Publicado: marzo 11, 2026, 2:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/huella-antibioticos-intestino-pueden-durar-ocho-anos-20260311140204-nt.html
Los antibióticos son uno de los mayores hitos de la medicina moderna, capaces de salvar vidas frente a infecciones que antes eran letales. Sin embargo, su capacidad para aniquilar bacterias no discrimina entre patógenos y la microbiota que habita de manera crucial en nuestro … sistema digestivo. Su uso y abuso está detrás del auge de la resistencia antibiótica que han desarrollado muchas bacterias.
Esta semana, un nuevo estudio internacional liderado por la Universidad de Uppsala (Suecia) y publicado en la revista ‘Nature Medicine’ ha revelado que el impacto de estos fármacos en el microbioma intestinal es mucho más persistente de lo que se creÃa, dejando una «huella» detectable incluso ocho años después de un tratamiento.
Hasta ahora, la ciencia sabÃa que los antibióticos provocaban un terremoto inmediato en la diversidad bacteriana del intestino, pero existÃa una laguna sobre cuánto tiempo tardaba este ecosistema en volver a la normalidad. Tras analizar los datos de prescripción médica y muestras de heces de 14.979 adultos suecos, los investigadores han confirmado que ciertos fármacos alteran la composición y la riqueza de especies de forma casi crónica.
«El uso de antibióticos de hace cuatro a ocho años está relacionado con el microbioma de una persona hoy en dÃa»
Gabriel Baldanzi
Universidad de Uppsala
«Podemos ver que el uso de antibióticos de hace cuatro a ocho años está relacionado con la composición del microbioma de una persona hoy en dÃa», explica Gabriel Baldanzi, primer autor del estudio e investigador de la Universidad de Uppsala. Según el experto, incluso un único ciclo de tratamiento con tipos especÃficos de antibióticos es suficiente para dejar rastros visibles casi una década después.
No todos impactan igual
La investigación destaca que el daño no es uniforme. Los cientÃficos encontraron asociaciones especialmente fuertes con la clindamicina, las fluoroquinolonas y la flucloxacilina. Por el contrario, la penicilina V (el antibiótico más recetado en Suecia para infecciones comunes fuera del hospital) mostró cambios pequeños y de muy corta duración en la microbiota.
«El fuerte vÃnculo entre la flucloxacilina, que es de espectro reducido, y el microbioma intestinal fue inesperado», admite Tove Fall, catedrática de EpidemiologÃa Molecular en Uppsala e investigadora principal del estudio. Para Fall, este hallazgo es crucial para la práctica clÃnica diaria: «Creemos que nuestros resultados pueden ayudar a informar futuras recomendaciones sobre el uso de antibióticos, especialmente al elegir entre dos fármacos igualmente eficaces pero donde uno tiene un impacto mucho menor en el microbioma».
Implicaciones para la salud
Este rastro a largo plazo podrÃa ser la pieza que falta para entender por qué estudios epidemiológicos previos han vinculado el consumo elevado de antibióticos con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 o infecciones gastrointestinales recurrentes. Al alterarse el equilibrio bacteriano, se pierden funciones metabólicas esenciales que podrÃan predisponer al organismo a ciertas patologÃas.
Pese a los datos, los autores insisten en que los pacientes no deben dejar de seguir las pautas médicas
Pese a la contundencia de los datos, los autores insisten en que los pacientes no deben dejar de seguir las pautas médicas. «El uso de antibióticos se toma muy en serio en Suecia, donde ya existe una gestión muy estricta», señala Baldanzi. «Nuestros hallazgos simplemente ayudan a arrojar luz sobre otras consecuencias a largo plazo que rara vez se tienen en cuenta».
El equipo de investigación ya ha comenzado a recoger una segunda tanda de muestras de la mitad de los participantes para monitorizar la capacidad de recuperación del intestino e identificar qué perfiles de personas son más susceptibles de sufrir estas alteraciones persistentes.
