Publicado: octubre 15, 2026, 4:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/policia-desaloja-madrugada-acampada-vivienda-oporto-20261015113715-nt.html
Hacia las tres de la madrugada de este jueves, unos 40 agentes del Cuerpo de Intervención de la Policía de Seguridad Pública (PSP) desalojaron a unos 150 manifestantes que mantenían una acampada por el derecho a la vivienda en la plaza de Don Joao I, … en el centro de Oporto. Según confirmaron los manifestantes a ABC, al menos 37 personas resultaron heridas, dos de ellas hospitalizadas con fracturas.
La PSP reconoce que se trató de una intervención «más musculada», pero la atribuye a la resistencia de los manifestantes a retirar las tiendas, y asegura no tener constancia de heridos. Los manifestantes lo cuentan de otra manera. «Fue un acto de violencia y represión estatal», afirma a este diario Mariana Guedes, del movimiento Acampada do Porto pela Habitação (Acampada de Oporto por la Vivienda). «Somos un movimiento pacífico y hemos sido tratados con brutalidad».
La acampada comenzó el sábado, tras una manifestación contra la subida de los alquileres y del coste de la vida. El lunes, la Policía Municipal intervino para retirar las tiendas, pero los manifestantes siguieron durmiendo en la plaza, a la intemperie, con sacos de dormir. El miércoles por la tarde, una asamblea decidió volver a montarlas. Unas 500 personas alzaron la mano para votar a favor de continuar con la protesta.
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Carlos Hidalgo
«Es un movimiento popular, que no es de izquierdas ni de derechas, porque el tema de la vivienda nos afecta a todos», afirma Guedes. A través de sus redes, pidieron que más personas se sumaran a la acampada para evitar que la Policía volviera a actuar, algo que acabó sucediendo de madrugada. Entre los carteles había referencias a las protestas de Madrid: «Hagamos como en España» o «¿Cuántas Maricarmen más?». Sobre la comparación con España, Guedes lamenta que allí se permitan y en Portugal no.
«Esto no es un camping»
En Oporto, las cosas han sido diferentes. El alcalde, Pedro Duarte, de la coalición de centroderecha, ya había advertido de que la plaza «no es un camping» y de que sería «implacable» con cualquier nuevo intento de acampar. El Ayuntamiento considera que las tiendas suponen una ocupación ilegal del espacio público.
Duarte subrayó que «el derecho a manifestarse no está en tela de juicio» en Oporto, «la ciudad de la libertad», donde «hasta el mayor disparate tiene derecho a expresarse», pero «dentro de unas reglas». «No vivimos en un régimen anárquico, y nuestro derecho a manifestarnos no puede chocar con la libertad de todos los demás», afirmó, recordando que la ley limita las manifestaciones, «generalmente hasta las 00.30». Además, el alcalde defiende que Oporto es el municipio con más vivienda pública de Portugal y cree que parte de quienes organizan la protesta solo buscan «provocar disturbios».
«No vivimos en un régimen anárquico, y nuestro derecho a manifestarnos no puede chocar con la libertad de todos los demás»
Pedro Duarte
Alcalde de Oporto
La plaza amaneció este jueves vacía, con los operarios municipales recogiendo restos del campamento. El comandante de los Bomberos Voluntarios de Oporto, Luís Silva, confirmó que atendieron a ocho activistas, dos de los cuales fueron trasladados al hospital. Los acampados exigen una investigación «rigurosa e independiente», que se conserven las imágenes de la operación, muchas difundidas en redes sociales, y que se depuren responsabilidades. Esta tarde volverán a concentrarse en la plaza para decidir cómo seguir con las reivindicaciones.
El primer ministro, Luís Montenegro, reaccionó desde Bruselas, donde participa en el Consejo Europeo. Admitió no tener elementos para opinar sobre lo ocurrido, pero pidió a los manifestantes, partidos, movimientos asociativos y organizaciones que «no sean egoístas» con la tranquilidad y el orden público, y defendió que las fuerzas policiales suelen ser «extraordinariamente criteriosas y respetuosas».
En la oposición, el portavoz del partido de izquierda Livre, Jorge Pinto, calificó de «inaceptable» lo que considera un uso desproporcionado de la fuerza. Entre los heridos se encuentra el exdiputado del Bloco de Esquerda José Soeiro, que asegura haber sido golpeado con una porra mientras grababa la intervención.
Alquileres al alza
La protesta nace en un contexto de fuerte presión sobre la vivienda. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) portugués, la renta media de los nuevos contratos alcanzó en el primer trimestre los 9,46 euros por metro cuadrado, un 9,1% más que un año antes. En el municipio de Oporto supera los 14 euros, y el precio de compra subió en el mismo periodo un 17,8%.
«Queremos que se revierta la ley del alquiler, que solo beneficia a los propietarios», reclama Guedes. «Queremos poder vivir en nuestra ciudad, cerca de nuestras familias, en una habitación que al menos tenga una ventana y no cueste más de 400 euros».
La acampada surgió de la manifestación convocada el sábado por la plataforma ‘Não dá mais para viver assim’ (‘Así no se puede vivir’), que agrupa a más de 30 organizaciones y reunió a unas 1.500 personas en Oporto. Reclaman, entre otras medidas, acabar con los desahucios sin alternativa habitacional y frenar la compra de viviendas por parte de fondos inmobiliarios. También exigen más iniciativa pública para recuperar inmuebles vacíos y destinarlos a vivienda. El sábado hay convocada una nueva manifestación en Lisboa.
