Publicado: mayo 5, 2026, 2:45 pm
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La Comisión Europea considera que Estados Unidos debe «volver lo antes posible a los términos pactados en el acuerdo de Turnberry» y, por tanto, abstenerse de aplicar los aranceles adicionales con los que amenazó el presidente Donald Trump el pasado fin de semana. Después … de una reunión de hora y media entre el comisario de Comercio Maros Sefcovic y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Lee Greer, que ha sido calificada como «sustantiva», Bruselas insiste en mantener la que ha sido su posición tradicional en este asunto y que se basa en la idea de no contribuir en ningún caso a escalar las tensiones a pesar de que el acuerdo pende de un hilo en estos momentos.
En efecto, en el campo europeo se intensifican las presiones para que la Comisión adopte una posición más agresiva, es decir, que enseñe también los dientes a la Administración Trump. En privado, fuentes de la Comisión insisten en que por ahora resistir la tentación de contestar con contramedidas «puede hacer que parezcamos débiles, pero si lo materializan [la amenaza de aumentar a un 25% los aranceles de los coches] habrá que despertar en algún momento. Y de hecho, hay medidas que nunca sacaremos de la mesa».
En público, el presidente francés Emmanuel Macron, ha sugerido precisamente que la Comisión active el mecanismo anticoerción, considerado como la bomba atómica en materia comercial, si Trump, cumple sus amenazas «desestabilizadoras». Según Macron, «ese es precisamente el propósito» de las medidas con las que se dotó la UE para responder a chantajes comerciales. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen había dicho el lunes que «un acuerdo es un acuerdo… La esencia de este acuerdo es la prosperidad, las normas comunes y la fiabilidad».
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Enrique Serbeto
La entrevista entre Sefcovic y Greer se ha producido al margen de una reunión del G-7 en París y lo único que se puede deducir por lo que se ha llegado a saber de su contenido es que no ha cambiado en esencia la situación, que es extremadamente frágil. El representante comercial norteamericano había dicho poco antes de la reunión que ya había hablado con responsables europeos durante el fin de semana «para ayudarles a entender qué está pasando» y que «seguiré manteniendo esas conversaciones, pero el presidente va a seguir adelante con esta medida» que consiste en aumentar unilateralmente los aranceles de los coches europeos hasta el 25%.
Washington le reprocha a la UE que no haya acelerado el proceso de ratificación del acuerdo firmado en Escocia el año pasado. El comisario europeo ha explicado a su interlocutor cómo funciona el mecanismo institucional para completar la ratificación y le ha mencionado «el próximo diálogo tripartito y el plazo más probable para su conclusión, respetando las prerrogativas de los colegisladores». Según la información facilitada por Bruselas, el comisario habría sugerido como «beneficioso» para las dos partes «que los aspectos principales del acuerdo estén en vigor antes de su primer aniversario» el próximo mes de julio.
Washington le reprocha a la UE que no haya acelerado el proceso de ratificación del acuerdo firmado en Escocia el año pasado
Una humillación innecesaria
El problema es que se trata de un acuerdo que ha de ser ratificado tanto por el Parlamento como por el Consejo (los Gobiernos nacionales) y hasta ahora ese complicado proceso se ha paralizado varias veces, como respuesta espontánea a los cambios introducidos bruscamente por Estados Unidos. La comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara ha amenazado varias veces con congelar el procedimiento a causa de las amenazas sucesivas del presidente Donald Trump. En realidad, hay amplios sectores de la política europea que consideran que el acuerdo era demasiado favorable a Estados Unidos y que aceptarlo fue una humillación innecesaria.
En este sentido, la información proporcionada por los portavoces de la Comisión sobre la reunión de París parece asumir que, como había advertido Greer, la amenaza de Trump estaría vigente en este momento. Ello explicaría la formulación elegida para informar sobre este encuentro y según la cual Sefcovic «solicitó un rápido retorno a los términos acordados en el Acuerdo Turnberry, es decir, un arancel global del 15 %, con las excepciones acordadas para la UE».
Sefcovic «solicitó un rápido retorno a los términos acordados en el Acuerdo Turnberry, es decir, un arancel global del 15 %
Sefcovic y Greer han acordado al menos «intensificar el diálogo tanto a nivel político como técnico, así como promover con mayor firmeza una agenda positiva, como las Medidas de Reducción de Riesgos y la protección de las reservas de acero».
El acuerdo de Turnberry prevé que los productos norteamericanos accedan sin aranceles al mercado europeo, pero los europeos deben pagar el 15% por sus exportaciones a Estados Unidos, excepto para el acero y el aluminio, que deben asumir aranceles aún más altos. El instrumento anticoerción habilita a la Comisión Europea a imponer aranceles, restricciones en el acceso a servicios o inversiones, limitación de acceso al mercado europeo y exclusión de contratos públicos.
