Imponer más impuestos a la vivienda usada afectará la economía

Desmotivar la compraventa de vivienda usada golpea el empleo que generan las industrias de la remodelación y la decoración.

12 de diciembre de 2018

El proyecto de ley de financiamiento, aprobado en primer debate esta semana, por las comisiones económicas conjuntas de senado y cámara, contempla la aplicación de un impuesto al consumo del 2% a la venta de vivienda usada.
La Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz -Fedelonjas- ve con preocupación la creación y aplicación de este nuevo impuesto, consagrado en el artículo 89 (que modifica el artículo 512 del Estatuto Tributario), del proyecto de ley de financiamiento y solicita, respetuosamente, al Gobierno Nacional y al Congreso de la República reconsiderar dicho impuesto y eliminar su aplicación para la venta de vivienda usada en el articulado que será propuesto, en segundo debate, a las plenarias de senado y cámara en los próximos días. La anterior solicitud se fundamenta en las siguientes razones:

  1. El Impoconsumo del 2% a la venta de vivienda usada es antitécnico e inconveniente

El Impuesto al Consumo ha sido concebido para gravar las diferentes etapas de un ciclo económico de producción, importación o distribución, y estos hechos no se presentan en el caso de la venta de vivienda usada por lo cual el mismo resulta anti-técnico.
En la vivienda usada no hay valor agregado, el consumo no forma parte de ningún proceso o actividad económica, ni es producción, comercialización ni importación. Tampoco se puede hablar de ImpoConsumo pues la vivienda usada no es un consumible.
Fedelonjas  es un gremio que incentiva las buenas prácticas empresariales, el respeto a las normas legales y el cumplimiento de las obligaciones tributarias de sus afiliados; sin embargo, vemos con preocupación que a los impuestos actuales que se pagan año a año como el predial, la valorización, la plusvalía y, adicionalmente, los costos de escrituración y registro, los impuestos de Beneficencia, Ganancia Ocasional y la Retención en la Fuente se le sume un impoconsumo del 2%. Esto provocaría un aumento en la carga impositiva que desincentive a los compradores a hacer negocios y los que decidan hacerlos, prefieran hacerlo evitando los controles y fomentando la evasión.
Al bajar la compra de vivienda usada se afectará el empleo que producen industrias anexas como las relacionadas con la decoración (cortinas, tapetes, carpinterías) y la remodelación que repuntó durante este año como nunca antes.

  1. El potencial de recaudo que se estima no se compadece con la realidad

Los catastros nacionales se encuentran desactualizados y por tal razón los avalúos catastrales no reflejan la realidad del valor de los inmuebles en el país. Por lo anterior, la venta de vivienda usada se realiza por los valores que se encuentran registrados en los catastros nacionales que son en su gran mayoría muy inferiores al valor comercial de los inmuebles que se negocian.
Esto se evidencia en las cifras que presenta el Observatorio Inmobiliario de Fedelonjas, el potencial de recaudo de 1,2 billones esperado por el Gobierno no es real. En este momento hay 15.950 inmuebles de más de 900 millones a la venta en todo el país. Si se escriturara por el valor real de venta, apenas se llegaría a recaudar 1,1 billones, pero ese valor no será el que se facture en el ImpoConsumo por cuanto esas ventas se escriturarán por el avalúo catastral y esos avalúos se encuentran desactualizados en la gran mayoría de departamentos.