Publicado: mayo 30, 2026, 12:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/expresidente-juscelino-kubitschek-creador-brasilia-asesinado-dictadura-20260530175844-nt.html
Una comisión de investigación del Gobierno brasileño ha concluido que el expresidente Juscelino Kubitschek, fundador de Brasilia y uno de los más populares de la historia de su país, no falleció en un accidente automovilístico en una carretera en 1976, sino que fue perseguido … y asesinado por la dictadura militar (1964-85), durante el mandato de Ernesto Geisel (1974-79). Por seis votos a favor y una abstención, la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos (CEMDP), vinculada al Ministerio de Derechos Humanos y Ciudadanía, aprobó el informe definitivo que desmonta la verdad oficial sostenida durante medio siglo. Con esta histórica decisión, el Estado brasileño rectificará su certificado de defunción para que conste legalmente como un homicidio político.
Juscelino Kubitschek, conocido popularmente por sus iniciales, JK, es considerado uno de los presidentes más populares de la historia brasileña, asociado a una imagen de prosperidad del país en la década de los cincuenta, en la que el país registró un importante desarrollo industrial, la llegada de la industria automovilística, grandes obras de infraestructura, y una efervescencia cultural que contagió al mundo, con la conquista de la primera copa mundial de fútbol, y el nacimiento de la Bossa Nova.
Médico cirujano de profesión, carismático y defensor de la democracia, Kubitschek gobernó Brasil entre 1956 y 1961 bajo una promesa impensable que se cumplió en el imaginario brasileño: avanzar «50 años en cinco». El proyecto símbolo de esa audacia fue la construcción de una nueva capital, Brasilia, una ciudad de vanguardia nacida en medio de la nada. Diseñada junto al premiado arquitecto Oscar Niemeyer, y un importante grupo de urbanistas, Brasilia fue inaugurada en 1960 para trasladar el centro del poder desde Río de Janeiro hacia el interior, con la misión de descentralizar el país.
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Verónica Goyzueta
La ambición de modernización incluyó también la creación de la industria automotriz nacional, la apertura de miles de kilómetros de carreteras y grandes centrales hidroeléctricas, transformando un país agrario en una potencia industrial en tiempo récord.
Pero con el golpe militar de 1964, el régimen veía, según las investigaciones de la comisión, que la gran popularidad de JK era una amenaza para la continuidad de la dictadura. Kubitschek fue despojado de sus derechos políticos, perseguido penalmente y forzado a exiliarse entre Nueva York y París, ciudades en las que vivió, convertido en un símbolo de lo que la falta de libertad representaba para millones de brasileños. «Mi sueño es vivir y morir en un país en libertad», dijo el expresidente en una de sus frases más conocidas.
Con el golpe militar de 1964, el régimen veía, según las investigaciones de la comisión, que la gran popularidad de JK era una amenaza para la continuidad de la dictadura
Los detalles de la investigación
Según la versión oficial del Gobierno militar, el 22 de agosto de 1976 el vehículo Chevrolet Opala en el que viajaba el exmandatario por la autopista Presidente Dutra perdió el control en un roce con un autobús, cruzando la mediana para chocarse de frente contra un camión en la localidad de Resende, en el estado de Río de Janeiro. El expresidente, que tenía 73 años, y su chófer habitual, Geraldo Ribeiro, fallecieron en el acto en un suceso trágico que conmocionó al país.
En un exhaustivo informe de más de 5.000 páginas coordinado por la historiadora Maria Cecília Adão, y difundido en la prensa local, la comisión de investigación expone que ese relato fue una farsa criminal. «El accidente no ocurrió como fue relatado. Si consideramos la situación política, las fallas graves, la ocultación y la destrucción de pruebas, podemos afirmar de manera concluyente que el asesinato fue encubierto«, declaró la relatora en una rueda de prensa.
La revisión del caso, fundamentada en investigaciones de la Fiscalía Federal, peritajes mecánicos independientes y documentos de las comisiones de la verdad, identifica un total de 37 fraudes deliberados en la investigación original de 1976. Entre los hallazgos más contundentes del Ministerio Público destaca que la supuesta colisión del autobús en la parte trasera del automóvil de JK jamás existió. Fotografías de la época demuestran que la linterna trasera del vehículo estaba intacta tras el siniestro, pero apareció misteriosamente destruida cuando el coche fue trasladado al depósito policial.
La revisión del caso identifica un total de 37 fraudes deliberados en la investigación original de 1976
El informe también revela que Kubitschek fue atraído al viaje mediante una elaborada trampa política, tras ser convocado en un hotel bajo el pretexto de una reunión secreta con emisarios del dictador de turno, el general Ernesto Geisel. La comisión sostiene que durante esa estancia el automóvil de JK fue saboteado mecánicamente y que su chofer pudo haber sido sedado por agentes de los servicios de inteligencia. Un camionero que circulaba detrás del camión siniestrado testificó formalmente que vio al conductor de Kubitschek completamente desplomado sobre el volante, aparentemente inconsciente, momentos antes de la colisión frontal.
Intervención militar inmediata
Las irregularidades descritas en la documentación apuntan a una intervención militar inmediata y coordinada en el lugar del siniestro, apenas veinte minutos después de producirse el impacto en la carretera. Según la CEMDP, patrullas del ejército asumieron el control absoluto del área de forma irregular, expulsando a las autoridades civiles y retirando los vehículos implicados sin preservar sus posiciones originales ni aislar la pista, eliminando así las pruebas. Asimismo, se violó por completo la cadena de custodia de los cuerpos durante el traslado al Instituto Médico Legal de Río de Janeiro, sin que existan registros sobre quiénes los transportaron.
La falsificación de las pruebas periciales de la época llegó a extremos que la actual comisión califica de «completamente inservibles» para un proceso judicial transparente. Los laudos oficiales indicaron falsamente marcas de frenado que no correspondían al autobús incriminado y alteraron de forma flagrante la hora médica del fallecimiento de JK, situándola tres horas después del impacto sin ninguna explicación. Además, los médicos forenses que firmaron las actas originales eran los mismos funcionarios del régimen implicados en la manipulación y ocultamiento de torturas en otros sonados casos de crímenes políticos.
Otro dato sorprendente que apunta a la premeditación de un crimen es que la comisión encontró en un periódico local una noticia detallada sobre la posible muerte de Kubitschek en un accidente en esa misma carretera tres días antes del deceso del político. Semanas antes, el propio exmandatario había confesado a periodistas cercanos que temía por su vida y que el régimen ya había intentado matarlo en otras ocasiones sin éxito. Para consolidar el silencio en torno al crimen, los agentes retiraron el diario personal que JK llevaba en el coche, el cual fue copiado por un médico militar para extorsionar a la familia.
La comisión encontró en un periódico local una noticia detallada sobre la posible muerte de Kubitschek en un accidente en esa misma carretera tres días antes del deceso del político
A pesar de la contundencia de las 5.000 páginas presentadas, la investigación actual reconoce que el tiempo transcurrido y la destrucción deliberada del material dificultan el esclarecimiento total del magnicidio. En su momento, las autoridades forenses se negaron rotundamente a realizar exámenes toxicológicos que determinarían si el conductor o el propio político habían sido envenenados previamente. La destrucción posterior y el desmantelamiento total del chasis del Chevrolet modelo Opala impidió realizar análisis metalúrgicos modernos que revelaran el tipo exacto de sabotaje mecánico o impactos de proyectiles externos que provocaron la salida de la pista.
La rectificación del acta de defunción, que cuenta con el respaldo legal del Consejo Nacional de Justicia, representa una victoria simbólica para la familia Kubitschek y para las organizaciones de derechos humanos que cuestionaron el accidente durante décadas. Se espera que los trámites notariales concluyan antes del término del próximo mes, eliminando la palabra «accidente» de la biografía final del gobernante.
