Publicado: abril 26, 2026, 7:00 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/tecnologia/dos-grandes-desafios-nuevo-jefe-apple-20260422134158-nt.html
Es el 4 de octubre de 2011. Después de haber pasado los últimos dos meses ocupando el cargo de CEO, Tim Cook sube al escenario del Apple Campus para realizar la presentación del iPhone 4S. Se trata de la primera vez que el ejecutivo … realiza esta labor; que durante los años anteriores había recaído exclusivamente en Steve Jobs. Durante el evento, marca distancias con su predecesor, cediendo parte del protagonismo a otros directivos que, de tanto en cuanto, salen a escena para hablar de las mejoras en el sistema operativo iOS o de los nuevos iPod. El teléfono gusta, pero decepciona un poco que no se trate del iPhone 5, que era lo que parte del público esperaba. También llama la atención el estilo de Cook. Se explica bien y se muestra seguro sobre el escenario, pero carece de ese carisma casi teatral que siempre caracterizó a Jobs.
Casi quince años después de esta primera ‘prueba de fuego’, el tiempo de Cook al frente de Apple se acerca a su fin. Próximamente pasará a ocupar el cargo de presidente ejecutivo y cederá las riendas de la empresa al ingeniero John Ternus, un veterano de la firma afincada en Cupertino que desde 2021 ocupaba el cargo de jefe de hardware. El cambio será efectivo a partir del próximo 1 de septiembre, apenas unos días antes de que Apple presente su nueva alineación de móviles de gama alta, la del presumible iPhone 18.
Con este movimiento, se cierra una etapa en la que la empresa consiguió comenzar a tener ingresos de más de 400.000 millones de dólares anuales, cuadruplicando prácticamente las cifras que tenía en la era Jobs. Apple no solo ha consolidado su posición como una de las empresas más valiosas del mundo, sino que también ha expandido su ecosistema con nuevos productos y servicios.
«La etapa de Cook al frente de Apple debe ser estudiada en las escuelas de negocio como un claro ejemplo de éxito empresarial», explica a ABC Miguel Lucas, director global de innovación en Llorente y Cuenca. El experto subraya, en particular, su trabajo en la optimización el proceso de fabricación, lo que permitió producir dispositivos a gran escala y a un costo acorde con la demanda.
Durante la etapa Cook Apple ha conseguido ingresos de 400.000 millones de dólares. Cuatro veces más que en la era Jobs
«También ha sabido manejar con eficacia situaciones complejas a nivel geopolítico, como las amenazas de aranceles de Trump, representando muy bien los intereses de la marca en sus relaciones con el poder político», añade Lucas. Sin embargo, advierte que el futuro de la empresa no está exento de desafíos. Llegan los tiempos de la inteligencia artificial, y los expertos dudan de si Apple está preparada para los cambios que se avecinan.
El iPhone de la IA
Apple tiene una cuenta pendiente con la inteligencia artificial. Su asistente virtual, Siri, actualmente está muy por detrás de lo que son capaces de hacer los sistemas de la competencia, como Gemini de Google, ChatGPT de OpenAI o Claude de Anthropic, que resuelven con facilidad tareas que para la máquina de Apple resultan imposibles o muy limitadas. La compañía se ha visto obligada a subcontratar tecnología de terceros, integrando modelos avanzados como Gemini para reforzar sus capacidades, y cuando ha intentado competir con funciones propias a través de Apple Intelligence, los resultados no han logrado colmar las expectativas de la mayoría de usuarios.
Parte del retraso se debe a la filosofía de la firma, que prioriza la privacidad del usuario y el control de los datos, lo que ha ralentizado el desarrollo de Siri. «Quedan dudas sobre lo que ocurrirá en los próximos años. Apple se está quedando atrás en IA y no parece que tenga pensado adoptar un enfoque ofensivo en este campo», explica a este diario Nacho de Pinedo, fundador de la escuela de negocio digital ISDI.
«Ternus no parece tener grandes conocimientos sobre software e inteligencia artificial»
Nacho de Pinedo
Fundador de la escuela de negocio digital ISDI
El experto cree que «la IA está haciendo cambiar tantas cosas que en el futuro próximo, quizá en cinco años, hará que los móviles que manejemos sean completamente diferentes. La interfaz va ser distinta y las funcionalidades también». De Pinedo duda de que Ternus, que a lo largo de su carrera ha estado relacionado con el desarrollo de productos como los Mac, AirPods y iPad, sea la persona adecuada para esta revolución: «Es una persona de hardware que no parece que tenga grandes conocimientos sobre software e inteligencia artificial».
El efecto ‘wow’
Durante la era de Tim Cook, Apple ha lanzado nuevas líneas de dispositivos que han cosechado un gran éxito comercial, como los Apple Watch y los AirPods, que han transformado el mercado de wearables y audio inalámbrico. También ha introducido productos más experimentales, como las gafas de realidad mixta Vision Pro, que por su precio elevado y enfoque de nicho aún no han alcanzado un público masivo. A pesar de estos logros, desde hace años se percibe que la empresa ha perdido parte de ese efecto «wow» que caracterizó a la era de Steve Jobs: la capacidad de sorprender y emocionar a los usuarios con productos revolucionarios.
«Es un buen momento para que Apple vuelva a sus raíces y priorice de nuevo la innovación y el diseño»
Miguel Lucas
Director global de innovación en Llorente y Cuenca
«Apple tiene que conseguir que los usuarios se emocionen», apunta De Pinedo. Por su parte, el director global de innovación en Llorente y Cuenca, añade que la apuesta por John Ternus como futuro CEO «manda el mensaje de que la empresa quiere actualizar su visión y renovar su línea de producto». Según Lucas, «Jobs fue un maestro a la hora de generar expectación; con Cook, la estrategia se centró más en maximizar el valor de lo construido anteriormente. Hoy, los iPhone representan la mitad de los ingresos, y la línea de servicios genera márgenes importantes. Probablemente sea un buen momento para que Apple vuelva a sus raíces: priorizar la innovación, el diseño y sorprender a los usuarios».
