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Los oligarcas húngaros huyen a Dubái

En las semanas posteriores a las elecciones, en las que Viktor Orbán perdió el Gobierno de Hungría, la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas (NAV) ha suspendido varias transferencias de alto valor al extranjero, ordenadas por el círculo de Antal Rogán. Debido … a los casos de corrupción en los que se vio envuelto como ministro de la Oficina del Gabinete de Orbán y alcalde de Belváros-Lipóáros, el Distrito V de Budapest, Rogán fue objeto de sanciones internacionales que el Gobierno de Estados Unidos levantó unilateralmente en abril de 2025. «La diferencia es que ahora estas suspensiones se ejecutan y se publican, no como antes», dice a ABC un funcionario de la NAV en Budapest. Entre el 13 de abril, lunes posterior a las elecciones, y el 26 de abril, han sido suspendidas por esta agencia 804 transferencias y ha tramitado 7.719 informes de operaciones sospechosas.
«Los oligarcas de Orbán están transfiriendo decenas de miles de millones de forintos a los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Uruguay y otros países lejanos», ha denunciado Péter Magyar, a punto de ser nombrado primer ministro de Hungría. El presidente del Partido Tisza ha instado a los responsables de la NAV a congelar de inmediato el dinero y ha pedido al fiscal general, al jefe de la Policía nacional y al presidente de la Oficina Nacional de Auditoría que arresten a los responsables y que no les permitan huir a países sin derecho a extradición antes de la formación del gobierno. «Parece que, tras la huida del capitán Viktor Orbán, la tierra se ha vuelto caliente para sus jenízaros», ha escrito en redes sociales.

Lo cierto es que, desde el domingo de las elecciones, se perciben movimientos evidentes en el centro de Budapest. Varias familias oligárquicas influyentes ya han sacado a sus hijos de los colegios y están organizando equipos de guardaespaldas de confianza para su partida.

Noticia relacionada

Enrique Serbeto

La familia Mészáros, por ejemplo, ya se ha trasladado a Dubái, según la prensa rosa húngara, que sigue este éxodo con gran atención. Lorinc Mészáros, que se formó como instalador de gas y se convirtió en multimillonario a la sombra del gobierno Orbán, es considerado el hombre más rico de Hungría. Amigo de la infancia de Orbán, fue adquiriendo conglomerados industriales que se beneficiaban de los contratos públicos, medios de comunicación que apuntalaban la imagen del jefe de Fidesz, y el club NK Osiej, donde se reunían para hacer negocios los oligarcas de esta etapa, que ya toca a su fin.

Proteger su fortuna

Para proteger su fortuna, ante la inminente creación de una Oficina Nacional de Recuperación de Activos que investigará el origen de los bienes acumulados durante los últimos 16 años, Mészáros ha optado por Dubái, ya que Emiratos Árabes Unidos que no tiene tratado de extradición con Hungría. Ha puesto a la venta parte de los 18 periódicos regionales de su propiedad, así como sus participaciones en medios nacionales integrados en la Fundación para la Prensa y Medios de Europa Central (Kesma). Desde 2010, Orbán impulsó la centralización de medios y Mészáros actuó como principal comprador. Los compraba y donaba a Kesma, que terminó controlando más de 500 medios progubernamentales, con la excepción del principal periódico de la oposición, ‘Népszabadság’, que compró para cerrarlo.
También la familia del exgobernador del Banco Central ha contratado una mudanza a Dubái. Una colección de coches clásicos y de alta gama, antigüedades y otros bienes han sido enviados por ferrocarril en contenedores a los Emiratos Árabes Unidos a través de un socio extranjero. Dado que no existe una conexión ferroviaria directa entre Budapest y Dubái, se presume que los contenedores se cargarán en un barco en un puerto europeo. Ádám Matolcsy está liquidando además su importante patrimonio de bienes inmuebles en Budapest, con docenas de pisos y edificios a la venta.
La mayor parte del dinero que intenta salir de Hungría es fruto de la venta de negocios, como medios de comunicación, que formaban parte de la estructura de propaganda de Orbán y que ahora se están negociando a precios muy por debajo de sus valoraciones legales. Muchas de las transferencias cumplen con la legalidad y el dinero está saliendo con rumbo principalmente a Dubái, Estados Unidos y Uruguay, según la NVA. «Encontraremos la manera de recuperar todo el dinero, incluso los Ferraris, aunque sea desde Dubái», ha amenazado el fiscal general, Gábor Bálint Nagy, a quien Magyar ha pedido que dimita, pero insiste en permanecer en el cargo y dirigir las investigaciones.

«Encontraremos la manera de recuperar todo el dinero, incluso los Ferraris, aunque sea desde Dubái

Gábor Bálint
Fiscal general de Hungría

La persona que Péter Magyar tiene pensada para hacerse cargo del aparato judicial húngaro es Marta Görög, la que será su ministra de Justicia. Se esperaba que fuese Márton melléthei-Barna, amigo muy cercano de Magyar, pero ha alegado precisamente esa amistad y parentesco para rechazar el nombramiento. En su lugar, Magyar ha llamado a la decana da la Facultad de Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad Szeged, cuya trayectoria académica, profesional y pública «garantiza que la reconstrucción del orden constitucional, el Estado de derecho, el sistema de controles y equilibrios y la seguridad jurídica estarán en las mejores manos».
«Como ministra, su tarea prioritaria será restablecer la calidad profesional de la judicatura y garantizar la transparencia», ha declarado Magyar. Según anuncia, «uno de los objetivos más importantes del próximo periodo es asegurar que las instituciones y autoridades de control independientes operen con profesionalidad, libres de influencias políticas». También se espera que cree con rapidez las condiciones legales que permitan la liberación de los fondos de la UE y que persiga las fortunas ilícitas de los oligarcas.

Publicado: mayo 9, 2026, 2:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/oligarcas-hungaros-huyen-dubai-20260508075416-nt.html

En las semanas posteriores a las elecciones, en las que Viktor Orbán perdió el Gobierno de Hungría, la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas (NAV) ha suspendido varias transferencias de alto valor al extranjero, ordenadas por el círculo de Antal Rogán. Debido a los casos de corrupción en los que se vio envuelto como ministro de la Oficina del Gabinete de Orbán y alcalde de Belváros-Lipóáros, el Distrito V de Budapest, Rogán fue objeto de sanciones internacionales que el Gobierno de Estados Unidos levantó unilateralmente en abril de 2025. «La diferencia es que ahora estas suspensiones se ejecutan y se publican, no como antes», dice a ABC un funcionario de la NAV en Budapest. Entre el 13 de abril, lunes posterior a las elecciones, y el 26 de abril, han sido suspendidas por esta agencia 804 transferencias y ha tramitado 7.719 informes de operaciones sospechosas.

«Los oligarcas de Orbán están transfiriendo decenas de miles de millones de forintos a los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Uruguay y otros países lejanos», ha denunciado Péter Magyar, a punto de ser nombrado primer ministro de Hungría. El presidente del Partido Tisza ha instado a los responsables de la NAV a congelar de inmediato el dinero y ha pedido al fiscal general, al jefe de la Policía nacional y al presidente de la Oficina Nacional de Auditoría que arresten a los responsables y que no les permitan huir a países sin derecho a extradición antes de la formación del gobierno. «Parece que, tras la huida del capitán Viktor Orbán, la tierra se ha vuelto caliente para sus jenízaros», ha escrito en redes sociales.

Lo cierto es que, desde el domingo de las elecciones, se perciben movimientos evidentes en el centro de Budapest. Varias familias oligárquicas influyentes ya han sacado a sus hijos de los colegios y están organizando equipos de guardaespaldas de confianza para su partida.

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  • Enrique Serbeto

La familia Mészáros, por ejemplo, ya se ha trasladado a Dubái, según la prensa rosa húngara, que sigue este éxodo con gran atención. Lorinc Mészáros, que se formó como instalador de gas y se convirtió en multimillonario a la sombra del gobierno Orbán, es considerado el hombre más rico de Hungría. Amigo de la infancia de Orbán, fue adquiriendo conglomerados industriales que se beneficiaban de los contratos públicos, medios de comunicación que apuntalaban la imagen del jefe de Fidesz, y el club NK Osiej, donde se reunían para hacer negocios los oligarcas de esta etapa, que ya toca a su fin.

Proteger su fortuna

Para proteger su fortuna, ante la inminente creación de una Oficina Nacional de Recuperación de Activos que investigará el origen de los bienes acumulados durante los últimos 16 años, Mészáros ha optado por Dubái, ya que Emiratos Árabes Unidos que no tiene tratado de extradición con Hungría. Ha puesto a la venta parte de los 18 periódicos regionales de su propiedad, así como sus participaciones en medios nacionales integrados en la Fundación para la Prensa y Medios de Europa Central (Kesma). Desde 2010, Orbán impulsó la centralización de medios y Mészáros actuó como principal comprador. Los compraba y donaba a Kesma, que terminó controlando más de 500 medios progubernamentales, con la excepción del principal periódico de la oposición, ‘Népszabadság’, que compró para cerrarlo.

También la familia del exgobernador del Banco Central ha contratado una mudanza a Dubái. Una colección de coches clásicos y de alta gama, antigüedades y otros bienes han sido enviados por ferrocarril en contenedores a los Emiratos Árabes Unidos a través de un socio extranjero. Dado que no existe una conexión ferroviaria directa entre Budapest y Dubái, se presume que los contenedores se cargarán en un barco en un puerto europeo. Ádám Matolcsy está liquidando además su importante patrimonio de bienes inmuebles en Budapest, con docenas de pisos y edificios a la venta.

La mayor parte del dinero que intenta salir de Hungría es fruto de la venta de negocios, como medios de comunicación, que formaban parte de la estructura de propaganda de Orbán y que ahora se están negociando a precios muy por debajo de sus valoraciones legales. Muchas de las transferencias cumplen con la legalidad y el dinero está saliendo con rumbo principalmente a Dubái, Estados Unidos y Uruguay, según la NVA. «Encontraremos la manera de recuperar todo el dinero, incluso los Ferraris, aunque sea desde Dubái», ha amenazado el fiscal general, Gábor Bálint Nagy, a quien Magyar ha pedido que dimita, pero insiste en permanecer en el cargo y dirigir las investigaciones.

«Encontraremos la manera de recuperar todo el dinero, incluso los Ferraris, aunque sea desde Dubái

Gábor Bálint

Fiscal general de Hungría

La persona que Péter Magyar tiene pensada para hacerse cargo del aparato judicial húngaro es Marta Görög, la que será su ministra de Justicia. Se esperaba que fuese Márton melléthei-Barna, amigo muy cercano de Magyar, pero ha alegado precisamente esa amistad y parentesco para rechazar el nombramiento. En su lugar, Magyar ha llamado a la decana da la Facultad de Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad Szeged, cuya trayectoria académica, profesional y pública «garantiza que la reconstrucción del orden constitucional, el Estado de derecho, el sistema de controles y equilibrios y la seguridad jurídica estarán en las mejores manos».

«Como ministra, su tarea prioritaria será restablecer la calidad profesional de la judicatura y garantizar la transparencia», ha declarado Magyar. Según anuncia, «uno de los objetivos más importantes del próximo periodo es asegurar que las instituciones y autoridades de control independientes operen con profesionalidad, libres de influencias políticas». También se espera que cree con rapidez las condiciones legales que permitan la liberación de los fondos de la UE y que persiga las fortunas ilícitas de los oligarcas.

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