Publicado: enero 5, 2026, 3:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/jinping-recurre-onu-defender-maduro-20260105101448-nt.html
Para Venezuela China solo tiene palabras, y ni siquiera muchas. Poco importa que, horas antes de su captura este sábado a manos de tropas estadounidenses, Nicolás Maduro recibiera en el palacio de Miraflores a un emisario de Xi Jinping, el enviado para Asuntos … Latinoamericanos Qiu Xiaoqi, para «ratificar el carácter inquebrantable de la hermandad entre Caracas y Pekín». El dictador venezolano duerme hoy en un calabozo neoyorkino y su «íntimo amigo, querido hermano y buen socio», según su última felicitación de cumpleaños, mantiene una actitud apenas distinguible de la indolencia.
«El mundo experimenta cambios y turbulencias no vistos en un siglo, con actos unilaterales de hegemonía que socavan gravemente el orden internacional». La muletilla que el líder chino coloca en cada aparición pública nunca ha sonado más evidente, sin necesidad de tener en cuenta la apostilla de reciente incorporación. Hoy la ha pronunciado durante su cumbre bilateral con el primer ministro irlandés Micheál Martin, pero el destinatario real aguardaba en Washington.
Ahora bien: tampoco es que sus comentarios tuvieran mucho filo. «Todos los países deben respetar las vías de desarrollo elegidas de forma independiente por los pueblos de otras naciones, acatar el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas; y las grandes potencias, en particular, deberían dar ejemplo en ese sentido», ha apuntado Xi, según declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias Xinhua.
Antes se había manifestado el ministro de Exteriores, Wang Yi, en su caso durante un encuentro con su homólogo pakistaní, Ishaq Dar. «China nunca ha creído que algún país pueda desempeñar el papel de policía internacional, ni estamos de acuerdo en que algún país pueda erigirse en juez internacional», afirmó el jefe de la diplomacia del gigante asiático. Este llamó a «respetar completamente la soberanía y la seguridad de todos los países» y aseguró que China rechaza «el uso de la fuerza en relaciones internacionales».
Ahí empiezan y acaban las declaraciones de los mandatarios chinos sobre el episodio que ha agitado el orden internacional y descabezado a su principal aliado en Latinoamérica y un proveedor energético clave. Una cautela escenificada en el largo minuto que el portavoz del ministerio de Exteriores, Lin Jian, ha dedicado a hojear sus folios en busca de la respuesta preparada durante la rueda de prensa diaria del organismo.
A pregunta de ABC, el representante gubernamental ha rehusado aclarar si el Gobierno chino ha mantenido ya algún tipo de interacción con la presidenta venezolana en funciones, Delcy Rodríguez; si Estados Unidos proporcionó algún tipo de información preventiva; o si su comitiva diplomática ha podido abandonar Caracas o permanece todavía en la capital venezolana.
Nicolás Maduro, en una reunión con el enviado especial de china, Qiu Xiaoqi, este viernes 2 de enero, en Caracas
Petróleo y diplomacia
Durante su intervención Lin se ha aferrado a la retórica oficial, exigiendo la «liberación inmediata» de Maduro, con dos relevantes aportes. El primero, relativo al petróleo, la divisa con la que el chavismo ha pagado el apoyo del régimen chino desde la llegada al poder de Hugo Chávez, hasta convertir al gigante asiático en su primer comprador de crudo, destino del 38% de los barriles producidos en 2024, un 4% de las importaciones chinas a nivel global.
La voluntad expresa de EE.UU. de incrementar la productividad de la industria petrolífera permitiría, por tanto, aplacar posibles preocupaciones chinas en materia de suministro energético a corto plazo. En ese sentido, el portavoz de Exteriores ha dado a entender que China mantendrá sus importaciones pese a la situación.
«La cooperación entre China y Venezuela se lleva a cabo entre dos Estados soberanos, está protegida por el derecho internacional y por las leyes de ambos países, independientemente de cómo pueda evolucionar la situación política en Venezuela. China está firmemente comprometida a profundizar la cooperación práctica entre ambos países en diversos ámbitos, y los derechos e intereses legítimos de la parte china en Venezuela estarán protegidos de conformidad con la ley», ha puntualizado Lin.
En segundo lugar, el representante gubernamental ha asegurado que «China apoya que el Consejo de Seguridad de la ONU convoque una sesión de emergencia sobre el ataque aéreo de Estados Unidos contra Venezuela». «China está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional para defender firmemente la Carta de Naciones Unidas y mantener la justicia internacional», ha añadido, unas últimas declaraciones en ausencia no ya de hechos, sino de respuestas.
