Publicado: mayo 9, 2026, 4:07 am
Es ya cuestión de horas que el MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus, alcance las costas canarias. Podría hacerlo, según las últimas informaciones trasladadas por las autoridades, en la madrugada del sábado al domingo. Una vez el barco esté en aguas tinerfeñas, se pondrá en marcha el protocolo diseñado para evacuar a las 151 personas que ahora están a bordo del crucero, evitando todo contacto de los viajeros con la población local. Un proceso crucial para la contención del brote.
FONDEO DEL BARCO
El crucero no tocará tierra en Tenerife: fondeará en la costa, pero no atracará. La directora general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, especificó ayer que el buque se detendrá en el interior del puerto de Granadilla, ubicado al sur de la isla, en un lugar que han fijado la Autoridad Portuaria y la Capitanía Marítima y que se considera el punto más seguro para la operación siguiente: el desembarco.
CHEQUEO A BORDO
Antes de evacuar a los pasajeros y tripulación del MV Hondius, se realizará una inspección sanitaria a bordo. El fin es analizar si hay algún viajero que haya desarrollado síntomas en el trayecto entre Cabo Verde y Tenerife, pues en ese caso el protocolo de evacuación para esta persona sería distinto al de los demás -se le trasladaría de forma individual y en un avión medicalizado-. En Cabo Verde, cuatro sanitarios se embarcaron en el crucero para hacer seguimiento de los viajeros e ir trasladando su estado a las autoridades, pero igualmente se hará un último chequeo antes de la evacuación en Tenerife. Al cierre de esta edición, la última información conocida es que todos siguen asintomáticos.
¿CUÁNDO DESEMBARCARÁN?
Comprobado el estado de salud de los viajeros, el momento en que bajarán del MV Hondius quedará determinado por lo que suceda a unos 13 kilómetros del puerto, en el aeropuerto de Tenerife Sur. Allí deberán aterrizar los aviones que luego trasladarán a tripulación y pasaje a sus países de residencia. Las autoridades han venido recalcando que nadie abandonará el barco si no hay un avión esperando para desplazarle al lugar correspondiente. De hecho, según explicó ayer Barcones, una vez se compruebe que los pasajeros que irán en un determinado vuelo -se repartirán por nacionalidad- son asintomáticos, se avisará a la tripulación para que inicie las maniobras de despegue y, cuando estas acaben, empezará el desembarco.
DEL CRUCERO AL AVIÓN
Llegará entonces uno de los momentos clave. Los viajeros cuyo avión esté listo para el despegue bajarán del barco y se subirán en unas zódiacs que les trasladarán hasta el muelle. Aunque esto aún no está confirmado, es previsible que estas embarcaciones tengan capacidad para unas cinco personas. Una vez alcancen tierra, habrá unos autobuses preparados para salir automáticamente hacia el aeropuerto, en un trayecto de aproximadamente 10 minutos y durante el que estarán escoltados por las fuerzas y cuerpos de seguridad. Llegarán a la pista del aeropuerto, subirán al avión y despegarán. Las personas que estarán implicadas en este proceso -conductores, técnicos, agentes…- contarán con los equipos de protección sanitaria adecuados y las zonas por las que transitarán los viajeros del crucero estarán aisladas, para evitar cualquier contacto con la población local.
EL VUELO
De acuerdo con el protocolo, pues, al aeropuerto de Tenerife Sur deberán llegar a lo largo de las próximas horas los aviones que repatriarán a los viajeros del MV Hondius. A bordo del barco hay personas de 23 nacionalidades y el proceso de regreso a sus países variará en función de lo que haya determinado cada Estado. Algunos países han confirmado que fletarán sus propios aviones para llevar a sus ciudadanos de vuelta, mientras que otros han manifestado voluntad de repatriar a sus ciudadanos, pero no cuentan con medios aéreos propios. Para estos últimos, se pondrán a disposición aviones del mecanismo europeo o facilitados por Países Bajos, país cuya bandera ondea el MV Hondius. Si algún pasajero presenta síntomas, no se subirá a estos aviones colectivos, sino a uno medicalizado -también están ya preparados-.
¿Y QUÉ PASA CON EL BARCO?
Puede que no bajen en Tenerife los 151 pasajeros del crucero, o al menos esa es la intención de España, que pide que el barco continúe su marcha a Países Bajos para ser desinfectado allí. Basta que 30 tripulantes -hay 61– sigan a bordo para finalizar ese viaje.

