La inteligencia artificial acaba con el sueño del metaverso de Zuckerberg
Es octubre de 2021. En un mundo en las postrimerías de la pandemia en el que mucha gente todavía camina con mascarilla por la calle, Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, mira a cámara y explica que internet necesita una transformación de calado. Que la … red ya no da más de sí, así que le va a cambiar el nombre a su empresa, que pasará a conocerse como Meta, y va a trabajar para mandar al desguace todas esas pantallas, que solo nos aíslan. ¿El plan para sustituirlas? La creación del metaverso: un nuevo e inmersivo mundo digital -al estilo del que se ha visto en cintas de ciencia ficción, como ‘Ready Player One’- en el que el usuario solo necesita unas gafas de realidad virtual para replicar todo lo que se puede hacer en el mundo real; desde quedar con amigos y familia, hasta ir al trabajo, estudiar o viajar.
«Con el tiempo confío en que se nos vea como una empresa del metaverso, y quiero anclar nuestro trabajo e identidad en lo que estamos construyendo a futuro», dijo el padre de la red social por antonomasia. Pero hasta aquí, porque el sueño, cuatro años después de su presentación, no ha dado mucho más de sí. Y tampoco parece que lo vaya a dar en el futuro próximo, atendiendo al creciente interés de la tecnológica en jugar un papel destacado en el negocio de la inteligencia artificial generativa.
Hace unas semanas, medios como ‘Bloomberg’ informaron de que Meta tiene planes para comenzar a hacer importantes recortes en su división de Reality Labs dedicada a la construcción del nuevo mundo virtual; esa misma en la que la compañía ha quemado cerca de 70.000 millones de euros en los últimos cuatro años en el empeño sin obtener ningún resultado palpable. De acuerdo con las estimaciones, esa reducción en la inversión puede alcanzar hasta el 30%, y también acarreará despidos. Un importante repliegue que ya era patente en lo simbólico, porque durante los últimos años el término metaverso hasta ha caído en desuso dentro de la propia compañía, que ya apenas lo utiliza; ni siquiera durante los eventos anuales Meta Connect, en los que la empresa comparte sus novedades en materia de VR y (cada vez más) de inteligencia artificial.
Para Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada en realidad mixta Spatial Voyagers, y que trabajó con Meta en la construcción del mundo virtual, la desinversión tiene «todo el sentido» en lo económico. En su opinión, el término metaverso ya «está quemado y ha quedado atrás». «Creo que la apuesta por su creación fue una buena estrategia que podía tener sentido cuando se realizó, pero ya no estamos en ese punto», señala el experto en conversación con ABC. A este respecto, destaca que en el momento concreto en el que Meta realizó el anuncio, un otoño de 2021, lo peor de la pandemia de Covid-19 ya había pasado, pero en la sociedad todavía conservaba hábitos como el del teletrabajo, que poco a poco se fue desinflando, y el de recurrir a la tecnología para sustituir los encuentros personales con amigos y familia. Con el paso de los meses, y de los años, la presencia volvió a ganar terreno frente a lo virtual.
Meta espera comercializar anualmente diez millones de sus gafas de IA a partir de este mismo 2026
Además, la apuesta nunca llegó a calar en el consumidor; así lo demuestra el bajo interés en los visores de realidad virtual de la empresa, los Meta Quest, que siguen siendo de nicho y cuyas ventas, lejos de aumentar, han descendido durante los últimos meses, según ha reconocido la propia compañía. Todo lo contrario a lo que está ocurriendo con las gafas basadas en IA de la compañía, las ligeras Ray-Ban Meta, un dispositivo con el que el usuario puede tomar fotografías y vídeos, escuchar música, contestar llamadas telefónicas o mantener conversaciones con un chatbot similar a ChatGPT. Las ventas de estas lentes se han triplicado en apenas un año, y la tecnológica tiene previsto comercializar diez millones de unidades al año a partir de este 2026.
Gafas inteligentes
El pasado septiembre, Zuckerberg anunció el lanzamiento de una nueva versión des estas gafas llamada Ray-Ban Meta Display. ¿La novedad?: incorporan una pantalla de alta resolución con la que el usuario es capaz de consultar los mensajes que recibe, consultar información visual sobre el entorno que le rodea y hasta notificaciones de redes sociales. Y todo gracias a Llama, la inteligencia artificial de la empresa.
«El futuro va por ahí, por las gafas con IA que pueden convertirse con el tiempo en el sustituto del móvil. Lo que creo es que ahora vamos hacia un internet en el que las comunicaciones ya no tienen nada que ver con las pantallas de siempre. Todo funcionará a través de dispositivos de inteligencia artificial que serán capaz de proyectar la información ante los ojos de los usuarios», dice Martín-Blas.
Cabe recordar, además, que durante 2025 Meta ha realizado un gran esfuerzo para ponerse a la vanguardia de la inteligencia artificial. La compañía ha realizado un importante esfuerzo económico para atraer talento de empresas como Google y OpenAI; además, ha anunciado que piensa invertir decenas de miles de millones de dólares para conseguir desarrollar una nueva tecnología llamada superinteligencia, que es como llaman los gurús de Silicon Valley a esa futura máquina que, en teoría, será más lista que el humano más listo, independientemente del campo de conocimiento. Para ello, la compañía anunció a mediados de año la creación de un nuevo laboratorio llamado Superintelligence Lab.
La empresa está invirtiendo miles de millones de dólares con el objetivo de desarrollar la superinteligencia artificial
«(Esta división) ha tenido un comienzo excelente y seguimos liderando la industria de las gafas de IA. Si aprovechamos, aunque sea una fracción la oportunidad que tenemos por delante, los próximos años serán el período más emocionante de nuestra historia», señaló Zuckerberg en el último informe de resultados de la tecnológica. Todo indica que parte importante de la inversión que Meta había estado realizando en metaverso, ahora va a ir directa al desarrollo de inteligencia artificial y de las nuevas gafas ligeras de la compañía.
