Publicado: octubre 6, 2026, 10:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/nuevo-beneficio-oculto-estatinas-riesgo-glaucoma-mejor-20261006010716-nt.html
Las estatinas, los medicamentos más recetados del planeta para mantener a raya el colesterol y proteger las arterias, emergen ahora como una inesperada línea de defensa contra una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. Una nueva investigación publicada en la … revista ‘British Journal of Ophthalmology’ sugiere que el consumo de estos fármacos no solo reduce el riesgo de desarrollar glaucoma, sino que también frena su progresión, disminuyendo de forma notable la necesidad de recurrir a cirugías o tratamientos más agresivos para controlar la presión intraocular.
El glaucoma engloba a un grupo de patologías oculares caracterizadas por un daño progresivo y permanente en el nervio óptico, a menudo asociado a una presión elevada en el interior del ojo. Aunque las estatinas se diseñaron estrictamente para regular los lípidos en sangre, diversos indicios apuntaban desde hace años a su potencial capacidad para prevenir o ralentizar la muerte celular de las neuronas. Sin embargo, su papel en la salud ocular seguía envuelto en sombras debido a la falta de pruebas. Para despejar esta incógnita, los investigadores decidieron bucear en una base de datos global que abarca a 165 millones de individuos, comparando a más de 210.000 personas con historial de consumo de estatinas frente a un grupo de control equivalente sin antecedentes de este tratamiento.
Los resultados preliminares del análisis establecen un vínculo claro. El uso de estatinas se asoció con un riesgo un 15% menor de desarrollar glaucoma de ángulo abierto, la forma más común de la enfermedad. Al cabo de cinco años de seguimiento, la incidencia de nuevos diagnósticos se redujo en el grupo medicado en comparación con los pacientes que no tomaban el fármaco. No obstante, el impacto más llamativo se observó al analizar a pacientes que ya sufrían la patología. En este subgrupo, compuesto por más de 30.000 personas con glaucoma que tomaban estatinas y comparado con cerca de 250.000 enfermos que no las consumían, el tratamiento demostró actuar como un freno eficaz contra el empeoramiento clínico.
Un freno a las cirugías
La progresión del glaucoma suele obligar a los oftalmólogos a intensificar las terapias, pasando de las clásicas gotas oftálmicas a procedimientos más invasivos cuando el ojo pierde la capacidad de regular su presión interna. Los datos del estudio demuestran que las estatinas alteran favorablemente esta trayectoria clínica. A los cinco años, el consumo de estos fármacos se asoció con una reducción del 36% en el riesgo de someterse a cirugía de glaucoma y de hasta el 55% en el caso de las intervenciones mínimamente invasivas, enfocadas en drenar el humor acuoso mediante pequeñas incisiones.
El beneficio se extiende también a las terapias con láser y a la medicación diaria. La investigación registró un descenso del 60% en la probabilidad de necesitar una trabeculoplastia láser selectiva, una técnica que utiliza pulsos de luz para facilitar la salida del líquido ocular, así como una disminución del 12% en la necesidad de recurrir de forma continuada a gotas reductoras de la presión. Un control a diez años vista confirmó que la capacidad protectora de las estatinas se mantiene a largo plazo, consolidando su perfil neuroprotector más allá del sistema cardiovascular.
«Nuestros hallazgos sugieren que el uso de estatinas se asocia tanto a una menor incidencia de glaucoma primario de ángulo abierto como a una disminución de la escalada del tratamiento», señalan los investigadores del trabajo. Entre los firmantes y principales referentes de la investigación se encuentra Robert Weinreb, director del Hamilton Glaucoma Center, adscrito al Departamento de Oftalmología de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos).
Llamado a la prudencia clínica
Pese a la contundencia estadística de las cifras, los autores insisten en mantener la cautela. Al tratarse de una investigación observacional, recuerdan que no es posible establecer por ahora una relación directa de causa y efecto. Además, el estudio presenta limitaciones metodológicas al carecer de mediciones individualizadas de la presión intraocular de los pacientes o de detalles quirúrgicos pormenorizados en el registro masivo, lo que impide certificar si algunas operaciones se debieron a un fallo en la adherencia al tratamiento o a un agravamiento rápido de la enfermedad.
Por este motivo, la comunidad científica subraya que el siguiente paso obligado serán los ensayos clínicos prospectivos y aleatorios. Solo a través de estos estudios experimentales se podrá determinar con precisión el alcance real de las estatinas sobre la incidencia del glaucoma y valorar si en el futuro cercano estos fármacos podrán recetarse específicamente para proteger la visión de millones de pacientes en todo el mundo.
