Probamos OpenClaw: el mayordomo de IA viral que trabaja para ti desde tu ordenador
Durante las últimas semanas, internet se ha inundado de imágenes de langostas y Mac minis, acompañadas de la etiqueta «este es mi nuevo empleado». Todo gracias a OpenClaw, un asistente de código abierto que no vive en un chat, sino en tu ordenador, siempre … encendido, y que interactúa por los canales que ya usas: WhatsApp, Telegram, Slack, Discord, Signal, iMessage, Google Chat o Teams, entre tantos otros.
El cambio es sencillo: ya no hablamos de IA para chatear, como ocurre con ChatGPT, sino de IA para hacer. Una vez que tiene acceso a tu ordenador, puede realizar numerosas tareas, como abrir archivos, navegar por internet o ejecutar comandos en el terminal.
Aunque todos se han obsesionado con el Mac mini, hasta el punto de agotarlo en las tiendas, nosotros lo hemos instalado en un mini PC AMD, específicamente un Geekom A9 Max con CPU Ryzen AI 9 HX 370, NPU de hasta 80 TOPS, que supera al Mac Mini en rendimiento. Además, cuenta con Wi-Fi 7 y doble LAN 2.5G, lo que le otorga más que suficiente potencia para hacer funcionar OpenClaw, manteniéndose ultra silencioso al estar encendido todo el día.
La razón para montarlo en un ordenador independiente es la preocupación por la seguridad de dejar a la IA con acceso a nuestras cuentas personales. Lo más seguro es usar un sistema limpio y vacío. En este caso, lo montamos en un Docker con WSL, una herramienta que permite empaquetar aplicaciones junto con todo lo necesario para que funcionen y que asegura que la herramienta no pueda ‘escapar’ de su entorno sin una orden expresa.
Un asistente que trabaja mientras tu haces otra cosa
OpenClaw destaca principalmente por tres características que explican su éxito. La primera es la persistencia: es una IA que está activa todo el día, con memoria duradera y la capacidad de trabajar constantemente en tareas. La segunda son los canales: puedes interactuar con OpenClaw a través de tu sistema de chat favorito. Y la tercera es el ecosistema de ‘skills’ o herramientas que le puedes proporcionar a la IA, el cual ha crecido exponencialmente en los últimos días.
Lo más adictivo de OpenClaw es su capacidad para planificar y encadenar tareas. Tú le das un objetivo, lo divide en pasos, se toma su tiempo y busca la mejor forma de resolverlas. Por ejemplo, si le das una idea de negocio, es probable que cree la página web, compre el dominio, alquile el ‘hosting’ e incluso realice un estudio de mercado. Básicamente, funciona igual que lo haría un empleado administrativo. Es la misma IA que ya conocemos, pero sin las limitaciones de un chat. Es tu propio agente, sin barreras.
Las consecuencias más sorprendentes del éxito de OpenClaw comenzaron a manifestarse poco después de su publicación en GitHub. Moltbook, una red social tipo Reddit «para agentes», ya cuenta con un millón y medio de usuarios bot. Incluso la clásica protección «confirma que eres humano» ha sido reemplazada por «confirma que eres un bot» para evitar que los humanos ingresen. Lo más interesante son las conversaciones que han surgido, como la organización de huelgas o la creación de nuevas religiones. Aunque expertos ya han alertado a ABC de que muchas de ellas han podido ser creadas por las máquinas a partir de las órdenes de sus dueños.
Otra de las distopías que han surgido es la web RentAHuman, una plataforma en la que los agentes pueden «alquilar humanos» para tareas en el mundo físico. Un agente puede ir allí y publicar ofertas de trabajo para humanos, que hasta ahora han incluido actividades como contar cuántas palomas hay en una plaza o pedirle a alguien que sostenga un cartel que diga «una IA me ha pagado 100 dólares para sostener este cartel en público». Tareas aleatorias e inocentes, pero que, probablemente, deberían hacernos reflexionar como sociedad.
Inseguro
Como mencionamos, el talón de Aquiles de OpenClaw es la seguridad. Incluso sus creadores sugieren que las personas «no técnicas» deberían evitar usarlo. Además, los ‘skills’ no tienen ningún tipo de supervisión, y ya han aparecido muchos con código malicioso, especialmente diseñados para acceder a fondos en criptomonedas. Esa es la razón por la cual Google, Microsoft y OpenAI no se arriesgan a trabajar con un agente tan abierto y potencialmente peligroso.
Nuestra regla, por ahora, es la misma que con cualquier prueba de laboratorio: cuentas separadas, permisos mínimos gracias al Docker, y nada de mezclarlo con tu vida digital. Si sigues estas pautas, OpenClaw puede ser un gran asistente y, aún más, una increíble experiencia de IA.
