la orilla europea del Atlántico. Desde el regreso de Trump al poder, Vance se ha destacado como el principal crítico de los aliados tradicionales y más estables de EE.UU. Lo hizo nada más llegar al cargo, en la conferencia de seguridad de Múnich. Y, sobre todo, en la bronca que protagonizó con Volodímir Zelenski en la Casa Blanca, la primera señal del reordenamiento de la política exterior de EE.UU.
Trump también subió el fuego: pocas horas antes de la reunión, insistió en que Groenlandia es una «necesidad» para EE.UU. pocas horas antes de que se celebrara el encuentro, a través de un mensaje en su red social.

El precio de Trump

Según NBC News, la Administración Trump ya maneja su primera estimación sobre cuál sería el precio de la adquisición de Groenlandia: 700.000 millones de dólares. Y el presidente ha encargado a Rubio que diseñe una propuesta para esa compra y que le dé la máxima prioridad.
Trump ha defendido que Groenlandia tiene que ser parte de EE.UU. por su importancia geoestratégica, por su localización para la defensa balística y en un corredor marítimo cada vez más importante y que EE.UU. disputa con China y Rusia. Pero detrás de sus ambiciones también están los ingentes recursos naturales de la isla, sobre todos sus minerales críticos.
El presidente de EE.UU. también compartió un artículo periodístico sobre las ambiciones militares de Rusia y China en la región y negó la capacidad de Dinamarca de hacerles frente. «Dos trineos de perros no lo lograrán, ¡solo EE.UU. es capaz!», escribió. Después, la Casa Blanca compartió un meme en sus redes sociales, don dos trineos de perros con las banderas de Dinamarca y Groenlandia en una encrucijada: por un lado, un camino que lleva a EE.UU.; por otro, uno que lleva a Rusia y China (venía acompañado de la leyenda ‘¿Qué camino eliges, hombre de Groenlandia?’, una referencia a un libro de ideología supremacista).

El camino que quieren los groenlandeses, como dijo en la víspera su primer ministro, Jens-Frederik Nielsen, y como insistió en Washington Motzfeldt es otro, el de quedarse en Dinamarca. «Es muy importante para nosotros fortalecer nuestra cooperación con EE.UU., pero eso no quiere decir que queramos ser propiedad de EE.UU.», dijo Motzfedld, un día después de que Nielsen insistiera en que Groenlandia «no está a la venta» y que la isla «prefiere seguir como parte del reino de Dinamarca».
Rasmussen también dijo que la visita a Washington era una buena oportunidad para contestar a la «narrativa» de Trump sobre la presencia de buques militares chinos en Groenlandia. «No hemos tenido un barco de guerra chino allí en una década», dijo.
Por ahora, Dinamarca y la isla ártica ganan tiempo, pero es difícil pensar que nada de esto contente a Trump de forma definitiva. «Vamos a ver qué pasa con Groenlandia, pero la necesitamos», ha dicho el presidente después, desde el Despacho Oval, donde ha advertido que, en sus ambiciones, no va a «renunciar a ninguna opción».
«El problema es que Dinamarca no podría hacer nada si Rusia o China quisieran ocupar Groenlandia, pero nosotros podríamos hacer mucho. Se pudo ver la semana pasada en Venezuela», ha insistido.

Trump afirma haber sido informado de que las ejecuciones en Irán «han cesado»

El presidente ‌Donald ‍ Trump ha afirmado este miércoles que ‌le han informado de que los asesinatos en la represión de las protestas en Irán están disminuyendo y que cree que actualmente no hay ningún plan para ejecuciones a gran escala, incluso … cuando las tensiones entre Teherán y Washington siguen siendo altas.
«La matanza en Irán está cesando, ha cesado», ha asegurado durante un evento en la Casa Blanca el presidente Trump, que ha dicho haber recibido esta información «de fuentes muy importantes del otro lado», de acuerdo con la agencia de noticias AFP.

No obstante, el presidente no ha descartado una posible acción militar estadounidense. «Vamos a observar cuál es el proceso», ha apuntado Trump antes de señalar que la Administración estadounidense ha recibido una «muy buena declaración» de Irán.

Los comentarios de Trump parecen indicar una cautelosa disminución de los temores de que la crisis en Irán pueda escalar hacia una confrontación regional más amplia.

Trump asegura que un filtrador sobre Venezuela está en prisión tras una investigación federal

Donald Trump afirmó este martes que el responsable de unas filtraciones gubernamentales sobre Venezuela «ya ha sido encontrado y está en la cárcel», y añadió que las autoridades estadounidenses siguen investigando a otros posibles implicados. «El filtrador ha sido localizado y está en … prisión ahora mismo; es el filtrador de Venezuela. Puede haber algunos más. Vamos tras ellos», dijo el presidente, vinculando de forma explícita el caso con información sensible relacionada con Caracas.
Las declaraciones se producen tras la detención de Aurelio Luis Pérez-Lugones, contratista del Gobierno federal acusado de retener ilegalmente información de defensa nacional, y por una actuación del FBI entre denuncias por la persecución de filtraciones y la protección de la libertad de prensa, con el registro del domicilio de una periodista del Washington Post.
Pérez-Lugones, ciudadano estadounidense, exmiembro de la Armada y residente en Maryland, fue detenido a comienzos de enero, días después de la captura de Nicolás Maduro. Según la denuncia penal presentada ante un tribunal federal, contaba con autorización de seguridad secreta y acceso a información sensible. Los investigadores sostienen que accedió a informes de inteligencia clasificados sin tener necesidad de saber, realizó capturas de pantalla e impresiones de esos documentos y los sacó de instalaciones seguras, guardándolos posteriormente en su vehículo y en su domicilio.

El Departamento de Justicia le imputa, en un documento judicial, un delito de retención ilegal de información de defensa nacional, tipificado en la Ley de Espionaje. El medio Semáforo dijo la semana pasada que tanto el Washington Post como el New York Times supieron de la operación de captura de Maduro con antelación pero decidieron no adelantarla para proteger la seguridad e los soldados norteamericanos.
En la documentación judicial conocida hasta ahora no se menciona de forma expresa a Venezuela ni se acusa a Pérez-Lugones de haber difundido ese material a periodistas o a terceros. Sin embargo, en un escrito posterior, los fiscales alertaron del riesgo de que pudiera divulgar información clasificada si quedaba en libertad provisional, argumento con el que solicitaron que permaneciera detenido mientras espera juicio. Una vista para decidir sobre esa petición está prevista para este jueves en Baltimore.
Esta semana se dio el polémico registro del domicilio de la periodista Hannah Natanson, del Washington Post, en el marco de la investigación contra Pérez-Lugones. Agentes del FBI se incautaron de su teléfono móvil y un reloj Garmin, aunque le comunicaron que no es objetivo de la investigación. La orden de registro, cuyo auto permanece sellado, está directamente vinculada al procedimiento penal contra el contratista detenido.

La actuación provocó una reacción inmediata dentro y fuera del diario. El director ejecutivo del Washington Post, Matt Murray, calificó el registro de «extraordinario y profundamente preocupante», al considerar que plantea serias dudas sobre las protecciones constitucionales del trabajo periodístico. El sindicato del periódico expresó su apoyo a Natanson y advirtió de que la decisión de ejecutar una orden de registro en el domicilio de una reportera debería «alarmar a cualquiera que valore una prensa libre e independiente».
Desde el ámbito político, varios legisladores demócratas criticaron la actuación del Departamento de Justicia. El congresista Glenn Ivey, por ejemplo, calificó la medida de «desproporcionada» y «fuera de lugar», subrayando que en investigaciones penales suele recurrirse primero a vías menos intrusivas antes de autorizar un registro domiciliario, y más aún cuando se trata de una periodista.
El Departamento de Justicia defendió su actuación y aseguró que la Administración no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada que pongan en riesgo la seguridad nacional. La fiscal general, Pam Bondi, confirmó públicamente el registro y recordó que, en abril, el Departamento rescindió las directrices de la era Biden que ofrecían mayores protecciones a los periodistas frente a citaciones judiciales y al acceso a sus registros telefónicos y electrónicos en investigaciones por filtraciones.

Hasta ahora, los documentos judiciales hablaban de informes relativos a un «país extranjero» sin identificarlo. Al atribuir públicamente el caso a filtraciones sobre Venezuela, el presidente eleva el perfil político del procedimiento y lo conecta con uno de los expedientes más sensibles de su política exterior tras la captura de Nicolás Maduro y el rediseño de la estrategia estadounidense hacia Caracas.
El episodio vuelve a situar en primer plano la tensión recurrente entre la lucha del Gobierno de Trump contra las filtraciones y la defensa de la libertad de prensa por parte de los corresponsales en Washington. Aunque no se han presentado cargos contra la periodista ni se la considera sospechosa, el registro de su domicilio ha reavivado el temor a que las investigaciones por seguridad nacional puedan acabar teniendo un efecto disuasorio sobre el trabajo informativo en Washington.

Trump, sobre Delcy Rodríguez: «Es fantástica, trabajamos muy bien con ella»

Donald Trump ha afirmado este miércoles que mantiene una relación «muy buena» con Delcy Rodríguez, a la que ha descrito como «una persona fantástica», y ha confirmado que había hablado con ella recientemente en una conversación extensa sobre la situación venezolana. El presidente … estadounidense ha hecho esas declaraciones al ser preguntado por Diosdado Cabello, número dos ‘de facto’ del poder en Caracas, aunque el líder norteamericano ha evitado responder directamente sobre él y ha redirigido la respuesta hacia Rodríguez.
«Conozco a la número uno [de Venezuela]. Hoy hemos tenido una gran conversación. Es una persona fantástica. Hemos trabajado muy bien con ella», ha asegurado Trump, que ha añadido que el contacto está siendo gestionado por el secretario de Estado, Marco Rubio. El presidente ha concluido que Estados Unidos se está «llevando muy bien con Venezuela», sin entrar en detalles concretos sobre el contenido de la llamada ni sobre acuerdos específicos.
Las palabras de Trump suponen un gesto político significativo hacia Delcy Rodríguez, a quien su Administración ha tratado en las últimas semanas como pieza central de la interlocución tras la captura de Nicolás Maduro y la apertura de una fase de transición aún incierta. En ese contexto, Washington ha combinado presión política, control del petróleo y contactos selectivos con los distintos actores del poder venezolano.

Al ser interpelado por Diosdado Cabello y su supuesta resistencia a cooperar con Estados Unidos, Trump ha evitado cualquier valoración directa y ha optado por subrayar su relación con Rodríguez. En Washington, ese desplazamiento se interpreta como una señal clara sobre quién es considerado el interlocutor prioritario por la Casa Blanca en este momento del proceso.
Trump ha añadido, además, que Venezuela acaba de entregarles «15 millones de barriles», sin precisar el marco comercial o político de esa operación. La referencia refuerza la idea de que la energía y el petróleo siguen siendo un eje central de la relación bilateral en esta nueva etapa.
Las declaraciones llegan mientras el Gobierno estadounidense mantiene abiertas varias vías en paralelo: contactos con el poder interino, presión desde el Congreso y un respaldo visible a la oposición democrática, incluida la inminente visita de María Corina Machado a la Casa Blanca, que será este jueves. En ese equilibrio delicado, el elogio público a Rodríguez apunta a una estrategia pragmática de la Administración Trump, centrada en asegurar control y estabilidad en Venezuela mientras se redefine el futuro político del país.

Delcy Rodríguez promete «un nuevo momento político» en Venezuela y anuncia más excarcelaciones

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha asegurado este miércoles desde el palacio presidencial de Miraflores que su país «se abre a un nuevo momento político», en pleno proceso de excarcelaciones tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en un bombardeo estadounidense y la … toma de mando por el Gobierno de Donald Trump.
«El mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político, que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica», ha señalado Rodríguez ante periodistas junto al titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.

Además, la presidenta encargada ha asegurado que desde diciembre han liberado a 406 presos políticos, en un proceso que ha remarcado fue iniciado por Maduro y que «sigue abierto».

El objetivo, ha señalado Delcy Rodríguez, es «abrir espacios políticos», en una pauta que fue marcada según la presidenta por Nicolás Maduro en diciembre de 2025, cuando hicieron «194 liberaciones». «Al día de hoy podemos decir que ya suman 406 liberaciones previstas en estos días», ha detallado.

Una campaña de donativos logra más de 200.000 dólares para el hombre al que Trump hizo una peineta

14/01/2026 a las 20:17h.

La visita de Donald Trump este martes a una planta de fabricación de coches de Ford, en Michigan, albergó un enfrentamiento improvisado. Un trabajador atacó verbalmente al presidente de EE.UU., llamándolo «protector de pedófilos», y este le respondió con un «que te jodan. Estás despedido», y le hizo una peineta. … Como era de esperar, el hombre perdió su trabajo. Sin embargo, una campaña de donativos en GoFundMe ha logrado recaudar más de 200.000 dólares en un solo día para «cubrir los gastos durante este periodo de incertidumbre».

A este trabajador de 40 años, al que en la web de recaudación de fondos se le califica como «padre de dos niños pequeños, esposo y un orgulloso trabajador de la línea de producción del sindicato United Auto Workers», se le conoce como TJ Sabula. La campaña, promovida por «un amigo de la familia Sabula» ha recibido cerca de 8.500 donativos por un valor de más de 240.000 dólares, con mensajes de apoyo a su «valentía» y dándole las gracias.

El periódico estadounidense ‘The Washington Post’, ha conseguido hablar con el trabajador tras el suceso, quien admite que no se arrepiente «en absoluto» de lo hecho, y considera su despido «objeto de represalias políticas» por «avergonzar a Trump delante de sus amigos».
«Él cree en la libertad de expresión, un principio que nosotros defendemos sin reservas, y apoyamos a nuestros afiliados en la protección de su voz en el trabajo», ha manifestado Laura Dickerson, directora del departamento de Ford del sindicato al que pertenece Sabula.