Publicado: septiembre 30, 2026, 2:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/enfermedades/solo-personas-viven-obesidad-identifica-enfermedad-20260930144158-nt.html
Alimentación, ejercicio, descanso, estrés… Los hábitos forman parte de nuestro día a día y tienen un papel importante en el cuidado de la salud. Sin embargo, cuando hablamos de obesidad, la realidad es mucho más compleja y todavía existe una distancia entre cómo percibimos nuestro … peso y lo que sucede en nuestro organismo.
Así lo muestran los datos preliminares de la Encuesta de Percepción Social y Médica de la Obesidad en España ‘Razones de Peso’, promovida por la compañía médica Lilly con el apoyo de la empresa de investigación de mercados IPSOS y realizada a 200 médicos de Atención Primaria y 1.700 personas con un IMC≥30 kg/m², el rango de índice de masa corporal a partir del cual se considera obesidad.
Aunque el 60% de los participantes reconoce que la obesidad es una enfermedad y el 76% considera que el exceso de peso afecta a su salud, solo el 56% identifica que vive con obesidad. Una diferencia entre conocimiento y autopercepción que pone sobre la mesa la necesidad de seguir hablando de esta enfermedad desde una perspectiva más amplia, alejada de simplificaciones y prejuicios.
Más allá de «comer menos y moverse más»
La alimentación y la actividad física son dos elementos importantes para la salud, pero la obesidad es una enfermedad crónica, compleja, progresiva y multifactorial en la que intervienen numerosos factores.
Sin embargo, esta realidad todavía no está plenamente interiorizada. Según la encuesta, solo el 38% de las personas con obesidad la considera una enfermedad crónica difícil de controlar únicamente mediante cambios en los hábitos de vida. Además, el 33% identifica los factores biológicos como la causa principal y únicamente el 26% conoce que el propio cuerpo puede generar mecanismos de defensa metabólicos que frenen la pérdida de peso.
La obesidad es una enfermedad compleja, multifactorial, en la que influyen factores genéticos, endocrinos, ambientales (disruptores endocrinos, ambiente obesogénico…), estrés, alteraciones del sueño, conductuales y socioculturales, que contribuyen a un desequilibrio en el balance energético y que provocan un incremento progresivo del tejido adiposo que supera su capacidad de almacenamiento y genera disfunción e inflamación de los distintos órganos y sistemas a todos los niveles.
Esta percepción también se refleja entre los profesionales sanitarios: aunque los médicos de Atención Primaria coinciden en que tratar la obesidad es tan importante como abordar otras patologías como la diabetes tipo 2 o la hipertensión arterial, un 40% considera que es muy difícil que el paciente pueda controlarla únicamente mediante estilos de vida.
Los resultados también muestran una distancia entre la percepción individual y el impacto que se atribuye al exceso de peso. Entre las patologías asociadas, el colesterol alto (59%) y la hipertensión arterial (59%) son las complicaciones que los pacientes relacionan en mayor medida con la obesidad, seguidas de la diabetes tipo 2 (52%), los problemas cardiovasculares (52%) y los problemas articulares o de movilidad (51%).
Cuando se pregunta por las consecuencias consideradas más graves, el infarto de miocardio (27%) ocupa el primer lugar, seguido del ictus (12%) y ciertos tipos de cáncer (11%).
Por su parte, el 40% de los médicos considera que el mayor beneficio de la pérdida de peso es el control de otras patologías relacionadas.
Más de 200 enfermedades asociadas
«La obesidad está asociada con más de 200 enfermedades. Por ejemplo, las complicaciones a nivel cardiovascular son frecuentes y pueden resultar muy graves, incluso letales. Es por esta razón que debemos comenzar a abordar el propio exceso de peso como la enfermedad principal», especifica el doctor José Abellán, cardiólogo y creador de contenido.
La forma en la que hablamos del peso también puede condicionar la manera en la que las personas buscan ayuda. Más de la mitad de los facultativos considera que los pacientes con obesidad no la perciben como un problema grave o como una enfermedad que necesite ayuda médica.
De hecho, los médicos afirman haber hablado sobre el exceso de peso con el 66% de sus pacientes, buscando en la mayoría de las situaciones (68%) mejorar otra complicación de la obesidad que ya había aparecido. Todo ello a pesar de que hasta un 86% de los médicos de Atención Primaria coincide en equipararla con cualquier otra patología crónica.
«Las personas que vivimos con obesidad a menudo estamos sujetas al estigma y la discriminación. Muchos pacientes acudimos a la consulta con miedo a ser juzgados o a que todo se reduzca a la frase ‘coma menos y mueva más’. Ese estigma hace que no nos atrevamos a pedir ayuda para la pérdida de peso. Necesitamos que los profesionales de la salud nos acompañen sin sesgos, y nos ayuden a prevenir la obesidad a tiempo», confiesa Federico Luis, presidente de la Asociación Nacional de Personas que Viven con Obesidad (ANPO).
«Los datos de esta encuesta muestran que ha llegado el momento de que pacientes y profesionales médicos tengan una conversación diferente. Abordar la obesidad como lo que verdaderamente es: una enfermedad crónica, compleja, progresiva y multifactorial, y hacerlo de forma temprana puede ayudar a prevenir las complicaciones que se asocian con esta patología. Nuestro compromiso es ayudar a que los médicos de Atención Primaria y los pacientes hablen el mismo idioma y abordemos juntos la obesidad y el sobrepeso con la misma prioridad como ocurre con otras enfermedades», indica Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos de Lilly España.
