Publicado: enero 3, 2026, 5:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/maduro-llega-nueva-york-bajo-custodia-federal-20260103232215-nt.html
Nicolás Maduro ya está en suelo estadounidense. El avión que lo trasladaba a él y a su esposa, Cilia Flores, ha aterrizado pasadas las 16.00 hora local en la base aérea de la Guardia Nacional de Stewart, al norte del estado … de Nueva York. Se trata de una instalación militar utilizada de forma habitual para traslados sensibles de detenidos federales y operaciones de máxima seguridad, alejada de aeropuertos civiles y bajo control directo del Pentágono y del Departamento de Seguridad Nacional.
Poco después del aterrizaje, varios agentes federales del FBI, de la policía judicial y de la DEA han abordado la aeronave y han asumido la custodia formal del matrimonio. Desde ese momento, el expresidente venezolano ha quedado plenamente bajo jurisdicción del sistema judicial de Estados Unidos. Según una fuente de las fuerzas de seguridad informada del dispositivo, el traslado ha sido diseñado como una operación escalonada para minimizar riesgos y evitar cualquier exposición pública.
Desde la base militar, Maduro y Flores serán trasladados en helicóptero hasta Manhattan. El plan prevé un vuelo directo hasta un punto seguro de la isla, desde donde el expresidente será conducido por tierra hasta la sede de la DEA en Nueva York. Ese paso tiene un fuerte valor simbólico: la agencia antidroga es la que ha liderado durante años la investigación que desembocó en la acusación por narcoterrorismo y tráfico masivo de cocaína contra la cúpula del chavismo.
Tras ese primer traslado, Maduro será llevado de nuevo en helicóptero al Metropolitan Detention Center, el centro federal de detención situado en Brooklyn, donde se espera que quede recluido. Se trata de una prisión de alta seguridad utilizada para acusados de delitos federales graves, incluidos casos de terrorismo y crimen organizado internacional. Allí permanecerá bajo custodia del servicio de los Marshals federales mientras se organizan las primeras diligencias judiciales.
Maduro ha sido llevado a Nueva York por una razón concreta: es en esta ciudad donde se instruye desde hace años la causa penal más grave abierta contra él y su entorno. El procedimiento se sigue en el Distrito Sur de Nueva York, con sede en Manhattan, uno de los tribunales federales con mayor experiencia en casos de narcotráfico internacional, terrorismo y crimen organizado transnacional. Ese mismo distrito fue el que imputó al líder venezolano por primera vez en 2020 y el que ahora ha levantado el secreto de sumario de una acusación ampliada que incluye por primera vez a su esposa y a su hijo.
En los próximos días, Maduro comparecerá ante un juez federal para una primera vista de lectura de cargos. En esa audiencia se le informará formalmente de las acusaciones y se decidirán las condiciones de su detención preventiva mientras avanza el proceso. Dada la gravedad de los delitos, la Fiscalía solicitará prisión sin fianza, para lo que alegará riesgo extremo de fuga y la magnitud de las penas a las que se enfrenta.
Las acusaciones son especialmente severas. El Departamento de Justicia lo imputa por conspiración de narcoterrorismo y para importar cocaína a Estados Unidos, así como por delitos relacionados con el uso de armas automáticas y explosivos en el marco de una organización criminal. La Fiscalía sostiene que Maduro dirigió durante años una estructura estatal dedicada al tráfico masivo de cocaína, en coordinación con las FARC, el ELN, el cártel de Sinaloa y otras organizaciones armadas. De ser condenado, las penas previstas equivalen en la práctica a cadena perpetua.
El caso tiene una dimensión política y diplomática inmediata. El presidente Donald Trump ha presentado la captura del líder chavista como el punto final de su régimen y ha anunciado que Estados Unidos asumirá de manera indefinida la tutela de Venezuela, con presencia militar vinculada a la protección y explotación de los recursos petroleros. Mientras tanto, la oposición del país caribeño debate quién debe asumir el poder, y, desde Caracas, se insiste en que Maduro sigue siendo el presidente legítimo.
En Nueva York, la llegada del expresidente ha generado reacciones políticas. El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ha criticado públicamente la operación y ha expresado su rechazo a un cambio de régimen impulsado por Estados Unidos. Según explicó, llamó directamente a Trump para trasladarle su oposición. En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia tras las peticiones de Rusia, China y Colombia.
Sin embargo, más allá de la controversia internacional, lo inmediato para Maduro es estrictamente judicial. Desde el momento en que ha puesto pie en Nueva York, deja de ser un jefe de Estado para convertirse en un acusado más ante un juez federal del Distrito Sur de Nueva York, sometido a un proceso penal largo, complejo y con consecuencias que pueden acompañarlo el resto de su vida.
