Publicado: marzo 7, 2026, 5:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/centenar-espanoles-atrapados-kuala-lumpur-organiza-whatsapp-20260307120309-nt.html
En el aeropuerto de Kuala Lumpur (Malasia) este sábado se escuchaba más castellano que de costumbre. «¿Eres de España?», pregunta Fernando a todo aquel con el que se cruza y reconoce su acento. Él es uno del casi medio centenar de personas que están dentro … del grupo de WhatsApp ‘Españoles atrapados en Kuala Lumpur‘, que ante la poca información (e incluso en algunos casos la desidia) de las compañías aéreas y de la embajada han decidido organizarse ellos mismos.
El caso de Fernando se repite: tenía un vuelo agendado que la compañía Etihad (aerolínea nacional de los Emiratos Árabes Unidos) canceló a su paso por Abu Dabi debido a la guerra desatada en Irán y al cierre del espacio aéreo en Oriente Medio. «La compañía no nos dice nada y es imposible contactar con ellos porque en el aeropuerto de Kuala Lumpur no tienen oficinas», cuenta a ABC mientras se dirige a las puertas de embarque, ya que ha cogido otro vuelo por su cuenta para poder volver a casa. Desde Etihad querían cobrarle más de 900 dólares por reprogramarle el vuelo en la misma compañía.
La cosa se pone aún más peliaguda para Azucena y su familia, un grupo de ocho personas incluidos dos adolescentes de 14 y 15 años. Llegaron para pasar una semana de vacaciones y el día 2 de marzo, tres horas antes de volar hacia Abu Dabi, les cancelaron el billete. «Nos tuvieron que coger un segundo vuelo desde Madrid porque aquí no conseguíamos contactar con Etihad», relata Azucena, explicando que aunque les facilitaron dos teléfonos y un email, no han podido comunicarse de ninguna manera con la aerolínea árabe.
El segundo intento para salir de Malasia tampoco fue mejor: a las 6 de la mañana, dos horas antes del despegue, la aerolínea comenzó a preguntar destinos a los pasajeros en la cola de facturación. «A los que iban a Moscú, Roma, Milán y Londres les dejaron pasar. Los que nos dirigíamos a Madrid no pudimos volar porque, según nos dijeron, nuestro vuelo a Abu Dabi estaba cancelado y allí no nos podíamos quedar, sólo podían ir pasajeros en tránsito y residentes».
Viajar a Abu Dabi a pesar de todo
La desesperación de Azucena es tal que incluso están dispuestos a volar a Abu Dabi y, desde allí, esperar a ser repatriados por el Gobierno. «Viajamos con dos niños que están hechos polvo, llorando porque están perdiendo colegio y exámenes. Fuimos a la embajada española en Kuala Lumpur y como dicen que este país está fuera del conflicto, no han hecho nada y no te hacen ni caso. Estamos desesperados».
En el mismo vuelo viajaban Ainhoa y Noelia, dos jóvenes que llevan dos semanas entre Malasia y Tailandia de vacaciones. Tenían que regresar en el vuelo de Etihad de Azucena, pero se encontraron con la cancelación. «Aunque el viernes el vuelo salía en la aplicación que despegaba a su hora, llevábamos días mirando rutas alternativas», cuentan. Al final han optado por comprar diferentes vuelos rodeando el planeta por el otro lado. «De Kuala Lumpur volamos a Kota Kinabalu (en la isla de Borneo), de ahí a Seúl, Los Ángeles, Londres y Madrid. Salimos hoy sábado, a las seis de la tarde; y llegamos a España el martes a las ocho».
Solo en los vuelos de vuelta se han gastado 1.200 euros adicionales. «Pero será más, porque en algunos tenemos que facturar maletas aparte, además de los hoteles, ya que tenemos escalas largas y necesitamos descansar para afrontar el viaje». Ellas han tenido ‘suerte’ (aunque, al contratar cada vuelo por separado, deberán pasar por cada control y recoger sus maletas en cada escala para volverlas a facturar), pero los billetes con rutas alternativas en la mayoría de los casos «están prohibitivos», alcanzando 4.000 o 5.000 euros en trayectos que antes del conflicto podían costar unos 400 euros.
Sin comunicación de las compañías
Etihad no ha proporcionado ni alojamiento ni dietas a los afectados, algo que sí hace la compañía aérea Saudia, otra de las afectadas por el corte del espacio aéreo en Oriente Medio. «Estamos en un hotel cerca del aeropuerto y nos informan cuando nos reubican en otro vuelo», escriben cuando alguien pregunta por el apoyo de las aerolíneas por el grupo de WhatsApp, en el que no hace más que sumarse gente. Aunque Saudia se hace cargo de los gastos, la comunicación no es mucho mejor. «Nos hemos acercado a la oficina del aeropuerto y dentro estaban jugando a los dados. Nos han echado y llevamos esperando 15 minutos en la puerta. Esto es surrealista. Para echarse a llorar».
Los más afortunados son los pasajeros de Emirates Airlines y Qatar Airways, que ya están siendo ubicados en otros vuelos volando vía Omán o China. «Nos hemos acercado al mostrador y nos han ofrecido el cambio de itinerario para hoy mismo, cuando salía nuestro primer vuelo», cuentan Silvia y Ricardo, que regresan a casa vía Kuala Lumpur, Singapur, Pekin, Estambul, Barcelona y Madrid el mismo día que estaba prevista su vuelta antes de la guerra. «Nosotros somos unos afortunados, pero la comunicación con la aerolínea ha sido nula hasta que hemos llegado al aeropuerto hoy y nos han dado soluciones», se quejan.
Mientras, en el grupo se intenta prestar ayuda. «Estoy en Madrid, quien necesite algo que lo diga», se puede leer. También se pueden leer historias que se repiten: poca comunicación, nula información, desesperación en la mayoría de casos. En tan solo un día desde que fue creado se han sumado 52 miembros. Y subiendo. «Necesitamos llamar la atención para que quieran contactar con nosotros». Una atención que, de momento, solo parece centrarse en Oriente Medio, pero no en las consecuencias más allá que está teniendo el conflicto.
