Publicado: mayo 8, 2026, 10:08 am

Acciona, como también lo han hecho sus rivales Ferrovial o ACS, ha depositado en los últimos años especial confianza sobre el mercado polaco, dada su boyante actividad en materia de infraestructuras. Allí opera desde principios de siglo gracias al 62,13% que controla de Mostotal Warszawa, una de las mayores constructoras del país, cuya operativa se ha visto impactada en los últimos años por el encarecimiento de los costes derivado del conflicto en Ucrania y ha dado resultado a un balance negativo con pérdidas de 102 millones de zlotys (en torno a 25 millones de euros al cambio actual) en el último ejercicio.
La situación financiera de la compañía que cotiza en la Bolsa de Varsovia se ha visto agravada por un entorno de mercado complicado y contratiempos puntuales en varios de sus contratos en marcha que han tintado de números rojos sus fondos propios con un resultado negativo cercano a los 7 millones de euros. Este balance ha obligado a la filial de Acciona a buscar soluciones financieras para mejorar su liquidez y satisfacer unas necesidades de capital que su dirección cifra entre 425 y 570 millones de zlotys (de 100 a 135 millones de euros).
Tal y como ha podido saber este periódico, la compañía que dirige José Manuel Entrecanales acudirá a la ampliación -como accionista de referencia- en su próxima junta de accionistas convocada para el 26 de mayo. En ese encuentro, la filial polaca pondrá sobre la mesa esta inyección y votará una resolución relativa a la continuidad de sus operaciones en aras de cumplir con las obligaciones de contabilidad que rige el regulador local.
Fuentes conocedoras de la operación interpretan el movimiento de Acciona como un gesto de confianza en la compañía para capear el temporal, mientras su filial trata de tomar posición en las grandes obras del país. Se da la circunstancia de que esta sociedad figura en la puja por construir la nueva estación de trenes y los túneles de conexión del Aeropuerto de Varsovia, en un contrato cercano a los 2.000 millones de euros y, en paralelo, se disputa el primer gran lote de la alta velocidad del país -un proyecto de 30.000 millones de euros- frente a las filiales de ACS y Ferrovial.
Las mismas fuentes inciden en la apuesta que Acciona mantiene por esta filial como ya constató en la opa que lanzó por la misma cuando elevó su participación del 50% hasta la posición actual a través de Acciona Construcción. De la mano de esta firma, la cotizada ha desarrollado grandes obras como el cale del primer tubo del túnel de la autopista S-19, considerado uno de los proyectos de ingeniería subterránea más complejos de Europa.
El movimiento de Acciona se enmarca en el creciente interés que la infraestructura española posee en el mercado polaco al calor del ambicioso desarrollo y modernización de infraestructuras que tiene en marcha el Ejecutivo de Donald Tusk. Dada su ubicación estratégica en el mapa, la región se ha involucrado en un ramillete de proyectos dedicados a mejorar la conectividad nacional e internacional integrando un nuevo aeropuerto llamado a actuar como el ‘hub’ de Varsovia, acompasado de una nueva red ferroviaria de alta velocidad. Sobre este escenario, Polonia se ha afianzado como un área estratégica para las referencias españolas de la ingeniería e infraestructura.
