Rusia declara la 'República Chechena de Ichkeria' como organización terrorista - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Rusia declara la 'República Chechena de Ichkeria' como organización terrorista

En los años noventa la Federación Rusa se tambaleó. Desigualdad, criminalidad, inseguridad… En este contexto hubo un par de regiones que flirtearon con la independencia: Tartaristán y Chechenia. La primera se quedó en un simple amago pero la segunda llegó a tener una independencia … de facto aunque ningún país del mundo se la reconoció. Moscú no olvida a aquellos que buscaron independizar Chechenia y, por ello, un tribunal ruso declaró a la ‘República Chechena de Ichkeria’ como organización terrorista y prohibió sus actividades en el país.
Este grupo busca separar su territorio de Rusia y está formado principalmente por personas de etnia chechena. Más allá de sus pretensiones políticas, al Kremlin también le preocupa que miembros de esta organización armada luchen junto a las Fuerzas Armadas ucranianas en ofensivas como hicieron en las de Belgorod y Kursk contra el Ejército ruso. Además las autoridades rusas les acusan de haber perpetrado operaciones de sabotaje en esas regiones.

El encargado de tomar esta decisión fue el Tribunal del Distrito Sheij-Mansurovski de Grozni, la capital de Chechenia. El Centro de Relaciones Públicas (CRP) del FSB –los servicios secretos rusos– fue el que comunicó esta noticia a los medios rusos. Según el mismo CRP la organización cuenta con 29 filiales en 14 países europeos. Según las autoridades rusas Ajmed Zakáyev, el líder «buscado internacionalmente por delitos terroristas y oculto en Reino Unido» ha dirigido las estructuras de la organización y de afiliados desde noviembre de 2007.

Noticia relacionada

Álex Bustos

Doble rasero

Aunque Rusia persigue con puño de hierro cualquier conato de separatismo en sus fronteras, en las de países vecinos adopta otro rol. Apoyó la «independencia» de Crimea –un día más tarde se la anexionó en una maniobra criticada por la comunidad internacional–, la de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk –que posteriormente también las integró en su territorio–, etc. En países exsoviéticos, el Kremlin ha buscado apoyar este tipo de movimientos para poder influir en sus políticas a través de ellos.
Previamente también hizo lo mismo en Transnistria; esta línea de tierra al este del Dniéster es uno de los mejores ejemplos de Estado sin reconocimiento. También en Georgia apoyó las independencias de Osetia del Sur y Abjasia. Aunque al principio no las reconoció, ahora sí e incluso llegó a ir a la guerra con Tiflis en 2008 para defender a estos territorios.
Este tipo de apoyos va más allá de los países exsoviéticos y llegó a dar cobijo a independentistas californianos en Moscú. Louis Marinelli, el líder del movimiento ‘Yes California’, vivió durante años en el país euroasiático y contó con apoyo del Estado. Rusia llegó incluso a tener cierto entendimiento con algunos independentistas catalanes con promesas de apoyo militar y financiero por parte de Rusia.

Miedo a la desintegración

A pesar de su apoyo al independentismo fuera, uno de sus mayores miedos es la desintegración del país. Ya sea una repetición de un trauma, un nuevo 1991 que acabe en la creación de múltiples Estados nuevos de las ruinas de la Federación Rusa o una más dura, más similar a la que sufrió Yugoslavia, este fantasma preocupa a las autoridades. Lo agitan en algunas ocasiones para llamar a la unidad o para demonizar a Occidente. El mismo presidente ruso, Vladímir Putin, señaló en el pasado que Occidente busca destruir físicamente Rusia. «Tienen un objetivo: disolver la antigua Unión Soviética y su parte fundamental: la Federación de Rusia» apuntó.
Y este miedo se agita cuando se quiere que los rusos cierren filas con su Gobierno. A los ciudadanos del país euroasiático se les dice que la misma existencia del país está en juego durante la guerra en Ucrania y reitera que Occidente quiere partir Rusia. Algunas voces afines a Kiev han asegurado que el mundo sería mejor si se «descoloniza Rusia», es decir, se divide en países más pequeños. A pesar de que ningún líder occidental de peso se posicionó a favor de esta idea, en los medios rusos sí tiene algo más de eco para alimentar ese miedo. La última mención fue del mismo Putin en noviembre de 2025 durante su reunión en el Consejo de Relaciones Interétnicas.

Publicado: abril 7, 2026, 6:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/rusia-declara-republica-chechena-ichkeria-organizacion-terrorista-20260407123450-nt.html

En los años noventa la Federación Rusa se tambaleó. Desigualdad, criminalidad, inseguridad… En este contexto hubo un par de regiones que flirtearon con la independencia: Tartaristán y Chechenia. La primera se quedó en un simple amago pero la segunda llegó a tener una independencia de facto aunque ningún país del mundo se la reconoció. Moscú no olvida a aquellos que buscaron independizar Chechenia y, por ello, un tribunal ruso declaró a la ‘República Chechena de Ichkeria’ como organización terrorista y prohibió sus actividades en el país.

Este grupo busca separar su territorio de Rusia y está formado principalmente por personas de etnia chechena. Más allá de sus pretensiones políticas, al Kremlin también le preocupa que miembros de esta organización armada luchen junto a las Fuerzas Armadas ucranianas en ofensivas como hicieron en las de Belgorod y Kursk contra el Ejército ruso. Además las autoridades rusas les acusan de haber perpetrado operaciones de sabotaje en esas regiones.

El encargado de tomar esta decisión fue el Tribunal del Distrito Sheij-Mansurovski de Grozni, la capital de Chechenia. El Centro de Relaciones Públicas (CRP) del FSB –los servicios secretos rusos– fue el que comunicó esta noticia a los medios rusos. Según el mismo CRP la organización cuenta con 29 filiales en 14 países europeos. Según las autoridades rusas Ajmed Zakáyev, el líder «buscado internacionalmente por delitos terroristas y oculto en Reino Unido» ha dirigido las estructuras de la organización y de afiliados desde noviembre de 2007.

Noticia relacionada


  • Álex Bustos

Doble rasero

Aunque Rusia persigue con puño de hierro cualquier conato de separatismo en sus fronteras, en las de países vecinos adopta otro rol. Apoyó la «independencia» de Crimea –un día más tarde se la anexionó en una maniobra criticada por la comunidad internacional–, la de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk –que posteriormente también las integró en su territorio–, etc. En países exsoviéticos, el Kremlin ha buscado apoyar este tipo de movimientos para poder influir en sus políticas a través de ellos.

Previamente también hizo lo mismo en Transnistria; esta línea de tierra al este del Dniéster es uno de los mejores ejemplos de Estado sin reconocimiento. También en Georgia apoyó las independencias de Osetia del Sur y Abjasia. Aunque al principio no las reconoció, ahora sí e incluso llegó a ir a la guerra con Tiflis en 2008 para defender a estos territorios.

Este tipo de apoyos va más allá de los países exsoviéticos y llegó a dar cobijo a independentistas californianos en Moscú. Louis Marinelli, el líder del movimiento ‘Yes California’, vivió durante años en el país euroasiático y contó con apoyo del Estado. Rusia llegó incluso a tener cierto entendimiento con algunos independentistas catalanes con promesas de apoyo militar y financiero por parte de Rusia.

Miedo a la desintegración

A pesar de su apoyo al independentismo fuera, uno de sus mayores miedos es la desintegración del país. Ya sea una repetición de un trauma, un nuevo 1991 que acabe en la creación de múltiples Estados nuevos de las ruinas de la Federación Rusa o una más dura, más similar a la que sufrió Yugoslavia, este fantasma preocupa a las autoridades. Lo agitan en algunas ocasiones para llamar a la unidad o para demonizar a Occidente. El mismo presidente ruso, Vladímir Putin, señaló en el pasado que Occidente busca destruir físicamente Rusia. «Tienen un objetivo: disolver la antigua Unión Soviética y su parte fundamental: la Federación de Rusia» apuntó.

Y este miedo se agita cuando se quiere que los rusos cierren filas con su Gobierno. A los ciudadanos del país euroasiático se les dice que la misma existencia del país está en juego durante la guerra en Ucrania y reitera que Occidente quiere partir Rusia. Algunas voces afines a Kiev han asegurado que el mundo sería mejor si se «descoloniza Rusia», es decir, se divide en países más pequeños. A pesar de que ningún líder occidental de peso se posicionó a favor de esta idea, en los medios rusos sí tiene algo más de eco para alimentar ese miedo. La última mención fue del mismo Putin en noviembre de 2025 durante su reunión en el Consejo de Relaciones Interétnicas.

Artículos Relacionados