Venezuela acusa a EE.UU. de buscar su petróleo en la cumbre de la Celac - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Venezuela acusa a EE.UU. de buscar su petróleo en la cumbre de la Celac

La crisis desatada tras la operación militar de Estados Unidos en suelo venezolano, que culminó la madrugada del sábado con la captura de Nicolás Maduro, ha trasladado las tensiones diplomáticas a América Latina, y especialmente a Brasil, el principal vecino del país bolivariano. El … Gobierno del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva convocó una reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada este domingo por videoconferencia, con la participación del canciller chavista, Yván Gil, que ha denunció una agenda oculta de Washington vinculada al petróleo de su país.
«Lo que quedó claro, y ellos no pueden esconder, es que lo que interesa son nuestros recursos naturales. El petróleo, la energía, la tierra, el agua y la biodiversidad de nuestra región. Las máscaras se han caído definitivamente. Por eso, afirmamos que este ataque no es solo contra Venezuela, sino contra América Latina y el Caribe. Hoy fue Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país», sentenció el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, vinculando directamente la acción ordenada por Donald Trump con el interés económico, más que con la restauración democrática. Según el diplomático, la operación no tiene justificación legal y responde a una vieja ambición norteamericana sobre las reservas estratégicas de la nación.
El canciller venezolano describió la incursión estadounidense como un «episodio tenebroso» y acusó a las fuerzas norteamericanas de cometer crímenes graves durante la retirada de Maduro del país. Gil aseguró que la soberanía de la región ha sido vulnerada flagrantemente bajo una narrativa humanitaria que considera falsa.

«Durante años, ciertos gobiernos han utilizado un discurso supuestamente moral para atacar a Venezuela. Hablan de democracia, de derechos humanos, de comunidad internacional. Pero nunca les interesó nada de eso. Quien bombardea y mata civiles y secuestra a un presidente no se puede decir defensor de los derechos humanos y no puede hablar de reglas internacionales», añadió el canciller venezolano.
La convocatoria urgente de esta cumbre a pedido de Lula da Silva, ha sido un movimiento brasileño para recuperar el protagonismo diplomático tras ver una operación de guerra de Estados Unidos en un país con el que tiene frontera y comparte territorio amazónico. Aunque Lula se encuentra de vacaciones en una base naval en Río de Janeiro, coordinó personalmente con su canciller, Mauro Vieira, la necesidad de una respuesta en bloque, calificando la incursión estadounidense como un error histórico que rompe las reglas de juego en el continente.

«Procedente extremadamente peligroso», según Lula

En un mensaje divulgado poco antes del encuentro, el mandatario brasileño condenó la acción comandada por su homólogo estadounidense. «Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente cruzan una línea inaceptable. Esos actos representan una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela y un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional», declaró el presidente brasileño.
Sin embargo, la capacidad real de la Celac para influir en el curso de los acontecimientos es vista con escepticismo. El bloque, que reúne a 33 países pero excluye deliberadamente a Estados Unidos y Canadá, sufre una división ideológica profunda. La presencia de gobiernos de derecha, como el de Javier Milei en Argentina, quien ha celebrado la caída de Maduro, impide el consenso necesario para una declaración unánime.
Para analistas locales la reunión podría terminar siendo un ejercicio retórico sin consecuencias prácticas y la polarización de la región debilita cualquier intento de presión conjunta frente a la política de Trump. «Esta fragmentación impide que la Celac llegue a un consenso o tome medidas efectivas para influenciar el desarrollo de la crisis venezolana», explica Américo Martins, analista internacional de CNN Brasil.

«La situación en la frontera nunca estuvo tan tranquila», aseguró el ministro de Defensa brasileño

Mientras la diplomacia intenta reaccionar, la situación en la frontera de más de 2.000 kilómetros entre Brasil y Venezuela se mantiene bajo una calma tensa. El gobierno de Lula ha movilizado a sus jefes de Defensa para monitorear posibles flujos migratorios o incidentes de seguridad, pero ha descartado, por el momento, movimientos militares en la frontera.
El ministro de Defensa brasileño, José Múcio, confirmó tras una reunión de emergencia que el lado venezolano de la frontera ha sido cerrado por las autoridades leales al chavismo, mientras que el lado brasileño permanece abierto. «La situación en la frontera nunca estuvo tan tranquila», aseguró Múcio, tratando de disipar rumores sobre una inestabilidad en la frontera con Venezuela.
Como uno de los vecinos potencialmente afectados con la intervención de Trump en la frontera, el Gobierno de Brasil no debe limitar su acción diplomática al ámbito regional y debe elevar su protesta al Consejo de Seguridad de la ONU este lunes. La secretaria general de Relaciones Exteriores, Maria Laura da Rocha, adelantó que la estrategia es clasificar el episodio como una violación del derecho internacional, buscando el apoyo de potencias como Rusia y China para frenar lo que el Palacio de Planalto considera un intervencionismo inaceptable.

Publicado: enero 4, 2026, 1:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/venezuela-acusa-eeuu-buscar-petroleo-cumbre-celac-20260104200701-nt.html

La crisis desatada tras la operación militar de Estados Unidos en suelo venezolano, que culminó la madrugada del sábado con la captura de Nicolás Maduro, ha trasladado las tensiones diplomáticas a América Latina, y especialmente a Brasil, el principal vecino del país bolivariano. El Gobierno del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva convocó una reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada este domingo por videoconferencia, con la participación del canciller chavista, Yván Gil, que ha denunció una agenda oculta de Washington vinculada al petróleo de su país.

«Lo que quedó claro, y ellos no pueden esconder, es que lo que interesa son nuestros recursos naturales. El petróleo, la energía, la tierra, el agua y la biodiversidad de nuestra región. Las máscaras se han caído definitivamente. Por eso, afirmamos que este ataque no es solo contra Venezuela, sino contra América Latina y el Caribe. Hoy fue Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país», sentenció el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, vinculando directamente la acción ordenada por Donald Trump con el interés económico, más que con la restauración democrática. Según el diplomático, la operación no tiene justificación legal y responde a una vieja ambición norteamericana sobre las reservas estratégicas de la nación.

El canciller venezolano describió la incursión estadounidense como un «episodio tenebroso» y acusó a las fuerzas norteamericanas de cometer crímenes graves durante la retirada de Maduro del país. Gil aseguró que la soberanía de la región ha sido vulnerada flagrantemente bajo una narrativa humanitaria que considera falsa.

«Durante años, ciertos gobiernos han utilizado un discurso supuestamente moral para atacar a Venezuela. Hablan de democracia, de derechos humanos, de comunidad internacional. Pero nunca les interesó nada de eso. Quien bombardea y mata civiles y secuestra a un presidente no se puede decir defensor de los derechos humanos y no puede hablar de reglas internacionales», añadió el canciller venezolano.

La convocatoria urgente de esta cumbre a pedido de Lula da Silva, ha sido un movimiento brasileño para recuperar el protagonismo diplomático tras ver una operación de guerra de Estados Unidos en un país con el que tiene frontera y comparte territorio amazónico. Aunque Lula se encuentra de vacaciones en una base naval en Río de Janeiro, coordinó personalmente con su canciller, Mauro Vieira, la necesidad de una respuesta en bloque, calificando la incursión estadounidense como un error histórico que rompe las reglas de juego en el continente.

«Procedente extremadamente peligroso», según Lula

En un mensaje divulgado poco antes del encuentro, el mandatario brasileño condenó la acción comandada por su homólogo estadounidense. «Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente cruzan una línea inaceptable. Esos actos representan una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela y un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional», declaró el presidente brasileño.

Sin embargo, la capacidad real de la Celac para influir en el curso de los acontecimientos es vista con escepticismo. El bloque, que reúne a 33 países pero excluye deliberadamente a Estados Unidos y Canadá, sufre una división ideológica profunda. La presencia de gobiernos de derecha, como el de Javier Milei en Argentina, quien ha celebrado la caída de Maduro, impide el consenso necesario para una declaración unánime.

Para analistas locales la reunión podría terminar siendo un ejercicio retórico sin consecuencias prácticas y la polarización de la región debilita cualquier intento de presión conjunta frente a la política de Trump. «Esta fragmentación impide que la Celac llegue a un consenso o tome medidas efectivas para influenciar el desarrollo de la crisis venezolana», explica Américo Martins, analista internacional de CNN Brasil.

«La situación en la frontera nunca estuvo tan tranquila», aseguró el ministro de Defensa brasileño

Mientras la diplomacia intenta reaccionar, la situación en la frontera de más de 2.000 kilómetros entre Brasil y Venezuela se mantiene bajo una calma tensa. El gobierno de Lula ha movilizado a sus jefes de Defensa para monitorear posibles flujos migratorios o incidentes de seguridad, pero ha descartado, por el momento, movimientos militares en la frontera.

El ministro de Defensa brasileño, José Múcio, confirmó tras una reunión de emergencia que el lado venezolano de la frontera ha sido cerrado por las autoridades leales al chavismo, mientras que el lado brasileño permanece abierto. «La situación en la frontera nunca estuvo tan tranquila», aseguró Múcio, tratando de disipar rumores sobre una inestabilidad en la frontera con Venezuela.

Como uno de los vecinos potencialmente afectados con la intervención de Trump en la frontera, el Gobierno de Brasil no debe limitar su acción diplomática al ámbito regional y debe elevar su protesta al Consejo de Seguridad de la ONU este lunes. La secretaria general de Relaciones Exteriores, Maria Laura da Rocha, adelantó que la estrategia es clasificar el episodio como una violación del derecho internacional, buscando el apoyo de potencias como Rusia y China para frenar lo que el Palacio de Planalto considera un intervencionismo inaceptable.

Artículos Relacionados