Publicado: marzo 4, 2026, 9:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/escuchado-espanoles-emiratos-viven-pendientes-cielo-movil-20260304040635-nt.html
«¿Sois españoles, verdad? ¿Vosotros también estáis esperando a que os saquen del país?», preguntó un hombre que nos escuchó hablar con unos amigos desde la mesa contigua de un restaurante de comida rápida. «No, vivimos aquí», respondimos al unísono. La contestación provocó la mirada … decepcionada de un malagueño que, acompañado de su mujer y sus dos hijos menores, tenía ya billete para regresar a España en un par de días. Sus palabras reflejaban el malestar de quien ha visto truncadas sus vacaciones, como les ha ocurrido a miles de turistas. Para ellos, el Consejo de Residentes Españoles en Emiratos ha creado un grupo específico de WhatsApp con el que mantenerse informados en medio de la incertidumbre.
Porque, en momentos como este, todo acaba pasando por ahí. Si habitualmente los grupos de WhatsApp son una herramienta básica para los expatriados, ahora se han convertido en el principal canal de información y apoyo. Los hay de hispanohablantes, de pádel, de mascotas, de cocina, de acampadas en el desierto o del colegio. Todos permanecen activos a cualquier hora del día. Quizá en ellos la frase más leída sea «¿Lo habéis escuchado?», en alusión al sonido de los misiles que han surcado el cielo desde el sábado. A partir de ahí se encadenan respuestas desde distintos puntos del país, vídeos grabados desde balcones y mensajes que intentan confirmar —o desmentir— el contenido que circula por redes sociales y medios de comunicación.
Mientras tanto, la conversación deriva hacia cómo organizar el día a día. La mayoría repite como mantra el dicho mexicano «si te toca, aunque te quites, y si no te toca, aunque te pongas», como forma de intentar amoldarse a la nueva ‘normalidad’ impuesta por el conflicto bélico. Resurgen incluso algunos vestigios de la pandemia: clases ‘online’, recetas para hacer magdalenas o paellas para reemplazar los aplausos a los repartidores, como la que organizó este martes Mariano, hermano del chef José Andrés, para agradecerles su trabajo.
Noticia relacionada
-
Lorena Gamarra y Dounia Sbai
No todos reaccionan igual. Algunos intentan salir del país cruzando la frontera con Omán para volar desde el aeropuerto de Muscat, a unas cuatro horas en coche desde Dubái, ya que desde allí han seguido partiendo aviones hacia distintos puntos de Europa. El problema es que solo determinados vehículos pueden cruzar la frontera, lo que ha disparado las tarifas de los conductores privados y de los pocos billetes disponibles para los vuelos en fechas próximas.
Al mismo tiempo, hay quienes buscan el camino inverso. Españoles a los que el ataque de Irán a las bases estadounidenses sorprendió fuera del país y que ahora tratan de regresar a Emiratos. Es el caso de muchos padres, entre ellos unos jóvenes que están moviendo cielo y tierra para regresar a Dubái con su hijo de seis años, al que dejaron durante unos días en casa con la niñera para poder viajar por motivos laborales. También hay madres con bebés que han rechazado la opción de volar a España ofrecida por la Embajada porque prefieren no separarse de sus familias o, sencillamente, porque aquí se sienten seguras.
Y, entre mensaje y mensaje, también circula el humor. Bromas sobre ruidos confundidos con explosiones, como las obras del vecino de arriba o el sonido del camión de la basura agitando los cubos, o sobre el cañonazo que marca la ruptura del ayuno durante estos días de Ramadán y que más de uno interpreta, por un instante, como algo distinto. Es una forma de aliviar la tensión y de recordar que la vida sigue. Porque aquí, entre avisos, vídeos y audios reenviados, la rutina continúa pendiente de un sonido en el cielo y de una notificación en el móvil.
