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Trump anuncia que cortará las relaciones comerciales con España: «Es un caso perdido»

Donald Trump ha anunciado este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara que ha dado la orden de cortar las relaciones comerciales con España, en otra escalada de tensiones en torno al gasto en defensa. «Hablé con Alemania, hablé con Francia, hablé con el Reino Unido, hablé con Italia… No hablé con España. España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España», sostuvo en unas breves declaraciones junto al secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte.»Es un aliado terrible», expuso el presidente estadounidense sobre el rol de España en la organización. Esta amenaza, de hecho, ya la hizo por primera vez hace un año, en la cumbre en La Haya, donde el Gobierno de Sánchez se desmarcó del objetivo del 5% en gasto militar. Desde entonces, Trump ha calificado el comportamiento español como «un horror» y en aquel momento amenazó a España con aranceles.El inquilino de la Casa Blanca añadió que España es «una causa perdida» y el corte de relaciones no solo incluye la parte comercial, avisó, sino también «todas las visitas» que pudiera hacer al país. Además, en la foto de familia, Trump y Sánchez ni se cruzaron, con el estadounidense en el centro de la misma y el español en uno de los extremos.En ese marco, el propio Rutte ha salido en defensa de España y al mismo tiempo ha vuelto a elogiar a Trump. «Usted ha mencionado a España, incluso ha logrado que España pague el 2%. Han dado un gran paso el año pasado, así que todavía hay problemas por resolver, pero oiga, incluso con España, yo destacaría que han llegado al 2%», expresó ante los periodistas.Sánchez respondió a Trump con cautela en rueda de prensa y tachó sus críticas de infundadas. «Los datos son los datos: España ha hecho un esfuerzo extraordinario por llegar al 2% del PIB en defensa en 2026, hemos sido el tercer país que más ha aumentado la inversión en 2024 y 2025», comentó, y alegó que el Gobierno se toma la amenaza «con tranquilidad» porque las relaciones con Washington, dijo, «son muy positivas» para ambas partes.  «Tenemos la mejor de nuestras voluntades y el mayor de los compromisos para tener la mejor relación con EEUU» ha destacado Sánchez, pero también ha destacado que son decisiones soberanas de España «responder a los compromisos de la OTAN, con los que hemos cumplido con creces».De hecho, fuentes gubernamentales han alegado que España recibe con tranquilidad y normalidad estas declaraciones porque el país mantiene  una magnífica relación social, cultural y económica con EEUU y el Ejecutivo no quiere que eso cambie. Moncloa recuerda, eso sí, que EEUU tiene superávit  comercial con España (es decir, que se beneficia más de esa relación que el lado español), y además que la UE es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún Estado miembro.Asimismo, las mismas fuentes reiteran que los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos, y repiten que la relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa.En defensa de España ha salido la Comisión Europea. «La Comisión siempre velará por la plena protección de los intereses de la Unión Europea y de todos sus Estados miembros. Seguiremos abogando por un comercio transatlántico estable, predecible y mutuamente beneficioso para todos», sostuvo en rueda de prensa el portavoz comunitario Olof Gill. Además, ha pedido a Washington que respete el acuerdo comercial entre las partes y ha insistido en que la posición de la UE es «muy coherente» desde el principio. «El comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos está profundamente integrado y es mutuamente beneficioso. Por lo tanto, nos interesa a ambos salvaguardar esta relación y, de hecho, esto es más importante que nunca en un momento de incertidumbre global», sentenció.Hay varios matices importantes en la idea de Trump: la UE es un bloque comercial y aunque EEUU puede cortar el comercio con uno de sus miembros, la respuesta de Bruselas sería unitaria. Es decir, la Unión no puede impedir que Washington corte el comercio con España, pero las medidas de represalia que se puedan tomar serán de 27 países contra uno -porque las medidas tomadas afectarían al mercado único-, algo aplicable por ejemplo a un escenario de aranceles selectivos, que fue otra de las amenazas de la Casa Blanca durante los choques sobre Groenlandia. Trump podría imponer tasas o cortar el comercio sobre ciertos productos críticos, como pueden ser el aceite o el vino en el caso español, pero ahora cuenta con el freno del acuerdo comercial firmado por EEUU con la UE el pasado verano, que impide este tipo de coerciones, tal como aprobaron las instituciones europeas. Además, la otra vía -a nivel nacional- que tiene la Casa Blanca es la Trade Expansion Act de 1962, que permite hacer estos movimientos pero por producto y no por país y siempre aduciendo motivos «de seguridad nacional».Pese a estos desplantes, Rutte celebró que la cumbre de Ankara haya sido, dijo, «un gran éxito» y que la OTAN esté «más fuerte que nunca», con grandes inversiones y nuevos compromisos por valor de 50.000 millones de dólares. «En toda la Alianza, la inversión en defensa sigue aumentando, se entregan nuevas capacidades y la industria está ampliando la producción. Los aliados europeos y Canadá están asumiendo una mayor responsabilidad por nuestra seguridad compartida. Estas son las bases de una OTAN más fuerte, más justa y más capaz», sostuvo el secretario general, que reivindicó de nuevo a Trump como el gran valedor de esa «OTAN. 3.0».Rutte aseguró que lo que vio entre los 32 líderes en el cónclave fue «un enorme sentido de unidad que no había visto en la historia reciente». Señaló que la OTAN «es una alianza de democracias, donde puede haber debates intensos, pero al final todos se unen», y afirmó que el presidente Trump y Estados Unidos «están completamente comprometidos» con la OTAN. De hecho, restó importancia al nuevo órdago de Washington sobre Groenlandia: «Tiene que estar bajo control de Estados Unidos, y no de Dinamarca», llegó a decir Trump, que se encontró con la respuesta de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien reiteró que la isla «no está en venta».En ese punto, Rutte se remitió a las negociaciones a tres bandas entre la Alianza, Copenhague y la Casa Blanca iniciadas hace meses en Davos. El secretario general dio la razón a Trump sobre la necesidad de proteger el Ártico de los avances de Rusia y China, y precisamente ahí España, otros diez países europeos y Canadá se comprometieron este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara a asumir más responsabilidades en la región del Atlántico Norte, el Ártico y el mar Báltico. «Cooperaremos todavía de forma más intensa en la inteligencia aliada, la defensa y el mando y control marítimo en los mares del norte, la libertad de navegación y asegurar las líneas de comunicación», explicó sobre el asunto el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.

Publicado: julio 8, 2026, 2:00 pm

La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/internacional/trump-anuncia-que-cortara-las-relaciones-comerciales-con-espana-es-un-caso-perdido_7012039_0.html

Donald Trump ha anunciado este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara que ha dado la orden de cortar las relaciones comerciales con España, en otra escalada de tensiones en torno al gasto en defensa. «Hablé con Alemania, hablé con Francia, hablé con el Reino Unido, hablé con Italia… No hablé con España. España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España», sostuvo en unas breves declaraciones junto al secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte.

«Es un aliado terrible», expuso el presidente estadounidense sobre el rol de España en la organización. Esta amenaza, de hecho, ya la hizo por primera vez hace un año, en la cumbre en La Haya, donde el Gobierno de Sánchez se desmarcó del objetivo del 5% en gasto militar. Desde entonces, Trump ha calificado el comportamiento español como «un horror» y en aquel momento amenazó a España con aranceles.

El inquilino de la Casa Blanca añadió que España es «una causa perdida» y el corte de relaciones no solo incluye la parte comercial, avisó, sino también «todas las visitas» que pudiera hacer al país. Además, en la foto de familia, Trump y Sánchez ni se cruzaron, con el estadounidense en el centro de la misma y el español en uno de los extremos.

En ese marco, el propio Rutte ha salido en defensa de España y al mismo tiempo ha vuelto a elogiar a Trump. «Usted ha mencionado a España, incluso ha logrado que España pague el 2%. Han dado un gran paso el año pasado, así que todavía hay problemas por resolver, pero oiga, incluso con España, yo destacaría que han llegado al 2%», expresó ante los periodistas.

Sánchez respondió a Trump con cautela en rueda de prensa y tachó sus críticas de infundadas. «Los datos son los datos: España ha hecho un esfuerzo extraordinario por llegar al 2% del PIB en defensa en 2026, hemos sido el tercer país que más ha aumentado la inversión en 2024 y 2025″, comentó, y alegó que el Gobierno se toma la amenaza «con tranquilidad» porque las relaciones con Washington, dijo, «son muy positivas» para ambas partes.  «Tenemos la mejor de nuestras voluntades y el mayor de los compromisos para tener la mejor relación con EEUU» ha destacado Sánchez, pero también ha destacado que son decisiones soberanas de España «responder a los compromisos de la OTAN, con los que hemos cumplido con creces».

De hecho, fuentes gubernamentales han alegado que España recibe con tranquilidad y normalidad estas declaraciones porque el país mantiene  una magnífica relación social, cultural y económica con EEUU y el Ejecutivo no quiere que eso cambie. Moncloa recuerda, eso sí, que EEUU tiene superávit  comercial con España (es decir, que se beneficia más de esa relación que el lado español), y además que la UE es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún Estado miembro.

Asimismo, las mismas fuentes reiteran que los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos, y repiten que la relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa.

En defensa de España ha salido la Comisión Europea. «La Comisión siempre velará por la plena protección de los intereses de la Unión Europea y de todos sus Estados miembros. Seguiremos abogando por un comercio transatlántico estable, predecible y mutuamente beneficioso para todos», sostuvo en rueda de prensa el portavoz comunitario Olof Gill. Además, ha pedido a Washington que respete el acuerdo comercial entre las partes y ha insistido en que la posición de la UE es «muy coherente» desde el principio. «El comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos está profundamente integrado y es mutuamente beneficioso. Por lo tanto, nos interesa a ambos salvaguardar esta relación y, de hecho, esto es más importante que nunca en un momento de incertidumbre global», sentenció.

Hay varios matices importantes en la idea de Trump: la UE es un bloque comercial y aunque EEUU puede cortar el comercio con uno de sus miembros, la respuesta de Bruselas sería unitaria. Es decir, la Unión no puede impedir que Washington corte el comercio con España, pero las medidas de represalia que se puedan tomar serán de 27 países contra uno -porque las medidas tomadas afectarían al mercado único-, algo aplicable por ejemplo a un escenario de aranceles selectivos, que fue otra de las amenazas de la Casa Blanca durante los choques sobre Groenlandia. 

Trump podría imponer tasas o cortar el comercio sobre ciertos productos críticos, como pueden ser el aceite o el vino en el caso español, pero ahora cuenta con el freno del acuerdo comercial firmado por EEUU con la UE el pasado verano, que impide este tipo de coerciones, tal como aprobaron las instituciones europeas. Además, la otra vía -a nivel nacional- que tiene la Casa Blanca es la Trade Expansion Act de 1962, que permite hacer estos movimientos pero por producto y no por país y siempre aduciendo motivos «de seguridad nacional».

Pese a estos desplantes, Rutte celebró que la cumbre de Ankara haya sido, dijo, «un gran éxito» y que la OTAN esté «más fuerte que nunca», con grandes inversiones y nuevos compromisos por valor de 50.000 millones de dólares. «En toda la Alianza, la inversión en defensa sigue aumentando, se entregan nuevas capacidades y la industria está ampliando la producción. Los aliados europeos y Canadá están asumiendo una mayor responsabilidad por nuestra seguridad compartida. Estas son las bases de una OTAN más fuerte, más justa y más capaz», sostuvo el secretario general, que reivindicó de nuevo a Trump como el gran valedor de esa «OTAN. 3.0».

Rutte aseguró que lo que vio entre los 32 líderes en el cónclave fue «un enorme sentido de unidad que no había visto en la historia reciente». Señaló que la OTAN «es una alianza de democracias, donde puede haber debates intensos, pero al final todos se unen», y afirmó que el presidente Trump y Estados Unidos «están completamente comprometidos» con la OTAN. De hecho, restó importancia al nuevo órdago de Washington sobre Groenlandia: «Tiene que estar bajo control de Estados Unidos, y no de Dinamarca», llegó a decir Trump, que se encontró con la respuesta de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien reiteró que la isla «no está en venta».

En ese punto, Rutte se remitió a las negociaciones a tres bandas entre la Alianza, Copenhague y la Casa Blanca iniciadas hace meses en Davos. El secretario general dio la razón a Trump sobre la necesidad de proteger el Ártico de los avances de Rusia y China, y precisamente ahí España, otros diez países europeos y Canadá se comprometieron este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara a asumir más responsabilidades en la región del Atlántico Norte, el Ártico y el mar Báltico. «Cooperaremos todavía de forma más intensa en la inteligencia aliada, la defensa y el mando y control marítimo en los mares del norte, la libertad de navegación y asegurar las líneas de comunicación», explicó sobre el asunto el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.

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