Un asesinato sádico, símbolos satánicos y tortura por celos: el crimen de Christa Pike por el que fue condenada a muerte - Colombia
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Un asesinato sádico, símbolos satánicos y tortura por celos: el crimen de Christa Pike por el que fue condenada a muerte

Christa Pike ha entrado en la historia criminal de Estados Unidos por convertirse en la primera mujer condenada a muerte en el estado de Tennessee en más de 200 años. Pese a sobrevivir a dos inyecciones letales por pentabarbital sódico —la sustancia habitual … para este tipo de ejecuciones— y las presiones para conmutar su pena por la cadena perpetua, la mujer de 50 años no tendrá posibilidad de salir del corredor de la muerte. Tras este castigo se encuentra uno de los crímenes más atroces del último medio siglo en América.

El asesinato por el que fue condenada se cometió en enero de 1995. Christa Pike era una joven de 18 años que formaba parte de un programa de formación para encontrar empleo en Knoxville, Tennesee. Durante esos cursos hizo varias amistades, entre las que se encontraban Tadaryl Shipp, de 17 años, Shadolla Peterson, de 18, y Colleen Slemmer, la víctima, de 19. Los cuatro formaron una pandilla bien avenida, especialmente Pike y Shipp que comenzaron una relación sentimental.

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Estados Unidos

Lo que inicialmente parecía un grupo de amigos normal se convirtió en algo mucho más turbio. Pike empezó a sentir celos porque pensaba que su amiga Colleen estaba tonteando con su novio. El ambiente entre los cuatro era tan relajado y de confianza entre los cuatro que, cuando los otros tres convencieron a Sheep para que quedaran en un bosque cerca del campus de la Universidad de Tennessee para fumar marihuana, la que luego sería su víctima no dudó.
No está claro quién dio el primer golpe. Colleen Slemmer recibió golpes con una violencia extrema durante un tiempo estimado de entre 30 y 60 minutos. Shipp, Peterson y Pike usaron no solo sus propias manos para golpearla, sino también un cúter y una pequeña hacha con la que le hicieron numerosos cortes. Se estima que la víctima estuvo viva durante ese tiempo hasta que Christa usó un trozo de asfalto para aplastarle la cabeza. El cráneo de la víctima saltó por los aires en decenas de pedazos, uno de los cuales se guardó la propia Pike como trofeo que luego fue enseñando a otros alumnos.

Pike, Peterson y Shipp usaron un cúter y una pequeña hacha para torturar hasta la muerte a Colleen Slemmer durante un tiempo estimado de entre media y una hora. Pike guardó un trozo del cráneo de la víctima y lo enseñó a otros compañeros

Los agentes encontraron el cadáver de Colleen Slemmer con la cabeza aplastada y un pentáculo (una estrella de cinco puntas) grabado con el cúter en el pecho, lo que también hizo pensar, durante las primeras fases de la investigación, en una posible motivación ritual satanista. Pike presumió del crimen tanto antes, cuando confesó su intención a varios compañeros del programa de formación, como después. Este factor fue usado posteriormente para demostrar la alevosía y planificación en el crimen.

El juicio y los intentos de frenar su ejecución

En 1996, un jurado declaró a Pike culpable de asesinato en primer grado y la condenó a la pena de muerte al considerar que el crimen se cometió con una crueldad extrema y bajo tortura.
Ella fue la única que fue sentenciada con la pena capital. Tadaryl Shipp, el novio de la asesina y presunto interés romántico de la víctima, fue sentenciado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional por ser menor de edad entonces. Este hecho, el de su edad, fue considerado como otra de las pruebas de cargo para la Fiscalía, ya que consideraron que Pike tenía una suerte de relación de poder y control sobre él por su edad y una mayor madurez en su desarrollo. Por su parte, Shadolla Peterson decidió colaborar con la justicia y se convirtió en el principal testimonio contra los otros dos. A cambio, obtuvo la libertad condicional.

Los otros dos participantes en el crimen se libraron de la pena de muerte. Tadaryl Shipp fue condenado a cadena perpetua por ser menor de edad en el momento del asesinato y Sadolla Peterson obtuvo la condicional por su colaboración con la justicia

Christa Pike nunca se arrepintió de lo sucedido y la actitud que mantuvo desde que cometió el asesinato fue un agravante que actuó contra ella. Solo durante el juicio y especialmente en la jornada en la que le comunicaron la sentencia mostró tristeza, cuando estalló en lágrimas frente al juez.
Durante las décadas posteriores a su condena, los abogados y las asociaciones que colaboraron con ella para evitar su pena de muerte argumentaron problemas de salud mental, como trastorno bipolar y estrés postraumático por la presunta violencia física, abusos sexuales y negligente cuidado que sufrió durante su infancia.

Christa Pike, en el juzgado en marzo de 1996 cuando fue condenada a muerte.

(Agencias)

Estos factores derivaron en una psicopatía que, unido a su juventud y a un eventual desarrollo tardío, le hacían irresponsable a efectos penales. Según la defensa, lejos de estar más desarrollada psicológicamente —como argumentó la Fiscalía para explicar la inducción al crimen sobre su novio, Tadaryl Shipp—, lo estaba menos y, por tanto, debía ser juzgada como si en el momento del crimen hubiera sido menor de edad.
Tanto el estado de Tennessee como la Corte Suprema de Estados Unidos, donde acabó el caso en sus últimas apelaciones, no aceptaron estos argumentos. El gobernador Bill Lee también denegó la solicitud de clemencia el 28 de septiembre, 48 horas antes de la fecha prevista para su ejecución.
El caso de Christa Pike no ha acabado el 30 de septiembre de 2026, fecha en la que debía haber muerto. La administración de dos dosis de pentobarbital sódico no fue suficiente para acabar con su vida. Los agentes presentes en el momento de su ejecución aseguran que escucharon roncar a Pike pasados 40 minutos desde que le inyectaron la sustancia, por lo que fue trasladada de urgencia a un hospital cercano. Allí espera a recuperarse para regresar de nuevo a la prisión donde, en una fecha aún por determinar, volverán a someterla al proceso de ejecución.

Publicado: octubre 1, 2026, 4:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/asesinato-sadico-tortura-celos-crimen-christa-pike-20261001111538-nt.html

Christa Pike ha entrado en la historia criminal de Estados Unidos por convertirse en la primera mujer condenada a muerte en el estado de Tennessee en más de 200 años.

Pese a sobrevivir a dos inyecciones letales por pentabarbital sódico —la sustancia habitual … para este tipo de ejecuciones— y las presiones para conmutar su pena por la cadena perpetua, la mujer de 50 años no tendrá posibilidad de salir del corredor de la muerte. Tras este castigo se encuentra uno de los crímenes más atroces del último medio siglo en América.

El asesinato por el que fue condenada se cometió en enero de 1995. Christa Pike era una joven de 18 años que formaba parte de un programa de formación para encontrar empleo en Knoxville, Tennesee. Durante esos cursos hizo varias amistades, entre las que se encontraban Tadaryl Shipp, de 17 años, Shadolla Peterson, de 18, y Colleen Slemmer, la víctima, de 19. Los cuatro formaron una pandilla bien avenida, especialmente Pike y Shipp que comenzaron una relación sentimental.

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  • Estados Unidos

Lo que inicialmente parecía un grupo de amigos normal se convirtió en algo mucho más turbio. Pike empezó a sentir celos porque pensaba que su amiga Colleen estaba tonteando con su novio. El ambiente entre los cuatro era tan relajado y de confianza entre los cuatro que, cuando los otros tres convencieron a Sheep para que quedaran en un bosque cerca del campus de la Universidad de Tennessee para fumar marihuana, la que luego sería su víctima no dudó.

No está claro quién dio el primer golpe. Colleen Slemmer recibió golpes con una violencia extrema durante un tiempo estimado de entre 30 y 60 minutos. Shipp, Peterson y Pike usaron no solo sus propias manos para golpearla, sino también un cúter y una pequeña hacha con la que le hicieron numerosos cortes. Se estima que la víctima estuvo viva durante ese tiempo hasta que Christa usó un trozo de asfalto para aplastarle la cabeza. El cráneo de la víctima saltó por los aires en decenas de pedazos, uno de los cuales se guardó la propia Pike como trofeo que luego fue enseñando a otros alumnos.

Pike, Peterson y Shipp usaron un cúter y una pequeña hacha para torturar hasta la muerte a Colleen Slemmer durante un tiempo estimado de entre media y una hora. Pike guardó un trozo del cráneo de la víctima y lo enseñó a otros compañeros

Los agentes encontraron el cadáver de Colleen Slemmer con la cabeza aplastada y un pentáculo (una estrella de cinco puntas) grabado con el cúter en el pecho, lo que también hizo pensar, durante las primeras fases de la investigación, en una posible motivación ritual satanista. Pike presumió del crimen tanto antes, cuando confesó su intención a varios compañeros del programa de formación, como después. Este factor fue usado posteriormente para demostrar la alevosía y planificación en el crimen.

El juicio y los intentos de frenar su ejecución

En 1996, un jurado declaró a Pike culpable de asesinato en primer grado y la condenó a la pena de muerte al considerar que el crimen se cometió con una crueldad extrema y bajo tortura.

Ella fue la única que fue sentenciada con la pena capital. Tadaryl Shipp, el novio de la asesina y presunto interés romántico de la víctima, fue sentenciado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional por ser menor de edad entonces. Este hecho, el de su edad, fue considerado como otra de las pruebas de cargo para la Fiscalía, ya que consideraron que Pike tenía una suerte de relación de poder y control sobre él por su edad y una mayor madurez en su desarrollo. Por su parte, Shadolla Peterson decidió colaborar con la justicia y se convirtió en el principal testimonio contra los otros dos. A cambio, obtuvo la libertad condicional.

Los otros dos participantes en el crimen se libraron de la pena de muerte. Tadaryl Shipp fue condenado a cadena perpetua por ser menor de edad en el momento del asesinato y Sadolla Peterson obtuvo la condicional por su colaboración con la justicia

Christa Pike nunca se arrepintió de lo sucedido y la actitud que mantuvo desde que cometió el asesinato fue un agravante que actuó contra ella. Solo durante el juicio y especialmente en la jornada en la que le comunicaron la sentencia mostró tristeza, cuando estalló en lágrimas frente al juez.

Durante las décadas posteriores a su condena, los abogados y las asociaciones que colaboraron con ella para evitar su pena de muerte argumentaron problemas de salud mental, como trastorno bipolar y estrés postraumático por la presunta violencia física, abusos sexuales y negligente cuidado que sufrió durante su infancia.


Christa Pike, en el juzgado en marzo de 1996 cuando fue condenada a muerte.


(Agencias)

Estos factores derivaron en una psicopatía que, unido a su juventud y a un eventual desarrollo tardío, le hacían irresponsable a efectos penales. Según la defensa, lejos de estar más desarrollada psicológicamente —como argumentó la Fiscalía para explicar la inducción al crimen sobre su novio, Tadaryl Shipp—, lo estaba menos y, por tanto, debía ser juzgada como si en el momento del crimen hubiera sido menor de edad.

Tanto el estado de Tennessee como la Corte Suprema de Estados Unidos, donde acabó el caso en sus últimas apelaciones, no aceptaron estos argumentos. El gobernador Bill Lee también denegó la solicitud de clemencia el 28 de septiembre, 48 horas antes de la fecha prevista para su ejecución.

El caso de Christa Pike no ha acabado el 30 de septiembre de 2026, fecha en la que debía haber muerto. La administración de dos dosis de pentobarbital sódico no fue suficiente para acabar con su vida. Los agentes presentes en el momento de su ejecución aseguran que escucharon roncar a Pike pasados 40 minutos desde que le inyectaron la sustancia, por lo que fue trasladada de urgencia a un hospital cercano. Allí espera a recuperarse para regresar de nuevo a la prisión donde, en una fecha aún por determinar, volverán a someterla al proceso de ejecución.

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