Starmer presentará su plan para transformar las FF.AA. con drones e IA en el centro de la estrategia - Colombia
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Starmer presentará su plan para transformar las FF.AA. con drones e IA en el centro de la estrategia

El primer ministro británico, Keir Starmer, presentará este martes el esperado Plan de Inversión en Defensa (DIP, según sus siglas en inglés), la hoja de ruta con la que el Gobierno pretende redefinir la política de defensa del Reino Unido durante la próxima década mediante … una profunda transformación tecnológica de las Fuerzas Armadas, basada en el uso masivo de drones, sistemas autónomos e inteligencia artificial.
El documento, cuya publicación acumula nueve meses de retraso debido a las discrepancias entre el Ministerio de Defensa y el Tesoro sobre su financiación, ha estado rodeado de una intensa controversia política que culminó hace apenas unas semanas con la dimisión del entonces ministro de Defensa, John Healey, quien denunció que el presupuesto previsto era insuficiente para responder al deterioro del escenario internacional.

El plan prevé destinar más de 5.000 millones de libras (5.810 millones de euros) durante los próximos cuatro años a acelerar la incorporación de drones y sistemas autónomos en el Ejército de Tierra, la Armada y la Fuerza Aérea, una cifra que el Ministerio de Defensa presenta como la mayor inversión realizada hasta la fecha por el Reino Unido en este tipo de capacidades. El Ejecutivo sostiene que la experiencia de la guerra de Ucrania y de los recientes conflictos en Oriente Próximo han demostrado que los sistemas no tripulados han dejado de desempeñar un papel secundario para convertirse en uno de los principales instrumentos de la guerra moderna.

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Ivannia Salazar

La Royal Navy (Armada) protagonizará una de las mayores transformaciones. El Gobierno quiere convertirla en una «Armada híbrida», capaz de combinar buques tripulados con plataformas autónomas en superficie, bajo el agua y en el aire. Como parte de esa estrategia, Defensa prevé construir al menos seis nuevos Common Combat Vessels (buques de combate comunes), que actuarán como centros de mando para coordinar operaciones con drones y otros sistemas no tripulados. Paralelamente, se desarrollarán nuevas plataformas autónomas para misiones de vigilancia, guerra antisubmarina, defensa aérea y ataque con misiles.
El Ejército de Tierra también recibirá nuevos sistemas de combate autónomos. Entre las principales iniciativas figuran drones de ataque de bajo coste, municiones merodeadoras y vehículos terrestres no tripulados desarrollados por la industria británica. Además, el denominado ‘Project NYX’ contempla la incorporación de hasta 24 drones armados que operarán junto a los helicópteros Apache en misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataques de precisión, mientras que el ‘Project Corvus’ sustituirá el actual sistema Watchkeeper con una nueva generación de drones de vigilancia.
La Royal Air Force (Fuerza Aérea), por su parte, impulsará un programa nacional de aeronaves autónomas que acompañarán a los cazas tripulados en futuras operaciones y pondrá en servicio el sistema Storm Shroud, un dron especializado en guerra electrónica destinado a dificultar la detección de los aviones británicos por parte de los sistemas enemigos. El plan incluye además una financiación para el Uncrewed Systems Centre (Centro de Sistemas No Tripulados), inaugurado recientemente en Swindon y presentado por el Ministerio de Defensa como el mayor centro europeo de pruebas de sistemas no tripulados.

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Durante su intervención, Starmer asegurará que el plan contribuirá a mantener al Reino Unido «seguro durante muchos años» y defenderá que el aumento de la inversión impulsará también la innovación tecnológica, la industria británica y la creación de empleo. Según el premier, «esta inversión transformadora reforzará a nuestras Fuerzas Armadas en tierra, mar y aire, garantizando que nuestros hombres y mujeres al servicio del país dispongan de las capacidades más avanzadas que necesitan para disuadir las amenazas emergentes y mantener a la población británica a salvo».
Por su parte, el ministro de Defensa, Dan Jarvis, argumentará que la naturaleza de la guerra está cambiando con rapidez y que los sistemas autónomos se han convertido en un elemento decisivo de los conflictos contemporáneos. Para Jarvis, «esta, la mayor inversión realizada hasta la fecha por el Reino Unido en estas tecnologías emergentes, ayudará a nuestras Fuerzas Armadas a mantenerse por delante de nuestros adversarios».

Un acuerdo bajo fuego

El acuerdo pone fin a meses de tensas negociaciones entre el Ministerio de Defensa y el Tesoro sobre la financiación del plan. La disputa, motivada por un déficit presupuestario estimado en unos 18.000 millones de libras (21.000 millones de euros), desembocó en la dimisión del anterior ministro de Defensa, quien denunciaba que el plan no proporcionaba los recursos necesarios para afrontar el actual contexto internacional. Según medios británicos, su sucesor, Dan Jarvis, logró desbloquear las conversaciones tras negociar directamente con la Ministra de Economía, Rachel Reeves, y lograr un incremento de la financiación prevista para el plan.
Los conservadores sostienen que el plan supone «demasiado poco» y que llega «demasiado tarde», mientras que los liberaldemócratas consideran que las Fuerzas Armadas continúan sin recibir financiación suficiente. Las críticas también han llegado desde antiguos responsables militares, que advierten de que el Reino Unido necesitará aumentar aún más el gasto en defensa para cumplir los compromisos adquiridos con la OTAN y responder al deterioro del entorno estratégico internacional.

Publicado: junio 30, 2026, 4:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/starmer-presentara-plan-transformar-ffaa-drones-ia-20260630113526-nt.html

El primer ministro británico, Keir Starmer, presentará este martes el esperado Plan de Inversión en Defensa (DIP, según sus siglas en inglés), la hoja de ruta con la que el Gobierno pretende redefinir la política de defensa del Reino Unido durante la próxima década mediante una profunda transformación tecnológica de las Fuerzas Armadas, basada en el uso masivo de drones, sistemas autónomos e inteligencia artificial.

El documento, cuya publicación acumula nueve meses de retraso debido a las discrepancias entre el Ministerio de Defensa y el Tesoro sobre su financiación, ha estado rodeado de una intensa controversia política que culminó hace apenas unas semanas con la dimisión del entonces ministro de Defensa, John Healey, quien denunció que el presupuesto previsto era insuficiente para responder al deterioro del escenario internacional.

El plan prevé destinar más de 5.000 millones de libras (5.810 millones de euros) durante los próximos cuatro años a acelerar la incorporación de drones y sistemas autónomos en el Ejército de Tierra, la Armada y la Fuerza Aérea, una cifra que el Ministerio de Defensa presenta como la mayor inversión realizada hasta la fecha por el Reino Unido en este tipo de capacidades. El Ejecutivo sostiene que la experiencia de la guerra de Ucrania y de los recientes conflictos en Oriente Próximo han demostrado que los sistemas no tripulados han dejado de desempeñar un papel secundario para convertirse en uno de los principales instrumentos de la guerra moderna.

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  • Ivannia Salazar

La Royal Navy (Armada) protagonizará una de las mayores transformaciones. El Gobierno quiere convertirla en una «Armada híbrida», capaz de combinar buques tripulados con plataformas autónomas en superficie, bajo el agua y en el aire. Como parte de esa estrategia, Defensa prevé construir al menos seis nuevos Common Combat Vessels (buques de combate comunes), que actuarán como centros de mando para coordinar operaciones con drones y otros sistemas no tripulados. Paralelamente, se desarrollarán nuevas plataformas autónomas para misiones de vigilancia, guerra antisubmarina, defensa aérea y ataque con misiles.

El Ejército de Tierra también recibirá nuevos sistemas de combate autónomos. Entre las principales iniciativas figuran drones de ataque de bajo coste, municiones merodeadoras y vehículos terrestres no tripulados desarrollados por la industria británica. Además, el denominado ‘Project NYX’ contempla la incorporación de hasta 24 drones armados que operarán junto a los helicópteros Apache en misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataques de precisión, mientras que el ‘Project Corvus’ sustituirá el actual sistema Watchkeeper con una nueva generación de drones de vigilancia.

La Royal Air Force (Fuerza Aérea), por su parte, impulsará un programa nacional de aeronaves autónomas que acompañarán a los cazas tripulados en futuras operaciones y pondrá en servicio el sistema Storm Shroud, un dron especializado en guerra electrónica destinado a dificultar la detección de los aviones británicos por parte de los sistemas enemigos. El plan incluye además una financiación para el Uncrewed Systems Centre (Centro de Sistemas No Tripulados), inaugurado recientemente en Swindon y presentado por el Ministerio de Defensa como el mayor centro europeo de pruebas de sistemas no tripulados.

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Durante su intervención, Starmer asegurará que el plan contribuirá a mantener al Reino Unido «seguro durante muchos años» y defenderá que el aumento de la inversión impulsará también la innovación tecnológica, la industria británica y la creación de empleo. Según el premier, «esta inversión transformadora reforzará a nuestras Fuerzas Armadas en tierra, mar y aire, garantizando que nuestros hombres y mujeres al servicio del país dispongan de las capacidades más avanzadas que necesitan para disuadir las amenazas emergentes y mantener a la población británica a salvo».

Por su parte, el ministro de Defensa, Dan Jarvis, argumentará que la naturaleza de la guerra está cambiando con rapidez y que los sistemas autónomos se han convertido en un elemento decisivo de los conflictos contemporáneos. Para Jarvis, «esta, la mayor inversión realizada hasta la fecha por el Reino Unido en estas tecnologías emergentes, ayudará a nuestras Fuerzas Armadas a mantenerse por delante de nuestros adversarios».

Un acuerdo bajo fuego

El acuerdo pone fin a meses de tensas negociaciones entre el Ministerio de Defensa y el Tesoro sobre la financiación del plan. La disputa, motivada por un déficit presupuestario estimado en unos 18.000 millones de libras (21.000 millones de euros), desembocó en la dimisión del anterior ministro de Defensa, quien denunciaba que el plan no proporcionaba los recursos necesarios para afrontar el actual contexto internacional. Según medios británicos, su sucesor, Dan Jarvis, logró desbloquear las conversaciones tras negociar directamente con la Ministra de Economía, Rachel Reeves, y lograr un incremento de la financiación prevista para el plan.

Los conservadores sostienen que el plan supone «demasiado poco» y que llega «demasiado tarde», mientras que los liberaldemócratas consideran que las Fuerzas Armadas continúan sin recibir financiación suficiente. Las críticas también han llegado desde antiguos responsables militares, que advierten de que el Reino Unido necesitará aumentar aún más el gasto en defensa para cumplir los compromisos adquiridos con la OTAN y responder al deterioro del entorno estratégico internacional.

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