Publicado: julio 24, 2026, 8:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/desamparo-envuelve-venezolanos-tras-sufrir-peor-terremoto-20260724135914-nt.html
Numerosos grupos de venezolanos acampan alrededor de montañas de hormigón y hierros retorcidos de lo que fue su edificio antes de que se derrumbara el 24 de junio por el doble terremoto que sacudió al paÃs, a la espera de que aparezcan sus … familiares bajo los escombros. En una de las torres derrumbadas en La Guaira hay carpas con gente viviendo a la intemperie con la única esperanza de encontrar a sus seres queridos. Varios sacerdotes han subido a los cerros de ruinas para orar por el alma de los 5.398 fallecidos.
Un mes después del doblete sÃsmico, la maquinaria pesada ha sido insuficiente, además de costosa, para remover las ruinas de 190 edificaciones totalmente colapsadas y 856 gravemente dañadas. Esta situación ha puesto a los afectados y voluntarios a escarbar con sus propias manos, bien para rescatar a familiares desaparecidos, bien para recuperar algunos enseres todavÃa útiles. Las zonas más afectadas, como La Guaira y el este de Caracas en el municipio Chacao, muestran la magnitud de la devastación de 7,2 y 7,5 grados, el peor terremoto registrado en 126 años. Al mismo tiempo revelan el nivel de desamparo, falta de protección de la ciudadanÃa, escasez de los servicios más elementales como luz, agua y alimentos, y la incapacidad del régimen para atender crisis y emergencias.
La presidenta encargada, Delcy RodrÃguez, su hermano Jorge RodrÃguez y el ministro Diosdado Cabello se presentaron en las zonas devastadas 48 horas después del terremoto. En La Guaira fueron abucheados. «Lo que hicieron fue entorpecer y trabar la solidaridad internacional de los rescatistas y las donaciones, en lugar de facilitar y ayudar a los afectados», comentó una caraqueña que pidió el anonimato.
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Ludmila Vinogradoff
El régimen ha instalado 107 campamentos transitorios en escuelas, estacionamientos y estadios donde se alojan unas 23.335 personas que se han quedado sin techo. El informe oficial indica que hay registrados unos 17.907 damnificados. La presidenta interina ha prometido construir 4.000 viviendas que piensa entregar antes de diciembre para resolver el problema de los sintecho, pero muchos temen que se repita la mala reputación de las viviendas sociales construidas por el régimen. La Gran Misión Vivienda, el programa bandera de Hugo Chávez, que construyó las torres que se desplomaron con el terremoto, ha quedado mal parada. En 2010 ordenó construir viviendas de forma masiva para atender a los damnificados por los aludes. Para ello se creó la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe).
El régimen sembró moles masivas de estilo soviético en el estado Vargas, hoy La Guaira, mediante la asignación a dedo de contratos y una leve supervisión técnica para cumplir los plazos imperativos. De nueve urbanizaciones construidas por la Opppe en La Guaira, conformadas por 43 torres en total, 16 torres se derrumbaron. El resto quedó en pie con daños estructurales que las hacen inhabitables.
3.300
millones de dólares
Es el presupuesto que manejó la Opppe entre 2011 y 2015 para construir viviendas públicas.
Según el informe de ‘Armando.Info’, la Opppe manejó un presupuesto de casi 3.300 millones de dólares entre 2011 y 2015, con un pico de 1.169 millones en 2012, sin desglose público de su ejecución. En sus Memorias y Cuentas, el gasto aparece descrito en términos tan vagos como «contribuir a las mejoras urbanÃsticas a escala nacional». Las construcciones de la Opppe en La Guaira sumaban 3.637 apartamentos. Con una estimación conservadora de cuatro personas por familia, más de 14.500 personas perdieron sus viviendas.
En la primera foto, una tienda de rescatistas frente a un edificio afectado por el terremoto en Caraballeda (Venezuela). En la segunda imagen, una familia deposita flores e imágenes de sus familiares en el edificio destruido. Un cartel buscando a dos niñas desaparecidas en la tercera foto. .
(EFE y AFP.)
El régimen contrató a las empresas constructoras sin licitación pública. El decreto de emergencia por las lluvias de 2010 suspendió ese requisito, lo que abrió la puerta a asignaciones discrecionales a empresas sin experiencia comprobable en construcción. Francisco ‘Farruco’ Sesto Novás, presidente de la Opppe (2009–2014), arquitecto y ministro, fue la cara pública de este organismo durante sus años de mayor actividad constructiva. En 2021, en un encuentro en Madrid, reconoció públicamente: «No hacÃamos estudios de suelo. TenÃamos mucha urgencia por entregar las viviendas» y se desplomaron como castillos de arena.
Ansiedad y miedo
Médicos Sin Fronteras sigue atendiendo en cuatro clÃnicas móviles instaladas en las zonas más afectadas: tres en La Guaira –MaiquetÃa, Catia La Mar y Tanaguarena– y una en Caracas, en la avenida BolÃvar. Estas clÃnicas prestan atención primaria de salud, apoyo en salud mental y actividades de promoción de la salud a familias que lo han perdido todo.
Rasguños y golpes en las paredes
En la torre derrumbada OPP-26 en Caraballeda de La Guaira los rescatistas estuvieron escarbando para rescatar dos personas que posiblemente estaban con vida. Entre los escombros escuchaban rasguños y golpes en las paredes, lo que les hizo pensar que habÃa ocurrido un milagro casi un mes después del terremoto. «Esta madrugada se han detectado señales de vida de 2 adolescentes en La Guaira», afirmó el periodista Seir Contreras, quien ha estado trabajando desde la zona más devastada. Sin embargo, los voluntarios lucharon hasta el final para rescatar a los adolescentes, que se habÃan refugiado en las bodegas de ese edificio, pero sus cuerpos agonizantes no lograron sobrevivir la tragedia.
«Las personas a las que atendemos acuden a menudo con sÃntomas de ansiedad. Hay mucho miedo, especialmente cuando tienen que volver a sus casas para recuperar artÃculos básicos que quedaron dentro. Temen que un nuevo evento sÃsmico provoque el colapso de los edificios mientras están allû, explica David GarcÃa, coordinador adjunto de Emergencias de MSF. «Muchas otras personas acuden por procesos de duelo, por la pérdida de familiares, y porque han visto cómo sus proyectos de vida se truncaban y sus hogares quedaban completamente destruidos. La falta de recursos básicos se suma a una serie de factores que terminan sobrepasando la capacidad de cada persona para afrontar una situación que ha sido totalmente devastadora».
