Publicado: mayo 5, 2026, 2:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/sola-dosis-hongos-alucinogenos-remodela-cerebro-mes-20260505170000-nt.html
Las evidencias de que los compuestos alucinógenos parecen «resetear» mentes castigadas por la depresión o la adicción son cada vez más sólidas. Sin embargo, el mecanismo exacto que provoca esa mejorÃa sigue siendo objeto de debate entre psiquiatras y neurólogos. Una nueva investigación, … publicada esta semana en la revista ‘Nature Communications’, ha logrado aportar una evidencia sin precedentes: una única dosis de psilocibina —el principio activo de los hongos alucinógenos— provoca cambios anatómicos en el cerebro humano que persisten hasta un mes después de la experiencia.
El hallazgo, realizado por cientÃficos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y el Imperial College de Londres, sugiere que el «viaje» psicodélico no es un mero efecto secundario, sino el motor del cambio terapéutico. Los investigadores han logrado trazar una lÃnea directa entre el aumento de la diversidad de la actividad neuronal durante la toma y la capacidad del paciente para ganar perspectiva sobre su propia vida semanas después.
El rastro del viaje psicodélico
Para desentrañar este proceso, el equipo trabajó con 28 voluntarios sanos que nunca habÃan consumido psicodélicos. En una primera fase, los participantes recibieron una dosis Ãnfima de un miligramo, utilizada como placebo, mientras eran monitorizados con electroencefalogramas (EEG). Semanas después, se enfrentaron a la dosis terapéutica de 25 miligramos, suficiente para desencadenar una experiencia más profunda. El contraste en las imágenes cerebrales fue revelador.
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Ana Beatriz Micó
Apenas una hora después de la ingesta, el cerebro de los voluntarios mostró un aumento significativo de lo que los cientÃficos denominan «entropÃa», un estado donde la actividad neuronal se vuelve más rica, diversa y menos predecible. Robin Carhart-Harris, catedrático de NeurologÃa en la UCSF y autor principal del estudio, explica que la palabra psicodélico significa literalmente «revelador de la psique». Según el investigador, los datos demuestran que esas experiencias de introspección están relacionadas con una calidad entrópica de la actividad cerebral, y que ambos factores son fundamentales para provocar mejoras posteriores en la salud mental.
Una arquitectura neuronal más densa
Lo que más ha sorprendido a la comunidad cientÃfica no es solo lo que ocurre durante el pico de la sustancia, sino lo que queda cuando el efecto desaparece. Un mes después de la sesión, los investigadores utilizaron imágenes de tensor de difusión o DTI (una técnica avanzada de resonancia magnética) para analizar la integridad de los tractos neuronales, las autopistas de comunicación del cerebro. Los resultados mostraron que estas conexiones se habÃan vuelto más densas y robustas, un fenómeno que es exactamente el opuesto a lo que ocurre con el envejecimiento, donde estas vÃas tienden a volverse más difusas.
Esta reestructuración anatómica parece ser el soporte fÃsico de una mayor flexibilidad cognitiva. Los participantes no solo reportaron un mayor bienestar dos y cuatro semanas después de la prueba, sino que obtuvieron mejores puntuaciones en test que miden la capacidad de adaptar el pensamiento ante situaciones nuevas. El cerebro, tras el paso de la psilocibina, parece haber aprendido a abandonar sus rutas de pensamiento más rÃgidas y trilladas.
Romper los patrones del pensamiento
La clave de este proceso reside en la autoconciencia emocional. El estudio concluye que quienes experimentaron los mayores niveles de entropÃa cerebral durante el viaje fueron precisamente quienes más revelaciones psicológicas tuvieron al dÃa siguiente y quienes más mejoraron su bienestar a largo plazo. No se trata solo de una reacción quÃmica, sino de una experiencia subjetiva que tiene un correlato fÃsico medible.
Taylor Lyons, investigadora del Imperial College de Londres y primera autora del artÃculo, destaca que la psilocibina parece aflojar los patrones estereotipados de la actividad cerebral. Para la experta, el hecho de que estos cambios fÃsicos se correspondan con la capacidad de las personas para revisar patrones de pensamiento profundamente arraigados es especialmente emocionante para el futuro del tratamiento de enfermedades mentales, ya que permitirÃa ajustar las dosis para maximizar esa ventana de plasticidad cerebral.
