Publicado: octubre 1, 2026, 10:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/francia-propone-recortes-54000-millones-euros-siguen-20261001173502-nt.html
La política francesa está atrapada en el día de la marmota’ Este jueves tuvo lugar un episodio relevante que pareció un calco respecto a lo ocurrido en 2024 y 2025: la presentación de un proyecto de ley de los presupuestos del año que viene destinado … a reducir el elevado déficit público —del 5,4% del PIB previsto para finales de diciembre— a través de un tijeretazo considerable. El Ejecutivo examinó en el Consejo de Ministros un borrador que tiene como objetivo aplicar unos recortes de 43.000 millones de euros. Y así lograr una reducción del déficit hasta el 5%.
El tijeretazo previsto, finalmente, por el Gobierno de Sébastien Lecornu resulta inferior al anunciado a mediados de septiembre. El primer ministro había dicho en una entrevista para el diario ‘Le Figaro’ que quería llevar a cabo unos recortes de 54.000 millones de euros. Se trataba de una cifra muy elevada —inédita en la historia de la Quinta República—, cuyo objetivo final era tranquilizar a los mercados. De hecho, el examen del texto ha coincidido con un jueves en que el tipo de interés de la deuda francesa a diez años ha alcanzado el 4,92%. Es su nivel más elevado desde julio de 2012.
El Ejecutivo ha admitido este jueves que esa cifra (54.000 millones) tenía parte de trampa, puesto que incluía el impacto de medidas tomadas anteriormente. A pesar de ello, 43.000 millones representa igualmente un recorte más que notable. Ya ha suscitado críticas de los sindicatos, partidos de la oposición y de alcaldes y presidentes regionales, cuyas partidas bajarán en 5.500 millones.
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Enric Bonet
«La situación presupuestaria y la subida de los tipos de interés nos obligan a consolidar nuestras arcas públicas. Las elecciones presidenciales no pueden ser una excepción», ha asegurado el ministro de Finanzas, David Amiel, refiriéndose a los comicios que se celebrarán la próxima primavera. Con estas medidas de austeridad, el Ejecutivo corre el riesgo de lastrar las opciones de los candidatos afines al presidente, Emmanuel Macron. Es decir, los ex primeros ministros Édouard Philippe (centro-derecha) y Gabriel Attal (centro).
Supresión de 1.000 puestos de funcionarios
El borrador de los presupuestos incluye medidas impopulares. Por un lado, congela el salario de los funcionarios y suprime 1.000 puestos de agentes del Estado. Por el otro, exige un «esfuerzo» considerable a los jubilados. Todas las pensiones superiores a 1.260 euros no aumentarán o experimentarán subidas inferiores a la inflación. Además, quedarán congeladas las ayudas para que los estudiantes y los trabajadores pobres paguen el alquiler y las ayudas para las familias con hijos.
Todas las pensiones superiores a 1.260 euros no aumentarán o experimentarán subidas inferiores a la inflación
El Gobierno también tiene previsto reducir en 2.000 millones de euros los fondos de la Seguridad Social destinados a compensar las bajas laborales. La mayoría de las partidas ministeriales dejan de aumentar, salvo las destinadas a Defensa, Interior, Justicia y Educación. El único cuerpo del Estado que experimenta un incremento considerable es el Ejército, con 6.400 millones más. «Sin la subida del gasto en Defensa, el déficit público sería del 4,8%», ha subrayado Amiel durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Complejo debate en la Asamblea Nacional
El Gobierno ya había presentado el año pasado un borrador de las cuentas públicas que incluía unos recortes de 44.000 millones de euros y que tenía como objetivo disminuir el déficit del 5,1% del PIB al 4,6%. Tras un folletín parlamentario de varios meses y que esas medidas le costaran el cargo al entonces primer ministro, François Bayrou, logró aprobarlos finalmente en febrero de este año, aunque reduciendo el tijeretazo previsto a unos 30.000 millones.
No obstante, la ralentización económica, la inflación y la crisis energética han comportado que este año el déficit de Francia crezca en lugar de reducirse. El Ejecutivo se adentrará en las próximas semanas en un complejo debate en una Asamblea Nacional en la que no cuenta con el apoyo de una mayoría de los diputados. De hecho, necesitará el beneplácito del Partido Socialista o de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen (extrema derecha) para evitar que el rompecabezas presupuestario se convierta en una crisis gubernamental. Su mejor aliado es el calendario electoral: ningún partido desea una crisis política y, sobre todo, un adelanto de las elecciones legislativas en plena campaña presidencial.
