Publicado: octubre 19, 2026, 6:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/lisboa-oporto-suman-huelga-vivienda-espana-11n-20261019132202-nt.html
Los acampados por la vivienda en la plaza del Rossio, en Lisboa, aprobaron por unanimidad en la asamblea popular celebrada el domingo por la tarde pedir a las centrales sindicales que convoquen una «huelga general ibérica» el 11 de noviembre, el mismo día … de la huelga por la vivienda prevista en España. Se juntan así a la acampada de Oporto, que ya estudiaba sumarse a la huelga general para «parar por completo la Península Ibérica».
Otra de las propuestas aprobadas por unanimidad fue la de «mantener la acampada» en la plaza lisboeta y celebrar asambleas populares todos los días a las siete de la tarde para decidir las siguientes acciones de protesta mientras sus reivindicaciones no sean satisfechas.
Ayer fue la segunda noche que los manifestantes pasaron en las tiendas instaladas en el Rossio, y en Oporto volvieron a dormir en la céntrica plaza D. João I. De momento, la policía ha tolerado su permanencia, pero ha avisado de que la acampada no está autorizada y de que tendrá que terminar. «No fue ayer ni es hoy, pero tendrán que salir», advirtió de madrugada el segundo comandante de la Policía de Seguridad Pública (PSP) en Lisboa, Jorge Resende. No fijó fecha y descartó intervenir por ahora: los agentes se comprometieron con la organización a una «noche tranquila» y aseguraron que «no hubo represión ni hay voluntad de que la haya». La Policía Municipal fue más ambigua: «No queremos, obviamente, usar la fuerza, pero…».
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Javier Martínez-Brocal
En Oporto, donde la acampada cumple hoy su décimo día con más de un centenar de tiendas, los organizadores han prolongado el preaviso de manifestación hasta el 31 de diciembre. Allí la policía ya cargó la madrugada del pasado jueves para desalojar la plaza, con un balance de 39 heridos, dos de ellos graves, según los organizadores; la PSP habla de un agente herido. La Proveedora de Justicia ha pedido explicaciones urgentes a la policía.
«La plaza no es un camping»
El alcalde de Oporto, el socialdemócrata Pedro Duarte, insistió ayer en que su gabinete contactó el jueves con los organizadores para reunirse y aclaró que «la invitación sigue en pie». Defendió que el encuentro sea en el Ayuntamiento, «un espacio de todos los ciudadanos», porque «parece de sentido común que la plaza no es el lugar adecuado». Los acampados, en cambio, quieren que el alcalde vaya a la plaza y le han invitado a sumarse a su asamblea popular. Además, aseguran que nunca recibieron una invitación oficial, porque solo se contactó con una persona a título individual.
Anteriormente, Duarte había advertido de que la plaza «no es un camping» y de que sería «implacable» con cualquier nuevo intento de acampar. El Ayuntamiento considera que las tiendas suponen una ocupación ilegal del espacio público. Sin embargo, durante el fin de semana, la policía optó por no volver a desalojar la plaza, algo que sí podría volver a suceder durante los próximos días.
Retirar la reforma de Ley de arrendamiento
La principal exigencia de los acampados es que se retire la reforma de la Ley de arrendamiento, aprobada en el Parlamento el 30 de septiembre con los votos de la derecha y la abstención de la derecha radical. Aún debe pasar la votación por artículos y el líder del Partido Chega, André Ventura, ya ha advertido de que podría votar en contra si el Gobierno no cumple las correcciones pactadas, entre ellas limitar las fianzas y proteger a los inquilinos mayores con contratos antiguos.
El Gobierno de Luís Montenegro defiende que la reforma dará seguridad a los propietarios para que pongan más viviendas en alquiler. Entre otras medidas, el desahucio podrá iniciarse con dos meses de impago en lugar de tres y desaparece el tope del 2% en las subidas de los contratos nuevos. El texto incluye excepciones para mayores de 65 años, personas con discapacidad y rentas bajas. También crea un Fondo de Emergencia Habitacional para las familias vulnerables, con ayudas de hasta 537 euros mensuales durante seis meses, según el ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, quien asegura seguir las protestas «con enorme preocupación».
Desahucio tras dos meses de impago y desaparece el tope del 2% en las subidas de los contratos nuevos, la reforma de la Ley de arrendamiento en Portugal
Por su parte, el primer ministro luso, Luís Montenegro, ha pedido no alimentar la inestabilidad e importar protestas por motivos «meramente egoístas» y ha atribuido el clima de conflictividad a lo que llega de otros países europeos.
Desde 2021, el precio de compra de la vivienda ha subido en Portugal más de un 70% y los alquileres, casi un 50%. El socialista José Luís Carneiro pide retirar la Ley, a la que llama «mecha social», y suprimir los vistos dorados y el régimen fiscal de los residentes no habituales. El diario Público ha publicado este lunes que los 220 miembros del Gobierno y diputados de los partidos que apoyan la reforma declaran 1.039 inmuebles, entre urbanos y rústicos, con un valor patrimonial de 55,6 millones de euros.
Los acampados del Rossio estudian además una concentración ante el Parlamento el próximo 27 de octubre, víspera de la votación de los Presupuestos de 2027, aunque la decisión queda en manos de la asamblea de este lunes.
