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Los diez errores que dañan el pelo en verano

Durante los meses de verano la piel sufre mucho por el sol, que puede ocasionar quemaduras y a largo plazo envejecimiento por la degradación del colágeno. Pero en estos meses el pelo también se enfrenta a diversos riesgos como la sequedad, la … pérdida de brillo, la rotura, la degradación del color y hasta la caída. Al cabello le afectan además de los rayos UV, el calor, el cloro de la piscina, la sal del mar, y algunos malos hábitos como los peinados tirantes, la humedad constante o la falta de una higiene adecuada.
Luciano Cañete, peluquero y director de los salones Corta Cabeza, explica que «el verano no arruina el pelo porque sí; lo arruinan ciertos gestos que repetimos sin darnos cuenta. Lo importante es entender qué le pasa a tu cabello —si está teñido, si ha habido decoloración, si es fino o rizado etc— y ajustar la rutina. Y eso puede empezar con un buen diagnóstico en el salón». Según el experto, la prevención es fundamental para que cuando llegue el final del verano el cabello tenga un buen aspecto. «Hay dos claves: reducir la agresión (cloro, sal, calor) y mejorar la protección (lavado, hidratación, uso de productos de acabado y hábitos de peinado)».

Estos son los errores más habituales que se cometen, según los expertos.

1- No preparar el pelo para el verano

Llegar al verano con un cabello sano ayuda a minimizar los daños habituales de la estación. Por eso, el estilista Juandiegoteo tiene claro que el primer error es no prepararlo previamente. “Muchas personas retocan el rubio antes de vacaciones, pero se olvidan de preparar la fibra capilar. Si el cabello está seco, sensibilizado o con la cutícula abierta, el sol, el cloro y el agua del mar lo castigarán mucho más”, añade.
Por eso, Juandiegoteo recomienda inaugurar el verano con una visita al salón: sanear puntas y realizar un tratamiento hidratante y nutritivo que ayude a sellar la cutícula y fortalecer el cabello. “La diferencia se nota muchísimo a la vuelta”.

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2- No aclarar el pelo con agua dulce después de bañarse en la piscina o en la playa

Dejar el cloro o la sal en el cabello durante horas acaba resecando el pelo, haciendo que este pierda su brillo y suavidad. El equipo de Corta Cabeza señala que «es un gesto simple que reduce mucho el impacto acumulado». Solo hay que darse una ducha con agua dulce después de salir de la piscina o del mar. E incluso se debería mojar antes de entrar en la piscina y en el mar. «Parece un gesto mínimo, pero ayuda a que la fibra absorba menos sal o cloro. Después, lo ideal es aclararlo de nuevo y aplicar un acondicionador, mascarilla ligera o tratamiento sin aclarado para mantener la protección y facilitar el desenredado», añade la farmacéutica Helena Rodero.

3- Ir a la playa o a la piscina con el pelo desprotegido

Igual que la piel, hay que proteger el cabello de los rayos UV. Para ello se deben usar tanto gorros, sombreros o pañuelos, como productos específicos para el pelo que incluyan filtros solares. La doctora María del Carmen Soto, de Hospital Capilar, asegura que «aunque es cierto que existe marketing alrededor de algunos productos, la protección frente al sol tiene una base médica bien establecida». Hay que aplicar el protector capilar antes de la exposición, y reaplicar durante ella, y siempre después del baño.

4- Llevar habitualmente recogidos tirantes

En verano, el pelo largo puede dar calor y molestar, así que las coletas y moños se convierten en los grandes aliados. Pero los peinados muy tirantes, usados de forma regular, no son buenos para la salud capilar, porque castigan la fibra y el nacimiento del pelo. «Lo mejor es alternar posiciones, reducir la tensión y usar gomas protegidas que no rompan el cabello», explica Luciano Cañete.

5- No lavarlo a diario si es necesario

Todavía hay muchas personas que creen que el lavado diario es contraproducente, cuando en realidad, si el pelo está sucio, porque ha hecho mucho calor, o se ha pasado el día en la playa o la piscina, lo realmente malo es no lavarlo. La higiene capilar es la base de un cabello sano. Katrina Riera, farmacéutica y medical advisor de DS LABS, señala que «es importante desterrar el mito de que lavar el cabello menos veces hace que se caiga también menos. El lavado no provoca la caída capilar: simplemente hace más visible el cabello que ya estaba en fase de desprendimiento. Por ello, la frecuencia debe adaptarse a las necesidades del cuero cabelludo y del tipo de cabello, manteniendo siempre una higiene adecuada».

Champú Revita CBD de DS Labs, para cueros cabelludos irritados, sensibles o con exceso de sebo (28,30 €).

Acondicionador sin aclarado Miraculous Recovery de John Frieda (8,50 €), formulado con ceramidas, especialmente para el pelo encrespado o dañado.

Tratamiento hidratante y nutritivo para cabello seco Intense Mask Kinessences™ Nourish de Kin (19,25 €).

COSRX Peptide-132 Ultra Perfect Hair Bonding Treatment, ideal para cabellos teñidos, secos o con tendencia a romperse (19,90 € en Planet Skin).

Multistyler iónico de Eolux, un secador inteligente español con tecnología de secado rápido y regulación térmica (279 €).

6- Lavarlo con agua fría para que brille más

Es cierto que en verano apetece más el agua fría y además existe una creencia que así se consigue una melena más brillante pero según el farmacéutico Héctor Núñez (conocido como Cosmetocrítico), este es uno de los errores más repetidos en verano y en cualquier época del año. «Si has oído que lavar el pelo con agua fría hace que esté más brillante porque sella la cutícula, siento decirte que no». Según explica, estudios como el realizado por TRI Princeton, demostraron que temperaturas templadas similares a las de la ducha pueden incluso mejorar el brillo al eliminar mejor los residuos acumulados en el cabello. «El agua fría no sella la fibra capilar ni mejora el brillo por sí sola», señala. «Otra cosa distinta es aclarar mascarillas o acondicionadores con agua fría: al arrastrar peor la fase grasa de estos productos, puede quedar más residuo sobre el pelo y este verse más brillante».

7- Prescindir de la mascarilla o el acondicionador

El champú es el producto necesario para mantener la higiene del cuero cabelludo y el cabello, pero si el objetivo es limitar los daños del verano en la melena, es imprescindible hidratarla. Para ello hay que usar acondicionadores o mascarillas. No hace falta aplicar ambos productos en el mismo lavado. Juandiegoteo recomienda usar acondicionador en cada lavado y mascarilla intensiva una o dos veces por semana con activos como manteca de karité, aloe vera o aguacate.

8- Abusar de planchas y herramientas térmicas

Según el equipo de los salones Corta Cabeza, un error habitual es «intentar domar un encrespamiento que en realidad es deshidratación. Si utilizas planchas y secadores, hazlo a baja temperatura, reduce la frecuencia y prioriza el acabado natural». Además, antes de usar estas herramientas, hay que aplicar un protector térmico, un producto, muchas veces olvidada, que puede marcar la diferencia en una melena.

9- Dejar el cabello húmedo durante horas

Pasar horas en la piscina o en la playa con el pelo húmedo o incluso acostarse sin secarlo también tiene consecuencias negativas. La farmacéutica Carmen Toledo, experta en salud capilar, asegura que «el cuero cabelludo mantiene un equilibrio muy preciso entre hidratación, temperatura y microbiota. Cuando permanece húmedo durante mucho tiempo, la función barrera de la piel puede verse comprometida y se altera el equilibrio de los microorganismos que viven de forma natural en ella. Esto puede favorecer irritación, picor o descamación, especialmente en personas predispuestas».
Por eso la experta aconseja secarlo, retirando primero la humedad con una toalla, sin frotar, y secar el cuero cabelludo con aire templado, manteniendo el secador a una distancia prudente. «Los secadores con tecnologías que permiten un flujo de aire potente y controlado ayudan a reducir el tiempo que el cuero cabelludo permanece húmedo sin necesidad de recurrir a temperaturas excesivamente altas, lo que favorece un secado más respetuoso tanto para la piel como para la fibra capilar».

Protector capilar Lait Luminescence Bi-Phase de Leonor Greyl (46,50 €), protege del sol, el calor, el cloro y la sal, además de hidratar y aportar brillo.

Protector capilar de Nuggela & Sulé (16,90 €), protege del sol, las altas temperaturas y los radicales libres, y evita el encrespamiento.

Protector desenredante Semi Di Lino Detangling Primer de Alfaparf Milano Professional, con protección térmica y UV (23,80 €).

Bruma protectora, anti-frizz y rehidratante The Hair Mist Root Defense Lab by Unicskin (48 €).

Spray sin aclarado Sunkiss Glow de Pantene, protección contra rayos UV, sal y cloro (7,49 €, en Amazon).

10- No proteger el color o las mechas

Todos los cabellos sufren en verano, pero el que está teñido o con mechas aún sufre más, especialmente si es rubio. «El cabello teñido, con mechas, decolorado o sometido a tratamientos químicos merece todavía más atención, porque ha perdido parte o por completo la cutícula del cabello y la capa externa nutritiva que tenemos de manera natural y por lo tanto puede oxidarse antes con la radiación solar», asegura Helena Rodero para Planet Skin.
Será necesario aplicar todas las recomendaciones de los expertos: proteger el cabello siempre, lavarlo con un champú para pelo teñido, hidratarlo con mascarillas y acondicionadores, secarlo con aire templado, etc.

Publicado: junio 29, 2026, 6:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/estilo/belleza/ocho-errores-danan-pelo-verano-20260629191013-nt.html

Durante los meses de verano la piel sufre mucho por el sol, que puede ocasionar quemaduras y a largo plazo envejecimiento por la degradación del colágeno. Pero en estos meses el pelo también se enfrenta a diversos riesgos como la sequedad, la pérdida de brillo, la rotura, la degradación del color y hasta la caída. Al cabello le afectan además de los rayos UV, el calor, el cloro de la piscina, la sal del mar, y algunos malos hábitos como los peinados tirantes, la humedad constante o la falta de una higiene adecuada.

Luciano Cañete, peluquero y director de los salones Corta Cabeza, explica que «el verano no arruina el pelo porque sí; lo arruinan ciertos gestos que repetimos sin darnos cuenta. Lo importante es entender qué le pasa a tu cabello —si está teñido, si ha habido decoloración, si es fino o rizado etc— y ajustar la rutina. Y eso puede empezar con un buen diagnóstico en el salón». Según el experto, la prevención es fundamental para que cuando llegue el final del verano el cabello tenga un buen aspecto. «Hay dos claves: reducir la agresión (cloro, sal, calor) y mejorar la protección (lavado, hidratación, uso de productos de acabado y hábitos de peinado)».

Estos son los errores más habituales que se cometen, según los expertos.

1- No preparar el pelo para el verano

Llegar al verano con un cabello sano ayuda a minimizar los daños habituales de la estación. Por eso, el estilista Juandiegoteo tiene claro que el primer error es no prepararlo previamente. “Muchas personas retocan el rubio antes de vacaciones, pero se olvidan de preparar la fibra capilar. Si el cabello está seco, sensibilizado o con la cutícula abierta, el sol, el cloro y el agua del mar lo castigarán mucho más”, añade.

Por eso, Juandiegoteo recomienda inaugurar el verano con una visita al salón: sanear puntas y realizar un tratamiento hidratante y nutritivo que ayude a sellar la cutícula y fortalecer el cabello. “La diferencia se nota muchísimo a la vuelta”.

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2- No aclarar el pelo con agua dulce después de bañarse en la piscina o en la playa

Dejar el cloro o la sal en el cabello durante horas acaba resecando el pelo, haciendo que este pierda su brillo y suavidad. El equipo de Corta Cabeza señala que «es un gesto simple que reduce mucho el impacto acumulado». Solo hay que darse una ducha con agua dulce después de salir de la piscina o del mar. E incluso se debería mojar antes de entrar en la piscina y en el mar. «Parece un gesto mínimo, pero ayuda a que la fibra absorba menos sal o cloro. Después, lo ideal es aclararlo de nuevo y aplicar un acondicionador, mascarilla ligera o tratamiento sin aclarado para mantener la protección y facilitar el desenredado», añade la farmacéutica Helena Rodero.

3- Ir a la playa o a la piscina con el pelo desprotegido

Igual que la piel, hay que proteger el cabello de los rayos UV. Para ello se deben usar tanto gorros, sombreros o pañuelos, como productos específicos para el pelo que incluyan filtros solares. La doctora María del Carmen Soto, de Hospital Capilar, asegura que «aunque es cierto que existe marketing alrededor de algunos productos, la protección frente al sol tiene una base médica bien establecida». Hay que aplicar el protector capilar antes de la exposición, y reaplicar durante ella, y siempre después del baño.

4- Llevar habitualmente recogidos tirantes

En verano, el pelo largo puede dar calor y molestar, así que las coletas y moños se convierten en los grandes aliados. Pero los peinados muy tirantes, usados de forma regular, no son buenos para la salud capilar, porque castigan la fibra y el nacimiento del pelo. «Lo mejor es alternar posiciones, reducir la tensión y usar gomas protegidas que no rompan el cabello», explica Luciano Cañete.

5- No lavarlo a diario si es necesario

Todavía hay muchas personas que creen que el lavado diario es contraproducente, cuando en realidad, si el pelo está sucio, porque ha hecho mucho calor, o se ha pasado el día en la playa o la piscina, lo realmente malo es no lavarlo. La higiene capilar es la base de un cabello sano. Katrina Riera, farmacéutica y medical advisor de DS LABS, señala que «es importante desterrar el mito de que lavar el cabello menos veces hace que se caiga también menos. El lavado no provoca la caída capilar: simplemente hace más visible el cabello que ya estaba en fase de desprendimiento. Por ello, la frecuencia debe adaptarse a las necesidades del cuero cabelludo y del tipo de cabello, manteniendo siempre una higiene adecuada».


    Champú Revita CBD de DS Labs, para cueros cabelludos irritados, sensibles o con exceso de sebo (28,30 €).


    Acondicionador sin aclarado Miraculous Recovery de John Frieda (8,50 €), formulado con ceramidas, especialmente para el pelo encrespado o dañado.


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    Multistyler iónico de Eolux, un secador inteligente español con tecnología de secado rápido y regulación térmica (279 €).

6- Lavarlo con agua fría para que brille más

Es cierto que en verano apetece más el agua fría y además existe una creencia que así se consigue una melena más brillante pero según el farmacéutico Héctor Núñez (conocido como Cosmetocrítico), este es uno de los errores más repetidos en verano y en cualquier época del año. «Si has oído que lavar el pelo con agua fría hace que esté más brillante porque sella la cutícula, siento decirte que no». Según explica, estudios como el realizado por TRI Princeton, demostraron que temperaturas templadas similares a las de la ducha pueden incluso mejorar el brillo al eliminar mejor los residuos acumulados en el cabello. «El agua fría no sella la fibra capilar ni mejora el brillo por sí sola», señala. «Otra cosa distinta es aclarar mascarillas o acondicionadores con agua fría: al arrastrar peor la fase grasa de estos productos, puede quedar más residuo sobre el pelo y este verse más brillante».

7- Prescindir de la mascarilla o el acondicionador

El champú es el producto necesario para mantener la higiene del cuero cabelludo y el cabello, pero si el objetivo es limitar los daños del verano en la melena, es imprescindible hidratarla. Para ello hay que usar acondicionadores o mascarillas. No hace falta aplicar ambos productos en el mismo lavado. Juandiegoteo recomienda usar acondicionador en cada lavado y mascarilla intensiva una o dos veces por semana con activos como manteca de karité, aloe vera o aguacate.

8- Abusar de planchas y herramientas térmicas

Según el equipo de los salones Corta Cabeza, un error habitual es «intentar domar un encrespamiento que en realidad es deshidratación. Si utilizas planchas y secadores, hazlo a baja temperatura, reduce la frecuencia y prioriza el acabado natural». Además, antes de usar estas herramientas, hay que aplicar un protector térmico, un producto, muchas veces olvidada, que puede marcar la diferencia en una melena.

9- Dejar el cabello húmedo durante horas

Pasar horas en la piscina o en la playa con el pelo húmedo o incluso acostarse sin secarlo también tiene consecuencias negativas. La farmacéutica Carmen Toledo, experta en salud capilar, asegura que «el cuero cabelludo mantiene un equilibrio muy preciso entre hidratación, temperatura y microbiota. Cuando permanece húmedo durante mucho tiempo, la función barrera de la piel puede verse comprometida y se altera el equilibrio de los microorganismos que viven de forma natural en ella. Esto puede favorecer irritación, picor o descamación, especialmente en personas predispuestas».

Por eso la experta aconseja secarlo, retirando primero la humedad con una toalla, sin frotar, y secar el cuero cabelludo con aire templado, manteniendo el secador a una distancia prudente. «Los secadores con tecnologías que permiten un flujo de aire potente y controlado ayudan a reducir el tiempo que el cuero cabelludo permanece húmedo sin necesidad de recurrir a temperaturas excesivamente altas, lo que favorece un secado más respetuoso tanto para la piel como para la fibra capilar».


    Protector capilar Lait Luminescence Bi-Phase de Leonor Greyl (46,50 €), protege del sol, el calor, el cloro y la sal, además de hidratar y aportar brillo.


    Protector capilar de Nuggela & Sulé (16,90 €), protege del sol, las altas temperaturas y los radicales libres, y evita el encrespamiento.


    Protector desenredante Semi Di Lino Detangling Primer de Alfaparf Milano Professional, con protección térmica y UV (23,80 €).


    Bruma protectora, anti-frizz y rehidratante The Hair Mist Root Defense Lab by Unicskin (48 €).


    Spray sin aclarado Sunkiss Glow de Pantene, protección contra rayos UV, sal y cloro (7,49 €, en Amazon).

10- No proteger el color o las mechas

Todos los cabellos sufren en verano, pero el que está teñido o con mechas aún sufre más, especialmente si es rubio. «El cabello teñido, con mechas, decolorado o sometido a tratamientos químicos merece todavía más atención, porque ha perdido parte o por completo la cutícula del cabello y la capa externa nutritiva que tenemos de manera natural y por lo tanto puede oxidarse antes con la radiación solar», asegura Helena Rodero para Planet Skin.

Será necesario aplicar todas las recomendaciones de los expertos: proteger el cabello siempre, lavarlo con un champú para pelo teñido, hidratarlo con mascarillas y acondicionadores, secarlo con aire templado, etc.

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