Publicado: octubre 24, 2026, 10:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/peligros-pato-cojo-20261024022350-nt.html
Los demócratas se acercan a la recta final de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos con una ventaja inusitada, un 11% que no se había visto en convocatorias anteriores de estos comicios. Sin embargo, muchos votantes republicanos han decidido no contestar encuestas y … nadie sabe cuál será el margen real de la probable victoria azul. Donald Trump, siguiendo su costumbre, no está dispuesto a reconocer una derrota. Es muy posible que impugne los resultados en los tribunales y rechace cualquier decisión judicial adversa al grito de ‘lawfare’.
Si el 4 de noviembre el presidente se convierte en un pato cojo, en la terminología de Washington, será más peligroso de lo que ha sido en sus dos primeros años de segundo mandato. La Constitución estadounidense otorga extensas atribuciones al presidente en política exterior y defensa.
Ante una situación de control y choque con la Casa Blanca desde las cámaras legislativas, la reacción de Trump será gobernar por decreto y volcarse en su caótico desempeño como líder internacional. La guerra en Irán se recrudecería con nuevos ataques sobre el régimen de los ayatolás, de nuevo sin un plan claro sobre cómo ganar y salir. En Ucrania aumentaría la presión sobre Zelenski para que ceda ante las pretensiones de Putin. Es cierto que los legisladores republicanos, en su mayoría críticos con Rusia, podrían atreverse a contradecir a un debilitado presidente, que no obstante conservaría su poder de veto sobre las leyes y decisiones de gasto.
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Javier Ansorena
Los dos aspirantes principales a sucesor de Trump, J. D. Vance y Marco Rubio, empezarían a distanciarse con claridad de las pulsiones imperialistas de su amado líder. Tratarían de aparecer como políticos razonables y sensatos ante el ruido y la furia de una Casa Blanca más impredecible. Los europeos tendrían la oportunidad de resistir mejor las presiones de Washington en comercio, tecnología y defensa, siempre que mantengan con pragmatismo los necesarios puentes sobre el Atlántico.
