Publicado: junio 1, 2026, 2:46 pm
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Los sistemas antidrones llegan a remolque de vehículos militares hasta la frontera de los condados de Voru y Valga. El ministro del Interior de Estonia, Igor Taro, inspecciona personalmente su instalación, así como el avance de la construcción del centro de control de Luhamaa, … que albergará la vigilancia de toda la frontera antes de que termine el año. Como respuesta a los drones rusos, Estonia está llevando a cabo «el mayor refuerzo fronterizo de su historia reciente», subraya Taro.
Las incursiones aéreas de drones rusos desviados desde Ucrania han convertido la frontera oriental de la Unión Europea en un espacio de tensión constante. El 19 de mayo, un dron no identificado fue derribado sobre territorio estonio por un avión de combate aliado, el primer incidente de este tipo en el país, a lo que se sumó el reciente impacto de otro dron contra la chimenea de una central eléctrica cercana a la frontera. Taro, del que depende la seguridad fronteriza, ha acelerado la creación de una red nacional de vigilancia antidrones que cubrirá toda la frontera con Rusia antes de final de año.
El despliegue comenzó en el sureste, en el tramo que va desde el punto tripartito entre Estonia, Letonia y Rusia, hasta el puesto fronterizo de Luhamaa. Allí operan ya los primeros sistemas fijos de detección antidrones, capaces de identificar incursiones aéreas no autorizadas, registrar trayectorias, discriminar señales y activar protocolos de respuesta rápida.
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Rosalía Sánchez
Estos equipos combinan sensores ópticos, radares de baja altitud y sistemas de análisis espectral diseñados para detectar drones comerciales modificados, aparatos militares de pequeño tamaño y dispositivos que hayan perdido control por interferencias de guerra electrónica.
Punto débil de la OTAN
El flanco oriental de la OTAN, de más de 3.000 kilómetros de longitud, ha demostrado ser fácil de superar para los drones rusos. «Los estados europeos no disponen de las capacidades necesarias para hacer frente a las amenazas de drones«, explica Tony Lawrence, del Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad (ICDS) en Tallin, »los sensores de defensa aérea fueron diseñados para aeronaves convencionales, pero los drones lentos y de vuelo bajo pasar desapercibidos».
Taro, sometido a la presión de la oposición, está adquiriendo nuevos equipos y modernizando una infraestructura física que cubra una frontera que en gran parte sigue el curso de ríos y atraviesa zonas boscosas de baja densidad de población. Las obras incluyen la construcción de nuevas torres de vigilancia, la mejora de caminos de patrulla, la instalación de cámaras térmicas y la renovación de centros de control como el de Luhamaa. El tramo entre Koidula y Saatse, uno de los más complejos por su geografía y por el histórico Saatse Boot, saliente de territorio ruso de 115 hectáreas que se introduce dentro de Estonia, quedará completado antes de la fecha prevista.
La financiación del proyecto combina fondos nacionales con aportaciones de la UE, sin las cuales no sería posible blindar la frontera. Estonia está endureciendo, además, sus políticas migratorias, restringiendo el uso del ruso en instituciones educativas e incrementando la supervisión de organizaciones con vínculos con Moscú. El objetivo es reducir la capacidad del Kremlin para influir en las minorías rusoparlantes y evitar que estas se conviertan en un vector de presión. Al mismo tiempo, el Gobierno mantiene reuniones constantes con municipios como Setomaa, donde el cierre fronterizo causa problemas económicos.
«Se cómo funcionan las cosas allí», asegura Taro, convencido de que Rusia intentará agitar la democracia estonia por todos los medios a su alcance. Como licenciado en periodismo en la Universidad Estatal de Moscú, insiste en que el Kremlin se servirá de cualquier punto débil, tanto fronterizo como político, para desestabilizar su país, en el que España mantiene desplegados varios cientos de soldados, como parte del Battlegroup Estonia en la base de Tapa, a unos 150 kilómetros de la frontera rusa.
