Publicado: marzo 16, 2026, 4:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/empieza-apelacion-sarkozy-financiacion-libia-campana-presidencial-20260316220425-nt.html
Es prácticamente el último cartucho de Nicolas Sarkozy para salvar su honor. Este lunes empezó en el Tribunal de París el juicio en apelación de la trama libia, caso por el cual los magistrados habían condenado en septiembre al expresidente de Francia (2007-12) a … cinco años de prisión y a una multa de 100.000 euros. Entonces, pidieron la aplicación inmediata de esa pena, lo que conllevó que el exlíder de la derecha tradicional pasara 20 días entre rejas.
Cuatro meses después de haber salido de la prisión parisina de la Santé —experiencia sobre la cual escribió el libro ‘Le journal d’un prisonnier’ (‘El diario de un preso’), que ha vendido más de 200.000 ejemplares—, Sarkozy dispone ahora prácticamente de su última oportunidad judicial para lavar su maltrecha imagen.
El expresidente, que se retiró oficialmente de la política a finales de 2016, ha asistido a la primera audiencia en el Tribunal de Apelación de París. Está previsto que este nuevo proceso dure hasta el 3 de junio. La corte pronunciará probablemente el nuevo veredicto durante el próximo otoño.
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Enric Bonet
Los jueces lo habían declarado en primera instancia culpable de un delito de asociación de malhechores. En concreto, habían estipulado que Sarkozy había establecido en 2005 un “pacto de corrupción” con la dictadura libia de Muamar el Gadafi, derrocado en 2011 tras una operación militar internacional en la que Francia tuvo un rol preponderante. El objetivo de esa trama, según los magistrados, era financiar de manera ilegal la campaña presidencial de 2007, en que el entonces ministro del Interior sucedió al conservador Jacques Chirac.
Primer presidente encarcelado
“Se trata de unos hechos de una gravedad excepcional que alteran la confianza de los ciudadanos y de aquellos que los representan y que deben actuar en defensa del interés general y de las instituciones de la República”, aseguró el pasado 25 de septiembre la juez Nathalie Gavarino durante la lectura del fallo. Esa sentencia supuso un terremoto político en Francia, al tratarse del primer exjefe del Estado en ser encarcelado en el país —y en un Estado miembro de la Unión Europea— en la historia de la Quinta República. También suscitó una oleada de críticas muy duras contra los jueces por una parte de la opinión pública.
El expresidente siempre ha defendido con vehemencia respecto a este sombrío caso. Pero también adoptó la misma actitud respecto al caso de las escuchas judicial o el de la financiación ilegal de su campaña de 2012 por el que fue condenado de manera definitiva por el equivalente galo del Tribunal Supremo. A causa de una de esas sentencias, Sarkozy tiene que llevar de nuevo un brazalete electrónico.
No obstante, la trama libia representa el más grave de los distintos casos de corrupción en que se ha visto implicado. Al haber recurrido la sentencia, el expresidente busca defender su inocencia, pero corre el riesgo de que la sentencia final sea más dura. Los magistrados solo lo habían condenado en primera instancia por la asociación de malhechores, pero habían descartado dos delitos por los que había sido imputado: la corrupción y la financiación ilegal.
La primera audiencia del lunes estuvo dedicada a cuestiones técnicas y Sarkozy no compareció ante los medios. De hecho, se desconoce cuál será ahora su estrategia de defensa después de que su estilo ofensivo le hubiera aportado tan pocos resultados en el primer juicio sobre este caso. “Este juicio ofrece de nuevo la oportunidad de reafirmar que la separación de poderes resulta esencial para el equilibrio y la solidez de las instituciones”, han afirmado en un comunicado una serie de asociaciones anticorrupción, que se presentan como partes civiles.
