Bonos Verdes, aporte al cambio climático

A través de acuerdos como la COP 21 en Paris, los gobiernos emergentes están estableciendo mecanismos para financiar las alternativas que mitiguen el impacto del cambio climático.

08 de enero de 2019

Las alarmas se han encendido y la preocupación en el mundo crece constantemente. De acuerdo con un informe del Panel
Intergubernamental para el Cambio Climático, IPCC, al planeta le quedan 12 años para evitar el punto de no retorno que podría ocasionar daños irreparables en el mundo y se deben poner en marcha soluciones pronto.

Una de las alternativas que más fuerza ha tomado en el mundo es la emisión de Bonos Verdes. Si bien, de acuerdo con los datos de la Organización de Naciones Unidas, se necesitan cerca de 93 billones de dólares para mitigar el impacto del cambio climático de aquí a 2030, los bonos verdes son un buen aporte para llegar a este número.

De acuerdo con las cifras del CBI, para 2017 el mercado de Bonos Verdes fue equivalente a 895.000 millones de dólares, en un mercado conformado con 1.128 emisores. De esos recursos, un poco más de 220.000 millones fueron invertidos en bonos verdes certificados y los restantes corresponden a bonos alineados con el clima y no certificados. Esta cifra representó una aumento del 29% con respecto a 2016 y cerca del 80% de ellos fueron invertidos en los sectores de transporte y energía.

Los Bonos Verdes pueden ser utilizados en diferentes categorías, según su destino como lo son: energías renovables, eficiencia energética, edificios ecológicos, adaptación al cambio climático, entre otras, y pueden ser adquiridos mediante formas como pago de deuda estándar con recurso al emisor o bajo una figura de respaldo de un proyecto particular.

El caso colombiano

Para Colombia, la emisión de Bonos Verdes ha sido una prioridad, como parte de la necesidad de cumplir con el Acuerdo de Paris y poder llegar a 2030 sobrepasando los objetivos planteados. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, el Departa-
mento Nacional de Planeación, DNP, estimó que se necesitarían inversiones cercanas a los $3,18 billones anuales hasta 2030, para lograr las contribuciones nacionales determinadas (NDC), establecidas en las negociaciones internacionales de cambio climático.

Según el Informe Semanal de Asobancaria, en Colombia se han realizado cinco emisiones de bonos verdes comenzando desde 2016 a la fecha: las dos primeras fueron adquiridas por la Corporación Financiera Internacional, IFC, que hace parte del Grupo Banco Mundial.

La mayoría de estas colocaciones, según el reporte, fueron realizadas por el sector financiero para financiar sus líneas de crédito sostenibles, entre las que se destaca la de Bancolombia, que ha realizado dos colocaciones: la primera en 2016 por  350.000 millones y la segunda por 300.000 millones de pesos.