Publicado: marzo 13, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/vamos-seguir-sanciones-rusia-20260313201914-nt.html
La guerra en Oriente Próximo ha alterado el tablero geopolítico. No solo en la región, sino también en el conflicto entre Rusia y Ucrania. Este jueves, la Administración de Donald Trump autorizó de forma temporal la compra de petróleo ruso, según informó el Departamento del … Tesoro en un comunicado.
La decisión suspende durante al menos un mes parte de las sanciones impuestas al régimen de Vladimir Putin. Sin embargo, varios líderes occidentales han mostrado públicamente su desacuerdo con la nueva posición de Washington. «A veces hay que estar en desacuerdo», afirmó el primer ministro canadiense, Mark Carney, durante una rueda de prensa en la base militar de Fossmofeltet, en el norte de Noruega.
Junto a él, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, respaldaron la postura canadiense y se mostraron contrarios a cualquier relajación de las sanciones contra Rusia en el quinto año de la guerra en Ucrania.
Noticia relacionada
-
Raúl Masa, Carlota Pérez y Enrique Serbeto
«Vamos a mantener las sanciones a Rusia y, de hecho, lo que habría que hacer es endurecerlas», aseguró Merz. Los tres dirigentes visitaban el norte de Noruega para asistir a unas maniobras militares dentro del ejercicio ‘Cold Response’, organizado por la OTAN y en el que participan miles de soldados de países aliados, entre ellos de Estados Unidos, Alemania, Noruega y también España.
No están de acuerdo
Durante la rueda de prensa, el canciller alemán aseguró que seis de los siete miembros del G-7 mantienen una posición distinta a la de Estados Unidos respecto a las sanciones. Según relató, durante la llamada del G-7 con Trump posterior al anuncio, la decisión sorprendió al resto de líderes. Preguntados sobre si siguen confiando en Estados Unidos, los tres mandatarios respondieron con un rotundo «sí», aunque —matizó Støre— «dejando claro que no estamos de acuerdo con esa decisión».
Washington ha relajado temporalmente las sanciones que afectan a países que compran petróleo ruso ya cargado en buques en alta mar, con el objetivo de mitigar el impacto económico de la escalada entre Estados Unidos e Israel con Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, explicó que la exención temporal pretende garantizar «la estabilidad de los mercados energéticos globales». Según aseguró, se trata de una «medida a corto plazo» que «no proporcionará un beneficio financiero significativo al Gobierno ruso».
«No permitiremos que la guerra con Irán nos distraiga de este objetivo»
Friedrich Merz
canciller alemán
Moscú, por su parte, afirma que actualmente tiene alrededor de 100 millones de barriles de petróleo en tránsito. «Desafortunadamente, Rusia sigue sin mostrar voluntad de negociar. Por lo tanto, aumentaremos aún más la presión sobre Moscú», insistió Merz. El canciller alemán subrayó además que el apoyo a Ucrania continuará pese a la crisis en Oriente Próximo: «No permitiremos que la guerra con Irán nos distraiga de este objetivo». Los tres mandatarios se reunieron en el norte de Noruega en el marco de ‘Cold Response’, unas maniobras que evidencian, un año más, la importancia estratégica del Ártico para la OTAN.
El ejercicio forma además parte de ‘Arctic Sentry’, la misión de la Alianza para reforzar su presencia en la región polar, lanzada en medio de las tensiones con la Administración Trump por Groenlandia, un nuevo frente diplomático abierto en el segundo mandato del presidente estadounidense.
Mientras tanto, en París, el presidente francés Emmanuel Macron recibió este viernes al presidente ucraniano Volodímir Zelenski y se mostró igualmente contundente respecto a la decisión de Washington. «La situación no justifica en ningún caso el levantamiento de sanciones contra Rusia», afirmó Macron, rechazando la posibilidad de que Moscú pueda beneficiarse económicamente de la crisis abierta por el conflicto con Irán
