Publicado: octubre 7, 2026, 8:45 pm
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La nostalgia se ha consolidado como una de las fuerzas políticas más potentes y movilizadoras del siglo XXI. Cuanto más caos, más polarización, o peores perspectivas económicas, mayor es la rentabilidad política que se puede extraer apelando a un pasado idealizado. Tanto los … autócratas imperialistas como todos esos líderes populistas, desde la derecha hasta la izquierda empeñados en desconectar nuestras democracias, lo saben demasiado bien.
La política de la ‘retrotopía’ –término acuñado originalmente por el sociólogo Zygmunt Bauman– consiste en fomentar la añoranza de una particular visión glorificada del pasado con la promesa implícita de recuperar orden y certidumbre. Los ejemplos más evidentes son el ‘Make America Great Again’ de Trump o el eslogan ‘Take Back Control’ utilizado durante la batalla del Brexit en el Reino Unido. Hasta el auge de Alternativa para Alemania se alimenta del relato de un país que en su día fue homogéneo, virtuoso, orgulloso, industrial y feliz, sin entrar, por supuesto, en siniestros detalles.
La cotización más alta de la nostalgia política se registra ahora en Francia. En lugar de una ordenada ‘rentrée’, nuestros vecinos se encuentran sumidos en una cascada de perturbaciones generadas por la incapacidad para financiar su Estado: huelgas de empleados públicos, institutos de secundaria atrincherados, puertos bloqueados, parálisis presupuestaria, tipos de interés de la deuda pública disparados, y todos los temores, más que justificados, de que la extrema derecha ocupe el Elíseo en las elecciones previstas para la primavera.
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Francia
Enric Bonet
Sin embargo, esta misma Francia, terriblemente fracturada, ha visto cómo toda su clase política se ha unido en torno a una película sobre el general Charles de Gaulle, convertida este verano tanto en un inesperado éxito de público como en una referencia obligada en la búsqueda de un próximo líder providencial. No hace falta rebuscar en ‘De Gaulle y sus cinco horas’ para entender el atractivo de la épica historia de un patriota solitario y tenaz que lucha por salvar a su país de la aniquilación. Ni para comprender el atractivo nostálgico de un final feliz.
