Publicado: mayo 29, 2026, 8:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-iran-ultiman-acuerdo-plena-pugna-presentarse-20260529200316-nt.html
Donald Trump organizó una reunión en la Sala de Crisis de la Casa Blanca «para tomar una decisión final» sobre el acuerdo con Irán. Antes de entrar, publicó en su red social un mensaje para insistir en que la república islámica debe reabrir el estrecho … de Ormuz, comprometerse a no desarrollar nunca una bomba nuclear y permitir que Estados Unidos retire el uranio enriquecido del país. Teherán no respondió de manera oficial al presidente estadounidense, pero el jefe negociador, Mohamed Galibaf, adelantó que «no se tomará ninguna medida antes de que actúe la otra parte. No confiamos en garantías, ni palabras, solo en los hechos». Irán quiere un trato de igual a igual e, independientemente de lo que diga la Casa Blanca, a ellos también les corresponde la última palabra, la luz verde final del líder supremo, Mojtaba Jamenei.
La base del acuerdo supone ampliar el alto el fuego durante 60 días para permitir negociaciones formales entre las dos partes. A grandes rasgos, se espera que durante este tiempo se reabra Ormuz y Estados Unidos levante el bloqueo, Irán logre la transferencia de parte de los activos bloqueados, y las dos partes retomen las negociaciones nucleares, que quedaron en suspenso cuando Trump y Benjamín Netanyahu decidieron lanzar un ataque sorpresa contra la república islámica hace tres meses.
Además de versiones contradictorias sobre el texto del memorándum de entendimiento, en la última semana ambas partes han intercambiado ataques en Ormuz y Trump ha amenazado repetidamente con volver a una guerra a gran escala. La agencia Tasnim, citando fuentes cercanas al proceso, indicó que el texto del memorando de entendimiento fue modificado recientemente y fue pasando de manos entre estadounidenses e iraníes a través de Pakistán y Catar, los dos mediadores en este conflicto.
Noticia relacionada
-
Mikel Ayestaran
El pulso por el relato, por mostrarse vencedores ante su público es una de las claves de los últimos días, en los que los medios de uno y otro país filtraron versiones interesadas con los puntos que más les favorecen y omiten las concesiones. El acuerdo estará marcado por la ambigüedad porque Washington lo presentará como un «acuerdo nuclear», aunque queda pendiente de la negociación de los próximos 60 días, y Teherán sostendrá que mantiene el control total de Ormuz, aunque habrá aceptado reabrir el tráfico. Los iraníes defienden que ha cambiado el «status quo» del estrecho, que mantienen cerrado de facto desde el 28 de febrero. Ali Akbar Velayati, asesor del líder supremo, recordó en X que «la línea roja de Irán está clara esta vez; los papeles y las firmas no son garantía.
La geografía no miente y será el juez final de cualquier tratado escrito». Ormuz es la «garantía real» de la supervivencia de cualquier acuerdo con Estados Unidos, en opinión de este alto cargo que tiene hilo directo con Jamenei, un líder en paradero desconocido desde su nombramiento.
El post de Trump previo a la reunión en la Casa Blanca fue un paso más de esa estrategia de intentar dar una imagen de fuerza. El líder republicano necesita además una imagen de victoria para mantener su habitual tono triunfante, pero hasta ahora no lo ha conseguido. Galibaf se apuntó al discurso victorioso y escribió en X que «conseguimos concesiones no mediante el diálogo, sino con misiles. En la negociación simplemente les hacemos entender esto».
