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EE.UU. abre contactos dentro y fuera de Cuba y exige la salida de Díaz Canel para un acuerdo

El Gobierno de Donald Trump ha abierto contactos con figuras tanto del régimen cubano como de la oposición que está fuera de la isla y ha exigido la salida del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, para llegar a un acuerdo que alivie la asfixia … económica del país.
La Administración Trump ha iniciado conversaciones con figuras cubanas en México y también ha mantenido contactos con Raúl Guillermo Rodrígez Castro, nieto de Raúl Castro, según han asegurado fuentes gubernamentales a este periódico. Rodríguez Castro, conocido como ‘El Cangrejo’, es el nieto de Raúl Castro, que fue el líder de la dictadura tras la muerte de Fidel Castro y hasta que le sucedió Díaz Canel en 2018.

El equipo de Marco Rubio, el secretario de Estado, está en contacto con Rodríguez Castro, como también lo está con figuras clave de la oposición, como Rosa María Payá, hija del opositor Oswaldo Payá y presidenta de la organización Cuba Decide. Rubio es hijo de inmigrantes cubanos y ha mantenido siempre una línea de oposición dura al régimen castrista.

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David Alandete

Las negociaciones ocurren al mismo tiempo que la Administración Trump lleva al límite la situación en Cuba, como se ha podido comprobar con el apagón nacional sufrido este lunes. Desde que Trump ejecutó la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, advirtió de que el régimen cubano sería el siguiente en caer. Para forzar esa caída, ha obligado a Venezuela, a través de la cooperación que le brinda Delcy Rodríguez, a cortar el suministro de petróleo a Cuba, del que depende la isla. Ha logrado lo mismo con México. El resultado es una situación desesperada para los cubanos y para su régimen, entre el desabastecimiento y las protestas.
La dictadura trata de dar pasos para que EE.UU. afloje su presión. El lunes por la mañana el viceprimer ministro de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, que controla la política económica del país, anunció en una entrevista en la cadena estadounidense NBC que su Gobierno empezará a permitir a los cubanos residentes en el exterior la inversión en el sector privado y ser propietarios de negocios en la isla.
Esas reformas forman parte de las conversaciones entabladas entre la Administración Trump y el ŕegimen cubano. Pero Trump podría querer cobrarse una pieza de importancia decisiva: según ‘The New York Times’, ha exigido al Gobierno cubano la salida de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba y heredero del poder de los hermanos Castro.
Sería un cambio de cúpula similar al de Maduro en Venezuela, en el que buena parte del régimen queda al frente del poder, pero entabla cooperación con EE.UU. En Cuba, esto podría materializarse con reformas económicas y relajación de la represión del régimen que no parecen posibles bajo Díaz-Canel, a quien se le considera integrante de la línea dura del castrismo.
Además de la salida del actual presidente, los estadounidenses quieren que con él se vayan varios miembros de la cúpula que siguen su misma línea dura.
Si esa opción se materializa, supondría la mayor sacudida a la dictadura comunista en décadas y una muestra evidente de que Cuba tratará de llegar a una relación de cooperación con EE.UU., como Venezuela. Supondría también una victoria diplomática indiscutible para Trump, que lograría lo que muchos han perseguido en Washington durante décadas sin éxito: provocar un cambio político en Cuba por el que el país deje de ser un antagonista de EE.UU. Y que conlleve reformas económicas que mejoren la vida de los cubanos.
Pero también sería un jarro de agua fría, al menos inicial, para el exilio que lleva ese mismo número de décadas esperando a un golpe que acabe por fin con la dictadura comunista.
Este mismo lunes, Trump aseguró en un encuentro con la prensa en el Despacho Oval que para él «será un honor tomar Cuba». «¿Tomar Cuba?», le interpeló un reportero. «Sí, tomar Cuba, de alguna manera. Ya sea que yo la libero o me la apodero. Creo que yo podría hacer lo que quisiera con ella».

Publicado: marzo 17, 2026, 6:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/eeuu-abre-contactos-dentro-cuba-exige-salida-20260317045938-nt.html

El Gobierno de Donald Trump ha abierto contactos con figuras tanto del régimen cubano como de la oposición que está fuera de la isla y ha exigido la salida del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, para llegar a un acuerdo que alivie la asfixia económica del país.

La Administración Trump ha iniciado conversaciones con figuras cubanas en México y también ha mantenido contactos con Raúl Guillermo Rodrígez Castro, nieto de Raúl Castro, según han asegurado fuentes gubernamentales a este periódico. Rodríguez Castro, conocido como ‘El Cangrejo’, es el nieto de Raúl Castro, que fue el líder de la dictadura tras la muerte de Fidel Castro y hasta que le sucedió Díaz Canel en 2018.

El equipo de Marco Rubio, el secretario de Estado, está en contacto con Rodríguez Castro, como también lo está con figuras clave de la oposición, como Rosa María Payá, hija del opositor Oswaldo Payá y presidenta de la organización Cuba Decide. Rubio es hijo de inmigrantes cubanos y ha mantenido siempre una línea de oposición dura al régimen castrista.

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  • David Alandete

Las negociaciones ocurren al mismo tiempo que la Administración Trump lleva al límite la situación en Cuba, como se ha podido comprobar con el apagón nacional sufrido este lunes. Desde que Trump ejecutó la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, advirtió de que el régimen cubano sería el siguiente en caer. Para forzar esa caída, ha obligado a Venezuela, a través de la cooperación que le brinda Delcy Rodríguez, a cortar el suministro de petróleo a Cuba, del que depende la isla. Ha logrado lo mismo con México. El resultado es una situación desesperada para los cubanos y para su régimen, entre el desabastecimiento y las protestas.

La dictadura trata de dar pasos para que EE.UU. afloje su presión. El lunes por la mañana el viceprimer ministro de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, que controla la política económica del país, anunció en una entrevista en la cadena estadounidense NBC que su Gobierno empezará a permitir a los cubanos residentes en el exterior la inversión en el sector privado y ser propietarios de negocios en la isla.

Esas reformas forman parte de las conversaciones entabladas entre la Administración Trump y el ŕegimen cubano. Pero Trump podría querer cobrarse una pieza de importancia decisiva: según ‘The New York Times’, ha exigido al Gobierno cubano la salida de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba y heredero del poder de los hermanos Castro.

Sería un cambio de cúpula similar al de Maduro en Venezuela, en el que buena parte del régimen queda al frente del poder, pero entabla cooperación con EE.UU. En Cuba, esto podría materializarse con reformas económicas y relajación de la represión del régimen que no parecen posibles bajo Díaz-Canel, a quien se le considera integrante de la línea dura del castrismo.

Además de la salida del actual presidente, los estadounidenses quieren que con él se vayan varios miembros de la cúpula que siguen su misma línea dura.

Si esa opción se materializa, supondría la mayor sacudida a la dictadura comunista en décadas y una muestra evidente de que Cuba tratará de llegar a una relación de cooperación con EE.UU., como Venezuela. Supondría también una victoria diplomática indiscutible para Trump, que lograría lo que muchos han perseguido en Washington durante décadas sin éxito: provocar un cambio político en Cuba por el que el país deje de ser un antagonista de EE.UU. Y que conlleve reformas económicas que mejoren la vida de los cubanos.

Pero también sería un jarro de agua fría, al menos inicial, para el exilio que lleva ese mismo número de décadas esperando a un golpe que acabe por fin con la dictadura comunista.

Este mismo lunes, Trump aseguró en un encuentro con la prensa en el Despacho Oval que para él «será un honor tomar Cuba». «¿Tomar Cuba?», le interpeló un reportero. «Sí, tomar Cuba, de alguna manera. Ya sea que yo la libero o me la apodero. Creo que yo podría hacer lo que quisiera con ella».

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