El pulso por el gas y el petróleo condiciona la guerra contra Irán - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


El pulso por el gas y el petróleo condiciona la guerra contra Irán

La batalla energética eclipsa al resto de frentes abiertos por Donald Trump y Benjamin Netanyahu en su guerra contra Irán. La república islámica respondió a la escalada planteada por Israel con el ataque del miércoles a su mayor yacimiento de gas con más escalada. Ojo … por ojo. La estrategia de reciprocidad de la Irán alcanzó a refinerías y plantas energéticas en Arabia Saudí, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Israel y se dispararon los precios del petróleo y el gas natural. Donald Trump intentó desvincularse del ataque al gas iraní, señaló a Israel como culpable e insistió en que «he dicho a Netanyahu que no ataque instalaciones de gas y petróleo y no lo hará más».
Estas palabras de Trump fueron interpretadas en Teherán como una nueva muestra debilidad del enemigo tras una respuesta en la que emplearon «una fracción de nuestro poder. La única razón de la contención fue el respeto a las peticiones de desescalada», escribió en X el ministro de Exteriores, Abbas Aragchi. «Cero contención si nuestras infraestructuras vuelven a ser atacadas», añadió el jefe de la diplomacia quien señaló que cualquier fin de la guerra «debe abordar los daños a nuestras instalaciones civiles».

Los países del Golfo condenaron los ataques sufridos y Riad aseguró que «la poca confianza que quedaba en Irán ha quedado completamente destruida». El consejero delegado de la compañía nacional de petróleo de Abu Dabi, Sultan Al Jaber, advirtió de que «la energía se está utilizando como arma (…) No es solo un problema regional: es una guerra económica global. Los flujos de energía están siendo instrumentalizados».

Noticia relacionada

Catar fue uno de los países más dañados ya que los misiles de Irán impactaron en la planta de Ras Laffan. Situada a 80 kilómetros al noreste de Doha, se trata de la mayor instalación de producción de Gas Natural Licuado del mundo, responsable de cerca del 20% del suministro global y clave para equilibrar la demanda en Asia y Europa. El consejero delegado de QatarEnergy afirmó que el ataque dañó alrededor del 17% de su capacidad de producción y que llevará «entre 3 y 5 años reparar los daños», lo que supondrá pérdidas millonarias y pone en riesgo el abastecimiento.
Los vecinos del Golfo condenan las acciones de Irán, pero se resisten a entrar en la contienda de la mano de Estados Unidos e Israel. El primer ministro de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, declaró a los medios que «esta guerra debe detenerse inmediatamente. La agresión debe cesar de inmediato porque todos saben quién es el principal beneficiario de esta guerra y lo que implica arrastrar a toda la región a este conflicto». En alusión al papel de Israel, país que combate ajeno al impacto global de sus ataques sobre las instalaciones energéticas iraníes.
Israel y Estados Unidos controlan el aire, pero los iraníes, por su situación geográfica, tienen la última palabra en la tierra y en el estrecho de Ormuz. La diferencia de arsenal entre las partes es enorme, pero la Guardia Revolucionaria llevaba años preparándose para un escenario así y su estrategia de guerra asimétrica le permite resistir ante la potencia de fuego del enemigo y la campaña de asesinatos selectivos. Resiliencia frente a la superioridad tecnológica de un adversario que informó de que un F-35, uno de los cazas más avanzados y modernos que existen. El aparato tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, según el Pentágono, tras ser alcanzado por la defensa antiaérea iraní, que Trump había dicho que estaba totalmente anulada.

Petróleo iraní sin sanciones

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que los ataques contra la isla de Kharg y el yacimiento de gas de South Pars fueron «avisos». Trump amenazó con atacar la infraestructura petrolera de la isla si Irán continuaba bloqueando el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, pero Teherán no dio marcha atrás. Irán mantiene el bloqueo para los barcos de países no amigos y Estados Unidos es incapaz de garantizar un tránsito seguro.
La presión crece sobre Trump debido a la escalada de los precios del gas y el petróleo. La semana pasada, Estados Unidos levantó sanciones al petróleo ruso de manera temporal para intentar abastecer a los mercados. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sorprendió al anunciar que el siguiente paso podría ser suavizar las restricciones sobre el petróleo iraní que ya está en el mar, según declaró en la cadena Fox Business.
Tres semanas después de incendiar Oriente Próximo con su ataque sorpresa contra la república islámica, Trump parece desesperado por garantizar el suministro energético y aseguró que «haremos lo que sea necesario para mantener los precios». Después de años de sanciones, los iraníes podrían ver de nuevo a su crudo circulando libre de los castigos del país que ahora les ataca, una muestra de la dudosa planificación de la guerra por parte de Trump y su equipo. Estados Unidos nunca levantó las sanciones al crudo durante las negociaciones para lograr un acuerdo nuclear y lo puede hacer ahora cuando Irán usa misiles en lugar de diplomacia. Todo un aviso de cara al futuro.

Publicado: marzo 20, 2026, 12:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/pulso-gas-petroleo-condiciona-guerra-iran-20260319204214-nt.html

La batalla energética eclipsa al resto de frentes abiertos por Donald Trump y Benjamin Netanyahu en su guerra contra Irán. La república islámica respondió a la escalada planteada por Israel con el ataque del miércoles a su mayor yacimiento de gas con más escalada. Ojo por ojo. La estrategia de reciprocidad de la Irán alcanzó a refinerías y plantas energéticas en Arabia Saudí, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Israel y se dispararon los precios del petróleo y el gas natural. Donald Trump intentó desvincularse del ataque al gas iraní, señaló a Israel como culpable e insistió en que «he dicho a Netanyahu que no ataque instalaciones de gas y petróleo y no lo hará más».

Estas palabras de Trump fueron interpretadas en Teherán como una nueva muestra debilidad del enemigo tras una respuesta en la que emplearon «una fracción de nuestro poder. La única razón de la contención fue el respeto a las peticiones de desescalada», escribió en X el ministro de Exteriores, Abbas Aragchi. «Cero contención si nuestras infraestructuras vuelven a ser atacadas», añadió el jefe de la diplomacia quien señaló que cualquier fin de la guerra «debe abordar los daños a nuestras instalaciones civiles».

Los países del Golfo condenaron los ataques sufridos y Riad aseguró que «la poca confianza que quedaba en Irán ha quedado completamente destruida». El consejero delegado de la compañía nacional de petróleo de Abu Dabi, Sultan Al Jaber, advirtió de que «la energía se está utilizando como arma (…) No es solo un problema regional: es una guerra económica global. Los flujos de energía están siendo instrumentalizados».

Noticia relacionada

Catar fue uno de los países más dañados ya que los misiles de Irán impactaron en la planta de Ras Laffan. Situada a 80 kilómetros al noreste de Doha, se trata de la mayor instalación de producción de Gas Natural Licuado del mundo, responsable de cerca del 20% del suministro global y clave para equilibrar la demanda en Asia y Europa. El consejero delegado de QatarEnergy afirmó que el ataque dañó alrededor del 17% de su capacidad de producción y que llevará «entre 3 y 5 años reparar los daños», lo que supondrá pérdidas millonarias y pone en riesgo el abastecimiento.

Los vecinos del Golfo condenan las acciones de Irán, pero se resisten a entrar en la contienda de la mano de Estados Unidos e Israel. El primer ministro de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, declaró a los medios que «esta guerra debe detenerse inmediatamente. La agresión debe cesar de inmediato porque todos saben quién es el principal beneficiario de esta guerra y lo que implica arrastrar a toda la región a este conflicto». En alusión al papel de Israel, país que combate ajeno al impacto global de sus ataques sobre las instalaciones energéticas iraníes.

Israel y Estados Unidos controlan el aire, pero los iraníes, por su situación geográfica, tienen la última palabra en la tierra y en el estrecho de Ormuz. La diferencia de arsenal entre las partes es enorme, pero la Guardia Revolucionaria llevaba años preparándose para un escenario así y su estrategia de guerra asimétrica le permite resistir ante la potencia de fuego del enemigo y la campaña de asesinatos selectivos. Resiliencia frente a la superioridad tecnológica de un adversario que informó de que un F-35, uno de los cazas más avanzados y modernos que existen. El aparato tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, según el Pentágono, tras ser alcanzado por la defensa antiaérea iraní, que Trump había dicho que estaba totalmente anulada.

Petróleo iraní sin sanciones

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que los ataques contra la isla de Kharg y el yacimiento de gas de South Pars fueron «avisos». Trump amenazó con atacar la infraestructura petrolera de la isla si Irán continuaba bloqueando el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, pero Teherán no dio marcha atrás. Irán mantiene el bloqueo para los barcos de países no amigos y Estados Unidos es incapaz de garantizar un tránsito seguro.

La presión crece sobre Trump debido a la escalada de los precios del gas y el petróleo. La semana pasada, Estados Unidos levantó sanciones al petróleo ruso de manera temporal para intentar abastecer a los mercados. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sorprendió al anunciar que el siguiente paso podría ser suavizar las restricciones sobre el petróleo iraní que ya está en el mar, según declaró en la cadena Fox Business.

Tres semanas después de incendiar Oriente Próximo con su ataque sorpresa contra la república islámica, Trump parece desesperado por garantizar el suministro energético y aseguró que «haremos lo que sea necesario para mantener los precios». Después de años de sanciones, los iraníes podrían ver de nuevo a su crudo circulando libre de los castigos del país que ahora les ataca, una muestra de la dudosa planificación de la guerra por parte de Trump y su equipo. Estados Unidos nunca levantó las sanciones al crudo durante las negociaciones para lograr un acuerdo nuclear y lo puede hacer ahora cuando Irán usa misiles en lugar de diplomacia. Todo un aviso de cara al futuro.

Artículos Relacionados