Publicado: junio 11, 2026, 6:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/rusia-borde-colapso-economico-20260611120036-nt.html
La disminución de reservas, la merma de los ingresos por petróleo y gas, junto a una aguda escasez de mano de obra, están poniendo la economÃa rusa contra la pared, según el informe Kiel publicado este jueves por Instituto de Kiel … para la EconomÃa Mundial y el Instituto de EconomÃa de la Transición de Estocolmo, que detecta claros signos de agotamiento estructural que señalan un momento favorable para entablar negociaciones con Putin.
Basado en fuentes locales, como los datos del Banco Nacional Ruso, el equipo de economistas habla de «fase final» y considera posible un «colapso económico de Rusia». Incluso el Gobierno ruso ha ajustado recientemente sus previsiones y ya no cuenta con un crecimiento de su PIB del 1,3% para este año, sino del 0,4%. El informe Kiel enfatiza que incluso esta previsión podrÃa seguir siendo «demasiado optimista».
«La cuestión es cuánto tiempo le queda a la economÃa rusa. DirÃa que habrá caÃdas significativas el año que viene si imponemos las sanciones e introducimos un nuevo arancel», calcula Moritz Schularick, director del instituto de Kiel, que reconoce «serias dudas sobre la exactitud de las cifras oficiales de crecimiento» y calcula que, por ejemplo, «la inflación se reporta demasiado baja». E incluso en esta situación, Putin sigue considerando prioritaria la guerra en Ucrania y alimentando tanto la industria armamentÃstica como el Ejército ruso, en detrimento del sector civil.
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RosalÃa Sánchez
Fuera de las prioridades militares, la inversión de capital fijo casi se ha paralizado. El informe señala que el volumen del comercio exterior de Rusia está en su nivel más bajo de los últimos 15 años. La economÃa está alcanzando los «lÃmites de su capacidad productiva», mientras que «la rápida expansión del crédito en sectores relacionados con armamento, los balances corporativos débiles y la creciente presión sobre el capital bancario» están deteriorando la «calidad de los activos en el sistema financiero».
El analista estadounidense Craig Kennedy ya advirtió el año pasado sobre esta situación, que junto a la inflación deja poco margen al Banco Central ruso para bajar el tipo clave de interés desde el actual 14,5%, a un nivel que aliviase la carga para las empresas.
Las reservas fiscales y financieras de Rusia, por otra parte, se han agotado en gran medida. Aunque el Fondo Nacional de Bienestar estaba «bien lleno», con reservas del 6,5 por ciento del PIB en el momento de la invasión de Ucrania en 2022, sus activos lÃquidos se habÃan reducido en más de dos tercios, hasta el 1,8 por ciento del PIB, en el pasado mes de abril. Esto apenas se considera suficiente como reserva de emergencia.
En su capÃtulo dedicado a la dependencia de Rusia respecto a China, una «asociación asimétrica» a expensas del Kremlin, describe cómo Moscú depende cada vez más de PekÃn para bienes civiles y militares, electrónica y maquinaria, debido a las sanciones occidentales. China se está embolsando una prima, gracias a esa dependencia, y compra materias primas rusas más baratas que otros clientes, pagando casi un 40 % menos por el gas, por ejemplo.
Al mismo tiempo, los bancos chinos bloquean repetidamente los pagos de socios comerciales rusos en consideración al riesgo de sanciones secundarias estadounidenses. Las consecuencias son cuellos de botella y desvÃos costosos a través de intermediarios.
China sostiene la economÃa rusa
Según la coautora del informe, Alicia GarcÃa-Herrero, Moscú ha recibido un «salvavidas económico», pero China dicta «los términos de la relación». Rusia mantiene asà su economÃa de guerra a corto plazo, pero reduciendo su autonomÃa económica y el poder de negociación. Este es el argumento utilizado por los lÃderes europeos del E3 (Reino Unido, Francia y Alemania), para intentar forzar ahora las negociaciones con una Rusia económicamente al lÃmite.
El gasto en la guerra, además, está aumentando. El déficit presupuestario crece. Estaba previsto para 2026 un total de 45.500 millones de euros, el 1,6% del PIB, pero las últimas cifras de Moscú muestran un déficit desde enero hasta finales de mayo superior a los 72.000 millones de euros, el 2,6% del PIB. Y el hecho de que no haya crecido aún más se debe a mayores ingresos por IVA y a la venta de petróleo y gas, disparados por la guerra de Irán pero un 30% más baratos que el año pasado.
Los ingresos por exportación de petróleo y gas de Rusia siguen siendo «con diferencia la variable más importante» para determinar cuánto tiempo el paÃs podrá continuar la guerra en Ucrania. «La creciente vulnerabilidad económica de Rusia abre una ventana de oportunidad para medidas polÃticas más efectivas por parte de Occidente«, sugiere el informe, que pide más sanciones, un arancel especial al comercio restante con Rusia (gas licuado, productos quÃmicos y fertilizantes) y sostener la ayuda a Ucrania.
