Merz y Macron refuerzan la seguridad de la UE frente a la amenaza de Rusia - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Merz y Macron refuerzan la seguridad de la UE frente a la amenaza de Rusia

Merz y Macron se han esforzado mucho por escenificar el enésimo relanzamiento del eje franco-alemán. Su más reciente y sonoro fracaso ha sido el del proyecto de caza europeo FCAS, que ha mostrado incompatibilidades insuperables en materia de defensa. Para contrarrestar el … fiasco, el Consejo de Seguridad y Defensa Germano-francés ha tenido lugar en el peculiar escenario de un hangar del aeródromo miliar de Nörvenich y ambos jefes de gobierno han hablado de una «nueva doctrina». Esta se traduce como la profunda reestructuración de la defensa europea, que supone la integración de Alemania en la disuasión nuclear francesa y la consolidación de un bloque de seguridad autónomo frente a las tensiones geopolíticas globales.
Ambos descendieron este viernes juntos de un helicóptero Super Puma, símbolo en sí mismo de la cooperación franco-alemana, y luego cazas de combate Rafale y Eurofighter realizaron por primera vez ejercicios conjuntos sobre sus cabezas durante la reunión. «Nuestro objetivo es la paz que preserve la soberanía de Ucrania y la seguridad de Europa y estamos tomando un nuevo camino común en la disuasión», fijó Merz la meta de la nueva cooperación nuclear. Macron recordó, por su parte, que la disuasión nuclear sigue siendo financiada exclusivamente por Francia. Además, en esta reunión han acordado una cooperación militar más estrecha con Italia.

«Podéis contar con nosotros, confiar en nosotros», insistió el canciller alemán a los franceses, tras el anuncio de nuevos hitos de cooperación en tecnologías clave como la inteligencia artificial, viajes espaciales, fusión nuclear y tecnología cuántica, así como políticas para fortalecer la soberanía tecnológica de Europa. «Estamos en proceso de transformar Europa en una potencia que una nuestras fuerzas respetando las especificidades de los individuos… Es un despertar estratégico de Europa», ha definido Macron. Pero la rueda de prensa conjunta de los dos jefes de gobierno dejó al aire diferencias claras no solo en materia de defensa, sino también en cuestiones económicas y sociales.

Noticia relacionada

«Nuestro trabajo entre Alemania y Francia es indispensable en este momento», repetía Merz, señalando la amenaza que supone Rusia, la competencia de China y los desafíos en las relaciones transatlánticas. «La amistad con Francia y nuestro compromiso conjunto con una Europa unida están en el núcleo de la política exterior alemana», subrayó. Además, dejó traslucir que la fortaleza de la relación entre Francia y Alemania no procede del fácil entendimiento, sino, como demostraron en su día Adenauer y De Gaulle en este mismo palacio barroco de Augustusburg, de una cuestión de voluntad.
El documento conjunto de los dos gobiernos, publicado tras la reunión, anuncia el establecimiento de un «grupo de trabajo bilateral de alto nivel sobre el espacio». De igual modo, subraya la importancia del sistema europeo de satélites Iris2, que pretende reducir la dependencia de otros proveedores con alrededor de 300 satélites propios. Esto es de «importancia crucial» para una «infraestructura espacial europea resiliente, integrada y robusta», destaca el texto.
Sobre la fusión nuclear, el documento recoge que «reconocemos la importancia crucial de la energía de fusión como una solución segura, sostenible y neutral en carbono para satisfacer las necesidades energéticas futuras en Europa y en el mundo». Eso supone un giro considerable de Alemania, que legisló precipitadamente el abandono definitivo de la energía nuclear bajo el gobierno de Angela Merkel.

Las industrias alemana y francesa no se entienden

Newsletter

Pero, a pesar de los abundantes símbolos y pasos de cooperación, los conflictos de política industrial siguen suponiendo una barrera. Paradójicamente, la ingente cantidad de dinero de la que dispone el Gobierno alemán para defensa e infraestructuras, tras levantar el freno a la deuda de la Constitución a estos efectos, se ha convertido en una especie de maldición para la cooperación bilateral. Con tantos recursos, pierden sentido para Alemania los complicados compromisos con los franceses.
Las estrategias industriales de Francia y Alemania difieren además en la dirección a seguir, como sugirió Macron durante su intervención. En un momento en que se pierden decenas de miles de empleos en la industria automovilística, el mayor fabricante alemán, Volkswagen, ha mostrado su apertura a fabricar en sus plantas europeas coches de tecnología china, con la que admite tácitamente que se ve incapaz de competir. Volvo se suma a esta política, mientras que las marcas francesas la rechazan y defienden una reconversión hacia la industria armamentística, muy boyante en la actual coyuntura. «Nuestra experiencia con China es diferente», se ha limitado a decir Macron.

Le Pen, la invitada invisible

Debido a las elecciones en Francia del año que viene, probablemente esta haya sido la última reunión de este tipo con Macron, lo que ha dificultado acuerdos demasiado concretos y a largo plazo, que podrían no mantenerse con la llegada de un nuevo gobierno. Ambos líderes europeos comparten la voluntad de frenar a los populismos y los pronósticos de voto para Le Pen han planeado sobre la reunión. «Confía en el pueblo francés», ha sugerido un cauteloso Macron a Merz, quien sin embargo reconoció que «la mano de Alemania siempre permanecerá extendida hacia Francia, sin importar quién gobierne allí». El canciller germano asume que un futuro gobierno francés también actuará en interés de los pueblos de ambos países, así como la continuidad de una relación fluida. Por todo ello, ha dedicado cálidas palabras de despedida al «amigo» Macron.

El presidente francés ha dejado caer además la conveniencia de coordinar políticas industriales y sociales. Macron se ha referido a los drásticos recortes de Merz al Estado del bienestar alemán como «reformas pragmáticas», y ha sugerido que la movilidad de los trabajadores europeos requiere de una similitud de los estándares sociales.

Publicado: julio 17, 2026, 12:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/rueda-prensa-merz-macron-tras-reunion-bilateral-20260717185642-nt.html

Merz y Macron se han esforzado mucho por escenificar el enésimo relanzamiento del eje franco-alemán. Su más reciente y sonoro fracaso ha sido el del proyecto de caza europeo FCAS, que ha mostrado incompatibilidades insuperables en materia de defensa. Para contrarrestar el fiasco, el Consejo de Seguridad y Defensa Germano-francés ha tenido lugar en el peculiar escenario de un hangar del aeródromo miliar de Nörvenich y ambos jefes de gobierno han hablado de una «nueva doctrina». Esta se traduce como la profunda reestructuración de la defensa europea, que supone la integración de Alemania en la disuasión nuclear francesa y la consolidación de un bloque de seguridad autónomo frente a las tensiones geopolíticas globales.

Ambos descendieron este viernes juntos de un helicóptero Super Puma, símbolo en sí mismo de la cooperación franco-alemana, y luego cazas de combate Rafale y Eurofighter realizaron por primera vez ejercicios conjuntos sobre sus cabezas durante la reunión. «Nuestro objetivo es la paz que preserve la soberanía de Ucrania y la seguridad de Europa y estamos tomando un nuevo camino común en la disuasión», fijó Merz la meta de la nueva cooperación nuclear. Macron recordó, por su parte, que la disuasión nuclear sigue siendo financiada exclusivamente por Francia. Además, en esta reunión han acordado una cooperación militar más estrecha con Italia.

«Podéis contar con nosotros, confiar en nosotros», insistió el canciller alemán a los franceses, tras el anuncio de nuevos hitos de cooperación en tecnologías clave como la inteligencia artificial, viajes espaciales, fusión nuclear y tecnología cuántica, así como políticas para fortalecer la soberanía tecnológica de Europa. «Estamos en proceso de transformar Europa en una potencia que una nuestras fuerzas respetando las especificidades de los individuos… Es un despertar estratégico de Europa», ha definido Macron. Pero la rueda de prensa conjunta de los dos jefes de gobierno dejó al aire diferencias claras no solo en materia de defensa, sino también en cuestiones económicas y sociales.

Noticia relacionada

«Nuestro trabajo entre Alemania y Francia es indispensable en este momento», repetía Merz, señalando la amenaza que supone Rusia, la competencia de China y los desafíos en las relaciones transatlánticas. «La amistad con Francia y nuestro compromiso conjunto con una Europa unida están en el núcleo de la política exterior alemana», subrayó. Además, dejó traslucir que la fortaleza de la relación entre Francia y Alemania no procede del fácil entendimiento, sino, como demostraron en su día Adenauer y De Gaulle en este mismo palacio barroco de Augustusburg, de una cuestión de voluntad.

El documento conjunto de los dos gobiernos, publicado tras la reunión, anuncia el establecimiento de un «grupo de trabajo bilateral de alto nivel sobre el espacio». De igual modo, subraya la importancia del sistema europeo de satélites Iris2, que pretende reducir la dependencia de otros proveedores con alrededor de 300 satélites propios. Esto es de «importancia crucial» para una «infraestructura espacial europea resiliente, integrada y robusta», destaca el texto.

Sobre la fusión nuclear, el documento recoge que «reconocemos la importancia crucial de la energía de fusión como una solución segura, sostenible y neutral en carbono para satisfacer las necesidades energéticas futuras en Europa y en el mundo». Eso supone un giro considerable de Alemania, que legisló precipitadamente el abandono definitivo de la energía nuclear bajo el gobierno de Angela Merkel.

Las industrias alemana y francesa no se entienden

Newsletter

Pero, a pesar de los abundantes símbolos y pasos de cooperación, los conflictos de política industrial siguen suponiendo una barrera. Paradójicamente, la ingente cantidad de dinero de la que dispone el Gobierno alemán para defensa e infraestructuras, tras levantar el freno a la deuda de la Constitución a estos efectos, se ha convertido en una especie de maldición para la cooperación bilateral. Con tantos recursos, pierden sentido para Alemania los complicados compromisos con los franceses.

Las estrategias industriales de Francia y Alemania difieren además en la dirección a seguir, como sugirió Macron durante su intervención. En un momento en que se pierden decenas de miles de empleos en la industria automovilística, el mayor fabricante alemán, Volkswagen, ha mostrado su apertura a fabricar en sus plantas europeas coches de tecnología china, con la que admite tácitamente que se ve incapaz de competir. Volvo se suma a esta política, mientras que las marcas francesas la rechazan y defienden una reconversión hacia la industria armamentística, muy boyante en la actual coyuntura. «Nuestra experiencia con China es diferente», se ha limitado a decir Macron.

Le Pen, la invitada invisible

Debido a las elecciones en Francia del año que viene, probablemente esta haya sido la última reunión de este tipo con Macron, lo que ha dificultado acuerdos demasiado concretos y a largo plazo, que podrían no mantenerse con la llegada de un nuevo gobierno. Ambos líderes europeos comparten la voluntad de frenar a los populismos y los pronósticos de voto para Le Pen han planeado sobre la reunión. «Confía en el pueblo francés», ha sugerido un cauteloso Macron a Merz, quien sin embargo reconoció que «la mano de Alemania siempre permanecerá extendida hacia Francia, sin importar quién gobierne allí». El canciller germano asume que un futuro gobierno francés también actuará en interés de los pueblos de ambos países, así como la continuidad de una relación fluida. Por todo ello, ha dedicado cálidas palabras de despedida al «amigo» Macron.

El presidente francés ha dejado caer además la conveniencia de coordinar políticas industriales y sociales. Macron se ha referido a los drásticos recortes de Merz al Estado del bienestar alemán como «reformas pragmáticas», y ha sugerido que la movilidad de los trabajadores europeos requiere de una similitud de los estándares sociales.

Artículos Relacionados